CAPITULO VII

Las noches que siguieron fueron igual que siempre, aquel hollow seguía con la costumbre de dedicarse a luchar contra otros vacíos de menor nivel, sin embargo, en su mente sabía ya que por cada lección que recibiera de aquel ser, tarde o temprano tendría que pagar por ella.

Como todas las mañanas, los de primero estaban reunidos en el comedor, desayunando. Yuta estaba en su trance entre la realidad y el mundo de los sueños, Gaby intentando chinchar a db y Rido mirando con curiosidad como Nalya y Krunz se lanzaban alguna que otra pulla.

- Eh, frentegrande, pásame el cola-cao, anda.

- ¿ A quién crees que estás hablando enana? Como digas otra cosa así te arranco la trenza.

- Puff, menos mal, si me hubieses dicho que me ibas a dar un cabezazo me habría muerto de miedo, pero si es sólo eso….

- Si tienes agallas repítelo – Nalya se levantó y la cogió del uniforme haciéndola levantarse de la silla.

- ¿Qué pasa? – contestó la académica sin casi amedrentarse, un poquito sí, ya que la mirada de Nalya asustaba al más pintao - ¿no puedes rebatirme con palabras?

- Quizás seas tú la que no puede combatir con la fuerza… Con las zanpas seguramente no tendrías tanto valor….

- Me encanta ver que mis dos pupilas tienen tantas ganas de entrenar – Kaede había aparecido en aquel momento – Krunz, me alegro de que estés mejor.

- Rido, no olvides que hoy toca entrenamiento – indicó Wenmarc a su alumno.

- Lo mismo para ti Db – Meikram siguió a sus compañeros – y tú – dijo dirigiéndose a Krunzik y revolviendo su pelo- menudo susto nos diste.

La conversación seguía, sin embargo, en aquel momento, krunzik sintió que sus mejillas se enrojecían, ¿qué era aquello? Aquel gesto amable por parte de aquel chico la había afectado ligeramente. Sacudió la cabeza a ambos lados para reincorporarse a la conversación.

- Gaby, nosotras miraremos algo de introducción al kidoh – iba diciendo Sora – y…. lo harás con Koe… yo… no estaré disponible durante un par de días – dijo como excusa.

- Jajajaja, en realidad – siguió Meik – no se le da demasiado bien el kidoh.

- ¿Pero qué dices? – la joven morena le lanzó un pequeño puñetazo amistoso a su compañero, pero con la suficiente fuerza como para que le picara ligeramente - lo que pasa es que esta semana no tengo tiempo.

- ¿Qué te pasa enana? – aquella vez, dadas las circunstancias, Nalya consiguió irritar a su compañera más de lo normal - ¿por qué estás tan colorada? – dijo remarcando las palabras para hacer a todo el mundo consciente de la situación.

- Kruuuunz – Gaby la miró con sus ojos oscuros, penetrantes- no me estarás ocultando algo…

- ¿Eeh? ¿yo? Qué bah… - por su mente pasó el tema de la visita del hollow a su mundo interior, cosa que no había contado a nadie. Por un momento sintió una punzada de vergüenza, pero lo que importaba era reaccionar deprisa – para nada. "Nota mental: poner en evidencia a Nalya cuando la ocasión lo permita"

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Patios exteriores de la Academia.
Clase de introducción al Kidoh.

- Bueno, lo más importante para el conjuro que vamos a aprender esta semana, es que aprendáis a canalizar vuestra energía hacia las manos, aprender a manejar el flujo de vuestro reiatsu es fundamental. Un conjuro bien ejecutado equivale, no sólo a una correcta pronunciación del hechizo, sino también del manejo de la energía espiritual….

Todos estaban sentados en el patio, mientras el profesor, de pie, les explicaba la teoría para luego poder aplicarlo correctamente a la práctica. Una joven rubia hizo acto de presencia cuando la clase ya había empezado. Sus ojos verdes examinaron al resto de estudiantes y se fue a sentar al lado de Gaby.

- ¡¡Eh!! ¡¡Tú!!

- Sí, yo. Veo que te acuerdas de mí. ¿Qué está diciendo el viejo? Imagino que el típico discursito de usar bien el reiatsu y todo el rollo…. Igualito que el año pasado.

- Sí… ¿qué has hecho con mi estuche? – gaby frunció el ceño.

- Bueno... digamos que necesitas una renovación de imagen… así que lo he tirado.

- ¿¿Quéee?? ¿Qué has hecho qué?

- Lo he tirado. Era una cursilada.

- … ahora os iré repartiendo las hojas con la frase que tendréis que recitar….

- Oh, dios – dijo Hecate – ¿por qué demonios no me convalidarán las clases de teoría? Si tan sólo tuviese que presentarme a los exámenes… sería otra historia.

- ¿Cómo es que una chica de 2º A está repitiendo una asignatura? – dijo Gaby intrigada dejando un poco atrás el tema del estuche. Al fin y al cabo, que una persona tuviese que repetir una materia de primer curso y a pesar de ello estuviese en la clase de nivel más alto de 2º era algo bastante peculiar.

- Bueno… digamos que no lo hago mal del todo peleando y en el resto de materias, pero el kidoh…. Como que no acabo de asimilarlo, no me parece especialmente interesante, una buena pelea es aquella en la que usas todas tus habilidades físicas combinadas con la estrategia para ganar, utilizar kidoh sirve tan sólo para ponerlo "más fácil", no es nada emocionante….

