¡Y al fin llegó 7mo capítulo!
Hoooola, antes que nada debo pedirles disculpas por la tardanza, la verdad es que he estado pasando por una especie de bloqueo con esta historia, afortunadamente poco a poco pude construir este nuevo capítulo, el cual espero que sea de su agrado… Muchos besitos!, gracias por sus revews a Samantha-Hematoma, samfj, yamiko . kuchiki1, chicas sus comentarios me emocionan y me animan a continuar… Besitos, espero que disfruten el capítulo
Capítulo 7
Tocando fondo
Una arcada profunda… descarga… respiración agitada, nueva descarga…
El ciclo se repetía y Rose sentía como su estómago se contraía, sentía que en cada vomitada expulsaba el alma, el mareo nublaba sus sentidos, se sentía débil, sus manos temblaban y ella no era capaz de controlarlo.
Una nueva arcada la inundó, pero esta vez no expulsó nada… el malestar persistía, y Rose sentía que era arrastrada a otro ámbito… sólo debía dejarse ir
Puso las manos alrededor de su cien, le dolía la cabeza, pero el malestar físico no era nada en comparación con el ratón moral que la inundaba, en realidad se podría decir que lo que ella experimentaba era todo un cóctel sentimental: dolor y pesar, por haber usado todos esos años a Peter, y rabia y odio, por su ego herido…- ¡Cómo pudo enredarse con Arianna! De entre todas las mujeres del mundo él tuvo que escoger a la peor, a la que no dudaría en sacarle provecho a esta nueva situación para dañarla- y un profundo pesar se instauró en su pecho al pensar que precisamente eso era lo que Peter había querido: dañarla profundamente, y ese pensamiento lejos de hacerle sentir rabia la llenó de culpa, por la forma en que siempre trató a su ex novio, a ella le constaba que en algún momento él la había amado con sinceridad, pero Rose nunca supo corresponderle…
Sintió su estómago contraerse al pensar en todo esto, y esta vez sí vomitó con ganas… no entendía por qué vomitaba tanto, en el desayuno apenas había comido… Tenía los ojos llenos de lágrimas, no sabía si se debía a las náuseas o a lo que Peter le había dicho. La cabeza le daba vueltas, aún así sabía que debía levantarse, si alguien la viera, los pasillos serían un hervidero de rumores… y no, no podía permitir que la vieran en una pose tan patética.
Un leve murmullo la hizo girar un poco la cabeza, y sintió que el mundo se le caía a los pies al ver a Denna McDuff, una alumna de Ravenclaw, quien era conocida como una de las peores chismosas del colegio. Quiso levantarse y hechizarla para que nunca más abriera esa bocaza, pero no al levantarse bruscamente sus extremidades temblaron, así que tuvo que sostenerse a la pared de piedra. Levantó la mirada y se cruzó con sus odiosos ojos, los cuales le devolvían una mirada desdeñosa.
-¡Hey McDuff! No se te ocurra…- pero no pudo terminar su frase, pues Denna levanto un dedo e hizo un chasqueo con la lengua haciéndola callar
-No Rose, no te pongas a emitir acusaciones, créeme que esta vez no te servirá- dijo aproximándose un paso- nadie te respeta, todo tu poder estaba fundamentado en el miedo que la gente te tenía, pero gente ha empezado a darse cuenta de lo que eres en realidad: una persona débil, que se ocultaba bajo la sombra de una imagen, eres patética, y si alguna vez me dejé pisotear por tu ego, fue por el coraje que parecías tener para enfrentarte a las serpientes… pero ya ni eso
Rose se quedó muda, y por primera vez se preguntó si todos sus compañeros tras esa máscara de respeto y zalamería que mostraban, escondían odio y rencor hacia ella, hacia lo que ella representaba.
