Hola, bronies y lectores.

Por petición de Sg91, les comunico en su nombre que él sigue en activo, aunque debido a sus vacaciones no puede publicar muy de seguido. Por todo ello el próximo capítulo de "Amor de madre" se retrasará un poco.


Capítulo 6
NOCHE MOVIDITA

SPIKE
Tras hablar con Celestia sobre el caso de Brown Feeling, la princesa me aconsejó que visitase a mis padres. Me refiero a los señores Sparkle, que son quienes me criaron; a los biológicos nunca les he conocido, ni sé nada de ellos. A veces me preguntó cómo serían mis verdaderos progenitores. Nunca he llegado a saber por qué Celestia tenía mi huevo, ella dice que fue encontrado en el bosque Everfree, pero aparte de eso no sé nada más. De todos modos, no estaba seguro de cómo me recibirían Night y Velvet. A fin de cuentas Twilight fue raptada por mi culpa. ¿O no? Supuestamente ella había sido secuestrada por pelearse conmigo. ¿Me recibirían bien o me odiarían? Me encontraba enfrente de la puerta de la casa sin atreverme a llamar, no era capaz de enfrentarlo. Aunque ellos y yo no éramos de la misma especie les quería; para mí eran mis padres, Shining y Twilight mis hermanos mayores pero ahora… No me atrevía a entrar después de lo sucedido con Twili. ¿Y si me culpaban ellos y Armor del accidente? ¿Y si me odiaban por ello? No podía arriesgarme, les quería demasiado para ganarme su desprecio. Me sentí acobardado y estuve a punto de irme, pero de pronto la puerta se abrió y apareció Night al tiempo que decía "Te vi por la ventana, Spike. Pasa, hijo". ¿Hijo? ¿Me llamaba así después de lo sucedido? No sabía si sentirme aliviado o miserable. Entré en la casa acompañado de mi padre adoptivo, de pronto tuve el impulso de abrazarle.

—Lo siento… lo siento, lo sientooo. ¡No quise que sucediera!

—Hablas de Twilight. Volverá, te lo prometo. ¿Spike? ¡¿Spike, qué te pasa?!

¿Qué me pasaba? No lo sé exactamente pero estaba hiperventilando, seguramente fueron los nervios. Night se asustó y llamó a gritos a su esposa e hijo. Velvet trajo una bolsa de plástico e intentó calmarme. Shining me miró angustiado al tiempo que me pedía que tratase de tranquilizarme. No sé cuánto tiempo me duró el ataque, cuando mi cuerpo volvió a la normalidad Armor me abrazó de golpe al tiempo que decía "No nos des estos sustos". Velvet se acercó a mí y se sumo al abrazo, después Night se sumó también.

—Lo siento. No quise que se llevasen a Twilight. No me odien, por favor.

—¿Odiarte? ¿De qué estás hablando, hermano?

—… Oh, por Artemisa. Por eso estás tan nervioso. Te culpas de lo ocurrido con tu hermana ¿Verdad?—razonó Velvet.

—¿QUEEÉ?—se sorprendieron a la vez ambos sementales.

VELVET
Miré a mi hijo adoptivo con cara de tristeza. No podía creer que se sintiese culpable de lo ocurrido con Twilight ¿Por qué? Él no tenía nada que ver. Seguramente había pensado que Night, Shining y yo le reprocharíamos el rapto de su hermana, eso explicaba por qué se sentía tan nervioso. Maldito Arquímedes, no solo secuestraba a Twilight sino que también intentaba meter cizaña entre mi familia. Mire a Spike fijamente mientras le hablaba, intentándole explicar que no tenía motivos para culparse de lo sucedido, pero él no parecía convencido. Night y Armor me dieron la razón, entre los tres tratamos de hacer que Spike entrara en razón.

