Hola de nuevo^^
Bueno, aquí os traigo otro capitulo del fic.
Espero que disfrutéis tanto leyendo como yo escribiendo ^^
Disclaimer: Los personajes de Naruto no me pertenecen. Son obra de Masashi Kishimoto.
Capitulo 6: Y tras la soledad llega la multitud
- Ya hemos llegado - dijo Hina temblando.
- Tranquila. Tú sube y vete a tu habitación con Naruto. Empaquetadlo todo y nos iremos. Si tu padre se pone tonto, Sasuke y yo nos encargamos de él.
- No, tú no deberías enfrentarte a él - me dijo Hina - Estas embarazada.
- Aun se cuidar de mi misma Hina. Y Sasuke no dejara que me pase nada - Sasuke asintió ante mi comentario.
- Muy bien, hagamos esto de una vez - con la autorización de Hina, salimos del coche y subimos al piso. Al entrar, un fuerte olor a alcohol, tabaco y suciedad, nos golpeo.
- Mira quien se digna a aparecer - dijo el padre de Hina a forma de saludo. Estaba claro, que ya iba bebido. Lo que no sabíamos aun, era hasta que punto.
- Ve a por tus cosas - dije empujando levemente a Hina.
- Así que pasaras la noche fuera, otra vez - su padre hizo ademán de acercarse, pero Naruto empujo a Hina directa a su habitación - bien. Pero tienes cosas que hacer antes de irte. Más te vale, dejar la ropa limpia, los platos limpios y mi comida lista.
- No pienso hacerlo - grito Hina desde su habitación.
- Maldita cría - su padre se levanto, y se fue hacía la habitación. Pero se encontró de cara con Sasuke.
- Se viene con nosotros - dije fríamente - no volverás a tocarla.
- Ponle una correa a tu chica - le dijo el padre de Hina - si no puedes controlarla tu, yo lo haré.
- Si la tocas, te mato - nunca había oído a Sasuke, hablar con ese tono. Su mirada, y el tono que usaba, daban realmente miedo.
- Vaya - dijo el hombre riendo - ¿Has dejado que sea ella la que te mande? A las mujeres hay que adiestrarlas, por su propio bien.
- ¿Adiestrarlas? ¿A base de golpes? - pregunto Sasuke.
- Es lo único que entienden.
- Hina se muda - iba a decir que conmigo, pero decidí mentir un poco - se viene a vivir con nosotros. Y más te vale, no ponerte en nuestro camino.
- Creía que vivías sola - comento el hombre, tanteando el terreno.
- Ya no - le soltó Sasuke adelantándoseme - ahora vive conmigo, y con su hermano.
- ¡No os llevaréis a mi hija! - nos grito - esa mocosa es mía. Y no os permitiré que me la quitéis.
- Vas a tener que contratar una asistenta. Y comprarte un saco de boxeo. Porque Hina se viene conmigo - ese comentario, le cabreo tanto, que se tiro contra mi, puño en alto. Yo iba a golpearle, pero Sasuke se me adelanto. Le agarro por el brazo, retorciéndoselo en la espalda.
- Tocarla no es una buena idea - le dijo Sasuke con furia - porque créeme, si ella decide golpearte, el dolor que sientes ahora será una caricia. En comparación con lo que ella te hará.
- Ya estamos - anunció Naruto saliendo de la habitación.
- Llevémoslo todo al coche - dije entrando en la habitación. Al salir con una caja, me di cuenta de que Sasuke aun le sujetaba. De modo que le pregunte - ¿podrás mantenerlo quietecito hasta que acabemos?
- No hay problema. No se moverá, si sabe lo que le conviene - dijo Sasuke fríamente.
- Bien - dicho esto, llevamos todas las cosas de Hina al coche.
Cuando volví a por Sasuke, el padre de Hina había logrado darle un golpe y se estaba encarando con él.
- Sakura sal - me dijo Sasuke dándole un golpe. Pero el hombre lo agarro por el cuello y empezó a hacer presión.
- Suéltale - dije dándole un golpe en la espalda. Se volvió hacía mi, y trato de darme un puñetazo. Cabreada como estaba, esquive su golpe y le di una patada. Cayo al suelo de rodillas, y yo le aplique una llave de sueño. Dejándolo inconsciente al momento. Sasuke estaba en el suelo, fui hacía él y le pregunte - ¿Estas bien?
