¿De qué estaba hablando Joseph?

Media Hora Después

Los gritos de Claire me despejaron de mi trabajo de edición, me levanté y fui a abrir la puerta, tres hombres vestidos de blanco se fijaron en mí
-¿Señorita Johnson? – me habló uno de los hombres
-¿Sí? Soy yo
El hombre que me habló miró a los otros dos que lo acompañaban y se acercaron a mí
-¿Qué ocurre? – Los hombres me tomaron de los brazos - ¡Suéltenme!
-Lo sentimos señorita Johnson, pero tenemos una orden para llevarla lo más pronto posible a nuestro centro médico
Mis ojos no se podían abrir más y miraba a todos lados, mis compañeros de trabajo, mi secretaria, el desesperante de Lyon se estaba paseando por mi piso con su típico café.
-¿Ce-centro Me-Médico?
-Centro Médico Psicológico

¿¡Qué! ¿Eso fue lo que hizo Joseph? ¿Qué clase de amigo es él?

-¡No! Ustedes no me pueden hacer esto – entre en la desesperación y comencé a patalear a todos lados, lamentablemente los médicos que me tenían de los brazos eran más fuertes - ¿¡Acaso no saben quién soy yo!

No me hacían caso, me ataron a una horrenda camisa de fuerza y me llevaron a rastras a su ambulancia, la salida del edificio estaba repleto de periodistas que no dejaban de hacer preguntas y sacarme fotografías. Los hombres me subieron a la ambulancia y yo aguantaba mis lágrimas de rabia e impotencia.

Llegue al centro médico ¿por qué a mí? No es justo, no puedo estar más odiando a Joseph en este momento ¿Qué se cree en mandarme a este estúpido lugar?

-Buenos días Señorita Johnson – una amable enfermera entró a mi cuarto, que estaba completamente pintado de blanco - ¿cómo ha pasado estos días?
-Los peores de mi vida – le dije aguantando mis lágrimas y suspiré mirando a la pequeña ventana que estaba a pocos centímetros de la pared – me siento muy encerrada en este lugar

La mujer cambiaba las sábanas de mi cama, mientras yo estaba sentada en una silla que estaba en la esquina al lado de una mesita de noche, la cual tenía un florero.

-Se acostumbrará señorita – me sonrió
Le respondí la sonrisa sin ganas
-Una pregunta – le dije con la voz perdida y mi mirada estaba con el mismo estilo, producto de los medicamentos - ¿Por qué estoy aquí?

La mujer tomó una tablilla de información y luego una carpeta repleta de papeles, de seguro que eran mis afiches

-Usted está aquí por producto de una esquizofrenia – la enfermera me miro con cara de lástima
-Yo no estoy enferma, no escucho voces – reí burlesca, pero era verdad yo escuchaba voces y veía una persona que ya no existía
-Es lo que dice aquí señorita
Suspiré
-Creo que – la miré – es mejor que deje pasar a sus visitas, ¿no lo cree?
-¿Alguien me vino a ver?
-Claro una jovencita de cabello oscuro, ¿la dejo pasar?
Asentí y la mujer vestida de blanco salió de la habitación y dejo entrar a mi amiga, o ya no tanto porque dejo que su esposo

-Lo siento tanto Melissa, no sabía que iba a hacer algo como esto. Cuando me di cuenta de que nunca llegaste y Joe estaba más callado de lo normal, me asusté y pensé lo peor – me dijo algo culpable luego de contarle mi historia
-Y ahora no dejan de drogarme en este maldito lugar – miraba las flores que decoraban mi mesita de noche, mi color preferido, rosa claro – Y de seguro que ahora estaré delirando más de la cuenta – la miré - ¿Por qué hizo esto?
-Él creyó que era lo mejor para tu salud, ya hablabas sola en mitad de la noche, llorabas mientras dormías y muchas veces confundiste a Joe con Nicholas
-Nunca lo confundí – le dije ofendida – ¿él te dijo que me dijeras eso? ¿Para que yo me crea el cuento de que estoy loca?
-¡Pero es verdad!
-¡No, no es verdad! Son ustedes los flexibles que esperan un tiempo para olvidarse de alguien tan importante en sus vidas
-¡Yo ni lo conocí Melissa!
-Y con mucha razón, tú envenenaste la mente de mi amigo, ¡tú le estás haciendo creer de que su hermano no está vivo! ¡Tú misma te diste cuenta que su tumba estaba llena de tierra!
-¡No lo estaba Melissa! – Ella me gritó en seco como nunca me lo había dicho – ¡su cuerpo sí estaba en la tumba!
-"¿Vas a creer todo eso?" – Nicholas apareció detrás de Nathaly

-¡Melissa te estoy hablando! – La chica intentaba llamar mi atención, pero solo pude fijar mi mirada a Nicholas, él no había muerto, yo lo podía ver aquí, frente a mí con su mirada preocupante y llamativa como siempre
-"Dejarás que ella hable de esta manera sobre mí?"
-¡MELISSA! – Nathaly me tiró un vaso con agua para que regresara al mundo real para la gente normal