Capitulo 7

Llegamos con el coche de Naraku a la casa. Yo fui la primera en bajar. Salude a Naraku y saque de mi bolso las llaves. Sabía de antemano que Kikyo iba a tardar en despedirse de Naraku. Abrí la puerta de mi casa y deje a un lado mi bolso. Estaba cansada, tanto cansancio físico como mental. Si realmente, mis pensamientos venían haciendo mella en mi cabeza. Sentía mi cuerpo ligero por el alcohol. Las palabras de Inuyasha me habían dejado bastante inquieta, pero realmente no lo conocía, no podía fiarme aun de sus palabras que habían sonado como... ¿Una advertencia? Tampoco podía poner las manos en el fuego por Sesshōmaru, porque tampoco lo conocía. Las dudas y la preguntas del porque Inuyasha había dicho eso me carcomían, sabía que eran hermanos, pero no por eso tenía que creerle todo lo que me dijera. Realmente era un desastre mi cabeza y no tenía tiempo para hacerme preguntas que no tenían respuestas. Suspire, empecé a subir las escaleras. Necesitaba un baño y principalmente mi cama. Cuando llegue a mi habitación, fui al baño y empecé a llenar la tina con agua caliente, la temperatura para mí. Mientras se iba llenando me fui sacando la ropa de a poco. Me fui metiendo en la tina y me relaje. El agua calentó todo mi cuerpo que estaba frio. Me fui lavando de a poco todo el cuerpo. Mi cabello era un desastre, me puse el shampoo y fui masajeando todo mi cuero cabelludo. Me sentía más tranquila, pero no por eso me dejaba de doler el cuerpo. Me termine de poner el acondicionador y fui saliendo. Me coloque la toalla alrededor mío y una para mi pelo. Limpie el baño y salí. Los pies me dolían, las articulaciones de las piernas me dolían. Me acerque a mi armario y saque una remera blanca larga de algodón, unas bragas del mismo color y me las puse. Me tire de palomita a la cama. Me sentía súper cansada, los ojos se me iban cerrando de a poco, en contra de mi voluntad. El último pensamiento que tuve fue relacionado con Sesshōmaru. Sentí que vibro mi celular pero el cansancio pudo más conmigo y me entregue a los brazos de Morfeo.

A lo lejos escuchaba una voz.

—Kagome… Kagome… despiértate dormilona

—Mmm… un ratito mas Kikyo—Digo tapándome más, tratando de seguir durmiendo.

—Nada de eso señorita—Me dice ella destapándome— Son las cuatro de las tardes Kagome… dormiste como marmota, es hora de que me ayudes con los deberes de la casa.

—Ufa— Le digo restregándome los ojos.

—Te doy cinco minutos para que bajes, hay que limpiar el patio que el árbol de Gojinboku dejo un montón de hojas regadas en todo el patio y las escaleras.

—Si si, entendí. Ahora cucha que tengo que cambiarme.

Kikyo salió de la pieza, todavía me sentía cansada, me levante de golpe y un dolor intenso me asalto. Me agarre la sien con las dos manos, tratando de mitigar el dolor y tratando de tranquilizarme. Cuando lo logre me fui levantando de la cama y me dirigí al armario. Me dolían todos los músculos del cuerpo, pero hice un esfuerzo por recomponerme. Me hice una nota metal de no ir a fiestas de vuelta y mucho menos tomar por un tiempo. Agarre del armario un short de jean azul claro y una remera de tiritas de color blanco. No me puse sostén por que quería sentirme cómoda.

Mire la ventana de mi pieza y me di cuenta que el día estaba re lindo. Un poco de aire fresco no me vendría mal, pensé. Me puse unas zapatillas bajitas cómodas para andar entre casa. Me acerque a la mesita de luz y agarre mi celular. Tenía mensajes y una llamada. Abrí los mensajes, eran de Sesshōmaru. Me preguntaba si había llegado bien, el otro era que me deseaba buenas noches. Me sonroje por el ultimo, me preguntaba cuando nos volveríamos a ver. Mi cuerpo se emociono de solo pensar en estar con él.

—¡Kagome! —Salí de mi ensoñación y suspire. Sabía que si hacia enojar a Kikyo no me iba a dejar salir a ningún lugar.

Le conteste que si podíamos mañana por que necesitaba hacer cosas en la casa. No espere su contestación y deje el celular cargando por que se estaba por acabar la batería. Baje las escaleras y me dirigí al patio de casa. Kikyo ya había empezado a barrer las hojas. Yo agarre la otra escoba y empecé a barrer juntándolas. Luego de terminar de barrer y juntar las hojas en bolsas de consorcio. Sacamos las bolsas y las apilamos en el bote de basura, para que luego la pase a buscar el camión de la basura.

