THE EVIL TWIN
CAPITULO VII: UN POCO DE PRÁCTICA.
Se miro en espejo por última vez buscando un lugar donde poner alguna otra arma, y asegurándose de que sus pequeños escudos de acero estuvieran en su lugar. Definitivamente la frase "Vestido para matar", se aplicaba a su persona en ese singular momento.
Vestía totalmente de negro, eran como las 8 PM y estaba un poco nervioso, los riesgos eran altos pero sabía que al final todo lo que hiciera por Hanamichi valdría la pena.
Necesitaba un poco de practica antes de dar el gran golpe, tenia que buscar una de esas "banditas" de mafiosos con las que su pelirrojo novio solía pelear, seguramente en el centro encontraría alguna. De cualquier forma no tenía ganas de estar en su casa, y un poco de calentamiento no le vendría nada mal.
Tomo su gabardina negra, la mas larga que tenia y salio dispuesto a todo, menos a perder a su más valioso tesoro.
Salio de la tina después de una muy larga ducha y el vapor había empañado su espejo, lo limpio un poco y se miro a los ojos, los encontró diferentes, ya no parecían los de un "mono salvaje", como solía decirle el mundo entero, sonrió para sí mismo, tal vez eso lo hacia mas atractivo para los hombres, su pasividad y su tranquilidad actual eran ahora una clase de imán que atraía a casi cualquier tipo gay o bisexual que lo mirara. Siguió mirando su rostro, felizmente nunca sufrió por el acne, y aunque aun tenía 17 años estaba seguro de que su rostro nunca seria marcado por esas feas erupciones. Su cabello seguía tan rojo como siempre y un poco más largo que antes, hacia tiempo que Kaede le había dicho que con el cabello largo se veía más sexy, de inmediato se sonrojo con solo recordarlo, obviamente se lo dejo crecer por y para Kaede, además de que le encantaba que su novio le acariciara la melena.
Intento ver su espalda en el espejo, las cicatrices eran demasiado grandes y notables, a Kaede parecían no molestarle, pero cuando se miraba en el espejo, le recordaban lo estúpido que había sido al no guardar el reposo necesario, su negligencia le causo grandes consecuencias y aunque solo había pasado un año desde que lo habían operado por ultima vez, lo sentía como una eternidad, nunca pensó que por practicar algún deporte podía quedar parapléjico o paralítico, cualquiera de las opciones era terrible, los doctores aun se preguntaban como los nervios de su columna habían conseguido sanar, el problema fue que Hanamichi no respeto su cuerpo, ni sus limitaciones, no conocía sus limites, pero ahora sabia que cruzarlos le podía causar la muerte. Sintió escalofríos al pensar en la muerte y mejor decidió secarse y vestirse.
Aun era un chico bastante tímido en el aspecto sexual, pero ahora tenia más confianza en sí mismo, no por su fuerza y habilidad en los deportes, sino por su seguridad en lo que había aprendido y la sabiduría que los libros le daban. No era un erudito pero conocía el significado de esa palabra y deseaba llegar a ser uno en el futuro, además de que estaba seguro de que podía conseguir una beca y estudiar en una Buena Universidad sin pagar nada. Ese era ahora su objetivo, estudiar y conseguir un buen trabajo como ingeniero o licenciado, tal vez hasta podría ser un Doctor, ese si que era un sueño, el sabia que esa carrera era la más difícil de todas, pero ahora sentía que podía aspirar a cualquier cosa.
No era muy tarde y Kaede le había dicho, después de dejarlo en su casa, que tenia que viajar a Tokio y arreglar unos asuntos relacionados con su fideicomiso, se iría ese mismo día y no regresaría hasta el siguiente por la noche, así que tomo el auricular y marco el teléfono de Sendo.
Caminaba tranquilamente por las calles más solitarias, esperando encontrar problemas, y si esos problemas estaban formados de 4 o 9 Idiotas seria mejor.
—Hola!
—Hanamichi, quiero decir Sakuragi, Hola, no puedo creer que me llamaras tan pronto – Estaba emocionado y sorprendido.
