Disculpas
Sakura
Me sentía bastante cansada luego de pasar prácticamente toda la noche sin dormir, la operación había durado mucho tiempo, y Azumi tardo mucho en despertar después de salir del quirófano, por lo que me quede toda la noche en el hospital, y parte de la mañana, no podía irme sin verla despierta. Ahora me dirigía al colegio nuevamente.
-segura que quieres regresar al Colegio, lo mejor seria que fueras a descansar a la casa, prácticamente no has dormido en toda la noche, ya casi es hora de almorzar, no quiero que recaigas – me dijo mi madre un poco preocupada, pero el único cansancio que sentía por el momento era el de no haber dormido, mi estado de salud pese a eso no era malo –
-en serio mamá es mejor que regrese al colegio, no quiero dar pie a que sigan diciendo que tiene muchas concesiones con migo –
-Sakura – me reprocho, pero era cierto, sabia que después que la madre me permitiera salir estando castigada, mis compañeras no pasarían por alto la oportunidad de seguirme atormentando con sus comentarios tontos, pero en esta ocasión ya no estaba después a soportarlo, solo esperaba poder contenerme y no volver a golpear a nadie como lo hice con Mihara –
-es mejor así ma, me estoy poniendo todos los medicamentos como debe ser, me voy a cuidar, yo tampoco quiero otra recaída – le dije tratando de tranquilizarla, y la verdad yo tampoco quería estar de nuevo en esa posición, ahora debía estar bien, ella se quedo un poco mas tranquila y seguimos el viaje, cuando llegamos de nuevo me soltó mil recomendaciones a lo que me limite a sonreír y asentir, no quería que se fuera preocupada – me voy a cuidar mucho, no te preocupes, además esta Tomoyo que tampoco dejara que lo haga –
-lo se – se acerco a mi para abrazarme – perdóname si a veces soy demasiado aprensiva, es solo que… - se alejo de un poco para verme a la cara – el pensar que algo malo te pase me agobia… aun no acabo de recuperarme de esa sensación – si ella no lo había hecho, yo menos, era por esa razón que la comprendía y trataba por los medios posibles que ya no se preocupara por mi –
-no te preocupes mamá, te entiendo, nos vemos el fin de semana – me abrazo de nuevo y subió al auto para irse. Estaba segura que le costaría mucho trabajo el superar mi ausencia cuando me fuera a la universidad, así que trataría que el tiempo que estuviera aquí, no le causaría pesares, al menos no tantos –
Di un gran suspiro, y me dirigí a mi cuarto, en este momento lo que mas necesitaba era un baño, y una enorme taza de café. Antes de llegar a mi habitación me encontré con Tomoyo, y no debió pasar desapercibido el rostro que yo traía.
-te ves muy mal – me dijo mientras sonreía –
-gracias – le dije como si me hubiera dicho un cumplido – no he dormido en toda la noche que cara quieres que tenga –
-la que tienes – se acerco un poco mas a mi – ¿Cómo esta Azumi? –
-bien, según el Doctor, todo salio bien, solo queda esperar – las palabras de el habían sido muy alentadoras, así que pronto esperaba ver Azumi caminando –
-veras que lo lograra –
-si, lo se – dije un poco mas animada, el pensar en eso mejoraba mucho mi humor –
-esperaba que regresaras ayer mismo –
-y lo habría hecho, pero le prometí que estaría ahí cuando despertara, y no lo hizo hasta hoy por la mañana – si me iba sin verla era muy probable que no dejara de echármelo en cara nunca, así que por esa razón decidí quedarme, además si no lo hacia como sabría que había pasado con ella, y eso me hizo recordar el porque no podíamos comunicarnos por el momento – y como gracias al padre Shaoran no tengo mi computadora no podía hablar con ella, y ahora que la necesito mas – dije con cierto pesar –
-talvez te la devuelvan – dijo como si eso fuera a pasar en verdad –
-no lo creo, pero no importa, ya veré como hago para verla estos días – estaba decidida a lograrlo, de alguna manera tenia que estar con ella mientras se recuperaba, después de todo pasaría bastante tiempo en el hospital –
-porque no vas a dormir un rato, aun no estas del todo bien te ves muy agotada – me dijo Tomoyo, pero por el momento eso no estaba en mis planes, ya descansaría luego –
-no, prefiero bañarme y luego comer algo, voy a unirme a las clases de la tarde –
-segura – me dijo como si eso no fuera una buena idea, y tal vez no lo era, pero por el momento era lo mejor que podía hacer, después de todo debía comportarme bien si deseaba que me dirán permiso de visitar Azumi en el hospital –
-si estoy segura, bueno te veo en el comedor entonces – le dije mientras me dirigía a mi cuarto para arreglarme, a pesar de mi cansancio me sentía muy contenta que la operación hubiera resultado bien, ya quería que se levantara de esa cama, y verla correr por todos lados, era lo que más deseaba en ese momento –
Después de rogarle por horas a la madre superiora, al fin había accedido a dejarme visitar Azumi un rato por las tardes mientras estuviera en el hospital, no iba ser todos los días, pero por el momento eso bastaba para mi, lo único malo es que el padre Shaoran tenia que acompañarme hasta el hospital y esperarme para traerme de nuevo, eso si aceptaba hacerlo, ahora para colmo iba a deberle un favor, pero en estos instantes poco me importaba, aunque por un momento había dejado de lado su comportamiento con migo, no me convencía que eso cambiara, como podía estar seguro que la conversación que mantuvimos en la capilla iba a ser así por siempre, o que su proceder con migo ya no iba a ser el mismo de antes, no había forma de estar segura, por el momento lo único que me quedaba era esperar que aceptara el llevarme y traerme al hospital, y el estar tanto tiempo juntos, tampoco era algo que me agradara mucho, me había sentido un tanto extraña al ver un lado diferente de él, cuando en su rostro no hay enfado, era… mas atractivo de lo que nunca lo había visto, y la forma en que me hizo sentir su presencia en ese momento era algo nuevo para mi, esperaba que solo fuera la tensión del momento, y de nuevo mis emociones regresaran a la normalidad.
Shaoran
Había estado un tanto pendiente de la llegada de la señorita Kinomoto, quería saber como había resultado todo, pero no volvió en toda la noche, la vi llegar por la mañana acompañada de su madre, y se veía bastante cansada por lo que pospuse mis preguntas para luego, aun no podía creer que hubiéramos podido mantener una conversación sin agredirnos, tal vez era porque se trataba de hablar sobre un tercero, ya que cuando el tema éramos nosotros lo único que hacíamos era sacar las peores cualidades de cada uno.
No sabia si nuestra relación se mantendría así cuando todo eso pasara, la verdad me había sentido un tanto extraño cuando me pidió ayuda por esa niña, se veía que le preocupaba mucho, hasta su tono de voz sonaba diferente, tanto que ni siquiera me sentí molesto cuando me llamo padre, y eso ya era decir mucho. Considerando lo que había sentido al estar con ella de otra forma, en verdad confirmaba el hecho que no era el tipo de persona que imaginaba.
En mi camino hacia la clase que me correspondía dar, una de las hermanas me dijo que la madre superiora quería hablar con migo, y parecía tratarse de algo importante, por lo que rápidamente encamine mis pasos hasta la dirección para saber que nuevo suceso acontecía.
