¿Será el tiempo un impedimento?
Capítulo 7: El show.
- ¡¡Yo hago lo que se me antoja!!
- ¡¡Y yo te ordeno lo que se me antoja!!
- ¡¡Tú no tienes ningún derecho a ordenarme lo que hago y no hago, tonto!!
- ¡¡Y tú no tienes ningún derecho a gritar como una gata en celo!! Sin ofender Kirara.
- Uyyyy. DÉJAME PASAR IMBÉCIL.
- ¡¡Tú no te mueves de aquí Kagome!!
- Hey hey, desde la cabaña se sienten los gritos. Por qué mejor no tratamos de relajarnos y conversamos como gente civilizada - dijo un joven vestido de monje con una gotita corriéndole lentamente por la nuca, y se colocó al medio de los dos jóvenes que se encontraban debatiendo.
- Lo siento monje, pero es que con él no se puede entablar una conversación inteligente. ¡Exaspera a cualquiera!
- ¡Feh! Lo que pasa Miroku es que esta "tonta" se quiere largar a su época como si nada, y el rastro de Naraku lo tenemos bajo nuestras narices. ¡Kagome, por la mierda tienes que quedarte!- gritó exasperado el hanyou dirigiéndose a la pelinegra de nuevo que lo miraba furiosa.
- Pero si hemos seguido por 2 largas semanas el supuesto "rastro de Naraku" y no hemos encontrada NADA. Además todos estamos cansados, mira al pobre Shippo, está agotadísimo, y Sango todavía está recuperándose de su herida. Tengo que ir a mi época a traer medicinas para todos y proveernos de comida, encima tengo que ponerme al día con las materias y los exámenes. ¡Tienes que ser razonable, por favor!- ¡ja! Definitivamente él no podía decir que no, sino se sentiría como el mayor cerdo de puerquilandia, además a ella casi nadie le decía que no. Sip, era mujer ¿qué esperaban?
El hanyou de verdad se lo estaba pensando, y eso le iba a hacer mal, porque cualquier persona que piensa después está irritada, sobretodo él. Su rostro se puso más serio de lo que estaba y se cruzó de brazos.
- No- respondió tajante el hanyou mirándola a los ojos con el ceño fruncido.
- ¿Qué? Creo que no escuché bien ¿Dijiste que no, Inuyasha?- preguntó incrédula la pelinegra con las manos en su cintura.
- Feh ¿Ahora estás sorda? Dije que no Kagome, cada vez que te digo que sí prometes y prometes que vas a volver en los estúpidos "3 días"- enfatizó el albino haciendo el gesto de las comillas con los dedos- y vuelves después de una semana. No Kagome, definitivamente no.
Strike uno.
- Pero es que esta vez de verdad es urgente Inu, además no me vas a negar que siempre que me demoro les traigo cosas deliciosas. Incluso te cocino tus platillos favoritos- dijo ágilmente la pelinegra.
- ¿Y quién te las pide, Kagome? Después YO tengo que acarrear mi propia comida desde tu época, e incluso tengo que ir a tu época a rogarte que me cocines lo que quiero. Digo, lo mínimo por ser tan impuntual ¿no?
Strike dos.
- "Rayos, se me están terminando mis argumentos"- pensó aterrada la pelinegra, sin embargo…- Está bien Inuyasha, me quedaré en esta época, extrañando mi familia, mis amigas, el colegio incluso, todo sea por seguir la pista de Naraku quien no se ha aparecido desde hace 3 semanas- e hizo un pequeño puchero y unió sus manos en su pecho. Estaba utilizando sicología inversa.
"Ahora sí tendrá que dejarme ir".
- Que bueno que hayas optado por quedarte. Ni siquiera el idiota más idiota del mundo es tan impuntual para sus cosas como lo eres tú, Kagome. Eso demuestra que estás madurando, aunque ya era hora de que lo hicieras, ya me estaba preocupando en serio.
Strike tres.
