Notas de la autora:
Ohayou, Minna-San!
Aquí Kitsune terminando el séptimo capítulo por el cual debería hacerme el Seppuku por haber tardado tanto tiempo, pero es que en verdad estoy maldita con esto de la tecnología computarizada (como me gustaría tener mi propia computadora).
Bueno, como siempre hago mi conteo de los personajes secundarios más populares y Setsuna es quien sigue en primer lugar seguido en segundo lugar por Mikami, me alegra por que estos me agradan muchísimo, en especial el frío Setsuna-Sama. Por favor díganme cuál es su personaje secundario favorito ya que según la popularidad será como aparecerán en el fic más constantemente e incluso hasta podría poner su historia.
Sigue la consternación por la pareja de Kakashi y Sakura, han sido variados los comentarios sobre esta pareja… no creí que fuera tan polémica la reacción, ha sido de todo un poco porque también se involucra Sasuke y es que a algunos les gusta la pareja de Kakashi con Sakura, otros la desprecian o simplemente no les cuadra, otros me dicen que Kakashi es mucho para Sakura, otros que Sakura merece estar sola, que debería ser un SasukeSakura, etc, etc… que complicado se ha vuelto esto, a pasar de que me pidieron que fuera un SakuraSasuke no pude ponerlo porque ya tenía planeado a Kakashi como la pareja de Sakura y seguí la línea de mi propia historia, aún así a los amantes del SasukeSakura intentaré no defraudarlos y para los amantes del KakashiSakura espero les guste este capítulo.
También ha estado la consternación de si Setsuna está enamorado de Hinata y de quién fue la persona que le dio su primer beso a Hinata, Ju,ju,ju déjenme decirles que eso se sabrá en capítulos posteriores, por ahora no puedo contar nada más.
Dedicatoria:
Quiero dedicar este fanfic a Tanuki-Chan que leerá en un día no muy remoto mi fanfic (cuando tenga como unos 12 capítulos) pero me esforzaré por terminarlo o al menos no retrasarme.
Disclaimers:
Todos los personajes de Naruto no me pertenecen a mí sino a Kishimoto Masashi y son usados para mero entretenimiento, sin plena ganancia económica, comercial, etc.
Referencias:
-- Diálogos
"" Pensamientos
KRecuerdos
Traducciones y aclaraciones (se encuentran al final del capítulo)
Hansoku:
La forja de un nuevo futuro
Capítulo 7
Chenji: El regreso de los zorros
La mañana llegó y Hinata era conducida esa mañana por Hatoko-Dono quien portaba como siempre un pesado kimono negro con diminutos grabados de luciérnagas en hilos dorados y plateados.
- Desde muy temprano hemos recibido visitas, cada uno de ellos desean lo mejor para la prospera pareja… - Parloteaba Hatoko en un orgulloso tono de voz y con la cabeza levantada en forma arrogante. – Pero como bien sabes por órdenes de Saito-Sama ya no se permiten las visitas que no sean aprobadas directamente por Hiashi-Sama.
Hinata suspiro interiormente imaginando lo que sabía que vendría al sólo darse cuenta que se dirigía a la "Aoi no heya".
- Personalmente pienso que fue un poco brusca la manera en la que se dio a conocer el compromiso, me sorprendió un poco ya que conociendo lo conservador que es Kegehisa-Sama… - Siguió criticando Hatoko en una pequeña sonrisa torcida. – A Hiashi-Sama le pareció impropia, con lo que estoy totalmente de acuerdo.
Hinata bajo su cabeza como respuesta, había dejado de lado todas las instrucciones y esfuerzos impartidas por Kagehisa y por ello había sido fuertemente reprendido por su padre. No podía evitar sentirse culpable por lo sucedido y se había disculpado con él en el momento en que había llegado esa misma noche del festival pero en su lugar Kagehisa sólo reacciono apretando fuertemente sus puños y pasando de largo ante ella como si no existiera.
Pronto llegaron a su destino y al abrir la puerta Hinata se sorprendió por la cantidad de cartas y paquetes espléndidamente envueltos apilados unos con otros dentro de la enorme habitación.
- Como representante del Clan su deber es contestar cada una de las cartas expresando con gran claridad y complacencia tu actual compromiso, agradeciendo su congratulación y por supuesto adicionando una renovada alianza entre su familia y la nuestra. ¿Le ha quedado claro, Hinata-Sama?
- Hai, Hatoko-Dono. - Respondió Hinata a la mujer mayor parada muy cerca de la puerta.
Hatoko con su mismo rostro seco se despidió no sin antes dedicar un última mirada crítica y cínica, Hinata se percató de su expresión pero prefirió ignorarla, después de todo se podría decir que ya estaba acostumbrada a la fría actitud de su familia.
Hinata se sentó frente a una pequeña mesa muy bien acomodada en el centro del cuarto con un pincel de madera, tinta china y una enorme cantidad de papel fino con el escudo del clan grabado en la esquina. La Souke escuchó como las puertas eran cerradas y con desilusión comenzó a abrir el sobre más cercano a ella, resignada a que le tomaría dos o tres días contestar cada una de las cartas. El tiempo paso lentamente al igual que lo hacía las pilas de sobres y paquetes, la Hyûga dirigió su vista a la ventana que alumbraba perfectamente la habitación y se dio cuenta que no había pasado más de medio día lo que la desanimo a continuar pensando que no podría terminar ni siquiera una tercera parte del trabajo antes del anochecer. Al tomar una nueva carta se dio cuenta que la caligrafía le parecía muy conocida debido a la bien delineadas formas de los kanjis, no tardó mucho para saber de quién se trataba, con rapidez abrió el sobre y comenzó a desdoblar cuidadosamente el papel.
Antes que nada me hubiera encantado conversar personalmente contigo el día del festival, pero te marchaste abruptamente y mis nuevos intentos por verte fueron evadidos fácilmente por tu familia.
Sé afinadamente que siempre has permanecida regida por las normas de tu Clan, que sin importar tus propios sentimientos estas confinada a las decisiones lindadas al deber que como cabecilla de tu familia estás obligada a corresponder. Lo entiendo perfectamente, ya que nosotros compartimos el mismo llamamiento, nacimos siendo los futuros dirigentes de nuestros Clanes y no existe nada en este mundo que pueda cambiar ese irrefutable hecho.
Pero, ahora los sucesos son diferentes; desiguales diría yo, porque reiteradamente sigues atada a la misma posición.
Por supuesto me refiero al reciente acontecimiento en el festival, preguntándome en todo este tiempo si acaso ha sido para bien, pues aún recuerdo todas tus reacciones con enorme claridad, las tuyas y las de Neji que claramente parecían aceptar y consentir. No pretendo involucrarme en asuntos ajenos a mi propia responsabilidad, sabes que nunca ha sido parte de mi carácter, pero en esta ocasión no puedo simplemente pasarlo por alto.
Comprendes mis sentimientos tan perfectamente como yo lo hago por los tuyos y mi deseo; como seguramente ya debes conocerlo, es saber que no sufrirás un perjuicio mayor al que deberías soportar.
Me siento extrañamente confundido y seguramente tú debes estarlo aún más, pero por alguna confina razón mi intuición me señala que todo se encuentra afinadamente bien y que han sido parte de sus propias decisiones... esa idea me complace enormemente, pero aspiro corroborarlo de tu propia letra y créeme que no soy el único que aguarda confirmarlo.
Esperaré resignadamente tu respuesta, si me equivoco con mis anteriores evaluaciones te aseguro que haré todo lo que se encuentre a mi alcance para brindarte toda la ayuda que me sea posible cederte.
No quiero seguir siendo un susodicho espectador que observa a lo lejos tus sueños desmoronarse con la lentitud de los años.
Onegai, Hinata...
No olvides la promesa que me hiciste hace muchos años, porque yo sigo consiente de ése suceso que aún guardo con gran discreción sólo en mis recuerdos.
Atentamente.
Aburame Shino
- ¿Cómo podría olvidarlo, Shino-Kun…? – Sonrió dulcemente Hinata contemplando aún la carta en sus manos. - Después de todo, éste ha sido el único favor que me has pedido desde que nos conocemos.
Enseguida la chica guardo con especial cuidado la carta en su respectivo sobre y comenzó a buscar en las muchas cartas hasta por fin colocar en su regazo diez sobres que guardó dentro de su manga derecha. Justo en ese momento la puerta se abrió precipitadamente y Hinata no pudo evitar sorprenderse por la insospechada aparición que rápidamente cerró la puerta tras de sí y se aproximó a la heredera.
- Gomen nasai, Hinata. - Se disculpo por la intrusión.
- ¿Cómo fue que pudiste entrar, Sakura-Kun? - Interrogó Hinata al mismo tiempo que con su mano hacía un ademán para que se sentara frente a ella.
- Sólo me escabullí. - Contestó un poco apenada la pelirosada, limpiándose un poco de sudor que corría por su frente, pero enseguida su tez cambió a uno más serio. - ¿Y… cómo te encuentras? - Preguntó prudentemente.
- ¿Te refieres a mi compromiso? - Sonrió comprensivamente la Hyûga al ver a una Sakura que afirmaba en silencio. - Bueno... Neji-Niisan y yo hemos estado hablando... y estamos de acuerdo con lo sucedido. - Afirmó la chica con un suave rubor.
- Hinata ¿no me digas que tú y Neji-Kun realmente están…? - Cortó su frase Sakura, con la vista fija en los platinados ojos de su acompañante, ésto sólo intensificó el sonrojo de Hinata pues comprendía perfectamente lo que la Haruno intentaba decirle, pero Sakura cambió su expresión por una mueca más alegre. - Me alegro mucho por ti, lo digo en serio.
- Arigatou… - Agradeció un poco apenada, pero al mirar a la pelirosada se dio cuenta que sonreía con melancolía. - ¿Te preocupa algo, Sakura-San? – Inquirió con inquietud.
- Lo cierto es que no he sido totalmente sincera contigo, Hinata... La razón por la que vine fue porque Kakashi-Sen… - Sakura se detuvo, se sentía sumamente incómoda con la situación, tragó un poco de saliva atorada en su garganta y continuó. – Kakashi me dijo que nos viste anoche… juntos.
Hinata no dijo nada, no sabía qué decir y se reprochó con tristeza a si misma por no ser una mejor kunoichi, si fuera así no habría tenido que ser descubierta en esta situación tan dificultosa.
- Onegai, Hinata… no le digas a nadie que… que Kakashi y yo… - Se sintió mal Sakura por lo que le pedía a Hinata cuando ella no era en ningún momento causante de su propia condición. Se sentía dolida porque éso era exactamente lo mismo que había hecho con Sasuke-Kun, se había aprovechado de la actual situación entre los dos y lo había obligado a tomar una responsabilidad que no le correspondía. Su mente revoloteaba incesantemente pero sintió una cálida mano posarse en su cabeza.
- Yo no soy nadie para involucrarme en situaciones que no me conciernen... al menos... eso es lo que pienso, así que no tienes por qué preocuparte Sakura-Kun.
Sakura se asombró con gran sorpresa, sintió que de un momento a otro comenzaría a derramar lágrimas de alegría por el soplo de alivió que al fin podía respirar, pero se limitó a agradecer repetidamente guardando aquellas lágrimas.
- ¿Por qué tienes tanto miedo, Sakura-Chan? - Articuló Hinata con una fraternal expresión y una dulce voz en el "Chan" con la que le había llamado. Sakura se reconfortó por el gesto mientras bajaba lentamente su cabeza articulando con dificultad.
- Cuando yo era apenas era muy pequeña, había un grupo de niñas que en todo momento me insultaban, me perseguían con piedras y hacían que los demás me excluyeran… - Sakura comenzó a sonreír tristemente, pero su rostro se deformó en uno más melancólico y desconsolado. - No quiero... no quiero nuevamente volver a ver esas miradas de odio en mí... y no podría soportarlo si vinieran de ustedes… Yo… - Pequeñas lágrimas comenzaban a formarse en sus ojos. - Yo le temo al rechazo…
- Creo que en ese aspecto nos parecemos, Sakura-Chan.
La pelirosada la miró con curiosidad, mientras la Souke conservaba su sonrisa.
- Yo también le temo al rechazo, porque me he dado cuenta que en verdad siento algo más intenso y profundo por Neji-Niisan que un sentimiento fraternal. A pesar de lo bien que los ciudadanos de Konoha recibieron la noticia, sé que muchas de esas personas en realidad sienten desapruebo por lo que sucede entre nosotros… pero, me di cuenta que mientras Neji-Niisan acepte mis sentimientos no permitiré que esas intenciones me afecten, el único al que necesito en realidad es a Neji-Niisan.
Sakura se sonrojo suavemente por las hermosas palabras que escuchaba, por fin alguien no la juzgaba y la insultaba como ella había imaginado y en su lugar era reconfortada.
- Si lo que deseas es que guarde tu secreto, con mucho gusto lo haré. - Sakura sólo afirmó con un ligero movimiento de su cabeza sonriendo más animadamente, mientras Hinata continuaba frotando su cabeza cariñosamente como si una madre se tratara.
- Si algún día necesitas de mi ayuda… no dudes en pedírmelo ¿de acuerdo? - Dijo la chica con un poco más de seriedad lo que Hinata sonriera como respuesta.
Sakura quitó la pereza de sus hombros y observó detenidamente a Hinata con gesto grave. - Pero... me he dado cuanta que aún le llamas "Niisan". - Se separó Sakura con un dedo interrogante sobre su barbilla.
- Hai... - Respondió Hinata parpadeando sus ojos en signo de confusión. ¿Qué tenía éso de extraño si siempre lo había hecho?
- Bueno, pienso que es un poco inverosímil llamar a tu futuro esposo como "Niisan". ¿No preferirías llamarlo sólo por su nombre?
- Jamás lo había pensado de esa manera... – Contestó sinceramente, a pesar de que la idea de la palabra "Neji" sin permanecer sujeto a honoríficos le parecía completamente agradable con tan sólo pensarlo, ahora que pronunciarlo sería mucho más placentero. - Pero, no sé si sea lo más correcto para él...
