"La elección perfecta"

Nota: Spoilers –

Comentario: Dios bendito en toda su gloria piadosa… por fin acabe este capítulo… nada más no se me ocurría nada! La inspiración se me fue por mucho tiempo, lamento haberlos hecho esperar tanto… a petición de una amiga en este capítulo verán secretoXsecreto (haha lean para saber que pareja secreta hay… a puesto que no es la que están pensando).

PD: El nombre de la canción anterior era Dreams of Absolution (nightlight remix) de Lee Brotherton (Remix Factory) … hay como tres versiones de esa canción, pero la que yo use para el fic es el nightlight remix, si llegan a oírla espero les guste.

Tales of Symphonia © Namco

Simbología:

"Diálogo"

"Pensamiento"

( ) N/A

/-/-/-/-/-/ Cambio de escena

Chapter 7:

"La declaración de guerra."

Ya habían pasado unos cuantos días de la salida amistosa entre Zelos y Sheena. Seles, y los recientemente mencionados se encontraban en el gran comedor tomando un delicioso desayuno, el pelirrojo frotaba ligeramente su mejilla con una mano mientras con la otra sostenía un tenedor.- "Todavía me duele" – Dijo esto con cierto recelo viendo a la ninja, quien sin remordimiento alguno contesto

"Eso te pasa por quedarte de pervertido en mi cuarto, y deja ya de llorar, que han pasado como 2 días de eso" – Y prosiguió con su comida sonriendo divertida al ver los gestos de su amigo, Seles quien trataba de mantener su carácter serio y firme no pudo más que dejar escapar una leve risa.

"Si, pero tu pegas muy fuerte para ser una mujer, y además yo tengo un cutis delicado… y también…" – Zelos siguió hablando y poniendo mil excusas para justificar el que todavía le doliera ese golpe, ignorando totalmente que ambas damiselas tenían su propio tema de conversación.

"¿Crees poder llevar acabo todo lo que te he enseñado en la fiesta?" – Dijo la peli rosada

"Claro, claro, solo déjamelo a mí, ya he memorizado los cubiertos, las cosas que se deben y no deben de hacer en una conversación, lo tengo todo, no te preocupes Seles" – En las palabras de Sheena se podía notar mucha seguridad, despreocupada y totalmente confiada, levanto el dedo pulgar y sonrío, era evidente que estaba feliz, ya pronto acabaría todo y podría volver a su querido hogar.

La pequeña solo pudo esbozar una leve sonrisa, por alguna razón también sintió confianza al ver tanto optimismo de parte de su aprendiz, pero ese momento alegre entre ambas fue interrumpido por la voz del elegido quien alzo ligeramente el tono algo indignado – "¿¡Me están escuchando!?" – Las dos voltearon a verlo un momento, para después seguir en su propia conversación lo que lo hizo indignarse más – "¡Ha!, bien… al fin y al cabo que ni quería contarles lo que decía" – Frustrado como un niño, siguió comiendo ignorando que las dos presentes rieron un poco al ver el puchero del 'niño no tan pequeño'.

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La luna estaba a punto de asomarse, en el vestíbulo se encontraban Seles y Zelos, ambos bien arreglados, elegantes como toda persona de la alta sociedad, la pequeña se acerco a su hermano y poniéndose ligeramente de puntillas le desacomodo la corbata, lo cual le extraño un poco al joven – "¿Qué estás haciendo?"

"Ya verás" – limitándose a esas palabras, ella se posiciono a su lado, esperando a que la 'novia' bajara por las escaleras, lo cual no tardo mucho en ocurrir.

Bajando con algo de prisa, pero sin perder el porte de dama que había ganado en esos días, se encontraba Sheena, usando un bello vestido lila, de lo más sencillo pero aun así hermoso – "Disculpen la tardanza, pero una de las chicas que me ayudaban a arreglarme perdió una de las zapatillas y no la encontrábamos" – Por un momento Seles quiso reír a tal comentario, mientras Zelos ni siquiera escuchaba lo que Sheena decía, pues se encontraba bastante ocupado tratando de contener el asombro, nuevamente su belleza le había apantallado.

"Muy bien Sheena, ya estás aquí, ¿Recuerdas lo primero que debes de hacer?" – Dijo la pequeña mientras pasaba ambas manos a su espalda, parecía un sargento haciéndole un examen a su soldado.