-¿Qué sucede esta vez madre? – le pregunte cuando estuvimos de frente –
-nada malo, solo que nuevamente necesito que me haga un favor – a juzgar por la sonrisa que tenía no iba a ser algo que me agradara cumplir, y empezaba a suponer por donde venia la cosa –
-y… también tiene que ver con Kinomoto –
-me temo que si – espere sin mucho entusiasmo que dijera lo que quería ahora – supongo que ya se habrá dado cuenta de la situación por la que pasa en este momento la señorita Kinomoto –
-si – me había dado cuenta de muchas más cosas de las que quisiera en cuanto a la Señorita Kinomoto –
-bueno, pues ella me ha solicitado le permita visitar a la pequeña Azumi mientras esta convaleciente en el hospital, dado que no puede comunicarse con ella por el momento y me veo en la necesidad de pedirle nuevamente que la lleve hasta allá, los días que le permití visitarla – no pude evitar dar un largo suspiro cuando me pidió esto, y no porque me molestara el hecho que visitara a esa pequeña, sino el que tendríamos que estar juntos por mucho rato durante ese tiempo, y no sabia que tan bueno era ese hecho –
-usted sabía todo eso, ¿o me equivoco? – sabia que me había enviado con ella al hospital a propósito para que descubriera lo que ella hacia en la computadora, o tal vez para que apreciara el lado que aun desconocía de ella –
-estoy enterada de todo lo relacionado con la Señorita Kinomoto – no era algo que me sorprendiera saber, seguramente sabia mas cosas de las que decía –
-por lo poco que pude ver ella y esa niña se llevan muy bien, pero no creo que sean familia – el lazo que la unía a la pequeña era algo que aun no descubría y me había intrigado mucho –
-no efectivamente no lo son –
-entonces ¿Por qué va a permitirle el visitarla? – suspiro con resignación, sabia que había sonado un tanto duro, pero lo hacia por saber mas sobre ella que en rechazo a la petición –
-porque en estos momentos la presencia de ella le hace muy bien a la niña – sabia que no lograría que dijera mas, pero valía el intentarlo –
-no va decirme cual es el verdadero trasfondo de esto – se quedo pensando por un rato –
-me temo que no puedo hermano, como le dije la otra vez, eso es algo que ella decidirá expresarle o no, no puedo violar su confianza – por el gesto de seriedad de la madre, no era algo tan sencillo, esta niña aun escondía algunas cosas, y ahora más que antes mi curiosidad estaba muy avivada –
-tan serio es el asunto – pregunte esperado que me dijera mas del asunto –
-eso depende de la perspectiva, pero estoy segura que con el tiempo la señorita Kinomoto se decidirá hablar, además creo que les hará bien a ambos compartir un poco de tiempo juntos para que logren llevarse mejor – estaba visto que no diría más, y no estaba del todo convencido que el estar compartiendo tiempo juntos fuera algo bueno, pero no tenia alternativa, o eso creí cuando pude ver que aun estaba en la dirección la computadora de Kinomoto, si lo que quería era comunicarse con la pequeña, podríamos devolvérsela para que lo hiciera, de ese modo me evitaba los viajes hasta la ciudad, que la verdad no me agradaban mucho y el compartir tiempo con ella –
-bueno si lo que quiere es comunicarse con la niña, podríamos devolverle la computadora para que puedan hablar, eso solucionaría el problema y no tendría que estar saliendo del colegio – la madre me miro como si lo que diera fuera una tontería –
-aun no cumple por completo el periodo de su castigo – al verlo desde ese lado en verdad no parecía una buena idea –
-lo se, pero por un par de días no creo que haya problema, un privilegio mas no va a ser la diferencia, y… puede terminar con lo demás – no le agrado nada mi solución, en cuanto a castigos ella era muy estricta –
-no estoy muy segura que esa sea la solución, y por el momento creo que seria mejor que la vea en persona –
-podemos probar – dije esperando que cediera, pero dudaba que lo hiciera –
-ya hice un trato con ella, no voy a romperlo ahora – al parecer no tenia más alternativa, pero tal vez el tener un gesto como este con ella ayudara a relajar las cosas entre nosotros, la verdad para este momento lo mejor era tratar de llevar una mejor relación –
-esta bien madre, la llevare, pero aun así creo que podríamos devolvérsela –
-si usted lo considera necesario puede hacerlo, después de todo es el encargado de la disciplina, pero…. Habrá que esperar a ver que dice ella –
-creo que se pondrá contenta – dije con mucha seguridad, no tendría porque reaccionar de forma diferente, que podía ser más importante para ella en estos momentos que el hablar con la pequeña, de la forma que fuera –
La busque por varios lugares dentro del colegio, y no daba con ella, seria acaso que estaría en su habitación, después de todo no había regresado en toda la noche, y dormir en un hospital no es nada cómodo, me adentre un poco en el patio y la distinguí a lo lejos, la tarde empezaba a caer y ella estaba ahí sentada bajo un árbol, muy metida en su lectura, no estaba muy seguro de querer interrumpirla, pero no tenia otra alternativa, di un largo suspiro y me acerque a ella, aunque después de nuestra ultima conversación no había porque haber agresiones, como ella lo dijo teníamos una especie de tregua, así un poco mas seguro acerque mis pasos.
-buenas tardes Señorita Kinomoto – levanto la vista de su lectura y para posar sus ojos en mí – creo que esto le pertenece – le dije ofreciéndole el maletín con la computadora para que la tomara, su mirada reflejo incredulidad, se quedo por un rato como si analizara la situación y dudara que lo que decía era cierto –
-aun debo dos días de castigo – se puso de pie sin apartar su mirada de mi – la recuperare cuando los termine – me dijo seriamente –
-creo que los cumplidos bastan – mi tono era calmado, aunque sabia que nuestra tregua era lo que hacia que permaneciéramos sin discutir, por su gesto dudaba que durara mucho tiempo, su mirada aun reflejaba duda y supongo que no era para menos, dado nuestros antecedentes –
-no, cumpliré el castigo completo – no comprendía porque se ponía en ese plan, sabia que ese aparato era importante para ella, no había necesidad de ponerse en ese estado de defensiva, pareció meditar mucho sobre lo que le decía – ya sabe, no merezco que me traten tan bien – no se exactamente cual fue mi rostro al escucharla decir eso, creí que ese comentario de mi parte no la había afectado en lo absoluto, pero al parecer ese era el motivo que estuviera molesta con migo, y no debía culparla, después de todo, la había juzgado sin conocerla y creí que era una persona totalmente diferente, ahora lo comprendía –
-creí que teníamos una especie de tregua – pensé que con ese alegato lograría bajar la tensión que se estaba formando entre nosotros, después de la charla que habíamos tenido el día anterior, estaba seguro que las cosas mejorarían –
-y la tenemos – aseguro – en lo que Azumi respecte, por lo demás todo sigue igual – pero al parecer llevarnos bien no iba a ser tan fácil como esperaba, pero no podía ponerme en el mismo plan que ella –
-eso es lo que quiere –
-no – se acerco un poco mas hasta donde yo estaba – es lo que usted ha logrado, no me va a decir que ahora tiene otro concepto de mí – se cruzo de brazos como si esperar que yo le diera una respuesta que la convenciera que ahora ya no pensaba lo mismo de ella, pero aunque sabia que tal vez no era todo lo que yo pensaba, aun habían mucha cosas ocultas sobre ella que me hacían dudar que lo que hacia no tenia doble intención y ese hecho era lo que no me permitía confiar en ella plenamente –
-no exactamente, solo…. que… tal vez si me adelante a juzgarla – decir eso no era mentirle, ya que eso si era algo en lo que me había equivocado, debí darle un poco de tiempo antes de sacar conclusiones sobre ella –
-yo no lo creo, usted simplemente descubrió otra faceta de mi vida y cree que ahora todo cambiara, pero no es así – no había el desafío de otras veces, pero si podía decir que estábamos a un solo paso de iniciar una discusión, tan poco nos había durado la tregua –
-se que esto es importante para usted en este momento es por eso que se la devuelvo – le dije esperando que no siguiera desviándose la conversación a otro aspecto, aun no estaba del todo listo para enfrentarme a ella, primero quería conocerla en verdad –
-no gracias, el lunes la podré tener nuevamente – pero al parece ella no estaba dispuesta a dejar las cosas así, no comprendía su actitud, camino unos pasos más hasta estar frente a mí – y no crea que por lo que vio todo va a cambiar, las cosas no funcionan así –
-no comprendo su actitud señorita Kinomoto… –
-no tiene porque hacerlo – me interrumpió antes que pudiera decir mas – ya le dije nuestra tregua solo se da en lo que Azumi respecta, y… - cambio su expresión un poco como si hubiera recordado algo, desvío su mirada de mi, como si no le gustara lo que iba a decir – agradecerle si acepta el llevarme a verla al hospital, eso es algo que si vale mucho para mi ahora – la vi dar un gran suspiro, como si se estuviera conteniendo de decir algo – nos vemos después – dijo sin mas y empezó a caminar para alejarse de mi, cada vez comprendía menos a esta niña, no había manea de llegar a ella –
No pude evitar dar un suspiro de resignación, esto iba a ser mas difícil de lo que imaginaba, al parecer ella estaba dispuesta a no darme apertura, y no sabia si yo iba a ser capaz de intentar por mucho tiempo esto, el devolverle la laptop me parecía un buen gesto, pero estaba visto que ella lo veía de otra forma. Que es lo que esperaba de mí.
