Cap 7:Al Fin Seras Papa
El día finalmente llego. Raven se encargó de citarlo en un lugar, el cual fue su habitación, lo declaro neutral. Siendo un viernes Dexter acudió puntual a la cita, al llegar fue recibido con un beso en la mejilla por Raven, quien se mostró afectuosa con su novio. Cupid también acudió y finalmente decidieron tener una velada tranquila, Apple no estaba por que iba a ir todo el fin de semana con su madre a una reunión familiar en Enchantria así que tendría la habitación para ella sola y eso era el aliciente para que todo ello resultase en éxito.
—Hola, Raven.
—Hola, dexie, pasa.
—De acuerdo, Raven.
Dexter paso y también vio a Cupid dentro, lo cual lo puso un poco nervioso pero nada que temer, pues Raven también estaba ahí su novia oscura y su amante griega tenían que decírselo, así que el terreno para comunicar la noticia era neutral.
Raven invito algunos bocadillos para amenizar dicha reunión pacíficamente, además de brindarle una calidez digna para preparar el ambiente en el cual podrían decirle la noticia a Dexter, ya no se podía aplazar más, aun así todos degustaron dicho entremés para poder seguir platicando sobre cosas sin ningún interés en general, cuando el tema del embarazo llegó, Raven pudo ser sutil para decírselo a su novio.
Cupid se percató de ello, y ella también se adhirió al inicio de la plática que Raven dio para poder dar dicha noticia.
—Bueno, Dexie, creo que es hora de que sepas esto, antes de que lo sigamos aplazando.
—Pero, ¿qué me tienes que decir?
—Más bien lo que te tenemos que decir, Dexie.
—Bueno, chicas. Pero, ¿qué es?
—Tranquilo, sólo prométenos una cosa.
—¿Qué, Cupid?
—Que nos digas vas a estar bien después de que te lo digamos.
—Sí, lo estaré, pero díganmelo ya.
—De acuerdo aquí vamos...
Aspirando profundamente, las dos contestaron a coro.
—¡Estamos embarazadas de ti, Dexie!
La impresión por dicha noticia no se hizo esperar. Aunque dicha noticia lo dejo noqueado, al final pudo comprenderlo bien, al ir recuperando su sentido poco a poco pues tuvo que sentarse para poder reponerse. A lo que ambas chicas dijeron:
—Bueno, creo que la noticia fue algo impactante para Dexie.
—Y que lo digas Raven, pero era mejor decírselo ahora.
—En eso tienes razón, Chariclo.
Cuando recuperó el aliento, finalmente comprendió que la situación si bien no era la mejor por lo menos el saberlo fue algo sorpresivo pero grato para él pues las dos chicas estaban finalmente embarazadas de él, y por lo menos el sabría que serían hijos suyos, y que sería padre con sus dos chicas, Raven y Cupid finalmente lo aceptaron frente a él, estaban embarazadas de Dexterious Charming,
—¿En serio? ¿Tú y Cupid están embarazadas?
—Por supuesto que sí, Dexie, tenemos varios retrasos, y nauseas, ambas fuimos al médico y finalmente lo confirmamos. Felicidades cariño vas a ser papá.
—Sí, por fin voy a ser mamá de tu hijo.
—¿De verdad voy a ser papá?, ¿tanto contigo como con Cupid?
—¿Qué acabas de oír, Dexie?
—Entonces creo que estoy sorprendido, aunque feliz.
—Lo segundo es lo que importa más, porque sorprendidas estamos nosotras, cariño.
—Efectivamente, Dexie.
Ambas chicas finalmente lo aceptaron y descargaron un peso de encima de sus almas, ahora la reacción del chico Charming fue en si la esperada, las dos lo aceptaron y no pelearon por quien se quedaría con él, habría una relación especial donde la prioridad seria Raven, por ser el amor de su vida. A lo que Raven le dijo:
—¿No es lindo, Dexie?
—Ahora sí vamos a ser madres, gracias a ti, cariño.
—Aunque es una noticia doble, creo que estoy feliz de ser padre tanto contigo, como con Cupid, aunque no sé qué vaya a pasar después.
