Bueno, antes que nada lamento la tardanza QwQ... Realmente no pude hacerlo por que comencé a clases pero espero que les esté gustando y que sea de su agrado ya que en si es para ustedes y todas las fanáticas de esta páreja 3

Noté que México era muy gay y malote con el gringo por lo que pensé que era mejor que ya aceptara lo que siente por él.

Nota: si escribo mal el inglés háganmelo saber D: ya que no se mucho inglés. Si se les llega a complicar la lectura me avisan puede que no haya redactado bien.

Advertencia: Drama, Lemon, más Drama y cursilerías D:


La respuesta que ocultabas

-…No, tienes que regresar, tu camisa sigue mojada – sin soltarle, como deseaba que regresara con él, quería estar con él, era más que obvio.

- ¿para qué? Si de todas maneras solo escucharé cosas en mi contra… ahora estoy seguro de lo que piensas de mí, no me extraña, es sencillo que me odies… entonces si es así comenzare a olvidarme de ti si tanta molestia te causo – Mirándolo de reojo, queriendo soltarse pero el hecho de que haya ido por él era extraño en el moreno.

- Eso era antes… - apretando con más fuerza el brazo contrario -… ahora pienso en ti de una forma distinta – Aquellas palabras hicieron que América volteara a ver al más joven y esperar la continuación.

- ¿En qué forma? –

-… me di cuenta que este odio… solo era producto del resentimiento que te tenía pero… no es lo que en verdad siento por ti… Alfred… yo –

Se quedó callado, esperando a lo que el otro pudiera decir, tal vez una palabra de afecto o tal vez un insulto indirecto. Se soltó del agarre y aquel americano comenzó a sentir los nervios más intensos que haya experimentado.

- ...yo... Yo.. No quiero... - diciendo inseguro, tratando de expresar lo que en realidad sentía el mexicano- ... No quiero quererte... No quiero estar a tu lado... Ni llegar a amarte... - agachando la cabeza con miedo, meditando lo que salía de sus labios.

- Sé que tú no puedes ser para mí... Y yo para ti, por eso no quiero tener nada que ver contigo - tomando la mejilla ajena como si de un cristal se tratase, respiró profundo y cuando se dio cuenta, las gotas de lluvia comenzaron a envolver su cuerpo, dejando el rastro de las lágrimas del cielo en su ropa.

Aquellas palabras le clavaban hondo al norteamericano, después de haberse dado cuenta de cuanto quería a su vecino simplemente no podía dejarlo pasar como cualquier cosa.

-.. O eso quiero... - expresando en un susurro el de tez morena - ... Porque... Me di cuenta que realmente estoy enamorado de ti... -

Primero no lo creyó, luego trato de entenderlo.

- but...what... Why? - sacando con trabajos las palabras que quería decir en ese momento - yo me siento de la misma manera, entonces ¿por qué no podemos estar juntos? Si compartimos el mismo sentimiento, o ¿acaso quieres que vivamos como si nada de esto fuera real y nos tratemos como simples extraños?... - siendo mojados por la lluvia aquellos anteojos que alguna vez le había arrebatado de las manos.

- no sé de qué te preocupas si siempre lo has hecho...- Diciendo fríamente- tratarme como un simple extraño y tu fiel perro cuando te conviene, si de verdad te hubiera importado, ¡No habrías cometido tanto sufrimiento a mi gente!, ni haberme quitado casi la mitad de mi territorio...¡ Y sabes que eso no es lo que me importa, si no, el propósito por el cual lo haces... Por los jefes tan egoístas que piensan que son lo mejor... Cuando en realidad eres de los más odiados y conocido como un monstruo! - sintiendo como sus propias piernas le traicionaban, queriendo escapar del atrape de los brazos que le sostenían los hombros con los que cargaba todo el peso de una nación sin futuro.

- No es que yo quiera tomarlo de ese modo pero no me puedo permitir quererte después de las cosas que has logrado en tantos años de conocerte- aquel moreno se hacia el fuerte, algo que de seguro no lograría tan rápido.