—A pues si, je, je, quieres venir esta noche?
—Claro, que se te antoja para cenar?
—Mmm no sé, algo ligero, y un postre dulce, es posible?
—Definitivamente, estaré en tu casa en 30 minutos máximo, OK?
—OK, te espero.
—Ya voy! – colgó el auricular muy emocionado – Rayos, Olvide preguntarle si Rukawa va estar con nosotros … bueno no importa, yo solo quiero ver a Hanamichi, si Hanamichi, Hanamichi, Hana-kun – Cantaba el nombre de su Amor imposible mientras se ponía algo más decente y cuando llego a la puerta, al salir suspiro de nuevo.
—Vaya, Vaya, que tenemos aquí, el Jugador mas valioso de Shohoku.
—Tetsuo – asintió levemente y lo miro a los ojos, desafiante.
—Y dime … que hace en un lugar como este un niño bonito como tu?
—Me dieron ganas de ver basura con patas.
—Je, je - Rió un segundo y después lo miro con odio y total desagrado – Adivina que, La basura pega fuerte! – le lanzo un fuerte golpe directo al estomago solo que no contaba con que Kaede seria mas inteligente pues logro esquivarlo doblándose 90 grados, para después tomar el brazo de Tetsuo con fuerza y doblarlo hacia atrás sin llegar a romperlo – Oooh! .. Demonios! – hablaba con dificultad – No soy tan fácil! - le dolía demasiado, pudo soportar el dolor al intentar liberarse, pero no lo lograba.
—Yo creo que si – aun seguía agachado mirándolo directamente a los ojos y con una mueca de desagrado le escupió la cara.
—Aaarrh, maldito! – grito con la cara sucia y los ojos cerrados – Salgan Ya Idiotas! – en un segundo Kaede se vio rodeado de otros 4 tipos armados y ciertamente con mala cara. Se irguió al mismo tiempo que empujaba a Tetsuo como un muñeco de trapo y este caía al suelo, muy adolorido.
—Mas Basura, que bien – hablo serio y fuerte esperando que sus enemigos escucharan sus palabras, obviamente su intención era provocar a sus contrincantes, pero no tenia miedo, al contrario comenzaba a emocionarse, su sangre comenzaba a calentarse, y la adrenalina estaba en su punto máximo, tenia que admitir que extrañaba este tipo de combates, superar retos era bastante divertido.
—Bienvenido Sendoh! – Hanamichi le abrió la puerta cerca de las 9 de la noche a un muy sonriente Puercoespín.
—Hola, Hana-kun, Ups, lo siento .. puedo llamarte Hana-kun? o Hanamichi-kun? o Sakuragi-kun – mientras decía los sobrenombres el nivel de confianza disminuya, eso hacia que la sonrisa de Akira Sendoh disminuyera también – Ooo…- Se quedo pensando en otro adjetivo o nombre pero no encontró ninguno.
—Hana-kun esta bien, solo hazlo cuando no este cerca Kaede, OK? – se lo dijo muy cerca, como si fuera un secreto.
—Estoy totalmente de acuerdo, pero entonces eso significa que Rukawa no esta contigo verdad? – miro hacia adentro buscando a su rival mas grande.
—Así es, tuvo que salir de viaje por esta noche y volverá mañana.
—Mm-jum, ya veo, pues que lastima, por que traje comida para tres – levanto una de las bolsas que llevaba.
—Es cierto, debí decirte por teléfono que no nos acompañaría, pero no te preocupes podemos guardarla para mañana.
—O podemos comer su porción, tu que dices?
—No lo se, pero será mejor que entres – le permitió el paso a su invitado y se dirigieron al pequeño comedor.
El primero de los cuatro recién aparecidos, un tipo alto de cabello teñido de rubio decidió acercarse a Kaede, los demás se quedaron en espera de una nueva orden de su jefe, pero Tetsuo seguía en el suelo a hincado, sobando su adolorido hombro, muy cerca de Kaede.