La miko cerró sus ojos y sus puños comenzaron a temblar a sus costados.
- Inuyasha me estoy enojando en serio. Déjame pasar por las buenas o atente a las consecuencias.
- Feh ¿Qué me va a hacer una humana tan débil como tú, Kagome?- dijo sardónicamente el albino riéndose de su comentario. Claro que sabía que Kagome no era como cualquier humana, pero es que simplemente le gustaba hacer enojar a la chica- ¿Acaso vas a gritarme uno de tus "abajo" tan famosos?- y se rió carcajadas por unos instantes, pero un horrible escalofrío recorrió su espalda al sentir el aura de Kagome tornarse un rojo furioso- Ka… Kagome…
La chica lo miró con una sonrisa malévola asomándose a sus labios, sus ojos chocolates le gritaban sin piedad un "Te lo dije" y le lanzaban rayos a sus ojos. El monje, que se mantuvo al margen de toda la conversación, se hizo a un lado asustado y miró con terror a la pareja.
- Inuyasha…- su voz estaba horriblemente dulce. El hanyou negó con su cabeza y corrió a taparle la boca, pero…- ¡¡ABAJO!!- un sonoro golpe se escuchó en el silencioso bosque provocando el aleteo de las aves- ¡¡ABAJO!! ¡¡ABAJO!! ¡¡ABAJO!! ¡¡ABAJO!! ¡¡ABAJO!! ¡¡ABAJO!! ¡¡ABAJO!! ¡¡¡ABAJOOOOOOOO!!- gritó la pelinegra asomándose furiosa hacia el cráter que se había formado en el suelo- ¡¡Te lo advertí tonto, y no me quisiste escuchar!!
- Ka-Kago… ¡me!- gimió el albino levantando una mano temblorosa por encima del hoyo.
- ¡¡ABAJO!! - y el hanyou volvió a pronunciar un quejido de dolor- Eso te pasa por provocarme Inuyasha, y no te atrevas a seguirme porque te irá peor- y enojada le tiró un poco de tierra con su zapato sobre sus ropas- Monje Miroku, encárguese de que no haga nada de lo que pueda arrepentirse después.
- S-sí señorita, vaya sin cuidado.
- Gracias- pronunció secamente y a paso raudo se dirigió al pozo devora-huesos.
- ¡¡¡Ahhhhhhhhhhh!!! - exclamó Inuyasha sentándose automáticamente de su mullida cama. Su frente se encontraba sudada y su boca le temblaba ligeramente- Esa Kagome… ¿qué mierda?- giró su cabeza hacia su velador y de su reloj se distinguían las 3:47 de un color rojo brillante- Me cagaste el horario de sueño pequeña, pero…- la frustración que lo estaba carcomiendo fue reemplazada por la extrañeza- ¿Qué hacía ella en mis sueños?- cerró sus ámbares ojos y trató de recordar su sueño, pero por más que quería, no podía. Qué joda, cuando recién se había despertado creyó recordar lo que trataba su sueño, pero ahora era como si lo hubiera olvidado. Sólo recordaba siluetas, y a Kagome…- Esto me pasa por ver tanta televisión, me mata las neuronas de porquería- y optó finalmente por recostarse otra vez en su cama y tratar de caer en la inconsciencia, cosa que no le llevó mucho tiempo.
ººº
- Heeeeeeeeyy masooooho ¡¿qué pasa, viejo?!- exclamó un chico pelinegro y ojos azules como el profundo mar estirando los brazos.
- ¿Miroku? No mames, estás viendo mucho Goofy- el albino roló sus ojos y dejó pasar a su amigo al interior de la casa.
- ¡Hey! Esos dibujos animados son geniales, pero no tanto como los mensajes subliminales en el Rey León y La Sirenita. ¡Dios! Sí que está buena la sirenita- murmuró para sí el ojiazul con tono "soñador".
- Maldito enfermo ¿por eso te convertiste en lo que eres ahora?- preguntó divertido el chico caminando hacia su habitación.
