—Wow —Dijo Sakura al ver a Naruto —te ves muy…
— ¿Sexy? ¿Formal? ¿Responsable? ya lo sé —decía Naruto con orgullo por sí mismo.
—Iba a decir viejo —le dijo, aunque en realidad lo que él dijo era cierto, se veía… sexy — ¿Por qué llevas traje? —preguntó con curiosidad.
—Hoy iré a inscribir a Mina-chan en una guardería-colegio no se que, quiero verme presentable —dijo mientras se miraba por séptima vez en el espejo.
— ¿No crees que exageras? No eres el primer padre joven y soltero del mundo.
—Estoy nervioso ¿Si? ¿Qué tal si hago algo mal? ¿Y si mandan a servicios sociales? No podría soportarlo.
—Solo actúa normal, se tú.
— ¿Ser yo? —Preguntó Naruto alzando una ceja — ¿A caso estás loca mujer?
—Bueno, que seas tú no es tan malo —Dijo mientras recibía en las manos los juguetes que Mina le pasaba —Eres simpático
— ¡Eso no contrarresta mucho!
—Vas a estar bien
— ¡Yo no…! —Naruto dejo de gritar y la miró —Ayúdame
— ¿Qué? Espera, no… —trató de negarse.
—Es la única forma en que las cosas pueden salir bien —decía Naruto —puedes detenerme si digo algo fuera de lugar
—No resultaría
—Claro que si, solo detenme cuando esté por decir algo estúpido
—Pero…
—Te voy a pagar.
—Es que…
Naruto tomó a Mina en brazos y luego le dijo:
—Mina, Dogie face
Al principio Sakura no entendió, pero luego descifró lo que quiso decir al ver como padre e hija hacían cara de perrito abandonado, sobre todo Mina, que hacía un puchero y tenía los ojos cristalizados, como si estuviera a punto de llorar.
La Haruno suspiró.
No podía soportarlo.
—Está bien…
—Muchas gracias —de un momento a otro Naruto la abrazaba aún con Mina en brazos —significa mucho para mí, te juro que este será el último favor que te pediré.
Unos segundos después se separaron.
—Hipotéticamente hablando —empezó Sakura — ¿Cuánto me pagarías?
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En todo el camino a la guardería Sakura iba sonrojada y refunfuñando, no le gustaba que le dijeran que vestir y menos que criticaran su apariencia, se sentía humillada y lo peor de todo es que casi se cree todo lo que Naruto le había dicho momentos antes, era como si un experto en moda hubiera criticado su ropero, pensó en Naruto como un divo y un fashionista de closet.
— ¿Qué acaso no tienes nada que ponerte? —le preguntó el rubio lanzando la ropa de Sakura por toda la habitación.
Después de que aceptara la obligó cambiarse de ropa.
Un intento.
Dos intentos.
Tres intentos.
Él no era feliz con nada de lo que se ponía y, exasperado, subió a su habitación irrumpiendo en el closet de la Haruno como si fuera suyo, pero no se convencía con nada de lo que veía, es más, parecía como si quisiera quemar todo con la mirada.
Sakura trataba de tomar en sus brazos –ya llenos- todo lo que él lanzaba.
—Pero —dejó toda la ropa sobre la cama y atrapó la camisa de flores que estuvo a punto de caer al piso —esto es lindo —se la mostró y sonrió.
— ¡Claro que es lindo si quieres ser un club para abejas! —le gritó lleno de sarcasmo.
Los ojos de Sakura se humedecieron.
— ¡Esto servirá! —Dijo sosteniendo con pose victoriosa una falda tipo lápiz y una camisa azul en el aire —…—
— ¿Qué pasa? —preguntó al ver como su emoción había cesado tan repentinamente.
Miró su pelo y luego a la camisa.
Azul.
Rosa.
Azul oscuro.
Rosa suave.
—No nos da tiempo a ir a un salón de belleza —y tiró la camisa sustituyéndola por una blanca —mejor —susurró.
Sakura suspiró, por fin podría sacarlo de la habitación.
—Ahora necesitamos unas pantimedias y unos zapatos de tacón ¿Dónde está tu cajón de ropa interior?
Sudó en frío.
—Llegamos —con los ojos bien abiertos Sakura miró hacía la "guardería" si es que podía llamarla así.
— ¿Estás bromeando? —preguntó volteando hacia él.
— ¿Qué tiene de malo?
— ¡esto es más grande que tu casa! —Y volvió la cara de nuevo hacia la arquitectura —Es como el doble
—Es una de las mejores guarderías del país y cuando cumplen la edad suficiente pasan a estar en el colegio "Katsura bioshu" —le dijo desmontándose —a demás yo estuve aquí, así que puedo decir lo bueno que es.
Sakura lo siguió con cara de confusión.
— ¿Entonces por qué…?