- ¿Eso significa que si te gustaría?
La Hyuga movió la cabeza lentamente de arriba a abajo para confirmar la insinuación de su amiga.
- Hinata, si estás tan indecisa lo mejor sería que le preguntaras a Neji-Kun. Estoy segura que no te pondrá ninguna objeción, lo sé por experiencia propia. - Terminó de decir Sakura con un guiño juguetón y cómplice a su amiga. - Será mejor que me marche o podría causarte problemas. – Se levanto la Jounin.
– Doumo arigatou, Hinata. - Se inclinó para expresar su agradecimiento y se retiro con la misma improvisación con la que había llegado.
Ágilmente se escabulló por entre los pasillos, evitando a toda costa cualquier tipo de presencia que pudiera delatarla y salió del lugar por entre el tejado. Una vez afuera y lejos de aquélla monumental arquitectura tradicional la contempló unos instantes sólo para sonreír suavemente, saltó hábilmente la cerca más próxima y aterrizó en un solitario callejón que se encontraba despejado.
Al fin sintiéndose fuera de todo peligro la kunoichi caminó con tranquilidad mientras otros asuntos ahora revolvían su acalorada cabeza.
Flash Back
Tras una breve mirada al Uchiha que sin razón alguna se marchaba Sakura volteó a ver a Kakashi para tratar de descubrir si existía él comprendía lo que sucedía, pero en su lugar el ninja-copia parecía absorto en sus propios pensamientos, con la vista cruda y fija hacía la dirección por donde el moreno se había retirado.
- Deberías ir tras Sasuke, ¿no te parece? – Indagó Kakashi serenamente y con un movimiento de su cabeza en la misma dirección.
La chica lo miró extrañada por aquellas palabras, pero después de unos breves segundos frunció el ceño sin apartar su mirada del alto hombre a su lado.
- Iie. ¿Se puede saber por qué me lo sigues pidiendo...? - Entonó con voz irritada.
- No necesito decírtelo, lo sabes perfectamente.- Contestó seriamente Kakashi, ocultando su rostro entre las tenues sombras a su alrededor, mientras Sakura soltaba un enfadado soplido.
- Odio cuando te mantienes tercamente en la misma actitud... Éso que dices no tiene nada que ver entre nosotros...
- Anda, vé con él.- El Jounin nuevamente habló sin cambiar su expresión.
- ¿Por qué me sigues insistiendo con lo mismo? - Preguntó irritada haciendo un pequeño resoplido, mientras Kakashi la miraba analizadoramente, parecía no tener intenciones de responderle pues no rebatía, lo que la crispó aún más.
El Hatake se mantenía callado y tras un breve silencio comenzó a caminar para retirarse, pero Sakura lo detuvo arrugando su ancha frente.
- No has contestado mi pregunta. - Afirmó osadamente en sus ojos esmeraldinos, colocándose frente al hombre, pero de un momento a otro su rostro se ablando.- Piensas que yo aún quiero a Sasuke-Kun ¿verdad?
- Los sentimientos no pueden cambiar tan fácilmente, Sakura. - Afirmó secamente.
- A veces puedes ser tan desesperante y testarudo… - Susurró Sakura con enfado en su tono de voz. - Yo no quiero a Sasuke-Kun... - Al fin comenzaba a formar lágrimas en sus ojos disgustados que parecían negarse a fluir.
Kakashi nuevamente se mantuvo en un desquiciante mutismo, pasando de lado junto a Sakura totalmente imperturbable, ante esta reacción la Haruno se inquietó puesto que aquella afonía parecía una negación y sin evitarlo su fruncido aumentó por la cólera que imponía la situación.
- ¿Por qué no puedes entenderme? ¿Por qué me haces ésto? ¿Cuántas veces debo decirte que te quiero sólo a ti? - Giró su rostro crispado con más lágrimas bordeando sus finas pestañas, observando que el Jounin seguía su andar sin inmutarse en absoluto. - ¡Kakashi! - Gritó roncamente tratando de llamar su atención puesto que comenzaba a perderse en la oscuridad.
- ¡¿O es que prefieres verme con Sasuke-Kun para no sentirte culpable por todo lo que le ha sucedido y que tú no pudiste evitar que cometiera tus mismos errores?!
Al fin se detuvo, como si hubiera sido paralizado por completo su cuerpo y Sakura aprovechó ésto para acercarse hasta él. Kakashi se sentía profundamente derrotado, aquella mujer había acertado en la situación que intentaba a toda costa ocultar.
- Yo no quiero estar junto a Sasuke-Kun, no quiero... ¿por qué no puedes entenderme?
- Deberías ir con Sasuke, es lo mejor para todos. - Volvió a insistir, lo que a Sakura volviera encenderse de furia.
- ¡Kuso…! ¿En verdad es éso lo que quieres? ¿Crees que eso nos ayudará? ¿Qué resolverá nuestros problemas…? – Nuevamente Sakura volvía a plegar la piel de su frente en consecuencia del gesto que las cejas producían al tiempo que sus puños se cerraban fuertemente.
- Sakura, detente… - Pidió estoicamente Kakash pues al fin era tan frágil en su actual posición que las palabras de la chica dolían como nunca nada le había producido tal sufrimiento.
- ¿Quieres que permanezca al lado de Sasuke-Kun..? ¡Porque créeme que es una maldita mentira en la que nos propondríamos actuar sólo para tu propio deleite!
- No sigas… - Comenzaba a impacientarse evitando mirarla, pero la chica seguía insistiendo sujetándolo por la manga izquierda para impedirle marcharse.
- ¡Mírame a los ojos y dime que éso es lo que verdaderamente quieres que haga y lo ha...!
- ¡ÉL TE DARÁ LA VIDA QUE YO NO PUEDO DARTE, UNA VIDA REAL Y AUTÉNTICA! – Gritó toscamente Kakashi con los ojos encendidos de dolor y el rostro resentido, encarando a Sakura con toda la fuerza que sus pulmones le proporcionaban.
Ahora fue Sakura quien calló, mientras el Hatake volvía a recuperar su compostura. Ninguno de los dos se movió, pero la pelirosada lo miró sonriéndole dulcemente, levantó sus manos para colocarlas sobre el rostro cubierto que aún se mantenía levemente sobrecogido y se acercó al oído de éste para que la escuchara con toda claridad.
- La persona con la que yo quiero estar eres tú y nadie más... - Retiró su cara para mirar fijamente a Kakashi que parecía relajarse paulatinamente.- Esa es la decisión que yo elijo, porque los sentimientos sí pueden cambiar con el paso del tiempo. - Y al terminar de decir esto acercó sus labios para depositar un sutil beso sobre la tela que cubría los labios del Jounin que no se movió en absoluto.
- Aishitteru - Susurró la Haruno suavemente en un suspiro.
Sakura no espero a que Kakashi respondiera a su acción, le ofreció una última sonrisa como despedida y se marchó de la zona con gran rapidez sintiendo el fuerte y pesado latir de su corazón. Pronto salió de las cargadas sombras del bosque para unirse al las festividades del evento, intentó buscar a alguna persona conocida para distraerse de lo anterior acontecido, pero lo único que alcanzó a ver fue a un chico con un llamativo traje que le pareció gracioso, siguió caminando entreteniéndose al ver cómo los pequeños niños intentaban partir una sandía hasta que una voz la llamó a lo lejos.
- ¡SAKURA-CHAN!
La pelirosada giró su cabeza al reconocer la voz, pero enseguida palideció al observar más atentamente al extraño muchacho del que se había reído acercarse a ella.
- ¿Na... Naruto...? - Preguntó aún incrédula.
- Konban wa, Sakura-Chan. Te ves muy bien está noche. - Comentó sonriendo abiertamente.
Sakura carraspeó en forma reprobatoria con una gran gota de sudor que resbalaba de su sien, intentó no decir nada, pero llamaban demasiado la atención.- ¿Dónde están los demás? - Intentó conversar para olvidarse de las miradas curiosas que las personas les dirigían.
- Bueno, hace un momento estábamos casi todos reunidos; sólo faltaban Sasuke y tú, pero Hinata-Chan y Neji se marcharon sin decir nada a nadie, Ino y Shikamaru dijeron que querían estar solos y poco a poco todos comenzaron a tomar direcciones distintas... Que lastima porque me hubiera gustado pasar más tiempo con todos reunidos. - Explicó Naruto un poco desilusionado por lo que Sakura colocó su mano sobre el hombro de su amigo para animarlo.
- No puedes evitarlo Naruto, los años pasan y lentamente cada uno de nosotros elige un camino diferente que deseamos recorrer. Ahora la vida de todos es muy distinta a la que teníamos cuando éramos unos niños.
- Es verdad, justamente ése es "el camino del ninja". - Dijo el rubio con una animada sonrisa.
Sakura hizo un ademán en forma positiva y juntos caminaron para curiosear un puesto cercano.
Fin del Flash Back
Sakura siguió transitando mientras una nítida sonrisa se hacía más visible en su semblante, se sentía feliz ese día, sobretodo por el apoyo que le había dado la Hyûga, fue entonces cuando comenzó a escudriñar profundamente en sus decisiones. Definitivamente se disculparía con Uchiha Sasuke.
Seguía en su mismo recorrido pensando que debía de hacer el reporte sobre la última misión en la que habían participado Kakashi y ella, y más tarde seguir con los nuevos conocimientos que le instruiría la propia Hokage cuando notó a lo lejos la figura de un conocido.
Parado en el puente del pueblo, con sus brazos recargados sobre la baranda de madera y la vista distraídamente fija en las hojas que flotaban en la claridad del agua se encontraba el Uchiha. La Haruno exhaló lentamente al recordar la manera en la que obligadamente aceptó guardar el secreto cuando explícitamente Sasuke había determinado que no se encontraba de acuerdo con lo que sucedía, pero igualmente lo hizo y esa acción hablaba mucho de él, era obvio que ya no era la misma persona que años atrás se convirtió por venganza. Avanzó con suavidad hasta por fin detenerse a su lado, mientras el moreno parecía no inmutarse por su presencia.
- Ohayou, Sasuke-Kun. - Sonrió amablemente la chica, mientras el moreno sólo se dignaba a mirarla de reojo lo que puso un poco nerviosa a Sakura. Lo más probable era que se encontrara molesto por lo que lo había obligado a aceptar. - Antes que digas o hagas algo... Gomen nasai, por todas las molestias que te he hecho pasar. - Arbitró Sakura con una proferida reverencia y azoramiento.
- No es necesario. - Respondió roncamente Sasuke sin moverse de su cómodo sitio.
- Todo este tiempo me comporté tan insensiblemente contigo que no puedo evitar sentirme mal por ello. - Explicó la peliosada acomodándose sobre la baranda de madera, siguiendo la misma tarea.
- No es necesario que sigas, lo comprendo perfectamente. - Habló Sasuke con serenidad conservando la misma posición, al tiempo que Sakura volvía a posar su mirada a las cristalinas aguas sin saber con precisión si lo que decía su amigo era un perdón. - Sólo dime… - Se detuvo Sasuke, mientras ésto hizo que Sakura lo mirara nuevamente con gran curiosidad. - ¿En verdad quieres a Kakashi-Sensei? - Preguntó indiferentemente el joven Anbu.
Sakura lo observó un poco impresionada por la pregunta, pero giró su rostro para concentrarse en una pequeña hoja seca que comenzaban a hundirse en el río, sin evitarlo comenzó a esbozar una pequeña sonrisa.
- Mis sentimientos por Kakashi con completamente sinceros.
- ¿Por qué lo elegiste a él? - Volvió a interrogar el Uchiha con el ceño fruncido y la voz dura, lo que Sakura interpretara esa reacción como una clara muestra de que no podía creer en su palabras por lo que decidió sincerarse con su amigo para demostrarle que se encontraba equivocado.
- Kakashi es un hombre… muy solitario, ¿sabes? Desde muy pequeño experimentó el sufrimiento y el aislamiento. - Acentuó su sonrisa con nostalgia mientras Sasuke se dedicaba a observarla con atención. - Perdió a su padre, sus amigos, su Sensei… toda persona importante y querida que se encontrara en su vida sucumbía sin importar lo que él hiciera, sin importa los esfuerzos o los intentos. Es por éso que durante todos estos años ha intentado protegernos a toda costa sin importar el riesgo que pudiera llegar a correr… Porque está tan solo que le impide sentirse feliz. - Suspiró desganadamente Sakura con el rostro serio, pero enseguida la chica enderezó su cuerpo conservando el mismo semblante cálido y seguro que siempre mantenía. - Por eso quiero ser la persona que pueda sustituir esa soledad, quiero ser más que su alumna, su compañera de equipo... o su pretendiente, quiero convertirme en su "todo".
Sasuke bufó sonriendo nostálgicamente después de escuchar el nombre de su maestro sin ningún tipo de apelativo y Sakura volvió sorprenderse sin saber lo que pensaba su compañero con exactitud, por lo que rápidamente se apresuró a hablar.
- Es por eso que quiero darle toda la felicidad que no pudo experimentar y que vuelva a creer en el futuro próspero que una vez se imaginó para si mismo. Sé que suena idealista, lo sé, pero ésa es la única verdad. – Sakura sonrió animadamente. - Mi deseo es permanecer junto a Kakashi por el resto de mi vida. - Terminó de decir la Haruno completamente segura, pero Sasuke parecía no estar de acuerdo con sus palabras.
- Mírame Sasuke-Kun, ya no soy la niña que siempre me dices ser. - Sonrió intensamente para afirmar su conclusión.
El Uchiha la contempló serenamente, debía admitir que lo que decía era cierto, había cambiado convirtiéndose en una mujer muy diferente de lo que recordaba. ¿Dónde había quedado la pequeña que lo seguía tenazmente con la mirada, que se preocupaba constantemente y exclusivamente de él, que lo esperaba y animaba en cada uno de los entrenamientos exhaustivos, que le decía continuamente que lo quería sin esperar a cambio una respuesta diferente que la indiferencia y la frialdad? ¿Acaso había destruido a esa perfecta y divina niña el día de su inesperado encuentro fatal?