—Tranquilízate, Dexie el tiempo ya lo dirá.
Efectivamente el tiempo ya lo diría, pero por el momento Dexter se sintió confuso pero feliz, ambas chicas lo amaban, tanto Raven quien gracias a él tuvo una oportunidad perfecta para sellar su destino lejos de la villanía, y Cupid al hacerla feliz porque el amor de su vida fue quien la preñó.
Las sensaciones que sentía eran nuevas y venían una promesa en el futuro. La noticia, que confirmó sus sospechas sólo lo alegraban más. De pronto vio a las dos no como sólo como amantes sino también como iguales, como personas por las que daría todo, pero también encontraba este sentimiento de protección para con sus hijos que aún no nacían.
En la habitación ahora con las ideas claras, les prometió que se encargaría de todo, que no se preocuparan. Era pues la emoción que sentía que dio un beso amoroso a Raven que se encontraba cerca de él.
Ya se veía como padre, viendo a sus hijos crecer, acompañado de sus dos amantes, era una vista algo rara, lo admitía pero ahora era así como debía ser para él, no le importaría las malas opiniones de los demás. Y pensando en ello también besó a Cupid, que parecía ansiosa por tanto esperar.
Era oficial Raven Queen estaba verdaderamente feliz de que su novio y por decirlo de facto, esposo, aceptara ese fruto que estaba en su vientre. La reina del mal, finalmente pudo cumplir el sueño de su vida, escribir su propia historia con su príncipe intelectual, quien a final de cuentas la acepto, aun con todo, también su amiga Cupid, quien se sentía igual de feliz, notablemente la vida le sonreía y el amanecer para ella fue ese momento de amor que el mismo Dexter propinó en aquel momento de pasión y lujuria, pero ahora Dexter sabía que tendría que dar lo mejor de sí por su reina malvada y su hermosa mensajera griega del amor. Dentro de poco Raven vera su abdomen más grande y lo sentirá con sus manos como ahora lo hace, acariciando en si al fruto de su amor, sus poderes realmente no fueron obstáculo si no un incentivo que la hizo acelerar su ciclo más rápido en conjunto con la pócima, pero ya no importaba, Dexter deposito su semilla y finalmente esta rindió sus frutos, con una lagrima en sus ojos y una sonrisa amorosa. Raven aceptó cariñosamente la misión que la vida le dio, ser madre y esposa de su hermoso príncipe intelectual, su destino por fin lo fraguo ella misma y el amor que culminaba en el fruto de su vientre era lo que más la hacía feliz, porque Dexter finalmente la entendió.
Por su parte Cupid no pudo más que soltar una lagrima de felicidad, porque Dexter había preñado a su reina malvada, pero también a ella, aunque era justo, ella sintió la misma felicidad, y el saber que todo estaría bien le dio más fuerza para continuar, y aunque quisiera decírselo a Blondie, guardó el secreto para evitar un reguero de pólvora que pudiese tenerlo nervioso; aunque ella después se enteró por un descuido de Cupid que dejó de nuevo su diario abierto, pero recordó que era su amiga y que no podía hacerle algo así por lo que también guardo el secreto y decidió no divulgarlo. Cupid ahora sabía que en Dexter encontró algo más que amor, también cariño y comprensión para con ella de manera similar a lo que sucedía con Raven.
Sin duda alguna todos estaban realmente felices. Decidieron salir juntos de manera encubierta como si fuesen un grupo de amigos, algo que les ayudaría mientras estuviesen en donde coincidiesen con sus amigos, pero en el bosque donde pocas veces había gente u otras parejas, podían ser ellos mismos. A veces, en ciertas partes, donde había una laguna, decidían estar a solas, como una especie de familia compuesta la cual se sentía feliz. Raven y Cupid en ocasiones estaban con él en completa naturalidad en traje de comienzo del Génesis. En las tardes en algunos rincones solitarios a veces mantenían de nuevo sendas sesiones como las ocurridas con la pócima, aunque ahora eran realmente con total amor.