—Es una larga historia
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Fuera de la dirección había pocas personas, unos cuantos padres malhumorados, apurados mirando sus caros relojes como si se les fueran a escapar de las muñecas, misteriosamente el ambiente era pesado pero todo era silencioso exceptuando el zapateo de una señora que parecía ansiosa por irse.
—Vamos —y Naruto pasó olímpicamente a las personas que estaban adelante y entró a la dirección mientras Sakura trataba de disculparse con esas personas que ahora insultaban al rubio a pesar de que él no les prestaba atención.
—Uzumaki —gruñó la anciana sentada en aquella silla que, en comparación a la oficina, era muy poco cómoda a la vista y estaba en el lugar más incorrecto que podría estar.
¿Una silla de caña? ¿Por qué?
Pero Sakura no preguntó porque… ya saben, la señora parecía ser la directora.
—Váyanse —les dijo a los adultos frente a ellos, ambos asintieron — ¡Y la próxima vez le dicen irresponsables a sus madres!
Sakura se quedó atónita por lo dicho por la mujer, ciertamente esa no era la actitud que esperaba.
— ¡Abuela Chi…! —Un zapato salió volando hacia ellos, específicamente hacia Naruto, que lo esquivó como si lo hubiera estado esperando.
— ¡Lárgate de aquí, Uzumaki! Te dije que no pusieras un pie en este lugar —gritó la anciana, aun que no podía descifrar si tenía el seño fruncido o si eran sus arrugas.
—En realidad usted dijo que no pusiera un pie en este lugar para mis estudios, pero verá… —Naruto tomó asiento en una de las dos sillas frente al escritorio, se cruzó de piernas y en menos de un parpadear su actitud y expresión facial cambiaron provocando que las dos mujeres en la oficina le prestaran total atención —seré directo, quiero que Minako empiece aquí sus estudios
¿Minako?
—Primero una Uzumaki que casi quema la guardería, luego uno que casi la destruye ¿Y crees que aceptaré a otra Uzumaki? Ya sabes lo que dicen, la tercera es la vencida —decía la anciana frunciendo el seño cada vez más.
¿O eran sus arrugas?
—Mina es una niña tranquila y obediente, pero igual que a otros niños le gusta jugar
—Eso no me interesa Uzumaki, eso mismo dijo Jiraiya cuando vino a apuntarte a ti
Naruto frunció el seño.
—No es lo mismo —murmuró desviando la mirada.
—Claro que no, puede que sea peor
—O puede que no —Naruto frunció el seño más —Pero aún así, no puede negarle el derecho a una educación y tampoco el examen de admisión
—No se lo puedo negar, pero el tiempo de inscripciones ha terminado
— ¡Por favor! ¡Pagaré el doble!
La anciana pareció interesarse.
— ¿Y qué te hace pensar que es un asunto de dinero? —pero Chiyo no disimulaba.
— Todo aquí es asunto de dinero —dijo Naruto con el seño fruncido —Jiraiya tuvo que pagar mucho antes de mi expulsión
— ¡Claro que tuvo que pagar! El colegio no pagaría por tus desastres
Naruto, ya cansado, estuvo a punto de ponerse de pie, Sakura no sabía si era para irse o para armar un escándalo, lo cierto era que ninguna de las dos eran soluciones buenas para la inscripción de Mina, así que hizo lo primero que se le ocurrió…
Tomó la mano de Naruto para calmarlo.
El rubio la miró de reojo algo sorprendido.
—Minako es una buena niña, es tranquila y muy bien educada, a demás… —Pero Sakura fue interrumpida.
— ¿Quién eres?
Realmente no se esperaba eso.
—Ah… sí, disculpe… yo soy
— ¿Dónde está Shion? Quiero ver a Shion
Ambos quedaron callados ante la pregunta de la anciana hasta que Naruto carraspeó.
—Verá, Shion se fue y yo estoy a cargo de Minako por ahora...
—Entonces quieres decir que tú, un adolescente con serios problemas hormonales y de comportamiento dudoso está cuidando de una niña pequeña junto a otra adolescente que, probablemente, tiene los mismo problemas que tú ¿cierto?
Ambos miraron a la anciana, perplejos y con sudor corriendo por sus sienes.
—N-no es así —susurró Sakura.
—Y no saben hablar bien —refunfuñó la anciana —llamaré a servicios sociales —dijo tomando el teléfono.
De pronto un sonido estrepitoso fue escuchado, Naruto había golpeado fuertemente la mesa de la directora.
Ambas mujeres se quedaron viendo sorprendidas, aunque la mayor no lo demostrara, al rubio.
—No me importa que no la quiera en su estirado colegio, pero escuche lo que le diré y escúchelo bien — Dijo el rubio mirándola sombríamente y luego tomando el teléfono, desprendiéndolo de un solo jalón —No dejaré que usted ni nadie me aparte de mi hija, pasaré por encima de todo el que lo intente —y se apartó de la mesa, tomando a Mina en brazos y haciéndole una seña con la cabeza indicándole que caminara.