-¡Pues vete! Anda y haz la única cosa en la que eres buena, riega el chisme y regodéate, disfrútalo, pero aléjate de mi vista
-¿Aún crees que puedes emitir una orden querida?- dijo mirándola con las cejas alzadas- yo estaré aquí hasta que me plazca
-¡VETEEEEE! Maldita sea… -Rose emitió un grito desgarrador y cayó de rodillas en el suelo, como consecuencia de un profundo mareo, y las lágrimas empezaron a correr por su rostro, y sintió rabia por no poder contenerlas, se odio por darle más de que hablar, pero ya no podía controlarse
-Creo que me aprovecharé de tu patética situación para hacer a algo que siempre soñé secretamente con hacer- dijo apuntándola con la varita
Rose cerró los ojos, no podía defenderse, su cuerpo tembloroso no era capaz de responder, cerró los ojos y esperó a que el hechizo llegara, y por un instante deseó que el maleficio fuera lo suficientemente fuerte como para hacerla desaparecer… Sin embargo el encantamiento nunca llegó… a lo lejos, del otro lado del pasillo se escuchaban pasos, abrió los ojos y se encontró con que Denna había empezado a retroceder aún con la varita levantada
-Esto no se queda aquí Weasley- dijo antes de darse la vuelta y echarse a correr.
La pelirroja se paso la mano por la cara y quiso levantarse para mostrar una pose menos patética, pero no pudo, se sentía débil y el dolor de cabeza nublaba sus sentidos
-¿Rose?- la pelirroja apretó sus ojos cuando oyó que la llamaban, y al sentir los pasos acercarse-¿Qué te ocurre? Vamos a la enfermería
-¡Noo!- dijo la chica aterrada y levantó la vista para encontrarse con la mirada preocupada de Stephano- estoy bien, yo solo… sólo comí algo que me cayó mal… estoy bien
-¡Vamos! Claro que no estás bien
La chica sacó su varita y aplicó un fregotego para hacer desaparecer todo ese desastre, inmediatamente trató de incorporarse pero sus piernas flaquearon. Stephano se apresuró en sostenerla y en ayudarla a incorporarse. Observó horrorizado como sus manos temblaban descontroladamente
-Nada, en serio yo…
Rose no pudo completar la frase porque se desvaneció en los brazos del chico, el cual enseguida la llevó a la enfermería, sorprendiéndose de lo liviana que era. Recorrió los pasillos a gran velocidad, de verdad estaba asustado, la chica estaba totalmente pálida y fría, abrió las puertas con gran estruendo, haciendo que madame Ponfrey brincara de su asiento.
-¡Nott! ¿Qué maneras son esas de…- la frase pues al ver que traía a una alumna inconsciente la mujer se puso manos a la obra
-Póngala en esa cama- dijo con voz de mando
El chico observó como la anciana le abría los ojos y ponía su oído sobre el pecho de la pelirroja
-Tiene taquicardia- dijo con gravedad- ¿Qué sucedió?- le interrogó con perspicacia
-No lo sé- dijo Stephano con sinceridad- la encontré en el pasillo vomitando, la ayudé a levantarse y luego se desmayó
-Vaya a aquel estante y tráigame dos de los frasquitos que contienen la poción de color ámbar si es tan amable
El chico hizo lo que la anciana le pedía, la verdad es que no entendía cómo una mujer de su edad aún se mantenía activa, así que no le importó echarle una mano, además de que realmente estaba preocupado por Rose, la muchacha se veía bastante mal.
Le entregó los dos frascos y la mujer con un movimiento de su varita hizo que su contenido pasara a través de unos conductos a través de su brazo
-Es para que la poción llegue más rápidamente al torrente sanguíneo- añadió la mujer al ver la cara de desconcierto del muchacho
-¿Qué tiene madame Pomfrey?
-Está bastante descompensada… quizás se deba al estrés y a una mala alimentación- dijo con cara compungida la anciana- cuando despierte tendré una charla con ella
-¿Entonces se pondrá bien?
-Eso creo, aunque tengo que hacer una evaluación más completa, para descartar otros daños
Stephano asintió lentamente, y la mujer abandonó la estancia, diciendo que tenía que darle una vuelta al cuarto de pociones, donde tenía varios calderos que atender, le pidió el favor de que estuviera pendiente de cuando se acabara la poción del primer frasco y lo sustituyera por el otro. El chico se sentó al lado de Rose y sacó de su mochila un pergamino para hacer su redacción de pociones, mientras esperaba.
OoOoO
-Sí, la ha dejado por Arianna
-Imposible, ¿De dónde sacas eso?
-Me lo conto Denna… al parecer los encontró juntos, y se volvió como loca
-¿No les han dicho lo horrible que se ve una mujer chismosa?
