AMOR DE CRISTAL
Por Haima Yagami
Capítulo 7:
El trayecto fue silencioso… Duo, no preguntó nada, siguió a su pareja, aferrado a su mano, a aquella misma mano capaz de acariciarle, como también de marcarle el rostro y el cuerpo, capaz de lastimarle.
La tensión en la mansión era palpable, la abuela enfadada miraba a Heero caminar de un lado a otro. Se había negado a probar bocado alguno, y solo había tomado un baño, para luego bajar rápidamente al recibidor y estar así, caminando nervioso de un lado a otro.
La abuela bufó cansada, para mirar a su esposo, quien picoteaba un poco de almendras sentado en uno de los enormes y cómodos sillones del recibidor… el reloj marcada las 6 de la tarde.
Una sirvienta entró veloz informando que la madre de Quatre, exigía ver al abuelo Dunant.
El abuelo sorprendido, miró a su esposa, buscando alguna respuesta en ella.
No alcanzaron a dar respuesta cuando la mujer entró a paso firme y veloz al recibidor
- exijo desheredes a tu nieto y te encargues personalmente de decirle a todos los invitados que la boda se cancela!!!
La mujer habló fiero, completamente tensa, los ojos cristalinos.
El abuelo se levantó indignado
- que la niñita de hijo que tienes cancele la boda, es tu problema, y hace años que le quité el derecho a llevar nuestro respetable apellido
- hablo de Trowa!!! La mujer gritó- ha tenido una relación con Doroty a espaldas de mi hijo, todo este maldito tiempo
El abuelo la miró sorprendido, no podía ser cierto… y soltó una carcajada
- el siempre molesta, no creo que el tonto de tu hijo se lo tomara en serio
- los encontró en la cama, desnudos, intimando!!!
El abuelo apagó su sonrisa
- qué! Y exclamó sorprendido
- quiero que hagas algo al respecto
La mujer limpió feroz unas lágrimas de sus ojos, y prosiguió:
- yo no haré nada, lo dejo todo en tus manos
Y sin más, volteó, dejando a paso veloz la mansión
Todos quedaron sin palabras
El abuelo se dejó caer pesado sobre el sillón
Y solicitó a unas de las sirvientas le trajera su móvil de su cuarto
El reloj marcaba las 18:15
Llamó a Trowa, y le pidió se presentara en la mansión lo antes posible
Trowa solo respondió con un "sí, señor" cargado de sarcasmo, que no pasó desapercibido al abuelo, pero que no pudo replicar, ya que su nieto cortó la llamada.
Hace años atrás, cuando sus nietos eran unos adolescentes, había interferido, había mandado a Trowa al extranjero, luego de encontrarlo… apretó los puños, con fuerza… no era culpa de Trowa, era ese maldito mocoso rubio que le hacia hacer estupideces…
- lo defiendes demasiado
La voz de Heero se dejó oír
- y tratas injustamente a Quatre, por eso, el otro idiota se cree con todo el derecho de reírse de él
Ante la nula respuesta de su abuelo, Heero prosiguió
- lo siento mucho, pero voy a partirle la cara cuando entre a esta mansión
El abuelo no dijo nada, pero soltó un suspiro… no era que consintiera demasiado a Trowa, y tampoco era que fuera injusto con Qu, adoraba a su rubio nieto, quizás tanto como adoraba a Heero y a Solo, por lo mismo había interferido, por lo mismo había intentado se forjara una vida tranquila, donde pudiera depender de si mismo, no una pobre vida de músico barato… si el talento de Quatre hubiese sido excepcional, lo habría apoyado con todas sus fuerzas, pero era un músico mediocre, que tenia que dar clases en la universidad para poder subsistir… y que había tenido que pasar por el dolor de aceptar el no contar con el talento necesario para hacer de su vida la música
Él solamente quiso protegerlo de aquello, como también protegerlo de ese amor enfermo que vio en los ojos de Trowa, cuando decidió separarlos…
Cuando el reloj marcó las 7 de la tarde, una sirvienta entró mas tranquila, anunciando la llegada de su nieto Solo
Solo se presento sin Dana, se acercó a su abuelo y se inclinó a modo de disculpas
- siento mucho lo ocurrido la noche anterior, me dejé llevar por los celos, comportándome como un bárbaro
El abuelo se levantó de su asiento, se acercó a su nieto y le dio una palmada en la espalda
- está bien, solamente espero no vuelva a repetirse
Solo, asintió
- ¿dónde está Dana?