—Que esperas Idiota, Acaba con el! – grito y ordeno un Tetsuo rabioso y molesto.
—Soka! – hablo bajo y con una sonrisa maliciosa comenzó a rodear a Rukawa como si este fuera la presa y el un lobo hambriento.
Kaede permaneció serio y sin moverse, esperando el momento perfecto para atacar, supuso que el rubio era el mejor o el peor de la pequeña manada, eso no era importante y para demostrarlo le dio un puñetazo con su mano izquierda a Tetsuo logrando que su cuerpo cayera boca arriba, para después voltear a la izquierda y estrellar el mismo puño contra su teñido adversario, pues se encontraba justo detrás de el, obviamente el rubio no esperaba la reacción de su presa y el golpe al igual que a Tetsuo lo tomo por sorpresa, totalmente descuidado.
—No me gustan los roedores – se acomodo la gabardina y miro a un bronceado moreno desafiante, esperando que se le fuera encima.
—Maldito niño del demonio! – volvió a gritar Tetsuo sentado en el suelo sobando su adolorida mandíbula – Koda Atácalo de una vez, Imbécil! – le ordeno a su otro subordinado, pues el rubio yacía en el suelo, con los ojos cerrados.
—OK! – se adelanto unos pasos, miro a los ojos a su desafiante adversario, y se puso en guardia, ofensa y defensa a la vez.
—Koda – murmuro Rukawa – que buen nombre para una basura – dijo fuerte y claro para que su contrincante lo escuchara.
—No soy tan fácil como Rub, prepárate Rukawa – no estaba fanfarroneando de acuerdo con su propia opinión.
Kaede espero hasta que Koda lanzo el primer golpe, para poder esquivarlo y así atrapar con su mano derecha el brazo de Koda y doblárselo por atrás, exitosamente no tuvo ningún problema, parecía ser tan ágil y rápido como siempre.
Cuando Kaede doblo el brazo de Koda, se le coloco detrás y rodeo con uno de sus brazos su cuello, aprensándolo un poco, asfixiándolo e inmovilizándolo por completo. Con Koda frente a el y sin aflojar su agarre, miro a los dos que estaban casi paralizados frente a el.
—Acaso ninguno de ustedes sabe pelear? – pregunto esperando alguna reacción de sus enemigos, pero estos no se movían – ya veo, son las marionetas del idiota de Tetsuo, cierto? – al terminar su pregunta soltó el cuello de Koda y lo empujo con su pie violentamente, para que este cayera al suelo pesadamente.
Su pregunta fue respondida con acciones por los dos individuos que aun estaban de pie, ambos le lanzaron golpes a diestra y siniestra, sin que ninguno fuera certero, simplemente no lograban tocar a Rukawa con ninguno de ellos.
Totalmente exasperado con la ineptitud de sus adversarios, les dio un ultimo golpe hasta dejar inconscientes a todos los idiotas con los que peleaba, cuando estos cayeron y quedaron totalmente fuera de combate, Rukawa se acerco a Tetsuo y lo levanto tomándolo de la ropa.
—Creí que eras mas fuerte, pero resultaste ser un debilucho – le dio un golpecito en la mejilla con la mano estirada – Sayonara – se despidió y lo soltó.
—Nos volveremos a ver, te lo aseguro – alcanzo a decir en el suelo.
—Eso espero – le contesto dándole la espalda para continuar su camino.
Instalados en la mesa y con sus platos servidos Hanamichi y Sendoh comenzaban a charlar animadamente de los últimos hechos en sus cortas vidas, parecían amigos de muchos años, ambos estaban muy cómodos y aunque era Martes y mas de las 9 PM, no les preocupaba mucho a ninguno de los dos la escuela al otro día.
—Mmmm, esto esta muy bueno, me encanta, donde lo compraste?
—Cerca de mi casa ... te puedo preguntar algo? – era hora de ponerse serios para Sendoh.
—Ya lo hiciste, je, je, adelante, hazlo otra vez – siempre quiso decir eso y la ocasión lo amerito, pero su intención no era molestar.