-Busca donde meter tus narices Montague, aquí nadie te ha llamado- dijo ofendida una de las chicas del grupo de chismosas
-Si yo no me he metido en ninguna parte- dijo Claudia con un falso aire ofendido, llevándose las manos al pecho- ustedes hablan demasiado alto
-Vámonos Clau- dijo Scorpius tomándola por el brazo, y luego añadió mirando a las chicas- no vale la pena
-¡Guau!- exclamó una chica de pelo rubio- si es que ya le encontraron reemplazo a Alexander
Scorpius tuvo que sostener a la morena para que no se abalanzara sobre la chica
-¡Déjame Scorpius!- dijo forcejeando
-Ahhhh, si es una ternura este Malfoy- añadió la rubia con sorna- bastante atípico para una persona de tu calaña… bueno, ya sabes lo que dicen Dios los cría y el diablo los junta
En ese momento Claudia perdió el control y se soltó del agarre del chico y le propinó una cachetada, y luego la apuntó con la varita directo al pecho
-Creo que no tienes ninguna moral para andar juzgando a nadie Marlene… y como te vuelva a escuchar escupir tu veneno contra alguien de mi casa…- siseó Claudia hundiendo la punta de su varita en el pecho de la chica
-Basta, vámonos- la interrumpió el rubio tomándola por la muñeca, y obligándola a irse de ahí. Las chicas la miraron con odio, pero no respondieron nada, así que Claudia siguió su camino… no había podido evitar encararlas, simplemente caminó hacia ellas cuando retazos de su conversación llegaron a sus oídos, y una sombra de impotencia se había expandido en su pecho, odiaba la manía de la gente de meterse en la vida de los demás… no sabía de quien se trataba, pero sentía lástima por la pobre chica, después de todo ella sabía lo que se sentía ser abandonada, y encima de tener que soportar las habladurías de los chismosos.
OoOoO
-¿Stephano?- lo interpeló Lily desconcertada cuando lo vio sentado al lado de su prima leyendo tranquilamente un libro de pociones- ¿Qué haces aquí?
-La señora Pomfrey me pidió el favor de que estuviera pendiente de cambiar la poción cuando se acabara
-¿Me refiero a qué haces con Rose?
-Me la encontré en un pasillo vomitando, cuando le pregunté qué pasaba se desvaneció en mis brazos
-En los rumores que escuché en los pasillos decían que le habías lanzado un Cruciatus
Stephano la miró con los ojos muy abiertos sobresaltado, pero su expresión se suavizó al notar que la chica le sonreía levemente, así que se atrevió a preguntar:
-¿Y tú crees eso que dicen?
-Obviamente no, si no ya te habría lanzado un mucomurciélago, y le habría dicho a Jamie y a Albus que te golpearan en tus partes más vulnerables- dijo emitiendo una sonrisa alegre
-Eres macabra- dijo el chico reprimiendo un escalofrío
-¿Sabes que le pasó?
-Ni idea, cuando la conseguí se veía muy mal, pero ella insistía en que estaba bien
-Por ahí escuché que el bueno para nada la había engañado con Arianna, y que ella los descubrió haciéndolo en la sala de los menesteres
-sí que eres dura mujer- dijo Stephano haciendo una mueca- no quisiera estar en el lugar de Peter, debe ser horrible ganarse tu odio
-Es que el no hizo nada para ganarse mi confianza- dijo con rencor- a mí todo el mundo me cae bien
Stephano la miró alzando una ceja, por lo que la pelirroja añadió:
-Bien, tal vez no todo el mundo, pero soy muy propensa a hacer amigos
-Vamos a creerte- dijo entre risas
-¡Pero si es verdad!- dijo con voz aguda
En ese momento Rose se removió, así que Lily corrió a su lado y le puso la mano en la frente
-¿Rosie?
La chica en respuesta emitió una tos seca, por lo que Lily le hizo señas al moreno de que le pasara un vaso con agua. Los labios de Rose estaba pálidos y resecos, habían perdido todo su color, y lo que antes podía definirse como ligeras sombras debajo de sus ojos, ahora eran notables ojeras, y en conjunto su rostro se veía envejecido.
Stephano le entregó el vaso a Lily, quien ayudó a Rose a tomar el agua. La chica bebió con una avidez y rapidez que dejó atónitos a los chicos
-¿Quieres más?- preguntó Lily
-Sí, tengo la boca seca, muy seca- dijo en un gruñido la chica
Stephano se dirigió hacia la mesa a buscar la jarra de agua, pero cuando llegó la pelirroja ya le estaba dando otro vaso de agua
-¿Pero qué…?- dijo el chico desconcertado
-Eres lento Nott- dijo Lily con picardía- ¿Ya te lo había dicho?
