Hola a todos, por favor no me asesinen, se que tarde demasiado en actualizar, pero estoy terminando el trimestre en la universidad lo que se traduce a que no tengo tiempo de nada. La buena noticia es que ya tengo casi listo el próximo capítulo y volveré a actualizar muy pronto. Quiero agradecer a todos los seguidores de esta historia, a todos lo que se toman un tiempo para escribirme que les pareció el capitulo : CASSIOPEA14763, CookieAbii, Raquel1292, Solunarox y todo aquel que ha leído.

Ya tendré todo el tiempo del mundo para actualizar rápido. Espero que les guste este nuevo capítulo.

El maravilloso mundo de Harry Potter no me pertenece, desgraciadamente. Lo demás es mío. Salió de mi pervertida y romántica cabeza.

Se aceptan lumus, avadas, imperius, cualquier cosa que venga de ustedes. Dejen reviews, asi me incentivo a seguir escribiendo y actualizo más rápido.

Capitulo 7

Suaves y cálidos labios estaban pegados a los de ella, cerró los ojos y dejó de respirar, parecía que el mundo se hubiese congelado por esos momentos, una mano tibia se acerco a su cintura atrayéndola. Parecía un beso de niños, con mucha timidez y nerviosismo, ¿tierno?, ¿dulce?... Era verdad, nunca la habían besado así, con tanta precaución.

Hermione no quería mover ni un solo musculo de su cuerpo, no quería romper esa conexión, apretó más los ojos cuando el chico soltó el beso para dirigirse explícitamente al labio inferior, produciendo un jalón desconocido en su vientre. Podía jurar que Malfoy suspiro entre sus labios cuando su otra mano masculina se dirigió a su mejilla. Malfoy era un cumulo cálido que contrastaba con su duro pecho en el cual Hermione pudo sentir un corazón acelerado como el de ella, su aliento masculino llego a su boca, ella seguía con el cuerpo tenso y unas ganas de abrir sus labios para explorar la lengua del rubio, pero este, a pesar del calor del momento tenia los labios unidos, suavemente depositados contra los de la castaña, como si siempre debieron estar ahí.

El sonido de una puerta al abrirse puso en alerta a la chica, alejo a Malfoy de un golpe, su cuerpo gritaba por la falta de calor de él, pero su cabeza giro en dirección hacia el sonido y la luz de la habitación de Ginny se filtro en el pasillo. Malfoy también se dio cuenta de eso y para rabia de la chica, sonrió de lado, travieso, al parecer muy divertido al ser descubierto.

Hermione le dedico una mirada de odio, pero aun así agarro al chico de la mano, lo arrastro hacia el piso y se escondieron en la mesa de la cocina. Ahí, agachados, sus cuerpos estaban pegados uno al otro la chica no pudo evitar sonrojarse hasta más no poder. Presto atención a los sonidos de la sala, al parecer Ginny o Luna solo habían ido al baño, luego de unos minutos en los cuales Malfoy no dejaba de mirarla con suma atención y muy divertido, escucharon como nuevamente la puerta se cerró.

La Gryffindor tomo nuevamente a Malfoy de la mano y arrastro rápidamente hasta su habitación, puso un hechizo silenciador y cerro también la puerta con magia.

-Vaya Granger…no sabía que te había gustado tanto nuestro pequeño beso, no pensaba ir tan rápido pero si tu insistes- Hablo por fin el rubio, con mucho humor.

-¡Cállate hurón oxigenado! No estás en mi habitación para nada que tu pervertida imaginación cree. Estas aquí porque te voy a matar y no quiero que nadie escuche- dijo muy sonrojada y enojada.

-Oh…entiendo- Draco dejo de mirar sus piernas y dio un pequeño paseo por su cuarto- Que linda habitación Granger-

Los segundos pasaron y Hermione no sabía que responder, así que siguió con lo que le dictaba la razón- Explícate Malfoy, ¿Qué haces a estas horas en mi casa?-

Luego de la inspección Malfoy volvió a posar sus ojos grises en la castaña, parecía sumergido en sus pensamientos, pero la miro con una sonrisa- primero ¿me puedo sentar?, no seas maleducada Granger-

Lo dudo unos segundos -está bien, siéntate pero empieza hablar ya o te hechizare- hablo apuntándolo con la varita.