- He estado mejor - me dijo sentándose.
- ¿Que ha pasado? ¿Porque no te lo has quitado de encima?
- Me ha entrado el pánico - dijo Sasuke - mi padre solía agarrarme por el cuello cuando era pequeño. Me lo ha recordado, y he entrado en pánico. No sabía que hacer.
- Tranquilo - le dije abrazándole. Estaba temblando, debía haberlo pasado realmente mal.
- Chicos - dijo Naruto entrando por la puerta.
- Ahora vamos, danos un minuto - Naruto no dijo nada, solo volvió a bajar por las escaleras. Yo me quede allí, abrazando a Sasuke, hasta que dejo de temblar.
- Estoy bien - dijo Sasuke. Pero aun así seguía abrazado a mí. Como si no quisiera soltarse.
- No tenemos prisa, estará inconsciente un buen rato - dije. En realidad, tendríamos que irnos lo antes posible. Pero por algún motivo, no quería soltarle.
- Sabes que tendríamos que irnos - me dijo Sasuke. Pero aun así, no solo no me soltó, sino que me acarició la espalda. Nos pasamos así varios minutos. Hasta que su mano se fue a mi cara, y la acarició suavemente.
- Sasuke - apenas podía pensar. Solo podía pensar en él, en su mano en mi espalda. En sus labios tan cerca de los míos... En ese momento, todas mis neuronas estaban fuera de servicio. Sin pensarlo ni un momento, acerque mi cara a la suya, y le bese. Sasuke respondió a mi beso al momento. Creo que ninguno de los dos pensaba mucho...
- Chicos - dijo Naruto entrando de nuevo por la puerta. Sasuke y yo nos separamos al momento. Provocando una carcajada en mi hermano - vaya, perdón por la interrupción. Pero Hina, esta al borde del ataque de nervios. Quiere irse de aquí.
- Claro, vámonos - Sasuke se levantó y salió por la puerta.
- Mierda - susurré. Mi hermano me miro con una media sonrisa.
- ¿Has descubierto algo? - pregunto divertido.
- ¿Quieres oírlo verdad? - Naruto emitió una carcajada como respuesta - muy bien. Tú tenías razón. Estoy colgada por él.
- ¿Y cual es el problema? - pregunto Naruto.
- Que él solo está aquí, por el bebe. Sé que se arrepiente de lo que paso. Y que no siente nada por mí.
- De verdad hermanita, deberías hablar con él. Puede que te lleves una sorpresa.
- ¿Sabes algo que yo no sepa? - pregunté.
- Habla con él - dicho esto Naruto salió por la puerta. En vista de que no iba a conseguir nada, le seguí hasta el coche.
En cuanto entré en el coche, Hina se abrazó a mí. Estaba claro, que seguía asustada, y que no se le pasaría hasta que nos alejáramos.
La vuelta a casa, fue realmente silenciosa. Solo la música que salía de la radio, rompía el silencio.
Cuando llegamos a casa, metimos las cosas de Hina en su habitación. Y la dejamos sola, para que pudiese ponerlo todo a su gusto.
Por su lado, Naruto se fue a colocar sus cosas en su habitación. De modo que solo quedamos Sasuke y yo.
- Debería irme a casa - dijo Sasuke - si no voy, será peor.
- No tienes por qué volver - le dije sentándome en el sofá.
- ¿Vas a acogerme también? - pregunto Sasuke burlón - Sakura, no puedo quedarme aquí, hasta que nazca el bebe. Y luego, venir a verle de vez en cuando. Si no vuelvo hoy a casa, mi padre me dará una paliza cuando vuelva.
- Pues no vuelvas - dije mirándole - quédate aquí. Conmigo, con el bebe. Se su padre a jornada completa.
- Sakura...
- ¿Que? Tengo sitió de sobra. Mientras el bebe no se entere cuando traigas a tus amigas a casa... - aunque siendo sinceros, era yo, la que no quería enterarse. Mi corazón, era demasiado débil para soportarlo.
- ¿Lo dices en serio? - preguntó Sasuke.
- Sí - como no, si podía traer chicas, la cosa mejoraba.
- Muy bien - Sasuke se sentó a mi lado - pero no tienes que preocuparte, por las chicas. No me interesan.