De nuevo el de ojos celestes calló, sintiendo punzadas fuertes, no solo en su corazón, también en su estómago y entrañas.

- Really? ...¿Es por eso? - sujetándole con fuerza, no planeaba soltarlo ni de broma. - te amo México... Y no te amo como Los Estados Unidos de América, si no ¡como Alfred F. Jones! ... Y sé que tuve errores en el pasado que no podré corregir pero no es por que quiera, es porque mi superior así lo quiso... Yo quiero estar contigo sin importar que.. Quiero abrazarte y tomarte entre mis brazos como si fuera un ser humano común y corriente... Quiero amarte con locura y que Alejandro Gutiérrez Fernández me corresponda... Y no Los Estados Unidos Mexicanos... -

De inmediato algo húmedo cayo en el pecho del rubio, algo cálido que era distinto a la lluvia de ese momento, unas lágrimas que soltaba su querido Alejandro.

Hubo un ligero silencio, lo único que se lograba escuchar era el compás de la lluvia contra el suelo. No quería creerlo, se había dado por vencido, se dejó abrazar por el más alto y dejo salir, aunque solo por uno momento, el lado sensible que pocas veces podía dejar que vieran.

Alfred lo miro con ternura y le dio un beso en la frente, sonriendo... Aun no recibía respuesta del contrario pero ya no le importaba, le quería tanto... Lástima que se había dado cuenta demasiado tarde... Justo cuando su vecino se había prometido no acercársele.

- ... ¿Por qué entre todos tenías que ser tú, gringo? ... -Hablando sin ninguna anomalía en su voz - ... Odio amarte... -

Diciendo si más y cuando lo noto sus labios fueron invadidos por los del más blanco, haciéndole sentir la textura que tenían y jugando traviesamente con su lengua.

Y entonces lo recordó...

Recordó aquellas caricias de la noche en que se dejó llevar por el alcohol y engañar por el deseo de su cuerpo en contacto con el otro. Los besos que le envolvieron candentemente y cada gemido que dejaba escapar, los suspiros que salían para hacerse uno con el aire... Y esa cama que termino manchada de la semilla de ambos, todo le llego a la mente con solo un toque de sus labios.

Termino aquella puerta al paraíso y le miro directamente a los ojos, sin hablar. Estaba caliente, caliente de pasión que sentía por el norteamericano quien le devolvió la mirada y le tomo su rostro.

- I love you...-

Increíblemente, después de aquello, ambos se dirigieron a la casa del de cabellos azabache, sin importarles si alguien estaba presente de su residencia. Estaban sujetados de la mano, escuchando como el agua dejaba de caer, caminando apresurados, tenían que llegar a aquel lugar donde encontrarían la intimidad que buscaban.

El propietario de aquella casa abrió ágilmente la puerta principal, cerrándola el huésped detrás de él. En algunos momentos se besaban, en otros se abrazaban con impaciencia. Lograron llegar a su destino y cerraron la puerta con seguro, afortunadamente no había ni un alma en aquella gran residencia.

El rubio no tuvo tanto por quitarse, ya tenía la parte superior descubierta, a quien quería dejar completamente despojado de ropa era a su contrario que dejaba salir unos sonidos provocativos.

- You are sure? ..- haciendo una cuestión antes de hacer lo que su cuerpo le pedía a gritos, a lo que el mexicano contesto con un: " siempre lo he estado..." con acto seguido de besarle apasionadamente en los labios que proclamaba como suyos.

El otro comenzó a acariciarle por debajo de la camisa, llevándolo al lugar más suave y cálido para posar el cuerpo de su amado: esa cama en la que dormía, dirigiendo su boca por el cuello del mismo, estando sobre el con las piernas abiertas de cada lado del cuerpo más pequeño.

México solo se quedaba inerte, sin moverse más que ante las caricias ajenas y las pequeñas mordidas que recorrían su cuerpo, un segundo tardó en tomar aliento y un minuto en quedarse sin camisa. Unos instantes para que sus pezones fueran invadidos por la lengua de su gringo, provocando así que se excitaran ante el movimiento repetitivo del cómo le succionaba y estiraba la piel. Sin duda una experiencia única.