Heero se hizo oír, había hecho uso de toda su fuerza de voluntad para no partirle la cara a Solo, cuando le vio entrar
Y este se dejó caer en uno de los sillones, tapó su rostro con ambas manos, y decidió hablar, contar toda la verdad.
******
Quatre había corrido al regazo de su madre, como cuando el abuelo lo separó de su amado primo, cuando tenía 14 años..
Al igual que en esa ocasión, recibió una bofetada de su parte, exigiendo parara el llanto, ya no era un niño.
Entre lágrimas le contó lo sucedido, y ella indignada, había dejado su casa, sin decir una palabra
Cuando Quatre buscó el refugio en su estricta madre, el reloj marcaba las 2 de la tarde
Las horas anteriores, las había pasado encerrado en su cuarto, preguntándose por qué Trowa lo odiaba tanto... o quizás, estaba enamorado de Doroty, por eso le había pedido con tal desespero que no se casaran…
Cuando Doroty se encerró en el cuarto de baño, él se quedó aferrado a si mismo por un par de minutos, hasta que sintió como los tan conocidos brazos de su cruel primo se aferraban a él.
Trowa, aun desnudo, le abrazó desde la espalda, mientras murmuraba palabras que Quatre bloqueó, no quería recordarlas, no las creía.
Se había desembarazado, violento, de su abrazo, huyendo de ese apartamento, huyendo a su propio apartamento, el que se supone, sería su hogar junto a Doroty.
La madre de Quatre había hecho primero una visita a la casa de Doroty, antes de visitar al abuelo, había dejado en claro que el matrimonio se cancelaba, y había expuesto la infidelidad de su "querida" ex nuera, ante la atónita y avergonzada mirada de los padres de Doroty. Luego se había marchado a la mansión Dunant.
****
El abuelo Dunant estaba en shock, había escuchado con atención todas las palabras de Solo, y aun no podía asimilarlo.
Heero miraba en silencio, sin saber qué decir, o qué hacer
- renunciaré a la herencia familiar y a mi puesto en la empresa
Fue lo último que dijo Solo, antes de pararse e intentar dejar el salón
El abuelo se levantó veloz y lo tomó de uno de sus brazos
- no voy a permitir que dejes la familia
Habló serio el abuelo, había escuchado atónito las palabras de su nieto mayor, la manera en como de autodespreciaba por amara a esa chiquilla... no, a ese chiquillo…
- dile que entre, está en el auto no?
Fue lo último que dijo el abuelo, mientras sentaba nuevamente a Solo
Este asintió, el abuelo llamo a una de las sirvientas, que esperaban a fuera del recibidor, por los pedidos de sus patrones
- ve a buscar al jovencito del auto de Solo
- no le dije nada sobre esto, no sabe que les he contado todo
- Heero, sube a tu cuarto
Habló el abuelo, sin atreverse a mirar el rostro de su nieto
- No
Heero negó
- no subiré
- no hagas ninguna estupidez
Heero no entendió las palabras de su abuelo, hasta que vio a Dana entrar al recibidor, mirada baja
- tenia el labio inferior hinchado, en su costado derecho, y bajo su ojo izquierdo un visible moretón, que deformaba parte de su rostro, Heero apretó los puños, y el abuelo soltó una exclamación.
La abuela, que se había mantenido al margen, escuchando silenciosamente, se acercó hasta Heero, y le tomó de una de las manos.
El abuelo, invitó a Dana, a tomar asiento frente a él, en un pequeño sillón, que una de las sirvientas acomodó ante el gesto del abuelo Dunant.
