Hola gente, bueno antes que nada perdón por la taaaaaaaaaan laaaaaaaaaaaaaaaaaaarga demora, les seré sinceros, con todo lo de la escuela no tenía ni el tiempo ni los ánimos para escribir, tenía el último capítulo en mi cabeza, pero no lo pasé al LibreOffice por pura flojera y falta de tiempo xD, bueno mil perdones, no me maten por favor, bueno, sin nada mas que agregar, les presento el capítulo final de mi primer fic.

Capítulo Final: Una Monstruosa Amistad.

Némesis y Lisa Trevor se encontraban a kilómetros bajo el mar, dentro de un extraño vehículo, similar a un vagón de tren, que avanzaba a toda velocidad dentro de un largo túnel de cristal. El océano era totalmente negro, a esa profundidad no llegaba la luz del sol, sin embargo se distinguían figuras; podían ver extrañas criaturas afuera, peces con ojos gigantes y enormes colmillos, serpientes monstruosas, criaturas similares a los insectos y medusas, todos ellos iluminados por luces azules que ellos mismos producían, parecían estrellas, lograban ver también un río y una cascada de lava en medio del negro y espeluznante abismo; el lugar era tan tétrico como sublime, un paisaje con una belleza extrañamente terrorífica. Los dos monstruos solamente miraban en silencio, admirando el paisaje.

Lisa comenzó a recordar a su familia, recordó los experimentos que le hacían.

-Qué te pasa?- Preguntó Némesis con un tono preocupado.

-Por qué preguntas?- respondió Lisa sin dejar de mirar el paisaje.

-Estás llorando.

-Qué?- Lisa tocó su cara con su dedo, efectivamente, estaba llorando sin darse cuenta, la muerta piel de su cara no le permitía sentir casi nada.

-Estaba recordando lo que Umbrella le hizo a mi familia, pienso que en este mismo momento están haciendo lo mismo con cientos de familias en el mundo- explicó ella.

Némesis no dijo nada, miró hacia arriba y suspiró, pensando en lo que le había dicho su amiga.

-Lisa.

-Sí?

-Gracias... gracias por ayudarme; no sé que hubiera hecho sin ti.- Le dijo el monstruo.

Lisa bajó la mirada y sonrió tímidamente antes de contestar.

-Creo que tú me fuiste de mas ayuda que to a ti- contesto ella, recordando las veces que Némesis la salvó de los monstruos de Umbrella.

-Tú valías el esfuerzo, eres la mejor amiga que he tenido, ni siquiera cuando era humano conocí una amistad así.

Lisa volvió a bajar la mirada, dio un suspiro y luego habló.

-Pues... pienso lo mismo de ti, de alguna forma fue bueno que nos crearan, de no ser así jamás nos hubiéramos conocido.

-pues algo bueno que hayan hecho esos malditos locos- respondió Némesis.

Ambos sonrieron, Lisa estiró sus tentáculos y tomó con ellos los hombros de Némesis y comenzó a acercarlo a ella, el monstruo no opuso resistencia, Lisa se acerco, giró levemente su cabeza, cerró sus ojos y le dio un beso en la boca o mas bien, en sus encías.

Se quedaron así por varios segundos, a Némesis le hubiera gustado corresponder ese beso, pero besar era una de las cosas que jamás volvería a hacer, era en esos momentos cuando deseaba volver a tener sus labios. Se separaron del beso pero se quedaron juntos, chocando frente con frente y ninguno abría sus ojos aún. Sin despegarse de esa posición, Lisa comenzó a hablarle.

-No deberíamos dejar que nade sufra lo que nosotros, creo que no es justo que seamos los únicos monstruos no controlados por Umbrella y que no hagamos nada para salvar a la gente de esa malvada corporación.

-Somos monstruos, podemos matar gente, destruir cosas, pero Umbrella no se puede destruir con fuerza ni violencia, las conspiraciones no se pueden tocar, ni destruir a golpes, los humanos lo lograrán. Los miembros de S.T.A.R.S. ellos destruirán a Umbrella, conocemos a esas personas, son inteligentes y fuertes, podrán lidiar con eso mejor que nosotros. Justificó Némesis.

Lisa separó su frente de la del monstruo y negó con la cabeza.

