"Porque quisiste que nos encontráramos aquí?" Anna le preguntó en cuanto llegó a las caballerizas.

Velkan le sonrió desde donde estaba e inmediatamente caminó hacia ella, no olvidando llevar consigo el regalito que le había traído, "Ven conmigo." Le dijo pasándola de lado y siguiendo hasta el lugar mas apartado, luego entrando en una caballeriza que había estado vacía probablemente por años y que él había llegado temprano a arreglar.

Anna entró notando el modo en como Velkan había organizado todo, había un pequeño estante que servía de mesa, paja sobre las 'paredes', el piso, luz entraba desde una ventana a una altura de tres metros, había un cochón viejo sobre el piso... "Por que aquí?" preguntó viéndolo entrar y cerrando la puerta tras de sí, casi inundando el lugar en penumbras mientras que por fuera y a través de unos muros bien arreglados de heno que él estaba colocando se podían ver la luz de afuera.

"Quiero mostrarte algo." Le dijo empezando a sentir esa sensación de deseo en su estomago. iNo la había ni tocado y ya se estaba empezando a excitar, era horrible que una niña le produjera eso./i "Además, de pronto podemos empezar a crear sospechas en el castillo."

¿Le iba a mostrar lo que era ese 69? La noche anterior se lo iba a mostrar cuando su papá llamó a la puerta y por esta le dijo a Velkan que hiciera menos ruido con la amiguita que tenía ahí adentro, decir que los había asustado, era poco. Ella había vuelto a su habitación minutos después. Lo vio bajando una maleta que traía y sacando de esta varias cobijas y sabanas y después tendiendo el colchón con estas, "¿Que me quieres mostrar?"

Velkan subió la vista y le sonrió, no se dirigió hacia ella hasta que tuvo todo listo, cogió del piso la caja de madera con su regalo dentro y se aproximo a ella. Luego se metió la mano al bolsillo y sacó una chuspa de papel pequeña. "Espero que te guste."

Anna inmediatamente cogió el regalo de sus manos y lo destapó, "Están divinos!" le dijo al ver los aretes de oro blanco que le había traído. Inmediatamente se los puso, "Como me veo?" le preguntó levantándose el cabello.

Ella era tan pequeña que dudaba que ese fuera un gesto de coquetería. Él era muy alto para ella así que se arrodilló en el piso para más o menos quedar a su misma altura y la cogió de la cintura acercándola a él, "Bien bonita." Sintió el rubor proveniente de sus mejillas y se inclinó para dejar un beso, el labio inferior de ella al principio tembló cuando lo atrapo entre su superior y su inferior pero segundos después ya no lo hacía. Velkan sabía que a ella todavía

Le daba un poco de pena cuando empezaban a hacer estas cosas y no la culpaba, era la naturaleza humana y mas cuando uno apenas estaba comenzando, como siempre fue el quien empezó a pasar su lengua por sus labios para que le devolviera el beso y pronto se encontró siendo bienvenido por su lengua, mojadita y suavecita, como suponía tenía su otro par de labios, o como lo estarían pronto.

"No es más peligroso que nos encuentren aquí?" le pregunto mientras el empezaba a besarle el cuello y ella lo cogía de su cabello.

"Claro que no, este lugar a esta hora siempre esta solo." Le mintió. Mientras llevaba su mano al cordón de su corset y se lo empezaba a desamarrar.

Minutos después estaba acostada desnuda mientras Velkan estaba acomodado entre sus piernas besándole los muslos, los labios de él apoyados sobre su piel y la lengua haciendo círculos, no podía evitar moverse. 'Quiero lamerte todita' le había dicho hacia varios minutos. Estaba siendo deliciosamente lento, cuando subió lo suficiente como para pensar que iba a hacer lo de la noche anterior tan solo le lamió superficialmente cada labio de su vulva y tras dos lametones, uno a cada uno continuó subiendo.

Velkan estaba adorando eso, ahora besándole el estomaguito sentía como se tensaba igual que lo había hecho con sus piernas pero ahora tenía su pecho contra su cuquita y la podía sentir moviéndose contra este, buscando que el le diera mas. Llegar a sus téticas aun desarrollándose colocó su pelvis mas cerca a la de ella pero no lo suficiente, con una mano cogió un senito y con su boca se propuso a alabar al otro, lamidas, mordiscos, tirones de su pezón, ella haciendo ruidos, moviendo su cadera, cogiéndolo del cabello y diciendo su nombre, Velkan le sonrió mientras cambiaba de seno minutos después y se disponía a hacer lo mismo que antes.

"Velkan..." le dijo mientras él le besaba el cuello y apoyaba mas su cuerpo sobre el de ella, su poya ahora contra su vagina, no pudo evitar empezar a moverse contra el, y el juguetonamente se empezó a mover sobre ella mientras le daba un 'si?' se quedaron así, rosándose suavemente y el besándole el cuello cuando le empezó a besar la mandíbula quiso volver a llamar su atención, "Velkan," le dio tiempo y antes de que el se acercara a su boca levantó la cabeza mientras hacía más presión con sus caderas, ella por su parte abrió mas sus piernas, sintiendo cada pliegue de su pene contra ella, "Me besarías ahí abajo como anoche?"

Velkan le sonrió, ¿así de bueno había sido su desempeño? No le respondió en vez de eso la empezó a besar en la boca, su lengua invadiendo su boquita y buscando la de ella para invitarla a jugar, las manos de ella lo abrazaron mientras el continuo moviéndose sintiendo cada pliegue de sus labios vaginales contra su poya. "Que de malo tiene que te haga un dedito?"

Le dijo separando sus caderas de la de ella y dándole paso a su mano para empezar a jugar con ella, dos dedos inmediatamente siendo engullidos por su interior, sus labios vaginales tratando de chuparlo más hacia adentro, estaban hasta la base y continuó empujando retorciendo la mano entorno a la entrada, "Si te sientes así de apretadita con dos dedos ya quisiera sentirte sobre mi poya" le dijo contra el oído, ella no hizo más que mover sus caderas y gemir ante sus palabras, "Dime, alguna vez te gustaría que te metiera algo mas grandecito aquí?"

"Sí…" le dijo, lo había estado pensando mucho, imaginarse que se sentiría...tener a Velkan adentro, Inmediatamente se detuvo cuando él sacó sus dedos de ella y sintió el capullo de su pene siendo sobado a lo largo de la rajita y como este hacia presión en un lugar causándole un poco de malestar, pero aun así no pudo evitar empujar hacia él.

"¿No te da miedo?"

"Si pero te quiero."

Velkan la vio cerrando los ojos y ubico su pene en su entradita y empujó un poco sintiendo como el musculo suave allí se abría un poco tratando de acomodarlo, repitió esto varias veces pero sintió que así no llegaría a ninguna parte. iTendría que abrirla con un objeto un poco más delgado antes si no quería causarle dolor/i Apuntó la punta de su pene hacia arriba de su vagina y la empezó a sobar contra su clítoris. Ella no se quejó…o se quejó de la forma que daban ánimos. Mas pronto de lo deseado sintió un chorro chiquito y calientico que le daba en su cabecita mientras ella temblaba, se acababa de correr.

Anna lo sintió alejándose de ella por un momento y luego acostarse de nuevo a su lado, mas no sobre ella. "Por qué no me lo quieres meter?" Le pregunto un poquito asustada.

"Que no te lo quiera meter? Es todo lo que pienso, Anita, hacértelo hasta quedarme vacio, rápido y duro hasta que me digas que no continúe..Tan solo no quiero lastimarte. Si te lastimara nunca me dejarías hacértelo de nuevo y eso sería un error. "

Anna sentía que él le tocaba el estomago pero no con su mano sino con un objeto, la curiosidad no pudiendo más que ella hizo que levantara la cabeza y vio que él en su mano tenía un objeto alargado y delgado en su mano. "Que es eso."

Velkan le sonrió pero no le contestó, en vez de eso llevó la punta del juguete sexual hasta la vagina de ella y la rozo, "No te lo imaginas?" le preguntó arreglándoselas para pasar toda la extensión del objeto por ella, cuando había terminado con la punta se aseguró de rozarla toda, su clítoris, su monte de Venus, su ombligo, uno de sus pezones, y después se lo mostró, "Había una tienda de objetos inusuales en la última ciudad que fui, lo vi y me imagine que con él podías tener un poco de diversión." Le dijo apartándose de su lado y cruzándose de piernas mientras se preparaba a mostrarle cómo funcionaba el objeto.