- ¿Sasuke-Kun?
La voz de Sakura lo sacó de sus pensamientos y ensombreció su semblante por los lejanos recuerdos que le manifestaban su total culpabilidad al nuevo e injusto cambio de la chica frente a él.
- Yo también he sufrido.
- ¿Qué…? - Interrogó con incertidumbre al escuchar tales palabras, notando una sombra ocultar los ojos del Uchiha y el aura gris que lo envolvía.
- Yo también me enfrenté a la soledad, yo también sufrí las muertes de mis padres, la destrucción de mi Clan y mi identidad, el abandono y la traición de Itachi... el rechazo de mis compañeros y mi pueblo que cada día me recuerdan lo estúpido que fui...… ¿Lo olvidaste? - Se detuvo Sasuke con voz ronca, levantando su mirada para dirigirla al despejado cielo azul. - Yo también sufrí demasiado. Y aún así… elegiste a Kakashi-Sensei. - Fijó sus ojos a los de Sakura que permanecía sin emitir sonido alguno.
Sakura se sentía sumamente desconcertada. ¿Qué significaba todo aquello que le decía? No podía pensar con claridad, un mar de confusiones comenzaba a debatiese en su cabeza. Sasuke se levantó de su lugar con expresión imperturbable y de un momento a otro envolvió con sus doloridos brazos el fino cuerpo de la Haruno, mientras ésta abrió los ojos como platos por la inesperada reacción.
- Aishitteru … aishitteru, Sakura… pero, me olvidaste... - Ejerció mayor fuerza a su abrazó sintiendo su voz ahogándose por el esfuerzo. Se sentía destrozado en su interior, sabía que sin importar lo que hiciera en esos momentos ya no tendría solución, lo sabía muy bien pero, ¿qué había sucedido con aquella niña que durante muchos repetía constantemente que sólo lo quería a él? Fue ese día que se había atrevido a lastimarla, a humillarla y ridiculizarla por mera satisfacción y frustración, desesperado por la agobiante situación en la que se encontraba. Ese día había destrozado su corazón y alguien más le ofreció otro en su lugar.
- Sasuke-Kun… - Sakura se encontraba asombrada por la repentina declaración y con el cuerpo paralizado de pies a cabeza, pero no necesitó hacer nada más porque Sasuke se separó de ella.
- No digas nada, sé cuál será tu respuesta y prefiero no escucharla. - Expresó comprensivamente tomando el rostro de la Jounin con suavidad.
La Haruno bajó su cabeza apenada, sintiendo cómo Sasuke retiraba sus brazos al mismo tiempo que se alejaba unos cuantos pasos.
- No quiero que pienses que me debes una contestación, no busco tu aceptación ni mucho menos tu lastima... sólo... sólo quería que supieras que siempre tendrás a alguien que te esperará si decides cambiar de opinión, sin importar los sucesos o las consecuencias. Eso era todo.- Dijo Sasuke en un débil murmullo y con un leve sonrojo que impresionó a la pelirosada.
El Uchiha no se quedó por más tiempo y se retiró sin más que decir, dejando a una pensativa Sakura que aún no podía asimilar lo ocurrido unos segundos antes.
Recargó su cuerpo sobre el puente para mirarse a si misma en el reflejo de las aguas.
- Gomen nasai, Sasuke-Kun...
Flash Back
Con pesadez y dificultad Haruno Sakura abría dolorosamente sus párpados los cuales eran destellados por los suaves rayos de sol que se colaban sobre su cama. Intentó levantarse pero su cuerpo se encontraba agarrotado y cubierto con vendajes que dificultaban su movilidad.
- Al fin despertaste. - Una voz masculina se escucho en la habitación, Sakura dirigió su mirada a su procedencia.
- ¿Kakashi-Sensei…? - Susurró débilmente.
- ¿Cómo te encuentras? - Kakashi se acercó a su antigua gakusei con expresión paternal y una clara sonrisa en sus labios que aunque se encontraban ocultos era sumamente notorio. - Hokage-Sama curó tus heridas personalmente. - Pronunció suavemente el Jounin con ánimo en su voz, pero Sakura seguía sin contestar lo que inmediatamente le preocupó.
- ¿Por qué…? – Preguntó Sakura en un murmullo casi inaudible y con semblante triste, mientras Kakashi permanecía sereno. - ¿Por qué Kakashi-Sensei?
- Muy pronto te recuperaras y lo único que debes hacer es descansar. - Intentó cambiar el tema, pero en los ojos esmeraldinos de la Haruno comenzaron a derramarse pequeñas lágrimas que no podía retener.
- ¿Es que soy tan patética… que… ni siquiera soy capaz de defenderme…? ¿Es por eso que… me aborrece…? ¿Verdad…?- No pudo continuar debido a los pequeños sollozos que intentaba callar, a pesar de que en su rostro comenzaba a encolerizarse por su situación.
- No quiero que vuelvas a decir eso. No llores como una pequeña porque ciertamente ya no lo eres, demuéstrame la gran fuerza y madurez que ahora posees Sakura-Chan. - Dijo Kakashi que se acercó a la pelirosada con seriedad en su expresión, levantando su voz con semblante levemente irritado, pero inmediatamente lo suavizó para evitar empeorar su estado de ánimo.
Pero por más que lo intentaba Sakura no podía detenerse, llorando cada vez con mayor intensidad lo que comenzara a desesperarla aún con el dolor de sus costillas rotas y su labio partido no podía parar. ¿Cómo era posible que le hubiera hecho ésto? Se sentía traicionada, la había insultado y rebajado, había barrido con ella en toda forma posible cuando sólo quería que regresara a la aldea. ¿Cómo se había atrevido a doblegarla haciéndola ver que ella no era nada a comparación de él? Sabía de antemano que no podría olvidar su acto tan fácilmente.
Fue entonces cuando sintió un suave calor en su rostro, abrió sus ojos y a pesar de las continuas lágrimas que nublaban su vista pudo reconocer la figura de su Sensei que con su mano acariciaba blandamente su frente, poco a poco comenzó a tranquilizarse agradeciendo el gesto.
- Debes ser paciente… Sasuke piensa que lo único que puede calmar ese incesante y desesperado dolor en su vida es acabar con el causante de ese sentimiento. - Continuó acariciando la cabeza de la chica.
- No quiero volver a escuchar ese nombre. - Contestó con voz cruel la Haruno.
- No sabe lo que hace…
- ¡No lo defiendas más! - Gritó furiosa Sakura al no obtener el total apoyo de su ahora compañero, pero se arrepintió de su acción volviendo a sentirse miserable por segunda vez.- Gomen… - Enseguida la chica giró su rostro. - ¿Y… dónde está Naruto?
- Sigue en busca de Sasuke.
- Así que… nuevamente estoy sola. – Súbitamente se acongojó mientras Kakashi se levantaba de la cama silenciosamente y con pesadumbre.
- Lo mejor es que te deje descansar. - Declaró el Jounin con voz desganada comenzando su andar en una imperturbable mudez que inundó la habitación, pero justo cuando estaba a punto de salir una suave voz habló, deteniéndose con la mano colocada en el pomo de la puerta
- ¿También vas a marcharte… Kakashi-Sensei? - Murmuró quebradamente con la cabeza en dirección a la ventana del blanco cuarto, escuchando el débil golpe de la puerta cerrarse.
- Está bien. Me quedaré contigo hasta que puedas dormir.
Sakura giró su rostro para encontrarse con Kakashi, que le sonreía de forma animada y confortable, lo que hizo hacerla sonreír.
- Arigatou…
Fin del Flash Back
- Gomen pero… ya tomé mi decisión. - Reafirmó al seguir con su mirada el camino que había tomado el Anbu.
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La tarde llegó y Hinata había podido al fin terminar de responder a la última carta de una gran pila que se había a si misma impuesto. Al notar la demorada hora se apresuró a dirigirse a la cocina, sabía que Neji no tardaría en llegar y quería llevarle, como ya era costumbre, una taza de té de las cuales disfrutaba enormemente por lo que se dispuso a su tarea con el mayor apuro y dedicación, está vez preparando no sólo el apreciable té verde con hierbabuena sino también un poco de té de cebada para sí misma. Al terminar de colocar el par de tazas en una fina bandeja de madera la Hyûga caminó hasta llegar a la puerta de su bien cuidado jardín en donde se sentó y junto a ella ubicó el preciado preparativo. Esperó pacientemente mientras abría la carta de Kiba dirigida a su nombre hasta que improvistamente escuchó unos suaves pasos acercándose, reconociendo inmediatamente el dueño de aquel andar.
- Konnichi wa, Neji-Niisan. - Saludó alegremente acompañada de una dulce sonrisa.
- Konnichi wa - Respondió el aludido sentándose a su lado con toda naturalidad.
Hinata tomó con delicadeza la hermosa vasija de porcelana y se la ofreció a su primo que con toda tranquilidad tomó agradeciéndole silenciosamente con la mirada lo que hizo que la Souke resaltara su gesto risueño. Enseguida tomó tres de las diez cartas que poseía y se las entregó a un apático Neji. Con gran calma y desinterés el Anbu comenzó a leer una por una los nombres de los destinatarios que se encontraban dirigidas estrictamente a su nombre, al terminar no pudo evitar esbozar un escrutiñador gesto.
-¿Quién lo diría? - Exclamó con un leve tono sarcástico al apilarlas juntas. Siempre le resultaba curiosa la preocupación que le proporcionaba su antiguo equipo, por supuesto que se trataban de Rock Lee, Ten Ten y Gai-Sensei.
- Estaban preocupados por nosotros. - Declaró dulcemente Hinata, con los sobres de Kiba y Kurenai en sus manos.
- Y las otras ¿de quiénes son?
- De Ino y Shikamaru, Chouji y Naruto. - Enlisto Hinata con sus pequeños dedos.
- Deben tratarse de lo mismo. - Interpretó el Bouke con el semblante sereno, puesto que suponía acertadamente que en las cartas le preguntarían sobre su condición con la situación de su futuro matrimonio.
- ¿Crees que lo mejor sería sólo responderles…? - Interrogó no muy convencida.
- Iie, sin importar nuestras afirmaciones no se quedaran tranquilos hasta que sean confirmados de nuestras propias bocas. - Exclamó soltando un breve suspiro conociendo perfectamente la reacción de sus compañeros.
- ¿Y qué debemos hacer…? - Preguntó la chica con un poco de inseguridad.
Esta vez Neji resopló con mayor fastidio, convenciéndose de que no habría otra manera para convencer a sus amigos para por fin hablar. - Una reunión.
- ¿Uh?
- Una reunión. - Repitió desganadamente el castaño, pero al contrario Hinata sonrió con emoción.
- Es una excelente idea. - Exclamó juntando la palma de sus manos en un resonante aplauso. – Le pediré a Naruto-Kun que la realice, seguramente le encantara. - Terminó de decir la Souke comenzando a buscar la carta hecha para el rubio, cuando de pronto se encontró con el sobre cerrado de Ino y Shikamaru; el cual no se había atrevido a abrirlo puesto que se encontraba dirigido a los dos, y un intenso color escarlata se apoderó de su rostro al recordar lo sucedido en el festival.
"Me pregunto cómo será… cómo será…" Y sin percatarse el sonrojo se intensificó aún con los ojos fijos en la carta. "Mi… mi noche dde… de boodas…" Se concentró tanto en su interrogante que no percibió a su primo acercarse hacia ella.
- ¿Hinata-Sama? - Una profunda voz la sacó de sus pensamientos. - ¿Se encuentra bien?
- Hhai… noo es nnada… - Tartamudeó un poco avergonzada, ya que hasta sus 17 años jamás había intimado con un hombre, no podía comparar los besos con el de experimentar relaciones mucho más profundas.
- ¿Está segura? Sabe que puede decirme lo que sea. - Interrogó nuevamente intentando revelar lo que pasaba en la mente de su prima, a pesar de que para ese entonces ya había establecido sólo unas cuantas teorías.
Hinata se dio cuenta que el Bouke comenzaba a sospechar, y sabía que cuando éso le sucedía a Hyûga Neji era sumamente difícil hacerle creer lo contrario. Inmediatamente recordó la conversación de Sakura, lo que la puso más vacilante para hablar con Neji, si es que éso era posible.
- Es sólo que… no sé si podría... o me permitirías que yo…- Balbuceaba intentando encontrar las palabras más apropiadas, mientras Neji esperaba paciente a que ella terminara. - Que tal vez yo… pudiera llamarte sólo por… ¿tu nombre…? - Al fin finalizó con el sonrojo aún más intenso que el anterior, ahora no sabía con exactitud cómo reaccionaria su primo pero sentía un vacío formarse en su interior al imaginar un posible rechazo a su petición, después de todo, siempre había reinado la formalidad entre los dos sin importar las circunstancias en las que se relacionaran.
- Hai, puede llamarme por mi nombre.
- ¿En serio…? - Preguntó alegremente la Hyûga.
- Después de todo, siempre hemos estado juntos así que no me parece incorrecto. - Comentó con una mano sobre su barbilla como signo de concentración.
- Doumo arigatou… Neji. - Hinata agradeció con voz dulce en cada palabra, poniendo especial énfasis en el "Neji" pronunciado.
- Pero… yo no podré llamarla por su nombre. - Habló seriamente el Bouke, clavando sus ojos plateados sobre los de su prometida que no parecía comprender por lo que intentó explicarse mejor. - Verá, usted es integrante del Souke, mientras que yo sólo adepto al Bouke.
- Aún no lo entiendo… el encontrarnos en ramas opuestas lo sé muy bien pero...
- Hinata-Sama, es debido a los acontecimientos que no se me tiene permitido llamar al Souke sino por el honorífico "Sama".
- Pero… es un miembro del Souke quién te pide que la llames sólo... "Hinata". - Respondió un poco entristecida, esperanzada que el castaño desistiera de su posición.