-Sigo pensando que podríamos ayudar en algo- dijo ella.

La conversación fue interrumpida cuando vieron aparecer de apoco entre las montañas submarinas un domo de cristal transparente; tenía un tamaño descomunal, llegaba hasta donde se perdía la vista, era simplemente gigantesco, dentro de él había lagos, bosques, incluso cordilleras enteras, las enormes cadenas montañosas submarinas apenas se veían al lado de tan gigantesca construcción.

Némesis y Lisa solo se quedaron mirando ese oasis dentro de un domo y se tomaron de las manos, ese sería su nuevo hogar.

BRROOOM! un estallido estremeció el túnel y el vehículo en el que estaban y el agua comenzó a entrar con una presión extrema.

Ambos tomaron una gran bocanada de aire y comenzaron a nadar, salieron del túnel y entraron al mar, vieron al túnel y al vehículo destruirse por la presión del mar, cuando la explosión comenzó a disiparse lograron ver cuatro submarinos, supieron de inmediato que eran de Umbrella, los submarinos se acercaban a ellos rápidamente, dispararon dos torpedos, pero Lisa y Némesis fueron mas rápidos, atraparon los torpedos con sus tentáculos y los devolvieron hacia los submarinos, derribando con una gran explosión a uno de ellos.

La luz causada por la explosión comenzaba a apagarse, los monstruos debían apresurarse, si quedaban a oscuras estarían en desventaja. Lisa nadó rápidamente hacia uno de los submarinos, éste les disparó unos torpedos, pero ella los esquivo y continuó acercándose, los torpedos se desviaron y comenzaron a ir tras Lisa otra vez, para su suerte, Némesis los atrapó y los aventó lejos hacia arriba, hasta que explotaron a varios kilómetros sobre el lugar.

Némesis regresó y nadó hacia el mismo submarino que perseguía Lisa y uso sus tentáculos para envolverlo, luego comenzó a apretar hasta arrugar y deformar el submarino, el agua entró a toda velocidad y en menos de un segundo el submarino ya estaba lleno de agua, Lusa estiró sus tentáculos para golpear al submarino, justo antes de golpearlo Némesis lo liberó rápidamente y Lisa lo golpeó, partiéndolo a la mitad; todo esto mientras los otros dos submarinos rodeaban a los monstruos para atacarlos de mas distancia.

Lo único que se veía en el campo de batalla eran cuerpos humanos con horribles y asimétricas deformaciones y reducidos a la mitad de su tamaño por la presión, iluminados débilmente por las luces que salían del submarino destruido.

Un sonido como de motor gigante los desconcentró, ambos monstruos se voltearon a mirar el origen del ruido; ambos submarinos se habían abierto, dejando ver un gran cañón de riel acoplado al interior de cada uno, los submarinos estaban a mas o menos un kilómetro de distancia de ellos.

-Qué hacemos ahora?- Le preguntó Némesis a Lisa.

Ella se quedó pensando durante unos segundos hasta que tuvo una idea y volvió a mirar a Némesis.

-Nada, nos haremos los muertos solo así nos dejaran en paz- le contestó ella.

-Esas armas podrían matarnos y lo sabes- replicó Némesis, Lisa tomó su mano.

-Solo confía en mi- dijo ella.

Némesis accedió al loco plan de Lisa, se quedaron tomados de la mano esperando recibir el impacto de los rayos disparados por los cañones de riel de los submarinos.

Ambos buques dispararon los grandes cañones, dos enormes esferas brillantes que irradiaban una luz blanca y celeste aparecieron y se acercaron a toda velocidad a los monstruos, quienes solo se quedaron quietos, recibiendo el impacto. Se produjo una gran explosión, haciendo vibrar el agua y provocando que los radares de los submarinos se estropearan por unos momentos, al arreglarlos lograron localizar a los monstruos. Todos los tripulantes sobrevivientes se aliviaron, ya no tendrían que lidiar mas con esos monstruos.

Uno de los soldados que tripulaban uno de los dos submarinos que quedaron tomo un radio para comunicarse con la base de Umbrella en Tierra.

-Se... r... lo... s... m... os..!- en la base no lograban entender nada, la presión del mar a esa profundidad era tanta que la mayoría de las funciones de los submarinos quedaban estropeadas e inservibles.