- Algo así, creo que inconscientemente esos dibujos influyeron en mi retorcida manera de ver las cosas, amigo.
- Ja, ya lo creo- respondió tirándose al sofá de su espaciosa habitación, mientras veía a Miroku entrar a la computadora sin permiso- ¿Y a qué se debe tu grata visita, Miroku?
- Pues aparte de meterte pornografía en el ordenador- respondió divertido el pelinegro sonriendo lujuriosamente- Te vengo a buscar para que vayamos al show de hoy día. En un par de horas nos encontraremos con los demás afuera del galpón.
- ¡¿Qué?! Tú piensas que voy a ir a ese estúpido show de quizás qué cosa. No lo pienses Miro, no iré- respondió el chico bajándose la gorra hasta cubrirle todo su rostro.
- Oh, vamos viejo gruñón, no tienes nada que perder, de hecho, la entrada será gratis para nosotros.
- Pero es que quizás qué cochinada será el show.
- Me ofendes amigo- exclamó Miroku con fingido tono dramático, cosa que provocó que el albino rolara sus ojos bajo su gorra- Ya te dije que en el galpón no se presenta cualquier cosa y va sólo gente importante socialmente.
- No me refería a eso Miroku, me refiero a que puede haber un show parecido a lo que estás metiendo en mi ordenador. ¡Por la mierda Miroku, apaga el jodido sonido! Además… ¿a mí qué me importa que vaya gente popular?
- Pf, ahora dime que te da igual la señorita Kagome, Inuyasha, porque es un HECHO que ella estará ahí con la bella de Sango- se paró de la silla del computador y se hincó al lado de Inuyasha mirado hacia la nada estirando un brazo de manera soñadora- Piénsalo: música de la más cool sonando por todo el galpón, rodeado de hermosas chicas que te tienen más ganas que a Orlando Bloom, y a Kagome bailando en la oscuridad sólo contigo- exhaló el pelinegro las dos últimas palabras en el oído del albino.
- Demonios Miroku, qué marica puedes ser a veces- exclamó el chico levantándose rápidamente del sofá levemente azorado- Och, está bien, iré, pero sólo porque no tengo nada mejor que hacer.
- Así me gusta amigo- exclamó el ojiazul dándole unas palmadas en su espalda- Ahora comamos algo que estoy muero de hambre, yo invito.
- Que conste que tú pagas- advirtió el albino divertido mientras se ponía una chaqueta encima, y un poco de colonia.
- Pero tú pones la bencina, y quiero el tanque lleno, perrín- dijo el ojiazul dándole una pequeña cachetada a su amigo- ¡El último invita los cigarros!
- ¡¡PERRA!!- gritó el ambarino corriendo para tratar de llegar a la entrada de la casa, pero antes de que el pelinegro llegara a ésta, el albino se tiró en la espalda de él, y oficialmente los dos habían llegado al mismo tiempo a la entrada- Qué joda, alguna chica nos pagará alguna cajetilla- dijo el chico bajándose de la espalda de su amigo.
- Me gusta como piensas, Inuyasha- y se sentó en el auto encendiéndolo y poniéndolo en reversa- Por eso eres mi amigo.
Inuyasha roló sus ojos.
- Lo que sea- dijo despreocupadamente y encendió la radio a todo volumen.
- ¡Aquí vamos chicas, hay Miroku para todas!
Inuyasha aunque mostraba un semblante serio, internamente se reía de las estupideces que decía Miroku a veces.
"En realidad, todo el grupo dice muchas estupideces, y es verdaderamente extraño que con ellos haya sido tan abierto. Es decir, ni tanto, pero realmente me siento cómodo entre ellos"
El albino giró su cabeza al sentir una masa de aire frío chocarle por un costado de la cara, y sacudió levemente la cabeza con el rostro desfigurado al ver a su amigo con toda la cabeza afuera y chiflando escandalosamente, viéndole los senos a una rubia que se había levantado su polera del auto descapotable vecino.
