Holaaaa :) ¿qué tal están?
Primero que todo quiero agradecer por los comentarios del capítulo anterior.
No tienen idea de cuanto peleé con este capítulo, y aún así no estoy del todo conforme con el resultado, trabajé mucho en él, de hecho desde el viernes que quería actualizar, pero como suele sucederme cambié algunas cosas y necesitaba que cuadrara todo, añadí dos escenas que no tenía pensadas, simplemente salieron y por otra parte, saqué una que si bien no era tan importante, realmente quería escribirla, porque aclararía las alusión que hace Kari en el capítulo anterior a una noche que pasó con Matt, pero creo que quedará bien en el próximo. Si tienen cualquier duda, háganmela saber, porque lo peor que podría responderles es que no puedo, porque lo revelaré más adelante. Trataré de que no queden cabos sueltos, pero es muy probable que alguno se me pase, así que no tengo ningún problema si preguntan.
Por otra parte, recibí un review en otra de mis historias acerca de la prohibición de song-fics, lo cual yo sabía, pero pensé que bajo ciertos parámetros era posible usar algunas canciones, sin embargo, a partir de ahora no lo haré para evitar problemas. Leí las políticas de la página y en el único punto que estoy de acuerdo es que muy posible que los lectores no tengan los mismos gustos musicales, sin embargo, quiero recomendarles dos canciones que subiré en mi blog (http: / jacqueisabel. blogspot. com/) : una se llama "Critical" y es de los Jonas Brothers, la escogí porque representa muy bien lo que sentía el Matt de 18 años, es más inmadura; la segunda se llama "With me" y es de Sum 41, creo que es algo profunda e intensa para el momento, pero la letra también queda muy bien. Si ninguna de las dos les gusta, pueden imaginarse cualquier tema que les guste mucho. La verdad es que me atrevería a decir que todo lo que escribo lo hago escuchando música o inspirándome en una canción, aunque para esta historia escuché un montón de canciones diferentes, incluso de grupos que no me gustan o no escucho por lo general, porque trato de encontrar una que quede perfecta.
En fin, aquí va el resultado... es un poco más largo que los capítulos anteriores y creo que el próximo tendrá una extensión similar para aclarar todos los puntos que dejé fuera de éste. Quedan oficialmente 3 capítulos para el final, considerando el epílogo, no creo que me extienda más.
Disclaimer: Digimon es propiedad de Bandai y Toei animation, no hago esto con fines lucrativos
Espero que lo disfruten :)
Esa mañana había llamado a Takeru para que fueran a la degustación de la comida que se serviría luego de la ceremonia, pero el rubio había actuado muy extraño y luego de contradecirse un par de veces, había acabado diciendo que su madre estaba enferma y tenía que llevarla al médico, ella se ofreció a acompañarlo por supuesto, pero su adorable novio se negó tan rápido y de forma tan tajante, que tras cortar la llamada la dejó con una sensación extraña, era obvio que algo escondía, porque no sabía mentir, pero por más que había pensado no se le ocurría que podía ser.
- ¿Está todo bien?
- Por supuesto…todo marcha perfecto…
- Estás extraño… ¿seguro que no quieres que te acompañe a la casa de tu mamá?... hace tiempo que no la veo, incluso podríamos ir los tres juntos a la degustación…
- No, no, no… quiero decir… ella no se siente bien y…
- Está bien, ya entendí que no quieres que te acompañe… -murmuró desilusionada.
- No es eso… prometo que en la tarde te explicaré todo ¿si?... sólo espérame en el departamento.
- De acuerdo…
- Perfecto, nos vemos allá entonces…
- T.k…- murmuró antes de que su novio le cortara.
- ¿Si?
- Quiero saber si… es que… ¿tu hermano estará?
- ¿Matt?... no, creo que dijo algo de juntarse con unos viejos amigos, ya sabes, tiene que aprovechar el poco tiempo que pasa acá…
- Claro…
- ¿Lo necesitabas para algo?
- No, no, claro que no… - negó enseguida – sólo preguntaba por si a él no le molestaba que fuera, ya sabes, como ahora están viviendo los dos, no quería invadir su privacidad…
- Pues descuida, porque el departamento estará completamente desocupado hasta la tarde…
- Bien… nos vemos entonces, saludos a Natsuko…
- Yo se los daré, nos vemos… te amo mi ángel…
- Yo…yo también te amo…- susurró titubeante y mantuvo el teléfono en su oreja hasta que Takeru cortó.