-déle tiempo – escuche que alguien me hablaba a mis espaldas, me gire y observe a la señorita Daidoji acercarse hasta donde me encontraba, y al parecer había presenciado la conversación con su prima – lo hace mas por orgullo que por otra cosa, es evidente que aun esta molesta por el incidente con Mihara, y cree que el castigo fue idea suya – ella parecía estar muy segura que esa era la razón por la que se rehusaba a tomar la computadora, pero yo tenia mis dudas, y ahora me parecía que su pleito con Mihara no tenia razón, que tanto pudo ser importante lo que le dijo para que actuara de esa forma y se le fuera encima –
-no entiendo porque le molesto tanto el comentario de la señorita Mihara – la vi dar un suspiro largo –
-simplemente porque era lo que le decían los niños del colegio cuando éramos chicas – aun no entendía que tenía que ver eso con el incidente –
-no comprendo – la vi mirar hacia el lugar por donde había desaparecido la señorita Kinomoto, como si comprobara que ya no se encontraba cerca –
-si descubre que le conté esto me mata – dijo como si fuera a decir una revelación importante, pero si se podía meter en líos con su prima por decirlo, lo mejor era evitarlo –
-entonces tal vez no deba contármelo – pareció meditar un momento el hecho –
-le hará bien saberlo, siempre le dije que se estaba apresurando a juzgarla – y hasta ahora es que me daba cuenta que tenia razón, pero lo que tenia para contar no parecía ser algo tan malo, si decía que me podía interesar saberlo –
-¿entonces? – pregunte, ella se preparo como si fuera a contar una historia trágica –
-cuando éramos niñas, la molestaban mucho en el colegio por su problema de asma, sobre todo una niña que se llamaba Sayuri, no perdía oportunidad para burlarse de ella, Sakura trataba de mostrarse fuerte ante esto, pero... sabia que le afectaba mucho – hasta ahí no parecía haber nada relevante, pero por su rostro ese no era el final de la historia – Sakura tenia para entonces unos nueve años y había pasado unos días bastante mal, así que cuando regreso al colegio los profesores no le exigieron tanto, y esto termino por molestar a los demás –
-suena lógico que se portaran así con ella –
-si pero intente meter eso en la cabeza de un niño – en eso tenia razón, muchas veces no son capaces de entender las atenciones hacia los demás, cuando tienen alguna dificultad –
-comprendo, ¿pero que fue lo que paso? – Estaba empezando a interesarme de más en esa historia, tal vez de ahí podía encontrar una forma de llegar a ella, o al menos saber que era lo que la molestaba –
-varias cosas, ese día Sakura no recibió la clase de deportes, por ordenes medicas, pero Sayuri empezó a decir que si no la dejaban era porque lo que tenia iba a contagiar a todos, y Sakura era plaga. Y todos empezaron a llamarla así, para que no notaran que le afectaba les dijo que eran unos tontos ignorantes, y se fue corriendo de ahí –
-no puedo creer lo que me esta diciendo – eso era cruel, ella debió sentirse muy mal, pero empezaba a entender porque no le gusto en lo absoluto el comentario de la señorita Mihara –
-pero, eso no fue lo peor – me saco de mis pensamientos cuando dijo eso, que podía ser mas grave que ese hecho –
-¿Qué mas paso? –
-cuando vi a Sakura irse así me fui tras ella, la encontré llorando en el baño, y se había empezado agitar, en un instante estaba muy cansada y no dejaba de llorar, empecé asustarme cuando vi que le costaba trabajo respirar, así que llame a la maestra, sabia que necesitaba su inhalador, y no lo traía consigo supuse que estaba en su mochila, pero por mas que lo busque no lo encontré, la maestra la había llevado a la enfermería esperando que se le pasara, ya que no tenían nada que aplicarle, pero contrario a eso ella se ponía cada vez peor –
-no llevo el inhalador al colegio –
-claro que si, ella era muy responsable con sus medicamentos, y aseguraba que estaba en su mochila, cuando nuestros compañeros nos vieron tan desesperadas a mi y a los maestros buscándolo, sin saber que hacer, uno de ellos confeso que Sayuri lo había tomado para hacerle una broma – eso era algo que no podía creer, me parecía que era ir mas allá de una broma –
-eso no es una broma, es jugar con su salud – dije molesto, era algo que no me explicaba –
-para ella no, no se que es lo que pasaba por su cabeza, el caso es que lo había arrojado muy lejos por lo que no fue tan fácil encontrarlo, a todo esto Sakura estaba tan mal que habían llamado a una ambulancia –
-me parece increíble que un niño pueda hacer eso – no podía quitar mi cara de asombro –
-a veces cuando somos niños podemos ser crueles, sin saberlo, o sin tener conciencia de ello – se quedo muy pensativa por un rato – recuerdo que el rostro de ella estaba muy pálido, sus labios no tenían color, tenia una cara de pánico... jamás he visto a Sakura mas asustada – la escuchaba hablar como si el hecho acabara de pasar, y no debió ser fácil para ninguna de las dos, pero mas para Kinomoto, al parecer no había tenido una vida de ensueño como lo había supuesto, por la forma de hablar de la señorita Daidoji, fue algo muy grave – casi muere ese día ¡por una estúpida broma mi prima casi pierde la vida! – hablaba en un tono de molestia, como si la ofensa hubiera sido para ella, debieron ser muy unidas desde pequeñas – esa fue la ultima crisis que tuvo, y le costo bastante trabajo recuperarse – me miro como si esperar saber mi opinión sobre lo que me contaba, pero no sabia que responder a ciencia cierta, es decir había sido un hecho malo y sus consecuencias pudieron ser graves, pero en verdad no sabia que pensar – ahora comprende por que la afecto tanto el comentario de Mihara –
-creo que si – al saber la razones, no sonaba tan descabellado el que se hubiera molestado de esa forma, cada vez estaba mas convencido que me había adelantado a juzgarla, pero aun podía repararlo –
-mi prima no es lo que usted cree, bueno no todo – dijo en tono divertido como si con eso lograra arreglar el comentario – si es un poco caprichosa, pero es una buena persona, si tienen la oportunidad de ayudar a alguien lo hará sin pensar mas, pero evidentemente cuando la molestan también sabe reaccionar, creo que incluso se contuvo bastante para no agredir mas a Mihara –
-si creo que me apresure un poco a juzgarla – di un largo suspiro cayendo por fin en cuenta de mi error, pero ya no tenia caso pensar en eso, lo mejor ahora era buscar una forma de acercarme a ella y arreglar las cosas – cree que aun pueda remediarlo – se quedo pensando un momento y me miro un tanto divertida, me parecía extraña su actitud, normalmente ella no se comportaba así era mas cohibida pero al parecer el haberse juntado con Kinomoto también había surgido efecto en ella, tenia una mirada mas vivaz, y eso me alegraba –
-yo creo que si – amplio un poco mas su sonrisa – ya le encontró el lado flaco, puede intentarlo por ahí – escuchamos sonar la campana en ese momento – será mejor que me apresure si no voy a llegar tarde, nos vemos después hermano – empezó a caminar a paso presuroso para entrar a clases –
Quede con la mirada fija por el lugar donde había desaparecido, sus palabras habían quedado resonando en mi mente, llegar a ella por su lado flaco, no parecía una mala idea, pero no era justo utilizar a esa pequeña para lograrlo, no tenia que ser de la forma correcta, en el momento adecuado le pediría una disculpa por mi comportamiento con ella, y solo esperaba que la aceptara.
Sakura
Me alegro mucho saber que iba poder visitar Azumi en el hospital, la verdad por un momento había dudado que fuera posible, dado que la decisión de llevarme hasta allá todos los días era del Padre, y algo me decía que no iba aceptar tan fácilmente, pero contrario a toda la película que arme en mi cabeza, él acepto, y lo que me pareció aun mas extraño, es que quisiera devolverme mi laptop, ese gesto si no lo entendí para nada, si el mismo había dicho que yo no merecía tantos privilegios y que era una niña caprichosa que solo me interesaba por mi, ¿Por qué ahora tenia esa actitud con migo? No podía deberse al hecho que descubriera la situación de mi pequeña amiga, eso no podía ser suficiente para dar un giro a toda su actitud, debía haber algo mas, estaba segura, no iba aceptar que me quitara parte del castigo solo por eso, mantendría mi tregua con el mientras Azumi estuviera en el hospital, pero nada mas, y no es que sea tan orgullosa como para no querer hacer las pases con él por completo, es solo que… no estoy muy segura de querer acercarme mucho a él, no después de lo que sentí en la capilla, podría ser muy peligroso para mi. Además no estaba segura que su actitud hubiera cambiado tanto con migo de la noche a la mañana, no definitivamente no podía confiarme.
-ya esta lista – su voz me saco de mis pensamientos, me encontraba en el estacionamiento del colegio esperándolo para que me llevara al hospital, se había colocado frente a mi y me miraba esperando mi respuesta –
-lista – dije le dije lo mas natural que pude, abrió el carro y rápidamente tome mi lugar esperando que subiera, seguramente seria un largo viaje hasta la ciudad, con un ambiente muy tenso entre nosotros, y eso me ponía muy incomoda –
-esperemos no encontrar mucho tráfico – dijo mientras se abrochaba el cinturón, y encendía el carro para emprender camino –
Y aquí nos encontrábamos de nuevo, limitándonos a ver el paisaje, sin decir palabra alguna, pero… había algo diferente, esta vez el ambiente no se sentía tan pesado, al menos no tanto como la otra vez, no parecía estar obligado a llevarme ahora, y eso aliviaba un poco las cosas, manejaba bastante relajado, y de nuevo su rostro estaba sereno, como la primera vez que lo vi, ya no estaba ese gesto de molestia cada vez que me veía, y me hacia sentir bien, se que fui muy descortés con él en cuando me busco en el hospital, y por eso si le debía una disculpa, además había aceptado traerme hasta la ciudad sin quejarse, quizá no nos caería tan mal el hablar y aclarar las cosas, esa tregua podía ser permanente si solo nos decidiéramos hablar, me gustaría conocer de él ese lado que describía Tomoyo, que su trato con migo fuera amable y cordial, como lo era con las demás. Pero la verdad no sabia que decir para romper el hielo.
Llegamos al hospital, y esta vez no salí corriendo del auto, espere a que se estacionara y me acompañara a la recepción, aun no decíamos palabra alguna, pero supongo que era mejor que discutir todo el tiempo.
-va acompañarme hasta la habitación – pregunte cuando llegamos al ascensor, esperaba no haber sonado tan mal, no era mi intención iniciar un pleito, y tal vez la forma de preguntarlo no fue la mejor –
-no lo creo prudente – me dijo en tono neutro, por lo que supuse que mi comentario no lo había molestado y eso alivio un poco la tensión en mi – necesita su espacio y privacidad con ella, voy a esperarla en la cafetería – no podía creer lo que me estaba diciendo, me parecía mentira el creer que pensara eso, cuando solo un par de días antes había dicho que tenia que cuidarme para que no fuera escapar a la primera oportunidad –
-me va a dejar ir sola, no cree que vaya a escaparme – dije un tanto incrédula, pero mi tono era más de broma que otra cosa –
-voy a confiar en usted esta vez, después de todo, si llegara a escapar, será la ultimas vez que pueda venir, y no creo que eso le agrade mucho a su amiga – no sabia si hablaba en serio o respondía a mi broma, con él ya no estaba segura de nada, además no parecía tener mucho sentido del humor –
-no, supongo que no – dije meditando sus palabras, el ascensor se abrió en ese momento por lo que me dispuse a entrar lo mire para examinar su gesto, pero no había nada de lo que antes mostraba, simplemente estaba serio, pero nada mas – gracias por traerme, nos vemos después – logre decir antes que las puertas se cerraran y yo quedara muy confundida con la actitud de él, seria a caso que en verdad no era el total ogro amargado que me imaginaba, y cabria la posibilidad de llevarnos bien, porque de ser así, yo no iba a oponerme, ya que su presencia estaba empezando a parecerme grata –
Shaoran
Llevaba mucho rato esperando en la cafetería a que la señorita Kinomoto terminara su visita, y ya me estaba aburriendo mucho, había leído el periódico mas de una vez, y una que otra revista medica de la cual no comprendí nada, mire mi reloj, y a juzgar por la hora lo mejor era ir a buscarla para que nos fuéramos cuanto antes, ya que le había dicho a la madre que la llevaría un poco mas temprano de lo acordado, debido a que los exámenes se acercaban y debía darse tiempo para estudiar. Así que sin pensarlo más salí de ahí para buscarla en la habitación.