"Mmmm, oh sí, lo recuerdo" – Tratando de sonar y actuar lo más segura de sí misma, se acerco a Zelos, examinándolo detalladamente, acción que perturbo un poco al pelirrojo, sin decir palabra se acerco más a él y le arregló la corbata – "Ya está… una buena dama de compañía debe estar atenta, y revisar que su pareja se encuentre en condiciones perfectas" – Dijo como si estuviese dando una lectura, levantando ligeramente el brazo izquierdo y poniendo en alto su dedo índice mientras cerraba los ojos con una sonrisa.

La niña solo se cruzo de brazos observando a su aprendiz, segundos después sonrió complacida, lo había hecho bien.- "Bien pequeño saltamontes, creo que en verdad podrás sobrevivir esta noche"

"Muchas gracias, sensei" – Ella solo contesto, mientras tomaba delicadamente parte de su vestido levantándolo ligeramente mientras doblaba muy sutilmente sus rodillas, como una pequeña reverencia. Zelos… bueno, el seguía en shock al ver todo lo que su amiga había hecho hasta el momento.

"¿Sensei?" – Pregunto curiosa la peli rosada

"Así llamamos a los maestros en Mizuho" – Contesto con una sonrisa

Estas palabras hicieron que Seles se sonrojara levemente, ahora era una 'sensei' no estaba exactamente segura porque, pero por alguna razón se sintió más 'importante'.

Los tres salieron de la mansión y caminaron hacia un elegante carruaje que se encontraba enfrente de ellos, el elegido se encontraba pensativo, no alcanzaba a terminar de creerse todo lo que había progresado Sheena, cuando estaban frente al carruaje, uno de los sirvientes abrió las puertas de este, ambas miraron atentamente a Zelos, quien tardo unos segundos en darse cuenta de que lo observaban, las miro unos momento algo confundido, no sabía porque lo miraban así, luego recordó – "Oh si, si" – ofreciéndole la mano a su compañera, le ayudo a subir al carruaje. No es que Zelos no supiera que tenía que realizar dicha acción, pero era Sheena, ella siempre había abierto las puertas para sí misma, sin esperar que algún 'caballero' llegará a cederle el paso o en este caso, esperar a que le ofrecieran la mano para ayudarle a subir, el se había acostumbrado a verla hacer sus cosas por sí misma, pero hoy la costumbre no era nada, ya que ella era una persona totalmente distinta, hasta falsa se podría decir – "Hoy ella es como todas las demás" – Este pensamiento, solo le dejo un amargo sabor en la boca, no le desagradaba la nueva Sheena… pero prefería a la verdadera.

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Pocos minutos pasaron para llegar a la fiesta, todos bajaron del carruaje, Zelos tomo delicadamente la mano de su dama y empezaron a caminar hacia las puertas del castillo, muchas personas que se encontraban aún en las afueras de la enorme construcción, no dudaron en verlos, algunas miradas eran curiosas, otras parecían que solo los juzgaban, lo cual puso un tanto nerviosa a Sheena, esas miradas pesadas sobre sus hombros eran estresantes, ella opto simplemente por encogerse muy ligeramente de hombros y bajar el rostro, pero en ese momento sintió como la mano que sostenía la de ella, le apretaba con un poco más de fuerza, levanto ligeramente la mirada y vio una sonrisa dibujada en el rostro de su amigo, con esto, se sintió un poco más segura, sin notarlo, también esbozo una sonrisa mientras se apegaba un poco más a él, de alguna manera, ver esa sonrisa le hizo olvidar las miradas que había sobre ellos.

Al entrar al castillo Sheena no pudo evitar mirar con asombro los alrededores, estaba segura de que el lugar luciría mejor que de costumbre al ser el cumpleaños de la princesa, pero nunca espero que se viera tan bien, el escenario era hermoso, cientos de personas caminando y algunas hablando, todos con vestimentas hermosas, también se podía ver una gran mesa llena de comida, servida de una manera elegante, en otra mesa había regalos impresionantes, al fondo del castillo se podía ver una gran orquesta tocando bellas melodías, curiosamente nadie estaba bailando, pero aun así todo era tan brillante ahí dentro, es cierto que ya había estado en una gran fiesta con anterioridad junto con sus amigos, pero eso no era nada a comparación de lo que estaba presenciando en ese momento, este tipo de escenarios solo podían imaginarse al leer un cuento de hadas. Sus pensamientos de asombro fueron interrumpidos cuando uno de los mayordomos del castillo se acerco a ambos.

