(N/A): los personajes pertenecen a SM. La trama, los nombres de lugares y barcos, provienen de mi cabecita, cualquier coincidencia es eso y nada más…
Capitulo 7: Listos para anclar
Edward POV.
España. Llevamos dos semanas de un largo y tortuoso camino; falta poco.
Tomé la bitácora del barco y anote los datos correspondientes, fecha, hora, temperatura, dirección y todo lo necesario; pronto regresé a mi libro.
- ¡Hermanito!
- ¿No sabes tocar la puerta? - pregunté molesto cuando el bruto de Emmett entró sin previo aviso y con una sonrisa divertida se sentaba frente a mi - imagino que eso es un no - volví la vista a mi interesante libro e ignore a mi imprudente hermano.
- Te tengo información de último momento - asentí y continúe intentando leer - Deja ese libro y escucha con atención. Te va a interesar - aseguro.
- Emmett - murmure cansado - no me interesan tus chismes de dama londinense frustrada - lo miré por un segundo y volví al libro - consigue una fiesta de té y déjame en paz - golpeó la mesa con su puño cerrado y me vi obligado a cerrar el libro - ¿Si me dices, te retiras? - asintió emocionado - Dilo.
En estas dos semanas mi hermano había intentado averiguar sobre el barco de las famosas sirenas. Sus datos eran tan ilógicos que pasaban por fantasía y ficción. Rumores que sólo un idiota creería.
Aburrido de emocionarme, ilusionado por saciar mi curiosidad, termine por no querer escuchar a "Emmett y sus contactos". Desilusión; simple y entendible.
- No creerás quien consiguió un contacto cercano con una tripulante - ¿El rey Arturo? ¿Shakespeare? ¿Zeus? - tu hombrecito de confianza - ¿Ben? - Bien. Tengo toda tu atención - rodé los ojos y asentí - Era un día como cualquiera…
- Emmett… - gruñí advirtiéndole.
- O lo cuento a mi manera o te quedas con la duda capitán gruñón - asentí cansado - Bueno, era un día como cualquiera, que decidí bajar a la cocina y tal vez encontrar, accidentalmente, algo delicioso para poder comer - debe ser broma - cuando volvía de mi odisea, pude escuchar como Bencito el chiquitito - que él sea inhumanamente grande no significa que Ben sea bajo. No tanto - le contaba a Peter su encuentro con la pirata - ¡por fin la parte interesante! - Me acerque y cortésmente le pedí me narrara su maravillosa e interesante historia - ¿por qué nunca va al punto? - ¿Estás ansioso? - le envié dagas con la mirada - ¡Bueno, bueno! - levanto sus manos intentando calmarme - Dice no conocerla muy bien, pero si está seguro de que ella lo hechizo - eso no es nuevo - cuando la describió, noté que si podría ser hermosa, pero nada en comparación a ese trío. A Rosalie - como siempre terminaba hablando de la rubia que lo tenía colgado de un hilo muy delgado llamado desesperación.
- Hermano… - continuaba viendo al infinito - ¡Emmett! - me miró tranquilo y con curiosidad - tu maldita obsesión con la Volturi rubia me está comenzando a fastidiar ¿A quién quiero engañar? Ya me tiene hasta la… - me interrumpió la atronadora risa del grandote.
- Como si yo fuera el único patéticamente obsesionado - claro, Jasper había olvidado su aparente indiferencia y actuaba igual a mi hermano - me refiero a ti - ¿Qué? - hermano, es cosa de verte. Hasta te ablandas con sólo escuchar su nombre - iba a comenzar a contradecirlo, cuando… - Isabella Volturi.
Bella POV.
- ¡Alice! - si, me voy a convertir en una asesina a sangre fría - ¡Alice! - volví a gritar mientras las buscaba por la cocina - No - susurré al no verla en alguna olla o compartimiento. Tal vez en el camarote… no…
Ya la había buscado en toda la parte baja del barco, hasta en mi cabina, pero nada. Es pequeña, pero no puede desaparecer así. Sólo me queda la cubierta y ella es demasiado inteligente para quedarse a la vista de todos.