Neji sonrió sutilmente dentro de si mismo, a Hinata jamás le había importado los niveles de jerarquización entre la familia, puesto que para ella le parecía que "todos" eran parte de ella y por lo tanto iguales. Desgraciadamente, en el clan no pensaban lo mismo.
Flash Back
Era una hermosa noche veraniega, con la brillante luna en forma menguante y relucientes estrellas que tintineaban a su alrededor. Ante este sórdido paisaje dos figuras se encontraban asentadas cómodamente en el balcón de la habitación, un hombre mayor con rostro sereno pero con acompañado de una sutil sonrisa formada en sus labios y un pequeño que apenas y podía su cabeza llegar hasta la altura de las grandes barras de dicho mirador.
- Otou-San ¿verdad que es realmente kawaii? - Definió el chiquillo con emocionada voz, comenzando a mover de un lado a otro sus piecitos infantiles.
- ¿A quién te refieres, Neji? - Preguntó curioso Hizashi observando a su hijo jugar despreocupadamente y con toda inocencia sonrió ampliamente hacia su padre para responderle.
- A mi prima Hinata.
Ante ésto Hizashi gruño suavemente, perdiéndose el ameno gesto que poseía.- No vuelvas a llamarla de esa manera.- Sentenció con su grave voz que había dejado de ser amable.
- ¿Por qué…? - Interrogó curioso y cauteloso al distinguir el cambio de humor de su padre.
Hizashi se mantuvo callado, soltando un débil soplido mientras Neji lo miraba con toda atención, por lo que el Hyûga posó su mano sobre la cabeza del pequeño, manteniendo una expresión severa.
- Tú y yo pertenecemos al Bouke, ella y Hiashi-Sama pertenecen al Souke. Como miembros del Bouke debemos llamarlos con gran respeto… porque son del Souke.
Pero Neji seguía sin entender del todo, ladeando suavemente su cabeza en signo de confusión.
- En ningún momento te puedes permitir el privilegio de llamarlos de alguna otra manera, sin importar lo que suceda… sin importar lo cercano que se encuentren consanguíneamente, siempre se encontrara aquella brecha que por ningún medio podrás romper. Es imposible… lo sé muy bien, porque yo también lo intenté con mi propio hermano.
- Y… ¿cómo debería llamarla…? - Preguntó desconsoladamente Neji, puesto que le había agradado demasiado su prima sabiendo ahora que se encontraba en otra situación.
- Hinata-Sama
El infante Hyûga bajó su cabeza, mirando fijamente la oscura noche sobre sus opalinas pupilas intentando recordar cada palabra dicha en esos momentos, escuchando la reposada voz de su padre cercana a su oído.- Jamás olvides lo que te he dicho, Neji.
- Hai, Otou-San. - Respondió dignamente y sin sonrisa alguna en su cara.
Fin del Flash Back
- No puedo cumplir su petición. - Y tras ésto Neji se inclinó suavemente ante la chica. – Gomen nasai, Hinata-Sama.
Hinata no volvió a intentarlo, pensando que sería inútil y encogiéndose en su lugar, parecía que no podría romper tan fácilmente aquella frialdad de cortesía que los separaba. Bajó su cabeza intentando concentrarse en las cartas sobre su regazo, pero se sentía tan desconsolada que no deseaba pensar en nada, hasta que de un momento a otro sintió un suave contacto que la rodeaba y para su sorpresa vio a Neji sumamente cerca de ella, con el brazo extendido y depositado sobre sus hombros con la expresión más serena que cualquier otra que haya visto.
- Eso no significa que mis sentimientos hayan cambiado por usted. - Habló calmadamente y con suavidad, mientras Hinata sintió su aliento golpear su nuca lo que la hiciera sonrojarse como reacción.
Así pasaron la noche en una mutua velada silenciosa en compañía, concentrándose cada uno en las lecturas de sus propios mensajes pero apreciando la presencia del otro. Las horas pasaron al tiempo que se escuchaba el manso rechinar de los grillos a las afueras, el suave retocado de la luna contrastaba hermosamente con la negrura de la noche que comenzaba a desvanecerse de vez en cuando debido a la aparición de oportunas nubes grises que pasaban por debajo de las estrellas.
Fue mientras Neji leía con gran interés y análisis la carta de Maito Gai que sintió un sutil peso sobre el costado de su brazo derecho, giró su rostro con curiosidad encontrando con que había sido Hinata quien había depositado su cabeza en una inclinada posición, con los ojos cerrados y la boca ligeramente abierta. Neji en cambio se limito a seguir con su faena sin mayor importancia, como si lo sucedido fuera de todos los días.
Hinata no pudo resistir el agotamiento que poco a poco se había acumulado y que claro terminó con ella debido a aquella tediosa tarea que durante el día entero había tenido que llevar a cabo y ahora su cuerpo era quien le exigía el recuperamiento de sus fuerzas.
Aún con el cuerpo engarrotado y la nuca dolorida, Hinata comenzó a abrir sus cansados ojos después de la breve siesta.
- Sumimasen... Neji... - Susurro buscando con su vista a su primo, pero para su sorpresa se dio cuenta del lugar donde se encontraba.
La mañana había llegado destellantes rayos que se filtraban sobre la amplia habitación, encontrándose en su propio futon y en un instante la chica enrojeció azorada. Se había quedado dormida y fue Neji quien la llevó a su habitación.
Justo cuando levantó el pesado cobertor descubrió que vestía únicamente la yukata con la que solía usar para dormir haciéndola enrojecerse completamente hasta las orejas. ¿Es que Neji personalmente le había cambiado sus ropas? La Souke sacudió su cabeza desechando su anterior idea y se levantó para alistarse.
Se apresuró lo más pronto posible y al llegar al desértico dojo se sentó tranquilamente para esperar al frío ninja que la instruiría. No pasó mucho tiempo después de que el Hyûga llegara con la misma inmutabilidad con la que se acercó a Hinata y sin perder más tiempo comenzó el entrenamiento. Como siempre iniciaron con un breve calentamiento para enseguida repasar los movimientos básicos del Jinchuu. Pasaron un par de horas y Hinata sentía que se desfallecería de cansancio puesto que Setsuna parecía mucho más concentrado en su papel de educador al indicarle con mayor insensibilidad la mejor manera de aprovechar los movimientos del oponente y demostrándole en todo momento cada pequeño error que cometiera debido a la inseguridad que le causaba aquella nueva actitud.
- Iie, Hinata-San. – Dijo sin titubear Setsuna, tomándole fuertemente el brazo para tensarlo y posicionarlo de manera correcta, Hinata sólo asentía calladamente intentando controlar su nerviosismo.
- Inténtalo. - Ordenó el integrante del Sodân mientras Hinata obedecía su pedido, al terminar de realizar el movimiento el peliazul se sintió satisfecho y continuó con sus indicaciones a pesar de las pequeñas respiraciones que dificultosamente le impedían hablar con propiedad.
Setsuna en sí era el hombre más enigmático, frío y oculto que existiera en todo Konoha; o al menos éso era lo que pensaba Hinata interiormente. Dentro de la familia se le tenía un gran respeto y nadie; incluso Kagehisa, era capaz de contrariar cualquier decisión que tomara. Respeto que ganó con el paso de los años pues había nacido con una extraña enfermedad que le impedía desarrollar al máximo sus habilidades, si bien Hinata sabía con perfección que no poseía los conocimientos necesarios para tratar su enfermedad había podido descubrir la situación en la que su cuerpo se limitaba. Y es que sufría un desorden de circulación en sus venas con las que había nacido con una gran elasticidad que forzaba la circulación de la sangre a una velocidad despampanante, a consecuencia los flujos de su chakra sufría del mismo desequilibrio y ningún cuerpo tenía la capacidad de soportar tal esfuerzo. Ésa era la razón por la que no poseía grados superiores a los de un Genin; prueba con la que a pesar de demostrar un enorme poder a la edad de 7 años casi le cuesta la vida por el desgaste excesivo de chakra e inestable paso de sangre que le había destruido diversos tejidos musculares, impidiéndole por siempre desempeñarse excesivamente en cualquier tipo de esfuerzos físicos y atándolo al arraigo de la mansión siendo conocido como un "genio desperdiciado", como era llamado a sus espaldas. Pero su condición no le impidió estudiar con detenimiento el arte del Ninjutsu que junto a su alta estratagema y su frialdad en la toma de decisiones le hicieron volverse un integrante del Sodân a la edad de 16 años, convirtiéndolo en el miembro más joven en la historia. Claro que los pasajes de su historia eran bien conocidos tanto por Hinata como cualquier otro Hyûga, pero fuera de eso Setsuna era un hombre desconocido. Jamás se le había visto sonreír en los 21 años que asentaba y no compartía ninguna otra actividad más que la de permanecer en su habitación con miles de pergaminos, rollos y escritos con los que estudiaba el día entero.
Al observarla sumamente ensimismada dirigiéndole una distraída mirada, Setsuna se acercó con el semblante más seco que sintió tensar cada unos de sus nervios provocándole un repentino dolor, comprendiendo perfectamente la razón por la que la Soke lo avistaba de tal manera.
- ¿Qué significa esa mirada? - Habló sin perturbarle en absoluto la nerviosa reacción de la chica que temblaba frente a él. - ¿Acaso me tiene lástima?
- Iie… no era mi intención… - Respondió con apuro a pasar de que sus piernas le temblaban incesantemente.
Pero a pesar de la disculpa Setsuna la observó con mayor insensibilidad lo que hizo que Hinata cayera al suelo.
- Gomen… nasai, no… no era mi… intención… - Se agachó profundamente Hinata con una reverencia, evitando así la aguda mirada de Setsuna que la perforaba, pero el Hyûga no contestó lo que alarmó a Hinata pues su silencio sólo podría significar que se encontraba realmente resentido.
Levantó la cabeza para volver a disculparse, pero en cuanto lo hizo permaneció sin moverse un centímetro. Setsuna se encontraba agachado, apoyándose sobre una de sus rodillas a su misma altura y con el rostro muy cercano al suyo, la miró profundamente a los ojos como si pudiera descubrir algún secreto, mientras Hinata permanecía paralizada por la impactante situación, con el cuerpo temblándole sin poder controlarse y sin saber exactamente cómo reaccionar. El pálido Hyûga desvió su expectante mirada hasta el cuello femenino, levanto su mano y con sus impávidos dedos rozó la delicada piel de Hinata que se erizó por el crudo contacto, notando que el peliazul observaba con detenimiento su mano, frotó lentamente sus dedos y volvió a mirarla de forma más serena. Hinata enrojeció al notar el lugar exacto donde Setsuna le había quitado el maquillaje, dándose cuenta que indudablemente se había percatado de su condición, rápidamente se llevó una mano a su cuello intentando ocultar el oscuro moretón que era ahora visible y se avergonzó por lo que aquella persona a la que respetaba pudiera pensar, pues Neji le había succionado la piel con fanatismo la noche anterior.
Y entonces ante la extraña actuación la puerta se deslizó, apareciendo Neji detrás de ésta, vestido propiamente para su entrenamiento diario que podía volver a tomar por el regreso de su antigua guardia.
Inmediatamente Hinata se levantó para pronunciar una reverencia de despida y se retiró del lugar sin apartar la mano de la piel amoratada, dirigiéndole una fugaz y tímida mirada a Neji.
Setsuna se levantó pesadamente del encerado piso, dirigiéndose a Neji pues parecía irritado por tomar el precioso tiempo que le correspondía entrenar. - Gomen nasai, Neji-San. Había olvidado que volvería a entrenar. - Y sin más que decir caminó para regresar a su habitación y retomar el último pasaje que estudiaba.
- ¿Qué fue lo que sucedió? – Interrumpió el Bouke con voz grave y mediática.
Pero Setsuna siguió su camino sin importarle contestar, lo que crispó gravemente al castaño.
- ¿Qué es lo que pretende ahora, Setsuna-Sama?
- ¿Por qué me pregunta eso? ¿Acaso se siente amenazado, Neji-San?
Neji bufó. - Sólo si mi rival fuera capaz de permanecer en pie durante un combate… por supuesto Setsuna-Sama, usted también posee otros dotes que le hacen valer en la familia y si duda su renombre como "genio despreciado" hace que pase desapercibida aquella lamentable situación. – Respondió en forma desdeñosa y con aparente sometimiento.
- Es verdad, claro está que una de mis virtudes es el de someter al Bouke de su patético orgullo. ¿Qué significado tendría un combate con un miembro de la rama secundaria si bien con un deseo puedo matarle? Sería demasiado deprimente incluso hasta para la casa secundaria ¿no lo cree así?
Y por unos breves momentos se miraron cruelmente, con la sangre llena de rabia y los platinados ojos tan glaciares como el mismo color que los caracterizaba. Pero Setsuna siguió su andar para retirarse, pues no deseaba agravar la situación con un miembro de la familia que en un futuro cercano obtendría una enorme influencia.
- Sería tan sencillo… - Habló inesperadamente Neji, con voz taciturna.
Setsuna se detuvo sobriamente.
- ¿Por qué no lo ha hecho todavía? - Preguntó indiferente el castaño.
Setsuna se mantuvo en silencio por un par de segundos para responder a una conversación que por primera vez entablaba con total libertad, meditó seriamente y contestó con la misma crudeza que lo caracterizaba. – Hinata-San jamás me lo perdonaría.
- ¿Cuáles son las verdaderas intenciones que posee con Hinata-Sama? - Interrogó apresuradamente Neji.
- ¿Intenciones…? Me parece que ha desentrañado erróneamente mis funciones. Lo único que pretendo es obtener una buena relación con el Soke, sin importar quién sea.
Ante esta contestación Neji arrugó su ceño y su boca se desplegó en una fina línea como si contuviera sus palabras, pero en su lugar simplemente descargó un furioso resoplido. - No me extraña viniendo de un integrante del Souke. - Pronunció lentamente y con desprecio en cada pronunciación, pero Setsuna se mantuvo impávido y tan sólo giró su cabeza para mirarlo.