—Escuche por ahí que Kaede y tu se hicieron novios durante la rehabilitación de tu primera lesión, es cierto? – no le molesto la pequeña broma, y decidió continuar.
—Si así es, por alguna extraña razón, el zorro loco me visitaba todos los días y con el tiempo comenzamos a hablar – no estaba seguro si debía continuar pero dejo que Sendoh siguiera con las preguntas.
—Ya veo, entonces se conocieron mejor en ese tiempo.
—Pues si, bueno, comenzamos siendo amigos, el sabia mucho sobre lesiones y ejercicios para rehabilitarme bien, pero yo ... bueno siempre quise ser mejor que el y que tu, y cometí demasiados errores – miro hacia abajo tristemente sobre su plato ya casi vació.
—Si … – Akira lo miro y puso sus palillos en la mesa indicándole con la mirada que continuara con su relato.
—Un día me sentí mejor, me levante a correr y me encontré a Hanagata, estaba jugando con Fujima, contra Jin y Maki, así que decidí retarlos, fue lo mas tonto que pude hacer Jajaja – sonrió burlándose de el mismo – me enfrente justamente a los mejores de todo el distrito, se me ocurrió retar uno a uno a todos, y sorpresivamente pude ganarle a Jin, y continué con Hanagata, pero mi cuerpo comenzó a sufrir, y yo obviamente no le hice caso, seguí jugando contra Maki, me sentí superman y no me detuve a tiempo, el dolor en mi espalda comenzó a hacerse cada vez mas y mas intenso hasta que ya no lo soporte y me volví a desmayar, obviamente desperté después de algunos días en el hospital con mucho dolor – termino su relato con un suspiro, y levanto el rostro esperando alguna respuesta.
—Debió ser terrible - Sendo se veía acongojado, como si lo hubiera vivido en carne propia – acaso esos Idiototas no sabían sobre tu condición, el mundo entero lo supo, es decir Yo lo supe por …- llevo su mano a su nuca, esperando no ser muy imprudente.
—Así es, Hikohichi se lo dijo al mundo entero y fue horrible, pero fue peor cuando los doctores me dijeron que no podría caminar en mucho tiempo y que gracias a mi negligencia no podría volver a hacer ningún esfuerzo – una vez mas termino suspirando.
—Lo siento mucho Hana-kun – puso su mano sobre la de Hanamichi, totalmente conmovido.
—Kaede estuvo conmigo todo el tiempo – no quito su mano de debajo de la de Sendoh – Un día simplemente me dijo que yo le gustaba y me pregunto si quería que fuéramos algo mas que amigos y bueno yo en ese momento estaba tan vulnerable, que sentí que podría ser la única oportunidad que podría tener para estar con alguien, así que le di el sí de inmediato.
—Hay algo que escuche por ahí, no tienes que contestarme si no quieres, pero debo preguntarte, si no me voy a volver loco je, je, espero no molestarte con esto, pero, es cierto que Kaede te trataba muy mal al principio de su relación, no todo el tiempo, solo cuando bebía, o cuando bebe, es cierto?
—Sendoh, eso es algo que no te importa ... – cerro los ojos y movió la cabeza negativamente.
—Tienes toda la razón, disculpa el atrevimiento pero ...
—Es cierto – sonrió para quitar la tensión – Pero ya no mas, el ha cambiado mucho, es muy cariñoso, y hasta me da regalitos de vez en cuando, no es un alcohólico, es como todos, bebe de vez en cuando – para Hanamichi era obvio que Hikoichi era el principal sospechoso de que Sendoh al igual que otras personas supieran cosas sobre su relación con Kaede – Estamos Bien, muy bien diría Yo – termino su frase con una sonrisa soñadora.
—De verdad creó que no debí preguntarte, pero tenia que saberlo Je, je – rió nervioso – Estas seguro de que todo esta bien entre ustedes? – La pregunta estuvo de mas pero tenia que hacerla.
—Claro, no soy tan poca cosa como para permitirle que me trate como basura, no te preocupes, estamos bien.
