Disclaimer: Estos maravillosos personajes no me pertenecen si no al grandioso Masashi Kishimoto, pero la historia si.
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Capítulo 7: Dolor y sufrimiento
Sakura abrió sus ojos lentamente, se sentó en la camilla y registró a la habitación, estaba sola, seguramente Sasuke se encontraría en el colegio lo más seguro; se levantó de la cama y fue a ver el exterior que se encontraba en su cuarto, un día nublado, el viento suave hacía que las ramas de los arboles danzarán a su compás y una sonrisa se dibujó en su rostro, hoy era el día que saldría de esa pequeña prisión, volteó a ver el reloj, mascaban las diez y media de la mañana, fue al baño a arreglar un poco su cabello, al parecer ese día no andaba de renegado como los otros días, salió de la habitación contenta a decirle la gran noticia a Itachi, pero se detuvo en seco al ver dos enfermeras saliendo de su habitación.
-Pobre hombre… -dijo una entristecida.
-Qué lástima, es tan joven-mencionó la otra, y juntas se marcharon, Sakura sintió como sus piernas temblaron, tal vez era una habitación equivocada, una vez que las enfermeras se marcharon de su vista caminó a paso veloz y entró a la habitación, estaba limpia, ¿dónde estaba Itachi? Sintió como el miedo se apoderaba de su mente y cuerpo, cuando oyó una puerta y vio a Itachi salir del baño, limpiándose la cara con una toallita.
-¿Qué haces aquí tan temprano?-le preguntó Itachi a la chica quien seguía estática, al ver que esta no respondía se acercó un poco a ella-¿Qué tienes?-la chica tembló un poco pero luego pero luego suspiró y trató de sonreír pero le fue imposible.
-Pensé que tú….-no podía decirlo, no es que a ella le afectará tanto, si había agarrado cierto cariño por Itachi, pero al pensar como Sasuke se pondría, la tristeza de haberlo encontrado una sola noche y al día siguiente no volverlo a ver de la misma manera, un dolor inmenso se apoderaría de él.
-¿Qué estaba muerto?-preguntó un poco serio, la chica se limitó a asentir con la cabeza.-Todavía no, gracias a Dios-mencionó el hombre dando un suspiro, y sonrió tratando de animar a la muchacha-Tengo algo que decirte, y sé que tú lo tomarás con más calma que Sasuke-agarró a Sakura del hombro y la dirigió cercas de su cama y la sentó, luego sacó unos papeles y se los dio a Sakura.
-¿Qué es esto?-preguntó ella tratando de leer rápido para entender de lo que se trataba.
-Son las compañías de nuestra familia-dijo Itachi estando de pie y observando a la chica fijamente-Necesito que Sasuke las firme para que sea él-tosió un poco-el nuevo dueño de las dos compañías-Sakura leyó un nombre, "Madara Uchiha".
-¿Quién…quién es Madara Uchiha?-preguntó Sakura quitando la vista del papel.
-Es, nuestro tío-mencionó el pelinegro-El es dueño también de la mitad de ambas compañías, Uchiha y Sharingan, me imagino que las has escuchado alguna vez, ¿o me equivoco?-preguntó sentándose al lado de ella.
-Por supuesto, son compañías muy importantes-mencionó la pelirrosa.
-Cómo tu sabes, ya no me queda mucho tiempo en este mundo, y necesito que esos papeles sean firmados por Sasuke-volvió a toser-y sean entregados en las oficinas de ambas compañías.
-Está bien-dijo la chica sonriéndole.
-Sabía que tú lo tomarías con más calma-dijo Itachi poniendo una mano sobre su frente.-Conociendo a Sasuke, de seguro es muy impulsivo.- volteó a ver a Sakura.
-Pues, cuando lo conocí, el era muy serio, bueno, lo es, con los demás, pero conmigo, no lo sé, él es diferente-dijo la chica mirando al suelo fijamente.
-¿Era un cubito de hielo verdad?-la Haruno asintió-Vaya, si que eres una chica especial-dijo el sonriéndole, Sakura sintió un leve ardor en sus mejillas.
