Disclaimer; Shingeki No Kyojin no me pertenece. Es propiedad del sádico Isayama.
Capítulo 7
"Los Hilos de Nuestra Felicidad"
Levi abrió los ojos lentamente, mientras el sol se filtraba por las cortinas de su luminosa habitación. Sonrió de forma enamorada y sin saber muy bien porqué, se sintió feliz. Estúpidamente feliz. A su consideración, claro, pues Hanji estaba que reventaba de alegría por su enano amigo y no paro de hacer sus comentarios durante el transcurso de la pacífica mañana del profesor.
Pacífica hasta que sonó el timbre de entrada y se encontro con un muy ebrio Irvin tambaleandose en el marco de la puerta. A Levi se le cayó la mandíbula de la impresión, y en el mismo instante que el se echó para atrás para alejar la peste de alcohol, el director de la universidad más prestigiosa en Berlín vomitó. Hanji tuvo que hacer acopio de todas sus fuerzas para evitar que Levi asesinase al deshecho director, que no paraba de sollozar en el sillón enterrando la cara entre los cojines.
-Muy bien idiota, quiero que me des una buena razón por la cual no deba de despellejarte vivo...-Hanji se acerco, conciliadora y le dio un abrazo a su pobre amigo. El rubio sollozó de nuevo.
-Vamos enanito, no seas cruel...-La palabra le saltó una vena en la sien.
"Venga Levi, cuenta hasta diez. Cuenta hasta diez..."
-¿Que sucedió Irvin? ¿Quieres hablarlo?
El rubio les miró desrrozado, aguantando un quejido poco masculino. -¡S-Se va a cashar...! ¡C-Con esa... zhorra!-Erwin naturalmente que estaba mas que borracho. Estaba hasta su rubio copete de alcohol y amenazaba con vomitar de nuevo. Sin embargo, en el fondo -muy, muy en el fondo- se sintió mal por su amigo. Mas no obstante, optó por no entrometerse, mientras observaba estoico como Hanji tratab de hacer que dejase de balbucear y llorar. Se pasó el día entero limpiando la mancha asquerosa de la alfombra, cocinando y lavandole la ropa al inútil de su jefe que tragaba helado de chocolate como si fuese la última cosa que comería en lo que le restaba de vida, aunque Dios sabía que si el infeliz continuaba lloriqueando, Levi terminaria por acortar ese lapso, matando a Irvin. Hanji, al contrario suyo le tuvo una paciencia épica al hombre, con quién permaneció hasta quedarse profundamente dormido.
-Mike la va a joder y la va a joder bien...-Declaró la profesora de Ciencias Biólogicas cuando entró a la cocineta, recargandose en la barra. Levi le tendió una taza de humeante café.-...Le ha roto el corazón, Levi.
-El roble se está excediendo con la estúpidez que últimamente reboza. La ha cagado al mentirle a Nanaba, y la ha cagado principalmente al enamorarse de Irvin. Nuestro jefe querido es tan intenso como una colegiala, de eso estamos seguros ya...-Lanzó una mirada mortífera al dormido hombretón y soltó una maldición. Bebiendo a tragos, se dió cuenta como su querida esposa miraba a cada rato su teléfono, por lo que tentado decidió picarle por unos momentos.-¿Qué sucede, mi amor? ¿Has encontrado ya a tu lesbiana media naranja?
Zoe rió con ganas-No mi dulce esposo, mi corazón es solo tuyo, ella solo es un desliz...-Levi bufó burlón.-¿Entonces?
-Oh mi amor está celoso...-
-Eso quisieras dulzura...-
-En realidad Moblit me envió una biblia ayer en la noche, pero me quedé dormida antes de contesarsela. Se quedó preocupado por si había llegado en una pieza a casa ¿Puedes creer que sea tan adorable?
-Puedo creer que Moblit está tras las bragas de mi mujer...-Zoe se carcajeó.-¿De verdad eres tan idiota como para no darte cuenta?
