Disclaimer: Los personajes le pertenecen a la hermosa S. Meyer, la historia es en parte una adaptación y en parte invención mía. Yo tomo todo prestado para goce de ustedes y NADA me pertenece.
Música_ Corazón Bipolar – Paty Cantú.
CAP. 7 MALOS ENTENDIDOS.
Sentía que mi corazón estaba a punto de explotar, ella se había ido y no sabía a donde, había recorrido todo el camino a pie y de regreso a casa pero no la había visto, cuando llegue Alice y mamá me esperaban angustiadas, los demás estaban disfrutando de la tarde inusualmente soleada en Forks.
-¿La encontraste hijo? – negué.
-No, iré a su casa, necesito saber qué pasa con ella, creo que ha escuchado algo que la altero y no quiero que eso cree malos entendidos.
-Debí de haber pospuesto nuestra platica para después y llevarle el medicamento que papá me había dado, de seguro tiene dolor y…
-¿Qué? Alice que medicamento.
-Bella se lastimo hace unos días u hoy no sé, traía un vendaje con algunas manchas de sangre, le pedí a papá que se encargara y lo hizo, pero le dolía mucho así que me pidió que le diera unas pastillas pero se me olvido, hable contigo y ella se fue.
-¡Mierda! Alice… Dios, tengo que irme, discúlpame con todos, algo me surgió en el hospital. Adiós mamá – se despidió de su madre y de su hermana, cogió su coche y emprendió la marcha, una vez que diviso la casa Swan, vio el coche de Bella estacionado, al menos no había salido, o eso esperaba. Toco como loco la puerta pero nadie abría, entonces rodeo la casa para ver si podía entrar por alguna otra puerta, solo vio el gran árbol y una ventana abierta, no sabía si daba a la habitación de Bella, pero al menos iba a estar dentro. Desde la preparatoria no escalaba y esos habían sido muchos años atrás, esperaba no romperse la cara en el intento, se acercó lo más que pudo y brinco, en cuanto alcance la ventana la rama cedió. ¡Joder! Como pudo se metió, claramente al otro día tendría un buen moretón.
-Idiota, eres idiota, me mintió, solo me mintió – me voltee asustado de que ella me viera pero no, estaba dormida como un ángel, en lo que parecía su habitación, gracias a Dios no invadí más la casa. No me gustaron sus palabras de ninguna forma. Me acerque a ella y vi lo que Alice había dicho, su mano vendada. Dios nena ¿con que te lastimaste? – tú no Edward – sonreí porque al menos en sus sueños ella me llamaba. Había hecho un gran ruido y ella ni siquiera había respingado, entonces mis peores miedos se hicieron realidad, en su mesita de noche tenía un frasco de pastillas, este medicamento muchas veces se usaba en pacientes, mayormente en mujeres, para evitar los cólicos menstruales, mayormente cuando sufren de malformaciones como lo son quistes y estos causan hemorragias. ¡Dios! ¿Qué hiciste Bella? Era imposible saber cuántas pastillas se había tomado, pero a decir por su pulso tan bajo ella había ingerido más de una, no sabía si sería bueno llamar a una ambulancia, llevarla yo mismo, o simplemente monitorear sus constantes. Tenía que llamar a Alice, ya.
…(.-.)(-.-)…
-Edward puedo quedarme y ayudarte, así ella no se sentirá tan comprometida.
-No, Alice por favor este es mi problema y tengo que arreglarlo cuanto antes. Si pasa algo te llamo.
-Está bien, como digas.
-Gracias Alice, te quiero.
-También yo – ella se fue y yo subí para checar sus signos vitales, su presión era baja pero realmente mientras no bajara más me daba por satisfecho, sus pulsaciones eran un poco agitadas pero igualmente mientras no cambiaran más, bien.
…
Había pasado una noche muy incómoda pero supongo que me lo merecía, al haber causado el sentimiento de dolor en Bella, durante toda la noche ella no había parado de decir cosas que tenían que ver sobre la conversación que había tenido con Alice en la cocina de mamá. La sentí removerse y después pararse para ir directamente al baño a vomitar. ¡Resaca! Sácalo todo nena, eso te hará bien.
-¿Bella? ¿Estás mejor? – estaba fuera de la puerta escuchando como se lavaba los dientes, supongo. Ella no contesto hasta que hubo terminado y salió.
-¿Qué haces aquí Edward? – ella se veía desmejorada a causa del vomito - ¿y bien?
-Ayer te fuiste, no me dejaste hablar contigo y…
-Espera ¿Cómo entraste?
-Por la ventana.
-¿Qué? Edward no puedes hacer eso, por dios si no quise hablar es por algo, ahora mismo quiero que te vayas de mi casa, mis padres no tardan en llegar y no quiero que papá te meta un tiro, que gusto me daría, créelo – sabía que su padre no estaba, había escuchado el contestador del teléfono.
-Lo siento pero no me voy a ir, haz lo que quieras, no me iré, necesitamos hablar quieras o no.
-¡Eres insoportable! ¡Vete! – Negué y me senté en su cama - ¿quieres hablar? – Asentí – bien habla, después de que digas lo que tengas que decir te vas.
