Ranma 1/2 pertenece a la Mangaka Rumiko Takahashi; hago esto sin fines de lucro, ergo, no me demanden.
CAPÍTULO 7. ENCUENTROS COTIDIANOS
No lo quería admitir, pero hacia un frío que helaba los huesos, apenas conseguía mantenerse en marcha, sabía que el detenerse no era lo más recomendable, el frío le entumecería los músculos y siendo ella una persona sin mucha suerte probablemente se enfermaría; definitivamente ese era el tipo de cosas que le podrían suceder a ella, tal vez no una neumonía, pero de un odioso resfriado no se iba a salvar; no había más remedio que terminar el recorrido matutino, pronto saldría el sol y tenia que estar de vuelta en casa para asearse y seguir con su entrenamiento en el Dojo.
Sólo faltaban dos kilómetros más y llegaría a su casa, lo cual le vendría muy bien para tomar un poco del té caliente que seguramente la buena Kasumi ya le habría preparado para recibirla, ¿que seria de ella sin su hermana? Sabia la respuesta, seria simplemente un desastre, gracias a Kami por que Kasumi aún estaba ahí, procurando ocupar el espacio desocupado prematuramente por su madre... dos solitarias lágrimas cruzaron sus mejillas, el recuerdo desafortunadamente ya no era tan claro, la silueta, el color del cabello, de las ropas e incluso el aroma permanecían, pero la voz, sus ojos, su boca, todo ello poco a poco sufría los embates del tiempo en su memoria; aún así lo más importante afortunadamente permanecía indeleble, el cariño que había recibido de su madre y que afortunadamente aún recibía de su padre y sus hermanas.
- Ojalá nos estés viendo mamá, estarías muy orgullosa de nosotras (una sonrisa ilumino su rostro al recordar a alguien) incluso de papá -
- ¡Buenos días Akane! ¿Tan temprano y ya estas entrenando?
- ¡Tía Nodoka! ¡Buenos días! (haciendo una pequeña reverencia) Si, estoy intentando ganar un poco de resistencia y no congelarme en el intento, ¿usted se dirige a ver a Tío Genma y a Ranma verdad?
- Así es querida Akane, me agrada ver que mi futura hija es tan espabilada (un rubor aún más intenso que el provocado por el frío y el ejercicio subió a las mejillas de Akane), por cierto aprovechando que solo faltan un par de cuadras de camino ¿por que no regresamos ambas trotando? Yo tampoco quiero perder condición física
- Sí, me parece bien, usted marque el ritmo tía - es lo mejor para ella, de lo contrario si se cae no podre ayudarla a levantarse -
No lo podía creer, en cuestiones de velocidad la madre de Ranma era una verdadera atleta, le costo mucho trabajo mantenerse esos 3 minutos a su velocidad, y mientras Nodoka se arreglaba el yucata con tranquilidad ella parecía estar jadeando como un niño pequeño que no sabe como correr. Justo cuando iba a preguntarle a su tía como tenia esa estupenda condición el rostro siempre sonriente de Kasumi asomó por una ventana de la cocina.
- Tía Nodoka, Akane, que gusto que ya llegaron, pasen dentro de la casa y sientense en la sala, en un momento les llevaré la vajilla para que tomen un poco de té.
- Gracias Kasumi, en un momento Akane y yo estamos contigo para ayudarte
- No es necesario que vengan ambas tía (una gota de sudor descendía por la cara de Kasumi pesar de estar probablemente a solo unos 12 °C) dejemos mejor que Akane se arregle un poco para que baje más relajada a acompañarnos
- Me parece bien, con su permiso tía, en un momento estoy con ustedes - que amable es Kasumi, justo ahora necesitaba ducharme... aunque... no, seguramente es mi imaginación, si, eso debe ser -
En ese momento Akane subia al primer piso mientras Nodoka se dirigia la cocina y una ya más tranquila Kasumi terminaba de preparar el té.
El color rosa pastel de las sabanas marcaba un contraste especial con la suave y exóticamente perfumada seda de la cual estaban hechas, más aún con la sugerente figura femenina que descansaba debajo de ellas. Unos pequeños bostezos, un estirar los brazos y unos bellos ojos morados hicieron presencia y se posaron en un pequeño calendario chino colocado en un buro al lado de la cama.