- ¡Miroku, mete la jodida cabeza si no quieres perderla en el camino!
- HEY POLLITA RUSIA, VE AL ANTRO DIRTY DANCIN' A LAS 10 DE LA NOCHE CON TODO TU GRUPO DE AMIGAS ¡¡TE ESPERO, MI AMOR!!- y fue jalado bruscamente al interior del vehículo, y su vidrio se cerró automáticamente, aunque eso no le importó, pues igualmente saludaba enérgicamente al grupo de chicas que le tiraba besos y le devolvían el saludo coquetamente.
- Ok, acepto que te atraigan ese grupo de chicas con pinta de putas, pero no soportaría que te cortaran la cabeza y mancharan mi auto con tu sangre con SIDA. ¿M e estás escuchando Miroku?
- Si ahora estoy en el cielo, en la noche estaré en el paraíso, amigo…
- (U.Ú) Jódete, Miroku.
ººº
- Está bien, grupo. Esta noche será de nosotros sin duda. Mi tío sólo me adelantó que hoy será una noche de muchas sorpresas- dijo sonriendo Miroku a su grupo de amigos, quienes se encontraban afuera del galpón al lado de una larguísima fila de personas que esperaban impacientemente por entrar al dichoso antro. Era de noche, y sólo podían distinguirse sus caras por las ampolletas que se encontraban afuera de la entrada del antro, y los cigarros encendidos. Estaba vestido con una camisa azul oscura de tela fina, blue jeans y zapatillas de vestir oscuras.
- Y ya lo creo, hoy hay mucho de donde escoger perro- dijo Koga que estaba vestido con una polera de Slipknot, blue jeans y diversos accesorios propios de un roquero, viendo a las chicas que esperaban en la fila.
- A todo esto Miroku ¿sabes quién es en el cartel? Creo que la gente viene a ver eso- dijo suspicazmente el albino que vestía una polera sin mangas negra, pantalones medio aguados de jeans claro, sus convers, y sus infaltables muñequeras.
- No tengo ni la más puta idea Inu- dijo Miroku negando con la cabeza mientras observaba el cartel tan misterioso, con un cigarro en la mano.
- Ya ¿y cuándo se supone que vamos a entrar, chicos?- preguntó Hojo mientras se desordenaba el cabello que tenía en su nuca. Vestía con una polera verde, bermudas de jeans y zapatillas de skater con colores a juego de la polera.
- Tranquilo perrín, el antro nunca abre a las 10 en punto, además nosotros somos personas VIP, entraremos de los primeros.
- A propósito, ¿Kagome iba a venir cierto?- preguntó Koga metiéndose el cigarrillo en la boca.
- Si va a venir. En la tarde me lo confirmó con un mensaje de texto, vendrá con Sango, obvio- dijo sonriendo el castaño con despreocupación.
- ¿No te dijo la hora?- dijo serio Inuyasha fumando lo último del cigarro para después botarlo y pisarlo.
- Nop, pero con lo fiesteras que son ese parcito de seguro deben estar por llegar- dijo Hojo.
El albino lo miró con el ceño medio fruncido. Al momento de decirle eso, Hojo lo miró extraño, como… con burla o algo así.
"¿Qué estará escondiendo?"
- Ya chicos, es la hora. Los guardias ya salieron, así que mejor entremos.
- Qué bien. Ya era hora- exclamó Koga con un poco de impaciencia.
El grupo de chicos se acercó a las puertas del galpón, ahora convertido en antro, ganándose unos cuantos chiflidos de las chicas que los miraban de arriba a abajo. Koga y Miroku las saludaban y les sonreían seductoramente, ganándose unos piropos más por parte de las chicas, Hojo no por ser más tranquilo quedaba afuera de los halagos de las chicas, y él, "por no dejarlas mal", de todos modos les sonreía aunque no tan descaradamente como sus dos amigos, e Inuyasha, aún siendo el chico nuevo, igualmente se llevó sus buenos chiflidos, e incluso más que sus otros amigos, sin embargo, él se mantuvo serio y trató de no hacerles mucho caso.
