Hola, ya estoy de vuelta y tengo buenas noticias ya por fin he leído los seis primero capítulos (ya era sin tiempo) ahora espero actualizar más seguido, realmente adoro está historia.

Muchas gracias a todos los que siguen está historia, en serio muchísimas gracias.

N.A: No soy dueña ni de Rise of the guardians ni de How to train your dragon.


Capítulo 7:

Viernes:

Jack Frost:

Acaba de llegar del recreo y allí está con una sonrisa burlona su profesora de matemáticas, esa sonrisa ya le debía de haber indicado que algo no iba a ir nada bien. Comienza despacio escribiendo en la pizarra, Jack deja de prestarle atención por unos instantes y cuando vuelve la vista a esta está cubierta de garabatos y ecuaciones. Se pregunta a sí mismo cuanto ha estado ausente no se da respuesta porque un nuevo murmullo atrae su atención.

Gira un poco la cabeza y se da cuenta de que todos lo están mirando a él en lugar de a la profesora. Vuelve de nuevo la vista hacia el encerado y finge no darse cuenta.

-¿Has visto?, Jack estaba hablando solo.

Ese comentario le hiela la sangre, no, no puede ser posible si lo hubiera hecho la profesora le hubiera llamado la atención… ¿O no? Algo estaba claro, está recayendo, busca rápidamente a Jamie necesita que lo tranquilice de alguna forma.

-Mi hermano fue a su mismo instituto y dice que es raro de cojones.- otro comentario.

Y de repente a su alrededor se hizo el silencio, tiembla, suena el timbre, se mueve entre los pasillos hasta llegar a la clase de física y química, tiene con Tooth, se sienta a su lado y rápidamente le pregunta que tal está. No hay respuesta, vuelve de nuevo la vista a su cuaderno y cuando la levanta descubre que está solo…

Se despierta.

-No pienso ir a clase.- dice en alto, mira el reloj son las seis de la mañana.

-Solo, ha sido una pesadilla.- intenta tranquilizarlo Jamie

- Digas lo que me digas no pienso ir, volverá a empezar.

Se levanta, abre el primer cajón de su mesilla y coge el frasco de pastillas, agarra dos como siempre, solo que está vez son las últimas y va al baño llena su vaso de agua y se las traga. Vuelve a la habitación y apoya el vaso y el frasco de pastillas vació sobre el libro que está encima de su mesilla, ya ha leído los tres primeros capítulos.

Jamie está sentado en la cama, pero aún así no pierde de vista sus acciones.

-Mañana has quedado con Hipo y Patapez para hacer el trabajo.- señala el libro encima de la mesa.- ¿Qué excusa te vas a inventar cuando te vean perfectamente?

-Cualquiera, sí hace falta les hablaré de la depresión o mejor no les hablaré de nada, que se metan en su puta vida.- se da cuenta de que está gritando cuando llaman a la puerta.

Comienza a temblar, se mete en la cama y se esconde debajo de las mantas, comienza a llorar.

La puerta se abre, la luz se enciende, se da cuenta de que la que ha entrado es su madre porque si hubiese sido Pitch haría menos de medio segundo que estaría tumbado en el suelo y nada ni nadie lo libraría de una buena paliza.

-Jack, ¿Cuántas pastillas te has tomado?- es lo primero que le pregunta su madre.

Recae en el bote de pastillas vació que ha dejado encima del Quijote, mierda.

-Solo las dos últimas, mamá, no te preocupes, le tengo demasiado miedo a morir como para suicidarme.-Se destapa un poco, solo lo suficiente para mirar a su madre.

- ¿Paso algo? ¿Estabas gritando?

-Más bien estaba histérico.- desde alguna esquina puntualiza Jamie.

-Sí, no.-se muerde el labio.- No quiero ir hoy a clase.

-¿Por qué te has peleado con alguien? ¿o con Jamie?…

-No, es solo que no me encuentro bien, ¿Puedo quedarme?

-¿Y tienes quien te pase los apuntes?

Jack piensa rápidamente, podría hablar con Hipo o con Tooth si necesita algo.

-Sí.

Su madre hace una pausa, cierra los ojos, toma aire y lo suelta, vuelve a abrir los ojos.

-Está bien, pero que no se repita, ni lo de faltar a clase ni lo de los gritos a las seis de la mañana.-antes de volver a irse y de cerrar la puerta detrás de sí mira a Jack que está apunto de apagar la luz.-He pensado que deberías irte a vivir con tu padre.-Jack detiene su acción y mira a su madre, su madre vuelve a abrir la puerta.- Cada día te soporto menos, no sé que hacer contigo, no quieres pedir ayuda para nada y siento que algún día voy a encontrarte ahorcado del techo del baño…- siente una opresión en el pecho.

-Mamá, le tengo demasiado miedo a morir como para suicidarme…-repite.

-Y Jamie es un amigo imaginario y eso no te detiene a quererlo o a dejar de hablar con él, no existe y parece que es él único que te importa.

-Es el único que me entiende…

-Ves ya empiezas de nuevo, Jack, primero nos dices a todos lo de siempre que es imaginario y que lo sabes, pero, ¿Hasta que punto lo sabes, Jack? Porque no lo tratas como si fuera imaginario, ¿Y si no lo es? ¿Y si solo te engañas? ¿Y si solo te está arrastrando hasta el fondo?, Jack, por favor, no puedo más contigo, necesitas ayuda.

