Disclaimer: El mundo y los personajes le pertenecen a J.K Rowling.
Hola queridos lectores:
¡Vamos por el final!
Quiero enviar saludos especiales para sof77 y Lila muchas gracias por comentar. ¡Besos!
Blurting
Draco Malfoy miro con desagrado la gran pila de papeles que descansaban en su escritorio, era inicio de semana y ya lo estaban sobrecargando con aburrido papeleo. Con un suspiro se sentó al escritorio para comenzar a trabajar. Cuando estaba por terminar se dio cuenta de que en medio de los papeles había un pedazo de pergamino que nada tenía que ver con sus deberes, cuando lo leyó su mal humor se desvaneció y fue remplazado por sorpresa.
La nota decía:
"Malfoy, ¿te gustaría almorzar conmigo?"
-Potter.
—Tan elocuente como siempre señor Potter —dijo en voz alta el rubio imitando el tono de voz de su padrino Severus y sonrió.
"El Pantano de Queerditch a las tres"
-Malfoy.
Escribió de vuelta con su perfecta caligrafía. Los ojos grises se dirigieron a su reloj de oro que guardaba en la túnica y se lamentó de que apenas fueran las doce menos seis. ¡Qué lento pasa el tiempo! Se quejó y continúo con su trabajo.
oOo
La blanca lechuza encontró su destino en el número 12 de Grimmauld Place donde Harry Potter estaba acomodando sus pocas pertenencias. La vivienda se veía ahora luminosa con los nuevos tapices y las nuevas cortinas, se respiraba un ambiente más amigable sin los objetos de magia negra que antes existían ahí y los gritos del retrato de Walburga Black ya no se escuchaban más que en la nueva habitación de Kreacher gracias a un poderoso contra hechizo que Hermione encontró en los archivos del ministerio.
Fiddle se posó en el hombro de Harry haciendo que este se sobresaltara, luego estiro la pata para que el buscador tomara la nota. El moreno sonrío de oreja a oreja cuando la leyó, era hora de prepararse para su cita, le dio a la blanca lechuza una golosina y ella se fue satisfecha.
oOo
La hora acordada llego y los dos hombres estaban puntualmente sentados dentro del pub, Draco pidió una cerveza de mantequilla y un emparedado, Harry en cambio quiso comer una hamburguesa y jugo de calabaza.
—Me sorprende que quisieras comer aquí, pensé que me pedirías ir a un restaurante donde solo se accede con reservación —comento el moreno.
—Lo hubiera preferido pero no me diste mucho tiempo de anticipo y se me ocurrió que este era un buen lugar por ser neutral —respondió el rubio.
Harry se preguntó a que se refería con neutral.
En el pub había muy pocos magos pues era entre semana y aún faltaba tiempo para el próximo juego de quidditch. La comida llego levitando hasta la mesa donde se sentaron.
—¿Y porque no las tres escobas? Comentaste que Hannah es una excelente cocinera.
—¿Vas a criticar mi elección? Y en primer lugar ¿Por qué me has invitado? —dijo de mala manera Draco.
—Lo lamento solo tenía curiosidad e intentaba buscar tema de conversación, no tienes que estar a la defensiva —contesto Harry apurado, quería que todo saliera bien pero estaba bastante nervioso y no sabía cómo tratar con Malfoy.
El rubio lanzo un suspiro, tendía a ser agresivo cuando estaba alterado y Potter lo alteraba mucho con su mera presencia.
—Este lugar está ubicado en la esquina en la que colindaban el callejón Diagon y el Knockturn como bien sabes, es una tonta alegoría pero esta entre el bien y el mal. Un lugar neutral para vernos.
Harry sonrió.
—Tiene sentido, la última vez que nos vimos no hablaste mucho.
—No estaba de muy buen humor.
—¿Ni siquiera porque Zabini no dejaba de atacarme?
—Eso fue divertido pero tenía otras cosas en la cabeza —dijo Draco animado.
—¿Qué cosas?
—Cosas.
Harry asintió y bebió un sorbo de jugo. Draco termino su cerveza y pidió otra.
—¿Cómo va el entrenamiento? —pregunto el rubio.
—Bastante bien pero creo que Mumps se está pasando un poco, tanto ejercicio me deja muy cansado, ¿Cómo va el trabajo?
—Como siempre, tedioso y aburrido.
—Entonces ¿Qué te parece ir a relajarte conmigo al sauna? —ataco Harry.
Draco levanto la vista de su emparedado y examino el rostro de Potter quien desvió la mirada algo abochornado.
—Suena bien —acepto Malfoy después de unos segundos de silencio.
—Genial, ¿este fin de semana? —pregunto emocionado Harry.
—Sí.