NIGHT LIGHT
Me costaba creer que Spike se culpase de lo sucedido con Twilight, pero así ocurría. Era horrible, pensar que un inocente se atormentase de ese modo por algo que no había hecho. Velvet fue la primera en reaccionar, me alegro. Ella llevaba varios días sin levantar cabeza, pero en aquel momento fue capaz de ponerse al frente de todos nosotros; y es que cuando a los padres nos tocan la prole… Se inició entonces una conversación de unos 30 minutos o más; entre mi mujer, mi hijo mayor y yo tratamos de hacerle entrar en razón a Spike. Costó mucho pero al final mi hijo menor y adoptivo comprendió que él no tenía culpa de nada.

SHINING ARMOR
Tras salir del palacio real fui a visitar a mis padres, decidí pasar la noche con ellos; a pesar de que por la mañana, a las 10:00, debía presentarme en la sala del trono. Después de mantener una larga conversación con mi hermano, por fin él entendió que no era culpable de lo sucedido con Twilight, ni nadie le culpaba. Después papá se puso a hacer la cena, me ofrecí a ayudarle pero mamá me detuvo.

—Tú no entrés en la cocina, Shining, cariño. Que no distingues una olla de una sartén.

—¡Mamá!

Spike se rió de la broma de nuestra madre, eso estuvo bien. Le hacía falta echarse unas risas. Finalmente cenamos sobre las 22:00. La cena estuvo bien; comimos unas espinacas con bechamel y unas fresas con nata. El caso de Twilight estaba presente en todos nosotros, pero de alguna manera la visita de Spike parecía haber tenido un efecto motivador. Supongo que en los momentos difíciles, lo más importante es permanecer unidos.

BROWN FEELING
No sé cuántas horas llevaba encerrada en la mazmorra. En la celda no había ventanas, pregunté a uno de los guardias qué hora era, me respondió que eran más de las 22:00 y luego me llamó escoria mandándome callar. ¿Más de las 22:00? Cuando sucedió el accidente era por la tarde. ¿Cuántas horas llevaba encerrada? En cualquier caso sentía que mis cascos iban a estallar. Cuando me trasladaron a la prisión me obligaron a permanecer erguida; con las patas traseras tocando el suelo y las delanteras sujetadas por unas cadenas que colgaban de la pared, no me había desatado desde entonces. Una guardiana me había dado de comer la cena, porque se negaban a desatarme. Solo me habían soltado una única ver para ayudarme a orinar, pero después inmediatamente me volvieron a encadenar. Miré a los vigilantes y les dije "Por favor, no puedo más. Desatarme, solo para dormir"; ellos me miraron mal y respondieron "Cállate, maldita psicópata. Lo que le hiciste a la princesa Luna no tiene perdón". Oí pasos que se acercaban, miré al frente y vi que alguien entraba en la celda. Uno de los guardias encendió la luz y pude ver a la visitante, era la princesa Celestia. No me lo podía creer ¿Qué hacía ella aquí? ¿Venía a decirme mi sentencia? Uno de los guardias se dirigió a ella.

—Majestad, ya es muy tarde. ¿Qué hace aquí?

—No he podido venir antes, tenía asuntos importantes que atender; pero tengo que hablar con la prisionera.

—Pero majestad…

—Abra la celda.

—Sí, majestad.

La princesa me miró con una expresión enfadada, al principio no dijo nada, simplemente se limitó a mirarme. De pronto me dirigí a ella y le rogué que me desatara. Ella en principio no dijo nada, luego me dio una bofetada y exclamo "¿Por qué? Solo quiero saber por qué agrediste a mi hermana y a Spike?". La respondí que nunca quise hacer daño a la princesa Luna, únicamente perseguía al maldito dragón, pero él esquivó el cuchillo que le lancé y este dio en la princesa de la noche. La alicornio me dio otra bofetada y respondió "Spike no tiene la culpa del atentado de la academia. Eres una asesina". Ante esta contestación no pude más y estallé.

—¡¿Soy una asesina?! ¡Nunca he matado a nadie! Fueron esos malditos dragones los que asesinaron a mi hijo, mi hermana y mi sobrina. He visto morir a tres miembros de mi familia ¿Y la asesina soy yo? ¡Esas malditas bestias no tienen perdón!

—… Entonces ¿No te avergüenzas de tus actos?