- ¿Por qué le enfada tanto mi iniciativa? ¿No es exactamente lo mismo que usted hace, Neji-San? - Y sin mayor distracción se marchó con el mismo semblante frío.
Pero Neji se había quedado estático, las palabras de Setsuna le habían golpeado hasta la más profundo suficiencia de su orgullo, ya que era verdad que utilizaba la proposición del matrimonio por conveniencia propia. Sentía afecto por Hinata y la idea del matrimonio no le molestaba en absoluto, pero su única intención era convertirse en el Bouke con mayor rango y no podía mentirse interiormente pues era una realidad que palpitaba fuertemente en él.
Se reprochó violentamente así mismo, pues sin importar todo lo que significara Hinata para él jamás podría compararse con el salvaje deseo del reconocimiento que durante tantos años se había forjado.
- Hinata-Sama… - Susurró débilmente recordando todas los afectos que habían compartido hasta ahora, pero ésto sólo aumentó su frustración. Frunció su ceño y se dedicó a comenzar su entrenamiento para así tratar de vaciar sus pensamientos.
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Al recibir la noticia, Uzumaki Naruto se encargó de preparar todos los arreglos para una hijō no deai, como le llamaba secretamente y con gravedad en todo momento. Esa misma tarde ya había enviado mensajes por lo que aquella misteriosa reunión se realizaría al anochecer.
Hinata ya se encontraba lista, vestida con la misma yukata que había usado en todo el día y esperando encontrarse con su primo en la puerta principal, pasaron unos cuantos minutos cuando Neji apareció con un improvisado conjunto de pantalón azul oscuro y una chamarra color beige. Lucía tan inusualmente informal que Hinata no pudo evitar esbozar una diminuta sonrisa por la encantadora figura de su prometido.
- Sumimasen, Hinata-Sama. - Se inclinó Neji por hacer esperar a su prima.
- Está bien, no es necesario que te disculpes por algo tan trivial. - Contestó Hinata sonriéndole profundamente.
Caminaron hasta llegar al lugar citado, escuchando murmullos y diálogos improvisados que parecían practicar sus compañeros. Cuando se encontraban a punto de arribar en la entrada el Bouke sujetó fuertemente la muñeca de Hinata, dejándola en consternación, lo miró fijamente dándose cuenta que parecía más serio de lo acostumbrado.
- ¿Está segura de que ésto es lo que realmente desea? - Señaló Neji con la boca inexplicablemente seca y sin comprender cómo exactamente habían salido los vocablos de sus labios. No podía sacarse de la cabeza aquellas palabras con las que el maldito de Setsuna se había despedido, si lo había despreciado anteriormente lo que ahora sentía por él se había incrementado considerablemente.
Hinata observó la tensada posición del castaño lo que la mantuvo callada unos momentos. Neji seguía aguardando su respuesta, esperando que de un momento a otro que Hinata le revelara que todo era un error, que había confundido sus sentimientos ya que seguía amando a Naruto y que lo peor que podría hacer en su vida sería casarse con él. La simple idea de tal posibilidad arrancó de su pecho un doloroso estremecimiento que no podía explicarse con certeza, pero entonces lo menos impensado sucedió.
- Me siento feliz. - Hinata le sonrió, de la forma más suave y espontánea que jamás había visto Neji, y como respuesta su boca se abrió ligeramente por la sorpresa. Hinata no respondió limitándose a empujar plácidamente a su primo hasta la puerta para encontrarse con todos sus compañeros reunidos por lo que parecían un tanto expectantes.
El lugar era precisamente el Ichiraku Ramen; quien sino Naruto podría parecerle un sitio ideal para una reunión un restaurante de ramen. Justo en la barra se encontraba sentado el rubio, con sus ojos entornados con preocupación el la pareja recién llegada; Sakura se encontraba al lado de Ino un poco más apartadas del chico-zorro quienes parecían haber estado susurrándose al oído; Shikamaru que había tomado una mesa observaba con el mismo gesto aburrido; Kiba que estaba de pie tenía el rostro pálido y unas diminutas ojeras marcadas debajo de sus ojos siendo acompañado por Akamaru a sus pies, y Shino quien había decidido esperar sentado en la misma mesa que el Nara, pero un poco más apartado de los demás sin inmutarse en lo más mínimo por la aparición, aún cuando había notado el par de manos cruzadas de los Hyûga. Desafortunadamente Lee, Chouji y Ten Ten no se encontraban presentes debido a que esa misma mañana habían partido en dirección a Suna, en el país del Viento.
- Konban wa, Minna-San. - Saludó cortésmente Hinata a pesar del rígido ambiente mientras Neji se encontraba igualmente reservado.
Ante ésto Naruto se levantó de su asiento, con sus ojos cerrados en un par de rendijas.
- Vamos Hinata-Chan. ¿Por qué sólo nos dices "Konban wa" en un momento como éste? - Expuso el rubio con serenidad.
- Naruto, no seas inoportuno y permite que sean ellos quien nos digan con sus propias bocas que lo que he dicho es verdad. - Interrumpió Sakura, incorporándose de su lugar y aproximándose a su amigo.
Al instante Ino se dirigió junto a Shikamaru para sentarse en un banco y con el rostro apesadumbrado recostó su cabeza sobre el hombro de su novio.
- ¿Es cierto? - Preguntó Shikamaru un tanto apresurado.
- Desconozco qué ha sido lo que Haruno les habrá dicho, pero créanme que nosotros nos encontramos perfectamente bien. - Dijo Neji manteniendo la misma sagaz serenidad lo que no convenció en totalidad a Kiba que pasó a acercarse, con el ceño fruncido y las manos temblorosas.
- Hinata-Chan… ¿Y tú qué dices?
Para sorpresa de todos, Hinata sonrió con la misma tranquilidad con la que había saludado.
- Arigatou por todas sus preocupaciones, pero no tienen de qué preocuparse. Neji y yo en verdad nos encontramos muy bien. - Reafirmo la Souke acentuando su sonrisa y juntando la palma de sus manos.
Al terminar de hablar, ninguno de los presentes pudo pasar por alto el simple "Neji" con el que había llamado Hinata, convenciéndose que las palabras de los Hyûgas eran completamente sinceras y emocionado Naruto se acercó.
- ¡Omedetō gozaimasu! - Y los abrazo vigorosamente lo que a Neji le incomodara en gran medida.
Los ánimos renacieron en el grupo y todos comenzaron a felicitar a la pareja a excepción del Inuzuka que se dirigía a la barra para pedir botellas de sake. Shino se aproximó a Hinata, quien a pesar de ocultar la mayor parte de su rostro podía observarse que tenía el semblante confortado.
- Me alegro sinceramente… por los dos. - Confirmó Shino al tiempo que se cruzaba los brazos.
- Doumo arigatou, Shino-Kun… por tu enhorabuena y tu carta. Créeme, yo aún no lo he "olvidado" aquel secreto. - Al escucharlo Shino sonrió nuevamente.
Shikamaru se encontraba al lado de Neji, con una ligera sonrisa. - Omedetō, al parecer te has a adelantado a todos nosotros. - Bromeó Shikamaru.
- Que afortunado eres Neji, Hinata-Chan es la chica más dulce que he conocido y tengo la esperanza que gracias a ella dejarás de ser el seco, áspero y arrogante hombre que eres ahora. - Ahora Naruto aprovechaba para reírse de su compañero, pero a Neji no le hizo más que fastidiarle.
- Estas exagerando, como siempre lo haces.
- Hey, todavía que te animo desprecias mis palabras… ¡Que injusto! - Se quejó el rubio haciendo una cómica mueca de desaprobación.
- Baka, ésta siempre ha sido mi manera de ser. - Sentenció Neji con una sagaz sonrisa.
- Como siempre lo hace, el "genio del Byakugan" hace gala de su atrayente personalidad. - Interrumpió Kiba ya dispuesto con una copa en su mano derecha y una botella de sake en la izquierda.
- Omedetō gozaimasu - Repitió Shino en un tenue murmullo quien se colocaba junto a Kiba.
- Onegai, dejemos ya estas aburridas felicitaciones y festejemos como es debido. - Profirió un fuerte silbido que calló al beber su primera copa de la noche.
El dueño del restaurante se acercó con una bandeja servida con botellas de sake caliente y ocho pequeñas copas. Todos obedecieron las insistentes palabras de Kiba que no dejaba de insistir continuamente y se dispusieron a celebrar, con un sonoro "kampai" con el que brindaron y se pusieron a beber un par de copas, mientras Naruto y Kiba se situaban a realizar un concurso de beber sake. Después de trece rondas continuas en donde Kiba resultó ganador, Shikamaru e Ino se despidieron de los chicos, argumentando que les escribirían a Chouji, Lee y Ten Ten de lo ocurrido en la noche, además de animarlos en sus próximas pruebas. Shino como era su costumbre se retiro pues en los próximos días realizaría una importante misión y deseaba reposar antes de comenzar el viaje, Kiba totalmente sonrojado por la excesiva ingestión del alcohol igualmente se despidió junto a un animado Akamaru que no paraba de ladrar y aullar lo que causara que el dueño del lugar terminara sacándolos. Naruto y Sakura permanecieron en el establecimiento, alegando que se verían con Sasuke más tarde por lo que Neji y Hinata se marcharon.
Al salir, Neji se dio cuenta que era muy tarde y que habían permanecido más tiempo de lo debido, que a pesar de haber sido una animada velada no pudo relajarse en lo más mínimo, recordando en cada momento las malditas palabras de Setsuna. Miró a su prima por el rabillo de su ojo, recriminándose la poca sinceridad con la que había llevado el asunto de hoy. Todo el tiempo había dudado de los sentimientos de Hinata insistiendo que eran una confusión, pero qué era lo hacía a él merecedor de aquellos sentimientos. Y tras reflexionar sus últimas acciones detuvo sus pasos lo que a Hinata le extrañara su repentino comportamiento.
- Neji… ¿Qué sucede?
- No es nada. - El Bouke reanudó su andar, con la misma sobriedad en su rostro.
- Sumimasen…
El Hyûga la miró sin comprender. - ¿Por qué se disculpa?
- Hace un momento… te llamé por tu nombre frente a todos… y pensé que… que tal vez éso te había molestado.
Neji delineó una tenue sonrisa de satisfacción. - Usted es libre de llamarme como desee.
- Pero… - Hinata dudó por unos momentos, no le convencía el argumento de su primo, ella quería llamarle por su nombre pero también deseaba que él la llamara de la misma forma.
- Hinata-Sama ¿usted en verdad me ama?
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En el Ichiraku Ramen un par de jóvenes se encontraban sentados en una clara barra, el rubio comía deleitándose con un plato de ramen, tenía las mejillas levemente sonrojadas por un imperecedero entusiasmo que había aflorado desde que sus amigos se habían reconciliado, porque por supuesto que Sakura y Sasuke eran muy buenos amigos.
- Naruto… ¿Acaso nunca te cansas de comer éso? - Señalo la Haruno un tanto fastidiada pues aunque no lo quisiera aún no pasaban las dos semanas prometidas para invitarle a comer ramen.
Después de que el chico sorbiera el hondo plato le sonrió a su compañera. - Me da gusto que se encuentren bien, creo que les sienta bien el matrimonio. - Dijo Naruto con alegría, pero Sakura sólo ladeó su cabeza de forma confundida.
- ¿De qué hablas?
- ¿Cómo que de qué? ¡Pues de Neji y Hinata-Chan! - Gritó un tanto exasperado, mientras la chica se disponía a pagar la cuenta antes de que el Uzumaki volviera a pedir otro plato.
- Yo también me alegro, te dije que no debías preocuparte pero para variar no hiciste caso.
- ¿Y qué querías que pensara? Después de todo a nadie se le permitía verlos, aún no entiendo cómo fue que pudiste hablar con Hinata-Chan.
Sakura sonrió divertida por el aparente triunfo sobre su amigo que había suplicado durante toda la mañana ver a uno sus amigos. Entonces un shinobi de aspecto serio apareció atravesando la entrada para sentarse junto al rubio, mientras Sakura ahora se dedicaba observar con detenimiento el plato vacío sobre la barra.
- Tarde como siempre. - Le reprocho Naruto al Uchiha.
- ¿Y bien? - Fue lo único que dijo Sasuke sin importarle el comentario de su amigo.
- Y bien ¿qué? - Aumentó el tono de voz claramente molesto el Uzumaki. - ¿Se puede saber qué era tan importante para no estar presente?
Sasuke no contestó limitándose a encogerse de hombros lo que causara que el disgusto del chico desistiera.
- Sakura-Chan y tú tenían razón… - Informó Naruto un poco más animado y la afirmación provocó que el moreno sonriera.
- Y tú estabas equivocado ¿o no? - Terminó de decir la frase lo que crispara al Jounin.
- Gomen nasai… - Llamó un tanto apenada Sakura. – Ya tengo que irme, nos veremos mañana ¿si…? - Y sin más se despidió marchándose apresuradamente no sin antes notarse el desbordante rubor.
Justo cuando habían quedado solos Naruto y Sasuke, el rubio comenzó a carcajear ruidosamente.
- Me parece que sigues teniendo el mismo efecto en Sakura-Chan.- Sonrió colocando su mano sobre el hombro de su amigo, pero éste sólo ensombreció sus ojos lo que le extrañara a Naruto. - ¿No me digas que tú y Sakura-Chan han vuelto a pelearse? - Interrogó claramente preocupado que nuevamente sus amigos se separan.
- Iie - Respondió tajantemente el Uchiha.
- Entonces debe ser porque aún siente algo por ti. - Declaró el rubio con concentración.
- Arigatou, Naruto… por animarme. - Sasuke sonrió melancólicamente. Y es que a veces Naruto podía ser tan ingenuo que le resultaba una cualidad muy curiosa en su compañero, pero él sabía que la única persona por la que Sakura sólo podía pensar era Kakashi.