El ambiente dentro estaba totalmente ambientado a como son los antros, las luces eran bajas y agradables, la música retumbaba en las paredes, y tenía diversos tipos de adornos acorde a las fiestas. Inuyasha no se había dado cuenta, pero aquel galpón tenía un segundo piso, aunque ocupaba sólo la mitad del espacio, el cual era para ver la pista de baile del primer piso, estaba adornado con diversas mesas, y ambientado para conversar y estar en un ambiente más bien personal.
- De lujo Miroku, tu tío es genial- dijo Koga entusiasmado.
- Sip, ahora sólo debemos esperar a que lleguen las chi…- pero Miroku se vio interrumpido al llegar una oleada de gente, la cual en pocos minutos, llenó todo el galpón.
- Creo que ellas te leyeron el pensamiento, Miroku- dijo Inuyasha divertido, viendo que las chicas les coqueteaban constantemente.
- Oh siii, viejo. Esto…- dijo Miroku señalando a toda la gente- es el paraíso.
- Feh, vaya paraíso- exclamó sarcástico Inuyasha, rolando los ojos. Él nunca había sido de fiestas y le molestaba el ruido y la gente en masas.
- Iré a buscar a mi tío para que me adelante de lo que se tratará el show, simplemente estoy impaciente- les dijo Miroku a sus amigos, y se fue.
Habían pasado casi 40 minutos y Miroku todavía no volvía, y Koga sin apetecerle la idea de quedarse cerca del albino, se fue a bailar con las chicas al centro de la pista de baile.
- ¿Dónde estará Kagome? Se supone que iba a venir esa tonta- se llevó el cigarro a la boca e inhaló profundamente- Estas chicas tontas me exasperan. Cuando se les dice no, es no- y se quedó ahí parado, sumido en sus pensamientos y viendo entre divertido y molesto a las chicas que le coqueteaban constantemente- ¿Hablaba en serio cuando me amenazó aquella vez?
°° Flash Back °°
- ¡Kag! ¡Kag!- el ojidorado dejó de tocar su guitarra, se la quitó y corrió tras Kagome quien ya se acercaba a la puerta- Oh vamos, sólo era una broma, no era para que te enojaras- dijo alcanzándola tomando su brazo derecho.
- Pues fíjate que sí me enojo- miró su brazo y trató de zafarse, mas no podía- Suéltame Inuyasha.
- No me digas que es porque te dije que cantabas mal, Kag- dijo burlonamente el ojidorado.
Kagome lo miró fijamente y esbozó una malvada sonrisa.
- Pues ya veremos si luego dices esas mismas palabras Taisho.
°° End Flash Back °°
- HEY AMIGO- gritó el ojiazul y remeciendo a Inuyasha.
- ¿Pero qué mierda…?- dijo molesto Inuyasha y levantó el brazo en donde tenía su cigarrillo.
- Hace rato que te estoy llamando, y tú sigues sin quitarle los ojos de encima las chicas.
- feh, en tu mente no dejo de quitarle los ojos a las chicas- e inhaló nuevamente su cigarrillo con semblante más serio- ¿Y supiste algo?
- Desgraciadamente no. El jodido de mi tío no es fácil de sobornar. No me quiso decir quien actuará, pero me dijo que en efecto nos sorprenderemos mucho- dijo imitando la voz de un retrasado mental. De verdad estaba cabreado.
- Jaja, qué mal…- dijo divertido el albino mirando a Miroku
- ¿Qué mal qué, perras?- dijo Koga medio sudado llegando donde sus amigos.
- El cabrón de su tío no le quiso decir quién se presentará hoy día- dijo Inuyasha todavía divertido.