Prontamente, las manos del que traía hace un rato los anteojos que ya había dejado en el pequeño mueble junto a la cama, invadieron las partes íntimas del mexicano, tomando con una mezcla de ternura y lujuria el miembro que ya se sentía húmedo. Lo toco por debajo de la ropa, mientras seguía con su boca dejando marca en cada rincón del torso del moreno. Le encantaba su sabor, un sabor que le llenaba de éxtasis.

Poco a poco fue quitándole los pantalones, quedando aquel cuerpo desnudo frente al norteamericano.

Primero lo estudio de pies a cabeza, le encantaba ese color de piel que le hacía sentirse vivo al instante. Tomo con cuidado el miembro ajeno y en un solo acto ya le estaba estimulando con el subir y bajar de su mano para luego remplazarla con su propia boca, estaba caliente y grande... Aun así no le detendría aquello, seguiría buscando darle placer a su amado... Quien solo se limitaba a gemir y tomar los cabellos rubios del norteamericano. De vez en cuando echada la cabeza hacia atrás al sentir la lengua de Alfred saboreando su carnosidad.

Pasaron unos cuantos minutos probando la entrepierna ajena y jugando con los puntos rosas que sobresalían de su pecho. Cuando noto que era el momento le llevo su mano a la cavidad bucal del mexicano.

Este capto el mensaje escondido en aquella acción y con algo de timidez y torpeza comenzó a lamer los dedos más pálidos y morderlos de vez en cuando para dejarlos lo bastante humedecidos, provocando un ligero escalofrío de placer en el de cabellos claros, haciendo que disfrutara las caricias que le daba con la lengua en cada extensión de su mano.

Noto que era suficiente y comenzó a introducirlos sin más aquellos dedos en la entrada contraria, metiéndolos lentamente y haciendo unos leves movimientos para no lastimarle. Así fue por unos minutos, algo largos pero después sentiría que estaba listo para la parte más importante: volverse uno.

Le miró a los ojos, nuevamente, se sentía tan nervioso e impaciente... No solo por el hecho de estar con aquel moreno, más bien, porque ahora este estaba consiente, completamente consiente de cada acción que hacía.

Cuando fue el momento, con solo un parpadeo del mexicano, el miembro estaba en su interior, entrando poco a poco y sin interrupción alguna. Las mejillas de Alfred estaban encendidas y los ojos de Alejandro comenzaban a humedecerse... Lentamente, con forme el paso del tiempo. ¿ Que tan extraño sentimiento era ese? ... Era una combinación de un dolor penetrante con un placer que le volvía loco. Era igual a lo que sentía por su rubio de ojos celestes.

Mhhh! Al!..Alfred! ... Ahh!"... - gemía el que estaba debajo, recibiendo los movimientos del otro. Le estaba fascinando aquel sentimiento de lujuria que corría por sus venas. - ..M-Más... Mgh.. - tomando la espalda ajena y rasguñándola levemente conforme las estacas seguían. El de ojos claros sonrió ante el pedido tan tentador y en unos cuantos segundos su velocidad había incrementado, dejando suspiros en el cuello de su amante, hablando levemente y entre cortado por la actividad que realizaba.

- ...Alex... You are mine... Only..mine.. I love you...- tomando el rostro de su moreno entre sus manos y besándole inmediatamente, dejando degustar aquellas cavidades que ahora compartían bellas palabras de amor. Ya casi era el fin de aquella fantasía echa realidad, ambos no soportarían por más tiempo el dejar escapar su semilla. A los pocos minutos de su clímax, el rubio tomo tiernamente la mano de su contrario, besándola como si de una doncella se tratase. Diciendo con sinceridad... La mayor sinceridad que pudiera tener en su vida.

- Te amo México... Te amo demasiado! ... Q-Quédate conmigo... Forever... And ever... - mirándolo a los ojos nuevamente- I am sorry... But- - siendo interrumpido por los labios ajenos.