Duo estaba confundido, Solo, no le miraba, estaba sentado a unos metros de él, con la mirada baja, y las manos cubriendo su rostro
- cuánto dinero quiere para alejarse de mi familia, jovencito
La mirada del abuelo Dunant, al contrario de lo que esperaba Duo, no era de odio, sino, de lástima.
Heero se sobresaltó al oír al abuelo, pero su abuela, apretó el agarre a sus manos, negándole con la cabeza
- no le entiendo
- cuánto dinero quieres para dejar a mi nieto tranquilo, jovencito
La última palabra la deletreó con cuidado, haciendo que por fin, Duo, lo notara
Duo buscó los ojos de Solo aterrado, pero este no le miraba, y observó al hombre sorprendido, al buen hombre frente a él, que ahora lo miraba con asco y lástima
- no tiene que darme dinero, he ahorrado con mi trabajo todos este tiempo, no voy a interferir en el matrimonio de su nieto, si el quiere que me marche lo haré, no tiene que darme nada
El abuelo suspiró
- mi secretario te buscará un lugar donde vivir, y haré un traspaso a tu cuenta corriente, tus palabras pueden sonar muy honestas, pero, jovencito, la necesidad tiene cara de hereje
Duo lo miro sin entender, y el abuelo Dunant, se giró hacia Solo
- díselo
Le conocía desde niño, no había necesidad de exigir alguna explicación, el sabía perfectamente que era lo que el abuelo le pedía, como también sabia que esa relación solo lastimaba a Duo, no podía seguir teniéndolo preso de esa forma, amándolo tan violentamente, que su cuerpo se llenaba de cicatrices.
- vete Duo, no seguiré contigo
Solo, le miró a los ojos, y los violetas ojos de Duo se llenaron de lágrimas
- guardaré silencio, aceptaré todo lo que me pidas, lo que sea
Y Duo, sin poder controlarse, se arrojó a los pies de Solo, aferrándose a sus rodillas
El abuelo Dunant salió del salón, la abuela Dunant sacó a un Heero atónito, que miraba como Duo le suplicaba a ese cruel hombre, que no le dejara…
El abuelo Dunant fue el primero en retroceder sobre sus pasos, al oír el inconfundible ruido de una bofetada
Duo yacía en el piso, su labios sangrando, mientras una empleada sujetaba a Solo con todas sus fuerzas... otra atendía a un asustado Duo
- Solo, es suficiente, gritó el abuelo entrando al salón
- vete de la mansión ahora mismo, el lunes hablaremos de lo ocurrido
Solo se miró el dorso de su mano derecha, estaba llena de sangre… ante la insistencia de Duo había perdido el control y lo había golpeado en reiteradas ocasiones, hasta que la empleadas, que acudieron mas rápido que su abuelo, le habían detenido..
Duo lloraba en silencio, mientras una joven empleada, intentaba detenerle la sangre de su labio y de su nariz…
Heero miró la escena horrorizado, y hubiese corrido a golpear a Solo, si la abuela no se adelanta y atraviesa el rostro de Solo de una bofetada, sorprendiendo a todos en el salón.
- mi hijo, no crió a un bárbaro, que abusa de un mocoso mas pequeño y débil que él!!, vete, y vuelve solamente cuando tengas la mente lo suficientemente clara!
Solo la miró atónito, tocándose su mejilla derecha, era sorprendente como esas pequeñas manos podían golpear tan fuerte.
Dejó salir un casi inaudible "lo siento", mientras daba la vuelta y dejaba la mansión
- Llama a Hilde, Cariño!, replicó la estricta mujer ante la mirada perdida de su esposo-. Llama a Hilde y dile que se haga cargo de su hermano
- y tú, jovencito, ve con las empleadas a parar el sangrado
- Heero llama al doctor de la familia
- y tu- apuntó finalmente la dueña y ama de esa mansión- arregla un cuarto de invitados
La aludida empleada corrió a cumplir la orden, mientras las dos que socorrieron a Duo, ahora le levantaban del piso y le llevaban al baño.
Heero se fue a llamar al doctor de la familia, mientras el abuelo Dunant usando su móvil llamaba a Hilde.
Continuará…
Siento la demora, muchas gracias por leer.