En todo el instituto se veía a Dexter y Raven como la pareja ideal, y también se volvió un emblema para los Rebel debido a lo que se creía hasta entonces un amor imposible. Cupid mientras tanto parecía haberse mejorado, ya no se la veía triste como antes, nadie parecía saber el porqué de su mejoría, pero era un hecho para Blondie que esto no era casualidad. Después de haber leído el diario de Cupid y ser descubierta por esta poco después, había soportado con valentía el no contarlo, pero era algo cada vez más difícil para ella, dada su naturaleza informadora. Cuando Dexter la ayudaba con la cámara, solía sentirse impulsada a pregúntalo todo sobre la relación que tenían con Cupid, pero por la promesa que hizo se veía obligada a fingir que no sabía, nada. Era pues entonces que lo veía todo, sabía más que los demás, sabía de esa relación inimaginable. Veía pasar el tiempo y sabía que pronto las cosas serían visibles, pero no dijo nada por la promesa, aguantaba nerviosa la espera de la verdad.
Su relación con los tres, a pesar de todo, no parecía verse manchada, seguiría fingiendo. Pero mientras que con la pareja se sentía cohibida, con Cupid era otra cosa. Veía en su amiga una emoción que nunca había visto, se le veía especial, realzada después de aquel misterioso día que fue el que comenzó con todo. Le preguntaba a menudo lo que sucedía cada vez que ella regresaba de sus vueltas con la pareja, cada vez más intrigada, sin embargo, por cómo ese tipo de relación podía ser posible.
El querer saber más hizo que Blondie se sintiera intimidada, pero lo único que la tranquilizaba era saber que Cupid estaba bien, aunque intuía que había pasado otra cosa, prefirió guardar silencio por respeto a su amiga, lo que podía preverse era algo mejor, pues el secreto era que también Cupid estaba embarazada de Dexter, algo que no escapó a su pensamiento pues aunque no podía decirlo públicamente, pues podría causar el rompimiento de la pareja que en si también eran sus seres más queridos; decidió seguir adelante con ello, sin importar nada, con el pasar del tiempo el vientre de ambas creció, dando a notar que la misma secuencia de vida seguiría su curso. Ahora él bebé en ambas estaría de un tamaño más grande que antes, ambas lo aceptaron alegremente y solo en los momentos a solas, podían convivir juntos, afortunadamente siempre estaban en lados alejados del bosque, lo cual les permitía compartir con más facilidad su intimidad, algo parecido como lo que alguna vez notaron con Alistair y Bunny, pero ni ellos tampoco develaron el secreto pues sabían que Raven, Dexter y Cupid eran sus amigos y quienes también los ayudaron después de llegar de Wonderland, así que decidieron también callar, al igual que Blondie, además de que Bunny también estaba en ese estado por Alistair, con más descendencia. Todo transcurrió tranquilamente, los controles médicos eran lo mejor de cada mes, tanto Cupid como Raven tomaban vitaminas prenatales, iban a cursos para padres, además de que ambas escogerían en sí una cuna para cada uno de sus hijos. Lo que también nos llevaría al momento del ultrasonido.
La prueba pasó sin novedad, por lo que tuvo participación, a cierto modo era como ver una nueva vida gestándose, a cierto modo.
Para saber cómo estaba en sí el fruto de cada una, les fue agendada una cita para ultrasonido, la cual era en sí para una pareja por turno. Ambas decidieron agendar distinto turno para no despertar sospechas, por lo que en una primera instancia Dexter y Raven fueron los primeros en ir. Raven ahora usaba su ropa de maternidad, además de sus zapatillas cómodas para dicho estado, algo era cierto, los dos estaban realmente contentos, en eso llegaron al hospital para realizarse la prueba. Ese día a Raven le dieron instrucciones de llegar temprano, así que ya en el consultorio la ginecóloga finalmente le pidió a Raven que se cambiara por una bata más ligera y simple, ya con esa misma fue llevada al camastro de diagnóstico o mesa de doctor.
—Señorita Queen, le pediré que se recueste aquí.
—De acuerdo, doctor.