Miroku se encontraba pensativo. Su tío siempre le decía quién se presentaría a los shows que se realizaban ¿Por qué justamente ahora no le dice?
- ¿Quién dará este show?- se preguntó el pelinegro mirando a su alrededor.
- No lo sé, pero vino mucha gente. De verdad debe ser algo bueno- dijo Koga mirando a todas las chicas que pasaban a los alrededores, y les guiñaba un ojo coquetamente.
- Oigan ¿Y dónde está Hojo?- preguntó Inuyasha, casi gritando por todo el alboroto que había, percatándose recién de de la ausencia del castaño.
- Es cierto- dijo Miroku sorprendido mirando hacia todas partes- Hey chicos, parece que ya va a empezar- dijo codeando al albino que miraba expectante al escenario, sin embargo el animador del espectáculo lo sorprendió- ¿Pero qué…?
- ¡¡Sean todos bienvenidos al show preparado para el día de hoy, chicos y chicas!!- dijo jovialmente el castaño Hojo en el escenario sorprendiendo a todo su grupo de amigos. El público estaba eufórico y gritaba como loco- Hoy tenemos una presentación destinada especialmente al chico que acaba de integrarse a la banda Fother Mocker, nuestra banda chicos- dijo guiñándoles un ojo a su grupo, quienes todavía estaban boquiabiertos- Denle un aplauso a ¡Inuyasha!- exclamó apuntando al albino, y una luz blanca alumbró al susodicho. La gente a su alrededor comenzó a aplaudir fervorosamente mientras lo miraba de manera curiosa- ¡Que no se hable más! ¡QUE EMPIECE LA FIESTA!
El público volvió a gritar eufórico y el escenario se oscureció completamente. El humo hizo su aparición como una especie de neblina y una melodía se comenzó a escuchar por todo el galpón.
El show acababa de comenzar…
- (O.O) ¿Pero qué… onda?- dijo Miroku todavía en estado de shock.
- ¿Qué mierda hace Hojo en el escenario? Es una perra, desde un principio sabía quién actuaría en el show- exclamó Koga sin creer lo que pasaba. Era tan "equis de" este momento.
- Yaaaa, ¿Y por qué es para mí este show?...- el albino se quedó pensando unos segundos hasta que…- (O.O) Mentira que debe ser…
(Far Away- Ayumi Hamasaki)
Atarashiku watashi rashiku
Anata rashiku...
El escenario que hasta entonces estuvo oscuro, fue iluminado por unas luces que lograron hacer distinguir todas las caras que se encontraban en el escenario. Kagome se encontraba sonriente en el centro mirando al público con sus brillantes ojos chocolates: usaba un vestido con corte en V ajustada de color blanco con brillantes que terminaba en finos picos con más o menos 5 centímetros arriba de la rodilla, con una cadenita de plata en su cadera, usaba zapatos a tacón con pulseras, unos lindos pendientes circulares que brillaban cada vez que se movían de color plateado, un collar a juego con los pendientes y el pelo lo llevaba recogido en un agraciado moño dejando unos mechones ondulados que le enmarcaban su hermoso rostro pintado juvenilmente.
Bailaba al ritmo de la música frente al micrófono junto con un grupo de bailarines, entre los que se encontraba Sango bailando armoniosamente al son de la música. La pelinegra nunca dejaba de sonreír y miraba al público que se encontraba animado con el show.
Itsuka futari ga mada
Koibito
to yobiaeta
Ano koro otozureta
Umi e hitori kite'ru yo
Soshite itsu kara ka wasurete'ta keshikitachi
Sagashinagara
Kikoeru
namioto ga nan da ka yasashikute
Nakidashisou ni natte iru yo
Quitó el micrófono de su pedestal y giró en su puesto con una sonrisa encantadora, alzando un brazo.