Anna se sentó a su lado, interesada, pero en ese momento había también otro objeto que le llamaba la atención, podía ver el pene de Velkan latiendo de vez en cuando y goteando. En vez de prestarle atención decidió llevar su mano hasta esas pesadas bolas y cogiendo ambas en su puño las apretó, inmediatamente lo escuchó suspirando y lo apretó más duro. "Eres tan grande." Le dijo haciendo un puño con su mano y llevándolo de la base a la cabeza.

"Por eso no quiero metértelo. Aún estás pequeñita."

Estaba empezando a gustarle el objeto en su mano, duro, caliente, enorme, y a la vez tan suave, "¿Velkan?" preguntó al ver una gota dejando su cabeza y su boca inmediatamente haciéndose agua recordando lo que él le había puesto a hacer la noche anterior.

"¿Sí?" dijo viendo como ella se lamía los labios con la vista puesta en su poya.

"El 69 ese, ¿que es?"

Velkan le sonrió, nunca se imaginó tener esa conversación con ella, o estar con ella de esa manera, "Dos personas lamiendo sus parte intimas, como nosotros anoche, solo que al mismo tiempo...quieres intentarlo?" le preguntó.

"Oh..." fue lo único que dijo y después de un par de segundos la mano de Velkan se posó en su muslo tal vez como al incentivo viendo que aun no se encontraba demasiado cómoda.

"Es bien rico. Como lo de anoche." Le dijo tratando de convencerla.

Anna aún dudando se acostó en la cama mal hecha. Esperaba que él le dijera como porque ella no sabía.

"Un no," le dijo tocándole la pierna, la mujer abajo solía ser bueno cuando sabían ejecutar un sexo oral matador pero ella apenas si sabía, lo más probable es que la asustara al hacerla ahogar con su pene. Velkan se acostó y le indicó que se subiera encima de él. "No, siéntate en mi cara, así mi pene quedará en la tuya." Le dijo en cuanto vio que ella no había asumido la posición correcta.

Anna le asintió sonrojándose y vio a Velkan sonriéndole, antes de que se volteara él la cogió y le dio un beso, suave, su lengua apenas jugando con la de ella. Segundos después el se alejó al apoyar cómodamente la cabeza contra el piso, Anna avergonzada por lo que iba a hacer se giró sobre él. Inmediatamente su pene grande y largo y contra su estomago quedó a su vista. Suponía que él tenía una vista similar aunque opuesta de ella. Iba a coger el pene de Velkan cuando sintió la respiración de él contra sus nalgas y después que dos manos se posaban sobre cada una y se la masajeaba con fuerza por unos segundos para luego separárselas, exponiéndola más a él.

Ante él quedó expuesta completamente Anna, sus nalgas mostrando ese canal, en el medio su hoyito trasero contraído dando paso a unos labios rosaditos y húmedos aunque pequeños y abiertos de una forma magistral gracias a su excitación, un hueco del cual salía su humedad, sopló y la sintió que se tensaba, "Eres hermosa Anna, no tienes nada de que avergonzarte." Le dijo primero rozando sus nalgas con su nariz y después mordiéndola pero no causándole dolor. "Cuando dos personas se quieren nada es catalogado como inmoral en su intimidad" le dijo queriendo dejarle ver que no solo la quería para que hiciera esas cosas con él. Tenerla así le provocaba tanta excitación que se dio cuenta que no se podría detener si algo mas que lamerla podría ocurrir, "Te ves tan bien así, y hueles tan bien." Le dijo sintiendo como se endurecía más. Vio el pequeño clítoris rosado y brillante afuera de su capucha llevó sus dedos hasta el mientras le empezaba a dejar besos húmedos en las nalgas suavemente. Mientras se aceraba a ese lugar resbaloso cálido y húmedo lentamente Velkan reconoció por primera vez que se iba a podrir en el infierno, la escuchó gimiendo y llamando su nombre, tal vez pudrirse en el infierno no era tanto a pagar.

Sin Anna quererlo se empezó a mover sobre la cara de Velkan, tras unos segundos y acostumbrándose a la sensación, cerró los ojos cuando sintió la lengua de él ser pasada por toda su rajita lentamente. Mientras la empezaba a lamer Velkan se preguntó que era tan diferente de hacer esto con ella que con cualquier otra mujer, y la respuesta le llegó al escuchar como quería esconder sus gemido mientras el empezaba a circular su entradita y ella a hacer circulitos con sus caderas siguiéndolo después la penetró lentamente con su lengua, ella empujando contra su cara mientras sin saberlo extendiendo sus piernas y así dándole mas acceso. Era inexperta, totalmente, nunca había hecho este tipo de cosas con otra persona. Era demasiado joven, casi doce añitos, y ahí estaba, mostrándose ante él como muchas mujeres le daría vergüenza hacerlo. Y era su hermanita, la hermanita que estaba corrompiendo, "¿Te gusta?" le preguntó tras extraer su lengua, con su dedo corazón e índice trazando su hoyito, la vio meneando la cabeza y empujando hacia atrás, lentamente los introdujo.

"Oh…" no pudo evitar exclamar y mientras lo hizo vio el pene de Velkan enfrente de ella, un pequeño charco de semen en su estomago justo debajo de donde la punta estaba situada, inmediatamente estiró su mano y le cogió las bolas al mismo tiempo que volvía a deslizar su mano hasta su punta. Trató de hacer lo mismo que había hecho la noche anterior pero al acercar su cara se dio cuenta que la diferencia de alturas entre ellos haría que la boca de él no estuviera contra ella, en ese momento sintió lo plano de su lengua siendo apoyada contra su clítoris y como la movía rápidamente mientras su nariz se restregaba contra sus labios, no supo que le causó más emoción. Sin pena alguna ahora Anna se empezó a mover y a apoyar sobre la maravillosa lengua hasta que él la soltó de sus nalgas y alejo su boca. Anna agachó la cabeza para poder mirarlo y este le hizo una seña para que se encargara de él. Inmediatamente Anna se deslizó más hacia abajo hasta que el pene de Velkan estuvo en frente de ella y apoyándose en sus codos lo cogió entre sus dos manos.

"Te gusta?" le preguntó mientras la veía jugar con él. Anna asintió sin mirarlo. "Por que?"

Anna pasó su mano de nuevo por la parte de atrás haciendo que este se pegara más a su estomago, "No sé." Dijo sin aire.

"Dime, que quieres hacer ahora mismo?" le preguntó lamiéndose los labios, tener a su hermana abierta ante si no pareció suficiente, quería escucharle decir las cosas que le quería hacer.

"Besarlo." Dijo sin pensar y viendo otra gótica de semen dejándolo.

"Por que?" Velkan sabía que a muchas mujeres no les gustaba practicar el sexo oral, les parecía desagradable.

"No sé. Sólo lo quiero hacer." Le respondió y de nuevo lo cogió con sus dos manos, una encima de la otra, desde la base, viendo como aún quedaba un pedazo de él afuera. Lentamente lo dirigió a su boca. Anna no abrió sus labios sino que dejó un beso en su capullo húmedo mientras una de sus manos venía hasta este y con dos dedos lo empezaba a tocar, "AH" dijo cuando lo vio goteando aun más. Su mano fue a trazar los contornos de la cabecita y lo vio moviéndose. Aunque quería besarlo le parecía un tanto desagradable el liquido que veía salir y por eso de nuevo llevo su mano al a punta y cogió el exceso de liquido para luego limpiarse en los muslos fuertes de él. En cuanto vio que la cabecita no brillaba abrió sus labios y la llevo a su boca cerrando los ojos, sabia saladito, pensó al empezar a hacer círculos con su lengua. Velkan exhalo en cuanto la sintió. Prontamente recordando lo de la noche anterior Anna inhaló mientras ponía más de él dentro de su boca.

"Así," le dijo cuando lo empezó a succionar.

Al escucharlo Anna continuó metiendo más de él hasta que lo sintió tocando sus amígdalas, su boca totalmente abierta y lengua moviéndose sobre él, trataba de llevarla lo mas adentro posible para tocarle el capullo pero solo podía ir hasta la mitad de lo que tenía adentro. La mano que tenía en la base de él la llevó hasta más arriba, hasta que solo sobresalían un par de centímetros de él y el resto estaba en su boca. Lo extrajo y con él afuera prosiguió a lamerlo notando como sus glándulas salivales empezaban a trabajar.