-¿Por qué dices eso?-preguntó un poco apenada.
-Me imagino que es todo serio y apático con los demás, y contigo, demuestra cómo es en realidad.-le dijo este dando sus teorías.
-¿Y por qué no es así con todos?-preguntó ella curiosa-Tiene amigos, bastantes, pero siempre actúa frío y distante.-la pelirrosa rio un poco e Itachi solo volteó a ver qué era lo que le había dado gracia-Conmigo es diferente, eso lo hace lindo-un sonrojo adornaba sus mejillas e Itachi también sonrió.
-Son las hormonas, lo vuelves loco -dijo Itachi divertido, Sakura solo se sonrojó más.
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En una habitación diferente y dos pisos más arriba, un muchacho de cabello blanco, dientes puntiagudos y ojos lilas se encontraba medio dormido esperando que su compañera reaccionará, hasta que escuchó unos quejidos y abrió los ojos y volteó a verla, sí, estaba despertando.
-Agh-se quejó ella-me duele toda la cara y el cuerpo-dijo ella tratando de moverse, luego vio a Suigetsu quien la observaba fijamente-¿Qué tanto me vez, dientes de serrucho?-preguntó irritada la pelirroja, le dolía todo.
-Lo mal que quedaste zanahoria-dijo Suigetsu con un acento burlón.
-¿¡QUÉ!-preguntó exageradamente alto, y al momento de quererse poner de pie para poder verse en un espejo, no pudo, su pierna se encontraba débil y estaba a punto de aterrizar con la cara al suelo pero unos brazos la detuvieron.
-Si serás tonta-dijo Suigetsu sentándola cuidadosamente en la cama-Luego podrás verte en el espejo, pero primero necesito que me digas que fue lo que pasó-la tenía sujeta de los hombros y con su mirada clavada en la suya, gracias a los golpes que traía no se pudo notar el sonrojo que el muchacho le había provocado, volteó su rostro hacia otro lado tratando de recordar lo sucedido.
Karin empezó a recordar como todo había pasado, desde el momento en que la cachó hablando por celular.
*Flashback*
Marcó desesperada el número de Suigetsu, fue el primero que cruzó por su mente, sonó y sonó hasta que el contestó.
-¿Bueno?-se oyó por el celular.
-¡Suigetsu tengo miedo!-dijo asustada, si Tayuya la encontraba hablando de seguro la mataría.
-¿Qué pasa? ¿Dónde estás?-preguntó el un poco alarmado ante el tono de Karin.
-N-no lo sé, Tayuya me tiene en un cuarto oscuro sin ventanas…-cerró la boca al instante al ver como Tayuya le arrebató el celular y lo aventó contra la pared destruyéndolo, la pelirroja solo temblaba de miedo.
-¿Con quién hablabas Karin?-preguntó la chica sería.
-C-con n-nadie-tartamudeó.
-¿Me estas mintiendo?-una sonrisa cínica se dibujo en el rostro de Tayuya, luego, dos hombres altos, fornidos y de mal aspecto aparecieron al lado de ella.-Tú me obligaste…amiga-se dio la media vuelta y se dirigió a la salida pero se detuvo antes de cruzar la puerta de fierro.-Chicos, si quieren, mátenla, por mi no hay problema-luego desapareció y ambos hombres sonrieron mutuamente viendo de mala manera a Karin, quien sintió como el alma se le fue del cuerpo al ver como aquellos sujetos se acercaban peligrosamente hacia ella, luego, los golpes empezaron, podía jurar que oyó como su brazo se rompió al ser aventada bruscamente contra la pared.
Una vez que terminaron de darle la paliza de su vida, quedo semi-inconsciente en el suelo, no podía mover ninguna parte de su cuepo.
-Pensé que nos íbamos a divertir con ella-dijo uno de los animales que habían lastimado a Karin.
-No, el placer lo van a tener con otra-desde la oscuridad salió Tayuya cruzándose brazos-Solo tienen que esperar un poco más y la Haruno será toda suya-sonrió maliciosamente.