Resolvieron enviar un mensaje en clave para facilitar la comunicación:

"Informando a la central de Umbrella que los dos monstruos prófugos han muerto, aunque en los primeros momentos lucharon contra nosotros; destruyendo dos de los cuatro submarinos, sin embargo no resistieron la potencia de los nuevos cañones, al final murieron, no se pueden recuperar sus cuerpos, pues se hunden muy rápidamente y nuestros submarinos están al tope de su resistencia, descender un par de metros mas podría causar la destrucción de los buques, regresando a la base."

Luego de recibir esa noticia todos los jefes de Umbrella sintieron un gran alivio, pero a la vez se sentían preocupados, de ahora en adelante se enfocarían en crear armas bio-orgánicas mas controlables; su trabajo ahora era volver al inicio, volver a crear zombis; pues los zombis asesinarían a su propia familia al darse la mas mínima oportunidad, pero esta vez intentarían hallar la forma de que no pierdan completamente su inteligencia.

Un hombre joven con bata de científico irrumpió en uno de los salones de la base, llevando unos papeles en sus manos.

-Ya tenemos la solución- tomó un poco de aire antes de continuar. -podremos crear zombis inteligentes.

Todos se quedaron callados durante un par de segundos, hasta que uno de los mas viejos hombres del lugar se levantó de su asiento.

-Qué fue lo que descubriste?- preguntó ansioso.

-Hace mas de 100 años, una secta religiosa llamada "Los Iluminados" descubrieron un parásito llamado "Las Plagas", un parásito con el poder de controlar las mentes de los portadores. Pero la secta desapareció misteriosamente; sin embargo, los registros antiguos dicen que fueron vistos por última vez en una zona rural europea.

-Y qué esperamos? Vamos a cavar hasta desenterrar ese parásito.

Una macabra pero sutil sonrisa se formó en el rostro del joven.

-Hay un pobre diablo dispuesto a hacernos ese trabajo gratis, alguien que dice ser descendiente de los iluminados, en unos años más iniciaran la búsqueda en las minas, su nombre es Osmund Saddler...

Habían pasado mas de 30 minutos desde que los submarinos iniciaran su retirada, ya estaban demasiado lejos para poder detectar a los monstruos.

Némesis abrió su ojo, aunque todo estaba totalmente negro, excepto por las criaturas luminosas que se veían como puntitos a la distancia y el enorme domo con un oasis que estaba a un poco mas de un kilómetro del lugar, estaba muy adolorido, sus heridas sanaban rápidamente y de nuevo había perdido sus tentáculos, al estar todo tan oscuro no pudo ver a Lisa, sin embargo sentía un sabor a sangre en el agua, lo que lo hizo preocuparse. Se guió por el sabor a sangre en el agua y nadó hasta donde estaba Lisa, a unos dos metros de él.

-Lisa, funcionó, se alejaron, ahora salgamos de aquí, empiezo a necesitar aire.

Pero Lisa no respondió, se quedó inmóvil.

-Lisa, ya se fueron, no nos encontrarán, tu plan resulto, ven.

Tomó a lisa con sus brazos para ayudarla a nadar, pero se detuvo al notar que Lisa no se movía. La zamarreó delicadamente, pero no despertó, entonces lo supo: Lisa estaba muerta.

Némesis sintió una enorme y repentina tristeza, se sentía débil e inútil al no haber podido proteger a su amiga, abrazó el cuerpo muerto de su amiga. Sentía un terrible dolor por haberla perdido, sentía una tristeza desesperante al saber que no la volvería a ver y sentía una enorme ira con sigo mismo por no haber hecho algo para evitar la muerte de su amiga.

Era extraño, entre toda esa tormenta de sentimientos recordó la última vez que se había sentido así: hace años, en una instalación de Umbrella, luego de haberse convertido en monstruo y escapar del tubo de pruebas, había abrazado los cadáveres de su esposa y de su pequeña hija, la primera y única vez en su vida que había llorado; ahora se sentía igual que aquella vez, pero ahora, por estar rodeado de agua, no sabía si estaba llorando o no; pero le gustaba pensar que se había encariñado lo suficiente con Lisa como para llorar por ella.