- ¿Qué hay de ti? ¿No me digas que aún después de tantos años te sigue interesando Sakura? - Intentó el moreno cambiar la conversación al mostrarse más seguro.
- Iie, yo quiero mucho a Sakura-Chan, pero aún no he encontrado a esa persona que es sólo para mí.
- ¿"Esa persona que es sólo para mí"? ¿Qué clase de concepto es ése? - Preguntó con una sagaz sonrisa por el curioso comentario.
- No intentes burlarte de mí. - Le advirtió Naruto con el ceño ligeramente fruncido.
- Vamos, quiero saber.
Un poco dudoso Naruto accedió a la petición del Anbu. - Me refiero a que allá afuera se encuentra la persona que yo amaré como nadie más en éste mundo y ésa persona me amara como nadie más en éste mundo.
- ¿Cómo puedes estar tan seguro de las incoherencias que dices?
- Baka, ya te lo dije. Está en las afueras, lo único que tengo que hacer es encontrarla.
Sasuke bufó ligeramente divertido e incrédulo. - Qué estupidez, y dime una cosa ¿por qué no has salido a hacerlo? - Comentó irritado por tales aseveraciones.
- Porque aún no ha llegado el momento. - Sonrió Naruto, dando pequeñas palmaditas a la espalda de Sasuke para intentarlo animar. Y por primera vez el moreno notó una madurez en Naruto que no había divisado anteriormente, sonriendo divertido por la extraña teoría nada impropia de su extrovertido amigo, pensando para sí mismo si acaso Sakura era "la persona que es sólo para él".
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- ...Hai - Terminó contestando Hinata en un bajo susurro, con una delicada sonrisa en sus labios y su rostro oculto por la vergüenza.
Ante ésto Neji palideció, no era lo que había deseado escuchar, no merecía tal afecto, simplemente él era… indigno.
- No debería sentir nada por mí.
Hinata miró a su primo totalmente confundida y el sonrojo se desvaneció por completo.
- ¿Por qué... por qué dices... éso? - Preguntó vacilante y temerosa por la respuesta, pero el Bouke calló con la cabeza baja.
- ¿Por qué? Porque soy inmundo, miserable... un maldito que podría confundirse por un integrante del Souke. - Respondió ásperamente y con tono duro, aún con la mirada perdida para continuar su camino.
Sin poder hacer nada más Hinata lo imitó de igual manera para darle alcance. - Neji... - Lo llamó pero el aludido sólo aumento la velocidad de sus pasos por lo que dificultosamente la joven podía alcanzarle debido a las sobrantes ropas de la yukata. - Neji... espera... - Volvió Hinata a intentarlo un poco más suplicante, pero el esfuerzo hizo que el cordón que sostenía uno de sus zapatos se rompiera y calló al suelo barriendo la calle por la rapidez de su andar, intentó levantarse para darle alcanzo a su primo, pero sintió una pequeña punzada de dolor en su tobillo lo que la obligó a permanecer en el suelo.
Justo cuando subió su cabeza Neji ya se encontraba frente a ella, con el mismo semblante sereno y los ojos entornados a su herida. Para poder hacer una mejor revisión el castaño la tomo en sus brazos y la sentó en una banca cercana a un solitario farol que iluminaba con esfuerzo un tramo pequeño de la calle. Delicadamente tanteo en el tobillo de Hinata, intentando reconocer si el tobillo se encontraba roto o sólo torcido, pasaron unos minutos en silencio hasta que Hinata decidió continuar la conversación puesto que Neji parecía haberla saldado.
- Te equivocas. - Murmuró Hinata, pero al contrario Neji no dijo nada continuando con su tarea. - Dices que no debería sentir nada por ti, pero... yo no puedo evitarlo...
Más silencio se embargo en el ambiente.
- ¿Que eres inmundo, miserable...? ¿Y yo qué soy... si ni siquiera intenté realizar el examen de Jounin? Sólo mírame, yo también nací en una jaula... Todo a mi alrededor es dictado por el Clan al que yo misma debería tutelar... pero no soy capaz de hacer ni siquiera éso... Si tú eres inmundo y miserable ¿entonces qué soy yo sino una cobarde e inútil…?
- Hinata-Sama - Intentó callarla Neji pues le desagradaba aquellas palabras tan hirientes a su propia persona.
- Mírame Neji... - Suplicó Hinata.
Neji arrodillado a sus pies obedeció, con la espalda rígida y la boca entreabierta que ya se disponía a articular, pero Hinata lo detuvo posando su mano sobre sus labios, haciendo un poco de presión sobre éstos para silenciarlo.
- Eres lo mejor que tengo en mi vida y el hecho de casarme contigo es lo más significativo que podré llegar a poseer.
- Hinata... Sama... - Por primera vez Neji tartamudeo por el asombro, y su pecho fue invadido por un calor renovante e insistente que subía hasta su cerebro impidiéndole razonar con claridad, porque él aún no estaba seguro de lo que sentía.
No supo decir nada y sin darse cuenta de lo que hacía abrazó las piernas de Hinata y recostó su cabeza en su regazo, sintiéndose perdonado de una gran falta que había cometido.
"¿Qué es lo que siento por usted, Hinata-Sama?"
Agotado por no poder responderse a sí mismo Neji se dedicó a disfrutar la ternura con la que sentía envolverse, sin importar su alrededor.
Ninguno de los dos se movió de su sitio sino hasta que el Bouke se levantó lentamente, con el rostro despejado y el alivió en su interior. Se acercó a Hinata y la levantó con cuidado sorprendiéndola por la inesperada acción, manteniéndola fuertemente sujeta en sus brazos.
- Sosténgase - Ordenó Neji con la vista fija al frente.
La heredera sólo se sujetó con timidez, rodeando el cuello de su primo con sus delgados brazos y apoyando su mejilla sobre su pecho.
- Arigatou… - Dijo en un susurro completamente azorada.
Y después de ésto Neji se dirigió a la mansión con destreza y cuidado en cada uno de sus sagaces saltos hasta por fin llegar al corredor que se encontraba a la intemperie.
- ¿Cree que pueda caminar hasta su habitación? - Preguntó Neji conservando la rigurosa etiqueta y depositando a Hinata sobre el suelo, pero en cuanto la Souke calcó con su pie herido su cara se contrajo por el dolor lo que hizo que Neji decidiera llevarla al cuarto de su prima.
Justo al encontrarse en la puerta Neji se detuvo, estaba dudoso de pasar a un espacio tan privado como una habitación ajena a la suya y miró a Hinata esperando una respuesta, lo que ella consintiera con su cabeza. Al entrar el castaño depositó suavemente a su prima sobre el tatami, cuidando en todo momento que no se agravara la lesión.
- ¿Tiene algún ungüento que pueda ayudarle con la torcedura? - Preguntó agachado y con la mirada fija lo que hizo sonrojar débilmente a la chica.
- Hh... hai.. en el estante rojo... - Respondió Hinata desviando la mirada e intentando por todas las formas posibles ocultar su rubor.
Neji se dirigió al mueble mencionado que se encontraba al final del lugar, superaba fácilmente la altura promedio de los objetos acomodados en el amplio cuarto, con un fino acabado en un tenue color vino que realzaba la delicada estructura en forma de ciruelos en flor grabados en las grandes puertas, y al abrirlas se asombró. Una gran cantidad de botellas de las más variadas formas, conteniendo diferentes ungüentos, líquidos, bálsamos, hierbas y flores medicinales en distintos colores, todas acomodadas perfectamente en orden al parecer según su importancia, escasez o dificultad de preparación.
- Novena hilera... tercer frasco a la izquierda. - Dijo Hinata sacando a Neji de su admiración.
Neji tomó un frasco pequeño de color beige, se sentó junto a Hinata y comenzó a extraerle el zapato y la corta calceta, levantó un poco la tela de la yukata de su tobillo y comenzó a untar la cremilla sobre la contusión que ahora comenzaba a inflamarse. Una vez terminada su tarea se dirigió al baño y salió de éste con un rollo de venda en su mano, volvió a prestar atención a la herida y emprendió a envolver la lesión con sumo cuidado.
Pero cuando Hinata movió su pierna para sentarse más cómodamente la abertura de la yukata se corrió dejando a la vista un pálido muslo, Hinata se avergonzó criticándose a si misma por su torpeza y justo cuando había tomado la tela para colocarla en su lugar Neji con toda naturalidad hurtó el trozo de yukata para ponerla en su lugar. Ante ésto Hinata no pudo evitar contemplar a su primo. ¿Cómo podía llamarse tan cruelmente si siempre se preocupaba por los demás, a pesar de que siempre se lo negaba?
Neji se sintió observado y fijó sus ojos a los de Hinata de forma jactanciosa ya que comenzaba a incomodarse, pero en lugar de desviar sus ojos; como era su costumbre, Hinata sonrió dulcemente por segunda ocasión en esa noche.
- Arigatou - E inmediatamente la Souke rozó sus labios en un suave beso.
Pero en el interior de Neji brotó una explosión dentro de sí, porque de un momento a otro la inofensiva caricia se convirtió en un apasionado beso por parte del Bouke, demandante y posesivo. Respirando con dificultad, Neji abrazó a Hinata y levantó cuidadosamente su cuerpo hasta quedar sentada sobre él para mantenerla más cerca, sin romper en todo momento la infinita cantidad de besos que le proporcionaba ya no sólo en su boca sino en todo su rostro, acariciando sus manos y su espalda que se escondían bajo la textura de algodón. No podía pensar con claridad, nuevamente se sentía tan reconfortante por percibir ese pequeño cuerpo cerca del suyo que no quería pensar. Debía complacerla, después de todo ella lo amaba, se lo había dicho y lo mínimo que podía hacer para corresponder sus sentimientos era satisfacer cada pequeña demanda suya, no se sentía culpable por lo que hacía. ¿Por qué habría de hacerlo? Le había dicho que deseaba tener un hijo suyo, fue por éso que no pudo evitar sonreir cuando escuchó un entonado quejido en su oído al igual que no pudo evitar alegrarse cuando los brazos de Hinata le rodeaban el cuello, mientras se dedicaba a continuar con sus mimos. Pero imprevistamente Hinata se inmovilizó, conteniendo una doloroso quejido por la mala posición en la que estaba y la obligaba a apoyar parte de su peso en su torcedura. Rápidamente Neji se detuvo violentamente para ayudarla, su pecho subía y bajaba en busca de oxigeno que no podía aspirar como debía.
Cuando por fin Hinata se encontraba completamente cómoda Neji tomó su rostro para llamar su atención.
- Será mejor… que esperemos. - Habló con dificultad, aún con la respiración dificultosa y entrecortada, mientras Hinata asentía silenciosamente y con las mejillas encendidas.
El Hyûga se levantó. - Mandaré a Mikami para que la ayude a vestir su ropa de noche. – Dijo con toda naturalidad.
- La... la otra noche... ¿fue Mikami-Kun quién me vistió...? - Preguntó un tanto insegura y apenada la chica.
- Hai - Respondió tranquilamente Neji, pero al notar la reacción de su prima se dio cuenta de lo que había imaginado. - ¿Acaso caviló que había sido yo la persona que la había vestido en aquella ocasión? - Preguntó con falsa inocencia.
- ¡¿EH?! Bueno... yo... es que... yo... - Balbuceó completamente avergonzada sin saber exactamente qué decir.
Neji sonrió ligeramente por la actitud de Hinata, a la vez complacido por tales pensamientos.
- Gomen... nasai - Se disculpó débilmente Hinata ante la situación.
Neji se agachó nuevamente desapareciendo la sonrisa y con el rostro tranquilo, sentándose detrás de ella, colocó sus manos sobre sus hombros indicándole que apoyara su espalda sobre su pecho y lentamente situó su boca muy próxima a su oído. Hinata sólo se sonrojaba por lo que el castaño hacía.
- ¿Es ésto lo que desea? - Habló Neji con un sensual susurro que dejó paralizada a Hinata sin poder articular una sola palabra.
Al no encontrar respuesta Neji se arrepintió de la reciente propuesta tomándola como un acto fuera de lugar, pero entonces observó que Hinata asentía con lentitud de forma afirmativa. Ante la inesperada respuesta Neji besó con tranquilidad y suavidad el cuello de la chica, pero la voz de Hinata llamó su atención.
- Pero... onegai, no te desilusiones de mí si... si yo no puedo... complacerte... - Fue como una suplicante disculpa que Neji no pudo sino tomarla como una broma.
- ¿Complacerme? - Dijo en un sarcástico tono que no pudo resistir usar lo que puso aún más nerviosa a la Souke y justo cuando se sentía como la mujer más inepta del mundo sintió un leve tirón de su obi que inmediatamente se aflojó.
- Hinata-Sama, soy yo quien debería complacerla. - Sucedidamente volvió Neji a susurrarle mientras sus manos se encargaban de bajar la yukata con lentitud, descubriendo los pálidos hombros y su esbelta espalda.
El Bouke comenzó besando con hambre el cuello que había dejado con anterioridad, acariciando cada poro de su piel blanquecina al descubierto, pronto su cabeza bajó besando linealmente hasta la espalda que se encorvaba ante él, acariciando con sus manos cada zona al descubierto en un consolador masaje para satisfacerla. Hinata no podía resistir todas aquellas deliciosas sensaciones que Neji le proporcionaba, tan sólo ese mar de besos la desfallecía, tanto que no podía controlar los constantes suspiros que salían de su boca. El Bouke besó continuamente el cuerpo de la heredera, golpeando con su respiración caliente y disfrutando de cada roce de su piel, saboreando y disfrutando de todas aquellas mezclas de olores embriagantes que despertaban de su esencia.
El calor comenzó a aumentar y Neji se dio cuenta que debía parar pues muy a su pesar sabía que no era el momento indicado para reclamar algo que aún no le pertenecía con entereza. Con interior enfado interrumpió su tarea y cerró fuertemente sus puños intentando así calmar su desesperado deseo. Ante ésto Hinata giró su cuerpo con dificultad por la incomodidad que el tobillo herido le producía intentando encontrar el rostro de su primo que entre las oscuras sombras difícilmente podía vislumbrar.
