CAPITULO 7
(Pov Vladimir)
Respire hondo lavando rápidamente mis manos cubierta de sangre.
No podía creerlo, otra vez había pasado.
Rashier no dejaba que tuviera un momento de sosiego, pero agradecía que nunca hubiera aparecido cuando estaba cerca de Rosa María, porque antes de hacerle daño a esa era capaz de volarme la cabeza.
Me mire en el reflejo del espejo que estaba en el baño arriba del lavamanos.
Estaba cubierto de sangre, mi camisa blanca y mis vaqueros.
Mire hacia un lado del lavamanos, y pude ver los cuchillos que había utilizado esta vez. Y a su lado ese corazón, y el pulmón derecho de esa chica.
¿Quién era?. No lo sabía, y la verdad ya no me importaba. Lo hecho, hecho estaba, ya no podía volver el tiempo atrás.
Mire a mi alrededor, el baño era simple. De un cuarto simple, de un hotel simple. Olvidado del mundo.
Conocía el dueño hace años, en realidad Rashier, conocía el dueño y una buena suma de dinero hacia que tenga la boca cerrada. En este hotel, pasaban muchas cosas.
Mi móvil comenzó a sonar con el tono de timbre del "El Padrino", todos en la familia Casannova teníamos el mismo tono de timbre. Era una costumbre.
-hola -dije cuando cogí el móvil para hablar.
-hijo -era mi padre -debo hablarte, ¿donde estas? -.
-he tenido que salir... un amigo me ha llamado -.
-ven a casa ahora mismo -.
-vale, vale, estoy en camino -mentí y colgué.
Debía limpiarme y limpiar todo. Guarda esos órganos en el mismo congelador de siempre, y luego ir a la casa Casannova.
Aquí no había pasado nada.
(Pov Jacob)
Seguí a ese seguridad hacia el despacho de duque, me había llamado.
Para matarme o más bien para decirme algo.
Entre y allí estaba ese hombre fumando ese puro. Dos de sus hombres se pusieron a mis espaldas.
-seré rápido -dijo duque -
No pude decir nada que siguió hablando.
-el asesino es alguien de mi familia, y no entregare a nadie de mi familia así que usted tiene dos opciones -me miro levantándose de ese sofá de cuero -uno, aceptar este trato. Pondré a mi disposición a todos mis hombres para que usted y su compañera atrapen al asesino que más le guste, el que quieran, y, caigan en el todos los cargos que se le imputan al miembro de mi familia. O, los matare. Decida, soy un hombre ocupado -.