- ¡Mierda! - gruñí y me apresuré a cubierta. Está allí - Alice ni te escondas, créeme te encontrare y luego… Vendetta - sonreí ante mi juego de palabras. Estúpido, lo sé - ¡Alice! - me apoye en el mástil, esperando - si apareces solita tendré compasión, o por lo menos lo meditare - susurré la última parte y me crucé de brazos.
En cualquier minuto se daría el aviso de tierra a la vista - antigua costumbre. Que seamos mujeres no nos obliga a olvidar todos los códigos - y mi hermana pensaba que requeríamos un nuevo ropero.
Yo no veía verdadero problema en ello. Bueno, sí lo veía, pero llevaba semanas molestando con la idea, por lo que accedí. En realidad, la mande al demonio y que hiciera lo que quisiera. No contaba con que quisiera destrozar toda mi ropa.
- ¿Todavía no la encuentras? - Rose estaba muy divertida con nuestra persecución. Se encontraba sentada en el barandal, cerca de mi, pero dándome la espalda.
- ¿Qué haces ahí? Te podrías caer… - lo que es absolutamente imposible. Siempre nos sentamos ahí, para ver todo lo que sucede en el barco, y si, en una extraña e imposible circunstancia, alguna cayera, no sucedería gran cosa - bueno, espero que caigas - aclare y ella se rió - ¿Todavía no decides ayudarme?
- Yo no me meteré en sus asuntos de niñas pequeñas - gruñí - Se te da muy común eso de gruñir - sonreí inconcientemente, sabiendo que no me vería - ojos en la espalda cariño, sé que sonríes - gruñí - lo sabía.
Dejando de lado a mi insensible compañera de aventuras, me fui en busca de la otra. ¿Si fuera un pequeño demonio con buen gusto para vestir, sin muy buenas ideas a la hora de molestar a sus hermanas y con un "don" para predecir el futuro, donde estaría? Probablemente arriba, decidida a ser la primera en ver tierra ¡Perfecto!
- Alice - me apoye en el timón y con mi vista periférica vi hacia arriba - demonio, ya sé donde estás, por lo que te doy la última oportunidad de aparecer sola - Rose negaba con la cabeza divertida.
- No te va a responder - así que… - ¡No! - eso es un si para mi - Bella te juro que yo no sé donde se metió - ¿entonces? - sólo sé que no te va a responder mientras no esté segura de que sabes… - el nerviosismo en su voz me aseguro que me decía la verdad. Levanté una mano para que se callara.
- Te creo rubia insensible - suspiró aliviada - Ahora la parte interesante - hice una reverencia a mi público, quiero decir mi hermana - Querida Alice, tienes dos segundos para bajar o te aseguro una gran y dolorosa paliza antes de tener que caminar por la plancha - solté el aire que retuve y lo dije todo de una vez.
- ¿Qué obtengo si bajo de inmediato? - Rosalie aplaudió a mi maestría y yo sonreí con suficiencia - Bella, de verdad…
- ¡Ni lo digas! - grité interrumpiéndola - Baja ahora mismo y te disculpas, no me sirve a metros de distancia - tomé entre mis dedos la cadenita que siempre llevaba conmigo, en señal de calma y comencé a verla - Con ese mismo valor que tuviste para eliminar cada una de mis prendas, exijo que bajes con el rabo entre las piernas y te disculpes cara a cara, lista para recibir órdenes - anuncié un poco más calmada.
- ¡Hey! - Alice comenzaba a bajar - yo no tengo rabo, la que gruñe a cada segundo eres tú - iba a responder, pero ahogue el gruñido e hice una mueca - además prometo que tu nueva ropa será tan increíble que olvidarás este lamentable accidente - de un segundo a otro estaba frente a mí - De verdad lo siento, Bella - levanté un ceja - querida capitana, no era mi intención cortar esas cosas pasadas de moda - mi mirada la hizo recapacitar - Tal vez si fue mi intención, pero no era la forma y lo siento - agachó la mirada, arrepentida de verdad - lo lamento mucho hermana - me acerqué lentamente y ella apretó sus ojos cerrados al sentir cada paso.