Stephano puso mala cara, y la chica sonrió
-¿Para qué ir por la jarra, pudiendo llenar el vaso con un aguamenti?
EL moreno abrió la boca para replicar, pero al final decidió callarse, el tratar con Lily Potter le había enseñado que todo lo que dijera podía ser usado en su contra
OoOoO
-¿En qué demonios estabas pensando Montague?- preguntó Scorpius molesto
-En nada señor sabelotodo
-Eso es evidente- dijo el chico entre dientes- no te conocía esa faceta impulsiva
-Es que me enojan las personas chismosas- dijo la chica apretando los dientes
-¿Ah sí?- dijo el rubio alzando una ceja- ¿Y qué es lo que hacemos tu y yo en clases todos los días?
La chica abrió la boca y la cerró sin saber que responder a lo dicho por el rubio, finalmente pareció lograr que sus neuronas hicieran sinapsis, y formularan una respuesta coherente
-Eee..eso es diferente- dijo la chica vacilante
-¡Por favor Claudia! Eso no te lo crees ni tú misma
-Nosotros lo hacemos bajito… nadie nos escucha- dijo levantando un dedo la chica
-¡Eso no cambia el hecho de que seas una chismosa!- dijo el rubio divertido- no tienes moral para reclamarle a esas chicas
-¡Claro que sí!- chillo Claudia- nosotros no lo hacemos con la intención de herir a la gente, lo hacemos por ocio
Scorpius se rio con ganas, y decidió no seguir replicando, el mejor que nadie sabía lo terca que podía llegar a ser su amiga
-Hola chicos- escucharon decir a Stephano
-Vaya, vaya- dijo Claudia con ironía- No te vi en la tarde, y en la cena no acudiste al gran comedor- añadió la morena con perspicacia
-¿Una nueva conquista?- interrogó el rubio divertido, pero su expresión cambió al ver la cara de su amigo
-Ojalá hubiera sido eso- dijo taciturno, sumido en sus pensamientos
-¿Qué ocurrió?- interrogó Claudia con preocupación
-Me encontré a Rose Weasley vomitando en un pasillo, ahora está en la enfermería- dijo con preocupación
-De seguro es uno de sus teatros para llamar la atención- dijo el rubio con frialdad
Tanto Claudia como el moreno se voltearon hacia él y lo miraron con incredulidad
-No lo creo amigo, la llevé desmayada a la enfermería. Madame Pomfrey dice que está muy descompensada, incluso habló de trasladarla a San Mungo
-De seguro se recupera pronto- dijo el rubio removiéndose incómodo
-No me vengas con esa falsa pose de serenidad Scorpius Hyperion- dijo Claudia con las manos en la cintura
-No es ninguna pose- dijo Scorpius con voz ronca- de verdad espero que se mejore pero no veo por qué habría de afectarme lo que a ella le pasa
-¡Por Dios! Deja ya la estupidez- dijo Claudia impacientándose-¡ELLA TE GUSTA! Aquí no engañas a nadie
Varios alumnos de primero que se encontraban sentados cerca de ellos voltearon al escuchar a Claudia alzar la voz
-Metan sus narices en sus redacciones, mocosos- dijo Claudia mordazmente
-Discúlpenla, hoy está un poco sensible- dijo Scorpius a los chicos
-¿Sensible?- dijo la chica incrédula
-Shhh- dijo Stephano, en un intento de calmar la situación
-No puedo con ustedes, no pueden tratarme así- dijo la chica cruzándose de brazos
-Entonces deja de armar berrinches, y de decir incoherencias- dijo Scorpius poniendo los ojos en blanco
-Estoy de acuerdo en lo de los berrinches, pero Claudia tiene razón, aquí todos sabemos que estas enamorado de Rose, ya basta de fingir- dijo Stephano hastiado
-Esto es una estupidez- dijo Scorpius pasándose las manos por el rostro en un gesto de desesperación, posteriormente les dio la espalda y abandonó la sala común como alma que lleva el diablo
-¿Scor a dónde vas?- preguntó Claudia alzando la voz
-¿Qué no es obvio?- dijo Stephano sonriendo
Claudia lo miró con obstinación, pero luego emitió una leve sonrisa, tal vez aquel fuera el impulso que su amigo necesitaba para vencer las barreras del orgullo.