"Caballero, señorita, por favor, deben usar esto" – Dijo mientras entregaba unos antifaces.

"Nunca dijeron que sería una fiesta de disfraces" – Comento el pelirrojo mientras se ponía cuidadosamente la máscara que le fue entregada. Era de color negra con detalles blancos, bastante elegante. Sheena hizo lo mismo, su antifaz era blanco y estaba adornado con un par de plumas lilas que combinaban perfectamente con su vestido.

"A la princesa le encantan las fiestas de antifaces, dice que le dan un toque de misterio a las reuniones, pero esta vez quiso que fuera una sorpresa para sus invitados" – Dicho esto paso a retirarse.

"Te ves bien" – Dijo Sheena mientras veía a su acompañante.

"Yo siempre querida" – Contesto alardeando.

"Pero hoy te ves mejor… no se ve tu cara" – Sonrío inocente por su comentario.

"Ha…ha…ha" – Rió sarcásticamente – "Que graciosita"

"No soy graciosa, solo sincera"

Antes de que él pudiera decir algo a tal comentario, una voz interrumpió la amorosa conversación de ambos.

"¿Zelos?... ¿Sheena?" – Pregunto un hombre alto de cabellos azules mientras se acercaba a los ya mencionados.

"¿Regal? Amigo, ¡qué gusto verte!" – Dijo Zelos al poder verlo más de cerca.

"Igualmente Zelos… am… ¿Sheena?" – Regal no podía imaginar la razón de la presencia de la ninja en la fiesta y mucho menos en compañía de Zelos.

"…Oh si… bueno, es una larga historia… te la contaré después" – Contesto con una sonrisa algo nerviosa, no era un buen lugar para decirle lo que sucedía.

Los tres charlaron por unos minutos, el principal tema de conversación fueron los hechos recientes de Regal con su compañía. No pasó mucho tiempo para que Zelos tuviera que separarse de ambos y comenzara a hablar con otras personas de la fiesta; no porque quisiera, más bien porque tenía que hacerlo. Por su parte Regal también tenía que hablar con otros poderosos empresarios, educadamente se despidió de Sheena y caminó hacía otro grupo de personas. Sola y sin mucho que hacer la ninja llevo ambas manos a su regazo y dejo escapar un ligero suspiro, no sabía qué hacer, no veía a nadie conocido, quería ir con Zelos, pero parecía estar atendiendo asuntos importantes. – "Para ser una fiesta, esto está algo aburrido".

"Disculpa, ¿Tu eres la dama que acompaña a Zelos?" – Pregunto curiosa una joven de cabellos castaños quien usaba un hermoso vestido azul cielo y tenía un antifaz que combinaba perfectamente con sus prendas.

Saliendo de sus pensamientos contesto, tratando de sonar lo más tranquila que pudo - "Ah, sí, soy su pareja" - La desconocida miro unos momentos a nuestra protagonista, parecía que examinaba cada detalle de ella, esto inquieto un poco a Sheena. – "¿Sucede… algo?".

"No, nada… con su permiso" – Y con esto paso a retirarse aproximándose a un pequeño grupo que constaba de otras 5 señoritas, comenzaron a hablar; volteando de vez en cuando hacia Sheena. Por su parte Sheena no podía evitar tratar de imaginar lo que decían de ella, lo que fuera, no podía ser bueno.

"Si las ignoras, más pronto te dejaran"

Al oír esto la ninja volteo, esa voz le era familiar, al girarse pudo ver a una mujer de cabello corto, quien sostenía una copa de vino; usaba un vestido ligeramente entallado de color azul marino, la mitad de su rostro era cubierto por un elegante antifaz color negro adornado por unos cuantos encajes blancos, a pesar de esto era fácil distinguir a la persona detrás de la máscara. – "¿Raine?... ¡No sabes el gusto que me da verte!" – Si, posiblemente no fueron las mejores amigas durante su aventura, pero de estar sola a estar con Raine, prefería estar con ella.

"También es bueno verte" – Contesto con una cálida sonrisa.

"Pero… ¿Qué haces aquí?" – Pregunto curiosa – "¿Acaso ahora también formas parte de la nobleza?"

"¿Yo? De ninguna manera" – Río un poco al oír tal pregunta – "Solamente fui invitada por otra persona. ¿Qué hay de ti?" – Dicho esto tomo un poco de su vino.