De nuevo más lágrimas de parte de Jack que esconde la cabeza entre sus manos.

-Él es el único que no me traicionará jamás.

-Porque no puede, Jack, es parte de ti.

Su madre se acerca a él y lo observa.

-Jack, ¿En qué momento te volviste así?

Hipo:

Las pruebas de la pierna ortopédica del miércoles le habían ido bastante bien, a diferencia del examen de biología que ya tiene claro que va a suspender, pero eso no ha quitado que el médico le haya obligado a volver a rehabilitación diciéndole:

" Hipo, es cierto que ya te apoyas bien, no te caes, puedes con el peso de la pierna y caminas sin dificultad, pero debes seguir por lo menos tres meses más con la rehabilitación, ya después no te pondré más pegas, puede que estés forzándote demasiado"

Así que a partir de ahora los lunes y miércoles por la tarde pasará por allí, pero sin duda podría irle peor, podía haberle dicho que fuese al grupo de apoyo.

El autobús por fin llega, al llegar a clase lo primero que siente es la ausencia de Jack, ¿Le pasará esto a todos los que están enamorados? Sí, no, puede que tan solo este exagerando, de todas formas después de clase le enviará un mensaje preguntándole que tal está y si mañana todavía puede quedar para el trabajo.

Tal vez solo deba confesarle a Jack que le gusta y que él lo rechacé, así se acabaría todo este rollo, la cosa es que, duda tener el suficiente valor para hacerlo y Jack nunca se lo preguntará, tiene miedo a hacer el ridículo, es lo que siempre pasa en casi todos los libros románticos y películas, y ahora entiende a los personajes, es tan jodidamente difícil querer y ser querido.

Deja a un lado sus pensamientos y vuelve a concentrarse en la clase que tiene ahora que es matemáticas, la profesora les está introduciendo el tema de vectores, vuelve a desconectar, con saber eso ya tiene suficiente.

(…)

Es el primero en llegar a casa como siempre,pero por una vez no sé pone con el ordenador, limpia al perro, le da de comer y lo acaricia, sube a su habitación, saca de su mesilla su teléfono, el cual casi siempre se lo deja ahí y le escribe un mensaje a Jack.

Hipo: ¿Cómo estás?

Por unos instantes piensa si debería preguntarle lo obvio, si estaba enfermo, finalmente decide que no, que es mala idea… como ha sido enviar este último mensaje, el teléfono vibra entre sus manos.

Jack: Más o menos, pero tranquilo mañana iré a ayudaros con el trabajo, además ya de paso te pido las libretas.

Hipo: No hace falta, si estás muy mal, podemos dejarlo para otro día y te envió foto de las libretas, no te preocupes.

Jack: No, dejalo, de todas formas ya me he leído los seis primeros capítulos (había que aprovechar ya que no fui a clase). El miércoles me compre el libro en una tienda de segunda mano para ir empezando con el trabajo.

Hipo: ¿Y qué tal está?

Jack: Bueno a Don Quijote no le entiendo una mierda cuando habla, pero después me tranquilizo al ver que los demás personajes de la novela tampoco lo entienden.

Hipo: Jajaja, entonces está guay.

Jack: Bueno, es un poco rollo, pero se lleva bien, además son apenas unas páginas.

Él y Jack siguen hablando hasta que su padre lo llama para comer, ¿Cuándo diablos se supone que ha llegado? Se despide de Jack aunque en el fondo no quiere y baja las escaleras.

La tarde la reparte entre jugar con el perro y leer el también el Quijote.

Jack Frost:

No ha salido de la cama en todo el día, a excepción de para encerrarse en su cuarto antes de la llegada de su padrastro.

En ese tiempo ha aprovechado para leer los últimos tres capítulos que le faltaban de el Quijote y después se ha puesto a jugar con su teléfono y a escuchar música para intentar olvidar la discusión con su madre.

Lo del libro le vino porque el miércoles a Jamie le dio tal ataque de pesadez que no lo dejo tranquilo hasta que compro el libro en una tienda de segunda mano y leyó el primer capítulo.

-Ostia, ¿Qué ibais a hacer el sábado con un único libro? Mirar dos de vosotros mientras el tercero leía el libro en voz alta, aveces parece que el único que pienso soy yo y ni tan siquiera existo.- Una sonrisa de parte de Jamie.- Sabes para ser un amigo imaginario ya he vivido bastante, debo ser considerado un anciano, así soy tan sabio, ¿Cuando me creaste por primera vez? Hace…-Jamie se mira las manos, como sin ellas estuviese la respuesta.- casi diez años

-Nueve.

-Ves, ya soy técnicamente un jubilado, hay amigos imaginarios que duran horas, puede que incluso menos, así soy tan sabio.- se vuelve a decir.

-Sí claro, será eso…- dice Jack irónicamente.

-O vendrá de naturaleza.- dice Jamie mientras se coloca la mano derecha sobre la barbilla.

De repente el teléfono de Jack pita acaba de recibir un mensaje.

-Es Hipo, pregunta como estoy.

-Pues contesta, para alguien que se preocupa por ti…

-Solo está preocupado por el trabajo de mañana.

-Claro, será eso.- dice está vez Jamie irónicamente.

-¿Y eso a que viene?- le pregunta Jack.

-Tú solo contesta.- Y oídas estas palabras lo hace.