Especulaba en muchas cosas mientras me dirigía hacia ahí, había intentado encontrar el momento mientras no dirigíamos al hospital para hablar, pero… por mas que lo intente simplemente no hallé las palabras para iniciar con mi disculpa, esperaba que el regreso fuera mejor. Llegue frente a la habitación, y toque esperando que me dieran la orden de entrar, fue una voz muy suave la que me lo dijo, por lo que con sumo cuidado entre.
Pude ver que la pequeña se encontraba sola, recostada en su cama, estaba conectada algunos aparatos, y su rostro estaba un tanto pálido, suponía que no era para menos después de pasar por una operación tan complicada.
-hola – le dije en forma de saludo, esperando no asustarla con mi presencia después de todo era un desconocido para ella –
-hola – me dijo mientra me examinaba con su mirada, parecía preguntarse que rayos hacia yo ahí y quien era – ¿es doctor? – pregunto, su voz sonaba un tanto débil era evidente que aun no se recuperaba de la cirugía, no parecía justo que una niña tan pequeña tuviera que pasar por todo eso, pero estaba seguro que con las oraciones de su madre y la señorita Kinomoto lograría salir adelante, me acerque un poco mas hasta quedar a los pies de su cama –
-no, estoy buscando a la señorita Kinomoto – le dije con una sonrisa para que el ambiente no se volviera tenso, pero seguía viéndome como si aun no comprendiera lo que le decía –
-¿Quién? – Me pregunto, al parecer no había sido muy específico –
-Sakura Kinomoto –
-ah – dijo cayendo en cuenta de la persona a la que me refería – ella no esta, fue a buscar al doctor porque quería preguntarle algo – de nuevo su mirada se volvió inquisitiva – ¿usted es amigo de ella? –
-no exactamente – la observe, y seguía preguntándome que relación había entre ellas, sabia que no era muy buena idea pero quizá el preguntarle a la pequeña seria mejor que hacerlo con Kinomoto – tú y ella si son amigas ¿no? –
-si – dijo con una sonrisa en su rostro, al parecer había encontrado el método para hacer reír – Sakura es mi mejor amiga y es muy buena con migo, ella me regalo esta computadora – dijo mientras señalaba el aparato que estaba sobre la mesa, esa debía ser la que utilizaba para hablar con ella en la semana –
-que bueno, y… que mas hacen – ella conversaba con mas facilidad que su amiga, y el hecho que no hubiera tensión en el ambiente ayudaba mucho mas –
-pues muchas cosas, me lleva al cine, al parque, al zoológico, juega con migo a muchas cosas en la computadora, me cuenta cuentos, y…. canta, hacemos muchas cosas, va a llevarme a la playa cuando pueda viajar – me quede un poco sorprendido por la rapidez con la dijo todas esas palabras, era como si de un momento a otro su boca hubiera dejado de estar bloqueada y se hubiera decidido a dejar salir todo de golpe –
-vaya, tienen muchas actividades – dije sin quitar mi sonrisa, parecía una niña muy simpática –
-y usted de que la conoce – me cuestiono esta vez –
-pues… –
-creí que iba a esperarme en la cafetería – escuche la voz de la señorita Kinomoto a mis espaldas, así que me gire a verla, se encontraba con una mirada que me indicaba que lo mejor era no provocarla o terminaríamos discutiendo –
-se estaba tardando más de la cuenta así que viene a buscarla – dije sin alzar la voz, no era el lugar para dejarnos ir por los insultos y acusaciones, sobre todo cuando lo que buscaba era encontrar la manera de llevarnos bien –
-aun no es hora de irnos – dijo mientras veía su reloj, al parecer ella había olvidado la razón por la que teníamos que partir un poco antes esta vez –
-me temo que si, la madre me pidió que llegáramos mas temprano hoy, recuerde que tiene exámenes pronto – la vi dar un suspiro como si hasta el momento recordara el hecho, y por su cara sabia que no estaba muy conforme con eso –
-de acuerdo, puedo despedirme al menos –
-claro – le dije mientras me hacia a un lado para que ella se acercara a la pequeña, me quede en una de las esquinas del cuarto observándolas, me parecía mentira ver como con esa niña podía ser tan dulce, mientras que con sus compañeras de clase, siempre estaba a la defensiva aun con migo, pero suponía que no había que ir muy lejos para saber el hecho, era cierto que sus compañeras tampoco se lo había puesto fácil, pero estaba seguro que si se mostraba como lo hacia ahora, no tendría mayor problema en ganárselas, aun a Mihara –
-¿Quién es él Sakura? – escuche que le pregunto la niña, mientras dirigía su mirada a mi y me sonreía, al parecer no recordaba haberme visto la otra ocasión – ¿es tu novio? – su comentario me sorprendió mucho, de donde podía sacar una cosa así –
-no claro que no – la escuche decir con simpleza, y al igual que la niña se giro para verme de pies a cabeza – no tengo tan malos gustos – dijo con una sonrisa, a lo que yo la mire seriamente, ¿Cómo que malos gusto? – Es mi profesor gruñón – de nuevo se dirigió a la pequeña, y no pude evitar molestarme al oírla describirme de esa forma, la pequeña continuaba con su mirada en mi como si analizara las palabras que ella había dicho –
-el es el ogro de tu profesor – le dijo después de un momento –
-si el es –
-no parece un ogro – de nuevo sentí su escrutinio – es guapo – afirmo, y no pude evitar sonreír un poco al escucharla, al menos la niña no tenia un opinión tan mala de mi, sentí a Kinomoto girarse nuevamente a mi, por lo que mi sonrisa fue remplazada por un gesto de seriedad, no comprendía porque le había dicho eso a su amiga, es decir… habíamos tenido nuestros encuentros, pero no era un ogro, y tampoco estaba amargado, no podía parécele eso en verdad –
-pero eso no le quita lo que es – di un gran suspiro y me dispuse a salir de la habitación, me parecía mentira que tuviera ese concepto de mi, hasta ahora creí que… bueno… simplemente le gustaba discutir con migo por fastidiarme pero no pensé que en verdad creyera que yo era así, la vi salir de la habitación luego de un momento – bien ya podemos irnos – me dijo mientras empezaba a caminar, aun seguía muy metido en mis pensamientos, no quería que siguiera pensando eso de mi, no seria nada bueno considerando que buscaba el saber que era lo que había en su vida para que todos los que la conocía me pidieran que le diera su espacio –
-le parezco un ogro – pregunte sin pensarlo mucho, cuando le di alcance, me miro sin detenerse en su recorrido, como si le hubiera preguntado alguna tontería –
-algo así – se limito a decir y seguir su camino, supongo que creyó que no era en serio lo que le preguntaba, pero en verdad quería saber si opinaba eso de mi –
-¿en serio? – de nuevo me miro, y al parecer algo en mi expresión le hizo ver que lo que preguntaba era importante, se detuvo en su caminar gesto que yo imite, y me miro un poco desconcertada –
-Azumi me pregunto quien era el que me había quitado la computadora y yo le dije que un ogro – me observo como si esperara que tuviera una mala reacción por lo que había dicho, pero no me había molestado en si el comentario, era mas bien lo que implicaba que creyera eso de mi – no estaba mintiendo o si – sus palabras me sacaron de mis pensamientos, y definitivamente yo no era nada de lo que ella pensaba –
-no soy un ogro – le dije un tanto ofendido, y al parecer no soné así, ya que la vi sonreír como si hubiera dicho alguna broma –
-a veces lo parece – se mostraba bastante divertida ante la situación, pero a mi no se hacia graciosa –
-¿Por qué? – Pareció meditar un poco las palabras que diría –
-bueno… - me miro de arriba abajo, no me gustaba mucho que hiciera eso, me hacia sentir un tanto incomodo, ya antes otras alumnas lo habían hecho, pero en el caso de ella me parecía una mirada mas osada, como si quisiera intimidarme al verme de esa forma – siempre esta serio, como si se le hubiera olvidado sonreír – se acerco un poco más para verme de frente, sin quitar un momento de su rostro a sonrisa – ya le dije será un sacerdote muy amargado – me tense un poco al escucharla decir eso, también creí que eso lo había dicho solo por molestarme, y no porque lo creyera – es solo mi opinión – retrocedió unos pasos como si hubiera cometido una falta, pero por raro que fuera ninguno de sus comentarios me había molestado en esta ocasión tal vez se debía que no lo había hecho con esa intención, y ahora que había bajado un poco la guardia era el momento para aclarar algunas cosas –
-se que aun esta molesta por muchas cosas con migo –
-ya no tanto – me dijo simplemente y de nuevo reanudo su paso, pero la verdad no había sonado muy sincera –
-bueno lo disimula bastante bien – logre llamar de nuevo su atención para que se girara a mi, y sabia que era el momento de hablar seriamente – sigo pensando que me apresure a juzgarla y…. –
-¿Qué va a pedirme disculpas? – me interrumpió antes que dijera mas, al parecer ella estaba bastante divertida con la situación, pero era algo que a mi me parecía muy serio –
-cree que debo hacerlo –
-eso no me corresponde decirlo a mí – en verdad era difícil saber si hablaba en serio o no, mientras tuviera esa sonrisa en su rostro –
-señorita Kinomoto, creo que…. de alguna manera podemos llevarnos mejor – la mire a los ojos y note que mi comentario la había asombrado mucho, creo fue hasta ahí que comprendió que lo que decía era verdad, y algo en sus mirada cambio –