*Fin del flashback*
Karin tenía que decirle, ella era mala, pero no era lo suficientemente mala para hacer semejante atrocidad, volteó a ver a Suigetsu quien seguía con su mirada clavada en ella y lágrimas empezaron a rodar por sus mejillas.
-Tienen que detener a Tayuya-dijo viéndolo con súplica-van a lastimar a Sakura-Suigetsu se separó lentamente de ella, estaba tratando de procesar lo que Karin le había dicho, un momento, ella dijo "van" que es plural.
-¿Quiénes?-le preguntó serio y aterrado.
-Son dos mastodontes, enormes, ellos me hicieron esto-dijo ella señalándose y empezó a llorar con más sentimiento recordando cada golpe que le dieron, no quería que otra persona sufriera por lo mismo que ella, pero si pensaba bien las palabras de Tayuya, no solo sería golpes, si no, algo más personal.
Suigetsu la abrazó para consolarla pero eso la hizo sentir peor y empezó a llorar aún más.
-Tranquila, no vamos a dejar que nada les pase a ti ni a Sakura-el muchacho le brindó una sonrisa cálida y Karin asintió.
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Sasuke y Neji se encontraban en la hora de recreo observando a su torpe amigo rubio tratando de declarársele a la prima del castaño de ojos perla.
-Naruto es un idiota-dijo Sasuke atacando a su emparedado.
-Siempre ha sido un idiota-dijo Neji dándole un sorbo a su jugo de manzana.
-No, bueno, sí-dijo Sasuke un poco revuelto- Me refiero a que es un idiota porque no se había dando cuenta de que tu prima estaba loca por el.
-Corrección-dijo Neji dejando su jugo en la mesa-No está loca, esta ciega-luego ambos volvieron la vista hacia en frente viendo a la pareja.
-Oh por favor, no sean tan crueles con el chico-dijo Tenten sentándose al lado de ellos.
-¡Eso es la llama del amor!-Sasuke rodó los ojos al oír la voz de Lee, no lo odiaba, simplemente lo desesperaba al igual que Naruto-¿Verdad mi linda Tenten?-puso ojos de corazón hacia la castaña quien volteó la cabeza hacia otro lado y un sonrojo se colocó en sus mejillas, Neji lo miró con los ojos entrecerrados tratando de asesinarlo con la mirada y Sasuke al ver aquella reacción de su amigo levantó una ceja extrañado.
-¿Estas celoso Neji?-le preguntó pícaramente haciendo que el Hyuga se sonrojará violentamente.
-¡No!-exclamó molesto.
-Pues tus mejillas no dicen lo mismo-sí, ese era el trabajo de Sasuke con Neji, hacerlo pasar vergüenzas.
-¡Cállate basura!-le arrojó su juguito y se puso de pie, pero Lee se colocó enfrente de él.
-¡Hay que pelear por el corazón de mi linda Tenten!-dijo Lee tomando pose para pelear.
-Fuera de mi camino imbécil-dijo esquivándolo y abandonando el lugar.
Tenten se puso un poco triste por la reacción de su compañero y Sasuke se le acercó y le susurro.
-Tranquila, si le gustas-le sonrió y se fue tras su amigo, la castaña sonrió alegre ante las palabras del azabache.
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Naruto se estaba muriendo de los nervios, sus manos jugueteaban atrás de su espalda, sentía que le daría un paro cardiaco en cualquier momento.
-Bueno….yo…-un sonrojo adornaba su rostro y sus ojos azules no se estaban quietos, miraba a todas partes menos a la pelinegra quien estaba con un sonrojo igual, pero ella tenía la vista fija en él, se hartó odiaba los nervios, cerró ambos puños y colocó los brazos en sus costados.-¡Quería decirte que me gustas y quería pedirte que fueras mi novia!-Hinata abrió los ojos como platos y su cara se puso como un tomate, no por la confesión del rubio, si no que todo mundo volteo a verlos ya que lo había gritado prácticamente.
La chica asintió tímidamente y Naruto sonrió de oreja a oreja.
-¿Me estás diciendo que sí?-preguntó Naruto emocionado.
-Sí-susurró la chica apenada, Naruto se abalanzó sobre ella y la cargo dándole vueltas.