Dexter veía el momento. Al ver a su esposa recostada y con su vientre expuesto el médico procedió a realizar el ultrasonido, untó el vientre de la reina oscura con un gel especial para realizar dicho procedimiento, y acto seguido comenzó a recorrer el vientre de ella, hasta que finalmente vieron un pequeño bulto, el cual en si era su hijo, lo que marcaba su amor para siempre, al ver que ese nuevo gramaje de vida crecía, y era esperado con amor por Dexter, lo que finalmente le dio esperanzas, es contemplar como ese bultito se movía, era el producto del amor entre Dexter y Raven, un apenas individuo fetal, donde en sí notó cambios era de parte del abdomen de ella, pero aun así soltó otra vez una lágrima al ver lo que desembocaba en su amor.
—Dexie, es hermoso.
—Lo es, preciosa.
—Ahora serás papá.
—Sí, Raven.
En ese momento averiguaron que esperaban una niña, algo que los lleno de felicidad, y mientras Raven veía la pantalla donde percibía a su futura hija nonata, simplemente tomó de la mano a Dexter y le dio un beso en su mejilla, además de escapársele otra lagrima de felicidad por la emoción placentera del momento. Después de ello la ginecóloga le recomendó sus vitaminas y el ácido fólico para poder continuar con ello.
Por lo pronto nadie se percataría de otra cosa, mientras tanto Apple aunque se mostraba confundida por la relación de Dexter y Raven aceptaba de manera definitiva que Raven estuviese embarazada de Dexter, algo que a final de cuentas aceptó amablemente al ver que su villana ahora era madre, lo que comprendió todo a la perfección, al notar que ella y Dexter se amaban.
Ahora era el turno de Cupid. La embajadora del amor también iba a ir a dicha prueba de ultrasonido para saber cómo estaba todo, a final de cuentas también debía checar su estado de salud para saber cómo estaba de ello, tanto Cupid como el bebé que esperaba. Finalmente Dexter aceptó llevarla como con Raven, fue directo al hospital, donde finalmente los recibieron, Cupid fue llevada con la doctora y obstetra, la cual también le pidió que se cambiara sus prendas por una bata ligera, además de sus cómodas zapatillas para dicho estado, la bata ligera era para que no se sintiera pesada. El médico le pidió:
—Señorita Argantone, le pediré que me se cambie las prendas por esta bata.
—De acuerdo doctora.
Veía como Cupid se cambiaba, ahora con la bata y las zapatillas estaba lista, tan lista que sólo se recostó para esperar, el medico la condujo a la cama del consultorio, donde finalmente se acostó, en su abdomen le fue puesto un líquido con el cual la embadurnaron para finalmente comenzar. Dexter también estaba con ella, por lo cual ya recostada él la tomó de la mano. Y ya untado el líquido su abdomen, la prueba comenzaba, igual veían al pequeño bulto en el vientre de Cupid, algo que a los dos llenó de dicha, algo que en sí también les daba mucha felicidad, sobre todo a Cupid, fue algo que también sello su amor, pues la hija de Eros portaba en su abdomen a lo que en esencia era su hijo, algo que hizo feliz tanto a ella como a él, el saber que ahí estaba ese bultito que también estaba siendo esperado con amor por Dexter, el verlo moverse era algo único y especial para los dos, Cupid tomó la mano de Dexter, soltando una lagrima y diciendo con felicidad dijo:
—Dexie, es precioso, te amo a ti como a este precioso bebé tuyo que está dentro de mí.
—Lo sé, y también sé que es hermoso, también te amo, mi preciosa mensajera del amor.
—Ahora serás también papá.
—Lo sé, Cupid, lo sé.