—Me arrepiento de haber dañado a la princesa Luna, pero esas malditas bestias deben pagar por lo que han hecho.

—… Entiendo. En vista de tus respuestas no puedo dejarte libre para que intentes cometer otro asesinato.

—¡¿QUÉ?! ¡¿A MÍ ME CONDENAN Y LA BESTIA LA DEJAN EN LIBERTAD?!

Oí que la princesa les ordenaba a los guardias que me desataran. Una soldado pegaso me desató y me ayudó a recostarme en el catre de la celda. Mientras tanto la princesa abandonó la prisión. Grité desesperada, suplicándole perdón a su majestad, rogando que me dejase marchar pero se limitó a ignorar mis gritos. No era justo. Esa maldita bestia, a la que perseguí, era considerara inocente; y a mí me condenaban. ¿Por qué? ¿Por qué Artemisa me había abandonado? ¿Por qué el destino permitía que aquella bestia no recibiese castigo alguno? Odiaba a ese niño dragón, odiaba a toda su maldita raza. Una especie de asesinos sin piedad, que no tuvieron reparos en atacar un colegio. ¿La culpable era yo? ¿La asesina era yo? Ojala que todos los dragones fuesen exterminados. Ojala que la maldita Celestia pagase por lo que me había hecho; esa maldita bestia era perdonada y a mí me condenaban.

No pude más, me tumbe boca abajo en el catre y estuve llorando un buen rato. Lloraba por mi familia, por no haber podido vengar su muerte, por la injusta condena que se me había impuesto; por el dolor que sentía en mis cuatro patas… ¡Lloraba por todo!

LUNA
Aun continuaba en la enfermería del palacio. Mi pata, cuya herida no era grave, se había curado bien mediante magia, pero los médicos me aconsejaron descansar hasta el día siguiente. No obstante me preocupaba lo sucedido. ¿Qué habría sido de Spike? ¿Y de aquella yegua que nos agredió? No lograba dormir. Tenía demasiadas cosas en la cabeza. El rapto de Twilight, el atentado contra el colegio, la agresión contra Spike y contra mí, la posibilidad de que estallara una guerra contra Draconem… Todo aquello me superaba. Ahora me arrepentía de haberle dicho a Celestia que se fuera a dormir a su cuarto. Ella al principio optó por quedarse a pasar la noche conmigo, pero me negué, ella necesitaba descansar. No tenía sentido que intentase dormitar en un sofá de la enfermería, cuando tenía una lujosa cama esperándola en su dormitorio; pero en aquel momento me sentía sola. Conociendo a mi hermana, seguro que habría ido a entrevistarse con la agresora.

En ese momento vi que se abría la puerta. Era mi hermana, ella me miró y me dijo "No te dejaré sola esta noche, hermanita". Me sentí aliviada de tenerla a mi lado, no me atreví a decirla que se fuera. ¿Fui egoísta al permitir que se quedara? Quizás, no lo sé. Cely se recostó en el sofá. Al cabo de unos segundos me mencionó "He hablado con tu agresora. Se llama Brown Feeling". Mi hermana me contó la conversación que había tenido con la detenida.

SHINING ARMOR
Acabábamos de terminar de cenar. Mi padre y yo estábamos recogiendo la cocina, a mí se me cayó un plato al suelo, mi papá me miró mal por ello "Otro. Ya van tres, mejor vete a descansar, hijo, antes de que nos quedemos tu madre y yo sin vajilla". Intenté protestar, era verdad que había roto tres platos pero no era culpa mía, se me resbalaban con el jabón. De pronto llamaron a la puerta, al abrirla me llevé una grata sorpresa y llamé a los demás "Papá, mamá, Spike venid". Mi familia fue hasta la entrada de la casa y me encontró abrazado a mi esposa.

—¡Cadence, cariño!—exclamó mi madre.