-Gracias, gracias, gracias, gracias-decía el joven sonriéndole.
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Sakura estaba tratando de dormir, pero por más que quería no podía, las palabras del pelinegro la perturbaban.
-Dile que esto no es un Adiós, si no hasta un después-le dijo Itachi sonriendo dulcemente.
Por alguna razón esta vez, Shizune la sacó a la fuerza de la habitación de su amigo, ni si quiera la dejó despedirse, y por más que le preguntará a la pelinegra porque hacía eso, ella no le respondió, ni si quiera le dirigió la mirada, pero al verla cerrar la puerta, vio su rostro, lleno de tristeza, ¿qué estaba pasando?
Dio otra vuelta en la cama y se topó con los papeles que el Uchiha le había dado, se sentó, y los agarró, los volvió a leer por tercera vez, había algo más que le quería preguntar a Itachi, se puso de pie y salió de su habitación rumbo a la habitación 264 y cuando entró, las dos enfermeras que había encontrado platicando esa mañana, estaban limpiando la habitación.
-¿D-dónde está el muchacho de esta habitación?-preguntó con el corazón en la garganta.
-Oh linda-dijo una de ellas acercándose hacia Sakura-Él ya no está con nosotros-Sakura abrió los ojos y las lágrimas empezaron a correr descontroladamente.
-¡E-eso es imposible!-dijo limpiándose con su muñeca-¡Hace unas horas yo estaba hablando con él y estaba en perfecto estado!-sintió como su mundo se iba abajo.
-Verás-explicó la otra enfermera-La tuberculosis no es muy visible que digamos, uno puede estar enfermo y no darse cuenta, hasta que las cosas se ponen graves; es una enfermedad sumamente contagiosa, es increíble que no te hayas contagiado-le explicó doblando unas sábanas.
-¿Tú eres la muchachita que ha venido estos últimos días con él no?-le preguntó la enfermera que estaba más cercana a Sakura, quien se solo asintió.-Este muchacho la tenía muy avanzada y descuidada, ¿por qué?, no sé, toda su vida ha estado en un hospital-dijo ella caminando hacia su para compañera para cargar las sábanas.
-Toma-dijo la otra enfermera acercándose a la pelirrosa-Era su collar, tal vez lo quieras de recuerdo-se lo dio y ambas enfermeras la dejaron sola en la habitación. Vio el collar en sus manos y lo apretó contra su pecho y cerró los ojos tratando de no llorar más.
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Sonó la campana y todos los alumnos salieron volando menos Sasuke, Hinata y Naruto, quienes se preparaban para visitar a su compañera.
-¿Hoy sale verdad Sasuke-kun?-preguntó Hinata con una sonrisa adornando su rostro.
-Sí, y la llevaré a mi casa para cuidarla-comenzó a avanzar seguido por sus dos amigos.
-¡Oi!-exclamó Naruto-¡Eres un maldito pervertido! ¡Ya te la quieres llevar a tu casa!-dijo con un leve sonrojo en su rostro imaginando cosas sucias.
-¡No seas idiota dobe!-dijo con una venita en la frente por las tontadas que su amigo rubio decía-La voy a cuidar, tiene que estar cambiándose la venda hasta que sane completamente y yo la ayudaré-dijo este entrando en el auto.
Y así se fueron renegando hasta el hospital. Subieron en el ascensor y cuando abrieron las puertas salieron y caminaron tranquilamente hacia la habitación, la abrieron y se encontraron a una Sakura totalmente distraída.
-¡Hola Sakura-chan!-exclamó el rubio contento, pero su sonrisa se borró al ver que la chica ni se había dignado a verle.
-¿Sakura-chan?-preguntó Hinata un poco desconcertada.
La chica volteó y sonrió.
-Hola-El azabache torció la boca, era una sonrisa fingida, ¿porqué?
-¿Qué tienes?-preguntó Sasuke un poco molesto.
La Haruno borró su risa falsa de su rostro, ya la había descubierto, pero no podía decirle en frente de todos, los miro por un instante y luego su vista regresó al suelo. Sasuke interpretó esa mirada y vio a la pareja de su lado.