Anna podía no ser buena en su táctica pero el morbo que le daba de tener a su hermanita así lo recompensaba. Ante él la vio moviendo sus caderas como si estuviera follando a alguien mientras él le follaba la boca. Sus labios abiertos y brillantes expuestos, el clítoris afuera, esa vista se la había imaginado varias veces en sus fantasías más salvajes, solo que con él detrás de ella empalándola en su poya y tocándole el clítoris rápidamente mientras ella se quejaba. Volviendo a la realidad vio como su cuquita se alejaba otro poco de su cara y la sintió metiéndose una de sus bolas a su boca mientras un segundo después la succionaba y la soltaba haciendo un plop, el dedo de su mano mientras tanto jugando con su cabeza, luego la otra bola le siguió. Y no puedo evitar mover sus caderas hacia arriba, mientras sentía a sus bolas apretándose, se iba correr pronto. Anna volvió al otro testículo y lo volvió a succionar mientras hacía presión sobre el con su lengua y lo hacía rodar por su boca, no podía creer que le estuviera gustando hacer eso. Velkan hizo un sonido que la tuvo temblando con necesidad por él, sintió como sus músculos internos se cerraron. Dejando salir su bola con sus labios empezó a besar hacia arriba. No sabía lo que hacía solo que lo hacía sentir bien y a ella también. Vio los pies de él apoyándose contra el piso para así poder levantar sus caderas más fácilmente y lo cogió de la punta y la pegó a su estomago mientras con sus labios delineaba todo su miembro, haciendo presión principalmente sobre la vena y la cresta. Cuando volvió al capullo tan solo se metió esa parte a la boca y empezó a succionar fuertemente mientras pasaba su lengua circularmente por todo el área, de repente sintió que no era su saliva lo único que lo estaba humedeciendo, estaba empezando a gotear ese liquido tibio dentro de ella y el sabor salado no le disgustó tanto como creía, en vez de eso sintió que su boca se lleno de mas saliva.

Velkan estaba tratando de no empujar sus caderas pero no lo pudo evitar, lo hizo y sintió como los dientes de ella lo rozaron, no lo suficiente como para lastimarlo pero si lo bastante como para asustarlo, "Cuidado con los dientes."

Anna inmediatamente se lo sacó de la boca notando como la saliva y sus propios jugos bajaban por su pene y mojaban su mano. "Ah" no pudo evitar quejarse, incluso vio un hilo de saliva que la unía a su cabecita.

La vista de Velkan de nuevo se posó en su trasero, "Anna, te estás mojando más de tan solo chupármelo." Le dijo bromeando, su hermanita estaba resultando ser una pervertida. Vio como una pequeña gota de sus líquidos la dejaba y empezaba a resbalar por su muslo interno. Sin previo aviso extendió su mano y le introdujo tres dedos. Ella chilló y el sonido lo incitó. "Te has imaginado? Lo que se sentiría con mi poya adentro?" le preguntó y ella no respondió, "Imagínate el calor de la fricción, imagínate abierta como nunca lo has estado por un pedazo de carne, imagínate goteando tal como lo haces ahora, imagínate lo duro que se sentiría dentro de ti." Con cada palabra la sentía cerrándose sobre sus dedos. "Imagínate cuan apretada estarás mientras saco y meto mi poya mientras me pides mas. Imagínate tu cuerpo presionado contra el mío enloquecidos." Velkan le hablaba en voz baja y con cariño, sabía que un toque a su clítoris o una lamida la haría terminar, por eso no lo hizo, tenía otras ideas en mente.

No podía creer que Velkan le estuviera hablando así. Tal vez se demoró mucho en continuar con lo que el quería porque de repente su pene se deslizó de entre sus manos, el levantando sus caderas. Ya no sabía que mas hacer con el, no se le ocurría nada así que lo único que hizo fue meterlo y sacarlo de su boca mientras lo chupaba cada vez con más fuerza, extrañamente entre más ruido y fuerza aplicaba a él parecía gustarle mas porque de repente ella ni tenía que mover la cabeza, él se lo estaba metiendo y sacando por cuenta propia. Tan concentrada estaba en lo que estaba haciendo que se sorprendió de nuevo cuando sintió una punta dura y delgada siendo dirigida a su clítoris. Inmediatamente dejó ir a Velkan, "Que haces?" le preguntó sospechando lo que iba a hacer, las cosas que le había dicho antes era solo indicios.

Velkan le sonrió ante su aún inocencia, no queriendo asustarla se levantó un poco y le tocó la espalda mientras se las arreglaba para quietarle los miedos, "Seré cuidadoso. Te juro que no te va a doler." Le contestó y al menos la primera parte sería verdad, la segunda no lo sabía, "Si te duele o fastidia tan solo me lo dices y me detendré." Velkan sabía que ella dudaba pero tal vez por que él representaba algo de autoridad la vio asintiendo. Le iba a decir que se acostara para hacer las cosas más fáciles pero algo le dijo que esta posición sería mejor. "No te preocupes." Le dijo pero después de un segundo reconsidero las cosas, "Hazme correr primero, Anna, ya estoy cerca." La noche anterior él la había detenido antes de eso, y ahora sintiendo miedo de lo que él le podría hacer volvió a tomarlo en su boca. "Tan solo chúpalo fuerte y mueve tu mano mientras lo haces. Aprenderás que eso es todo lo que se necesita."

Anna con su poca edad y experiencia sabía que no debería de estar haciendo eso con Velkan, con nadie, pero era difícil cuando la hacía sentir tan bien. Empezó a mover su cabeza a medida que el movía sus caderas y apretar duro sus bolas y a succionar. De repente él se estaba quejando y sus músculos se movían incontrolablemente, Anna se lo saco de la boca y empezó a succionar fuertemente tan solo la cabecita mientras movía su mano de arriba abajo rápidamente, sus músculos internos se apretaron contra los dedos de Velkan y no pudo evitar gemir lo que pareció que a él le gustó. Volvió a meterse todo lo que más pudo a su boca y él le pidió que gimiera y ella lo hizo, cuando lo sacó vio que su pene estaba bañado en fluidos, vio sus bolas y no sabía porque había encontrado una fascinación con las bolas de él, inmediatamente busco una y se la metió a la boca mientras la succionaba, halaba y lamia, el no paraba de moverse, volvió a llevar su cabecita a su boca y colocando algo en práctica hizo presión con sus dientes hasta que lo sintió asustado, lentamente deslizo la cabecita de él hacia fuera mientras lo rayaba con sus dientes, sus músculos internos se volvieron a constreñir cuando lo escuchó gimiendo y temblando. Lo repitió varias veces con el mismo resultado hasta que se decidió a solo pasar su lengua rápidamente mientras ejercía succión, de un momento a otro lo escuchó diciéndole que se iba a correr y en cuanto lo sintió temblando dejo de besarlo para tener a su mano trabajando mas rápidamente, su otra apretándole las bolas y viendo como pequeños hilos de semen lo dejaban rápidamente, estos cayendo alrededor de él y de sus manos. Tras unos segundos todo había terminado, y ella se sentía con más calor que nunca. En cuanto el dejo de gotear dejo de asirlo tan duro y prosiguió a hacer más suaves sus caricias.

Oh dios, Velkan se dijo ante su culminación...él solía privadamente ufanarse que podía aguantar hasta veinte minutos pero con ella no había durado ni cinco y le había dado un gran orgasmo, "Ana, te amo." Le dijo minutos después sintiendo que la desazón de su cuerpo empezaba a desaparecer, la mano de ella aun sobre él un incentivo. Sus brazos habían caído a sus lados pero los llevó hasta las piernas de ella a masajearlas, empezó por sus tobillos haciendo circulitos, subió hasta su tibia y también la masajeó, rozó de lado sus rodillas apoyadas contra el piso, luego lentamente subió hasta sus muslos por las partes de atrás de su piernas, todo el tiempo su vista y atención puestas en ese lugar hermoso y brillante ente sus piernas, circuló con sus brazos sus piernas y la trajo hacia atrás, "Ven aquí mi amor" le dijo haciéndola que le colocara esa cuquita deliciosa directamente en su boca.

Ana inmediatamente dejó ir a su polla aun medio parada y no pudo evitar quejarse cuando él empezó a pasar su lengua suavemente entre sus labios, "No, duro." Le pidió, quería sentir esa explosión que él había tenido antes, no podía ni aguantar, la presión en su vientre hacia que este se contrajera junto con sus muslos y músculos internos "Velkan" gimió sin pena acostándose sobre su cuerpo y moviendo su s caderas sobre la boca del. Su espalda se arqueo cuando sintió la lengua de el introduciéndose de golpe. "AH!" dijo tirando la cabeza hacia atrás y al mismo tiempo llevando hacia adelante sus caderas. Podía sentirla moviéndose dentro circularmente o solo la punta, lo que él quisiera para tener pidiéndola que no se detuviera.