De igual manera averiguaron que también era una niña la que esperaba Cupid, algo que la llenó de felicidad, por lo que en sí lloró pero de felicidad, al saber que su cuerpo tenia a la esperada y amada hija nonata de ella con Dexter, la combinación de ambos que también era fruto de amor de los dos, la bella Cupid, por fin sentía dentro de sí ese sentimiento que defendía con toda entrega, ahora ella era protagonista de su propio cuento con Dexter. Por fin lucía su embarazo, además de que le dio un beso a su príncipe, así como Raven le dio uno en el mismo momento de hace un día cuando le tocó venir a la prueba. En fin, la ginecóloga le recomendó seguir tomando sus vitaminas prenatales y el mismo ácido fólico de rigor para que conservaran su salud tanto ella como su bebé, algo que en sí obedeció también, por lo tanto Cupid también seria felicitada por Raven ya que ambas en sí estaban en cinta de Dexter, quien finalmente acepto ser padre de ambos frutos de amor, tanto el de Cupid como el de Raven. Sin duda alguna también Cupid fue felicitada al saber la noticia, Cupid no revelo mayores detalles de quien era el padre, por discreción, pero ella sabía quién era, y al saber quién la preñó sólo sonreía mientras soltaba una lagrima y acariciaba amorosamente su vientre al sentir que dentro de ella se gestaba la hija de su príncipe amado, la razón de su vida era la unión de su genética con la del príncipe intelectual que posiblemente daría una hija con elevada inteligencia a lo que también pasaría con Raven.
Dexter veía con mucha alegría los dos embarazos, y aunque a Cupid no se la mostrara en oficial, era amada por Dexter, por la pareja, en secreto. No obstante, pronto tendrían una noticia que los llenarían aún más de felicidad.
Al sexto mes, de visita de nuevo a la obstetra, para un examen más con el ultrasonido, para Raven fue una sorpresa que albergaba una vida más. Los dos estaban atónitos al oírlo de quien realizara el examen. Fue que, mientras veían la pantalla, la obstetra, sorprendida sin duda, se percató de que había no sólo uno sino dos criaturas dentro del vientre de Raven. La sorpresa fue grande para la pareja, pero no lo fue tanto como la rara felicidad que se tiene en estos casos. Esto sin lugar a dudas asombro a Raven, pero la hizo sentir feliz así como un sentimiento en su corazón, el cual finalmente hizo que ella también sintiera ese bienestar, al saber que era portadora de una niña y un niño, algo que simplemente la hizo suspirar con alegría y revuelo. Tomando la mano de Dexter con cariño le dijo que no era una bendición ser madre si no una doble alegría que el fuese quien le dio esa dicha de ser madre de dos, que hizo que Dexter se sonrojara y también sonriera felizmente, mientras que Raven asintió con otra sonrisa acompañada de una lagrima al saber que su príncipe estaba doblemente feliz. Tomados de la mano, los dos fueron felicitados, y aún sin repararse de su asombro quisieron contárselo de inmediato a Cupid, por lo que después del examen, fueron de inmediato con ella para confirmarlo. Pues era que, Raven Queen seria madre de dos bebés que Dexter Charming le dio, algo que la hizo muy feliz, pues ahora pudo afrontar su nuevo destino con dicha y felicidad.
La sorpresa que fue grande, pero a la vez Cupid quería algo parecía para con ella, ya que, veía en eso como un una conexión más grande con Dexter. A pesar de que aceptaba a Raven como la novia oficial de Dexter, era inevitable que también pensara a veces con Dexter para ella sola, por un momento; no obstante se repetía a menudo que era así y que con tener a Dexter cerca era suficiente. De modo que tomó con agrado la noticia, pero todavía sintiéndose algo incómoda.
Al llegar el día de su examen, Dexter también la acompañó, a lo que al principia se mostrara algo receloso, ahora lo tomaba con naturalidad. En el examen, Dexter estuvo cerca suyo todo el tiempo, algo que alegraba a Cupid de gran manera. En la sala, cuando logró ver las imágenes que enviaba la pantalla, recibió una sorpresa que la aturdió. Dexter terminaba de decirle unas palabras de amor cuando, al ver la pantalla notó que se veían dos figuras que reposaban acurrucados dentro de esta. Al momento no lo pudo creer, y aún estaba aturdida cuanto la obstetra lo confirmó felicitándoles por ello, en un caso que parecía nunca ver antes.
Dexter a pesar de lo confuso que le resultaba, sólo supo alegrarse de lo que parecía entender, era un niño más. Cupid entonces sólo mostraba una cara boba y sonrisa inconsciente. Pronto salieron, y Dexter parecía el más feliz de todos cuando también Raven fue enterada de la noticia. Cupid se vio entonces, más cerca de Dexter, y era tan grande su alegría que no podía ocultarla, el hijo que pidió con vehemencia el otro día se le había cumplido en lo que ella creyó el mayor de los milagros. Juntos los tres, llamó a festejar.