-Bien yo tengo que explicarte sobre lo que ha pasado en estos días, y lo que escuchaste ayer que hable con Alice.
-No tienes que explicar nada, Edward mira te hare las cosas más fáciles ¿ok? – Asentí, no comprendiendo muy bien – sé que estás preocupado por lo que yo siento por ti, sé que en verdad a quien amas es a tu novia, la Dra. Denaly, realmente no tienes por qué mentirme o tenerme lastima regalándome tu tiempo, se ha creado todo un lio con esto y es lo que menos quiero - ¿Qué estaba diciendo? No entendía nada ¿Qué yo amaba a Tanya? – mira evitare verte todo lo que pueda en el hospital y referente a mi amistad con Alice eso terminara, una ella es un poco explosiva y otro por esto que te digo.
-Espera un momento ahí, solo un segundo ¿crees que mi conversación con Alice se trata de mi amor por Tanya? – ella asintió – no puedes estar más confundida ¿o es que acaso el medicamento te ha adormilado las neuronas?
-¿Qué quieres decir? No hay razón para ser groseros, una ruptura limpia es todo.
-Bella, mira déjame decirte y dejarte las cosas bien claras, una y la más importante ya no estoy con Tanya.
-¿no?
-No, la deje, ahora si no escuchaste mi conversación completa, que por lo que veo es así, tienes que dejarme hablar y explicarte todo.
-Espera, no quiero.
-¿Qué? Bella.
-No quiero saber nada, no estás con Tanya que bueno, pero hace varios días que tú y yo quedamos en algo y tú no viniste, déjame aclararte algo Edward, no soy plato de segunda mesa, yo quiero ser siempre la primera en todo y tú no me estás dando eso, es más no hay algo de eso.
-¿Has terminado?
-Eso creo.
-Bien, si sé que debí llamarte y decirte pero estaba tan estresado por los trámites que estaba haciendo que no quise decirte nada hasta que no estuviéramos frente a frente.
-¿Qué tramites?
-Bella hay un programa en el hospital llamado Medico en tu casa, este programa se encarga de que los médicos viajen de intercambio por un año a otro lugar, yo me voy a un lugar y otro médico viene a ocupar mi lugar, puede estar en mi misma área o en otra diferente, según se requiera y haya médicos. Hace meses entre en ese programa de intercambio, Tanya también entro pero su especialidad es diferente a la nuestra y por eso ha tardado, hace unas semanas me llego la aceptación para trasladarme a Inglaterra, la he retrasado lo más que pueda pero me han dado un tiempo límite para responder.
-¿Qué pasa si no vas? ¿Si no respondes?
-Yo – me quede callado, no quería que ella se cerrara y no creyera mis verdaderos sentimientos.
-¡Edward!
-Me van a dar una amonestación en mi cedula profesional, pueden quitarme la mitad del tiempo para ejercer o no sé, realmente eso es lo más drástico que pueden hacer, cuando entras en ese programa tienes que estar consiente en que una vez que aceptas es porque vas a cumplir las normas, yo así lo creía hace unos meses cuando entre pero ahora todo ha cambiado.
-¿Qué ha cambiado? – tenía que decirle la verdad.
-Bella todo ha cambiado, tú has cambiado mi mundo sin importancia, antes cuando entre no me importaba irme por un años y dejar a Tanya aquí o incluso a mi familia, pero cuando me han dado la notificación no he podido aceptar sin pensarlo.
-¿Por qué?
-Te quiero – un jadeo se escuchó en toda la habitación – has cambiado mi vida de la noche a la mañana y simplemente la idea de irme y dejarte me duele tanto, el pensar en que voy a dejarte y tú vas a seguir tu camino sin mí es…
-Doloroso, es como una brecha que se abre en el pecho en la cual sientes que te entierran un acerró y lo mueven hacia todas partes que por más que gritas que pare no lo hace – entonces sus ojos cafés me miraron con dolor y angustia – es lo que sentí cuando te vi en tu despacho con la Dra. Denaly – Dios santo cuanto la había dañado.
-Nena por favor tienes que creerme cuando te digo que esa vez fue la sorpresa, yo pensaba en ti y quería que fueras tú, pero ella llego y…
-Se arruino. Edward es imposible que tu…
-Te quiero Bella, eso es todo lo que pasa.
0o0o0o0o0o0o0o
Bueno pero Edward casi se rompe toda la cara, jajaja, y se le declaro a Bella, y ella casi lo hizo veremos qué pasa con todo esto. Besos.
Niñas pondré esto por aquí, no pude poner capítulo de Seducción por unos problemitas, leo cada uno de sus comentarios que ponen en todas mis historias y de verdad me alegran el día cuando entro y veo que hay uno aunque sea porque eso quiere decir que leen y les agrada, cuando hago una adaptación no pongo el nombre del libro del que la hago ni el del autor, porque si no se me adelantan y eso es trampa (rie maliciosamente ) por favor respeten esa decisión, creo que no es la primera vez que hago esto así que sigan aquí besos JaneAC.
Locura realizada…
Cambio y fuera…
JaneAntoCullen.