—Solo quiero que sepas que cuentas conmigo y que si sucede algo, cualquier cosa, puedes llamarme y yo estaré contigo en un segundo OK?
—OK!
—Gracias por la confianza.
—Eres una buena persona Sendoh
—Crees que exista la pequeña posibilidad de que me llames Akira?
—Pues no lo se, pero creo que si, Akira - su sonrisa para Sendoh era como una rayo de luz.
—Excelente, bueno ya es muy tarde y mañana es miércoles así que será mejor que me valla – tenia ganas de quedarse pero eso era imposible, se levanto y casi corrió a la puerta.
—Gracias por la cena – acompaño a su invitado hasta la puerta.
—De nada, Ja ne, Hana-kun – se despidió con una gran sonrisa
—Ja ne, Akira-kun – le correspondió la sonrisa y cerro la puerta suspirando de nuevo.
A Kaede le pareció divertido pelear con delincuentes, darles su merecido era verdadera diversión, y después de terminar con la pequeña bandita de Tetsuo le dieron ganas de continuar divirtiéndose de la misma manera. Continúo su camino, buscando más basura que patear y para su agrado encontró mas en su camino, con lo que se divirtió como nunca.
Termino de limpiar la cocina y se fue a dormir, estaba un poco inquieto, no lograba relajarse, la conversación con Sendoh removió algunos malos recuerdos de su convivencia con Kaede, justamente la parte que no le gustaba tanto, no quería recordarlo, le parecía mejor vivir el presente, disfrutar la nueva etapa que vivía con Kaede, pero aun así los recuerdos llegaban a su mente, sin que le fuera posible evitarlos por completo.
Después de casi dos horas de rondar por las calles de Kanagawa, Kaede decidió buscar a su primer victima. De acuerdo con las instrucciones de Kaerou, Matsui debía estar cenando en el restaurante de lujo "Matsumoto's", estaba cerca del centro así que no le tomo mucho llegar, no había mucha gente pues ya era bastante tarde, así que le permitieron la entrada.
Se quito la gabardina, y se sentó muy lejos de aquel Capo, suponía ser el menos importante en la lista, y para Kaede era obvio pues el tipo no vestía muy bien, además de que tenia muy pocos guardaespaldas, y reía como Idiota, pidió un café y se quedo ahí hasta que Matsui decidió que ya era hora de irse. Kaede salio justo antes de que este se fuera, sin que nadie se diera cuenta y por la facha de Matsui le fue fácil adivinar que tipo de auto tenia, era una limosina vieja, que no parecía funcionar muy bien.
Se escondió en el estacionamiento del restaurante y cuando la Matsui al igual que sus tres guardaespaldas estuvieron cerca de la limusina, Kaede decidió atacar.
Se recostó en su cama mirando hacia arriba intentando ahuyentar los malos recuerdos aquellos que aunque quería olvidar no parecía ser posible.
FLASH BACK
—Kaede Hola! – se acerco a su novio sin reconocer una expresión que pocas veces había visto en su rostro.
—Dónde estabas! – pregunto con furia y Hanamichi se detuvo.
—Con Yohei y mis amigos – contesto con nerviosismo, no sabia que le sucedía a Kaede, pero tenia miedo.
—Abre de una vez! – volvió a hablar furioso y su mirada hacia que a Hanamichi le temblaran las piernas.
—Sssi – saco las llaves nervioso, las manos le temblaban y no sabia por que.
—Dame eso! – le quito las llaves a su pelirrojo, lo estaba asustando con su actitud pero estaba demasiado molesto, tenia dos horas esperándolo y estaba muy cansado.
— … Ok .. – no quería decir nada por que sentía que cualquier cosa podría traerle terribles consecuencias.
—Entra de una vez – lo empujo hacia dentro y el entro después, lanzo las llaves a la mesita de centro en la sala y cerro la puerta con seguro – Donde estuviste desde temprano, te llame y nunca me contestaste.