Cupid aún estaba sorprendida cuando se encontró en una cita con Blondie que tuvo aquel mismo día. Casi sin querer fue que se encontró a sí misma diciéndole todo lo que pasó con mucho orgullo. Era así como se sentía, y Blondie se percataba de ello en cada palabra que daba. No pido más que alegrarse por su amiga, la veía muy feliz, puede que incluso más que después del día en que le contó sucedió todo.
Mientras esperaban su pedido, Blondie movida por la curiosidad, le pidió a Cupid que le permitiera tocar su vientre, que accedió con alegría. Sintió movimientos dentro del cuerpo de ella, y eso la emocionó tanto, como a la misma madre. A pesar de qué tenía dudas hasta ese entonces sobre su firmeza, no creyó nunca aguantar tanto con una noticia sin ser contada. Sin embargo, las sonrisas de su amiga la convencieron una vez más de callar, por su bien y el de todos. Siguieron hablando animadamente sobre la relación que tenía Cupid y por lo que esta esperaba, mientras tanto, todo pasaba con mucha tranquilidad.
Unos días después, Raven le platicaría la notica a Apple, quien finalmente la recibió con algo de entusiasmo, al pensar que, aunque era una relación un tanto cuanto extraña, ella era feliz, y eso lo notó, su vida era increíble y que además no la dejarían sola. Todo esto dicho, mientras ambas conversaban en donde finalmente pasó y pasó el tiempo. Apple notó que el abdomen de Raven era de tamaño normal para su embarazo, algo que en sí, le agrado pues sabía que gracias a ello, Raven era feliz, y su felicidad era lo que contaba en esos momentos. A esto Apple le pidió a Raven el poder sentir su abdomen, para lo cual asintió y aceptó con gusto, por lo que la delicada mano de apple tocaba el abdomen de Raven, quien entonces sintió una patadita que también hizo feliz a ambas, pues ahora sí comprendía Apple que ese amor era lo que le estaba dando esa felicidad, que en si Dexter fue quien le dio ese regalo, y que bien ella se alegraría siempre de que Raven estuviese feliz por ello, adicionando que al ser dos como le dijo Raven era algo mucho más especial pues eran de su príncipe intelectual. Apple lo entendió y le dijo que la apoyaría, algo que si cumplió. La cita siguió su curso.
Mientras con las chicas celebraban a su modo, Dexter no sabía contenerse de la emoción. Y fue que, sin darse cuenta le contó a su hermano, Daring, que tendría cuatro hijos, a lo que Daring respondió algo confuso y con su típica sonrisa que en realidad serían dos. Eso lo dejó en seco por un momento, pero fuera por la emoción que tenía o la confianza que guardaba en su hermano, se lo contó todo sobre la relación que también guardaba con Cupid. Esto dejó a Daring sorprendido, por ser algo que nunca hubiera imaginado, sin embargo, no podía sentirse más que orgulloso de su hermano, diciendo que cada día se parecía más a un Charmig.
Mientras que entre amigas la situación era más amena a cierto modo. Las chicas en cierta estima felicitaron a Raven Queen, quien finalmente les dijo a todas que estaba esperando a dos pequeños, a lo que todas asintieron con sorpresa. La primera en preguntar fue Bunny, quien también estaba en dicho estado.
—¿No es lindo que estemos embarazadas, Raven?
—¿Por supuesto Bunny, y más si es de las personas que amamos. Por cierto, como te va con Alistair?
—Es todo un amor, me hace saltar de alegría, incluso me ayuda.
—Eso es lindo, Bunny.
Era una charla amena, la Reina Malvada finalmente asintió con felicidad el aceptar que estaba esperando familia de parte de Dexter, algo que ahora le daba alegría y dicha, aunque también lo mismo le daba a Cupid, pero para evitar más problemas en público, a cierto modo, decide callar aunque ella en el fondo sabe que Dexterious Charming las ama por ser las madres de sus hijos cada una de un niño y una niña.