-Necesitamos hablar un momento-dijo Sasuke serio, Hinata jaló a Naruto, que no se miraba con ganas de marcharse y cerraron la puerta dándole privacidad.
-¿Qué pasa?-preguntó Sasuke poniéndose a su lado, Sakura no sabía como decirle, agarró los papeles del buró y se los dio.
-¿Qué es esto?-preguntó él, dio una rápida leída y luego regresó su vista a la pelirrosa.-¿De dónde sacaste esto?-preguntó un tanto asombrado.
-Itachi me los dio.-su voz se quebró al mencionar el nombre.
-Sakura, me estas preocupando-dijo el azabache pasando un brazo por los hombros de la Haruno- ¿Qué te pasa? ¿Te sientes bien?-preguntó tratando de animar a la chica, pero esta solo rompió en llanto, Sasuke solo se sorprendió ante lo sucedido.-¿Hice algo mal? ¿Te lastime?-preguntó soltando a la chica, esta negó con la cabeza y trató de limpiar sus lágrimas, no hallaba la manera de decirle.
-Sasuke yo…-en eso entró Tsunade-sama a la habitación interrumpiendo a la pelirrosa que por fin se había armado de valor-Sasuke Uchiha, tengo que hablar contigo-su tono era serio, no parecía algo bueno.
Sasuke miró a Sakura y Sakura miró a Tsunade quien miraba a Sasuke, la pelirrosa pudo notar que algo bueno no venía por parte de la rubia, lo poco que le conoció en el psicólogo era que su mirada lo reflejaba todo.
-Te estoy esperando Uchiha-exclamó la mujer en tono autoritario.
Sasuke gruñó y se dio la media vuelta, salieron al pasillo, al parecer Naruto y Hinata habían salido a comprar unas botanas, ya que no se encontraban ahí afuera.
-Por lo general yo no soy la que dice este tipo de cosas, pero…-dio un suspiro, en verdad, no era buena diciendo eso-Itachi Uchiha acaba de fallecer hoy-Sasuke se dejó caer, gracias a Dios estaban las sillas del pasillo, ¿qué mierda había pasado mientras el estaba en la escuela?-¿Le dio un ataque al corazón verdad?-preguntó un poco incrédulo.
-No-la rubia revisó una tabla de datos que traía en sus manos-Tenía tuberculosis, muy avanzada-quitó su vista del objeto para ver al azabache que no mostraba expresión alguna-Mira, yo no soy nadie para decirte esto pero, llegará un momento en el que dejes el pasado atrás, ¿si sabes a lo que me refiero no?-Tsunade paró viendo si recibía alguna queja o respuesta del muchacho pero no dijo nada así que continúo-No conozco muy bien tu pasado pero, debes de apreciar lo que vendrá en un futuro, la chica que está ahí dentro será la que te ayude a superar todos los obstáculos, y por qué no, hasta crear una nueva familia, no digo que ahorita, ambos son muy jóvenes, pero piénsalo bien Uchiha, no dejes que tus emociones te controlen-dijo esto la rubia dio por terminado su sermón.
-Entiendo-se levantó y se adentró a la habitación de Sakura quien lo miraba algo preocupada.
-¿Eso era lo que querías decirme?-preguntó con la cabeza gacha.-¿Qué mi hermano estaba muerto?-Sakura tragó en seco, este Sasuke la asustaba.
-Y-yo…-Sakura estaba temblando bajo las sábanas-N-no sabía c-como decírtelo-La puerta nuevamente se abrió dejando ver a la pelinegra.
-¡Sakura-chan! Cuando quieras, puedes irte-sonrió y luego desapreció.
Unos cuantos segundos de silencio reinaron la habitación.
-Toma tus cosas, nos vamos a casa-dijo serio el moreno, la chica solo se levantó de la cama y se dirigió al baño a cambiarse. Lo único que tenía era la ropa del día del accidente, no pensaba quejarse, por lo menos la habían lavado y habían quitado la sangre, salió de ahí y la habitación estaba sola, salió de ella y Sasuke la esperaba en el pasillo, al notar la presencia de la pelirrosa se puso de pie y después de unos cuantos pasos se toparon con Naruto.