- ¿No? ¿Acaso me ha dejado embarazada un gay? No es que tenga nada contra ellos, pero no creía que tú lo fueses.
- No soy gay - dijo Sasuke ofendido - pero ahora mismo, mi corazón pertenece a una única mujer. El resto no me interesan.
- Ya veo - eso me dolió. Así que, aunque se había acostado conmigo, estaba enamorado de otra - me voy a la cama. Puedes traer tus cosas cuando quieras.
- Sakura - Sasuke iba a decir algo, pero no le di tiempo. Me fui directa a mi habitación, y me metí en la cama.
Me desperté a las ocho de la tarde, con unas nauseas horribles. Tuve que salir a toda velocidad al baño, y en cuanto llegué, me puse a vomitar.
Unos segundos después, Hina estaba a mi lado, sujetando mi pelo.
- ¿Estas bien? - pregunto mi amiga.
- ¿A ti que te parece? - pregunté volviendo a vomitar.
- ¿Nauseas matutinas? ¿A las ocho de la tarde? - solo asentí ante la pregunta de Hina. Estaba demasiado ocupada vomitando - Sasuke y Naruto, están recogiendo las cosas de Sasuke en su casa.
- Bien - dije levantándome. Me lave la cara y la boca y me fui a la cocina.
- ¿Ya estás mejor? - pregunto Hina sirviéndome un vaso de zumo.
- Sí, las tengo bastante controlada. Con las galletas saladas, mejoran mucho. Pero recién levantada... Son mortales.
- Pobrecita - me dijo Hina. Se sentó a mi lado, y se sirvió un vaso de zumo.
- Así que Sasuke ¿Ha ido a por sus cosas?
- Sí, se han ido hace un par de horas. Esperaban pillar al padre de Sasuke, durmiendo la borrachera - me dijo Hina.
- Bien, no creo que tarden en volver - como si nos hubiesen oído, la puerta de la calle se abrió.
- ¡Sakura! - ese era mi hermano - ¿Te acuerdas de como coser heridas?
- ¿Que? - fui directa al salón, esperando ver a Naruto herido. Pero el que llevaba un buen corte en la espalda, era Sasuke - ¿Que ha pasado?
- Su padre se ha despertado - explico Naruto - y no le ha hecho mucha gracia la mudanza. Le ha atacado con un cuchillo. Y le ha dado un buen corte. Hay que coserla, y este no quiere ir al hospital.
- Si voy a un hospital, tendré que denunciarle. Y después de la paliza que le hemos dado, creo que me dejara en paz - dijo Sasuke.
- Vale, yo la coseré. Si mi estómago me lo permite - me fui a por una aguja, y algo de hilo. Herví la aguja, y limpié la herida.
- ¿Crees que podrás? - pregunto Sasuke.
- Ya he cosido heridas antes. Pero nunca estando embarazada.
- ¿Me dolerá? - pregunto el chico.
- Naruto te dormirá - Sasuke iba a decir algo, pero Naruto se adelanto, y le dejo fuera de combate con una llave de sueño. Me pasé medía hora cosiendo su herida. Y aguantando las arcadas. Cuando por fin terminé, no pude resistirlo más. Me fui directa al baño, y vomite.
- ¿Todo bien? - preguntó Naruto cuando salí.
- Sí, es que la sangre y los embarazos, no son buenos amigos. ¿Como está Sasuke?
- Se está despertando. Hina está con él.
- Bien - volví al salón, y me senté a esperar. Pasados unos minutos, Sasuke apareció junto con Hina - ¿Estás bien?
- Sí, gracias por coserme - bromeo Sasuke.
- No tiene gracia - dije enfadada.
- Perdona. Tienes razón. ¿Naruto, me ayudas a entrar mis cosas?
- Claro - los chicos salieron, y fueron llevando todas las cosas de Sasuke a su habitación. Le había instalado, en la habitación que estaba frente a la mía.
Pasamos el resto del día, sin hacer gran cosa. Yo no me encontraba muy bien, y Sasuke me estuvo cuidando todo el rato.
Hina y Naruto, estuvieron practicando artes marciales. A Hina le habían entrado ganas, de aprender a defenderse. Y Naruto, estaba más que encantado, con enseñarla.
Tanto mi hermano como yo, éramos expertos en artes marciales. Una de las muchas aficiones, que compartíamos.