Gaby tenía intención de aprender kidoh, sin embargo las palabras de la joven, la pasión con la que habló acerca de disfrutar una buena pelea le impactaron bastante, y aquel rechazo al kidoh le recordó sobremanera a su senpai Sora, quién quisiera admitirlo o no, había endiñado a Koe a su pupila para que se encargara de instruirla en aquel arte. Las dos académicas no hicieron demasiado caso al resto de la clase, inmersas en conversaciones triviales, acerca de la lucha, la academia y… como no, estando Gaby como una de las interlocutoras, de algún que otro chaval con buen aspecto que había en la clase. Cuando ésta finalizó, una pequeña semilla de amistad había comenzado a crecer.

- Creo que te pasaste un poco – decía Rido mientras clavaba sus ojos en su compañera pelirroja, como siempre, fascinado e intentando entrar en la fortaleza que aquella chica ofrecía a toda persona que se le acercara.

- ¿Qué me pasé? Vamos por favor… además, ni que fueras mi padre, Rido, no te incumbe lo que le diga a la enana.

- ¿Sabes qué opino?

- No me importa… pero imagino que cuando acabe la frase acabarás largando….

- Me conoces bien – contestó sin perder la sonrisa – creo que vuestra curiosa "relación" acabará convirtiéndose en amistad.

- Tu te chutas…

- Sí, he de hacerlo… si no no sé como podría aguantar vuestras discusiones… de hecho ya para acabar de confesar, es Kae el que me suministra la hierba, al fin y al cabo a él sí que le tenéis desquiciado…. – respondió irónicamente.

- Podrías pasarme a mí también un poco – Db se incorporó a la conversación – hoy parece que Gaby está entretenida con la chica esa de segundo, pero normalmente me tiene frito, si le consiguiese colar un poco en la comida…

- Jajaja, eso es que no te impones, Db-kun, nunca debiste permitirle que empezara a llamarte pollito….

- Hay que ser cursi… - resopló Nalya.

- Al menos es mejor que frente-grande – apuntó de nuevo Rido, alejándose como medida preventiva ante una posible reacción de la chica.

Tras hacer repetir a los alumnos el hechizo repetidas veces, se pusieron en fila para intentar realizar los conjuros.
El kidoh que iban a ejecutar era muy básico, simplemente materializaba una cantidad de reiatsu en forma de luz, algo un poco más complicado que crear una bola de energía espiritual en la mano, ya que implicaba una transformación de la misma, pero perfecta para iniciarles en las artes demoníacas. Krunzik y Db fueron de los primeros en intentarlo. Primero centraron en enviar una parte considerable de los espiritrones que fluían por su cuerpo hacia las manos, tras lo cual se dispusieron a recitar el cántico. En ambos casos, una especie de chispa apareció en ambas manos, tanto en la de uno como en la de otro, creciendo y disminuyendo como fruto del descontrol que tenían de la técnica. Tras fluctuar de esta forma unos segundos, ambas luces se apagaron.

- Bueno, no está mal para empezar – indicó el profesor - a ver si para el final de la semana tenéis ya la técnica totalmente asimilada.

Con Rido y Nalya pasó algo similar, Rido consiguió mantener la fluctuación algo más controlada, tras lo cual remarcó éste acontecimiento metiéndose con su compañera quién le propinó un sonoro, aunque apenas indoloro golpe, al parecer últimamente estaba gastando todas sus energías en pelear con Krunz

Al acabar las clases, Koe estaba esperándolos.

- Hola chicos – dijo la joven rubia sonriendo con su habitual simpatía.

- Bueno Yuta – iba despachando Db – te vemos después del entrenamiento.

- Yo no entreno hoy – contestó ella – ahora toca siesta.

- Vamos, Yuta, tú también necesitas entrenar, si no, no llegarás a ninguna parte – observó Krunzik.

- Para que lo sepas – contestó la aludida dando una pequeña toba a su compañera en la frente – algún día seré vuestra oficial, vuestra superior, incluso taicho.

- …

- ¿Qué pasa? ¿por qué me miráis así?

- … bueno, Yuta, que no hace falta que te las des de interesante – prosiguió la joven de la trenza – que te vemos después del entrenamiento.

- No, si tiene razón – contestó la senpai – he venido a por Gaby, repasaremos lo que habéis dado hoy en clase. Yuta está ya muy avanzada en su entrenamiento, no le hace falta volver a entrenar en lo que queda de semana.

- Veis – contestó ella sonriente y lanzando una mirada a Krunzik que prometía venganza…

Cuando llegó a la habitación, Yuta ya estaba roncando mientras hablaba en sueños "…traedme mi sillón… si… ahí… bien, bien… os subiré el sueldo… "

De nuevo estaba en aquel paraje, en el que ya pasaba el 40 de las horas del día, convirtiéndose en "su otra vida", preparada para, a lo largo de la noche, combatir desde otro cuerpo con las criaturas de aquel mundo. Cuando a la mañana siguiente el sol comenzaba a inundar la habitación. El arrancar la habló directamente una milésima antes de que su consciencia volviera a la SS.

Parece que no seré el único al que te enfrentarás… si sobrevives a lo que viene, habré estado en lo cierto al haberte elegido… no me falles, o si no nunca verás el día en el que te enfrentarás a mí.