Luego de hablar con él, canceló la degustación y estaba apunto de salir a dar un paseo cuando llegaron Sora y Mimi.
- Holas chicas… ¿qué hacen aquí? – preguntó con una amable sonrisa.
- Bueno, nos preguntábamos si tenías algún plan… - dijo Sora.
- No exactamente… bueno, la verdad es que tenía la degustación hoy, pero Takeru no puede así que…
- ¡Perfecto! – exclamaron ambas chicas a la vez muy sonrientes.
- ¿Por qué me miran así? – preguntó extrañada, había algo malévolo en las sonrisas de sus amigas que la ponía un poco nerviosa.
- Es que estábamos pensando en tener una tarde de chicas…. ¿qué dices?
- La verdad es que…
- Genial, sabíamos que te encantaría la idea…- la interrumpió Mimi y tomándola de un brazo la sacó de su casa.
Fue literalmente secuestrada por ese par, y en cuanto sugirieron ir de compras pensó que no sería malo para distraerse y relajarse algunas horas, pero cuando Sora sugirió muy sutilmente que podían ir a la tienda de lencería entendió el plan.
- Tienes que usar algo especial esa noche… ¿no habrás pensado usar cualquier cosa o si? – preguntó Mimi con picardía, lo que hizo sonrojar notoriamente a la castaña, la verdad es que no lo había pensado, simplemente porque había estado pendiente de otras cosas, pero le avergonzaba reconocerlo, así que comenzó a boquear en busca de una excusa que no acudió nunca a su mente.
Sin saber como, acabó metida en un probador con al menos seis tenidas de ropa interior diferentes, todas escogidas por sus amigas y ninguna de su agrado a decir verdad, nunca se había considerado una chica sexy, y los únicos requisitos que tenía era que fuera algo cómodo y femenino, eso siempre había sido así, pero los encajes rojos y pequeños como los que había escogido Sora o los transparentes que había sugerido Mimi la hacían sentir incómoda.
Estaba probándose uno rosado que había elegido ella, ante la reprobación de sus amigas, cuando al subir delicadamente el tirante por su hombro y voltearse hacia el espejo, entendió porqué lo había escogido, no lo había hecho a propósito, pero ese era idéntico a uno que había tenido hace años atrás.
Demonios, Hikari… tienes que sacarlo de tu cabeza… - se reprendió mentalmente, eso había sucedido hace mucho tiempo como para seguir recordándolo de esa manera.
- ¿Kari?... ¿ya estás lista? – preguntó Sora desde afuera, pues se había tardado demasiado tiempo ahí adentro.
- Salgo en un segundo… - le respondió la aludida cambiándose de ropa rápidamente.
- ¿Y bien?... ¿no ibas a probarte ese rosado que te gustó? – ambas se mostraron extrañadas al verla salir vestida con la ropa interior en sus respectivos ganchos.
- Si, es que…no me gustó tanto…
- ¿Segura?... parecías entusiasmada con esa tenida, dijiste que era más apropiada…
- Lo es, pero… ustedes tienen razón, Takeru debería verme con algo distinto, así que llevaré el rojo…
- Genial, ese es perfecto…- le sonrió Mimi, pero enseguida dejó de hacerlo al ver que la chica no correspondía a su sonrisa, cosa rara viniendo de ella.
- Iré a pagar… ya regreso ¿si?...
- Aquí te esperamos…- le contestó Sora - ¿no crees que está un poco extraña? – murmuró luego para Mimi.
- Si que lo está… es como si algo le preocupara…
- ¿Crees que Yolei sepa algo?
- Es probable, quizás deberíamos hablar con ella…
- ¿Hablar con quién? – las dos chicas se sobresaltaron cuando Kari les habló.
- Con…con nadie importante, sólo comentábamos una novela…
- Bien… aún es temprano, podríamos ir a comer algo, ¿qué dicen?
- Claro – sonrió Sora y la castaña estaba dispuesta a salir de la tienda cuando la detuvo – eh…Kari- chan… ¿está todo bien?