Yo que tenía el pelo suelto me lo ate.

Kikyo me quedo mirando casi con la boca abierta, yo me quede mirándola como esperando que me diga que es lo que le ocurría. Luego ella cambio la cara completamente a una de pervertida, yo me asuste por ese hecho.

—Kagome… eres toda una pillína—Yo aun no lograba entenderla, ella se acerco hasta estar casi cara a cara conmigo—Con que esas… no te hagas la inocente hermanita… ese chupón lo confirma— Me dijo señalando mi cuello. Yo por inercia me tape el chupetón, y me acorde de que el único que había estado cerca de mi cuello era Sesshōmaru, me acorde del momento que seguramente me lo había hecho.

Me sonroje.

—Y-Yo… etto…

— ¿Fue Sesshōmaru? —Me dijo levantando las cejas sugerentemente.

Ya no había caso de que lo siga posponiendo, lo sabía, Kikyo no me iba a dejar tranquila si no le contaba. Le conté con todo los detalles.

— ¡Lo sabia! Sabía que vos le gustabas, pero… algo no cuadra. Kagome ¿Vos lo conoces de otro lado a Sesshōmaru, no?

—Si, el día que fuimos a la disco con los chicos, creo que era el chico con el que me bese.

—¡Espera! ¿Cómo que no sabes si es él?

—Es que…

—No me digas que hay una posibilidad que sea el hermano de él.

—Capaz… no lo sé, yo aun estoy confundida Kikyo.

— ¿No sería mejor preguntarle a Sesshōmaru?

—Bueno sí y no. Si es el me alegraría, pero si no es él, no sé cómo va reaccionar. Si es él, espero que él me lo diga.

—Ok, capaz logre averiguar si él estuvo en la fiesta.

—Gracias Kikyo.

Y seguimos ordenando todo lo que restaba del patio.

Nos fuimos a lavar las manos que nos ensuciamos y tomamos agua, para saciar la sed que teníamos por el calor que nos había agarrado estar bajo el sol. Nos preparamos una ensalada de lechuga y tomate con un churrasco de ternera. Luego de eso seguimos haciendo limpieza general en toda la casa, baldeamos toda la casa, limpiamos los muebles, lavamos y tendimos la ropa. Quedamos exhaustas las dos. Nos dirigimos a nuestras respectivas habitaciones para darnos un baño e irnos a acostar. Cuando llegue a mi pieza, agarre nuevamente el celular y leí el mensaje de Sesshōmaru, me preguntaba si mañana nos encontrábamos al medio día. Le respondí que si, y que disculpara por no contestarle antes. Al segundo que le contesto, escucho mi celular sonar con el timbre de mensaje. Lo abro y era Sesshōmaru diciendo que no me preocupara y que él me pasaba a buscar por casa.

—Okey, tranquilízate Kagome—Me dije a mi misma. La emoción de ver a Sesshōmaru, me hacía sentir cosas que no estaba acostumbrada a sentir. Eran emociones nuevas, pero sabía que me estaba gustando.

Me bañe y luego de que me diera un baño me fui al comedor para agarrar una pera. Tenía hambre eran ya las diez de la noche, me sentía cansada, Kikyo estaba hablando por teléfono con Naraku. Me volví a dirigir a mi pieza. Me acosté, sabía que tenía que descansar bien, si quería levantarme temprano, apague la luz de la pieza y solo la luz de luna entraba a la habitación. Mis ojos se fueron cerrando de a poco.

Soñé con unos ojos dorados que brillaban en la oscuridad, el aura de ese ser, no era siniestra pero me causaba cierto temor. Camine rumbo a donde estaban esos ojos, alguien me detuvo, no vi quien era, pero me susurro una advertencia. La criatura que estaba en la oscuridad extendió una mano, y me dijo algo en una lengua extraña, yo quería sujetar esa mano, pero la persona que estaba conmigo no me dejaba. "No debes", quería que me soltara, quise hablar pero mi voz no salía. La criatura me volvió a hablar y yo no lograba comprender que quería decirme. Empecé a sentir una opresión en el pecho, dolor, empecé a desesperarme, tratando de zafarme de los brazos que me sujetaban. Quería gritar, mi garganta empezó a doler y mi pecho me daba puntadas. Como si me estuvieran clavando un espada en el pecho.

Me desperté por el ruido de la alarma de mi celular, mi respiración estaba agitada, trate de respirar mas pausadamente, el sueño que había tenido era perturbador. Le reste importancia, mire la hora del celular, eran las nueve.