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-¿Qué le pasaría?- preguntó Lily de forma retórica, una pregunta que quedó flotando en el aire, pues no había nadie para responderla, en ese momento estaba ella sola con Rose, quien dormía profundamente.
Stephano había estado con ellas toda la tarde, hasta que la señora Pomfrey los había echado alegando que nadie podía pasar la noche ahí. Ambos habían salido en dirección a sus respectivas salas, pero ella había tomado la capa de invisibilidad sin que sus hermanos la vieran, no quería que la bombardearan con preguntas que no podía responder sobre el estado de Rose, madame Pomfrey había sido muy reservada con el diagnóstico. Así que ahí estaba en las sombras junto a su prima, una tenue luz de luna se colaba por el ventanal y le daba un toque sombrío a la enfermería. Fijo su mirada en Rose, quien respiraba acompasadamente, ellas siempre habían sido muy apegadas, y no podía estar tranquila en su habitación mientras Rose estaba ahí, se veía tan vulnerable, y quizás esa fuera su faceta más sincera, pues estando ahí su prima era solo Rose, no la monstruosa Reina de los leones, un papel que había desempeñado por largos años, y que lejos de favorecerla, la había carcomido poco a poco por dentro. Se pasó las manos por la cara, quería saber que había pasado, por qué se había desmayado, en la tarde había caído a preguntas a Stephano, pero no consiguió mucho, pues el chico no había visto nada, el simplemente la encontró vomitando en un pasillo. Sonrió levemente al pensar en el moreno, le agradaba, a pesar de que nunca habían sido amigos, se había comportado maravillosamente con ellas. Suspiró y se asomó por la ventana, estaba absorta viendo como una hermosa luna llena invadía el cielo cuando un leve ruido la alertó, le pareció que pasos se aproximaban, así que se pegó a la pared procurando estar en silencio… de seguro se trataba de la señora Pomfrey
Uno, dos… contaba en su mente rogando que quien fuera que estuviera en la enfermería se fuera pronto sin descubrirla. Las cortinas del cubículo donde se encontraba Rose fueron descorridas levemente, espero a que siguieran de largo, pero vio una sombra entrar y aproximarse a la cama, el rostro permanecía en las sombras, así que agudizó la vista y esperó. Unas níveas manos se vieron expuestas ante la luz de la luna, al tomar una mano de la pelirroja entre ellas. Escuchaba la respiración de aquel extraño, era entrecortada… -¿Quién es? ¿Peter?, aunque dados los últimos acontecimientos dudo que sea él-
-Rose- susurro aquel extraño posando una mano en su frente. Aquella voz le resultó extrañamente familiar, y abrió mucho los ojos al identificar de quien se trataba
-¿Malfoy?- interrogó saliendo de la capa de invisibilidad
Al aproximarse pudo ver su rostro con claridad, el chico la miraba con los ojos muy abiertos y una expresión helada
-Potter- siseo y adoptó una postura orgullosa
-¿Qué haces aquí?- interrogó Lily esbozando una sonrisa triunfadora, de esa noche no pasaba, esa noche haría que Malfoy le contara lo que pasó entre ellos- ven siéntate
-No es necesario, he venido a buscar a Claudia, pero me he equivocado de lugar
-¿Me tomas por tonta?- dijo Lily rodando los ojos, y pensando que Stephano de seguro le hubiera creído esa terrible excusa- te he escuchado pronunciar su nombre y acariciaste su frente
El rubio permaneció en silencio, y al ver que no se acercaba, ella se levantó y se paró en frente de él
-Ahora, si eres tan amable ¿Me contarías que pasó entre mi prima y tú?
-¿Estás mal de la cabeza? Weasley y yo no nos soportamos- escupió Scorpius
-Hace un momento para ti era "Rose!- dijo Lily cruzando los brazos
-Estás demente- dijo el rubio con desdén, frunciendo el ceño
- ¡Oh sí! Por supuesto que lo sabes, y yo que tú empezaría a hablar- dijo apuntándolo con la varita- porque así sea por las malas yo hoy resuelvo este misterio
¿Logrará Lily que Scorpius le cuente lo que ocurrió entre él y Rose? ¿Qué opinan?
Besitos!
Jo