Ella se puso de pie y le dio una última mirada a la mujer quien, aparentemente, aún no salía de su sorpresa, cuando ya estuvo frente a la puerta, Naruto la abrió para ella dejándola salir primero, pero antes de que el rubio cerrara la puerta tras él la voz de la anciana les llamó la atención.
—Un mes —dijo —será todo lo que le daré para evaluar su comportamiento, al final, si falla, será mejor que te olvides de todo acerca de este colegio, empieza al principio de la siguiente semana.
Sin mirarla, el rubio cerró la puerta tras él estruendosamente ganándose una mirada de desaprobación y algo de temor de los demás padres, Sakura casi pudo jurar que escuchó a la anciana decir algo así como "¡Eso no ayudará!" tras la puerta.
Se encogió de hombros pensando que tal vez era su imaginación y empezó a caminar junto a Naruto hombro a hombro, no dijo nada, pues la seriedad en el rostro del rubio le decía que era mejor así.
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Más tarde, en la noche, Mina había decidido, sin posibilidad de discutirle –porque la niña, a pesar de ser tan pequeña, era igual de obstinada que su padre –que la habitación de Sakura sería de ella por esa noche.
Realmente no le molestaba, pero cada vez que iba al baño o por algo de beber y/o comer, regresaba como si de un rayo se tratase, tenía miedo de que las almohadas no fueran la protección suficiente para la niña durante su ausencia y que, mientras se movía, cayera.
Con cuidado y asegurándose que la pequeña estuviera totalmente dormida –porque las dos anteriores veces que lo había intentado ella abría los ojos rápidamente y le fruncía el seño, evitando que la Haruno la tomara en sus brazos –la cargó y la llevó a su habitación, cuando entró no le sorprendió ver a Naruto acostado en la pequeña cama próxima a la cuna de Mina, con uno de sus brazos sobre sus ojos, pero era fácil para ella descifrar que él se encontraba despierto, pues los fuerte soplos y profundos suspiros eran delatantes.
Acostó a Mina en la cuna y se sentó en una de las esquinas superiores de la cama, justo en el lugar que Naruto tenía la cabeza momentos antes de echarse un poco más para abajo, para darle espacio y ella aprovechó para flexionar una pierna sobre la cama.
— ¿Sigues molesto? —le preguntó entre susurros, el rubio echó la cabeza hacia atrás, para mirarla.
—Esa vieja infeliz ¿Cómo se atreve? —Las palabras de Chiyo seguían rondando en su cabeza, como si de un eco se tratase, enojándolo cada vez más.
—Tal vez no quiso decir eso… su edad… ella parece ser muy vieja
—Es más vieja que el infierno, pero lo que habló no fue su edad, esa mujer tiene la mentalidad de una adolescente con depresión sexual —se burló.
—Ja…— Sakura se tapó la boca para no reír fuertemente, luego se aclaró la garganta —Aún así… tu eres un buen padre Naruto, no todos dicen esas cosas tan enserio como tú las dijiste —le animó.
—Pero y si…
—Pero si nada, eres un buen padre Naruto, y tengo muchas personas en mi lista de contactos que pueden corroborarlo
Y durante un momento ambos se miraron a los ojos, hasta que Naruto rompió el silencio de nuevo.
—Gracias
Y realmente no se esperaba eso.
—…— Sakura notó como de pronto el dejaba de verla por momentos y la volvía a ver a los ojos — ¿Qué pasa?
—Yo… —y él no estuvo seguro de decirlo, pero se armó de valor —Yo… puedo verte las bragas
Sakura, al escucharlo, se puso rápidamente de pie y corrió hacia la puerta ¿Cómo se le pudo olvidar que llevaba una falda? Peor aún ¿Por qué se puso justamente esa noche las bragas blancas casi transparentadas que Ino le obligó a comprar?, al escucharlo reír un poco, por impulso la Haruno volvió donde el rubio y con el puño cerrado le pegó en el estomago, cosa que le hacía por primera vez.
Naruto, cuando escucho que la puerta se cerró y que era dejado solo con su dolor respiró hondo y miró hacia cierta parte que molestaba.
— ¿En serio? —se habló el mismo viendo el bulto en sus pantalones —De todas las situaciones en las que pudiste levantarte, eliges esta… maldito masoquista.
Y se levantó, dándole una última mirada a Mina y saliendo de la habitación corrió un poco para llegar a la suya, después de todo necesitaba una ducha bien fría para calmar "eso" que le dolía.
Yeah, el nombre completo de Mina es Minako xD
Realmente me tardé para publicar esto, pero la inspiración recae, me entienden xD
Gracias por sus RR y por esperar, realmente lo aprecio.
El NaruSaku ya empieza a surgir, pero he pensado en hacer algún cap. Lemon más adelante, díganme ustedes ¿Les gustaría? Pero sería cuando el NaruSaku esté ya más avanzado ¿Qué opinan?
Espero que les gustara el capitulo, trataré de traer el siguiente lo más pronto posible.
Chao!