Atarashiku watashi rashiku
Anata
rashiku umarekawaru
Shiawase wa kuchi ni sureba
Hora
yubi no sukima
Koboreochite yuku katachi nai mono
La música era realmente encantadora y en ese momento la melodía era tierna y movida, y se sintió muy feliz, cosa que su rostro lo reflejó al 100 por ciento, y eso el público lo notó, animándose más a cada momento. El ritmo se hizo más bailable y se movió, junto con los bailarines, al más estilo popero los pasos que habían ensayado. Volvió a poner el micrófono en el pedestal y miró a su grupo de amigos que la miraban sin creerlo aunque, a juzgar por sus caras, lo estaban disfrutando mucho; y qué decir de la expresión de Inuyasha en ese momento, la miraba fijamente con los ojos espectacularmente brillantes.
Anata
ga "jibun o torimodoshi ni iku" to
Dekaketa omoide no
hoka ni mo umi wa hirogari
Doko ka de deatte tsunagatte
nagarete'ru
Kitto onaji keshiki mite'ru
Hito wa minna tsuukaeki to
Kono
koi o yobu keredo ne
Futari ni wa shihatsueki de
Shuuchakueki de mo atta
Uh-lalalai sou datta yo ne
Un apuesto chico fue alumbrado con una luz blanca haciendo aparición por primera vez en el escenario, se acercó a Kagome y la miró fijamente, pareciendo como si le estuviera tocando a ella. La pelinegra le sonrió y movía la cabeza al ritmo de la guitarra; le guiñó un ojo y sacó nuevamente el micrófono del pedestal acercándose al público y arrodillándose, ubicó la mirada de Inuyasha y lo miró fijamente.
Mou sugu de natsu ga kuru yo
Anata nashi no...
Se paró de su sitio y se dio media vuelta con una sonrisa triunfal, moviéndose al son de la música y se fue con los bailarines a bailar los pasos ya aprendidos de memoria. La sonrisa siempre la acompañaba y no paraba de mirar a Inuyasha, quien tampoco paraba de mirarla, tenía un extraño destello en sus ojos dorados.
"Se ve tan guapo"
Al momento de tocar de nuevo la guitarra, ella aplaudía por sobre su cabeza cuando tocaba la betería y bajaba sus brazos cuando no, a lo cual fue acompañada por todo el público aplaudiendo con la melodía. A medida que terminaba la canción las luces se iban apagando y Kagome bajaba la cabeza y cerraba sus ojos, pero subía su brazo derecho moviéndolo cuando terminó la melodía.
El público aplaudió fervorosamente y las luces volvieron a hacer su aparición, cayendo desde arriba, múltiples papelitos de colores metálicos sobre todos. Kagome abrazó rebosante de alegría a Sango y posteriormente a Hojo, que la había acompañado con el teclado. Se acercó al micrófono todavía medio agitada, pero no menos alegre.
- GRACIAS POR TODO EL APOYO CHICOS: LE AGRADEZCO A SANGO, A HOJO Y A TODOS LOS BAILARINES QUE ME AYUDARON CON LA COREOGRAFÍA, A SATO QUE ME ACOMPAÑÓ CON LA GUITARRA- se detuvo un momento a respirar, pero siguió con su sonrisa- OBVIAMENTE AL TÍO DE MIROKU QUE SE RAJÓ CON EL LOCAL, Y A TODOS USTEDES POR HACER QUE ESTO HAYA RESULTADO- y el público volvió a aplaudir estrepitosamente, y gritando eufóricamente- CHÚPATE ESA INUYASHA. ¡¡Espero que este show te haya hecho cambiar de opinión!!- y se fue con todo el grupo detrás del escenario, volviendo la música para bailar en la pista.
- AHHHHHHHHH, LO LOGRASTE AMIGA- gritó Sango abrazando y saltando con Kagome.
- Gracias amiga, sin ti de verdad que no lo hubiera logrado.
- Hey chicas, que les parece si celebramos y nos tomamos unos tragos. No nos merecemos menos- dijo Hojo abrazando a ambas chicas por los hombros.
- Es buena idea, pero yo…- dijo Kagome.