El rubio se sentó en el medio de la cama, acomodando las almohadas bajo su cabeza, cruzo sus manos debajo de su nuca y sonrió antes de hablar nuevamente- que agradable cama tienes Granger, realmente me están gustando tus cosas-

¡Malfoy mas mi cama una excelente combinación!- un pensamiento travieso la hizo enfurecer mas.

-te lo advierto Malfoy. Habla o te iras de aquí como un hipopótamo-

-vaya… no tienes humor. ¿Es que acaso no escuchaste?, estoy aquí, frente a ti- se levanto de la cama de un salto, con una agilidad que Hermione no había visto desde sus años en Hogwarts. Por un momento le recordó a una serpiente que estaba en acecho de su presa, un escalofrió le recordó también, que ese hombre que caminaba con mucha seguridad hasta ella, la había hecho sentir deseada, tan solo posando sus labios, sin siquiera haber profundizado el beso.

-Aléjate- se escucho decir en un susurro, cuando el chico estaba muy cerca de ella.

-Me alejare si respondes que si Granger- acercó su mano hasta su mejilla que ardía a su contacto- Sal conmigo, mañana, vamos a cenar, vamos a donde quieras, pero ten una cita conmigo- su voz arrastraba las palabras, lentamente, como tentándola a callar el sonido besándolo.

-¿Por qué crees que diría que sí?- se esforzó en alejar la atracción de su voz.

-Porque sé que disfrutaste nuestro pequeño beso. No quiero mentiras, se que dirás que no, que lo odiaste, que me odias, pero tú y yo sabemos la verdad- frente a ella, Malfoy se veía más humano de lo que recordaba, su piel era cálida, sus dedos acariciaban su mejilla dulcemente, sus ojos mercurio la miraban expectante y vio como tragaba en seco. Malfoy estaba nervioso.

-¿Qué pasa si digo que no quiero salir contigo, Malfoy?- pregunto tentando el terreno.

El chico dudó durante unos segundos- Tendré que seguir insistiendo Granger. Ya me quedó muy claro que contigo nada es fácil, pero eso no quiere decir que no valga la pena-

Esa respuesta la descoloco, sus labios formaron una perfecta O.

-¿y si digo que sí, me dejaras tranquila?- su cerebro gritaba que se arrojara a sus brazos y lo besara callándolo de una buena vez. Apretó sus puños esperando una vez más, que a pesar de sus negativas, que el chico siguiera insistiendo.

-Eres una gran masoquista-

-Te doy mi palabra de Slytherin que te dejare tranquila, solo una cita-

-¿Puedo preguntarte algo? Y espero no tener que ir a buscar veritaserum- fijo sus ojos, retándolo, quería descubrir si existía algún indicio de mentira en la respuesta.

-tienes mi palabra Granger, dime-

-¿Cuál es la finalidad de tener una cita conmigo si no tendremos otras?, y entiendes que si salimos no quiere decir que nos acostaremos, ¿verdad?, si digo que sí, no quiere decir que hare algo que no quiera, Malfoy. Y ten por seguro, que se defenderme perfectamente-

El ambiente se torno serio, por un segundo Hermione se arrepintió de cortar la magia que había entre ellos, pero era necesario, aclararle de una buena vez por todas, que sin importar lo que él hiciera en la supuesta cita, ella no iba a acostarse con él.

Malfoy la taladro con sus ojos mercurios líquidos, parecía buscar las palabras exactas. Ya en su rostro no había humor ni picardía. Estaba serio mientras su mano derecha hacia pequeños círculos en su mejilla.

-Granger, Granger, Granger… se perfectamente que tu magia, tus puños y palabras pueden desarmar a cualquiera. Y si, fui un poco vulgar al haber interrumpido en tu departamento ofreciéndote tener un encuentro sexual nada más. Hay muchas cosas que quiero encontrar respuesta y entre esas, está…- dudó nuevamente- atracción que siento por ti. Dices que no quieres salir conmigo. Ahora te pregunto, no a la Granger que responde las preguntas de memoria, si no a la mujer que veo a veces asomarse. No me interrumpas por favor- sus palabras volvían hacer hipnóticas, seductoras mientras sus caricias la atontaban- dime Granger… si yo te diera igual, si realmente me odiaras todavía, si solo sientes indiferencia por mi…- sus labios volvían a estar peligrosamente cerca de ella, pero esta vez de dirigieron hacia su frente y como si quemara, el beso produjo un escalofrió hacia su columna- ¿te hubieses dejado besar por mi?-

El rubio se separo dejando a la chica más inteligente de su generación sin respuesta.