- Claro…- sonrió la chica – no veo porqué algo habría de ir mal…
- Ehh…bueno, sólo te vi un poco cansada, pero imagino que ha de ser por los preparativos del matrimonio…
- Todo está bien Sora, en serio…- le aseguró Kari y las tres chicas salieron del local, dos de ellas no muy convencidas de lo que su amiga les decía.
Luego de almorzar, la menor se despidió de ellas para irse al departamento de su novio.
Espero que no haya nadie – pensó mientras metía la llave en la cerradura y empujaba lentamente la puerta, no escuchó nada del otro lado, así que cuando estuvo segura de que no había nadie más, se decidió a entrar.
Todo estaba en perfecto orden y silencio, pero se dio cuenta de que estaba temblando de los nervios, realmente tenía miedo de volver a ver a Matt y cuando decidió que todo eso era una tontería y que ya tenía que dejar de actuar como una boba adolescente, iba dejar sus cosas sobre el sillón, pero algo llamó su atención antes de que lo hiciera.
La puerta del rubio estaba entreabierta, por un instante se le pasó por la cabeza que pudiera estar dormido o algo, y por eso no hubiera salido al sentir que alguien entraba al departamento, pero le pareció poco probable, después de todo su novio le había dicho que no estaría.
Se mordió el labio inferior, siempre había sido curiosa, pero nunca tanto como para entrar en un lugar sin permiso, sin embargo, se dijo a si misma que no estaría mal sólo echar un vistazo.
Asomó su cabeza cuidadosamente, temiendo encontrárselo acostado allí, pero para su gran alivio no había rastros de él por ninguna parte. Su mirada vagó por la habitación unos segundos y se detuvo en la guitarra que había sobre la cama. Era bastante vieja y tenía un pequeño rayón en la parte posterior, eso le hizo darse cuenta de que era la misma que tenía hace diez años, probablemente había sido la primera guitarra que había tenido en su vida y no había querido deshacerse de ella. El estuche yacía a los pies de la cama, así que quizás había estado componiendo o tocando alguna vieja canción.
Ni siquiera se dio cuenta en que momento decidió entrar, simplemente sus pies se movieron conduciéndola hasta la guitarra, dejó su cartera y la bolsa a un lado y la tomó con cuidado, porque sabía lo maniático y cuidadoso que era con ella, pero al hacerlo un papel cayó al suelo, así que se agachó y al volver a levantarse, lo estiró creyendo que se trataría de alguna canción y se quedó sorprendida por el encabezado, pues era una carta de hace diez años atrás.
10 de Junio del 2006
Querida Kari…
Cerró los ojos un segundo, esa era la fecha en que se había ido, lo recordaba perfectamente, nunca habría podido olvidarlo. Se preguntó si estaría bien leerla, y aunque todo apuntaba a que no, la curiosidad pudo más que su conciencia.
Volvió a abrir los ojos y dejó la guitarra en la misma posición que la había encontrado y se dispuso a leer.
Es difícil para mí escribir esto, nunca le he escrito una carta a nadie, nunca tuve la necesidad de hacerlo, porque creí que con mi música podía decir todo aquello que no me atrevía a decir en persona, pero no tengo mi guitarra ahora y aunque la tuviera presiento que esta vez no sería suficiente… hay algo que necesito decirte, algo que debí decirte antes de subirme a este avión, pero no tuve el valor suficiente de hacerlo, ¿me perdonarás alguna vez por irme así como si lo nuestro no me importara?, y es que me importas, tú me importas más de lo que me había dado cuenta hasta ahora, y tengo miedo, porque nunca sentí esto antes y a cada minuto que pasa siento que avanzo un poco más en la dirección incorrecta, que es contigo donde debería estar ahora, que nunca debí aceptar esta gira.
Cada vez me convenzo más de que cuando nos despedimos y dije que sentía por ti algo que no comprendía, yo ya sabía lo que era, muy dentro de mi lo sabía, pero no te lo dije… y aún cuando me atreva a enviar esta carta o pueda decirlo cuando vuelva a verte no será lo mismo, era el momento para hacerlo y lo dejé ir.
¿Decirme qué, Matt? – susurró Kari, deteniéndose un segundo ante de continuar.