Abrió una compuerta del enorme domo, y comenzó a respirar aire por fin, ya estaba comenzando a marearse, llegó hasta una colina, cubierta de pasto y varios árboles alrededor, a la distancia se veían venados y varios animales pequeños, como conejos, varios pájaros, había un gran lago, con focas y peces saltando, lagartijas, panales de abejas y camaleones en los árboles, y algunas mariposas volando de flor en flor. Todo iluminado por los rayos de luz de un sol artificial que atravesaban unas nubes.

Némesis enterró a Lisa en una de las colinas y se quedó a un lado, durante una hora, sin moverse, solo pensando y meditando, pero de la nada, una revelación vino a su mente: ya no tenía jaquecas, esas imágenes de la muerte de su familia ya no venían a su cabeza a interrumpir los recuerdos felices, al fin, después de tanto tiempo y de perder a su única amiga desde que se convirtió en monstruo, Némesis, encontró la paz, se puso de pie para admirar el paisaje, lo observó durante un par de minutos, pensando en lo que haría ahora, su plan era quedarse en ese lugar con Lisa, pero como ella estaba muerta se quedaría solo, aunque eso tampoco era una muy mala idea, tenía paz, estaba tranquilo, dio un suspiro y dio un par de pasos, quería recorrer el lugar, pero un pequeño movimiento en el suelo lo detuvo.

Miró que la tierra se movía en el lugar donde había enterrado a Lisa, de pronto un tallo emergió de la tierra, de éste algunas hojas y al final una bella orquídea blanca, se sorprendió por lo rápido que apareció esa flor, concluyó que las células de Lisa tenían algún efecto en la tierra que aceleraba el crecimiento de las plantas; entonces otras dos orquídeas aparecieron, Némesis solo se quedó observando, hasta que un crujido rompió su concentración, a unos metros de ahí, un castor derribó un árbol, que se estaba cayendo justo sobre las orquídeas, pero Némesis atrapó el tronco antes de que le hiciera daño a las flores de Lisa y lo arrojó lejos, hasta un lago que estaba bastante alejado del lugar.

Volvió a mirar las orquídeas, estaban sanas y salvas, se agachó y acarició una de ellas con sus enormes dedos, sonrió y le dijo a las flores en voz alta.

-Estuvo cerca, menos mal que este monstruo estaba aquí.-

Su propio comentario lo hizo pensar, esas deslumbrantes flores estuvieron a punto de morir, al igual que la humanidad en el mundo, y al igual que las orquídeas, la humanidad necesitaba su ayuda, Lisa tenía razón, era egoísta dejar que Umbrella le hiciera lo que a ellos, no podía quedarse con Lisa en ese oasis y dejar que hombres, mujeres, niños y niñas sufrieran lo que él, eso iba en contra de todas sus ideas y creencias; se puso de pié, observó las orquídeas que habían estado apareciendo sobre la tumba de Lisa por última vez.

-Adiós Lisa...-

Se dio media vuelta y se marchó del lugar, salió al abismo marino otra vez, subió hasta la superficie y comenzó a nadar hasta la isla que le había regalado a los humanos que le ayudaron en su venganza.

Nadó día y noche, cazaba un gran pez cada cuantos días y se detenía a dormir siempre que encontraba una roca sobre el mar. Luego de nadar durante un mes, logró divisar la isla y comenzó a acercarse a ella.

Al llegar a la costa los humanos lo recibieron como a un héroe, pero todos se entristecieron luego de que Némesis les contara todo lo que había pasado, el túnel, los submarinos, el oasis perdido y la muerte de Lisa Trevor.

-Y por qué regresaste?- preguntó Elizabeth, rompiendo el triste silencio.

-Necesitaré su ayuda otra vez- Dijo Némesis.

-Y ahora para qué?- preguntó Héctor.

-No quiero dejar que lo que me pasó a mi, a Lisa y a nuestras familias, le ocurra a ninguna persona que no lo merezca; protegeremos a toda persona que, merezca ser salvada de Umbrella ,esta isla será la base de la nueva resistencia contra el bioterrorismo.- Respondió el monstruo.

Todos en el lugar asintieron, y comenzaron la guerra contra Umbrella.