- ¿Qué Mierda fue todo eso?- gritó Miroku llegando con los otros dos chicos- Kagome te veías de ensueño en el escenario, te pasaste chiquita- dijo Miroku abrazando a Kagome.
- Gracias Miroku, de verdad fue muy divertido preparar toda esta sorpresa- y rió con Sango.
- Querida Kagome, estuviste simplemente fantástica- dijo seductoramente Koga besando la mano de la pelinegra, provocando un notorio sonrojo en ella.
- Jeje, gracias Koga.
Sango observó toda la escena y rió divertida al ver que el albino estaba a un lado notablemente serio.
- ¿Y tú, Inuyasha? ¿No la felicitarás por el show?
- Feh ¿Quieres que la felicite por montar ese "show" de cuarta? A mi parecer eso no cambió mucho las cosas, Sango.
- Ja, pero tú sabes que estuvo realmente bueno, todo el público estuvo animado con la canción, así que no me vengas con esa- dijo ágilmente la pelinegra mirándolo seriamente aunque la diversión estaba impresa en ella también.
- Lo que digas Kagome- dijo despectivamente el albino yéndose por donde había venido.
- No le hagas caso Kagome, de verdad estuviste espectacular en el escenario, así que vamos a bailar que el tiempo es oro- dijo Miroku agarrando por los hombres a los dos hombres.
- ¡Siiiiii, vamos Kagome!- dijo Sango alegremente mientras la tironeaba desde detrás del escenario hasta el centro de la pista, perdiéndose en la masa de gente.
- Uyy, Sango se escucha tentador, pero…- se callaba al momento de chocar con la gente que bailaba eufórica- No quiero bailar.
- ¡¿QUÉ?!
Roló sus ojos media histérica.
- QUE NO QUIERO BAI…- pero fue interrumpida al sentirse tironeada por alguien de la muñeca.
- Kagome ¡¿A dónde vas?!
- ¡NOSÉ SANGO!- y se perdió por un momento entre la gente que bailaba y reía, se sintió perdida y asustada ¿A dónde y quién la llevaba?
Caminó sin saber qué pasaba, hasta que la masa de gente terminó y se dirigió hacia los rincones del galpón donde obviamente no llegaba mucho la luz de la pista y la oscuridad prevalecía, creando un ambiente misterioso. La acorralaron a la pared y unos brazos fuertes la agarraron de la cintura, pegándose al pecho de la persona responsable. Por un momento se aturdió un poco por el impacto y el hipnotizante perfume masculino, pero luego subió sus interrogantes ojos chocolates a la cara de su opresor. Su corazón se aceleró y su boca se abrió, pero ninguna palabra salió de ella.
- Estuviste preciosa en el escenario Kagome- susurró la voz masculina al oído de la pelinegra produciendo un estremecimiento en la miko, y cerró sus ojos chocolates aspirando el perfume de él- Tu voz es realmente hermosa, nunca terminas de sorprenderme- y besó su cuello, escapándosele un suspiro en el acto.
- Sabía que te había gustado… Inuyasha- apartó su cuello de los besos del ojidorado, lo miró fijamente a los ojos, reflejándose claramente su rostro en ellos. Inuyasha la pegó más a su fornido pecho y colocando las manos en sus caderas, sin pensarlo la besó, correspondiendo ella con el mismo ímpetu en aquel rincón oscuro…
…CønNtìínÜåRã…
N.A: wowwww que tenía botada la historia xD Pero aquí está el nuevo capi, tarde pero llegó ñ.ñ Y ¿qué tal? Inuyasha por fin se deja llevar por lo que siente, pronto el pasado de él lo atormentará feíto O
Cuidense mucho chicos ;)
×÷·.·´¯·)»ßBbÿ¥€ ßBbÿ¥€«(·´¯·.·÷×
P.D: no les dejo avance porque quita la emoción del otro capi, además que me da pajita hacerlo xD