Estaba tan húmeda, lo encontró sorprendente. Empezó un mete y saca lento mientras colocó un brazo sobre ella deteniendo sus caderas, cuando su lengua se canso le levanto un poco las caderas y le abrió los labios vaginales para empezar lentamente a pasar su lengua en círculos sobre ese clítoris pequeño que parecía darle demasiado placer, lamida en forma circular, succión, en segundo tenía su boca entera mojada pero aun no quería hacerla correr. Continúo jugando con ella y sintió sus manos apoderándose de sus muslos y apretándolo duro, luego gimiendo su nombre y pidiéndole que hiciera acabar todo. Velkan con una mano buscó el juguete que no sabía donde había dejado y cuando lo encontró lo trajo hacia ella, le colocó la punta en la entrada de su vagina pero ella inmediatamente se echó hacia adelante, asustada. "Shhhhh estas tan lubricada que ni lo sentirás," le dijo mientras le rozaba la nalga con el juguete. Para convencerla mas volvió a alzarle las caderas y a ubicar su cabeza debajo de estas mientras volvía a lamerla, su lengua dentro de ella, la punta de su dedo sobre su clítoris, cuando sintió que ella se estaba enloqueciendo cambio de lugares, metió dos dedos dentro de ella y empezó a succionarle el clítoris, empezó a abrir y a cerrar sus dedos cosa que ella pareció apreciar pues dejo salir un quejido gutural, estaba lista, con juguete en mano de nuevo lo apretó contra su huequito, "No te muevas." Le pidió y la sintió dejando sus caderas quietas tras subirlas un poco, no pudo evitarlo, le paso la lengua rápidamente desde su clítoris hasta el huequito de su culo. Abrió sus dedos nuevamente dentro de ella proporcionándole así espacio para el juguete, coloco la punta en su entrada y empezó a deslizarlo lentamente hacia adentro. Ella gimió cuando entraron los primeros centímetros de la punta. Era un pedazo de madera normal, si uno lo veía tirado por ahí ni pensaría que era un consolador, tenía quince centímetros de largo y tres de ancho, casi el mismo ancho de dos dedos suyos y viendo como antes había podido insertarle tres no creyó que le fastidiaría, solo quería calmarle sus miedos. Extrajo los cinco centímetros que le había logrado meter y lo volvió a meter lentamente, ella tembló, y él sabía que lo bueno vendría cuando tuviera más adentro. Le dio vueltas circularmente cuando sintió que no podía continuar, "Relájate" le dijo cuando fue a sacar el instrumento y sus dedos se resbalaron, ella lo tenía presionado, el se quejó viendo el objeto, como le gustaría que fuera su pene el que no pudiera mover de ahí. Volvió a agachar la cabeza, en vez de succionarle pasó su lengua alrededor de ella tocándole los pliegues mojados, inmediatamente sintió el objeto se aflojaba, insertó otro par de centímetros.

Anna no sabía muy bien lo que sentía, el objeto se deslizó otro poco y sintió un cosquilleo mientras seguía entrando, cosquilleo que la hizo temblar y exhalar mientras sentía sus ojos calentándose. Esa sensación si le gustó y se movió cuando de un momento a otro empezó a sentir dolor, después de eso el objeto siguió entrando, los dedos de Velkan nunca habían ido tan profundos. "Oh…" dijo cuando sintió que el objeto ya no podía entrar mas y los dedos de Velkan contra su entrada sosteniéndolo, no podía creer que todo eso le cupiera, pensó tratando de no moverse cuando la lengua de él empezó a trabajar contra su clítoris de nuevo.

Se sentía abierta y apretada sobre esa pieza de madera, cuando el extrajo un poco quiso detenerlo pero de repente lo volvió a empujar. "Velk…" le dijo nerviosa por las sensaciones que sentía, nunca había sentido algo asé.

Velkan sintió que su erección reaparecía en cuanto vio que el juguete no podía entrar más, lo soltó y lo vio cómodamente sujeto por esa vagina apretadita, maldadosamente se dedicó tan solo a lamerle el clítoris, sabía que entre más la hiciera esperar mejor su culminación. "¿Te gusta cuando hago esto?" le preguntó pasando su lengua alrededor de la capucha de su clítoris y extrayendo varios centímetros el juguete para volverlo a insertar rápidamente.

Anna cerró los ojos, "Siiii…" a penas si podía pensar de lo rico que se sentía.

"Oh, Anna, deberías de ver la vista que tengo desde aquí" ella sobre sus manos y rodillas, el debajo entre sus piernas con una bella perspectiva de su vagina abierta siendo atravesada por un objeto que desaparecía entre sus piernas.

"Velkan por favor." Dijo moviendo las caderas y apoyando su cabeza en el cuerpo de él.

Por favor, oh si, decidió concederle eso en su primera vez, cogió el objeto y lo empezó a extraer primero poco y lentamente, ella empezó a contorsionarse, cada vez más cuando sus movimientos aumentaban, en poco tiempo tenían un ritmo, la mitad del objeto rápidamente dejándola y encontrándose con ella de nuevo cuando se echaba para atrás, "Oh, Anna." Dios, no podía ser que esto le llamara tanto la atención, no sabía que quería mas sacarle el juguete y acomodar su boca donde este había estado y volverla loca con su lengua de esa forma extraer lo que más pudiera de sus jugos o tirarla a un lado, sacarle el objeto, voltearse, subirse en ella, abrirle las piernas y enterrarse entre ellas.

Anna podía sentir el calor que el objeto dejaba en ella pero había algo que faltaba, la sensación de los músculos de los dedos de Velkan era mucho mejor, se podían mover a donde quisieran, eran más suaves, y era él, "Velkan…" dijo cuando él empezó a mover mas fuerte el objeto y cerró los ojos mientras de repente la lengua de él se posó sobre su clítoris. "Ahhhhh!"

"¿Mas rápido?" le preguntó aumentando un tanto el ritmo, pero ella se quejó. "¿Mas fuerte?" cuidadosamente le extrajo un poco más de la mitad y de un golpe se lo volvió a meter rápidamente con cuidado de no irla a lastimar, "Oh," dijo cuando ella levantó las caderas en medio del camino del juguete para que le entrara mas. Viéndola así se moría por follarla. Se propuso hacerla correr de una vez pero primero usando el consolador como era, en la base del consolador había una especie de rosca invisible, el dueño le había mostrado que ni uno mismo se daría cuenta que estaba ahí si no la movía, hacia la derecha, se acordaba que si la giraba hacia esa dirección el juguete aumentaría dos centímetros en grosor. Con su dedo pulgar, ahora untado de jugos que le estaba sacando, giró la rosca mientras empezó una sucesión de extracciones rápidas, luego tan solo lo dejó quieto y lo empezó a girar dentro de su vagina. Ella a girar con él. "Anna, te juro que eres la única mujer con la que me veo capaz de hacer estas cosas todo el día." Y hablaba en serio, con su ex novia había sido bueno, un polvo y después alguna conversación y después paseos, con otras que había conocido tan solo era una conversación insulsa, una seducción y varios polvos aquí y allá, con Anna, con Anna no quería dejar ese lugar, quería pasar la noche en su habitación, despertarla lamiéndola, bañarse con ella y hacerlo en la ducha, visitarla al colegio y pedirle que le hiciera una mamada, cuando llegara recostarse con ella e ir al lago, comérsela ahí, regresar a la casa como si nada y después de pasar tiempo con sus padres irle a dar las buenas noches. De aquí a dos años empezar a espantarle a los pretendientes y hacerla entender que sería de él y de nadie más. Un gritito lo trajo a la realidad, su mano moviéndose rápidamente, jugos bañando su rostro, ella retorciéndose y pidiéndole que no se detuviera, empezó a chuparle el clítoris con insistencia y a meter el objeto más fuerte, Anna se estaba corriendo.