- ¿Nn… Neji? - Preguntó Hinata vacilante.
El aludido se acercó a Hinata con semblante serio, tomó con sus manos los ropajes de la chica y con toda atención las colocó en su lugar cubriendo por completo sus hombros. - Iré por Mikami. - Y sin más se retiró del lugar dejando a una confundida Hinata.
Con lentitud Neji caminó no sólo intentando pasar desapercibido ante los habitantes del lugar sino ansiando con desesperación encontrar una justificación a lo que había hecho. Y es que era consiente de su propio deseo, debía condescender a Hinata, lo tenía muy claro pero ¿hasta qué punto lindaba esta complacencia con la suya propia? Lo había disfrutando, de igual o mayor manera que Hinata, y éso le provocaba una molestia dentro de él que no comprendía con totalidad y es que en lo que respecta a cuestiones interpersonales era completamente inexperto en la materia, ahora que si la situación agravaba relacionándose con el amor por supuesto que no era más culto e ilustrado que una simple patata. ¿Entonces, por qué se sentía mal?
"Porque soy inmundo…"
Se repitió a si mismo, finalizando así el interior discurso.
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Al día siguiente ya se encontraba Neji en el bosque, completamente ataviado con su uniforme Anbu, reuniéndose con los integrantes de la tercera tropa para dar los rutinarios informes a su Kyaputen que procuraba mantenerse siempre informado de cualquier situación incluso si llegaba a ser insignificante o efímera.
No pasó mucho tiempo hasta que por fin unas extrañas presencias se hicieron notar cerca del grupo. Al observar con detenimiento se percataron de la aparición de una familia, cualquiera que pudiera verlos podría incidir que se trataba de una familia, pues lo más característico que podría encontrarse para dar tal cavilación era el llameante color rojo de sus cabelleras. El más contrastante de todos ellos era un hombre alto y corpulento, tenía el cabello acomodado en una alta coleta, numerosas cicatrices por todo su cuerpo que eran notorias a pesar de la inusual yukata que se dividida en negro y blanco y una larga cicatriz que atravesaba su párpado que parecía haberle cegado su ojo.
- Asano Hanada... - Interrumpió Kobayashi ante una repentina vacilación que resultó por demás extraña.
- ¿Lo conoces? - Indagó Sasuke sin sentirse más tranquilo.
- ¿Qué sí lo conozco? - Respondió con una sarcástica entonación lo que causara fastidio al Uchiha. - Ningunos de nosotros debería haberlo visto... es de mala suerte.
Ante la broma Sasuke se irritó, bajando de la rama para interrogar a los desconocidos las razones de su aparición en los terrenos de Konoha, más que nada por rutinario.
- ¿Por qué dijiste éso Hantaakiraa? - Pronunció Shizuma por debajo de su máscara de liebre.
Pero el Anbu no respondió, parecía encontrarse en sus propios pensamientos pues en un instante habló sin percatarse de lo que hacía. - El Clan Asano jamás debió haber regresado.
Los oídos de Neji captaron el apellido que le era desconocido y su mente rápidamente reflexionó. - ¿Estás diciendo que alguna vez pertenecieron a la aldea de Konoha? - Manifestó observando cuidadosamente cada movimiento de su compañero que pudiera delatar alguna valiosa información, pero Saburo Kobayasho sólo soltó un pequeño soplido divertido.
- Si tanto deseas saberlo Onikeiji deberías bajar a averiguarlo, después de todo ésa es tu especialidad.
Neji bufó de mala gana, obedeciendo a lo su compañero le indicaba dejando a los dos miembros de la tropa sobre el mismo árbol.
- No quería que pudiera reconocerle ¿verdad? - Preguntó seguro el médico.
Higa noto que la sórdida sonrisa que había formado su compañero bajo su máscara se disolvería lentamente. Saburo tensó su cuerpo sin responder la pregunta del Touken.
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- ... debíamos haber estado ayer pero como puede ver nos presentaremos hasta el día de hoy y tenemos mucha prisa en llegar para hablar con Tsunade-Sama de nuestra situación con el Clan Hyûga como ya le expliqué anteriormente. - Terminó de hablar Hanada.
- Y díganme ¿cuál es "ésa" relación que tienen con el Clan Hyûga? - Interrumpió Neji sin ninguna vacilación, pero un hombre más joven que se encontraba al lado de Hanada avanzó unos cuantos pasos.
- Sumimasen, pero no podemos responderles esa pregunta... A menos claro que fuera un integrante de la familia por lo que sería totalmente comprensible su curiosidad.
Neji frunció su ceño dirigiendo su vista al extraño joven, al parecer tenía su misma edad, al igual que los demás tenía el cabello rojo como el fuego y miraba con incauto interés al Hyûga con ojos afilados de color azul que denotaban un sombría astucia y crueldad.
- Comprendo, pueden continuar su camino. - Afirmó Sasuke cortando la áspera situación entre los dos.
El joven se inclinó cortésmente y junto a su familia prosiguió su camino en dirección a la aldea. Una vez lejos Neji encaró a su superior.
- ¿Sabes algo que debería conocer?
- …Iie
- Mientes - Expuso Neji de la forma más fría e impasible.
- No me interesa lo que pienses, puedes creer lo que desees. No quiero escuchar argumentos que no sean cuestionables en mi interés por Konoha. - El Uchiha se apartó del lugar para nuevamente retomar su posición, mientras Neji lo observaba con ferocidad por su falta de veracidad.
- En ese caso me marcho.
Y al terminar Sasuke tensó los músculos de su espalda como signo de irritabilidad, los dos hombres encararon sus miradas por un breve tiempo hasta que el Bouke agregó con toda calma. - Ya no es necesaria mi presencia si he entregado el reporte de mi vigilancia.
El capitán de la tercera tropa de los Anbu bufó con despreció, dándole la espalda al Hyûga y escuchando una pequeña explosión de humo.
Rápidamente Neji se dirigió a la mansión, consideraba sospechosa la intrusión de aquella familia al pueblo y más aún tomando en cuenta que parecía haber una fuerte correlación con el clan, lo que no debía pasarlo por alto. Desgraciadamente carecía de toda prueba que pudiera corroborar cualquier sospecha, pero nunca estaba de más ser prudente. En cuanto llegó buscó a Mikami para que fuera solicitada una reunión con Hiashi.
- Sumimasen Neji-Sama, pero Hiashi-Sama se encuentra ahora con el Sodân. - A Neji le pareció extraña la expresión de "Sama" sobrepuesta a su nombre, extraña pero no gratificante lo que exaltó su orgullo con una clara sonrisa cínica. - Si lo desea puede esperar en el Aoi no heya hasta que le avise que puede presentarse con Hiashi-Sama. - Indicó la pequeña Bouke con un poco de timidez debido a que era la habitación más apropiada para esperar, pero Neji se retiró sin prestarle atención al lugar donde la adolescente le había indicado.
Se encontraba visiblemente molestó, tanto por la espera que debía aguardar desperdiciando su preciado tiempo como la falta de información que no le había deseado proporcionar su capitán por alguna extraña razón que ignoraba. Abrió las puertas con disgusto en donde sorprendió a una persona que ya se encontraba en el lugar.
- Oha… ohayou gozaimasu, Neji… - Saludó Hinata aún desconcertada de su aparición.
- Ohayou gozaimasu, Hinata-Sama. - Contestó intentando aparentar la antigua molestia, acomodándose en un lugar que no se encontrara ocupada por una pila de cartas.
- ¿Ésto es lo que ha tenido que estar haciendo durante los últimos días? - Preguntó el Bouke sosteniendo un par de sobres en su mano que lanzó sin prestar atención, intentando concentrarse en otros asuntos menos estresantes.
- Hai, precisamente ahora le respondo a Natsu-Sama. - Explicó la chica con una dulce sonrisa.
Neji sintió como la molestia iba aumentando, esperaba que pudiera tranquilizarse al hablar con Hinata, pero aquel gesto sólo le hacía recordar lo que había estado a punto de hacer la noche anterior sintiéndose más despreciable que antes.
- ¿Y ésto? - Reiteradamente el castaño intentó cambiar de tema al llamarle la atención un resplandeciente kimono rojo.
- Es un presente que Yukino-Dono envió, había sido encargada por Otou-San hace tres meses. - Hinata tomó la prenda teñida en rojo y la desplegó para que su primo observara a la hermosa grulla que enmarcaba la parte de atrás, el ave tenía las alas levantadas como si se encontrara en pleno vuelo y sus plumas resplandecían por el hermoso brillo que los hilos plata destellaban.
- Que conservador. - Dictó Neji después de observar el kimono.
- Bueno, a pesar de que en la actualidad las novias ya no utilizan un kimono rojo con alguna grulla en ésta, a mi parecer no deja de ser un hermoso detalle. - Hinata volvió a sonreír por lo que Neji desvió su mirada.
- ¿Cómo se encuentra de su torcedura? - Interrogó aún sin mirarla, pero Hinata no presto atención a este gesto.
- Mucho mejor, al menos ahora puedo caminar. - Y se levantó de su lugar dando pequeños pasos que pudieran darle crédito a lo que decía.
Recorrió la habitación y con cuidado se sentó frente a su primo que volvía a mirarla de forma seria y grave. - ¿Qué pasa? - Preguntó Hinata por el repentino cambio de actitud del chico.
- Nada - Respondió de forma cortante sin cambiar su semblante sereno, por lo que la Souke no se atrevió a insistir, bajando su cabeza tristemente por su incapacidad de hacer algo lo que sólo hizo crecer la contrariedad en el chico.
- Hinata-Sama - La llamó Neji está vez cuidando que su voz fuera menos insensible que antes. – Sumimasen - Y tras decir ésto se levantó para retirarse del lugar, pero un par de pequeñas manos lo detuvieron.
- ¿De qué… te arrepientes…? - Preguntó la chica con enorme tristeza en sus palabras.
- Aún no lo sé. - Neji retiró las manos de su prima y se marchó.
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Fuera de la oficina de la Hokage, Shizune se encontraba muy atareada yendo de un lugar a otro. Un asunto urgente se había presentado y no sabía con exactitud lo que eso podría llegar a significar, pues a pesar de reconocer perfectamente aquella mirada llena de sospecha, aprensión y caridad en el Kage donde muy pocas ocasiones había tenido la oportunidad de divisar no podía saber con entereza la difícil contrariedad que se presentaría. Por supuesto, Tsunade tenía toda la razón de sentirse así, era la responsable de llevar a buen camino la prosperidad y el futuro de la aldea.
Shizune colocó las últimas carpetas en el archivero que correspondían y con una mano limpió el pequeño sudor que comenzaba a brotar de su frente.
- ¿Cómo fue que pase de ser kunouichi a una simple "empleada"? - Se dijo a si misma de forma reprochante.
Entonces la puerta se abrió, saliendo de ésta la Hokage acompañada de un grupo de extrañas personas.
- Doumo arigatou, Hokage-Sama… - Habló un joven pelirrojo de ojos azules. - En verdad nos sentimos felices de regresar a nuestro hogar que es Konoha… lo que sucedió hace 17 años fue…
- No tiene por qué agradecerlo Shiomei-San, me parece que ya todo está aclarado. - Expresó la Sannin de forma tranquila intentando no hablar de un suceso tan importante en un lugar tan inapropiado.
- Nuevamente se lo agradecemos. - Está vez dijo Hanada seguido del clan que hacían breves reverencia para despedirse.
Tsunade suspiró melancólicamente, tocó suavemente con sus dedos la diminuta marca en forma de rombo en su frente con pereza y se adentro a su oficina con pesadumbre, parecía que aquella visita le había causado un gran cansancio y aflicción.
Una vez caminando en la calle principal, Hanada se detuvo después de dar largos pasos por el pueblo.
- ¿Acaso te ha causado melancolía el encontrarte nuevamente en este miserable lugar, Oji-San? - Preguntó socarronamente un hombre de aspecto retozado y despreocupado.
Pero en su lugar Asano Hanada pronunció una risa cruel y despiadada.
- En realidad me siento feliz, el Clan Hyûga… el despreciable Clan Hyûga, al fin podrá saldar las deudas que después de tanto tiempo tenemos pendientes.
Fin del capítulo
Hansoku: Romper las reglas
Chenji: Cambios
Soke: Heredero legítimo
Aoi no heya: Habitación azul
Gakusei: Alumno/Estudiante
Konnichi wa: Es el saludo que de las "Buenas tardes".
Kawaii: Linda
Sodân: Consejo
Hijō no deai: Reunión de emergencia
Koban wa: Buenas noches
Omedetō gozaimasu: Felicidades
Kampai: Salud, sólo se utiliza para brindar
Kyaputen: Capitán
Hantaakiraa: Cazador de asesinos
Onikeiji: Investigador, interrogador
Touke: Doctor
Oji-San: Tío
Notas finales de la Autora:
Bueno, les diré que en la antigüedad era muy común que las novias portaran algún kimono rojo con grullas en grabadas en éstas ya que era un regalo con lo que se esperaba que la futura esposa fuera una mujer fiel (que es lo que representa la grulla) y darle buena suerte a la pareja (que representa el color rojo).
Agradecimientos:
En verdad no los merezco, soy una miserable… y sin embargo se los agradezco de todo corazón.
Corsary: Muchas gracias por tu apoyo, como puedes ver al fin he publicado el séptimo capítulo, espero te guste y no te desilusiones pues muy pronto la historia se hará más complicada lo que espero no caer en lo predecible. Y creeme que no deseo dejarlo a medias porque es una historia que realmente me gusta como está dirigiéndose todo pero simplemente la falta de herramientas me deja imposibilitada.
Espero te guste este capítulo y me des tus opiniones. Agradezco en todo tus comentarios esperando vuelvas a escribirme.
Besos y abrazos.