-Tu silencio me complace Granger, no tienes idea- le guiño un ojo pícaramente- paso por ti mañana a las 8. Que tengas dulces sueños. Tranquila, me desapareceré desde aquí, no queremos que tus amigas me vean-

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Ron Weasley sabía que algo muy malo estaba pasando y Harry no quería comentarle, ¿Es que acaso Hermione no pensaba responderle?, iba a seguir sin hablarle eternamente?. Si, el había sido un idiota, más que un idiota un Troll por haberla dejado, pero no se pensaba arrepentir mas. El necesitaba eso, necesitaba madurar, necesitaba distanciarse un rato de su pareja para poder pensar las cosas mejor. La guerra los cambio a todos, al último de los Weasley lo hizo vivir apresuradamente sin medir las consecuencias, pero la verdad es que a pesar de amar a Hermione mas que a nada en el mundo no estaba seguro de poder ofrecerle lo que ella quería "un feliz para siempre" aun eran jóvenes, aun podían tener otro tipo de experiencias, otras aventuras y Ronald recordaba que cada vez que llegaba al departamento que compartía con su prometida le faltaba el oxigeno. Había empezado con cosas pequeñas, como cuando ella decidió el color de las paredes, con tal… son cosas que hacen las mujeres, pero luego ella empezó a tomar control de todas sus decisiones, hasta que en el último tiempo él prefería estar más tiempo afuera que con ella.

El pelirrojo sabía que había sido muy inmaduro, dejó que todo explotara como un vociferador, no supo controlar la situación. La mujer de sus sueños se había vuelto una rutina y él lo dejo todo a manos del azar.

Eso fue hasta hace una semana que vio a una fotografía de Fred, su hermano por más que fuera un bromista habría sentado cabeza con la chica indicada. ¿Y quién más que Hermione?, ¿Quién conocía mas a Ron que ella?, ¿Con sus defectos y virtudes?. Solo ella.

Si ella le daba una oportunidad, haría todo diferente, haría que Hermione y el nunca cayeran en la rutina de una relación monótona, que ella no tomara todas las decisiones.

Harry le había dicho esa noche que Hermione aun no había respondido. Ron sintió un nudo en el estomago, tal vez el había llegado tarde, pero solo existía una forma de averiguarlo y era hablando con ella.

Viendo la ventana de su habitación, recordó el cuerpo caliente y pequeño de Hermione, hoy la hacía tanta falta…

-El lunes hablare con ella- se dijo a sí mismo y se volteo para poder dormir.

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Blaise Zabini se había levantado de un excelente humor. El sol del domingo se filtro por todo su departamento, parecía que hasta el clima parecía detener el invierno que cada vez se acercaba mas para darle un poco de calidez.

El chico tomo un baño y se fue al departamento del su amigo rubio. Hoy iría almorzar con Ginny y nada ni nadie podrían dañar esa sensación de que por fin las cosas empezaban a progresar en su vida.

La noche anterior, al final de la cena, Ginny había aceptado almorzar con él, después de varias veces insistiendo. Habían muchas cosas que lo volvían loco de esa mujer, tenía la dosis perfecta de seguridad, belleza, sex-appeal, humor e inteligencia. ¿Cómo el tonto del niño que sobrevivió no había conservado semejante mujer?, mejor para él, por fin tendría un chance para conocerla mejor.

Una vez en el departamento Malfoy, Blaise vio que contra todo pronóstico su amigo estaba despierto.

-Pensé que tendría que hechizarte para que pudiéramos hablar, ¿Qué haces despierto?, apenas son las 10 de la mañana. ¿Está todo bien?-

Malfoy estaba tomando café oscuro, observando a su amigo- ¿Y a ti quien te invito a mi casa?, recuérdame porque los dejo aparecerse sin avisar-

-Porque somos tus hermanos y fuera de tu terrible humor mañanero me amas-

-¿Quieres café?, así dejas de hablar tantas tonterías- el moreno sonrió feliz. Se sentó en el sofá junto a Draco.

-Ya sé porque tienes ese humor horrible en las mañanas- empezó Blaise- te hace falta despertar con el calor de una mujer-

-Eso no lo pongo en duda. En cambio de eso, a la primera persona que veo es a ti, ¿Quién no estaría de mal humor?- Draco se rió al igual que su interlocutor.