Pensé que sería más fácil escribirlo que decirlo en voz alta, ¿sabes?, pero la mano me tiembla y no me atrevo a hacerlo… quisiera ver tu rostro cuando lo dijera, incluso si no me atreviera a mirarte a los ojos.
¿Estás preparada para leerlo?, porque creo que estoy listo para decirlo, aunque nunca estuve preparado para sentirlo.
- ¿Kari? – alguien la llamó desde atrás, haciéndola dar un salto.
- Takeru…- musitó nerviosamente dándose la vuelta con lentitud, mientras escondía la carta atrás suyo.
- ¿Takeru?... ¿desde cuándo me llamas así? – preguntó haciendo un puchero y en dos zancadas la alcanzó, estrechándola entre sus brazos para besarla sorpresivamente en los labios, así que ella levantó ambas manos, poniendo una en el cuello del chico, mientras con la otra guardaba el papel en el bolsillo de su chaqueta.
Para cuando se separaron ambos estaban sonriendo.
- ¿Qué hacías aquí? – inquirió su novio acariciando su mejilla con sus dedos.
- Sólo… vi la puerta entreabierta y me llamó la atención su guitarra…
- Ohh… ya veo, mi hermano estuvo tocando casi toda la noche…- le comentó – pero eso no debería extrañarte… es una estrella de rock, eso es lo que hace la mayor parte del tiempo…
- Lo sé…sólo… no importa… quise dar un vistazo nada más…- se excusó torpemente - ¿y cómo está tu mamá?
- Maravillosamente bien…-dijo con una enorme sonrisa en su rostro.
- No lo entiendo, pensé que habías dicho…
- Sé lo que dije…ven, tengo algo que mostrarte…- la interrumpió, tomándola de la mano para conducirla hacia su propia habitación.
- T.k… ¿no estarás pensando en…? Ya sabes… Matt podría llegar…
- Nada de eso, sólo quiero enseñarte algo…quédate aquí…- le indicó poniéndola justo frente al espejo que colgaba de su clóset.
La chica le hizo caso, preguntándose internamente que rayos pretendía.
- Ahora cierra los ojos…
- T.k…
- ¡Vamos!... no seas desconfiada…
- Bueno…- dijo haciéndole caso finalmente.
Se quedó muy quieta con los ojos cerrados, al poco tiempo sintió que Takeru levantaba su cabello y lo dejaba en el costado derecho, para poner algo en su cuello, pues su piel entró en contacto con algo frío que parecía ser una cadena muy delgada.
- Ahora puedes abrirlos…- le susurró al oído, y lo hizo enseguida, porque ya no aguantaba más la curiosidad.
El reflejo le mostró a una joven de cuyo cuello pendía una hermosa cadena de plata con un dije en forma de ángel.
- Es…muy lindo…- susurró
- Ahora mira del lado contrario…
Sostuvo el colgante con la mano temblorosa y al voltearlo vio que tenía escrito el nombre de Takeru.
Se dio la vuelta sorprendida. Su novio simplemente sonrió y metiéndose las manos por su camisa extrajo una cadena idéntica con el mismo ángel, sólo que al reverso decía Hikari.
- Tú pensarás en mí…y yo en ti… será una nueva manera de estar juntos siempre…
Un par de lágrimas se escurrieron por sus mejillas y lo abrazó del cuello.
- Gracias… es perfecto…es…- no tenía ni siquiera palabras para definirlo y cuando T.k. la apartó suavemente de su pecho y la besó en los labios, al menos por algunos segundos olvidó todo los demás, su confusión y lo mal que lo había pasado esos días, porque su vida al lado de él sería perfecta, no tenía motivo alguno para cuestionarlo.
Su espalda chocó contra el marco de la puerta, mientras el rubio ponía una mano en su cintura y en ese momento un portazo los sobresaltó.
- Perdón, no quería interrumpirlos, es que solté la puerta y… - Matt se estaba disculpando realmente avergonzado, pero su hermano le quitó todo el peso al asunto.
- Déjalo, no hay problema… eres mi huésped por esta semana, así que tengo que respetar tu espacio…
- Este es tu departamento, puedo irme si ustedes necesitan algo de tiempo a solas…
- ¿Pero qué tonterías dices?...claro que no… ven, vamos a cenar…- lo contradijo yendo hacia la cocina y dejando sola a su novia en la entrada de su cuarto.