-¿Qué? ¿Ya se van?-preguntó asombrado el rubio, Sakura se detuvo, pero Sasuke siguió caminando.
-Lo siento-dijo ella agachando la cabeza-Me tengo que ir, les explicó después- y a paso rápido trató de seguir a Sasuke.
Subieron al auto y estuvieron por completo silencio ambos, Sakura solo miraba como pasaban las casas, edificios, árboles y personas, y luego vio un letrero que le llamó la atención.
-Sasuke…-no quería molestarlo-Te pasaste mi departamento-Fijó su vista en el volante, no se atrevía ni a mirarle la cara.
-Ya lo sé-respondió cortante.
La chica abrió la boca para decir algo pero luego la cerró, este no era momento para preguntas estúpidas.
-Dime-dijo el sin quitar la vista del camino.
-¿A dónde me llevas?-preguntó ella.
-A mi casa-Sakura abrió los ojos por sorpresa-Tengo que cuidarte-su vista seguía firme en el camino.
Sakura se sintió como una carga, de nuevo el silencio abundó entre ellos.
Llegaron al hogar del moreno y ambos se adentraron en la casa, una vez estando adentro, Sakura vio lo molesto que estaba, así que decidió abrir la boca.
-No tienes por qué hacer esto.-dijo la muchacha viendo como el joven se sentaba en el sillón.
-Tengo que, eres mi novia-dijo sin expresión alguna.
-Si tanto te molesta, me puedo retirar a mi departamento-mencionó un poco molesta por el tono en el que el azabache le hablaba,
-No me molesta-dijo el viéndola.
-Pues tu actitud dice lo contrario-se cruzó de brazos la pelirrosa, de pronto, todo el miedo que sintió se esfumó dejando enojo, ¿porqué? Ahorita verán.
-Mi actitud no dice nada-Sasuke se estaba enfadando.
-¡Sí lo dice! ¡Sé que te molesta que yo esté aquí! ¡No seas hipócrita!-exclamó molesta.
-¡No soy hipócrita!-se levantó del sillón y se acercó a ella- ¡Si fuera un hipócrita no estuviera aquí tratando de ayudar a subirte tu maldita auto estima!-la acorraló contra la pared.
-¿¡Quién dijo que necesitaba tu ayuda!-gritó enojada-¡Yo nunca te la pedí! ¡Más bien creo que fuiste tú quien empezó con el estúpido juego de ver quien se enamora primero!-realmente estaba enfada-¡Y el que terminó perdiendo fuiste tú no yo!-Sintió como un aire movió sus cabellos y abrió sus ojos asustada, vio como el puño de Sasuke estaba al lado de su cabeza, clavado en la pared, haciendo una pequeña grieta en ella.
-Perdón por tratar de arreglar tu patética vida, no es como la mía-dijo mirándola fijamente-pero no sabes lo que se siente perder a tu familia, a tú única familia.-la pelirrosa apretó los puños con fuerza.
-¡Claro que sé lo que se siente perder una familia!-le exclamó con fuerza.-¡Y no por ello vivo amargada como tú!- sentía como en su puño sus uñas se clavaban en su piel-De seguro ni si quiera quieres formar una familia…-le miró con un poco de resentimiento-¿De seguro soy tu juguete no? ¿Me enamoraste para hacerme sentir feliz y amada y al final botarme como la basura que soy?-le reprendió ella.-Por que no es normal que el chico más popular de la clase se fije en la nerd, la odiaba, la que todos tratan como su juguete. ¡Ya entendí! Todo esto es una broma ¿verdad?-estaba histérica.
El moreno sujeto con fuerza la muñeca de Sakura y la arrastró escaleras arriba, llegaron a la habitación y la aventó con fuerza a la cama.
-¡Ah!-gritó¿Qué haces?-preguntó asustada.
-¿Quieres ver como juego contigo? ¡Bien aquí me tienes!- se posicionó encima de ella, poniendo todo su peso para no dejarla ir-¡Te daré tu maldita familia a ver si tanto te gusta!-arrancó los botones de la blusa de Sakura quien estaba totalmente asustada, pero luego reaccionó y con su mayor fuerza posible trató de detenerlo-¡No! ¡Déjame!- gritaba alarmada.