-En serio hermano, ¿No has pensado en buscarte alguien?-

-No-corto seco el rubio.

-¿No has pensado invitar a alguien a salir?, yo te veo con alguien no se…digamos que castaña, si… alguien inteligente, necesitas una compañera que este a la par contigo-

-No-

-No se… yo te veo- Blaise puso las manos en sus sienes imitando a la profesora Trewlaney en sus años de Hogwarts- yo te veo con una chica que conoces de la infancia, que antes fue tu enemiga pero ahora no puedes despegar tus ojos de ella-

-Eres pésimo adivinando las cosas Blaise. ¿Quieres que salga con Granger?-

-Pues a Theo y a mí nos encantaría que salieras con Hermione-

-¿Theo también está metido en la conspiración?-

-No es conspiración. La verdad es que sé, porque te conozco, que tu y Hermione tienen algo. Los demás son muy ciegos para no verlo. Pero yo te conozco mucho. ¿Sigue acosando tus sueños?-

Malfoy lo miro a los ojos por unos segundos, como meditando si decirle la verdad o no.

-si, Granger me molesta en todos mis sueños-

-¿Por qué no la invitas a salir? Al final, después de tanto insistir Ginny saldrá conmigo almorzar en unas horas-

-Ya lo hice- dijo Draco como restándole importancia.

-¿¡QUE!?-

-Que ya invite a salir a Granger y saldremos hoy a cenar-

-¿POR QUE NO ME HABIAS DICHO NADA?- grito Blaise, causando risas del rubio.

-porque no habías preguntando antes. Deja el interrogatorio, ¿Para qué vienes a molestar mi mañana?-

-¡Idiota!. Algún día tendrás que hablar con alguien de lo que tienes con Hermione y no estaré ahí para escuchar, además, ¿Qué es eso de que la llames por su apellido?, ayer nos dio permiso a todos para decirle Hermione-

-¿Viniste aquí a joderme la mañana o a hablar de Weasley?- Draco seguía sin querer hablar sobre su próxima cita con Hermione, así que Blaise dejo de insistir.

-Quería preguntarte si era bueno llevarle una rosa a Ginny en nuestra primera cita. Pensé en una sola, una gran rosa roja-

Draco medito mucho la respuesta- ¿sabes qué?, robare tu idea-

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Hermione aun no sabía cómo explicarle a sus dos mejores amigas que iba a tener una cita con Malfoy. Ginny había salido a almorzar con Blaise y aun no habían regresado. El reloj marcaba las 7 y si quería estar lista a las 8 de la noche tendría que empezar ya a arreglarse. Luna estaba en la sala viendo la televisión, amaba el aparato Muggle que la castaña había traído de la casa de sus padres, algunos gritos y suspiros de la sala le anunciaron a Hermione que Luna estaba viendo American horror Story.

Después de tomarse un baño, salió en toallas hasta la sala donde vio a la rubia cubriéndose los ojos con un cojín del sofá.

-¿Luna?, ¿puedo hablar contigo?-

-¿sabes que indudablemente, el rubio es el malo más atractivo que he visto?- dijo sin despegar los ojos de la serie. Se refería a Tate, uno de los retorcidos personajes de la serie.

Si, Malfoy es atractivo y es malo y voy a salir con el-respondió esa vocecita en su cabeza que queda vez se salía más de control.

-Luna, quiero contarte algo- la rubia miro a los ojos a Hermione-

-dime-

Hermione respiro hondo y continuo- voy a salir con un chico, a las 8. Y no sé como lo tomaran ustedes-

-¿Saldrá son Malfoy?- dijo suavemente Luna. A Hermione la pregunta la tomo por sorpresa, de no ser porque estaba sentada se hubiese caído.

-Si. ¿Cómo supiste?- a veces hasta la Gryffindor subestimaba a Luna.

-Porque escuche su voz cuando vino ayer, los vi escondidos debajo de la mesa pero pensé que estaban cómodos ahí, así que no quise interrumpir-

Para Hermione fue como un balde de agua fría. Pero así era Luna, entendía más de privacidad que cualquier otra persona que conociese.

-¿Entonces no estás en contra?, solo será por esta vez, es que Malfoy no deja de insistir-

-No me gusta que te mientas Hermione. Si saldrás con Draco es porque te gusta y ya. Y el me cae muy bien. Así que vamos a ver que te pondrás para tu cita-

Hermione estaba en shock y se camino junto con la rubia a su habitación a vestirse y maquillarse.