-podemos empezar con una disculpa entonces – me dijo en un gesto un tanto de reto, pero si por ese lado íbamos a ir, le seguiría la corriente –
-y…. ¿Por qué cree que debo disculparme? – Se acerco un poco más a mí, la vi analizar la situación como si en verdad estuviera pensando en los motivos por los que le debía una disculpa –
-bueno para empezar por haber dicho que era una niña mimada y caprichosa – empezó a enumerar con sus dedos – y que no merecía que me trataran tan bien, luego por haberme declarado la guerra sin siquiera conocerme y darme la oportunidad de mostrar que no era lo que pensaba, porque su castigo provoco que de nuevo me diera un crisis de asma y ahora tengo que usar medicamentos horribles –
-¿algo mas? – pregunte no creyendo que me daría un recuento de ese tipo, si lo decía de esa manera no sonaba muy bien, y yo parecía el malo de la película, y en ese caso comprendía que se hubiera molestado tanto con migo –
-si, por haber tratado de hacerme quedar mal ante mis "compañeras" y sobrecargarme de trabajo – ya no parecía que iba a decir más, y me sentí contento por eso, no lograría disculparme por todo –
-termino –
-por ahora, pero no crea que no pensare en más – se quedo esperando como si ahora fuera mi turno, di un gran suspiro y me dispuse aceptar el error de mi vida –
-muy bien, me disculpo por todo eso que ha dicho, y déjeme decirle que jamás fue mi intención causarle todos los pesares que ha dicho, sobre todo poner en riesgo su salud – me miro de una manera extraña, y su sonrisa cambio de la burla que tenia a una mas abierta y espontánea, muy parecida a la que tenia para la pequeña Azumi, no con todo su esplendor, pero si mas calida –
-parece sincero –
-lo soy, se reconocer cuando me he equivocado –
-entonces admite que se equivoco con migo –
-si, la juzgue apresuradamente – se amplio mas su sonrisa, y por un momento pensé que se veía mejor cuando sonreía de esa manera, incluso sus gestos cambiaban, se volvía mas… amable – acepta mis disculpas – medito un poco y luego se giro para caminar los pocos pasos que habían hasta el ascensor y presionar el botón, mientras yo seguía ahí parado esperando una respuesta, no me pareció para nada cortes que me dejara esperando así, al menos no me había disculpado por decir que era una niña mal educada, ya que al parecer eso si era verdad –
-algunas, las demás las pensare – la escuche decir y se giro de nuevo a mi, y aprecie que aun tenia esa sonrisa, pero no entendí que era lo que tenia que pensar –
-no comprendo –
-no se equivoco en todo – y si hasta ahora no comprendía con ese comentario menos – lo admito soy una niña caprichosa y mimada, pero no me preocupa serlo, diría que hasta me agrada – sonaba como si en verdad se sintiera orgullosa de ser lo que decía – por lo demás si se equivoco – no podía creer lo que estaba escuchando, en verdad no conocía nada de esta niña, saber que se sentía orgullosa de lo que yo consideraba un defecto, nunca lo había escuchado, al verla note que tenia una cara de asombro, y no le veía el caso a su expresión – vaya eso casi es una sonrisa, no puedo creerlo – al parecer había demostrado mi sorpresa al escucharla decir eso con una leve sonrisa, y ella lo había tomado como algo bueno, ahora que lo pensaba en verdad nunca había sonreído en su presencia –
-no olvide sonreír – dije haciendo alusión a el comentario que había hecho sobre mi –
-que bueno, sabe debería hacerlo mas seguido, se ve bien – nos miramos fijamente a los ojos por un instante, y he de decir que era agradable el poder verlos sin que hubiera rencor o desafío para mi en ellos, escuchamos el sonido del ascensor que había llegado, y sus puertas se abrieron, ella se limito a sonreír y caminar un poco para entrar, y yo la seguí – tal vez más adelante logremos una sonrisa completa – me dijo cuando llegábamos a la planta baja, y salio del ascensor, no sabia hasta donde todos nuestros resquemores quedaban disculpados, pero parecía ser un buen principio, al menos ambos logramos una sonrisa sincera –
Sakura
Aun seguían resonando en mi cabeza las palabras del Padre, no podía creer que en verdad se hubiera disculpado con migo, en un principio creí que estaba bromeando, pero luego me pareció muy sincero, la verdad había pensado dejarlo con la duda, pero… por algún motivo no pude hacerlo, era como si al mirarlo a los ojos y ver ahí esa tranquilidad que hasta ahora apreciaba, no fuera capaz de coordinar bien mis ideas, me hacia sentir… nerviosa, y no me agradaba mucho, no porque el sentimiento no fuera agradable, si no por lo que implicaba… definitivamente ese hombre se había convertido en mi tormento, ya no sabia si era mejor seguir en pleito, o… hacer las paces. Por lo pronto estaba visto que debíamos llevarnos bien, si él había sido el primero en aceptar que se había precipitado al juzgarme, yo no tenia porque negarme aceptar sus disculpas, después de todo seguramente lo que sentía al verlo se me pasaría con el tiempo, eso si no seguia sonriendome como lo habia hecho.
Lo mejor era ya no pensar en él, tal parecía que desde que llegue al colegio era lo único que ocupaba mi mente, por lo que trataría de ocuparme en otra cosa, y era eso lo que ahora me importaba, tenia un plan en mente que debía llevar a cabo en pocos día. Entre tantas cosas me había dado tiempo para pensar en como ayudar a mi prima a salir de su casa sin que a mi tía le diera un ataque de locura y la encerrara en un convento antes que cumpliera 18, y como caída del cielo la solución llego a mi, esa visita al hospital había sido mas provechosa de lo que imaginaba, esperaba que lo que tenia en mente funcionara, porque definitivamente el próximo fin de semana Tomoyo tenia que salir con migo, no podía perderse la reapertura de la discoteca "El Olimpo" todo estaba prácticamente listo, y quería que Tomoyo estuviera con migo ese día, así que me dirigí a su habitación para darle mi propuesta y esperar que aceptara.
-hola prima estas ahí – toque levemente la puerta y entre antes que me diera permiso –
-claro pasa – al parecer estaba terminando la tarea o estudiando para lo exámenes que serian dentro de muy poco, cosa que me recordaba que yo aun debía hacerlo – ¿Qué sucede? –
-pues como sabes soy personas de cumplir promesas, y como habíamos venido retrasando un poco el buscarle una solución a tu encierro, me di a tarea de encontrar la forma de lograr que termine tu claustro, y tengo la solución para que puedas salir de tu casa sin que tu mamá se infarte – me miro como si no creyera en lo que había dicho – es en serio, mira – le extendí el folleto que me habían dado en el hospital para que lo viera, pero al parecer aun así no comprendía –
-¿Qué con esto? –
-como ¿Qué? Es lo que necesitamos – al parecer aun no me comprendía el punto –
-¿Voluntariado? – dijo incrédula a lo que le presentaba –
-claro es lo mejor, tu madre no puede negarse a que hagas labor social, es parte de tu deber como futura religiosa – le dije en broma, pero al parecer no estaba de humor para eso –
-muy graciosa, y no creo que funcione – dijo dejando de lado el folleto –
-pues yo pienso lo contrario – lo tome de nuevo y se lo mostré – mira es en el hospital donde esta Azumi, y la encargada del programa pues… es mi amiga, y nos ayudara en eso – al parecer la idea empezaba a formarse en su cabeza –
-mentira diciendo que estamos ahí y nosotras nos iremos a otro lado – bueno técnicamente no era eso, pero algo muy parecido –
-claro que no, si haremos el voluntariado, lo que ella puede hace es modificar un poco el horario, para que puedas regresar mas tarde a tu casa – por su rostro note que fue hasta ese momento que comprendió mi plan – y ¿Qué dices? –
-no lo se, en verdad crees que funcione –
-por supuesto, además quiero que salgas el próximo fin de semana, aprovechamos visitar Azumi y… me acompañas a la reinauguración de la disco – le había dado a las palabras correctas, en ese momento encontró la motivación para mentirle a su madre, sabia que no estaba bien pero… no había otra alternativa –
-OK, pero si termino recluida en un convento tu te vas con migo – me dijo mucho mas animada, al comprender mejor la situación que le planteaba –
-bueno… el negro del hábito no es mi color pero haré el sacrificio – ambas reímos y nos quedamos el resto de la tarde planeando los detalles del plan y esperando que diera resultado –
Tomoyo
Aun no estaba muy segura que el plan de Sakura funcionara, sonaba bien, pero de ahí a convencer a mi madre que en verdad sentía un llamado hacer labor social, había un gran trecho, quería creer que en verdad funcionaria, me moría por salir de mi casa y divertirme un poco luego de casi dos años de encierro, seria lo que me haría falta para terminar de aclarar mis sentimientos en cuanto al Hermano Shaoran, desde que mi prima me hizo ver la posibilidad que me gustara solo porque era el único hombre que veía en quien sabe cuanto tiempo, pues… esa idea estaba cada vez mas cercana a la realidad, y por eso pensaba que al estar de nuevo rodeada de gente de mi edad, lograría saber si esto era cierto.