Anna se levantó un tanto en cuanto empezó a sentir la presión en su estomago, el objeto tan solo aumentándola, Velkan empezó a mover el objeto más rápido y a besarle el clítoris, en cuestión de segundos sintió una corriente que la recorrió por toda su espalda y exclamó mientras sintió sus músculos contrayéndose sin querer, estaba cerca, finalmente, pocos segundos atrás había descubierto que si se tiraba contra el objeto mientras este la entraba la sensación era mucho mejor y así que lo empezó a hacer, la lengua de Velkan y sus labios siguiendo su clítoris tan solo la excitaban, Velkan, el hombre que podía estarle haciendo esto a cualquiera se lo estaba haciendo a ella. Cerró los ojos pensando en las palabras de él de hacia minutos, como le gustaría tener la polla de el adentro haciéndole eso, estar abierta y apretada por él mientras…."AH!" dijo sintiendo como en ese momento el mundo entre sus piernas explotó, cerró los ojos fuertemente mientras continuaba moviéndose, negándose a que acabara así de rápido, quería mas, mas de Velkan, pero pronto sus caderas empezaron a temblar constantemente con cada paso de su lengua y este sentimiento la empezó a fastidiar, indicaba que era el final. Sin fuerzas cayó sobre el cuerpo de él, mientras caía se tiró hacia adelante para que su entrepierna no quedara en su cara, le quedó en el pecho, pero pronto lo sintió arrastrándola hacia él, de un segundo a otro lo sintió tratando de sacar el objeto pero le dolió cuando lo hizo, con temor vio que Velkan no podía sacarlo y se iba a levantar pero él la detuvo.

"Cálmate." Le dijo viendo el objeto atrapado, "Es normal las primeras veces." Eso no era cierto pero que mas daba, ella no sabía. "Descansa que ya te lo saco." Le dijo y con temor la vio obedeciéndolo , Velkan le volvió a levantar las caderas y a colocar sus dedos sobre el objeto, luego aplicó sus labios a su raja, apartándose del clítoris, pronto la escuchó exhalando y que el objeto se iba aflojando poco a poco en su canal. Descuidadamente lo dejó caer en el montón de paja a su lado pero algo le llamó la atención, la punta, la punta del objeto estaba untada no solo de sus jugos pero de un poco de sangre, no las cantidades que una virgen solía tener pero si un tanto para tal vez asustarla y hacerlo detener la próxima vez que quisiera jugar con ella. Aprovechando su cansancio haló la bota de su pantalón y lo trajo hasta si, luego sacó un pañuelo y con este limpio el objeto, luego lo escondió debajo del montón de paja. Ese fue el momento en que decidió quitarla de encima, giró su cuerpo hasta quedar a un lado de ella, antes de separarse de su cuquita le dio un último beso en su monte de Venus y se giró para que su cara quedara enfrente de la de ella. "¿Te gustó?" le preguntó con una sonrisa en los labios, prontamente pasándose la mano por su cara para limpiarse de ella, dios mío, parecía una fuente

Anna asintió, aún temblaba, "Sí, es muy rico." Le dijo sintiendo que la pena le volvía por las cosas que había permitido hacerle y las que había hecho.

"¿Solo rico?" le susurró y le tocó la cara cariñosamente, "Un orgasmo es una de las mejores sensaciones del mundo…"

Viéndolo sonriendo la hizo sonreír, la estaba molestando, "Serían mucho mejores si duraran mas….."

Velkan le sonrió más abiertamente y se inclinó sobre ella para darle un beso profundo, su lengüita jugando y buscando la de él, "Creo que tengo una ninfómana en mis brazos." Le respondió alzándole las cejar, "Que rico."

"Que es una ninfómana?" Anna le preguntó mirando la mano del que empezaba a tocarle el estomago suavemente, un cosquilleo la recorrió y sus pezones se pusieron tiesos de nuevo, Velkan inmediatamente le cubrió uno con una mano.

"Mujeres que les gusta demasiado el sexo."

Sexo, eso era como él llamaba lo que ellos hacían, en ese caso sí, a ella le gustaba todo lo que hacían. "Velkan, esto se siente tan rico, ¿porque no me lo enseñaste antes?"

"Es un error que te lo esté enseñando incluso ahora", le dijo curvándose contra su cuerpo, preparándose a echarse una siesta con ella a su lado. De repente sus ojos se abrieron cuando sintió un dedo de ella lenta y suavemente recorriendo su erección, "Te amo, Anna."

"Yo también te amo." Le dijo empezando a masajearlo.

CAPITULO 8

Era más de la media noche cuando Velkan se encontró sentado en una silla en su habitación. Miraba hacia abajo, hacia Anna quien estaba acuclillada entre sus piernas mirando a su pene que empezaba a despertar. Por la última semana le había estado enseñando todo lo que sabía sobre la anatomía masculina y ella….idios,/i a Anita le encantaba todo lo que le mostraba. Cosa que le causaba felicidad y al mismo tiempo preocupación, ¿que clase de persona era si estaba perviritiendo a su hermanita de esta manera? Extrañamente esta clase de pensamientos solo los tenía cuando no estaba con ella o cuando estaba a punto de pervertirla, como en ese momento.

Habían dos formas de saber como Anna disfrutaba de lo que ellos hacían, una nada mas era verle la carita de satisfacción cuando habían acabado, satisfacción de estar sudada, despeinada, con la boca hinchada, húmeda, y con las corridas de él encima…..La otra era cuando estaban tratando de fingir que eran simplemente hermano y hermana y ella hacía algo sin querer que lo dejaba sintiéndose no tan su hermano de la cintura para abajo, como en esa mañana. Habían estado sus padres, ella y él en la mesa, a punto de desayunar cuando dos sirvientes entraron. Velkan ausentemente los vio colocar las cosas sobre la mesa mientras hablaba con su padre sobre planes de estudios e inversiones, varios minutos después había sentido a Anna mirándolo y la había evitado pero como era de esperarse segundos después la volteó a mirar, ella a su vez le esquivó la mirada pero la pudo ver roja y sin aliento, "¿Te sientes bien?" le preguntó, por un segundo creyendo que estaba enferma. Anna le asintió y le dijo que tan sólo se había quemado con el chocolate, él le creyó pero cuando la vio desviando su mirada hacia un tarro de miel y luego al mismo tiempo los dos hicieron contacto visual y ella pareció apenada y se sonrojó supo lo que había estado pensando, lo que a su vez tuvo un efecto en sus pantalones.

Y aquí se encontraba, mas de quince horas después, viendo como la mirada de Anna se intensificaba mientras llevaba una de sus manos hacia su poya a medio despertar y la tomaba suavemente, para después con su otra mano tomar un tarro de miel del piso y apretarlo, escurriendo la miel alrededor de él, incluso en sus bolas.

Anna había estado pensando en esta clase de situación en la mañana, cuando él la había descubierto, y todo el día se había estado preguntando si sus pensamientos de querer lamerlo y que la lamiera con miel encima él lo vería como algo tonto e inmaduro. Aparentemente Velkan sabía lo que había pensado porque antes de marcharse para el colegio le preguntó que si quería hacer algo con la miel y ella le asintió, inmediatamente vio en sus ojos que la idea no le desagradaba, para nada. Él le dio un beso y le dijo que se fuera, que él alistaría todo para esa noche. Llevaba mas de siete días disfrutando de las atenciones y conocimientos de Velkan, de día no podían hacer mucho, cuando llegaba del colegio por la tarde se dedicaba su tiempo a las tareas y sí, cuando se encontraban de repente y no había nadie alrededor habían varios besos robados, si había tiempo a veces terminaba contra una pared con el besándola y tocándola, Una vez su papá había enviado a Velkan a la biblioteca para que le ayudara con una tarea, él la había ayudado, pero ambos sentados en un sillón y solos había dado paso primero a otras cosas, como a hacerla recostar y hacerle a un lado la ropa interior mientras su dedo encontraba paso dentro suyo mientras la besaba profundamente. Y después a ella con él dentro de su boca mientras por primera vez lo escuchaba decir que también le iba a enseñar a como tragarse toda su erección mientras la tomaba del cabello y la empezaba a mover sobre su erección lentamente. No sabía porque le gustaba, la idea de chuparle el pene debía de ser horrible, pero la verdad era que le encantaba hacérselo, sentirlo temblando y contorsionándose por algo que ella hacía…..

Anna de nuevo miró el pene de Velkan, la erección ahora más grande, totalmente brillante y pegajoso, tiró la piel de su cabeza hacia arriba como él le había enseñado y sonrió al ver su capullo apareciendo, esta vez el desorden iba a hacer mayor, y más pegajoso, vio la poya alcanzando su total excitación y palpitando bajo su mirada. Anna empezó a acariciarlo con su mano, la miel haciendo el recorrido mucho mas suave, en su capullo la primera gota de semen se dejó ver y luego se mezcló con la miel, se preguntó que tan pervertido era que su capullo le llamara tanto la atención, todo su pene. Anna acercó su cabeza y abrió la boca dejando que su lengua probara la mezcla e hizo presión en su pequeño hueco en la punta. La mezcla no le supo nada mal, después de varias presiones de la punta de su lengua tomó el capullo entre sus labios y empezó a succionar suavemente mientras al mismo tiempo recorría su cabeza con la lengua.