CADENCE
Todos los miembros de la familia Sparkle me recibieron con los cascos abiertos, no esperaba encontrarme con Spike pero fue una grata sorpresa. Miré a Velvet al tiempo que decía "Perdonad que me haya presentado sin avisar, pero me daba reparo dejar a Shining solo. Bueno… no está solo, está con vosotros, me refiero a…" No pude terminar de hablar porque Night me abrazó y me contestó "Te entendemos perfectamente, cariño. No hacen falta tantas explicaciones. Esta casa también es para ti". Después de esta último dialogo hubo un abrazo grupal. Velvet me contó el caso de Spike.

De pronto Armor se preguntó "Si tú estás aquí. ¿Quién está a cargo del Imperio de Cristal?" Explique que había formado un gobierno provisional, para poder visitar a mi marido. Aunque me temía que seguramente mis tías quisiesen aprovechar mi visita, para que las apoyara en su no a la guerra contra Draconem; pero ya habría tiempo de pensar en política, por ahora solo deseaba centrarme en mi familia.

LUNA
No sé qué hora era. Hacía tiempo que Celestia se había quedado dormida en el sofá de la habitación de la enfermería. Una servidora continuaba en la cama de dicha instancia, tarde en dormirme pero finalmente lo hice. Como princesa de la noche, mi labor no consistía solo en dormir. Debía introducirme en el mundo de los sueños para asegurarme de que mis súbditos descansasen bien. Sin embargo esa noche tenía otro objetivo. Quería aprovechar mi poder onírico para introducirme en los sueños de mi agresora, tenía que hablar con ella. Necesitaba saber por qué Brown Feeling nos atacó a Spike y a mí, Celestia ya me había contado su versión, pero no me era suficiente, tenía que escuchar el testimonio de Brown.

Nada más quedarme dormida me puse a buscarla. No era fácil de localizar, había muchos ponis en Equestria, y no tenía con ella una conexión demasiado fuerte. Con mi hermana y mi familia tenía un vínculo más desarrollado, por eso me era más sencillo introducirme en sus sueños, pero Brown… ella se me resistía. Finalmente la localice, estaba teniendo una pesadilla donde veía morir a tres personas. Usando mi poder alejé las sombras de los sueños de ella.

—¡Princesa Luna!

—Hola, Brown Feeling.

—¿Qué hace aquí? Entonces yo…

—Estás soñando y yo estoy en tu sueño.

—Princesa, lo siento. Nunca quise hacerla daño, de verdad. Solamente estaba persiguiendo a ese miserable dragón.

—Él no te hizo nada.

—¡Pero es una esas bestias! ¡Es uno de esos malditos animales que mataron a mi familia!

—¿Crees que a tu familia le gustaría que matases a inocentes para vengar su muerte?

—… No lo sé, puede que no; pero… ¿Qué más puedo hacer? Tengo demasiada ira.

—Entiendo. Hablaré con mi hermana sobre tu condena.

CELESTIA
Había conseguido dormirme un poco, pero de pronto me desperté. Tenía demasiadas cosas en la cabeza. El rapto de Twilight, el ataque a la academia, lo sucedido con Luna y Spike… Tenía el convencimiento de que todo era culpa mía. Yo comencé la antigua guerra poni-dragón, pero después de firmar la paz ambas razas habíamos vivido pacíficamente durante 2000 años. ¿Por qué de repente sucedía todo aquello? Además, lo raro es que el secuestro de Twilight y el ataque a la academia no fueron ordenados por el rey Magma, entonces ¿Cómo se explicaban ambos sucesos? ¿Era posible que hubiese una conexión entre ambos crímenes? Y en tal caso ¿Cuál era? Además sin Twilight los elementos de la armonía eran inútiles.

—¡¿POR QUÉ? ¿POR QUÉ HACES ESTO, ARTEMISA? SI QUERÍAS CASTIGARME PUDISTE HABER VOLCADO TU IRA CONTRA MÍ, NO CONTRA TODOS NOSOTROS. TWILIGHT, LOS FALLECIDOS EN EL COLEGIO… ¿QUÉ TE HICIERON? ERES UN FRAUDE.

—Oooaauuh. ¿Qué… son… esos… gritos?

—Lo siento, Luna. ¿Te desperté?

—Sí, aunque mejor. Hemos de hablar sobre Brown.