Me encontraba sentada en el patio meditando sobre el asunto en vez de estudiar, cuando pude ver que Sakura se acercaba a mí con una gran sonrisa en los labios, lo cual podía significar algo muy bueno, o algo muy malo.
-hola prima – esperaba que a juzgar por su tono fuera algo bueno –
-hola – cada vez que regresaba del hospital de visitar Azumi, parecía estar de muy buen humor, al parecer las cosas estaba saliendo muy bien con ella, a parte que había notado que entre ella y el Hermano habían menos tensión, ahora el la trataba como a las demás, y ese guerra campal que habían hecho sin razón cada vez estaba mas lejos, al parecer no había sido tan mala idea el contarle una parte de su vida – y a que debemos esa sonrisa –
-pues a muchas cosas, mira – me dijo mientras de mostraba un sobre, yo lo tome y al abrirlo pude ver las entradas para la reapertura de la discoteca, y debí haber puesto en mi rostro la misma sonrisa que ella – ¿Qué te parece? –
-se ven muy bien, como es que las tienes con tigo –
-le pedí a Yukito que las llevara al hospital, quería ver como habían quedado, y hoy me las entrego –
-y como lograste comunicarte con él –
-por el teléfono de la habitación de Azumi, el que estemos incomunicadas aquí, no significa que no busque medios para lograr saber algo del exterior – mi miro como si esperara que le dijera algún reproche – ¿Qué opinas? – Dijo cuando supuso que no diría más sobre el asunto, observe las invitaciones que tenía en mi mano –
-así que decidiste hacerlo muy exclusivo –
-claro que si, no iba a dejar que cualquiera llegara a la reapertura de "El Olimpo" – lo dijo como si se sintiera muy orgullosa de lo que había logrado, y es que cuando se proponía hacer algo por lo grande generalmente lo lograba, me hubiera gustado mucho haber sido parte de eso, pero supongo que tendría que conformarme con asistir al evento, bailar un poco, y tal vez beber algo si todo salía como esperábamos –
-me alegra verte tan animada con esto –
-si que lo estoy, hace mucho que no me sentía así, entusiasmada por algo –
-bueno pues es un buen motivo para estar entusiasmada, asistir a… – mire la entrada para leer lo que ahí decía – la exclusiva reinauguración de "El Olimpo" –
-claro que si, esas entradas son muy cotizadas –
-¿tienen entradas para ese evento? – escuchamos que alguien nos preguntaba, y al girarnos para identificar a la persona, vimos a cuatro de nuestras compañeras del salón, con una cara de sorpresa, al parecer estábamos hablando mas alto de lo que esperábamos y nos habían escuchado – es en serio ¿Cómo hicieron para conseguirlas? –
-muy fácil – dije adelantándome a Sakura que un parecía un tanto sorprendida que nos hablaran, por mi lado, sabia que a pesar de estar en un colegio como este, muchas de ellas se daban sus escapadas para salir a bailar y tener una noche de diversión y al escuchar sobre un evento como ese, no era ilógico que se interesaran por saber – Sakura tiene ciertas influencias, no es así prima – me gire a ella quien hasta ahora precia recobrar la idea de lo que hablábamos, y sonrío de forma traviesa, gesto que yo imite –
-si efectivamente, tengo algunas influencias – pude ver que a unos pasos de nosotras se encontraba Mihara y sus amigas, y estaba segura que aunque Sakura había evitado pelearse con ella aun no estaba del todo olvidado el asunto de la cafetería, y a juzgar por la cara de Mihara no le agradaba para nada el que nos estuviéramos relacionando con algunas de nuestras compañeras, ya que la idea de no hablarle en todo el semestre a mi prima había sido de ella, y si la incumplían pues… era seguro que la haría rabiar –
-no puedo creerlo he estado por semanas tratando de conseguirlas, será un gran evento, tienes que decirme donde las conseguiste Kinomoto, estaríamos muy agradecidas si lo haces – mire a mi prima y con un gesto le indique que viera donde se encontraban Mihara y las demás, y supe que había entendido mi idea –
-podría hacerlo ¿Qué dices Tomoyo? ¿Crees que merecen algunas entradas después de la forma en que me trataron? – Por sus rostros supe que se desanimaron mucho al escuchar esto, pero Mihara estaba muy pendiente de nuestra conversación, y diría que hasta interesada, ya que no había que darse mucho trabajo para notar que escuchaba perfectamente lo que hablábamos –
-no lo se, sabes que no es bueno guardar rencores, después de todo… aun te queda un tiempo aquí – note que vieron a Mihara, y creí que con eso se irían y darían por terminada la conversación, pero al parecer no era así –
-oye, se que no empezamos muy bien con tigo, tu sabes los rumores corren y… - se quedo pensando un poco, como si temiera decir sus palabras, supongo que después de haber visto como Sakura se le iba encima a nuestra querida compañera, le tendrían cierto temor a sus arranques –
-cualquiera los cree los se – dijo ella no con tanta molestia como esperaba –
-nos hemos dado cuenta que no eres todo lo que dicen Kinomoto, ahora hasta parece tonto ese acuerdo que hicimos con Mihara de no hablarte, podemos hacer las paces – dijo mientras le extendía la mana, Sakura la observo por un momento, y note en su cara el fastidio, aun había temor en la mirada de Katsura y no era para menos –
-claro ahora que puedo conseguirles algo que quieren es fácil – dijo con mucho sarcasmo mi prima, por lo que Katsura bajo la mano y suspiro resignada –
-aunque no lo hagas, ya nos cansamos de eso, si Mihara quiere seguir pues allá ella – sonaba bastante sincera, y estaba segura que Sakura también lo había percibido –
-voy a pensarlo – se limito a decir –
-claro como quieras, espero que se diviertan mucho – se alejaron de nosotras no con un semblante desanimado, si no mas bien como si se hubieran liberado, era seguro que ese acuerdo no durara mucho, y al parecer se estaba rompiendo, cosa que no le agradaría mucho a Mihara –
-tú que dices amiga, les damos algunas entradas para que vayan – me pregunto cuando se hubieron alejado bastante –
-seria una buena forma de fastidiar a Mihara sin que te le vayas a golpes y hagas que te expulsen – por su sonrisa supe que estaba pensando mejor las cosas, y no era una mala idea el hacerle pagar a ella su ofensa de esta forma –
-parece que en ti aun se encuentra esa mente maquiavélica –
-cuando es necesario hay que usarla – dije con cierto orgullo –
-OK, le conseguiré entradas, pero… no serán para la zona exclusiva –
-oye, sabes que creo que podría funcionar también, que ese día después de haber disfrutado mucho, se enteraran que…. Tú eres la dueña del lugar –
-sabes que nunca me ha gustado presumir lo que tengo, pero…. Las cosas cambian en la vida –
Luego de conversar un rato mas sobre los detalles de la inauguración nos dirigimos al comedor, y al parecer el rumor que Sakura y yo teníamos entradas para el evento ya se había esparcido, se podían escuchar los comentarios en murmullos, y las miradas, algunas de decepción y otras como si hubiéramos hecho algo malo, y nos lo recriminaran. Pero nos limitamos a observarlas, y no hacer mas, después de todo ese fin de semana solo podíamos pensar en divertirnos, bueno yo mas que nadie, quería volver a vivir todo eso nuevamente.
El siguiente día luego de regresar del hospital, Sakura traía consigo no solo una enorme sonrisa, sino que además de eso había conseguido entradas para las chicas que se lo habían solicitado, al parecer estaba dispuesta a continuar con la guerra a Mihara pero usando otros métodos, lo cual era mejor, solo esperaba que ninguna de las maestra se diera cuenta o terminaríamos teniendo problemas y no quería que nada echara a perder los planes para ese día.
Buscamos a nuestras compañeras para hacerles la entrega respectiva de las entradas, y como si todo se hubiera unido para nuestro beneficio Mihara se encontraba conversando con ellas, o mas bien discutiendo ya que no se veía para nada contenta con ellas, pero al vernos llegar se quedaron calladas, con aire imponente Sakura se acerco hasta Katsura.
