A/N: Gracias por todos sus reviews. Me pone feliz que les haya gustado estos one-shots :D Al final creo que publicare mucho mas aquí, siempre y cuando, sean desde la perspectiva de Peeta, el mes de septiembre acabo, pero todo lo que escriba de Peeta, para alguno de mis otros fics, ira aquí. Este conforma un capítulo, de "UNA NUEVA CHISPA DE ESPERANZA" y lo escribí hoy como un recuerdo de Peeta :) Me han dicho que les ha gustado todos los que siguen este fic y que escribiera más, por lo que decidí colgarlo aquí. No diga que vaya a publicar regularmente, sino cuando tenga algo escrito de él, y tenga relación con la historia original o sea post-Sinsajo.

Si quieren me proponer momentos específicos. Solo díganme, que quieren y haré el intento de escribir. ;)

Saludos,

Lucy.


TE NECESITO


"Cuando la playa se inundó de luz y sol
Y cuando el mar con su rumor
hablo de amor
Cuando soñaba en el azul
Fue realidad este soñar
Llegaste tú.

Flor de un verano nuestro
amor tal vez será
Que una fatal brisa otoñal marchitará
Fin de mi sueño de ilusión
Y en este playa
Naufragará mi corazón.

Y seguirá igual
Arena y mar
La playa en soledad
Se quedará
El eco de su voz se extinguirá
Las huellas de los dos
Se borrarán.

Cuando en la playa
Nuevamente brille el sol
Allí estaré y junto al mar recordaré
Evocaré la inmensidad
De nuestro amor
Que me brindó felicidad
Has de volver
Aquí en la playa te esperaré."

"LA PLAYA"

De CHAYANNE


Estamos en la arena, yo sé que Katniss tiene sus propios planes de salvarme, pero sé que no puedo permitirlo, así que en un momento que nos encontramos a solas en la playa, me atrevo a decirle:

― Katniss, no tiene sentido fingir que no sabemos lo que el otro está intentando hacer. No sé qué clase de trato crees haber hecho con Haymitch, pero deberías saber que a mí también me hizo promesas. Así que creo que podemos asumir que le mintió a uno de los dos.

Le digo, esperando alguna respuesta de su parte, se ve un poco alterada, pero intenta disimularlo inútilmente.

― ¿Por qué dices esto ahora? –Pregunta en tono neutral.

― Porque no quiero que olvides lo diferentes que son nuestras circunstancias. –Le explico, cierro los ojos, tomo una respiración y vuelvo a hablar. –Si tú mueres, y yo vivo, no me queda ninguna vida de regreso en el Distrito Doce. Tú eres toda mi vida. Nunca volvería a ser feliz.

Intentó reprimir las lágrimas que amenazan con salir y me quito el medallón, se lo doy a Katniss en la mano y siento que una descarga eléctrica atraviesa cada zona de mi cuerpo cuando mi piel roza la suya.

Sé que la voy a extrañar a Katniss vaya donde sea que vaya. Ni siquiera estoy seguro de que exista el cielo, ni si aún en mi siguiente vida, podre ver a Katniss de algún modo. Tal vez la vida de uno acaba con la muerte de tu cuerpo. No quiero separarme de ella, pero la amo y estoy dispuesto a hacer lo que sea para salvarla, para darle una vida y entregarle la mía a cambio. Y si tengo que matar a todos lo haré, porque no existe nada en el mundo más importante que ella.

-Es diferente para ti. –Continuo. –No digo que no vaya a ser duro.

En mi mente se repiten, todas y cada una de las noches que pasamos juntos, ahuyentando los miedos del otro, protegiéndonos mutuamente. Las veces que la encontré llorando y gritando en la habitación y yo yendo hasta ella, envolviéndola con mis brazos protectoramente, besándola y murmurándole palabras que le transmitieran paz, ella con su cabeza descansando en mi pecho, durmiendo tranquila y ambos sintiendo las latidos del corazón del otro. Katniss me dijo en una oportunidad que yo era el único que podía traerle tranquilidad en esos momentos en el que las pesadillas la atormentaban. Yo podía decir lo mismo de ella, ella me daba paz, cuando despertaba alarmado por una pesadilla donde generalmente la perdía, y la veía recostada y pegada a mi cuerpo a salvo, mis miedos desaparecían.