"Se podría decir que lo mismo, vine por otra persona, es una larga---" – Antes de poder terminar se vio interrumpida por dos hombres en armadura.

"Disculpe las molestias señorita, pero necesitamos que venga con nosotros, la princesa Hilda desea verla" – Estas palabras tomaron por sorpresa a ambas, sin embargo Sheena ya podía imaginar la razón por la que la princesa solicitaba su presencia. Lo más difícil estaba a punto de empezar.

"Disculpa Raine tengo que…"

"No te preocupes" – Dijo cortando a su amiga – "Ve, hablaremos después" – Ambas sonrieron, Raine con las intenciones de desearle suerte, incluso ella sabía que para que la princesa mandara a sus guardias por alguien en especial, realmente no podía ser bueno y Sheena en forma de agradecimiento por sus buenos deseos. (Dios… el lenguaje de las mujeres…)

Los guardias escoltaron a la dama hasta un salón privado apartado de la fiesta y luego pasaron a retirarse. El cuarto era algo tétrico en sí, no había una sola luz prendida, lo único que iluminaba el lugar era luz de la luna que se asomaba por las grandes ventanas que se encontraban abiertas, las cortinas se levantaban muy ligeramente del piso a causa de la brisa que entraba. Enfrente de una de las ventanas se podía ver la silueta de una chica. – "Debe ser la princesa" – Pensó Sheena. Pasaron unos segundo sin que ninguna dijera nada. Sin dejar de darle la espalda, la princesa rompió el silencio. – "No puedo creer que Zelos en verdad encontrara a alguien tan baja para crear una farsa como esta".

"¿Baja?"

"¿Cuánto te ha pagado? ¿Un millón? ¿Dos millones?... ¿O solo lo hiciste de a gratis para pasar un par de noches con él?" – En su tono cada vez había más arrogancia, prepotencia y odio.

"¿¡Qué?!" – La sangre de la ninja hervía, que más daría para sacar sus pergaminos y darle una buena lección a esa niña malcriada, pero no lo haría, tenía que resistir, no pasó una semana escuchando a Seles diciendo 'los puños no resuelven nada' en vano.

"Te daré el doble, el triple si quieres, si aceptas frente a todos que esto es una mentira y tú no tienes nada que ver con Zelos…" – Con estas palabras la princesa se volteo hacía la presente – "Solo pon tu precio"

En su mente Sheena ya había llegado hasta el número mil, quería calmarse, tenía que hacerlo, pero la forma en que fue llamada era demasiado humillante. – "¿Y bien?" – Pregunto algo impaciente la joven rubia (Era rubia ¿verdad?).

Dando un fuerte respiro para calmarse, se limito a contestar – "El problema su majestad, es que no tengo precio, no he recibido un solo centavo de parte de él, y tampoco he dormido con él, ni siquiera he compartido una habitación con el"

"¿Entonces por qué…" – Ni siquiera tuvo que terminar su pregunta para que la ninja contestara.

"Lo amo… claro, no espero que comprenda eso ¿Quién además de su padre podría compartir ese sentimiento con usted? ¿Su pueblo? … No lo creo"

"¡Pero cómo te atreves a hablarme de esa manera! ¿Qué acaso no sabes con quien estás hablando?"

"Sé perfectamente con quien hablo… con una cumpleañera que no anunciara su matrimonio esta noche…" – Dijo con una evidente sonrisa en su rostro – "Ahora si me permite su majestad mi cita me espera… ah, y mis más sinceras felicitaciones por su cumpleaños." – Con educación hizo una pequeña reverencia y se marcho triunfante del salón dejando a una princesa enfurecida, si había algo mejor que exterminarla a golpes era terminarla a su estilo; palabras hirientes, no era su estilo, pero que importaba, nada de lo que había hecho esta noche lo era.

La rubia solo se quedo ahí, con un gesto de odio y rabia, cerro ambos puños mientras trataba de recuperar su ritmo cardiaco. – "Si la señorita Fujibayashi quiere pelear, una pelea tendrá, nadie le habla así a la señora de Wilder, ¡Nadie!".

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Por otra parte, aun en la fiesta se encontraban Zelos, Regal y Raine, quienes habían entablado una amena conversación.

-Silencio-

Bueno, quizá no era tan amena… Raine y Regal siempre habían sido personas algo serias, no al grado enfermizo de Kratos, pero no eran exactamente las mejores personas para tener un gran tema de conversación, exceptuando a Raine cuando se trata de ruinas. Para suerte del elegido en ese momento llego Sheena quien parecía tener un aire de alegría y eso rompió un poco la tensión. – "¿Qué sucedió?" – Raine fue la primera en preguntar puesto que era la única que sabía dónde estaba.