Era verdad, a ella le gustaba mucho Malfoy, sin importar las 300 excusas que dijera o que se dijera, la atracción que sentía por ese hombre iba más de lo racional. Como el también decía.

Unos jeans y un suéter rojo ajustado a su cuerpo, fue lo que decidió ponerse por fin la leona, pues el clima indicaba que estaban entrando al invierno. Una Luna la observaba desde su cama dando un visto bueno cuando se aplico un poco de maquillaje y perfume.

-Estas preciosa- dijo con una sonrisa la Ravenclaw- si llega Ginny le diré que estas con Malfoy. No creo que se lo tome a mal-

A las 8 en punto tocaron la puerta del apartamento y el estomago de Hermione empezó a protestar por los nervios.

-Es él Luna, deséame suerte-

-Como dice el libro que estoy leyendo, que la suerte este siempre de vuestra parte- Hermione se rio con las ocurrencias de su amiga y como se tratara de un hechizo, sentía su pulso acelerado y sus piernas temblando.

Vamos Hermione, tu puedes, es solo el tonto de Malfoy, ¿enfrentaste tantas cosas desde los 11 años y no puedes controlarte con el hurón?

Respiro profundo y abrió la puerta. Ante ella estaba Malfoy vestido con un jean y con un suéter negro y bufanda. Vio como tragaba en seco cuando poso sus ojos en sus labios y a modo de saludo sonrió de lado.

-¿Lista Granger?-

¿Estaba lista para salir con su enemigo de la adolescencia?, ¿Para exponerse al hombre que la insulto por su sangre?, ¿Para probarse que tenia autocontrol para no lanzarse a sus labios y besarlo como cada parte de su cuerpo lo llamaba?, ¿Estaba realmente lista para olvidar el pasado? Y luego de unos cuantos segundos, no solo le respondió a él sino se respondió a cada una de las preguntas- Si, Malfoy, estoy lista-

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El titubeo en los ojos de Granger por unos segundos lo hizo dudar. ¿Se habría arrepentido de salir con él?, pero luego, la mujer le sonrió como nunca lo había hecho en su vida y le dijo que si estaba lista.

Esta noche Granger esta hermosa, el rojo la hacía ver más sexy, ¿Sabría esta bruja que los labios rojos la hacían ver tan apetecible?, o que ¿esos suéter que usaba resaltaban el valle de sus senos?. No. Draco sabía que esta mujer no tenía la mejor idea de lo que provocaba en él.

-¿A dónde vamos Malfoy?, no sabía que ponerme, porque no me dijiste a donde iríamos-

-Estas perfecta como estas, como siempre- se le escapo al chico, pudo ver como las mejillas de la bruja se ponían rojas.

Cuando salieron del apartamento Malfoy quiso hacer su primer movimiento. Abrió la puerta para la chica y cuando cerró delicadamente tomo su pequeña mano entre las de el, sintió como el cuerpo de Granger se tensaba, pero no la soltó.

-Es que tengo frio Granger- susurro el chico pero continuaron caminando y ella cruzo sus dedos con los de el. Draco sonrió para si, la chica estaba cediendo.

-¿Me dirás a donde vamos?-repitió la chica.

La noche oscura en el Londres mágico era perfecta para ellos, a pesar del frio y de ser domingo había muchos magos en las esquinas, disfrutando de un paseo antes de dirigirse a sus casas. Algunos restaurantes estaban abiertos, heladerías y se podía escuchar música de algunos de estos puestos.

-No. No te diré- respondió el mientras seguían caminando.

-¿Piensas secuestrarme acaso?, Luna sabe que salí contigo-

-amaría secuestrarte Granger, pero no. Ordene comida china, espero que sea de tu agrado-

-si me gusta. ¿Pero donde comeremos?, ¿en el restaurante?-

-no-Draco se paró en seco y la miro a los ojos, pudo ver como la chica se empezaba a poner nerviosa cuando mordió sus labios rojos- deja de controlarlo todo, Granger. Te prometo- subió su mano a una de sus cálidas mejillas, no pudo evitar tocarla, cada vez que la tenía cerca necesitaba tocarla, sentirla, respirarla- que no te hare daño, solo quiero poder tener algo de privacidad contigo. Un restaurante está lleno de personas, quiero poder pasar un rato agradable contigo. Podrás irte cuando quieras, no te detendré, no te hare nada que no quieras hacer- las mejillas de la chica subieron otro tono más rojo- y prometo no faltarte el respeto Granger. ¿Vamos?-

La chica respiro profundo- vamos- suavemente le pego con el codo en las costillas mientras sonreía- no soy controladora-

-si lo eres y es algo que me gusta- la boca de Draco parecía tener vida propia, se puso muy nervioso pero ya el daño estaba hecho, pero aun así Granger seguía caminando con una sonrisa.