Nihmue: Debo recalcar que si no fuera por ti creo que no me hubiera animado a escribir el 7mo capítulo a una velocidad impresionante, en verdad te lo agradezco muchísimo (Kitsune hace una reverencia de 90º a Nihmue-San). Me hubiera gustado explicarte con un poco más de detalle el por qué de mi retraso pero nunca escribiste tu correo y no tenía ninguna otra manera de comunicarme contido... pero bueno, al fin está el séptimo capítulo y espero que te halla gustado, personalmente pienso que las situaciones están saliéndome de las manos, lo que empieza a desagradarme pero intento que todo sea coherente.
Disculpame por mi atraso, yo espero que no vuelva a sucederme (o al menos no sea tan largo), espero hallas disfrutado este capítulo y que halla valido la enorme espera. Muchos besos y abrazos Nihmue-San.
Kenha: Muchas gracias por ponerme en tan alto grado de honor con respecto a mi fic, en verdad lo agradezco porque eso me anima a seguir adelante y continuar la historia que me parece personalmente intrigante (y eso que soy la autora). Creeme que en ningún momento me ha pasado por la cabeza la idea de dejar la historia conclusa, lo que yo más quisiera sería terminarla pero ah, parece que Kitsune debe tiene barreras que debe romper para seguir adelante. Además prefiero que me presiones un poco por que sino no hago lo que debo, Ju,ju,u así que agradesco tu review esperando te halla gustado este capítulo.
Con respecto a lo que dices el manga, Ju,ju,ju pues empecé a escribir el fic cuando apenas había visto los primeros 10 capítulo (incluso se nota en el segundo capítulo cuando cuento la primera aparición entre Neji y Hinata que en mi fic fue en una habitación y en el anime fue en el patio) y mi amiga Tanuki me había platicado de la pareja Hyuga, después del tercer o cuarto capítulo me enteré de la segunda parte de Naruto (cuando crecen) y ya no había remedio de arreglar mi fatal error (también cometí otro al decir que Sasuke tenía ojos azules debido a una broma que me había jugado un amigo que odia los fanfics) , espero su comprensión y me despido. Besos y abrazos.
Krissel Majere: Al fin se encuentra a tu disposición el siguiente capítulo que con tanto animo me habías pedido, gracias por recomendarme con tus amigas (Kitsune llora) y espero que te halla gustado éste capítulo. Cahito, abrazos y besos.
Misato Kat chan: Muchas gracias por tus comentarios, porque la verdad me esforcé para que fuera de lo más lógico la idea de un posible matrimonio entre Neji y Honata que bien merecido se lo tienen. Espero te halla gustado éste capítulo y no te halla desesperado mi ENORME retraso de la publicación. Chaito, besos y abrazos.
Catori: Perdona mi atraso, espero que al menos halla valido la pena la espera. Procurar´ñe que no vuelva a pasar. Besos y abrazos.
Nany Hyuuga: Muchísimas gracia por tus comentarios (Kitsune llora ríos de lágrimas) lo cierto es que me animan a seguir escribiendo para las personas que gustan mis fics, además cómo podría no escribir sobre Neji y Hinata si son perfectos, el uno para el otro. Cuando me dijiste que no actualizaba muy pronto simplemente me mataste, Ju,ju,ju espero no haber matado tu fé, pero eso me hace darme cuenta que debo ser un poco más rápida, aunque tomo en cuenta que mis capítulos son muy largos a comparación de otros (últimamente son de más de 30 hojas...). Que bueno que te gusto lo de Kakashi y Sakura, ami me encanta esta pareja y tyuve grandes dificultades porque fueron muy variadas y polémicas las respuestas con respectos a éstos dos tórtolas, Ju,ju,ju, sobre todo la manera en la que los descubre Sasuke (soy una desgraciada, lo sé). Espero te halla gustado este capítulo, además de que se muestra el lado seductor de Neji (y sus confusiones) ya que Neji luce realmente encantador a la edad de 16 años... ahora imaginándomelo seductor... (Kitsune tan roja como una tomate).
Espero sigas escribiéndome, besos y abrazos.
haruko-hatake: Espero te halla gustado este capítulo y tu corazón no siga tan sensible porque la verdad es que la trama va a comenzar a ser más drástica y llena de más emociones. Gracias por tus comentarios, seguiré esforzandome. Chaito, besos y abrazos.
Andrew: Disculpame porque tu obsesión fue cruelmente satisfecha en tal largo periodo de tiempo, pero tengo la esperanza de que tal vez halla valido la espera y no te sientas tan decepcionada... espero que te halla gustado este capitulo. Besos y abrazos.
Hina-Nat: Gracias por tus comentarios, no abría que más decirte sino "Doumo arigatou gozaimashita", esperando que éste capítulo que halla gustado y no halla sido una decepción. Sin más que decir me despido, besos y abrazos.
Moonlight Angel Princess: Wow, leíste lis 6 largísimos capítulos sin desesperarte por la enorme extensión de sus contenidos, y tienes razón, Neji y Hinata son adorables, no importa dónde los vea siempre serán perfectos. Ju,ju,ju con lo que respecta del "triangulo amoroso" lo sucedido es que ni siquiera debió haber pasado a ser un triangulo... se supone que eran Kalashi y Sakura, Sasuke sólo se preocupaba por Sakura como buen amigo y eso era todo pero... me deje llevar por los comentarios de los reviews donde querían que ellos volvieran y mi concepción de lo que pasaría con los tres se deformo hasta llegar a esta incongruente situación ya que no sabía como podría resolverse el problema y al final ésto fue lo que sucedió. Con lo del camote pues es un tubérculo que fue introducido en Japón en 1605 desde China y es conocido por el nombre de satsumaimo, se cocinan al vapor y su sabor es dulce.
Sin más que decir me despido, besos, abrazos y animo por tus fanfics.
Faith-Winters: Muchas gracias por tus comentarios (Kitsune se sonroja) y espero que te halla gustado este capítulo. Besos y abrazos.
Nayuki-Chan: Ju,ju.ju creo que esta vez no fui nada rápida en actualizar pero es que me pasó cada terrible suceso en éste semestre... y la relación de Neji y Hinata avanza cada vez más a la confusión porque creo que las situaciones entre ellos están saliéndome de control. Por lo de Sasuke y Sakura en verdad lo pensé por largo tiempo, pero finalmente me decidí a continuar mi historia como la tenía planeada, espero no te desilusione aunque estoy totalmente dispuesta a que me hagas fan del SasukeSakura.
Creeme lo que sé es no tener computadora, por ahora hay personas que creen que la tengo y sobre todo internet... pero como soy torpe la descompuse por tercera ocasión seguida... por lo que he sobrevivido utilizando la compu de mi tío.
Espero nos sigamos contactando, me gustaría mucho poder leer tu fic así que Gambate kudasai!.
Gaby Uchiha: Muchas gracias por tus felicitaciones, sobre todo el de conservar la personalidad de Neji, espero seguir haciéndolo. Espero no haberte desilusionado con el KakashiSakura y te siga gustando como fic, a pesar de que con cada capítulo se va volviendo más raro o al menos eso es lo que yo creo, ju,ju,ju.
Con respecto a lo que me preguntas de Naruto, la idea surgió cuando volví a retomar y ver los primeros capítulos de la seríe, por que es ahí cuando Naruto aparece en la fotografía que lo acredita como pasante de la escuela vestido como actor de teatro Kabuki, pero en una de esas me encontré con un wall que me llamó mucho la atención donde estaban los tres chicos vestidos de manera un tanto formal y con el mismo estilo de Naruto que me encantó y no pude resistir la tentación de usarlo ya que le quedaban muy bien aquellos colores, así que querida Gaby-San puedes abuchearme todo lo que quieras por mi plagio y espero que te halla gustado las escenas "eróticas" de Neji y Hina.
Besos y abrazos.
Nekoi: Oha, Nekoi-Chan, al fin terminando mi séptimo capítulo y con energías de continuar el de entre espejos rotos... espero no te halla fastidiado mi demora y que hallñs disfrutado este capítulo... y que te guste el KakashiSakura por que a decir verdad a mi me fascina, son adorables juntos, creo que quedan perfectamente. Ju,ju,ju espero no te halla molestado la pequeña parte de la declaración de Sasuke, ju,ju,ju por que realmente intenté no alargarla mucho pero como vez todo se hace largo conmigo.
Espero sigamos en contacto y que viva la pareja de Neji y Hinata. Muchos besos y abrazos.
Pilikitasakura: Ju,ju,ju, no te preocupes por lo del review, últimamente el FF anda fallando un poco. Muchas gracias por tus comentarios y felicitaciones, por desgracia no puedo mandarte la historia que hice porque no la escaneé por lo que me disculpo. Espero que la menos éste capítulo lo hallas disfrutado y halla valido la larga espera que debiste aguantar y no puedo dejar de reprocharme en cuantop a mi escritura, suy una persona desesperantemente perfeccionista en las cosas que realmente me apasionan, ju,ju,ju espero seas paciente conmigo, yo intentaré no ser tan cruel conmigo misma.
Me despido esperando me sigas escribiendo, besos y abrazos.
Norely: Ju,ju,ju, para todos ha sido una sorpresa lo de Kakashi y Sakura, lo que me alegra profundamente porque significa que cumplí con mi objetivo, con respecto a parejas para Sasuke y Naruto hasta ahora no se me ocurre quiénes podrían ser... creo que para Naruto no existe la persona indicada sino en otro lugar... y Sasuke, bueno, como que él es punto aparte (ya supera lo que Sakura, Sasuke-Kun). Lo de contar las vidas anteriores de los chicos ya lo tengo pensado, sobre todo lo de Ino y Thika pero tendrá que ser poco a poco y descuida, todas los pequeños interrogantes se resolverán en sig capítulos. Me despido sólo diciendo que te halla gustado éste capítulo y que sigamos en contacto, chaito, besos y abrazos.
Solilyzz: Gracias por tus felicitaciones (kItsune se sonroja) que me animan a seguir, aunque espero no desesperarte pues parece que la relación de Neji y Hinata da un paso hacia delante y dos atrás, pero creo que eso es lo que hace una relación sea más sólida y estable, además me gusta hacerlos sufrir, ju,ju,ju.
Que bueno que te gustó lo de Kakashi y Sakura, en verdad he recibido miles (estás exagerando Kitsune) de comentarios sobre esta relación, ju,ju,ju aunque en lo personal a mi me gusta muchísimo y es que deseaba dar pistas sobre con quien andaba Sakura pero debía distraer la atención y lo hice con Naruto quien embonó perfectamente en cada comprometedora situación (Arigatou Naruto-Kun) y Sasuke pues, bueno que sufra por torpe y egoísta que bien merecido se lo tiene lo que bebería hacer en reindicarse por el buen camino. Y persona mi gran, gran, gran atraso en la actualización del capítulo... soy un fiasco en ése aspecto pero intentaré mejorarlo. Espero que hallas disfrutado este capítulo, chaito.
Te mando besos y abrazos.
Hyuuga-Megumi: Ah...Megumi-Chan... tanto tiempo sin comunicarnos, ya te extrañaba, a ti y tus comentarios de Neji y Hinata en los cuales no me canso de leerlos, me encanta,ju,ju,ju sobre todo estas pequeñas colecciones de chibis donde aparecen los Hyugas por el amor a Hinata, ju.ju.ju, no sabes como los disfruto.
Ay, espero te halla gustado este capítulo que creo que me ha quedado mejor que otros y eso me tranquiliza un poco, aunque parece que frustro un poco porque nunca hay nada declarado con respecto a esos dos Hyugas (a Neji dan ganas de darle un zape para que reacciones). Bueno, te concedí el deseo de darte un pequeña discusión entre Neji y Setsuna quien ya es muy popular, espero sacar un poco más a Mikami ya que salió muy poco pero bueno.
Estaré esperando a que saques tu traducción de Apuesta, besos y abrazos.
Dark Rinoa-chan: Gracias por tus comentarios que viendo de ti significan mucho, espero hallas disfrutado los momentos NejiHinata y con respecto a KakashiSakura pues qué puedo decirte,ju,ju,ju sino que me encanta esta pareja y por eso lo puse en mi fic, creo que se complementan perfectamente y tienes razón, Sasuke se lo merece por haber sido cruel (hablo del anime). Por desgracia no te puedo decir quién fue el que le dio su primer beso a Hinata, pero muy pronto lo haré... creo que nadie se lo va a esperar... ju,ju,ju.
Lo de los personajes secundarios favoritos también son mis preferidos Setsuna y Mikami, ju,ju,ju, no sé, como que esa clase de personalidades me atraen mucho y por eso trato de esforzarme en ellos y como puedes ver ya conté un poco más de Setsuna que personalmente me dejo más intrigada (y eso que yo soy la autora), Setsuna es un personaje con el que se puede sacar mucho jugo... y bueno, los personajes que aparecen en mi historia son de mi propia creación, más que nada para hacer más interesante la historia o para hacer lógicas las situaciones en las que los requería (Kitsune se sonroja)
Por desgracia soy una papa en lo que a tecnología me refiero, lo único que sé es escribir y de ahí mi no paso a más, así que me disculpo porque a pesar de que ya son varias las personas que quieren postear en el foro aún no comprendo la razón por la que éste no da acceso a los demás... así que lo siento...
¡NO, tu review no es fastidioso, al contrario, me anima a seguir con mis fic donde si no fuera por ustedes seguramente ya lo hubiera dejado por la desilusión, una vez más agradeciendo me despido, besos y abrazos y cuidate.
Lizirien: Ju,ju,ju, la verdad es que si da un poco de pena Sasuke... a pesar de lo que ha hecho creo que es una buena persona... y me cae bien... aunque lo que hizo en el anime, dan ganas de agarrarlo a patadas. Por desgracia por ahora no puedo realizar el de FIRE Leaf Phantashy (que más quisiera yo hacerlo) e incluso es de mis próximos proyectos a realizar ya que me lo habías pedido pero tendré que esperar a tener la oportunidad. Espero te halla gustado este capítulo y tienes completa razón con lo de Hanabi, pero bueno... aún es una chiquilla y ya tendrá razones para madurar. Sin más que decir me despido, besos y abrazos.