Luna me contó que se había introducido en los sueños de Brown Feeling, para poder hablar con ella. Me comentó toda su conversación. Según mi hermana castigar a Brown a la cadena perpetua o desterrarla no era la solución, eso no serviría para que la chica renunciase a su sed de venganza contra los dragones; pero tampoco se la podía dejar en libertad sin más, porque entonces podría cometer un nuevo atentado. Era necesario buscar una solución alternativa pero ¿Cuál?

CADENCE
Había llegado a la casa de mis suegros sin haber cenado antes. Me ofrecieron lo que quedaba de su cena; las espinacas estaban muy ricas. Spike me preparó unas fresas con nata. Después de terminase de cenar nos quedamos todos en el salón. Eran más de la 1:00 cuando nos acostamos. Night y Velvet nos ofrecieron su cama matrimonial a Shining y a mí, la rechazamos. No íbamos a dejarles sin su cama, la madre de Armor insistió un poco pero fui tajante. Al final mi marido y yo nos acomodamos en el sofá del salón, que tenía la posibilidad de abrirse. Spike durmió en su antigua cama. Antiguamente el joven dragón y Armor habían compartido habitación, antes de que el primero se mudase a la academia de Canterlot junto con Twilight; y el segundo ingresase en el ejército. En el antiguo dormitorio había dos camas individuales. A pesar de que hacía años que Twilight, Shining y Spike ya no vivían con sus padres, los señores Sparkle seguían manteniendo intactas las habitaciones de sus hijos, aunque conociéndoles era normal. De modo que Spike se acomodó en su antiguo cuarto, Night y Velvet en su cama de matrimonio; y Armor y una servidora en el sofá-cama del salón.

NEPTUNO
No conseguía dormirme. No dejaba de darle vueltas a la cabeza sobre lo sucedido con Twilight. La pobre había estado a punto de fallecer como consecuencia de aquella bola de fuego. Afortunadamente no sufrió daño alguno, pero si la hubiese sucedido algo… Por un lado los responsables seríamos mis hermanos y yo, pero no era solo eso, me había encariñado con ella, no quería que la pasase nada. El juicio estaba cada vez más cerca ¿Y si la condenaban?.

Baje a la cocina a beber agua y me encontré con mis hermanos, nos miramos entre nosotros, de pronto exclamé "También vosotros pensáis en lo sucedido".

URANO
En la mesa de la cocina estábamos sentados mi hermana Minerva y yo. Cuando se presentó Neptuno le ofrecí una silla al lado mío, él la acepto, error; menudo grito pego al sentarse. Le había colocado una chincheta de oro en el asiento. El oro y el diamante pueden traspasar la piel de los dragones.

—Aaaaaaaaaaah. Uranoooo, está me la pagas.

—Ja, ja, ja, ja, ja. Oh vamos. Ja, ja, ja. No me he podido aguantar.

MINERVA
No era la primera vez que mis hermanos se ponían a hacer el tonto. Aunque esto suene egoísta me gustó la broma, necesitaba echarme unas risas, y bien que me reí del pobre Neptuno. Las risotadas duraron algunos minutos, mientras Neptuno intentó medio estrangular a su hermano.

De pronto entró Twilight en la cocina, eso hizo que mis hermanos dejasen de hacer tonterías. La señorita Sparkle vio a Neptuno sujetando a Urano del cuello, preguntando qué pasaba, a lo que yo respondí "Nada. Twilight. Es que ambos les gusta hacer el payaso". Ambos señoritos me dirigieron una cierta mirara pero no dijeron nada.

Le pregunté a Twilight si la habíamos despertado, me dijo que no porque aun no había logrado dormirse. Nos comentó que lamentaba el accidente sucedido aquella tarde; tanto Neptuno como yo la respondimos que no era culpa suya, que no tenía que disculparse; incluso Urano se puso serio y nos dio la razón.

Los cuatro nos quedamos buena parte de la noche conversando en la cocina. Twilight nos contó muchas cosas sobre su familia y sus amigas. En un momento dado nos relato el caso de Spike; cómo su huevo se abrió, cómo ambos habían estudiado juntos en la academia de Canterlot; también que los dos se habían criado como si fuesen hermanos. Finalmente nos relató la forma en que Spike, conforme ambos crecían se había convertido en su asistente.