- Te perdono, daré camino libre a tu creatividad - murmuré cerca de ella, aún con los brazos cruzados.
- ¿Pero?
- Pero lo vuelves a hacer y no podrás contarlo - levante su cara con mi mano derecha - advertencia, no amenaza, lo sabes - asintió - ¿y? - me miró sin entender - ¿tierra a la vista? - sonrió y me abrazo.
Arreglado todo con mis hermanas, con la promesa de un guardarropas nuevo, una tripulación dispuesta a obedecer cualquier orden y con un objetivo en mente, estoy lista para pisar el continente antiguo.
- Ya lo creo - fijé mi atención en la pequeña sentada junto a la rubia - quiero decir que ya no tendrás que preocuparte por el timón - ¿qué significa eso? - tierra a menos de 10 kilómetros - sonreí de inmediato - y tu nueva ropa ya está lista - la miré sorprendida - te demoraste en aceptar y en encontrarme, pero yo sabía que sería así.
Edward POV.
- Da la orden de anclar - exigí a Emmett. El asintió y rápidamente salió de mi camarote - Jazz, ¿alguna idea para cuando elevar ancla? - pregunté mientras me ponía las botas.
- No más de una semana, supongo - asentí de acuerdo con ese tiempo - ¿algún plan en especial? Te veo preocupado - negué al levantarme, tomé mi sombrero y lo acomode en mi desordenado cabello - ¿Estás seguro? - asentí y me encamine a mi lugar en la cubierta .
- En realidad, Jasper siento que está es una gran idea - me vio sin entender y yo reí ante su mueca - quiero decir que tengo un buen presentimiento sobre esta aventura - apoye mi mano sobre su hombro y troté para subir los últimos escalones, encontrándome con un resplandeciente sol y toda la tripulación ordenada.
- Listos para recibir órdenes, capitán - dijo uno de ellos. Me acerqué y sopese mis opciones.
- Los planes a futuro serían pasar una semana aquí - Emmett y Jasper se pusieron uno a cada lado - y luego… ya veremos - varios chocaron palmas al imaginar una vuelta por casa. Carraspeé para llamar su atención - pero para cumplir con ese objetivo, hay reglas: no robar, no violar leyes ni a personas, intentar no matar y bueno, ya saben, lo básico - tenía que llenar todas las bases - Ahora bajarán Félix, Demetri, Peter y James - éstos asintieron, sabiendo que nos acompañarían a mis hermanos y a mi - Ben estás a cargo - sonrió agradecido - los demás cumplan sus turnos. A medida que lleguen los que bajaron, listos para cumplir con su guardia, podrán bajar los que ya la terminaron - miré a mis hermanos y me sorprendió ver a Emmett con el ceño fruncido. Luego me ocuparía - ¿entendido? - todos gritaron "Si capitán"
Camine a mi cabina para tomar otra arma, ordenar los papeles que tenía en el escritorio y cerrar con llave. Al recordar que no había sacado sencillo, tuve que entrar nuevamente y llevar una bolsa con monedas de oro, la até en mi cinturón cuando escuché que alguien se hacía sonar los nudillos. Emmett…
- Veo que estás un poco desorientado hermano - levanté la cabeza y vi que los dos se apoyaban en la pared contraria - ¿algo en especial te tiene así de torpe? - negué sin recordar nada en especial - entonces no te molestará escuchar las nuevas.
- ¿Algo de que preocuparme? - respondí al ver la seriedad en su expresión.
Lo normal sería ver a un Jasper indiferente, a un Emmett infantil metiéndose en algún problema o haciendo reír; y a mí, serio o pensando en algo ¿Cuándo cambiamos de lugar? Jazz sonriendo, Em serio o preocupado y yo, curioso a más no poder.
- El Vendetta anclo - abrí los ojos como plato ¿Qué me acababa de decir? - Las brujas están aquí.
HoLa!
Espero que este capitulo les guste
mil gracias por los favoritos y por el apoyo
proximamente tendre el ultimo capitulo de mi otro fic: la hermana de mi amigo
cuidense mucho
dejen review, criticas, coemntarios, huellas, lo que sea
que la pasen genial
no estamos leyendo
Ale.