Sasuke no hacía caso a ningún grito, su mente se había cerrado por completo, no era consciente de sus actos, la pelirrosa se retorcía bajo su cuerpo, tratando de evitar lo que ella veía venir, el azabache estaba a punto de quitar aquella ropa íntima blanca de ella cuando sintió algo estrellarse contra su cara. Sakura le había dado una bofetada, la mejilla de Sasuke se pintó de un color rosa fuerte y se quitó de encima suyo- ¿Sasuke?-exclamó la muchacha al ver como el moreno caminó hacia la puerta y la cerró con fuerza.
La Haruno vio todo su alrededor, las sábana estaban todas arrugadas y revueltas debido a la forma en que ella se movía, y luego observó los pequeños botones blancos que Sasuke había arrancado de manera salvaje de su blusa, que estaba toda abierta dejando ver su sostén blanco, luego un pequeño dolor agudo que sintió en su costilla salió un líquido rojo, se había abierto la herida, sus ojos se llenaron de lágrimas, dobló sus piernas y las abrazó, hundiendo su cabeza entre el espacio de sus rodillas y su pecho, dejando caer las lágrimas.
El Uchiha arrancó el auto y empezó a manejar a toda velocidad, lo único que quería era alejarse de ese lugar, ¿qué diablos iba a hacerle? Le pudo haber hecho daño, después de quince minutos de preguntarse mentalmente qué diablos estaba mal en su cabeza, llegó a su lugar favorito, el muelle, desde chico siempre lo visitaba, por cualquier motivo, si se encontraba feliz o triste, ese era el mejor lugar para él.
Pasaron dos horas, en las cuales Sasuke, recostado en el pasto a un lado del muelle, pudo observar como el cielo se estaba tornando oscuro y las estrellas estaban empezando a asomarse al igual que una hermosa luna llena. Sintió vibrar algo en su bolsillo, era su celular, lo sacó y pensaba cortar la llamada, pero prefirió contestarla.
-¿Qué?-respondió poco amable.
-¡Sasuke! ¿Dónde estás?-Era Suigetsu.
-Que te importa, ahora dime lo que quieres-no estaba para ponerse a charlar con sus amigos.
-¿Estás con Sakura-chan verdad?-Sasuke se reincorporó al escuchar el nombre.
-No… ¿por qué?-sintió un leve escalofrío recorrer su columna vertebral.
-¡Mierda! ¡Ve con ella! ¡Karin me contó que están esperando a que la dejes sola para secuestrarla!-Sasuke sintió como todo lo que había a su alrededor se detuvo por un momento.-¡Le van a hacer daño, la van a lastimar! ¡Tienes que ir con ella!-El azabache cortó la llamada y corrió en dirección a su auto, subió y giró la llave, pero por más vueltas que le diera, el auto no quería prender.
-¡Estúpido auto!-Pateó la llanta delantera y empezó a correr, sacó su celular y empezó a marcar números lo más rápido posible, luego lo colocó en su oído escuchando el desquiciante ruido del *beep* y luego escucho la voz de su amigo.
-¿Bueno?-contestó un rubio.
-¡Naruto!-dijo algo agitado-¡Necesito que vayas para mi casa ahora!-le ordenó.
-¿Para qué? ¿Oye que tienes? Te oyes… extraño…-mencionó Naruto.
-¡Solo muévete! ¡Sakura está en problemas! ¡Tú eres el más cercano!-le gritó y colgó, corrió lo más rápido que sus piernas le permitieran.
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Sakura seguía derrumbada en la cama del azabache, cuando sintió como dos sombras la taparon, giró para mirar que era lo que provocaban aquellas extrañas dos sombras y lo que vio no era bastante agradable.
-¿Q-quiénes son ustedes?-preguntó asustada.
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Aquí las dejo, mi imaginación se agotó jejeje, me alegra ya estar llegando al final de esta historia porque ya no se me ocurre nada más que escribir jejee.