"Oh, nada importante" – Contesto con una sonrisa – "Una pequeña y divertida plática" – o cuando menos lo fue para ella al final.

"¿Dónde estabas? Le pregunte a Raine y no me quería contestar, ¿¡no rompiste nada verdad?!" – Pregunto Zelos algo alterado.

"Estaba por ahí, resolviendo un par de asuntos no te preocupes y… no, no rompí nada, relájate quieres, esto es una fiesta… solo… disfruta" – Por su parte Sheena se encontraba demasiado tranquila y la sonrisa en su rostro seguía sin desaparecer, lo cual intrigo un poco al elegido, pero opto mejor por ignorarlo, si la hacía sonreír tenía que ser bueno ¿No? (No…).

Pasaron un par de horas, todo parecía tranquilo, la gente seguía con sus aburridas pláticas, algunos otros no dejaban de comer, la orquesta seguía tocando… la única diferencia es que ahora se podían ver a ciertas parejas bailando, si, todo era demasiado… aburrido. Zelos se encontraba degustando de algunos aperitivos, Sheena para su mala suerte había acabado presa de un grupo de señoras quienes no paraban de mencionar 'cuando yo era joven'… por más aburrida que fueran esas damas, la ninja dio todo de sí para mantener los ojos abiertos, sonreír y además fingir interés.

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Fuera del castillo se encontraba Raine, sentada en el borde de una hermosa fuente, estaba algo distante de la fiesta, pero aun así se podía oír tenuemente la música de esta, a la cual no prestaba mucha atención pues estaba totalmente sumergida en sus pensamientos, los cuales fueron interrumpidos al sentir un cuerpo sentarse a su lado, no fue difícil para ella reconocer a la persona que le hizo compañía. – "¿Qué haces aquí?... Creí que tenías que hablar con esos empresarios"

"Puedo ponerme en contacto con ellos después… ¿Tu qué haces aquí?" – Pregunto tranquilo el hombre de cabellos azules.

"Nada realmente, solo tomo un descanso de la fiesta"

"Si estas cansada podemos…"

"No, no, solo… necesitaba un poco de aire no te preocupes" – Dijo rápidamente, lo que ocasiono que Regal riera un poco.

"Gracias por aceptar mi invitación"

"No tienes que agradecerme"

"¿Crees que puedas aceptar otra petición mía?" – Pregunto él hombre mientras se levantaba, posicionándose enfrente de ella le ofreció la mano. – "¿Me concederías esta pieza?"

Una leve sonrisa se dibujo en el rostro de la dama, sutilmente tomo la mano de su compañero y se puso de pie. El la tomo suavemente de la cintura acercándola a un poco más. Ambos empezaron a moverse lentamente hacia los lados al ritmo de la música.

"Nunca había bailado antes" – Dijo Raine mientras acomodaba suavemente su rostro sobre el hombro de él.

"No es tan difícil, si salvas el mundo, puedes hacer esto" – Ambos rieron un poco por el comentario.

Y así bailaron por un buen rato, hasta que la música dejo de oírse, ambos se detuvieron, sin soltarse solo se separaron un poco lo suficiente para mirarse el uno al otro.

"Acabo" – Dijo Raine en un tono suave, casi como un susurro.

"Volverán a empezar" – Dijo Regal usando un tono similar y sin soltarla. Ella no pudo evitar sonreír, era lindo, era lindo como es que él no quería que acabara. Lentamente el acerco su rostro al de ella, dejándose llevar por la situación y el ambiente, ella hizo lo mismo mientras cerraba lentamente sus ojos, ambos juntaron sus labios en un suave y tierno beso.

No era propio de ambos, actuar sin pensar, dejarse llevar por las emociones, pero siempre hay excepciones, y esta noche fue una.

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Uy RegalxRaine, quien lo diria… quizá me pase de cursi… pero mi amiga quería algo lindo, ojala le guste, porque este capi esta dedicado a ella ;)… me canse haha y es que me tarde más en escribir la parte de RxR que en todo lo demás xD es que no se me ocurría nada para este momento… pero bueno, ojala les haya gustado este capi, espero subir el otro más rápido que este, y, uy, la princesa esta ardida DDDD: tengan miedo.