URANO
La historia de Spike me conmovió. Ahora ya no tenía ganas de bromear, era el momento de ponerse serio. Lo más sorprendente es que un dragón y una poni tuviesen una relación casi de hermanos. Nunca creí que un caso así fuese físicamente posible. Aunque para ser sincero, si me hubiesen dicho el año pasado que mis hermanos y yo íbamos a convivir con un yegua me hubiese partido de risa. ¿Qué porcentaje de probabilidades había de ello, si en Draconem normalmente no hay equinos?

Toda aquella situación parecía sacada de una obra de ficción. Técnicamente mis hermanos y yo éramos los carceleros de Twilight, pero resulta que nosotros nos había encariñado con la unicornio y viceversa. ¿Y si a Twilight la condenaban en el juicio? La sola idea me daba miedo, no quería que la pasase nada, ninguno de los tres queríamos que fuese castigada, creíamos en su inocencia y más después de escuchar la historia de Spike.

MINERVA
Quedé impresionada con la historia de Spike, entonces… ¿Los Sparkle habían sido capaces de adoptar a un dragón y tratarlo como a un miembro más de su familia? Le pregunté a Twilight si era frecuente en Equestria, que algunas familias de equinos adoptasen dragones, me dijo que no. Que al parecer no había ningún otro caso. Lo curioso es que a la inversa, tampoco se tienen antecedentes de que una familia de dragones adopte ponis; entonces… ¿Spike era un caso único? Debía de serlo si no había más niños dragón siendo criados por equinos, ni equinos educados por dragones. Increíble; eso significaba que los Sparkle habían sido los únicos con suficiente conciencia y agallas, para intentar lo que ningún gobernante había logrado nunca; obtener la plena integración de ambas razas entre ellas, con los mismos derechos y los mismos tratos. El hecho de que Spike fuese el asistente de Twilight era discutible, pero los comienzos nunca son fáciles. Siendo Spike un primer caso no iba a salir todo bien a la primera, pero si esa situación se fomentase… Se sabía que cuando se firmó el Tratado de Everfree, lo que se hizo fue comprometerse a acabar con la guerra y a que los ponis no abusasen de los dragones y viceversa, más ciertos aspectos sobre el libre comercio entre ambos países. Por lo demás el tratado fue muy soso. Nunca se habló de que ambas razas pudiesen residir, trabajar y estudiar en cualquiera de los dos países, jamás se dijo que ninguna de ambas especies tuviese hijos adoptivos de la otra. Todo ello significaba que la familia de Twilight había logrado algo que para muchos era considerado imposible, una buena convivencia entre ponis y dragones.

Los Sparkle eran increíbles. ¿Por qué no podíamos tener ese tipo de gobernantes? Gente dispuesta a trabajar por la integración social, a fomentar los intercambios culturales entre ponis y dragones, y de paso también otras razas. Hay varias cosas que se podrían hacer: traducir los libros científicos y literarios equestrianos al Stradivadius; exportar la gastronomía de Equestria a Draconem y viceversa; permitir que hubiese niños pegasos en los colegios de dragones y a la inversa, etc. ¿Por qué no se tomaban ese tipo de medidas?


BROWN FEELING
A pesar de que la princesa Celestia había ordenado que me quitasen las cadenas, poco después de que ella se marcharse los guardias me volvieron a encadenar, intenté protestar pero me respondieron que era lo que me merecía, mis carceleros eran tres soldados pegasos, dos varones y una yegua. Apenas había dormido nada aquella noche. Uno de los guardias entró en la celda y me desató. Me dijo que eran las 10:00 de la mañana. Aquel miserable me puso un collar metálico en el cuello, acoplado a una cadena. Protesté diciendo que no era ningún perro, a lo que él dijo "Eso es cierto. Los perros como mucho muerden pero no intentan asesinar princesas". Fui sacada de la celda y paseada con aquella cadena como si fuese una mascota, ni siguiera había desayunado. De pronto uno de los tres guardias me miró.