-Levi, se que te pones celoso pero no digas locuras. Moblit es solo un ángel de Dios que se preocupa por su profesora.-
-Qurrás decir, un ángel de Dios que se quiere tirar a su profesora...-Hanji está vez no contesto. Su mirada café se quedó fija en la ventana, mientras Levi, involuntariamente evocaba los dulces recuerdos del paseo de la noche anterior. Casi se le escapó una sonrisa al acordarse de su mocoso y de ese corazón alocado suyo en ese precioso momento en el que ambos se unieron en un beso. Sus labios cosquillearon.
-Y luego dices que la colegiala enamorada es Irvin...-Tan pronto escuchó eso de su dulce, dulce esposa, sucedió lo inevitable.
Levi explotó.
(...)
Hitch tenía algo muy claro. Odiaba a todo el mundo.
Odiaba a los del 104.
Y más aún al grupito de Eren Jaeger.
Pero ahora, justo en ese momento frente a la puerta de su apartamento compartido, escuchando los repulsivos sonidos de Annie en sus actividades nocturnas, su odio hacía el mundo, hacía la 104 y hacía el patético grupito de Eren Jaeger disminuyó drásticamente. En aquel instante su perra interior se hallaba debatiendose en un dilema moral sin prescedentes en su vida. Sabía con quién estaba Annie ahí dentro, oh, claro que lo sabía. Y conocía al rubio esteroide andante que era la pareja de él.
Y en esos momentos su perra interior se sintió mal.
Miró aquella comprometedora fotografía de Eren succionandole la garganta al profesor Ackerman, y su mano tembló. Bajó las escaleras y corrió al exterior frío, mirándo fijamente la luz encendida que desde afuera lograba vislumbrar de su apartamento. Momentos eternos después, bajó Bertholdt Fubar con su mirada carcomida en culpa y su manos escondidas en los bolsillos de los pantalones. Hitch sin saber muy bien la razón, le detuvó.
-Eres un imbécil...-Fue lo que le dijo.-...Y Reiner más aún por confiar en ti.
-Hitch yo...-Ella lo interrumpió.-No necesitó ni me interesa saber o conocer tus patéticas excusas, y supongo que tu tampoco deseas compartirlas conmigo. No me importa, sinceramente. Pero hacerle estó a un idiota que te ama, con alguien como ella...-Soltó una risita despectiva.-Tu sí que necesitas ayuda. No te entretengo más...-Se dió la media vuelta y antes de comenzar a andar, le dijo en la posición en la que se había quedado.-Y buscad otro sitio en el cuál follar, Bert. Me he hartado de lavar jodidas sábanas.-Tan pronto dijo aquello, se dirigió a su bloque de edificios, y camino por la recepción, meditando sobre el decírle a la zorra lo de Eren o no.
Su perra interior se negó. Tampoco era tan bastarda. Cuando entró al apartamento encontróa Annie fumando tranquilamente un cigarrillo.-Te he dicho que me toca los cojones que fumes dentro. Para eso está el balcón.
Annie no contestó. Se levanto desnuda para disgusto de Hitch y se colocó una camisa para después salir y continuar con su absorto silencio. Hitch miró como ella quitada de toda pena, pena y culpa que vió en los ojos del estúpido de Bertholdt, disfrutaba de su soledad. Hitch aún no comprendía como era capaz siquiera de verle la cara todos los días a Reiner Braun sin explotar y echarle al rostro lo que sabía de su noviecito y de Leonhardt.-Jodido Marlo, todo esto es tu culpa...-Masculló. El silencio entre compañeras fue eterno, hasta que finalemente, ya en la cama, Hitch decidió algo de lo que probablemente nunca se arrepentiría.
Después de todo, aquel día Jaeger y Ackerman tuvieron suerte de que Marlo hubiese alimentado en algo su moral con sus larguísimos sermones.
Aquel día, su perra interior no se sentía tan perra como para joderle la vida a aquel imbécil presuntuoso.
Aquel día, su perra interior se sintió incluso bondadosa.
(...)