"Anna…." Velkan gimió mientras sus caderas temblaron, la situación con la miel siendo algo nuevo, algo interesante que lo tenía super cachondo. Sus ojos rodaron cuando ella abrió su boca ampliamente y tomó lo que más podía de él. "Mierda!"

"Mmm…" Anna empezó a decir alrededor de su poya, para ahora la pena que le tenía a hacer este tipo de cosas ya no existía. No cuando se había pasado todas las madrugadas de la última semana con él desnudo enseñándole a cómo tratarlo bien. Permitió que su garganta se abriera todo lo que mas podía en cuanto lo sintió dando golpecitos contra esta y haciendo que le dieran ganas de trasbocar pero simplemente se aguantó. Después de esto estableció un ritmo, empezó a viajar de arriba abajo con él en su boca mientras también empleaba sus manos. Una acariciaba todo lo que no le cabía, la otra masajeaba sus pelotas. Lo miró mientras hacía todo esto.

iAnna era una excelente aprendiz,/i "No te vayas a detener," le pidió empezándose a sentir frustrado por el movimiento lento. "Más rápido…."

Anan de maldadosa lo extrajo todo de su boca y se pasó la lengua por los labios saboreando y después pasando saliva, esto definitivamente no había sido una mala idea. Antes de que Velkan le fuera a decir nada tomó una de sus bolas en su boca y suavemente empezó a lamer y a succionar la miel, él moviéndose sutilmente contra ella y después de un rato procedió a hacer lo mismo con la otra bola.

Velkan estaba en el cielo. Tenía a una mujer chupándoselo todas las noches…..bueno, no una mujer, una niña, pero eso antes lo hacía mas interesante…Tenía a su hermana chupándoselo todas las noches, cometiendo actos carnales todos los días, dejándose hacer y haciendo. Nunca había tenido una novia que disfrutara con él de esta manera, Anna era demasiado entusiasta en cuanto a todo lo cual le llamaba bastante la atención, y no podía negar, que tener a alguien todas las noches en su propio techo con quien pudiera compartir de estos actos era algo que había cambiado sus pensamientos en cuanto al matrimonio y ese tipo de cosas. ¿Matrimonio? Pensó en cuanto la palabra pasó por su mente pero inmediatamente dejó eso a un lado cuando sintió la boca de Anna jugueteando a su alrededor. Miró hacia abajo y la encontró, ojos cerrados y haciéndole esto como si no quisiera hacer nada mas en el momento, la forma en que lo besaba, que lo succionaba, dulcemente…..lo hizo desear mas. Cuanto no quería que sexo oral y masturbaciones no fuera lo único que hicieran. Cuando lo volvió a tomar en sus labios y empezó a bombear de arriba abajo colocó sus manos sobre su cabeza y empezó a marcarle un ritmo cogiéndola por la boca. Momentos después no podía mirarla más y cerró los ojos tirando la cabeza hacia atrás mientras empezó a empujar más contra ella.

Anna quiso sonreír, su estomago tensándose con los gruñidos y gemidos de él, le dejaba saber que lo estaba haciendo bien, que le daba placer. Pero de un momento a otro lo sintió tomándola del cabello y haciéndola alejar de su erección endulzada, "¿Qué sucede?" le preguntó al verlo levantándose de la silla. Creyó que era para cambiar la posición y colocó sus manos en sus caderas y fue por su erección de nuevo pero él la detuvo de los hombros.

Velkan la ayudó a ponerse de pie, "Ven conmigo." Le dijo mientras la guiaba hasta la cama de la mano, y la hizo sentar en ella, de nuevo ella hizo el intento de tomarlo de las caderas de nuevo pero la detuvo y se agachó hasta su boca, "Esto es nuevo." Le dijo y tras un segundo de verle la boca hinchada, húmeda, y suponía endulzada la tomó del mentón fuertemente y la empezó a besar, sus labios inmediatamente abriéndosele a su lengua y sus brazos tratando de hacerlo acostar encima de ella pero la detuvo, aunque continuó enredando su lengua con la de ella por varios segundos más, disfrutando del sabor a miel en su boca y de su lengua. Velkan extrajo su lengua de la boca de ella y esperó a que ella tomara la iniciativa de invadirlo a él y en cuanto lo hizo empezó a chupársela entusiastamente, chupar y con la punta masajearle la punta a ella y mientras lo hacía abrió lso ojos para mirarla, ojos cerrados, boca abierta, lengua afuera, moviéndola de adelante hacia atrás, sintió su pene temblando y sus bolas contrayéndose una vez más e inmediatamente se alejó, "Acuéstate." Le dijo sin aire.

Anna se acostó en la cama, le había hecho sexo oral a Velkan parado, sentado y acostado, esta ultima de todas las formas posibles, ambos de lado, ella encima mientras él también le daba sexo oral a ella, o de la forma mas pervertida, él encima de ella y prácticamente sentándosele en la cara. No vio nada raro en su petición así que lo hizo esperando un momento a otro para que colocara cada una de sus rodillas a cada lado de su cuello y que luego se inclinara para tomarla de esa forma. Pero de repente sintió dos manos en su cadera que la halaron hasta el filo de la cama. "¿Que?" le preguntó.

Velkan mientras ella se acostaba le había visto la concha, rosadita, abierta, hinchada y húmeda, pidiendo su erección pero hasta ahora eso era algo que no habían hecho. Llevaban la misma semana jugando con el juguete que le había regalado, pero para ahora el juguete ya no daba excitación, ahora cada vez que se lo metía quería ser él el que estaba adentro, haciéndola gemir y llamar su nombre, "Date la vuelta," le dijo viendo la cara de sorpresa, "pon tu cabeza en el filo de la cama." Al verla haciéndolo dubitativamente la ayudó y vio su cara de aun mas sorpresa cuando le tocó la cabeza y se la inclinó para atrás otro par de centímetros, inmediatamente vio en sus ojos que no tenía idea de lo que iba a pasar pero que lo iba a dejar hacer cualquier cosa, Inmediatamente se cogió el pene y se inclino sobre ella, "Abre," le dijo colocándole la punta contra los labios, inmediatamente ella abrió y se deslizó dentro de su boca de nuevo. Se inclinó un poco sobre la cama y colocó una pierna sobre esta mientras sentía la boca de Anna moviéndose tratando de succionarlo un poco y al mismo tiempo su lengua moviéndose pero el ángulo no era el correcto, no hasta que él se inclinó otro par de centímetros y se deslizó más profundamente, hasta que su cabeza tocó la garganta de ella.

Anna volvió a lamer y a succionar su poya como si fuera una paleta y le gustara en demasía lo que hacía. La mano de ella empezó a recorrer lentamente la parte de su pene, las uñas y dedos apenas tocándolo y de un momento a otro asiéndolo. Verla deslizándose con ojos cerrados por su poya, tomando tan solo la punta y húmedamente jugando con esta, su saliva, el liquido que lo dejaba, volviendo a metérselo, sentirse tocando su garganta y viéndola abriendo su boca mas y los músculos de su garganta trabajando para intentar hacerlo seguir fue demasiado, fue demasiada visión ver su garganta agrandándose y tan corto tiempo para él fue demasiado. "Detente…..detente Anna o me correré." Le avisó, sintiendo la familiar sensación de sus bolas empezando a contraerse.

Anna no podía hablar tendiendo el pene de Velkan en su boca y tomó a Velkan de la cintura para dejarlo saber que esta vez si quería probarlo, las otras veces se había negado ante la propuesta de él, y lo sintió renovando sus embestidas lo que la hizo abrir más su boca e inclinar su cabeza mientras empezaba a gemir para que las vibraciones lo ayudaran. Lo animaba a que se le corriera en la boca.

"¡Mierda Anna!" Velkan dijo dejandose llevar y gruñendo mientras empujaba contra su cara, mientras su leche empezaba a emanar de él.

Cuando Anna sintió el primer chorro contra su garganta detuvo los movimientos de sus manos y empezó a succionarlo ávidamente. Con cada pulsación que sentía contra su paladar y lengua hacia mas fuerza contra él y lo sintió temblando mas cuando empezó a tragar lo que depositaba en su boca, menos de cinco segundos después todo había acabado. Sintió a Velkan un par de segundos después saliéndose y lo dejó aunque haciendo presión con sus labios para hacerle eso también placentero, cuanto el capullo la fue a dejar le dio una ultima lamida suave sabiendo cuan sensitivo debía de estar. Inmediatamente lo vio tirándose a la cama, justo a su lado. Estaba todo sudado.