Después de aquello la conversación siguió su curso y ambos comenzaron a relajarse, pidieron de postre una rebanada de tarta y después se separaron.
oOo
El sauna que a Harry más le gustaba llevaba el nombre de "La snitch dorada" y el lugar a su parecer no podía ser más mágico, su estructura le recordaba a Gringotts por su fachada de mármol y las puertas doradas, también al entrar se sentía como en casa pues se asemejaban bastante a los baños de Hogwarts donde hay casi cien grifos de oro que rodean todo el cuarto, con una joya diferente incrustada en cada grifo.
Draco entró en la habitación y enseguida comenzó a desnudarse para luego colocarse un albornoz que descansaba sobre un gran estante a la entrada del baño, el rubio intentaba mantenerse impasible pero le estaba costando mucho trabajo porque sentía la mirada de su acompañante sobre todo su cuerpo, usualmente se sentiría halagado y haría un comentario sarcástico aludiendo a su belleza pero no tenía los ánimos suficientes para eso.
Harry hizo lo mismo y ambos se sentaron en las bancas de mármol que se hallaban en medio del lugar.
—El grifo del vapor está detrás de ti, es el más grande que tiene una joya azul —dijo Harry.
Draco asintió y abrió el grifo, de inmediato comenzó a salir vapor a presión de una rendija en el suelo. Era un calor agradable y pronto ambos sintieron el efecto relajante que el agua evaporada provocaba.
—Esto se siente genial —comento Draco.
—¿Es la primera vez que vienes? —pregunto Harry.
El rubio recargo su cabeza contra la pared e hizo un movimiento afirmativo con la mano.
—Entonces esto te gustara —dijo el moreno sonriendo.
Abrió un grifo que tenía una esmeralda incrustada y otro que tenía un rubí, de inmediato el vapor adquirió un color rojizo y a la nariz del rubio llego un aroma de jazmines.
—Yo prefiero lo sencillo pero también puedes hacer este tipo de cosas, la primera vez que vine abrí todos los grifos y salí de aquí oliendo a primavera.
Draco comenzó a reír.
—Suena como algo que harías Potty —dijo el rubio de buen humor.
—Preferiría que me llamaras Harry, ya que estamos.
—De acuerdo "Harry" —pronuncio Draco de manera exagerada— también puedes llamarme por mi nombre.
En aquel momento, el pelinegro jamás admitiría que al escuchar su nombre en los labios del rubio sintió como su corazón latía una milésima de segundo más rápido. El buscador de los Chudley Cannons se aclaró la garganta.
—Draco —dijo.
El rubio lo miro y pregunto:
—¿Qué?
—Nada, solo… — quería decir tu nombre, pensó Harry pero no lo dijo.
—¿Deberíamos bajar la intensidad del vapor? comienzo a tener calor —se quejó el rubio.
—No es necesario, para este punto lo mejor sería quitarnos los albornoces.
—¡Quitarnos! —chillo Draco y al segundo siguiente se arrepintió.
—¿Qué pasa? ¿Sientes vergüenza? —lo provoco un poco Harry mientras deslizaba la prenda por su cuerpo hasta dejarla en el suelo.
Los ojos grises recorrieron el cuerpo de su acompañante sin ningún tipo de pudor, sobra decir que Draco siempre quiso mirar debajo de la ropa de Harry preguntándose cómo sería su cuerpo desnudo y cuando lo tuvo delante no se sintió decepcionado. Un cuerpo bronceado y atlético, gotas de sudor y agua resbalando por el. El rubio se obligó a apartar la vista.
Entonces fue el turno de Harry para embelesarse pues cuando la piel pálida del rubio quedo al descubierto, los ojos verdes bebieron esa imagen tanto como pudieron. Draco era delgado y lampiño pero muy masculino.
—Esto —dijo Harry señalando el pecho de Draco, una blanca cicatriz se extendía ahi.
—Severus me prometió que no quedaría ninguna marca pero ya vez, la magia no puede hacerlo todo y si, fuiste tú quien me la hizo —contesto el rubio y en su voz no había resentimiento.
—Lo siento.
Harry delineo la marca con la punta de sus dedos, Draco sintió un escalofrió y poso su mano sobre la del moreno para evitar que siguiera avanzando. Se miraron y al segundo siguiente ya estaban besándose. La situación poco a poco subía de intensidad y entonces Draco sintió cuando Harry toco cierta parte de su anatomía que salto de gusto ante la atención, el rubio se levantó apresuradamente.
—Blurting —dijo Draco.
—¿Blurting? —pregunto confundido Harry.
—No puedo, tengo pareja…
—Estas saliendo con Zabini ¿verdad?
—Sí, será mejor que me vaya —contesto el rubio.
En un dos por tres Draco ya estaba vestido y corría a la sala de estar de los baños, arrojaba los polvos flu a la chimenea y gritaba ¡Mansión Malfoy! Desapareciendo entre llamas verdes.
Harry por su parte analizaba el significado de las palabras de Draco. Blurting es una infracción en el campo de quidditch que se utiliza para penalizar a quien agarraba el palo de la escoba del oponente para desviar su trayectoria. El moreno soltó una carcajada y pensó que Draco era bastante curioso.