- ahh... Mg.. Así.. Déjale ... Nhh!..- acariciando la mejilla del otro chico con cariño - ... Yo también te amo... Estados Unidos...- uniendo por última vez sus bocas en el baile que formulaban sus cuerpos en la cama, ambos gritaron al unísono y aquel liquido blanquizco fue escurriéndose entre las sabanas... Dejando a dos cuerpos desnudos bajo lo que era ya... La luz de la Luna. El tiempo se había pasado rápido para ellos, la noche había caído y únicamente se mantuvieron abrazados de la persona que mas amaban pero que por la incredulidad y necedad hasta hoy, podían estar juntos.

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A la mañana siguiente México se levantaba después de su largo sueño, se tallo los ojos y su mente de inmediato formó imágenes de lo que parecía ser un sueño más.

- ... ¿De nuevo? Carajo hasta cuando dejare aquellas alucinaciones - sintiendo que algo pesado le sostenía la cintura, se preguntó que podría ser. - Ah chinga ...- Alzando la cobija y dándose una gran sorpresa, sin embargo antes de reaccionar de alguna manera, el que le traía sosteniendo con fuerza su cuerpo, despertó, diciendo unas cuantas palabras como si le estuviera mimando y haciendo un acto de "seducción".

- good morning my darling - acariciando los cabellos contrarios y recargándose en el respaldo de la cama.

- ...b-buenos...días... - rascándose la nuca-...

- what happen? ... - preguntando algo preocupado. El otro chico solo se mantenía callado, como si fuera una visión.

- Hehe… Parece como si hubieras visto un fantasma –

-…En realidad…- frunciendo el ceño y sentándose en la cama, prácticamente dándole la espalda al de cabellos claros. - … Alfred… yo…- Y sin más se dirigió al baño del cuarto, se encerró con seguro y una lucha interna en el mismo comenzó a emerger.

-…Yo… lo hice con… Al…- recargándose en la puerta-…No pero… ¡no debí haber hecho eso!...He traicionado a mi propia patria por haberme acostado con ese pendejo… Aunque… el mismo había dicho que no era como Los Estados Unidos… - En desesperación, golpeó una de las paredes y se revolvió la cabeza- ¡CHINGADA MADRE!...

Pasaron unos minutos y el mexicano salió más tranquilo, obviamente Alfred estaba más que preocupado por como su moreno gritaba desde aquel pequeño cuarto.

-All right…? – con una mirada llena de súplica para que nada malo ocurriera. El otro chico solo caminó hasta llegar con el de anteojos y así dirigirle la palabra.

- Muy bien gringo… así que esto nos convierte en… ya tu sabes… una pareja?... – mirándolo a los ojos algo retador.

-…amm…yes?, ¿ por qué no seríamos pareja? Si nos confesamos ayer ~ - rascándose la cien, sinceramente no creía posible todo aquello, mejor lo dejaba como un simple sueño que jamás cumpliría. – Pero... si no quieres no hay proble-

En ese momento el más pequeño de estatura se apoderaba de los labios pálidos, impulsándose sin darse cuenta hasta la cama, cayendo ambos cuerpos por el impulso. Quedando el mexicano arriba del otro chico.

-No… ahora te aguantas gringo, es decir… jamás pensé que… llegaríamos a eso –Sosteniendo su rostro firmemente - … Seremos novios pero óyeme bien… si me sales con una jaladita de infidelidad te me vas de patitas de donde viniste – amenazándolo con el dedo índice y entrecerrando los ojos al decir aquellas palabras.

El norteamericano se quedó algo anonadado, sonrió un poco y volteó el cuerpo para intercambiar posiciones, ahora él estaba arriba.

-No te preocupes… de todas maneras no creo que alguien pueda ocupar tu lugar… ¿Para que quiero a alguien más si contigo tengo lo único que me falta para ser feliz? – Besando su frente repentinamente a lo que el contrario se sonrojo un poco, casi sin notársele.