-puedo hablar con tigo – dijo ella sin temor alguno en su voz, es mas estaba disfrutando el hecho podía notarlo, y se lo merecía, no era justo la forma en que la habían tratado, y por lo visto de ahora en adelante las cosas mejorarían a un mas, Katsura miro a Mihara que con su mirada le indicaba que le diera una negativa –
-claro no hay problema – dijo Katsura y camino los pasos que tanto Sakura como yo habíamos empezado a dar –
-espero que sepas lo que estas haciendo Katsura – le advirtió Mihara –
-estoy muy conciente – dijo ella dándole la espalda, seguida de sus amigas, al parecer las cosas ya no iban a salirle como ella quería –
Cuando estuvimos frente a frente ellas se encontraban un tanto nerviosas podía sentirlo
-decidiste hacer las pases con nosotras – pregunto un tanto nerviosa –
-algo así, aun voy a estar unos meses aquí y lo que menos quiero es vivirlos peleando con medio mundo, al principio fue divertido pero ya me canse de eso – dijo Sakura –
-nosotras también, por mi parte quiero ofrecerte una disculpa, debimos conocerte mejor antes de hacerle caso a Mihara – en eso había mucha razón, aunque no eran las únicas que la habían juzgado sin conocerla, al menos ya todos parecían estarse dando cuenta de quien era en verdad mi prima –
-pues es cierto, no se que es lo que esa niña tiene en mi contra y la verdad ya no me importa, pero si ustedes están dispuestas a firma la paz, yo también –
-bueno me alegra mucho, entonces… paz – dijo Katsura mientras le extendía la mano, y esperaba que esta vez ella la tomara –
-paz – dijo Sakura estrechando su mano –
-también con tigo Daidoji – me dijo, gesto que me sorprendió un poco, la verdad a mi no me habían hecho nada, de hecho a diferencia de Sakura algunas de ella charlaban con migo hasta antes que ella llegara –
-no tengo nada que disculparles, así que por mi parte todo esta bien –
-bueno me da gusto entonces –
-pues ya arreglados todos los punto, voy a ofrecer una regalo por la paz – Sakura saco de su bolso el sobre con las entradas y se los entrego – disfrútenlo – dijo simplemente, empezando a caminar para irse de ahí, mire a mis compañeras con una sonrisa, Katsura aun sostenía el sobre en su mano sin abrirlo, y no parecía comprender mucho la situación –
-parece que ganaron más haciendo las pases con Sakura, de lo que habrían ganado de seguir con el juego de Mihara – seguí por el mismo camino que ella, estaba segura que esa sorpresa por el presente de mi prima les duraría mucho tiempo –
Regresar ese viernes a mi casa había sido un tanto diferente ya que tenia un poco de incomodidad al tener que mentirle a mi madre para poder salir de la casa, cuando llegue ella aun no regresaba de la oficina y por lo que me dijeron los empleados no la haría hasta tarde. Había pensado mucho las palabras que le diría a mi mamá para que me permitiera realizar esa labor social y esperaba que funcionaran, escuche que llegaba u no pude evitar ponerme un poco nerviosa, pero estaba decidida por lo que me dispuse a enfrentarla.
Se encontraba en su despacho por lo que toque levemente la puerta cuando estuve frente al lugar
-pase – abrí la puerta y me prepara para lo que le diría –
-disculpa que te interrumpa mamá, puedo hablar con tigo un momento – esperaba que todo saliera como lo habíamos planeado, tenia que lograrlo, mentirle a mi madre no era algo que me gustara, pero no tenia alternativa, ya no quería seguir viviendo así, no lo soportaría mas necesitaba salir de ese encierro –
-pasa – me ordeno, a lo que obedecí y me senté frente al escritorio del estudio que tenia en la casa – ¿Qué sucede? – estaba muy concentrada en su trabajo en la computadora, tal vez eso lograra que mi conversación con ella no fuera tan revelante como esperaba –
-pues que... – dude un poco pero lo mas que podía decirme era no, así que valía el esfuerzo intentarlo – si en verdad estas decidida a que entre a un convento cuando termine la escuela, seria bueno para mi empezar a saber que es lo que la vida de servicio significa – aparto su mirada del computador para centrar su atención en mi, y no sabia que tan bueno era –
-¿Qué quieres decir? –
-que me interesaría hacer un poco de labor social – le extendí el folleto con la información del voluntariado en el hospital – es un programa interesante para los fines de semana, y en ves de estar aquí sin hacer mayor cosa, podría usar mi tiempo en eso –
-no será solo una excusa para salir de aquí –
-mentiría si te digo que no, pero es por eso que te estoy presentando una alternativa, habrá una persona encargada de mí, que no me dejara ir y venir cuando lo quiera, si lo que te preocupa es que vaya a escaparme – dirigió su mirada a mi, y sabia que estaba meditando sobre el asunto –
-y esto llego al colegio –
-si mamá, la información la llevaron al colegio – eso no era mentira, lo único que omití era decir quien la había llevado –
-tu prima tiene algo que ver en esto – me puse de pie bastante molesta por su comentario, eso era algo que no había advertido, no imagine que ligaría a Sakura en esta decisión –
-no mamá, ella no tiene que ver en esto, no siempre las cosas giran en torno a ella, lo único que quiero es salir de esta casa, ver otras personas, y si para eso tengo que unirme a un voluntariado no me importa, cualquier cosa es mejor que estar encerrada – esperaba haber sonado convincente parte de la estrategia era no salirme de mi papel, si lo hacia ella no me creería –
-voy a pensarlo, analizare la situación y ya veremos – regreso su atención a su trabajo –
-debo tener una respuesta para mañana, es el primer día – la vi dar un profundo suspiro –
-bien iremos mañana a ese lugar y hablare con el encargado, veremos si me convence – bueno al menos no había sido una negativa solo era cuestión de esperar, y para ello era necesario que la amiga de Sakura fuera tan convincente como lo había dicho mi prima –
-como digas – la mire, pero ella había vuelto a su trabajo, desde el incidente en el otro colegio, las conversaciones con mi madre eran así, escuetas, no hablábamos mas que lo indispensable – hasta mañana – le dije para salir de la habitación, empezaba acreer que en verdad nunca olvidaría lo que paso, no entendía como era que aun podía estar molesta por algo que paso hace tanto tiempo, y lo pero pretendía castigarme de por vida por eso –
Pero por lo pronto en lo único que quería pensar era que al menos había aceptado el visitar el lugar en que haría mi labor social, esa noche al menos tenia la ilusión que al día siguiente vería la luz del sol, solo me quedaba rogar por que ella aceptara.
Aun me parecía mentira el pensar que saldría de casa para ir a otro lugar que no es el colegio. Aunque lo hacia con mamá no importaba. Al llegar al hospital nos dirigimos a buscar a la encargada, y tal como lo había dicho Sakura había terminado por con vencer a mi madre que este proyecto era algo muy bueno para el desarrollo de mi servicio a los demás.
-bien Tomoyo voy a confiar en ti, firmare la autorización – dijo mientras hacia lo dicho, aunque tenia ganas de poner en mi rostro una enorme sonrisa trate de disimularlo, ya que seria demasiado evidente que esto me complacía – y espero que mantengas tu comportamiento durante mi ausencia –
-¿ausencia? ¿Qué quieres decir con eso? – me sorprendieron sus palabras, que significaba eso –
-voy a estar fuera unos días, hay algunos contratos nuevos que tengo que firmar, y las negociaciones requieren de mi presencia –
-pero hace mucho que tu ya no salías de viaje ¿Por qué ahora? – no podía creer que fuera a dejarme sola, bueno con los empleados de la casa, pero sin su supervisión –
-es necesario que viaje, de no ser así no lo haría – me miro seriamente como si fuera a darme muchas recomendaciones – esto no quiera decir que no vaya a estar al pendiente de ti, no quiero enterarme que me has desobedecido Tomoyo, o esta actividad se acaba y volvemos a lo de antes –
-no tendrás queja de mi – y efectivamente así seria, y la suerte parecía estar de mi lado, hoy mas que nunca, no solo contaba con una aliada en la casa para tapar mi salida de esta noche, si no que además todo saldría mejor si mamá no estaba en la ciudad –
-bien nos vemos en unos días, pórtate bien – no era un concejo mas bien sonaba como amenaza –
-lo haré – se acerco a mi para darme un leve abrazo, sus muestras de cariño tampoco era muy frecuentes de un tiempo a la fecha – nos vemos – la vi salir del lugar no sabia si era impresión mía o había algo extraño en esa repentina salida de mi madre estaba comenzando a creer que no había cedido tan fácil por nada –
-y entonces funciono – escuche la voz de mi prima junto a mi –
-pues parece que si – me gire a verla y estaba muy animada – es un milagro verte despierta tan temprano un sábado – le dije –
-bueno ya ves todo puede suceder – sonrío de una manera traviesa, a veces no era muy bueno que la tuviera ya que regularmente cuando eso sucedía era porque tenia una idea que resultaría con problemas para ambas – Será mejor darnos prisa, mientras mas rápido terminemos mas rápido estaremos libres, y… necesito estar temprano en El Olimpo, para ver los últimos detalles –
-vamos entonces – estuvimos realizando diversos trabajos toda la mañana, no era demasiado pesado el trabajo que nos habían asignado, estábamos en el área de pediatría por lo que mas que nada se trataba de convivir con los niños y entretenerlos, no me había dado cuenta que era buena para eso, y disfrute mucho de la experiencia.
A la hora del almuerzo iríamos a visitar Azumi, y luego de eso quedábamos libres para irnos, y a considerar por las mil llamadas que había recibido mi prima estaba que se moría por irse de ahí para resolver todos los problemas que se habían presentado.
Conocer a la pequeña Azumi en persona fue muy interesante, aunque estaba muy débil por la cirugía, pero su conversación sin fin era algo que no se había visto afectado, sin saber como habíamos terminado contándole de nuestros antecedentes en el otro colegio y todas las travesuras que hicimos que nos llevaron a la prohibición de mi madre de no hablarnos en los que nos restara de vida.