—Aaa, y-yo, estuve con Yohei, fue cumpleaños de Noma y por eso estuvimos todo el día en su casa y ..
—QUE, y por que no avisaste antes, lo hubiera recordado – se acerco amenazante a su pelirrojo que ahora parecía mas asustado que un pollito con frió.
—Si te lo dije pero tu … Ah!- no pudo continuar pues su rostro fue golpeado con la palma de la mano de Kaede.
—Cállate! – se acerco Hanamichi y lo tomo por los hombros con fuerza, y el pelirrojo solo bajo el rostro con miedo.
—Kaede que te sucede por que ...? – cerro los ojos cuando Kaede se acerco, no podía pelear, no con el, no con su novio, no podía ser verdad, tenia que ser una pesadilla.
—Escúchame bien, Siempre! que yo venga a tu casa ... – le hablo al oído con seriedad y enojo, mientras le apretaba los hombros – Debes estar aquí! – le grito y lo abrazo mientras le mordía el cuello y lo succionaba con fuerza, era una forma de marcarlo – No volveré a esperarte como Idiota me ESCUCHASTE?
—Ah! Si, Kaede, por favor, clámate, Yo no quería ...Mmmh – su labios lastimados por el golpe fueron succionados con fuerza por los de Kaede.
—Cállate – volvió a hablar bajando el volumen a su voz, mirando a los ojos a su novio.
Hanamichi cerro la boca, Kaede parecía una bestia y no podía pelear con el, ya no mas, no quería salir lastimado, y tampoco quería lastimar a Kaede. Hanamichi tenia miedo, no entendía por que su novio lo trataba de esa manera, pero tampoco quería provocarlo mas, al parecer cualquiera cosa que dijera solo lograba enfurecerlo mas, decidió guardar silencio y decir "Si" a todo lo que Kaede le pidiera, comenzó a convencerse de que era su culpa que Kaede estuviera así, no debió salir sin el.
Fue llevado a su cama y despojado de su ropa violentamente, aunque intentara calmar a Kaede sabia que no podría hasta después de haber tenido sexo. Sabia lo que venia, sabia que Kaede no seria gentil, que no tendría cuidado, solo abrió las piernas, apretó los labios, cerro sus ojos y los puños esperando que no lo penetrara con tanta violencia, no seria la primera vez que sangrara pero tampoco lo deseaba.
FIN DEL FLASH BACK
—Rayos! – se sentó en su cama molesto consigo mismo, ¿porque tenia que recordar eso ahora, se levanto y fue a tomar un té de Azaleas para poder calmarse y por fin dormir.
Llego el momento de atacar, preparo sus dardos con somníferos rápidos y disparo a los guardaespaldas de Matsui, fue rápido, certero, no fallo, ni siquiera con el conductor. Todos cayeron menos Matsui, para el, Kaede había reservado una bala en su arma.
—QUE DEMONIOS? – cuando se dio cuenta de que sus guardaespaldas habían caído, los tragos que llevaba encima desintoxicaron su sangre por el gran miedo que lo invadió – Quien Anda ahí? – estaba desesperado quería conservar su vida, y sabia que si corría aquel que había puesto a dormir a sus guaruras lo mataría – Puedo pagarte mucho dinero si me dejas con vida – comenzó a sudar y miraba en todas direcciones pero no veía a nadie – Dime cuanto te pagaron y te pagare el doble NO, el triple si, solo muéstrate – escucho unos pasos y sentía una maligna presencia acercándose a el – Hablemos, POR FAVOR!
—No – se acerco sin dejar que viera su rostro y le apunto a la frente.
—Por favor te lo ruego tengo dos hijas y esposa, puedo pagarte mucho dinero – se hinco humillándose por conservar su vida.
—No me interesa el dinero – puso el cañón de silenciador en la frente de Matsui – Y no eres un santo.
—Por fav...- su cerebro exploto.
—La vida de Hana vale mas que lo que me puedas dar – Vio caer el cuerpo ahora sin vida de su "enemigo" según su hermano y salio del estacionamiento sin que nadie lo viera.
TBC