Jean suspiró por enésima vez aquella madrugada. No podía dormir, y la cancion en su auricular le recordaba incansablemente por quién sufría en silencio. Cada frase, casa estrofa, cada verso de aquella estúpida y gay canción le recordaba a ese estúpido y gay Marco Bodt. Bueno, no sabía si Marco era gay, pero era un insulto que gustaba de decirle a quién le sacase de sus cabales. Eran las 3 de la mañana, un Domingo, y como todo Domingo en la madrugada lo despertaron las pesadillas. Las naúseas y las ganas de llorar le acompañaron desde el momento en el que abrió los ojos, exhaltado y corrió a vomitar a su baño, hasta aquel instante en el que el rostro de Bodt sonriente se dibujaba sin cansancio en su mente.
Entonces si celular sonó.
Sonrió al ver el número.
-Estimado Pecas, hablas justo en un momento clave para mi supervivencia...-Escuchó la dulce risa de Marco al otro lado de la línea, y su estúpido estómago bailó al ritmo de las mariposas.-Algo me dijo que tu manía de los Domingos por la madrugada aún no paraba. He de suponer que no me equivocaba.
-Querido Marco, es raro cuando tu cerebro súper desarrollado se equivoca, debo decirte.
-¿Que soñaste?
-Cosas terribles...-El solo recordar la mórbida y perturbadora imagen de un ser con sonrisa deforme le provocó un escalofrío.-Creo que no debí de ver esa película...-
-Jean...-Su voz sonó preocupada.
-Dejálo Marco. Enserio, no tengo ganas de hablar de esas mierdas. Mejor, alaba mi grandeza y dime si te gustó la mezcla que hice para el vídeo de Inglés...-Marco rió, y eso alegró al equino, quién inevitablemente dejó sus pesadillas atrás. Escuchar su voz, escuchar su risa y saber que estaba a salvo y bien, era suficiente para que al arrogante Jean Kirschtein le alegrase lo que quedaba de la madrugada y le hiciese un día alegre y luminoso. Su charla duró hasta que Jean comenzó a decir sus delirios de sueño, y fue entonces que la dulce voz al otro lado de la línea susurró.-Buenas noches, Jean...-
La sonrisa con la que cayó en brazos de Morfeo le duró hasta que le volvióa ver la cara al imbécil homosexual de Eren Jaeger.
-Vaya, parece que no dormiste bien, cara de caballo ¿Te encuentras bien?
-Gracias chupapollas, pero tuve una noche bastante armoniosa...-
-¿Y debo de suponer que tu mano derecha tuvo algo que ver?
-¡Que te den por culo, imbécil!
-¡Si no soy tu, pasivo de mierda!
-¿Quién coño eres tu para llamarme marica a mí?
-¡Tu jodido padre!
-¡Répite eso en mi cara, suicida de mierda!
-¿Que aparte de equino estás sordo? ¡Soy tu jodido padre!...-Y así empezó un Lunes habitual en la preparatoria Rose, dónde el Director Irvin Smith bajaba de su camioneta negra toda elegancia e imponencia, con unos lentes ocultando sus ojos llenos de ojeras, dónde el sub-director iba de un lado a otro de la mano de su futura prometida, dónde la joven Hitch sonreía sinceramente al mojigato que le hacía el corazón blando, dónde Levi Ackerman entraba por la puerta, ansiando ver ya a su mocoso y dónde los hilos del destino se entrelazaban para formar un bello tapiz que cada uno de ellos tendá que recorrer para encontrar su felicidad.
Hermosas Criaturas
¿Cómo han estado?
A los pocos que leen está historia, les ofrezco mil disculpas. Pero, dejando eso de lado... ¿Alguien lee el manga? ¿Vieron quién esta en la cueva con Historia, Eren y su padre? Por favor que Levi no muera, es lo que pido. Seguramente va a volver a tener que pelear contra Kaney, y aparte Mihogarcito está con ellos, y... Y... ¡Yo no quiero ver morir a Ravioli ni a MiCabaña! Disculpen mis patéticos lamentos. Les traigo la continuación de esté fic, espero que sea de su agrado. Y ya vienen las demás parejitas, problemitas y escenitas más melositas. Gracias por su apoyo, les aprecio como a nadie por sus comentarios.
Con eterno cariño y afecto,
Elisa Lancaster.