Kari y Matt cruzaron una breve mirada, ella estaba muy apenada porque la viera así, y no entendía de donde venía el sentimiento, y él de verdad estaba avergonzado de haber interrumpido, así que se fue rápidamente a su habitación para encerrarse allí al menos por un rato, sólo que una pequeña bolsa lila llamó su atención, se acercó a ella con curiosidad y vio algo rojo en su interior, así que lo sacó con cuidado y se quedó contemplándolo sólo unos segundos antes de volver a ponerlo en su lugar. Ese sujetador sólo podía ser de Kari, ¿qué rayos hacía en ese lugar?...cerró los ojos con fuerza tratando de evitar que su mente la imaginarla con él puesto, pero en su lugar comenzó a recordar… esa noche otra vez volvía a proyectarse en su cabeza.
- Olvídalo ya… déjalo ir…- se dijo a si mismo con frustración, acababa de ver sólo un minuto atrás como su hermano besaba a la mujer que amaba, porque eso era ella… no era la niña de la que se había enamorando tantos años atrás, era la mujer de la que se estaba enamorando ahora sin poder evitarlo, sin tocarla, sin besarla, sólo que nunca sería suya, pero lo que sentía era demasiado intenso, parecía más un amor adolescente.
Se miró al espejo sólo para comprobar que no se había sonrojado y abrió la puerta, viendo que la chica estaba junto a T.k.
- Ehh… chicos…
- Matt….hoy cocinaré yo, ¿de acuerdo?... quiero que pruebes mi mano, no lo hago tan mal, ¿verdad amor?
- No lo haces nada de mal…- sonrió Kari – pero yo tengo que irme, le prometí a mi hermano que llegaría temprano, y así ustedes pueden pasar un tiempo de hermanos, hace mucho que no lo hacen…
- ¿Segura?... si quieres puedes decirle a Tai que venga y cenamos todos juntos…- le sugirió T.k.
- No, déjalo así…nos vemos…- susurró besándolo muy levemente en los labios – adiós, Matt…- se despidió de lejos, pero el aludido se acercó y tomándola de la cintura la estrechó contra si en un abrazo.
- Me parece que esto es tuyo…- susurró muy suave en su oído y poniendo la bolsa entre una de sus manos antes de apartarse.
Ella no tuvo ni siquiera tiempo de reaccionar, porque él se giró sobre sus tobillos y volvió a encerrarse en su cuarto, así que salió rápidamente del departamento para que su novio no pudiera ver el violento sonrojo en sus mejillas, estaba temblando como loca, ni siquiera había correspondido al abrazo, porque la había pillado totalmente desprevenida y cuando estuvo fuera observó el interior de la bolsa que torpemente había olvidado en la habitación de Matt, lo cual sólo aumentó su vergüenza.
- Eres una estúpida, Hikari Yagami…- se reprendió mentalmente.
¿Estás preparada para leerlo?, porque creo que estoy listo para decirlo, aunque nunca estuve preparado para sentirlo.
Se encontraba sola en su cuarto releyendo la carta que había comenzado el día anterior y que no había podido terminar antes, porque no había reunido ni el valor ni la tranquilidad suficientes, aunque sabía lo que podía encontrar en ella, no sabía que sentiría cuando lo leyera, cuando imaginara su voz diciéndolo.
Te amo… es así de simple y terrorífico, busqué mil formas de decirlo hasta que me di cuenta de que esa era la única, porque es eso lo que siento por ti…no es cariño, no es afecto, no es un capricho, no es sólo atracción. Es mucho más intenso que todas esas cosas y da mucho miedo ¿sabes?...
Claro que lo sabía, ella también lo había sentido por él hace diez años, y ahora no estaba muy segura de saber lo que estaba sintiendo, ¿qué sería aquella sensación que comenzaba en su estómago y explotaba en su corazón?... todo apuntaba a que seguía enamorada de Matt, pero ¿qué tal si no?... ¿qué tal si sólo estaba aferrándose al recuerdo para volver a sentir todo lo que había sentido a su lado?...