-Debo pensar entonces que vamos a tu famoso apartamento, ¿no es así?-

-aja- dijo arrastrando las palabras.

-¿Queda muy lejos de aquí?-

-no- respondió el rubio- solo quería caminar un rato contigo, asi no estarías tan nerviosa-

-Hurón. También puedo saber que estas nervioso- dijo esto mientras se reía- igual a sido una buena idea. Me gusta caminar-

-Nos apareceremos adentro, mi piso es el ultimo y no me gusta subir tanto las escaleras- Granger acerco su pequeño cuerpo al de el, puso sentir el olor de su cabello castaño, paso su brazo por su cintura y la miro a los ojos.

-deberíamos aparecernos- dijo Hermione sonriendo cuando el se quedo perdido entre sus ojos castaños, quería besarla, ahí, afuera, no importaba. La acerco aun más y los labios del chico quedaron en su frente y se aparecieron en el departamento.

Antes de salir, Draco había dejado todo ordenado para la visita de la leona. Había ordenado varios platos de comida china.

-adelante, ponte cómoda, ¿te ofrezco algo de tomar?, ¿quieres una copa de vino?-

-agua estaría bien- le respondió la bruja quien parecía estar sumergida mirando todo el departamento del chico. Se sentó en uno de los sofás negros mientras que Draco destapaba una botella de Champagne.

-se que quieres agua, pero creo que esta ocasión amerita algo como esto- dijo sentándose al lado de la chica-

-¿Por qué esta ocasión lo amerita?- dijo mientras aceptaba una copa.

-Porque dos antiguos enemigos están sentados hoy juntos. Salud por eso Granger-

Granger sonrió y después de chocar las copas tomaron un trago- ¿Sabes que está mal en todo esto Malfoy?- dijo la castaña mientras cruzaba las piernas. A Draco se le antojo un gesto muy sensual, tuvo el impulso de tocar esas piernas pero se resistió y volvió a la conversación-

-Dime que está mal, Granger-

-Que sigues llamándome por mi apellido, ¿Esto es una cita verdad?- sonrió de lado la mujer.

-Tienes razón, pero tú también me llamas por mi apellido-

-Es el hábito-

Draco tomo las dos copas y las dejo a un lado, sobre la pequeña mesa que tenía su sala.

-Yo también soy un hombre de hábitos-acerco su cuerpo al de Granger, lentamente para no asustarla y tomo uno de sus rizos mientras que la chica volvía a sonrojarse por la proximidad- puedo habituarme a esto- se volvió acercar otro poco mas- por ejemplo, a tus labios rojos- acerco ahora su rostro. Quería besarla ya, pero también se había prometido que ella seria quien lo besara, quería demostrarle que lo que ella sentía era real y muy fuerte.

-entonces… -susurro Granger- ¿me llamaras por mi nombre?- parecía tener dificultades para hablar, mientras se mordía aun mas los labios, ella estaba esperando a que el la besara.

-Hermione- susurro el chico y sus alientos chocaron-

El silencio se apodero de la sala, sus labios estaban a punto de rozarse y algo animal estaba a punto de apoderarse del rubio. Pero quería que ella cortara la distancia.

-¿Por qué no me besas, Hermione?- percibió el escalofrió cuando dijo su nombre. El también lo había sentido, era como una corriente que se había instalado en todo su cuerpo cuando estaba cerca de ella.

-Draco…-dijo la chica- primero vamos a comer- la chica se alejo de él y le sonrió triunfante- tengo hambre- giro su rostro y le dio un pequeño beso en la mejilla para luego levantarse del sofá y dirigirse al comedor.

Nadie había hecho semejante acto con él. Ella estaba a punto de besarlo pero lo esquivo. Sonrió abiertamente mientras negaba con la cabeza. Realmente Granger, bueno… Hermione era la bruja mas lista que había conocido.