Para ello Cupid se alejó un poco y acariciando su abdomen se dijo:
«Dexie, te amo, y eso lo sé muy bien. Aunque Raven sea tu pareja oficial en público, sé que las dos ocupamos tu corazón, eso debo reconocerlo. Mi príncipe intelectual eres la razón por la cual nuestras vidas están llenas de dicha y felicidad»
Todo esto acariciando su abdomen mientras miraba la luna, la ternura de Chariclo era infinita y más al sentir en su interior de la misma manera que Raven una increíble sensación placentera de cariño la cual la lleno de dicha al ver que dentro de ella se gestaba la combinación de ADN de Ella y de Dexter, lo que a final de cuentas resultara en un bebé tan hermoso como su madre, tal y como Dexter le decía a las dos.
Al final de cuentas, las dos finalmente estaban de acuerdo en algo. Dexter era una excelente persona con ellas, las circunstancias lejos de hacerlas ir en contra, como rivales, las unió aún más, nadie lo podría comprender, pero solamente pocos podían entender el por qué pasaba ello con los tres, era un triángulo que a cierto modo era una buena opción para poder repartir esa cantidad de amor. Pasando el tiempo, las dos ya tenían abdomen más grande que anunciaba que aún faltaba para el momento de dar a luz, momento para el cual debía estar preparado el príncipe, más que nada, porque conocería a sus propios hijos.
Sin embargo, tal y como ocurrió con la pócima, Las ganas de volver a tener esa aventura pasional con ambas, aun en su estado era algo que quería repetir nuestro príncipe, y en especial las dos chicas, que querían también hacerlo aún en su estado, algo que las hacia excitarse y pensar en que aún con la condición presente podrían disfrutar placer sin problema alguno, por lo que ambas pensaban en ello. Incluso Dexter también lo pensaba, sus dos chicas aun en su estado lucían realmente hermosas, y el saber que podrían gozar de ello una vez más les dio confianza para poder sentir dicha pasión sin importar su estado. De todas formas querían sellar el amor como fuese posible de manera similar a lo que aconteció para que ambas estuviesen en dicho estado.
En el caso de Dexter, a final de cuentas, seguía teniendo excitación y placer, de manera solitaria, al ir al baño a auto complacerse, pero aún quería algo más, y aún en el estado de sus chicas, quería hacerlas gozar como nunca antes. Así que, poco a poco, estaba pensando igual que ellas el cómo hacerlo de nuevo. Por lo que dicha vez, sería algo igual de especial, aunque ahora no tendría tanto que ver la pócima que aquel día causo todo por inercia.
Poco después, Cupid y Raven se veían en la habitación de esta última. El motivo era el que querían planear el cómo iban a darle a Dexter, esa mera sorpresa candente, aun en el embarazo querían hacerlo gozar de pasión como aquella ocasión. En ese caso ya no habría marcha atrás. Simplemente seria pura pasión carnal que ahora sí saciarían, y que, a cierto modo, reafirmaría ese sentimiento que les daría más y más iniciativa para aceptar lo que vendría a futuro. Para Dexter y Raven sería más que nada normal y para Cupid igual, ya que sería algo que simplemente les daría un momento más íntimo:
—Bueno, Raven, creo que las dos aún queremos hacerlo con él.
—En eso tienes razón. En nuestro estado, digamos que es más fácil y un poco más placentero. El pensar en ello me hace a veces querer tocarme.
—Y que lo digas, Raven... Pensar en Dexie a veces me hace incendiarme en placer.
—Lo mismo digo, Cupid.
—Deberíamos darle otro momento de placer a nuestro príncipe.
—No es mala idea, Cupid.
Y dicha charla tenía sentido. El placer para él seria infinito, pues en el estado de embarazo el hacerlo no solo sería pasión pura, sino el extender ese lazo afectivo que permanecería siempre con ambas. Al saber que el príncipe era el motivo de sus vidas, más aun el sería quien las hizo ser madres y ellas recíprocamente lo hicieron ser padre. Y por ello más felices no podrían estarlo porque ya derramaban más felicidad que nunca.