- ¡Que aburrimiento! ya pasaron tres días desde que la abuela se fue y aún no se ha comunicado, y ni que decir de ese tonto de Mousse, ya casi se van a cumplir 3 semanas desde que se escapó, el muy flojo es tan tonto que seguramente estara pasando hambre y frío sin saber que justamente ahora estaría de vacaciones de haberse quedado a cumplir con su deber (un bostezo más dio pie a terminar de estirarse, ver el reloj y levantarse a acomodar su habitación), además a esta hora seguramente Ranma ya debe de estar con Ukyo; aún no puedo creer que lo haya vestido de mujer para atender a su clientela, pero lo tiene bien merecido por no estar conmigo.
Una pequeña figura se encontraba en lo alto de un risco observando una caverna, examinaba minuciosamente los pequeños fragmentos de roca y madera que la cubrían parcialmente, respiro profundamente y se puso en pie, sin darse media vuelta comenzó a hablar tranquilamente, al parecer no estaba sola...
- Si estas aquí es por que también tú lo sentiste Happy, la pregunta es ¿desde cuándo sabes que esta de vuelta?
- Hara unas cuantas semanas, por eso vine también, tenia que asegurarme que no me equivocaba Cologne
- Je, ¿no crees que es gracioso como la historia se repite?
- Hum, así es... ¡por lo menos yo lo engañe y lo deje encerrado por un par de cientos de años, ese par de tontos no pudieron contenerme ni por un par de décadas!
- Eran otros tiempos, el entrenamiento era más efectivo... un momento, ¡¿lo engañaste? ¿exactamente de que clase de engaño hablas happy? Me dijiste que lo habías vencido...
- ¡¿Yo dije eso? - ¡Demonios! es momento de una buena salida - Es verdad, ya recordé, si, una batalla difícil, pero finalmente el gran Happosai salió y ha salido victorioso desde ese día en adelante.
El aire que los rodeaba se empezaba a poner denso, cualquiera diría que incluso podía rasgarse con un cuchillo, y fue en ese mismísimo instante que la matriarca de la aldea de las amazonas chinas se dio cuenta de algo, y no precisamente del cinismo de su antiguo amor, sino de que la situación podria ser aún más complicada de lo que ella había previsto - Espero perdones todos mis errores si no logro cumplir mi promesa querida Shampoo -
Los escombros de decenas de bloques y maderos rotos, el inconfundible muñeco de entrenamiento con la camisa china de color rojo hecho añicos, no había duda, su prometida había estado entrenando, y tampoco había duda de que había estado pensando en él, quizás no como Ranma desearía, pero sabia que al menos formaba parte de sus pensamientos.
- ¡Ranma, bienvenido, que bueno que llegaste! Justo ahora el baño esta listo "para que te arregles" (se acomodo frente a él (en su versión femenina) obstruyéndole el paso)
- ¡Gracias Señor Tendo! Si me permite...
- ¡Claro! Adelante... solo quería saber si... (en lo que intentaba dar la vuelta para hablar con su "yerno" se dió cuenta que este terminaba de subir las escaleras) te había ido bien en el trabajo...
- ¿Con quien hablas papá? (la mediana de las Tendo hacia su aparición por la puerta principal con su raqueta y una maleta deportiva en mano)
- ¡Buaaaa!
- ¡Olvídalo!
- ¡BUAAAAAAA!
- Tranquilo papá, ven al comedor y yo te platicare como estuvo mi día (Kasumi asomaba la cabeza atraída por el llanto de su padre)
- ¡Gracias Kasumi! Tú si eres una buena hija, ¿como estuvo tu día?
- Ryoga
- ...
- Ryoga
- ...
- ¡Ryoga!
- ...
- ¡RYOGA!
- Ya lo sé, esto no es Tokio, pero no podrás negar que a lo lejos esta torre se parece mucho a la de Tokio
- No sé como me deje convencer ni como lograste traernos hasta aquí, pero, hazme un favor...
- Claro Mousse ¿De qué se trata?
- Si un día mis lentes se vuelven a romper recuerdame no seguirte a ningún sitio
- Vamos no es para tanto, ¡no debemos estar muy lejos!
- Ryoga... (humo salia de su cabeza y las llamas del infierno brillaban en sus nuevos lentes recién comprados en Euros.
- ¿Si?
- Olvídalo, sigueme, yo dirijo y recuerda que si no quieres volver a ser P-chan debes hacerme el favor de quedarte callado
En ese instante por arriba de sus cabezas se erguía majestuosa la Torre Eiffel con sus 7300 toneladas de peso y sus 324 metros de altura.
Corregido. Lo pase a revisar por tercera vez y me di cuenta que se habian perdido de nuevo múltiples acentos y se habían duplicado líneas. Please R&R.