- Esas pendejadas me hacen vomitar… y más viniendo de ti, no sé, como que aún no me acostumbro…- alzando los hombros.

-Oh… ok!, así que ¿no te acostumbras he? – quitándose los anteojos para mirarlo firmemente a aquellos ojos cafés que tanto le gustaban. – Bueno,…. Ejem – preparando su voz - … Fue hace poco cuando pude conocer a la persona que encajaba en mi vida, tú eres el único por el que sonrío, por el que lucho, a quien anhelo pero que nunca me había dado cuenta que estaba a mi lado. Los días en que te hice sufrir ahora los pago con un castigo interminable dentro de mí… Porque descubrí que no hay algo más horrendo que lastimar a la persona que más amas… porque te quiero cerca mío y de nadie más… eres una luz que complementa mis noches oscuras y de soledad…

- "¿Y ahora a este que le pasa?"- Pensaba el mexicano al oír tal discurso del estadounidense, realmente le sorprendía, ¿Dónde carajos había aprendido tantas palabras para su capacidad cerebral? –

- pero ¿sabes que es lo que me mantiene aquí contigo sin que me importe lo que represente o lo que soy? El pensar que puedo estar a tu lado como si fuera un simple humano, tocarte y besarte con mi propio cuerpo… - Rosando sus labios con solo una respiración de distancia - … Te protegeré con mi vida… porque Yo soy el héroe… -

-…de… ¿de dónde chingados sacaste esas cosas?... no creo que te las hayas inventado…- tratando de zafarse de aquella posición.

- Tú fuiste el que me hizo decirlas, además es para que te "acostumbres" – sin dejar que se alejara ni un centímetro de él.

- Puto Afred… déjame… -

- No lo haré Darling… - abrazándolo con fuerza-

-Eres muy cariñoso cuando hace unos días me estabas acosando y maltratando…- haciendo un esfuerzo para que le dejara.

-… ¿Eso es normal para ti no?…tendrás que aprender a vivir como todo un masoquista que tiene de pareja a un bipolar…-

- Ni siquiera sé de qué mierda me hablas… -

- mmm… Además tal vez y te ayude a cambiar tu vocabulary, ¡dices muchas groserías!

- ¡Eso jamás! ¡Anda cabrón, suéltame! – haciendo fuerza con sus brazos pero era inevitable, se trataba de Alfred, quien tenía mucha más fuerza que él en varios aspectos.

- No!... I love you Alex… -

-tsk!...-

-… and you? –

-… Pff… yo, tambien te amo pinche gringo…-


MWM

-Y entonces… ¿los viste?- Era un cuarto oscuro, con unas mesas de madera típicas de hace años, con solo un rayo de luz en la habitación.

- Sí señor, aunque realmente no sé qué planea ahora Ale… -

-Mientras que estamos aquí viendo que hacer por el país ¿él se creé que puede irse a conseguir un amorío por ahí? ¡Esto es injusto!- Se oye un estruendo en ese mismo lugar, un azote de un puño contra la mesa que estaba a un costado de la puerta.

-Tranquilícense… No ganaremos nada con criticarlo, hay que reaccionar… de alguna manera…- Sirviéndose un poco de tequila, escuchando sus tragos en el silencio de aquel lugar.

-Pero él es México, lo que él hace es totalitario, nosotros solo somos un medio nada más –

-…Pero nosotros también somos México señores… y aquí nadie se va a dejar influenciar por ese país de mierda… Ya tenemos suficiente con nuestros políticos como para estar al mando de ese Jones que me trae como perro al acecho desde hace años… No dejaremos que Alejandrito… nos salga con una pendejada con ese estúpido país capitalista…-


MWM

Bueno espero que les haya gustado, con forme a lo que pasa en el final pues cabe mencionar que son varias "personas" que están hablando.

El apellido de Ale pues fue el primero que se me ocurrió, espero que no les moleste xDDD …

Bueno espero que les esté gustando, recuerden que es para ustedes así que, espero sus comentarios para que pueda hacerlo cada vez mejor y de nuevo, lamento la tardanza! -