No, no sería fácil para Katniss. Pero si la elección se reducía a mi vida o la de Katniss, elegía la de ella sin dudarlo. Lo hice con los panes. En la primer arena que compartimos y en esta, que sería mi última muestra de amor.

Desde los cinco años, le había entregado mi corazón y mi vida entera sin que ella lo supiera.

-Pero hay otra gente que haría que tu vida mereciera ser vivida. –El medallón dejando a la vista, las fotos de su madre y hermana, y la de Gale. Mi amor por ella no es egoísta y si ella lo prefiere a él o cualquier otro, la dejare ir, para que sea libre de hacer lo que desee. Yo no estaré mas con ella, pero su familia la ayudara a seguir adelante, Prim al igual que lo hizo toda la vida, le dará un motivo para vivir y no dejarse vencer. Y tal vez con un poco de tiempo, otro hombre ocupara mi lugar y le dará el consuelo que necesitara. –Tu familia te necesita, Katniss. –Le digo, y aunque me duela en el alma, digo las siguientes palabras, que son completamente ciertas, mi familia no me necesita para vivir, lloraran por mí un tiempo y luego se recuperaran, tal vez mi padre sea al que más le afecte mi ausencia, pero él desde los primeros Juegos, supo que me sacrificaría por Katniss. –Nadie me necesita de verdad a mí.

Katniss no flaquea hasta que digo esta última frase, tal vez conseguí que acepté su destino, tal vez conseguí convencerla de que ella debe vivir y yo morir. La miro de frente y su expresión se descompone en una mueca de dolor y pena. Percibo su mirada intensa, sus grandes ojos grises en los que amo perderme, brillando por una emoción que no sé describir con palabras, pero me intriga.

― Yo sí. –Contesta con voz débil y al borde de las lágrimas. Y yo no entiendo nada, hasta que aclara mi duda con la siguiente frase. –Yo te necesito.

Siento que mi corazón duele, porque resulta evidente que no miente y no quiero flaquear.

No me hagas esto, Katniss. No ahora. Pienso.

En ningún momento la dejo de mirar, me enfurece un poco que no acepté lo que le acabo de ofrecer, que siga decida a mantenerme con vida, que me necesite. Es la primera vez que me lo dice abiertamente, lo puedo llegar a sentir, pero Katniss no es de las expresan sus sentimientos en voz alta. ¿Qué le llevó a decírmelo ahora? ¿Por qué? Tomó aire, decido a decirle todos los motivos por lo que tiene que vivir, es terca, pero debe existir una manera de convencerla.

Pero en fondo sé que me estoy engañando a mí mismo. Aun así, debo intentarlo.

Pero ella no me deja hablar y en el momento que menos esperado sus labios, cálidos y dulces caen en los míos, dejándome sin habla. Ambos tenemos los ojos abiertos, los míos con sorpresa y los suyos que denotan la lucha interna en su interior, el dolor, el deseo, hambre y algo más que no logro identificar ¿amor? ¿Cariño? ¿Ambas?

A principio intento resistirme, intento encontrar un motivo para apartarla y recordarme el verdadero motivo por el cual debería detenerme, convencerla de que para mí no es una buena opción vivir, que mi vida seria vacía y sin sentido. Que si ella no sobrevive, yo mismo buscare una manera de morir al instante, tal vez las jaulas de la noche serian una excelente y rápida opción. Pero sus labios besan insistentemente los míos y no puedo pensar en otra cosa que no sean sus labios y su aliento contra mi piel.