Tenía claro que se había enamorado de Takeru, pero también era consciente de que con él no había experimentado lo mismo que con el rubio mayor, quizás era porque había sido su primer amor, o porque lo suyo había sido un secreto, no podía decirlo con certeza, pero le asustaba todo lo que le estaba pasando, porque sin siquiera tocarla él la hacía sentir exactamente lo mismo que cuando eran dos adolescentes inexpertos, y eso no era lógico ni normal.
Pero es lindo sentirlo y espero que algún día llegues a sentirlo conmigo, o quizás con alguien más… ¿me esperarás?...estaré seis meses fuera y luego volveré por ti, lo prometo.
¿Por qué no lo hiciste entonces?... ¿por qué esperaste un año, eh? – susurró Kari con los ojos llorosos – tú y yo podríamos haber tenido una historia distinta a esta...
Te amo, pequeña...nos veremos muy pronto.
- Matt -
¿Por qué nunca se la envió?... ¿por qué tenía que haberla encontrado ahora?, nunca debió entrar en su cuarto, había sido un terrible error.
Cuando las primeras lágrimas se derramaban por sus mejillas presionó el papel con fuerzas y se dio cuenta de algo que no había notado antes, del otro lado podía verse algo escrito, así que dio vuelta la hoja y vio la misma letra de él, sólo que menos cargada y más desprolija, como si la hubiera escrito con prisa. Al leer las primeras líneas se dio cuenta de que era una canción, la misma que en ese momento tocaba Matt en su habitación a puertas cerradas, pues luego de que la chica se fuera descubrió que algo faltaba y supo inmediatamente que ella se lo había llevado, no sabía como se sentía al respecto, esa carta tenía diez años y contenía uno de los primeros temas de amor que había escrito, que por cierto habían sido pocos, pero jamás lo había lanzado, nadie más que él lo conocía, porque era acerca de ellos dos, y no estaba listo para compartirlo con el resto del mundo, para que los fans pudieran darle su propia interpretación, sólo había una manera de entender esa canción…
Y mientras deslizaba los dedos por la guitarra su mente volvió a llenarse de recuerdos.
La verdad es que una vez su manager lo había escuchado tocando ese tema en particular, lo hacía cuando se sentía solo y la extrañaba, que por lo general era en esos pocos momentos que podía estar solo en la habitación del hotel en el cual se estuviesen alojando.
- Ese sería un gran tema… es sensible, romántico, apasionado…tus fans lo adorarían, podemos incorporarlo en tu próximo disco…
- Olvídalo, eso jamás sucederá…
- ¿Por qué no?...
- Porque es acerca de una chica que significa mucho para mí…
- ¿Y ella lo ha escuchado?
- Nunca…
- ¿Entonces?
- No podrías entenderlo, es complicado…
- ¿Sabe ella al menos que la amas? – preguntó poniendo una mano sobre su hombro.
- No…
- ¿Y no piensas decírselo?
- Lo haré algún día…
- Está bien, es tu decisión de todos modos… sólo asegúrate de que no sea demasiado tarde…- susurró antes de salir de la habitación.
- Pues ya es demasiado tarde...- susurró al acabar la canción, en ese momento no se imaginó que Kari estaría leyendo la letra tratando de entonarla en algún ritmo improvisado, tratando de escuchar su voz cantándola para ella.
Cada uno estaba en su cuarto, pero ambos se encontraban sumergidos en las mismas emociones y recuerdos.
Y hasta aquí llega el capítulo...algunos comentarios antes de irme:
Una de las escenas que añadí es la de las compras, porque lo encontré divertido y la otra es el momento Takari que espero que les haya gustado, porque es una pareja que también me gusta mucho.
Me costó mucho escribir la carta, tenía claro desde hace tiempo esa escena, pero escribirla fue mucho más difícil de lo que pensé, quería algo que fuera romántico, mas no cursi, para que fuera creíble que la hubiera escrito Matt, a ver si me dicen qué tal quedó.
Cambié el summary por si les interesa, la verdad es el tercero que pongo y creo que es el que mejor resume la historia ahora que sé bien el rumbo que tomará. Muchas gracias a kamii por ayudarme con eso.
Ahhh y en cuanto al próximo capítulo, un pequeño adelanto, se vienen las despedidas de soltero y soltera ;)
Eso ha sido todo, realmente espero que les haya gustado y que estén muy bien, saludos :)
