Capítulo 7: Situación empeorada.

Dos semanas pasan como si nada y Naraku rodeado de un aura maligna esperaba ver a los dos demonios para matarlos con sus propias manos, tomando un par de fotos de los demonios se las entrega a un par de guardias para mandar por ellos a la ciudad más cercana, le resultaba demasiado extraño que ellos no buscaran venganza.

-¡busquen a esos malditos demonios! Si los encuentran, ¡no duden en matarlos, si es necesario maten a los testigos pero, acaben con ellos!

-¡si señor! –responde los guardias.

-el que mate alguno de ellos tendrá una gran recompensa ¡largo!


De mañana cuando el sol no daba sus rayos de sol, Sesshomaru despierta mirando primero como Rin dormía cómodamente pegada a él, sus hombros pequeños y desnudos le parecían adorables viniendo de ella, dibujándose una sonrisa al verla de ese modo. Besándole suavemente su mejilla Rin abre los ojos lentamente, abrazándose a Sesshomaru que correspondía a su abrazo con un par de besos en su cuello.

-me haces cosquillas

-esa no es mi idea –colocándose arriba de ella viéndola reírse, le llenaba de paz con solo ver su rostro lleno de alegría.

-¡tonto no! Ahora no, tengo que trabajar y me dejas agotada

-yo soy el que se cansa, eres bastante salvaje Rin

-¡ah! No digas cosas tan vergonzosas… eres un tonto

-¿con que digo cosas vergonzosas? –besándola de nuevo en el cuello Rin lo abrazaba fuerte, sintiendo como sus besos bajaban, suspiraba con el rose de sus labios, sosteniéndose de su espalda lo abrazaba acariciándolo al mismo tiempo.

-de-detente ¡ah! –sonrojándose al gemir con tan solo por unos besos se cubre la boca avergonzada, Sesshomaru la amaba más mirando esa hermosa niña tan linda y dulce.

-¿qué quieres? Para detenerme en medio, debes tener una buena excusa

-¡ya te eh dicho me dejas agotada!

-hoy es tu día libre, entonces aprovechare para hacer lo que me plazca contigo

-¡no hagas que suene tan vergonzoso! Además quiero ver a Kagome. Ella me dijo que era probable que estuviera embarazada, ¡qué lindo! Oye Sesshomaru, ¿Te gustan los niños? –él se quita de encima sentándose al lado, Rin se acomoda entre sus piernas siendo abrazada de la cintura cubriéndose con las sábanas.

-no lo sé…. No me acerco tanto a los niños, recuerda que tengo amnesia y no recuerdo nada de mi pasado, ¿lo olvidaste?

-perdón, fue estúpido preguntarte eso –bajando la mirada triste de esa pregunta, nunca supo nada de la vida pasada de él, ya que era su novio quería saber mucho y a la vez quería decirle tanto sobre ella misma.

-si fuera un niño de nosotros dos, no me molestaría, ¿Rin? – mirándola ella se estaba esforzándose por despertarse, besándole un hombro la recuesta sobre la cama dejándola dormir sin separar su abrazo.


En el templo Inuyasha se encontraba practicando con una espada que el abuelo de Kagome le había prestado, Kagome era muy buena con el arco y la flecha ya que desde niña era una costumbre. Al llegar su amiga y cuñado tomados de las manos estando feliz por ellos dos, Kagome los recibe con una gran sonrisa y una buena noticia, Rin después de estar viviendo con Sesshomaru, Kagome y ella se hicieron buenas amigas.

-¡qué bueno verlos! ¡Rin tengo algo que decirte! –Kagome rápidamente le toma de las manos robándosela a Sesshomaru, guiñándole un ojo a su cuñado se burlaba.- descuida te la devolveré

-¡jhp! no exageres

-Inuyasha practica con unas espadas que le presto mi abuelo, si quiere ve

-nos veremos después –Rin le da un pequeño beso antes de irse con su amiga.

Dejando que Sesshomaru se alejara, ellas se alejan de donde estaban para platicar a solas con algo importante que tenía que decirle primero a su amiga para pedirle su opinión, sentándose en el césped debajo la sombra de un gran árbol. Su amiga Kagome sonreía por la noticia, antes de poder decir palabra le enseña su mano izquierda, Rin se sorprende al ver un hermoso anillo gritando de felicidad al ver que se comprometerían, abrazándola fuertemente.

-¡felicidades Kagome!

-te ves muy feliz –Rin la suelta sonriéndole muy ampliamente, estaba demasiado feliz, pensando que algún día lo mismo pasaría con ella.

-¡te envidio! Quisiera casarme con el hombre al que amo (Sesshomaru…quisiera casarme contigo)

-¡ya veo! Quieres casarte con él, pero supongo que sería muy rápido

-uno de estos días me casare, y tendré…. Una linda familia

-¿quieres hijos? –de tan solo pensarlo Rin se sonroja fuertemente, sonriendo al pensarlo si era Sesshomaru.