— Ha llegado la hora de que decidas si prefieres un ataúd o una urna—comentó uno de los varones.

—¡¿QUEEEEÉ?!

—Te han condenado a muerte, por decapitación—me explicó la soldado pegaso.

—Por favor… no me maten.

—¿Y qué esperabas? Agrediste a la princesa Luna—contestó el otro de los vigilantes masculinos.

—Pero… la pena de muerte… es… ilegal.

—En parte tienes razón, pero aun es legal en dos o tres casos, y el intento de asesinato a un miembro de la realeza es uno de ellos—explicó la vigilante.

Intenté decir algo pero volvieron a arrastrarme. Al final llegamos a la sala del trono. Allí estaba Shining Armor junto con las princesas. Celestia me miró y después dirigió su mirada a los soldados.

CELESTIA
Tanto Luna como Shining y yo nos quedamos de piedra cuando vimos a Brown entrando de esa manera. Aquellos idiotas la habían tratado como un perro. ¿Así se comportaban los soldados? Aquella poni nos miró con lágrimas en los ojos suplicándonos que no la ajusticiásemos. ¿De qué estaba hablando? La pena de muerte no estaba vigente en Equestria, claro que no íbamos a matarla. Vi entonces que los soldados se reían. Les miré de frente antes de decirles "Ustedes. ¿Qué significa todo esto? ¿Por qué tratan así a esta chica? ¿Y qué es eso de que va a morir?". Uno de los guardias me miró y respondió "Solo fue una broma, majestad".

SHINING ARMOR
A pesar de haber trasnochado y dormido pocas horas, me levanté temprano para personarme en el palacio, donde me dirigí al salón del trono. Al parecer sus majestades querían que estuviese presente cuando dictasen sentencia contra Brown. Honestamente no me gusta que las princesas ejerzan de jueces, para eso están los tribunales. Sin embargo, dado que la acusada era una de sus criadas, que el delito se había cometido dentro de los muros del palacio, y que aquella poni no había contratado los servicios de un abogado… pues fue juzgada directamente por las princesas, aunque sigue sin gustarme.

Avance hasta aquellos idiotas, indignos de llamarse soldados. Les reproché su conducta hacía la detenida. No estaban permitidos los malos tratos a prisioneros.

CELESTIA
Hice sonar un silbato y de pronto se presentaron siete soldados pegasos en la sala del trono. Les ordené que arrestasen a aquellos tres miserables. También ordené a Armor que iniciase una investigación por si acaso se hubiesen dado más casos de abusos en las celdas. Aquel trío de miserables fue expulsado para siempre del ejército. No se merecían continuar. En la milicia lo que se necesita son militares decentes y no bestiajos. Armor desató a la prisionera, después se marchó con los soldados y los detenidos. Finalmente mi hermana y yo nos quedamos a solas con Brown en la sala del trono.

LUNA
Shining Armor se marchó con el trío de soldadejos impresentables. Después Cely y yo dedicamos un tiempo a hablar con Brown. La explicamos que lo de su supuesta condena a muerte era una vil mentira de sus carceleros. Cuando se tranquilizó un poco la dijimos su sentencia. Sería conducida a la prisión de Fillydelphia, donde permanecería durante los próximos cinco años; ese centro era famoso por su programa de rehabilitación social. Esperamos que al salir, ella ya hubiese renunciado a su sed de venganza, y encontrado la paz consigo misma.

FIN DEL CAPÍTULO 6


Hola, bronies y lectores.

En este capítulo no quise avanzar mucho la historia, preferí aprovecharlo para desarrollar determinadas situaciones de conflictos personales entre los personajes. En los anteriores episodios todas estas situaciones se quedaron en el tintero. Aunque metí algunas situaciones de humor, como la broma de Urano hacía su hermano, para que el relato no fuese una tragedia tras otra.

Bestiajo. Expresión coloquial, que significa bestia o bruto.

Espero que les haya gustado. Por favor, dejen sus reviews.

Un saludo.
Nos leemos.