Velkan descansó el resto de su orgasmo sabiendo que ella aun no obtenía nada a cambio, pero para variar había querido hacerlo de esta manera, usualmente primero era ella la que disfrutaba y luego él, hoy no vio porque no debía de ser el primero un par de veces. Y tras unos segundos descubrió porque, después de obtener su orgasmo sus ganas se le había ido, pero sabiendo que Anna estaba demasiado cerca lo hizo apurarse antes de quedarse dormido. Se levantó de la cama y se colocó una bata, "Ya vuelvo," le dijo antes de marcharse.

Varios minutos después y varias preguntas por parte de ella de porque no utilizaba miel como hizo ella y el responderle que le podía dar una infección la tenía acostada. Ella preguntaba que iba a hacer con los hielos que había traído y él decidió besarla por un momento. Si no se acabara de correr estaba seguro que tendría una erección, ella abrazándolo, sus piernas abiertas y él situado sobre su estomago sobre estas mientras lentamente jugaban con las lenguas y ella empezaba a moverse contra su abdomen como si estuviera cogiendo, pero lo que hacía era mover su resbaloso centro contra él, buscando la estimulación mas directa sobre su clítoris. Con una mano cogió uno de los cubos de hielo y sin avisarle lo llevó hasta su pezón, inmediatamente ella gimió altamente contra el beso mientras todo su cuerpo empezaba a temblar. "Te dije que te iba a gustar." Le susurró mientras se deslizaba otro poco por su cuerpo y quitaba el hielo para ver su pezón mucho mas hinchado que el del otro lado, volvió a colocar el trozo de hielo sorbe este y empezó a hacer círculos segundos después lo removió y tomó el pezón en su boca.

Anna gritó al repentino cambio de sensación de su boca caliente aliviando el frío de su piel congelada. La forma en que se apoderó de ella fue despiadada y todos sus pensamientos terminaron mientras sus dientes, labios y lengua aliviaron el dolor de su piel fría.

Los quejidos de Anna estaban lejos de ser los gemidos de placer que él había llegado a extraerle antes, de hecho ella parecía mas que querer liberarse con las contorsiones de su cuerpo. Pero por otro lado, nunca podría extraer esta clase de sonidos de nadie tan solo por tocarle el pecho, si Velkan no supiera mejor diría que Anna estaba a punto de correrse por la forma en que se movía contra él. Velkan podía estar cansado pero le gustaba provocarle ese tipo de sensaciones, su piel era suave y en el momento, con su pezón de nuevo frío pues le había aplicado de nuevo el hielo, creía que podía hacerla derretir en su boca mientras la succionaba y mordisqueaba con ganas.

La sensación explosiva que estaba sintiendo mientras su lengua circulaba y daba golpecitos a su pezón viajaba directamente a su centro y si antes había estado mojada por él ahora se sentía empapada viendo como se deslizaba mas fácilmente por su estomago mientras buscaba contra este el alivio que él no quería darle. "El otro, Velkan, por favor." Le dijo, entre dolor y placer.

Velkan sonrió contra su piel y le dio una succión fuerte al pezón sensitivo mientras cambiaba el hielo ahora de mucho menos tamaño a su otro pezón, pero continuó jugando con el antiguo e incluso irla a besar mientras le hacía eso. Sentir la excitación y el ansia que le devolvía en el beso le demostraba porque le gustaba tanto hacer esto con ella. Escuchó su gemido en cuanto dejó sus labios y fue al otro pezón congelado, cerrando sus labios sobre este y aplicando una succión suave, que con ella colocando sus manos en su cabeza pronto escaló a lamidas y mordidas.

Mientras lo hacía podía sentirla mas resbalosa contra su estomago y como sus piernas lo rodeaban cada vez mas fuerte y aplicaban mayor presión y viendo esto decidió deslizarse hasta su cuerpo. No habían piernas que abrir tímidamente como la primera vez, para ahora ella ni las cerraba y no le importaba dejarle ver sus pétalos abiertos, no importaba cuantas veces la había visto así ella aun manejaba hacerle explotar sus sentidos con la visión, sus pliegues resbaladizos goteando brillantemente le hacían olvidar de todo. Sintió que lo miraba y levantó la vista hacia ella mientras iba y cogía uno de los hielos que había traído, uno alargado y un tanto grueso, y en cuanto ella lo vio vio que se excitó al saber lo que pensaba hacer con este. Con ella mirándolo la recorrió superficialmente a lo largo de su rajita y en cuanto estuvo en su huequito lo empujó de un solo golpe dentro de ella.

El shock que le dio de tan intensa sensación causó que gritara, el eco rebotando en su cuarto y si no estuviera en una parte inhabitada del castillo se hubiera preocupado de haber sido descubiertos. Ella creía que se lo iba a tomar con calma pero aparentemente no.

Velkan tuvo que sostenerla de los muslos para que no fuera a patearlo con el arqueo y contracciones de su cuerpo. Nunca había visto nadie comportándose tan salvajemente en su cama. Velkan sonrió y tomó la punta del hielo y empezó a moverlo mientras su cuerpo caliente lo continuaba derritiendo. "Te gusta esto bastante, ¿cierto?" le preguntó con tono de broma.

La respuesta de Anna fue otro gutural gemido mientras sentía el agua derretida dejando su centro, mojando aun más la cama de lo que ella lo había hecho con sus fluidos corporales. Suponía que así se sentiría cuando Velkan por fin se lo metiera y se corriera dentro de ella, pero mucho más adentro y mucho más caliente.

Velkan se burló ante el erotismo de su respuesta. Aunque estuviera haciendo un desastre de sus sábanas y cama no cambiaría este momento por nada. Irónico al ver cómo meses y años atrás había pasado su tiempo evitándola. Estaba seguro que ninguno de los dos volvería a ver a un tarro de miel o a un cubo de hielo de la misma forma. Cuando sintió que el hielo se derritió totalmente trajo otro pedazo mientras le subía un poco las piernas contra sus hombros, exponiéndola mas, sabiendo cuan sensitivo podía ser su clítoris empezó a aplicar el trozo de hielo rápidamente, lo quitaba, esperaba un segundo, lo colocaba, lo quitaba, lo colocaba, y así continuó hasta que la sintió acostumbrándose mientras al mismo tiempo introducía su lengua en ella y sentía sus adentros un tanto fríos, aunque no mucho, su calentura era mucho mas presente. Su método pareció gustarle porque llamó su nombre sin aire, de una forma tal que escucharla llamando hizo que su pene volviera a reaccionar. Sintiéndose osado empezó a dejar el hielo por más tiempo y a apoyarlo con mayor firmeza contra su clítoris, rodeándolo y prestándole mayor atención. Unos momentos la sintió cerca y sabiendo que había una posición que la hacía correr más fuertemente se hizo a un lado, "Siéntate en mi cara." Anna lo hizo inmediatamente, Velkan se movió hacia su clítoris y empezó a circular el botoncito palpitante varias verses con su lengua y a darle lamidas rápidas. Cuando las sacudidas de sus caderas se volvieron demasiado erráticas , la apaciguó con movimientos lentos ganándole sonidos de aprobación.

La forma en que estaba abierta ante él también exponía su otro hoyo, la pequeña abertura fruncida que había sido abandonada hasta el día de hoy. Recordando la pena que le había dado la primera vez que le lamió la cuquita tenía curiosidad de cómo reaccionaría si le daba a su segundo hoyo un tanto de atención. Este pensamiento lo habrá tenido por días ya pero no se había decidido pues su experiencia con este tipo de juegos era demasiado limitada. Aún así no se pudo detener y colocando sus manos en sus muslos para detenerla si trataba de forcejear reposicionó su cabeza para poder lamer alrededor de su apretado ano.

Anna inmediatamente se tensionó al sentir la lengua de Velkan deslizarse mucho mas de lo que debería, "No hagas eso, es asqueroso!"

Con su fuerza Velkan facilmente la sostuvo hacia abajo mientras ella trataba de alejarse, él continuó haciendo círculos alrededor del hoyo prohibido sin introducirse en este.

"Velkan!"