A los pocos meses se habían convertido en los mayores enemigos de Umbrella, sin que los jefes de la malvada corporación ni siquiera lo supieran, ya que cada vez que atacaban algún laboratorio, o saboteaban los intentos de secuestro y tráfico ilegal de personas, lo hacían sin llevar un uniforme distintivo, no tenían símbolo, ni lema, era una organización prácticamente invisible, solían infiltrarse en las bases de datos de Umbrella para saber donde atacarían, a quienes vendían los virus para llevarles la delantera, robaban datos de las computadoras para publicarlos en internet, y así la gente comenzaba a sospechar de la poderosa corporación, lentamente, estaban salvando al mundo de Umbrella. Le estaban dando una nueva esperanza a la humanidad.

10 años después.

La isla Kalokarinés se convirtió en un refugio secreto para personas que se querían esconder del bioterrorismo, en la isla les daban hogar, comida y seguridad a cambio de que no revelaran a nadie la existencia de Némesis.

Umbrella desapareció, sin embargo había varias otras corporaciones que seguían su ejemplo, y muchas personas estaban tratando de traer de vuelta la malvada corporación, ya habían conseguido crear zombis y armas bio-orgánicas mucho mas inteligentes, sumiendo al mundo en una nueva guerra mundial de humanos contra monstruos.

Elizabeth y Héctor, en una de sus cruzadas anti bioterrorismo, conocieron por fin a Jill Valentine y a Chris Redfield, los dos ex miembros de S.T.A.R.S. De quienes Némesis les había hablado tanto, a petición del monstruo, no les revelaron nada de la isla ni de Némesis, al final, ellos cuatro, junto con otros 7 soldados crearon una especie de pandilla anti bioterrorismo llamada B.S.A.A. Un pequeño grupo que al cabo de poco tiempo la ONU decidió convertir en una organización mundial, para hacerle frente a los numerosos casos de bioterrorismo en el mundo.

Némesis se quedó en la isla, sirviendo como una especie de presidente, solía pintar cuadros, pintaba a su esposa y a su hija, también pintaba mucho a Lisa, y a las orquídeas blancas que aparecieron cuando enterró a Lisa en el oasis submarino, los cuadros no le quedaban muy bien, pero pintar le servía de pasatiempo, y la gente siempre solía mirar los cuadros, preguntándose qué historia había detrás de esos misteriosos cuadros. Siempre se sorprendía de que la gente en la isla no lo viera como a un monstruo, sino que lo veían como un héroe, la gente lo miraba con admiración y respeto, los niños pequeños de la isla inventaban y narraban historias de aventuras épicas, con Némesis de protagonista; Némesis se sentía bien, se sentía en paz, cuando dormía soñaba con su esposa y su hija conociendo a Lisa y a la familia de esta. Y aunque sabía que se estaban creando nuevas armas biológicas y que los ataques de bioterrorismo aumentaros desmesuradamente, el hecho de saber que las personas que luchaban en contra de eso eran muchas más lo hacía alegrarse, y aunque Lisa se haya ido, se sentía feliz, ya que estaba cumpliendo el sueño de ella, cada vez eran menos las personas que sufrían lo mismo que sufrieron estos dos monstruos.

Un grupo de niños liderados por una mujer se acercaron a Némesis.

-Señor Némesis, podría decirnos quién es esa chica con tentáculos que dibuja en sus pinturas?- Dijo la más pequeña del grupo. Némesis miró un cuadro de Lisa y suspiró.

-Es Lisa Trevor, ella fue mi mejor amiga, es una larga historia.- respondió el monstruo.

-Podría contárnosla?- preguntó la niña.

Némesis sonrió y se sentó en el suelo, entonces todos los niños y la mujer que estaba con ellos hicieron lo mismo, al estar todos sentados, Némesis empezó a hablar.

-Bien, voy a contarles una historia, sobre una monstruosa amistad...

fin.

Punto final, fin, se acabó, bien, sé que tal vez esperaban un final mejor, con lisa viva, pero créanme cuando les digo que desde que esta historia fue concebida dentro de mi cerebro, supe que lisa debía morir al final, espero que no quieran matarme xD, bien vuelvo a disculparme por tardar tanto, espero que no hayan perdido el hilo y el interés en la historia, quiero agradecer los reviews, saludos a todos, cuidense. BYE!