¡Hola! me avergüenzo de mi misma, merezco morir lo sé, lo sé, antier una chica me contacto y me dijo que moriría si no seguía el fic y aquí estoy, espero y aun haya seguidoras de este fic y bueno, si sigue todo bien seguiré. Prometo, enserio, prometo subir un capitulo cada dos días, lo deje por que la universidad me comía viva, aun me muero pero ya es menos intenso, aparte tengo un poquito más de tiempo libre.

Espero que les guste, como verán es un pelín más largo, no tanto pero si algo, espero les guste enserio.

Un abrazo y espero sigan leyendo.

PD. He escrito este capitulo con una canción bastante peculiar, de hecho tiene algo que ver en pedazos del capitulo, sé que no les interesa, jaja pero por si acaso buscan música "nueva" (entre comillas por que la banda es bastante olddie, bueno, no tanto pero si) es la canción de "The Jetset life is gonna kill you - My Chemical Romance", ¿ven? es olddie, jaja. Basta (:.

¡Buena Lectura!


¡Hola, Kurt!, ¿en donde esta mi acompañante? – argumento Sebastián entrando sin pedir permiso y sonriente.

-¿qué demonios haces aquí? –Dijo Kurt cruzando los brazos esperando una explicación.

-¡Sebastián, no sabes cuánto me ALEGRA verte!. –Dijo Blaine arreglando su cabello más feliz por ver a Sebastián, que por lo que había pasado momentos atrás.

-Mi Blaine, mi Blaine, vámonos que tenemos cosas que hacer. –Sonrió el castaño feliz.

-Claro que si, vámonos que aquí solo… no quiero estar. –Blaine tomo la mano del castaño y se fueron a la playa, el moreno no quería pensar nada simplemente quería disfrutar de ese lugar maravilloso con Sebastián, el sentía más que cariño por este chico, pero que podría ser ¿amor?, -no –se negaba mentalmente a aceptarlo, era demasiado pronto.

-¿Qué te pasa, cariño? –Esbozo Sebastián preocupado.

-Nada es solo que, ¿sabes?, algunas veces creo que he estado mucho tiempo solo. –bajo la mirada a la arena, poso sus manos en la misma y su barbilla se poso en sus rodillas.

-¿Qué?, claro que no, algo más te sucede, ¿Te hizo algo el desgraciado ese? –Pregunto el más alto mientras posaba sus dedos en la barbilla de Blaine para que voltease a mirarlo.

-¡No!, él es un mediocre, no hablemos de él que me molesta. –Se acomodo más en su posición mientras sus brazos rodearon sus piernas pegadas a su pecho, se sentía sucio, sentía que no merecía al chico que tenia frente a él. -¿Sabes? Algunas veces siento que… que no deberías hablarme, que no… que… no deberías siquiera saber quién soy, es como si tuviera algo no sé, tengo… tengo mie… miedo. –Volvió a agachar su cabeza apretando sus ojos sin lagrimear, se sentía mal, sentía cariño por Sebastián.

-Pero, pero, ¿miedo de que Blaine?, me refiero a, tú y yo somos amigos, y… te estimo mucho, sé que llevamos poco de conocernos pero… -Sebastián se aferro a sus palabras, estaba a punto de decir algo, de saltar al vacío sin saber si había agua al final, pero tenía que hacerlo, el sentía muchas cosas por Blaine, demasiadas. –Te quiero, Blaine. ¿Crees en el amor a primera vista?, me da igual, yo lo siento por ti, no estoy seguro si es amor, pero de algo si estoy seguro es que no quiero que te alejes de mi nunca, nunca. –Admitió tomando las manos de Blaine y llevándolas a su boca para darles un tierno beso.

-Pero… ¿qué dices? Es que yo no te merezco, no… no te merezco Sebastián, mírame. -Grito Blaine levantándose de la arena, haciendo ademanes con sus manos de arriba abajo mostrándose. –¿Es que acaso te faltan lentes?

-Claro que no, eres esa mitad que necesito, eres aquello que me hace falta, eres mi complemento. –Sebastián se levanto de golpe y tomo de la cintura al castaño y lo acerco a él. –Solo quiero que estés consciente de lo que siento, de que todo lo que hago y he hecho es por ti. Y déjame decirte una cosa más, nunca, NUNCA, vuelvas a decir que eres menos que alguien porque nadie en este mundo es más que nadie, todos somos iguales y tú mi Blaine, tú eres muy especial y te mereces todo lo alcanzable e inalcanzable y esto no te lo digo con afán de que me aceptes como algo más, te lo digo como amigo, como alguien que se preocupa por ti. –Le beso la mejilla y se alejo de él, sabía que Blaine era muy frágil, que sentía que tenía que protegerlo, tal vez nunca lo aceptaría como algo más pero y ¿si lo hiciese?.

-Gracias, Seb, en este mundo nadie es más que nadie, aunque algunas personas se sientan más que otras. Yo… -El moreno volvió a bajar la mirada sabia que sentía algo por Sebastián, pero sentía una opresión en el pecho, algo como si no le perteneciese decidir a quién querer, sentía que no era decisión suya si no de alguien más, de alguien que odiaba admitir que lo tenía atado no solo físicamente, sino que también emocionalmente.

