hOlaa de nuevo! :D aqui estoy otra vez subieendo otro capi :D ADVERTENCIA: CONTIENE LIMME. (Limme es como un agasajo xD, o sea que no es sexo explícito, pero igual, yo se los advierto) No es el capítulo más largo que he escrito... :S, pero igual, aqui se los dejo :P, espero que lo disfruten. Y FELIZ AÑO NUEVO A TODOS! :D JOJOJO... aaah no, ese es Santa Claus u_u, sorry xD
Capítulo 7. ¿Qué me está pasando?
Aclaración: Este capítulo está narrado por Courtney.
Me senté en la cama y acaricié las suaves sábanas. Sentía una amarga pesadez sobre mi pecho, como si estuvieran apretándolo. Aquellas imágenes se repetían en mi cabeza en cámara lenta. Pero Gwen no estaba con Duncan, ¿verdad? Ni siquiera mencionó por qué se conocían.
Traté de relajarme y decidí tomar una ducha. Una MUY larga ducha. Ya era de noche cuando me asomé por la ventana. Tocan la puerta. Me pregunto quién será, si Duncan o Gwen. No tengo ganas de abrir, así que me limito a responder "estoy en la ducha". Una voz masculina contesta del otro lado.
- Necesito entrar princesa, debo vestirme
- Parece que no tienes ningún problema por estar sólo con una toalla – respondo, enojada
- Por favor nena, ábreme
- Lo siento, ahora no puedo – respondo irritada
- Puedes salir en tu bata de baño, no me molestaría en lo absoluto
- ¡Eres un total pervertido! – le grito, y abro ferozmente la puerta. Gwen ya no está, supongo que se habrá marchado. Tomó la ropa de Duncan que está colocada sobre la cama y se la lanzó en la cara - ¡Ahí tienes, y ya deja de molestarme cretino! – cierro estrepitosamente la puerta.
Me siento mal, no quiero verlo en lo que resta de la semana. Escucho su voz hablándome, preguntándome qué me pasa. La verdad es, que ni yo misma lo sé. Sólo quiero estar lejos de él, mi pecho aún continúa apretado y las lágrimas amenazan con brotar de mis ojos. Si le gusta Gwen, ¿por qué juega conmigo?
Debo controlarme, a mí sus juegos no me afectan en lo más mínimo. Siempre he sabido que sus frases cariñosas y persuasivas son sólo una mentira, una táctica para atrapar a chicas indefensas e inseguras de sí mismas. También lo que me dijo en la playa fue una mentira…
Siento un dolor punzante al pensar en eso, y los recuerdos vuelven a mi mente. Parecía todo tan verdadero… qué tonta fui al creerlo. Él es un cretino, un delincuente, y yo no puedo sentir nada hacia él, sino odio y completa indiferencia.
- Courtney, abre la puerta – lo escucho decir.
Sigue tocando insistentemente. Debo abrirle, y demostrarme a mí misma que este sentimiento es sólo producto de un mal desayuno. Respiro profundamente y abro la puerta. Sus ojos celestes me miran fijamente y siento que recorren mi alma. Me toma por los hombros y yo trato de apartarlo, sin conseguirlo. Me empuja suavemente a la cama y se sienta a mi lado. Yo miro hacia a la ventana. Jamás sentiré nada.
- ¿Qué pasa muñeca? ¿Por qué actuaste así? – me pregunta
- No actúe de ninguna forma – contesto, aunque yo sé que tiene razón
- Claro que sí, te portaste diferente… no sabía que conocías a Gwen
- ¿En serio? Yo tampoco sabía que tu la conocieras – respondo en tono sarcástico
- Oye, Gwen es sólo una amiga, la mejor que tengo
Siento un enorme alivio, y el peso que sentía encima se aligera considerablemente. Así que son sólo amigos. Pero qué amigos.
- Por mí puedes tener las amiguitas que tu quieras, Duncan, ese no es asunto mío – le contesto. No debe darse cuenta de que el desayuno me cayó verdaderamente mal – ahora, si me disculpas, tengo una ducha que tomar.
Tomo mi toalla, tratando de aparentar que me voy a duchar, aunque eso es lo que he estado haciendo todo el día. Pero algo me impide seguir. Volteo y él me sostiene de un brazo. Sus ojos me escudriñan y frunce el ceño.
- ¿Estás bien?
- Mejor que nunca – yo sé que estoy mal, pero él no debe darse cuenta.
En un repentino giro que no vi venir, yo termino recostada en la cama y él sobre mí. Su mano acaricia sutilmente mi mejilla… vamos Courtney, haz algo, no puedes permitir que él haga esto…
Mi cuerpo no responde, trato de apartarlo pero mis brazos no coordinan… de pronto me comienzo a preguntar, ¿de verdad quiero alejarlo? Debo hacerlo, él y yo jamás podremos tener algo, somos demasiado distintos…
Se va acercando a mí, cada vez más, su frente sobre mi frente…
- Me encantas princesa
No puedo respirar, su aliento choca contra con mi cara, y huele a menta… inconscientemente voy cerrando los ojos poco a poco, no puedo resistir… ¿qué me está pasando?
Él se acerca mucho más a mí, y sus labios me toman por sorpresa… o tal vez ya lo esperaba.
Él comienza a besarme suavemente, y yo me quedo estática. No sé cómo responder, debo alejarlo, más mi cuerpo no reacciona… mis labios se empiezan a mover, lo que le indica a Duncan que puede seguir. No sé que estoy haciendo, pero se siente tan bien…
Sus labios son cálidos y suaves como terciopelo… de pronto el beso se vuelve más intenso, y puedo sentir el palpitar de Duncan sobre mi pecho, y mi propio corazón acelerado. La intensidad comienza a subir, y siento un implacable calor llenar cada rincón de mi cuerpo… siento su mano deslizarse hasta mi cintura y la mía comienza a despeinar sus cabellos y su mohawk verde… debo detenerme antes de que no pueda parar.
Su boca comienza a descender por mi cuello, dando apasionados besos y pequeñas succiones… siento su mano desabotonando mi suéter, mientras yo le quito velozmente su playera, quedando su pecho totalmente descubierto. Comienza a besarme los hombros suavemente, y yo deslizo mi mano hasta llegar a los botones de sus bermudas…
¡Reacciona Courtney!