Era el día de la cita con Sesshōmaru, sonreí y me dirigí al baño. Me prepare el baño y me dirigí al armario tratando de ver que me podía poner. Escuche el ruido en la pieza de Kikyo. Salí de mi cuarto y di dos golpecitos en su puerta.

— ¿Kikyo?

— ¡Ya va! —Kikyo me abrió la puerta y vi que estaba acomodando unas bolsas —Decime.

—Etto… necesito un favor—Ella me quedo mirando expectante para siguiera—Quiero que me ayudes a elegir ropa, hoy salgo con Sesshōmaru.

—¡Obvio! —Me dijo emocionada. Yo entre al baño para bañarme, cuando termine me seque el pelo y vi a Kikyo que había decidido algunas posibles ropas para salir.

Kikyo me ayudo a elegir un vestido color azul oscuro, corte en U, caída en campana, me puso una cadena que se ajustaba por debajo del busto que serbia como un cinturón. Unas sandalias color ocre con detalles en blanco. Me ato el pelo en una cola larga.

—Deja el cuello al descubierto, seguramente le alegrara ver que aun tiene su chupetón.

Yo me sonroje por lo que dijo. Era el doce menos cinco minutos, cuando tocaron el timbre de la casa.

—Ese debe ser tu galán.

Yo fui bajando los escalones despacio y abrí la puerta era Sesshōmaru, llevaba un pantalón de jean blanco y una remara negra, no parecía ni formal, ni muy casual. Yo le sonreí.

Vi como su mirada se dirigía a mi cuello y una media sonrisa se le formo, me sonroje por seguir el consejo de Kikyo.

— ¿Vamos?

—Etto… si espera que traigo mi bolso.

—Dale te espero en el coche.

—De eso nada… tu y yo tenemos que hablar, roba cuna—Le dijo Kikyo. Yo me quise reír por la cara de Sesshōmaru.

—Kikyo —Le dije retándola.

—Bueno igual voy a hablar… ve mientras a buscar tu bolso Kag.

—Si —Le dije y me fui rápido a buscar el bolso.

Cuando estaba volviendo, escuche un poco de lo que le decía Kikyo a Sesshōmaru.

—Kagome es mi hermana, mi única hermana, así que cuídala—Kikyo me miro y luego miro a Sesshōmaru—Que la pasen bien.

—Gracias, Kikyo —Le di un beso en el cachete y seguí a Sesshōmaru al auto. Había un silencio entre nosotros, yo no podía hablar por la vergüenza.

Arranco el auto y yo mire a la ventana, viendo pasar el paisaje.

— ¿Te gusta la comida Italiana? — Me pregunto.

—Etto… nunca probé pero supongo que debe ser rica. Hay una primera vez para todo.

—Si, supongo— Quedamos en silencio de vuelta. Llegamos a un restaurante bastante lujoso. Yo mire asombrada, no me di cuenta que Sesshōmaru había salido, hasta que me abrió la puerta mía. Me sonroje por ser tan despistada. Salí del auto y quede a escasos centímetros de Sesshōmaru, que no se había movido.

—No me saludaste—Me dijo. Y acerco sus labios a los míos, yo pose mis manos en su pecho y él me atrajo hacia él. Con su manos en mi caderas. El beso termino y yo baje la mirada apoyando mi frente en su pecho, el me dio un beso en la cabeza.

— ¿Entramos?

—Si— Le respondí embobada mientras lo mire a los ojos. El me volvió a dar un ligero beso en los labios. Casi como una caricia. Después de finalizar el beso el me delineo con su pulgar mis labios. El me sonrió con cariño y me agarro de la parte baja de mi espalda y me fue dirigiendo a la entrada del restaurante.

Pedimos, platos sencillos. Yo me pedí Fetuccini con crema de pollo y champiñones, y el Manicotti con espinaca y champiñones La conversaciones empezó a fluir de lo más cómodo. Me sentía bien a su lado, muy cómoda. El era una persona seria, trabajaba como gerente en una empresa familiar. Pero que era bastante estricto su padre, ya que él iba a ser el próximo presidente de la compañía. Su vida era bastante estricta.

—Es verdad lo que te dije Kagome. Sos la única persona que logra desestabilizarme. No quiero que te sientas presionada y nada. Pero me gustaría que nos tomáramos las cosas con calma, y nos vayamos conociendo. ¿Te parece?

Me emocione el hecho de que no sea algo de una noche, por lo menos íbamos a "estar".

—Si, creo que sería lo mejor.

—Además sos-

— ¿Sesshōmaru? —Escucho una voz femenina detrás de mí.

Continuara…

Bueno hasta acá lo dejo. Tratare de actualizar mañana chicos, me encantan todos sus comentarios y que les guste el rumbo de la historia. Falta muchas más situaciones que van a ver. Espero que les haya gustado.