Sonrió al notar como su voz sonaba mas agitada, sorprendida y necesitaba. Anna lo estaba disfrutando! A diferencia de las mujeres con que había estado antes sabía que podía convencer a Anna de darle una oportunidad a este tipo de cosas. Mierda, ella hoy no trajo el juguete que le regalo, si lo hubiera traído ya sabría donde lo estuviera empezando a introducir en ese momento. Pero por ahora decidió volver a territorio más familiar, extrayendo mas sonidos de placer de la niña ahora sosteniéndose de su estomago mientras le proporcionaba un Angulo en que le gustaba que la lamiera. Apretándolo duro con sus uñas. Dejándole el clítoris se movió hasta su entrada y empujó tan solo la puntica mientras colocaba de nuevo un hielo contra el clítoris y empezaba a mover su lengua, forzándola a una nueva sucesión de temblores. Comenzando lentamente empezó un ritmo introduciendo y extrayendo su lengua, imitando lo que quería hacer con otra parte de su cuerpo.

"Más rápido!" Anna le pidió.

Velkan obedeció, empujando su lengua con velocidad y permitiéndole a sus caderas reaccionar de una forma sensual al chocar y deslizarse contra el, que la tenía literalmente, montándosele en la lengua, en la boca.

"Oh, dios, no pares! Voy a-"

Anna estaba sentada de nuevo, una mano yendo hacia atrás para soportar su peso contra el colchón y la otra tomando un puñado de su cabello, urgiéndolo a que se moviera más rápido y fuerte mientras la llevaba al orgasmo.

A la primera muestra de las contracciones de sus muslos Velkan instantáneamente bajó la velocidad y ni siquiera ella tirando de su pelo o sus caderas moviéndose fuertemente lo pudieron urgir a que se volviera a mover rápidamente.

"Velkan, Velkan, VELKAN!" Anna estaba cerca pero la velocidad no se lo permitía, lo que si hacia era intensificar y prolongar la sensación de placer hasta que la sensación se volvió demasiado y estalló.

Velkan la detuvo y continuo bebiendo de ella, aparentemente sin preocuparse por sus suplicas y atentados de moverse contra él. Incluso después de que su orgasmo había finalizado continuó lamiéndola hasta que la escuchó pidiéndole que dejara de hacerlo. Continuó hasta que la sintió convulsionando demasiado y decidió dejarla descansar. Inmediatamente se tiró a un lado de la cama, temblando y sin fuerza. Satisfecho al verla aun temblando, Velkan se sentó un poco para admirarla, sus piernas aun un tanto abiertas, sus nalguitas redondeadas, no lo evitó y se volteó hacia ella para empezar a besarle las nalgas, su erección había vuelto y quería continuar jugando así ella no pareciera querer nada mas. "Shhhh, vas a estar bien, mi amor." Le dijo varias veces mientras continuaba besándola y tocándola, le lamió las nalgas, se las mordió, las amacizó, minutos después la sintió moviendo, y de nuevo, su boquita alrededor de él, queriendo ayudarlo a deshacerse de su erección, Velkan la dejó mientras subía hasta su espalda y empezaba a besarla allí, saliéndose de su boca mientras continuaba. Cuando llegó hasta su cuello buscó su boca, mientras la abrazaba y ella se acomodaba mejor sobre él para poder besarlo mejor, manos continuaron jugando y volvió a llevar su mano hasta sus nalgas y después se deslizó hasta su centro para introducirle la punta de los dedos, "¿Te gustó?" le preguntó agitado.

Anna le asintió, "Fue maravilloso," le dijo apoyando su frente contra la de él, nucna se había corrido tan largamente.

"¿Y lo otro?" obviamente se refería a su juego en su ano.

"Fue extraño."

"¿Y cuando me vine en tu boca?"

"Supo raro." Anna le contestó recordando el sabor un tanto fuete. Velkan le sonrió y se inclinó a besarla de nuevo, lenta y eróticamente. Cuando se separaron a respirar decidió seguir preguntando, "Me besaste ahí, y hay un huequito, ¿quiere eso decir que me puedes hacer otras cosas por ahí?"

Velkan le sonrió, "¿Quieres que lo haga?"

Anna se apenó, después de todo por ahí era por donde ensuciaba, "No sé." Le respondió sintiendo como el dedo de él se salía de ella e iba a rodear dicho huequito mojándolo con sus jugos vaginales, Anna se quedo quieta mientras ambos se miraban a los ojos, pronto sintió la punta entrando.

Velkan movió la punta de su dedo y la vio estremeciéndose y erizándose y se lamió los labios sacándole el dedo, "Te quiero coger." Le dijo sin aliento, sintiendo su pene palpitando. Anna lo miró un tanto sorprendido, "Solo la punta, ¿si?" le preguntó.

El corazón de Anna empezó a latir en ese momento, ¿le estaba pidiendo permiso para por fin metérselo? Le asintió con mas ganas de las que creyó eran posibles. Su vagina de nuevo humedeciéndose de saber que por fin sabría lo que era tenerlo adentro. "Sí…..sí." le respondió sin aliento.

Velkan inmediatamente dejó un beso en su mejilla, "Arrodíllate," le pidió mientras se sentaba en la cama. Anna lo hizo y él la hizo voltear para que le diera la espalda a él y luego apoyarse también sobre sus manos, le abrió las piernas.

Anna sintió su aliento caliente contra su centro y después como bruscamente la empezaba a lamer y a chupar para hacerla humedecer de nuevo. le empujó la cabeza hacia atrás. "Estoy lista, Velkan."

Al escuchar su tono de apuro su pene tembló, y se arrodilló detrás de ella. Tenerla perdiendo su virginidad de esta forma no era lago que buscara, pero era la mejor posición para tenerla abierta y que no le fuera a doler tanto. La tomó de las caderas y se tomó el pene en la mano mientras se lo humedecía por toda la raja de arriba abajo varias veces, luego la tomó más duro de las caderas y la empujó hacia atrás apuntando el glande hacia su hoyito que pronto se contralló un tanto, "Relajate." Le pidió mientras empezaba a empujar suavemente para hacerla familiar con la sensación. Pasó una mano debajo de ella y empezó a acariciarle le clítoris y menos de un minuto después ella se tiraba hacia atrás mientras él trataba de metérselo. Cuando Anna abrió mas las piernas apoyó su pene con firmeza contra su hoyo húmedo y empezó a empujar ahora si en serio, sus músculos se abrieron y abrazaron la punta de su cabeza. Anna gimiendo y temblando. Velkan empujó otro poco y después cuando tenía mas de la punta adentro empezó un mete y saca suave mientras se podía sentir deslizándose cada vez mas hacia adentro, luego no fue nada mas que ir apoyando e irse introduciendo. Las contorsiones de Anna y sus quejidos le dejaban saber que si se seguía introduciendo ella no se enojaría, "¿Cómo te sientes?" le preguntó, estaba super apretada, sentía su humedad líquida, su calosr, sus contracciones que lo masajeaban deliciosamente y todo lo que quería hacer era salirse para volvérselo a meter de un golpe una y otra vez, pero ahora sus necesidades eran mucho mas importantes que las de él, si quería que esto se repitiera, que ella no le tuviera miedo tenía que tratarla con cuidado. "¿Te está doliendo?"

Anna le sacudió la cabeza mientras se mordía el labio y tembló sintiendo como empujaba mas, se sentía extraño, rico pero extraño, Velkan era demasiado grande y largo para ella. Se sentía llena y abierta, mucho más que con su juguete, y su juguete no tenía piel caliente, ni era flexible ni temblaba dentro de ella, era tan nuevo….. "Se siente rico, Velkan…." Le susurró y luego agachó su cabeza para ver la conexión pero no pudo, lo único que podía er era parte del pene de él afuera y sus pesadas bolas colgando.

Velkan sonrió y se salió casi completamente para meterse de un golpe, avanzando un par de centímetros más en su canal. Como ella miró hacia donde la conexión estaba hecha, su humedad, ella abierta, su pene aun visible y brillante y por lo que faltaba debía de estar por lo menso diez centímetros adentro, empezó un mete saca constante que le gustaría a ella y que al mismo tiempo lo dejaría introducirse poco a poco sin irla a metérsela toda de un golpe. Continuó y continuó hasta que se dio cuenta que no podía introducirse mas. "Ahí…." Le dijo empujando suavemente para que la sintiera completa, sintiendo sus paredes contra su punta, a espalda de Anna doblándose y apoyándose mas hacia atrás, hacia su pene….

"La tengo adentro…." Anna murmuró cuando sintió a Velkan tocándole con la punta lo mas adentro posible y después sintió a él moviendo las caderas circularmente. Hizo dos puños con las sábanas y gimió doblando la espalda. La estaba cogiendo…..

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