Kurt los había seguido, estaba inmensamente interesado en que pasaría con Blaine y Sebastián, quería saber, quería vigilar a ese dientudo, que no le tocará un pelo a alguien que era de su propiedad. Estaba escondido tras unas rocas enormes escuchando cada palabra, viendo cada caricia proporcionada más del lado de Sebastián, sentía que le hervía la sangre, no entendía por qué Blaine prefería las cursilerías, los corazones, las palabras de "amor" de Sebastián, que su lujuria, su deseo, sus roces, como él se entregaba a Blaine cada vez más intensamente, sabía que Blaine necesitaba de él, sabía que nadie en el mundo lo haría más feliz que él siendo su dueño, su amo. Algo dentro él estaba oprimiendo su corazón, la boquilla de su estomago, estaba sintiendo ¿vacio?, ¿qué era aquel sentimiento?, ¿por qué sentirlo ahora? – ¡No!, estas son estupideces, yo no puedo sentir, no debo, no quiero. –Se levanto de entre las rocas y se fue lejos a una cabaña que había alquilado. Lo primero en hacer fue cambiarse, estaba lleno de arena, pero se detuvo en seco. –Pero, ¿qué hago pensando en ese enano, en ese inútil que prefirió irse con el inservible y cursi de Sebastián que conmigo?, no puedo seguir así, pensando en él, es estúpido. –Tomo su celular y marco un número extraño, prosiguió a declamar una extensión. –Sí, buenas tardes, extensión 1669, si, necesito una visita, si, habla Kurt Hummel, Ah, Ric, si, ¿vendrías tú a verme?, ¿cuánto me cobraras esta vez?. Vale, está bien, te pagaré el doble si me satisfaces de manera diferente esta vez, te espero a las 11 pm. Espero sea un placer, Ric. –El ojiazul, colgó el teléfono, ¿qué pasaría si le mandase una foto a Blaine sobre mi noche con Ric?, y seguía pensando en él. -lo haré, le mandaré esa foto, mejor aun un vídeo. –Kurt estaba dispuesto a hacer que Blaine regresase a él solito, sin que su "amo" se lo pidiese.

-Vamos, Blaine te invito a almorzar –Grito Sebastián tras la puerta de la habitación del hotel del moreno.

-Avanza, que ahora te alcanzo, Seb. –Grito el moreno tomando de la mesita de noche su celular, pero después lo dejo de nuevo ahí y se levanto al baño, se lavo la cara y regreso a la habitación tomo unos jeans cortos y una playera de color aqua para vestir ese día, unos zapatos cafés y se sentó al filo de la cama volviendo a tomar su celular, lo reviso y encontró 2 mensajes nuevos, abrió el primero que evidentemente era de Kurt ya que no lo había hablado o contactado antes, él sabía que el ojiazul era bastante insistente, Blaine volteo los ojos y echo un vistazo al mensaje:

"¡Hola, Hobbit! Anoche… ¿me extrañaste? Yo sé que sí, tú sabes que yo no soy de extrañar, ni de sentir, pero te quiero despertar con esta imagen, para que veas que no necesito de nadie para divertirme."

-Blaine abrió la imagen anexada en el mensaje y se mostraba a un Kurt semi-desnudo con una cara perturbadora, que el "hobbit" solo veía cuando estaban juntos, cuando el ojiazul lo trataba como esclavo, sintió un enorme nudo en su garganta al ver que el que estaba ahí dándole "placer" no era él, pero también sintió algo, algo que no sentía el día anterior que estuvo con Sebastián, el día anterior se sentía atado a alguien, ahora no sentía esas invisibles ataduras, sentía que no pertenecía a nadie más, se armo de valor y comenzó a leer el siguiente mensaje:

"Por si no te quedo claro la diversión, creo que te lo mandaré más gráficamente."

-El moreno volvió a abrir lo que contenía el mensaje que esta vez era un video, estaba ahí su amo, haciendo las mismas cosas que le hacía a él, Blaine se sentó en la alfombra de la habitación ya no se sentía especial, ya no sentía ser alguien importante, se quedo ahí un rato, no quería llorar, pero las lagrimas salieron sin previo aviso, estaba ahí sentado llorando por alguien que no valía la pena entonces ¿Por qué le dolía tanto?, estaba sentado y las lagrimas no dejaban de salir cuando de repente su celular se ilumino y emitió un sonido que rápidamente fue opacado por un sonido igual, había dos mensajes de texto en su móvil, levanto su mano sosteniendo aquel aparato, en efecto, había dos nuevos mensajes, uno de Kurt y otro de Sebastián…

"Kurt: Vaya, Blaine, ¿sigues dormido?, espero con ansias que nos veamos, ¿sabes se me antoja hacerte de todo. Háblame cuando despiertes."

"Sebastián: Blaine, ¿Dónde estás, regresaste a dormir? Me he ido a dar un paseo. Márcame cuando despiertes."

-¿Qué hago? ¿Cuál debe importarme más? ¿Quién de ellos? –Se preguntaba Blaine secando sus lagrimas, no sabía qué hacer, no sabía a quién debía llamar, ¿qué era mejor?. Tomo el celular y selecciono uno. –Hola…