-y ¿Qué fue lo que hicieron para que tu madre les prohibiera hablarse? – pregunto la pequeña interesada en el tema –
-no mucho la verdad – le dije simplemente, la verdad el hecho no me parecía tan grave, no había tenido mayores consecuencias, a mi gusto había exagerado un poco –
-te parece poco – dijo Sakura un poco más seria que yo en relación al tema –
-¿Qué fue? – pregunto Azumi esperando que le aclaráramos el punto –
-simplemente, volamos el laboratorio de ciencias – lo dije como si no tuviera importancia, y eso hizo que mi prima pusiera una cara de asombro, al parecer a ella no le sonaba tan simple como a mi –
-¿simplemente? – dijo aun sin creer en mis palabras –
-no fue gran cosas – le replique –
-¿Cómo lo hicieron? – Pregunto nuevamente Azumi con una sonrisa en su rostro, al menos a ella si le parecía divertido, pero al parecer mi prima no estaba muy dispuesta a contárselo así que lo haría yo –
-bueno, nos habían prohibido ir a una fiesta, porque nos habíamos escapado un día de clases con un grupo del colegio, para ir al parque de diversiones – a juzgar por su cara algo le faltaba a lo que estaba diciendo, así que decidí contarlo todo – cosa que fue mi idea, aunque nadie opuso mayor resistencia – le dije viéndola con acusación ya que ella me había secundado en el plan –
-según nosotros estaba muy bien estructurado y a prueba de fallos – dijo ella concierto reproche ya que no había sido tan infalible como supusimos –
-¿y? –
-de todas formas fuimos a la fiesta, sin importarnos el castigo, el fin del año escolar estaba cerca así que hacían muchas fiestas y no podíamos perdernos ninguna, así que sin pensarlo mas nos fuimos con nuestro grupo de amigos – le dije recordando el hecho, en ese momento todo nos era diferente, y a decir verdad hubiera sido mejor no ir dados lo hechos que pasaron después de eso –
-o eso intentamos ya que nunca llegamos, nos descubrieron de nuevo en la escapada – dijo Sakura con un tono de pesadumbre –
-cuando nuestros padres se enteraron o mas bien nos cacharon en el intento de irnos, llegaron a un acuerdo con el director para que nos castigara trabajando a todos en le laboratorio de química los fines de semana, así no saldríamos a ningún lado – hasta ahí nada había sido tan grave y en eso debió quedarse –
-¿Por qué química? – pregunto Azumi –
-no lo se – le dije – tal vez porque creyeron que ahí no causaríamos problemas –
-si, y a mi prima se le ocurrió la brillante idea que, "si no pudimos ir a la fiesta, hagamos una aquí en el laboratorio para reponerla" – dijo con burla tratando de imitar mi tono entusiasta cuando dije esas palabra, pero había sido una buena idea –
-oye tu seguiste el juego, además lo de mezclar los químicos fue tu idea – eso pareció hacerle reacordar que no todo había sido mi culpa, ella contribuyo en gran medida a que el accidente pasara –
-bueno yo solo quería crear un poco de ambiente, no esperaba que eso pasara –
-y ¿Qué fue lo que paso? – ambas nos miramos y no pudimos evitar dar un gran suspiro al recordar lo que había sucedido –
-alguien se equivoco en uno de los químicos y "kaboom" – le dije al recodar mejor lo sucedido –
-¿Kaboom? ¿Qué significa eso? – Al parecer no había sido lo suficientemente específica para que ella comprendiera –
-el laboratorio exploto, apenas y pudimos salir, el lugar se quemo por completo – dijo Sakura con un tono muy serio, diciéndolo así, en verdad sonaba muy grave, y creo que no había reparado en eso hecho, tuvimos mucha suerte ese día, y al parecer fue hasta ese momento que comprendí la situación como ella lo hacia –
-logramos controlar el fuego pero si hubieron muchos daños – dije ya con una expresión muy similar a la de Sakura –
-alguien resulto herido – pregunto Azumi –
-por suerte no – dije cayendo en cuenta de todo lo que ese suceso trajo como consecuencia para nuestras vidas, aun nos recordaba corriendo de un lado a otro tratando de apagar el fuego y que no se propagara, la llegada de los bomberos al lugar, y el interminable regaño que tuvimos tanto por parte de nuestros padres como de las autoridades del colegio, en ese momento no pensé que el hecho fuera tan grave ya que nadie salio herido, y nuestro padres tuvieron que pagar por los daños, y el rumor de lo sucedido ese día corrió por todos lados, y no era de dudar que nuestras actuales compañeras lo supieran y por eso le hubieran dicho a Sakura que también quemaría ese colegio.
Y el resultado de esa tonta idea fue lo que orillo a mi madre a decirme que no quería volver a verme cerca de Sakura o alguno de mis amigos, que tenia terminantemente prohibido hablarle y juntarme con ella o cualquiera de los que hayan estado involucrados en ese hecho, desde entonces ya no pude hablar con ellos, fue por esa misma razón que no pude estar con mi prima cuando mas me necesito, y eso aun me hacia sentir muy mal, ya que también esa tragedia se derivo de ese hecho
-estaban dispuestos a expulsarnos a todos, así que nosotras confesamos que fue nuestra idea para librar a los demás – dijo Sakura, pero no era del todo cierto, ella fue la primera en echarse la culpa, yo aun tenia mucho miedo de confesar y de la mirada de reproche de mi madre, pero no podía dejarla cargar con todo, después de todo la idea tanto de escaparnos de clases para ir al parque de diversiones, como de ir a esa fiesta estando castigados, y de haber inventado organizar una en el laboratorio de química habían sido mías, así que yo también asumí mi responsabilidad –
-la única razón por la que no nos expulsaron fue porque el año ya casi acababa y por la suplica de nuestro padres – dijo ella ya un poco mas animada –
-y que nuestra notas fueran buenas creo que también influyo un poco – eso bajo un poco la tensión que se había formado, no quería que ella pasara el día recordando esos sucesos, después de todo formaban parte del pasado –
-interesante – dijo la pequeña – pero ahora de nuevo se hablan y son amigas, y supongo que ya no querrán volver hacer algo como eso – dijo a modo de regaño lo que nos hizo reír a ambas –
Luego de dejar Azumi y su conversación sin fin nos dirigimos a ver a la amiga de Sakura para que firmara nuestra salida y según lo establecido por mi madre, yo debía regresar a casa, pero los planes para el resto del día distaban mucho de eso.
-y ahora ¿Qué? – le pregunte mientras colgaba una nueva llamada en su celular –
-será mejor irnos de una vez a la discoteca, quiero ver como esta todo personalmente y lo mas importante debemos vestirnos para la ocasión – no pude evitar sonreír al pensar que de nuevo me pondría ropa decente, ya que desde que entre al colegio toda la ropa que mi madre me había hecho usar era muy parecida al uniforme, no recordaba cuando fue la ultima vez que me puse un jeans ajustado, una minifalda o un vestido un tanto provocativo, pero hoy lo haría, y esperaba disfrutar de la noche como nunca antes –
-bien, vamos entonces – le dije bastante entusiasma por primera vez en todo este tiempo me sentía en realidad yo misma, y no la persona sin voluntad que pretendía ser frente a mi mamá –
Ese día regresaría a la persona que había encerrado por casi dos años, haría volver a Tomoyo Daidoji, y no pensaría en nada mas que eso, al menos por unas horas.
Continuara….
Hola regrese despues de mucho tiempo lo se, pero no pude recuperar mi computadora por lo que terminar este capitulo fue mas complicado de los que pense.
Espero volver al ritmo anterior de ahora en adelante, entre tanto trabajo me di tiempo para terminar y adelantar un poco el siguiente, gracias a todos los que siguen la historia y espero que la espera haya valido la pena, y el capitulo les haya gustado mucho.
Se que algunos estan un poco deseperados por leer una escena mas... interesante entre nuestro protagonista, solo pido que no se desesperen todo a su tiempo, ya llegara el momento, por lo pronto les dejo un pequeño adelanto del siguiente capitulo, que sera muy interesante, tendra baile, celos y algunas revelaciones del pasado de Sakura, o eso espero...
Nos leemos en la proxima.
-hay algo que le interese ver en esa mesa señorita Kinomoto – escuche la voz de mi acompañante, y me sobresalte un poco ya que no había apartado su mirada del periódico al hablarme, que acaso tenia ojos en la cabeza para ver lo que hacia –
-podría decirse – le dije simplemente sin aparta mí vista de los médicos, el sujeto seguía con su mirada en mí, sin quitar su sonrisa –
-se supone que debe estar haciendo su tarea, así que céntrese en su trabajo – por fin aparto el diario y me miro con reproche, aparte mi vista de ellos y lo mire sin quitar mi sonrisa –
-lo hago, pero acaso no ha escuchado que las mujeres podemos hacer mas de una cosa al mismo tiempo – su expresión no cambio para nada cuando dije esto, era como si hubiera dicho algo fuera de lugar, no me parecía tan grave, desde cuando admirar el atributo de los demás era malo –
-no creo que este sea el caso – ahora estaba mas molesto, pero no comprendía su actitud, solo los había visto, no había hecho nada mas, y por lo que suponía, el no se había percatado de mi sonrisa hacia él, o eso creía –
-le agradecería que regresara al auto señorita Kinomoto – le dije esperando que me obedeciera sin alegar nada, quien sabe quien era ese sujeto, no comprendía como se había detenido hablar con el así nada mas, que tal si tenia malas intenciones –
-¿a que? por lo que veo usted aun no termina –
-si necesita ayuda nosotros podemos hacerlo – fije mi mirada en él quien al parece se había decido hablar, lo observe detenidamente examinándolo – no desconfíe somos del colegio San Pablo, pertenecemos al mismo gremio – si pensaba que con eso iba a lograr que confiara en él estaba muy equivocado – uno de los chicos es muy bueno con los autos, podemos ayudarle sin problema –
-no creo que sea necesario – le dije esperando que dejara de insistir, no quedaría como un tonto que ni siquiera sabe cambiar un neumático –
-yo creo que si, quiero regresar al colegio hoy – dijo la señorita Kinomoto, la mire fijamente dándole a entender que no aceptaría la ayuda de ese niño, yo podía hacerlo solo –