-b-b-bueno…. eh…. no lo se

-entonces es un sí, que linda

-Kagome prefiero no platicar del tema, o me sonrojare más. Sesshomaru se burla de mi cuando me sonrojo

-se nota que te ama

-¡estoy tan feliz de que nos conociéramos!


Inuyasha quien practicaba con la espada retaba a Sesshomaru a un duelo, en la infancia su padre les había enseñado a manejar su espada, pero quien más dominaba la espada era su hermano mayor que era muy hábil, incluso, para usar dos espadas en la mano. Las técnicas de Sesshomaru le fueron de utilidad para escapar de la prisión en donde estaban encerrados. Haciendo que su hermano aceptara un duelo de tres intentos, Sesshomaru acepta con una sonrisa burlona en su rostro, Inuyasha estaba seguro de ganarle ya que él no usaría sus habilidades como Yokai ya que las negaba todo el tiempo que le mencionaban.

-¡veamos si me derrotas!

-lo veremos

Sesshomaru por una extraña razón sus habilidades salieron mostrando una aura demoniaca, corriendo con una velocidad que Inuyasha nunca se esperaba recibe el primer ataque inesperado, volviéndose a atacar, Inuyasha se había confiado en que lo vencería ya que negaba su naturaleza. Con un fuerte ataque Inuyasha arroja fuertemente a Sesshomaru lejos golpeándolo con un árbol demasiado fuerte, como aun no recuperaba sus recuerdos le costaba demasiado el volver a recuperar sus poderes.

-¡oye Sesshomaru! No me digas que te rindes –como no era su antiguo hermano se acerca para dejarlo en derrota, pero repentinamente una aura maligna lo rodeaba, repentinamente su presencia era la de un Yokai nuevamente.

-que estupideces dices –el tono de voz era realmente espeluznante, tan profundo y frio que mataban a la persona que antes estaba ahí con ellos.

-¡maldito Sesshomaru!

-¡aah!

-Kagome

A lo lejos ambas venían corriendo y más atrás se encontraban unos hombres que la seguían, al ver que las seguían Inuyasha se arroja contra ellos para defenderlas, ya que Sesshomaru por repentino que parecía estaba de vuelta con esa mente que tenía, era nuevamente un demonio malvado.

-Inuyasha esos tipos aparecieron de repente

-esos malditos trabajan para el odioso de Naraku –Rin quien era la única que no comprendía pensaba en preguntarles, pero antes de hacerlo Sesshomaru se levanta con gran velocidad.

-Sessho….

-¡pensaban llevarme de vuelta! Que idiotas

Antes de poder decirle algo a él, Sesshomaru envuelto por una luz sale rápidamente hacia las personas que las perseguían, Kagome antes de que pasara lo peor, le cubre los ojos, cerrando fuerte mente los ojos ella también sabiendo que Sesshomaru era un Yokai demasiado sanguinario. Inuyasha también se une a la pelea pero en contra de su hermano, sabía que saldría huyendo para matar a más humanos y comérselos como había hecho con los guardias en el momento de salir de su prisión. Sesshomaru matando a cada uno con sus garras rodeadas de sangre y veneno que salían de las mismas, cuando aquella luz que lo rodeaba desaparece se encontraba con la sangre en casi todo su cuerpo, su cabello nuevamente largo llegándole a las rodillas, unas marcas en las mejillas de color magenta y una medialuna de color azul.

-¡Sesshomaru ya es suficiente detente por favor! –menciona Rin, Kagome se sorprende de notar sus lágrimas, soltándose de su amiga Rin miraba los ojos rojos y colmillos que sobresalían de su boca, por unos instantes ella cerró los ojos y ya no conocía a aquella persona que estaba parado en frente a sus ojos.

-silencio

-¡no! Idiota ¿Qué estás haciendo? –Rin seguia confundida sin comprender que estaba pasando, el gesto de Sesshomaru no era para nada agradable, Inuyasha al notarlo antes de que su hermano la atacara.

-¡Rin vámonos! –Kagome tomándola de la mano se echa a correr sujetando fuertemente la muñeca de su amiga antes de que Sesshomaru se encargará de terminar con ella.

-¡suéltame Kagome!

-date cuenta ese no es el Sesshomaru que conoces, es un monstro te matara ahora mismo –atreviéndose a ver atrás Rin se sorprende al verlo con una expresión tan intimidante dejándola congelada del miedo.

-¡no, me niego! -Soltando a su amiga bruscamente Rin se negaba a aceptar que ese fuera Sesshomaru, al soltarse ella solo lo abraza fuertemente llorando desesperada negándolo todo.

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un saludo a todas :3