¿A quién engaño? No podría detenerla aunque quisiera, y la verdad es que no quiero detenerla. Quiero seguirla besando aun después de morir. No me puedo resistir a ella. Hemos compartido cientos de besos, hemos pasado decenas de noches juntos abrazados el uno al otro. Y eso no lo cambiaría por nada, porque durante esos momentos, todo estaba bien. Y ahora no es diferente… o tal vez sí, haya algo diferente en este beso. Es real, como los besos en la primera arena hace un año. En la cueva. Pero se siente mucho más intenso, tanto que es difícil de describirlo con palabras. En este beso, Katniss, me está diciendo tantas cosas y tal vez ni ella se dé cuenta que yo lo sé. Katniss… Finalmente comprendo que ella me necesita, me ama y me desea, a mí y a nadie más. Ambos cerramos los ojos casi al mismo tiempo, sujeto su cabeza con mi mano, mientras la otra la llevo a su espalda y acerco su cuerpo al mío, ella rodea mi cuello con sus brazos y juega con mi cabello torpemente al comienzo, para luego acercar aún más mi cabeza a la suya.

Todo en mi interior se vuelve un lío, el fuego de la Chica en Llamas se propaga en mi cuerpo. Una sensación cálida y placentera se introduce en cada zona, cada célula de mi cuerpo, hasta llegar a lo más hondo de mí ser. De mi alma. Solo ella es capaz de hacerme sentir completo como ahora. Nuestros corazones laten a la par y nuestras respiraciones se vuelven irregulares. Y sé que Katniss está sintiendo lo mismo que yo. Katniss entre abre los labios y yo ingreso con mi lengua hasta el interior de su boca. Hasta puedo estar seguro que nunca la han besado así, porque se tensa, la miro unos momentos al abrir los ojos sin dejar de besarla.

Demasiado inocente. Pienso.

Pero ella vuelve a reclamar y exigir más sin necesidad de emitir palabra, solo le hacen falta sus manos, sus brazos para hacérmelo entender. Caemos sobre la arena y yo cuido de no aplastarla con mi cuerpo. Perdemos consciencia del tiempo, no nos importa, solo disfrutamos del pequeño momento de tranquilidad y descubrimientos nuevos.

"No tiene idea del efecto que causa en los demás." Dije una vez refiriéndome a ella. En este momento, espero que sea consciente del efecto que causa en mí, como me siento explotar cada vez que mueve sus labios contra los míos, cada vez que recorre mi espalda, mi cuello y mi cabello con sus pequeñas y cálidas manos, clavando sus uñas en mi espalda como si su vida dependiera este contacto, cada vez que recorremos la boca del otro sin reparo. Como mi piel arde con solo un roce de su piel contra la mía.

Te amo, Katniss. ¿Por qué no me demostraste esto antes, Katniss? Tanto tiempo creí que yo te era indiferente en el sentido romántico y ahora me doy cuenta que no. ¿Por qué ahora que todo esto puede acabar de un segundo a otro? Estoy perdido sin ti.

No quiero hablar para no arruinar el momento y deseo congelar este momento aquí, ahora y vivir en él para siempre. De ese modo cuando me toqué partir, tendré un perfecto y hermoso momento al que aferrarme.

El amor de Katniss por mí, demostrado con hechos y no solo en mi imaginación. Ella me ama. Y ese tal vez sea el mejor recuerdo que me podré llevar de ella.

Nos seguimos besando tratando de hacer eterno el momento, porque sabemos que nada dura para siempre en los Juegos de Hambre y solo puede haber un vencedor. Pero evito pensar en eso por el momento. Katniss hace que esa tarea sea muy fácil. Ella es un bálsamo de paz dentro de tanta locura, como también es mi perdición, que hace que en este momento una feroz hambre me invada hasta el rincón más recóndito de mi ser, exigiendo más y más, porque nunca tendré suficiente de ella. Porque la amo con locura y la quiero para siempre a mi lado.


Amo esta escena del libro de En Llamas :3 Siempre me pregunte que habría pensado Peeta en ese momento, solo que hoy recién me anime a escribirlo.

¿Que les pareció?