Les traigo el capi 7 y algo que DEBEN leer antes de empezar con el capi:

He decidido dividir el fic en diferentes arcos, cada uno con una aventura, enemigos y aliados diferentes, aquí les dejo los nombres de los arcos:

Arco I: Lucha Por La Libertad (Capítulos 001 -?)

Arco II: La Isla Olvidada Y Lancelot (Capítulos ?-?)

Arco III: El Consejo Ancestral Y El Demonio Nathan (Capítulos ?-?)

Arco IV: Gabriel Lancaster, Lancelot Y El Enlaze Dragón (Capítulos ?-?)

Arco V: El Lago De La Oscuridad Y La Expulsión De Drachen (Capítulos ?-?)

Como verán el fic tiene para rato, y no se preocupen si ven que me tardo MESES en actualizar más adelante pues terminaré TODOS mis fics aunque me cueste la vida. También hice una especie de video del fic (que está en mi perfil) pero no me convence mucho pues lo hice un día que no podía dormir, igual me gustaría que lo vieran y me dijeran qué les pareció, aviso que hay personajes que se incluyeron pero que no saldrán hasta el Arco II y el Arco III.

Ahora si les dejo leer la conti.


Un niño de unos tres años de edad se encontraba sollozando en aquella celda de piedra en la que estaba encerrado junto a otras personas. El niño tenía el cabello negro, el cual estaba enmarañado y sucio, y los ojos rojos los cuales brillaban a causa de las lágrimas que querían salir pero que el niño, por alguna razón, reprimía con toda su fuerza ya que sentía que no estaba bien que llorara. Aquel chico tenía grilletes en las muñecas y en el cuello un collar que lo lastimaba cuando no hacía lo que sus carceleros le ordenaban. Sintió como alguien se le acercaba y cuando levantó la mirada se encontró con un niño de unos nueve años de pelo naranja rojizo y ojos verdes como el jade, aquel chico se agachó junto al menor y puso una mano en su cabeza, acariciándole el pelo.

- Tranquilo, vamos a estar bien – le dijo mientras sonreía y se sentaba junto al pelinegro al cual sentó en su regazo para abrazarlo y confortarlo – tú eres el tal dragón del que hablan los carceleros ¿verdad? – el menor asintió mientras se aferraba a la desgastada ropa del mayor - ¿Cómo te llamas? – preguntó curioso el mayor mientras le miraba a los ojos.

- Yo… - el pequeño dragón se quedó pensando un rato - …no sé… - murmuró tristemente pero el mayor logró oírle.

- Bueno… ¿qué tal si te ayudo a buscar un nombre? – preguntó el pelinaranja – por cierto mi nombre es Lancelot pero dime Lance – terminó con una sonrisa que fue correspondida por la cría de dragón.

Drachen abrió los ojos al sentir como algo le caía encima y lo mandaba al suelo. El dragón pudo ver a Sieg tirado sobre él mientras oía la risa de Akai, el pelinegro bufó ¿acaso no se podía dormir?

- ¡Eso te pasa por dormirte en la mesa! – se burló Tanya recibiendo como respuesta un gruñido.

- Atenea…vuelve pronto – susurró Drachen mientras de un golpe mandaba a volar a Sieg, el cual cayó encima de Akai dando paso a otra pelea de las ya tan acostumbradas.

El dragón subió al segundo piso en busca de algo de tranquilidad mientras hacía nota mental de no volver a dormir en la planta baja. El ojirojo se hallaba inquieto, no había pensado en Lancelot desde hace años en verdad lo dicho por su maestro le había afectado más de lo que pensaba. Pero era culpa de Lancelot, él le había traicionado y si no fuera por el maestro seguro estaba muerto pero no podía evitar que sus instintos de dragón se salieran de control al pensar en su enlazado, había sospechado que seguía vivo pues podía sentirlo débilmente por el lazo pero se había convencido de que eran imaginaciones suyas y no le prestó más atención, diciéndose así mismo que Lancelot estaba muerto y de seguro había sido comida de pez.

El dragón sacudió la cabeza, no era momento de pensar en el traidor de su enlazado después de todo tenía que estar pendiente de Zero…Zero… ¡Zero! El dragón agitado se asomó al primer piso pero no vio al Kiryu.

- ¡Morte-san! – gritó llamando a la chica y atrayendo la atención de todos, la chica se asomó enseguida - ¿Dónde está Zero?

- Zero-kun salió de misión solo diciendo que no habías dormido bien en la última semana y que no quería molestarte – dijo la joven – pero tranquilo, al atardecer regresará pues su misión era muy fácil y era en el pueblo cerca del bosque – intentó tranquilizar la chica al dragón, quien de inmediato saltó al primer piso y se fue del gremio. Cuando llegó a una colina, desde la cual se podía ver el pequeño pueblo, Drachen se deshizo de su chaqueta y al instante la remera que llevaba se rasgó en la espalda y dos grandes alas de color negro, parecidas a las de los murciélagos, aparecieron. El dragón batió las alas y emprendió rumbo al pueblo, usando las nubes para ocultarse mientras usaba su vista privilegiada para localizar a Zero por si andaba por el bosque.

Afueras del pueblo

Zero sabía, desde que se levantó esta mañana, que algo pasaría. Desde hace una semana que Drachen a penas comía y dormía aparte de que no estaba de humor para salir de misión y se habían quedado en el gremio sin nada que hacer por ello, el Kiryu aprovechó que el dragón dormía sobre una de las mesas para irse a una misión él solo. Sabía que estaba en peligro y por eso había tomado una misión en el pueblo que estaba cerca del gremio pero nunca se imaginó que le tenderían una emboscada. Ahí estaban los cazadores y los vampiros, estos últimos reteniéndolo, junto a dos personas que no conocía. El primero era un hombre de cabello rubio alto y gran masa muscular que portaba varias armas y tenía varias cicatrices, el otro era un joven un poco mayor que él de cabello blanco y ojos negros. Mientras el grupo pretendía marcharse llevándose a Zero con él, el tipo rubio los detuvo.

- ¿Qué ocurre, Arturo-san? – preguntó uno de los cazadores y Kiryu se preguntó porqué Cross y su maestro no estaban con ellos pero para su desgracia Kuran y su hermana sí. El rubio les hizo una seña para que se callaran y los vampiros pudieron oír una especie de aleteo, Zero abrió mucho los ojos. Conocía ese olor muy bien, ¡Drachen venía!

- El dragón se acerca – murmuró Arturo.

- Espero que se encargue de él, después de todo no es el famoso sobreviviente de la masacre de hace quince años por nada – comentó el mismo cazador y Zero entró en pánico, el único que había sobrevivido hace quince años era un cazador, un Dragon Killer ¡Drachen corría peligro!

- ¡Vete Drachen, hay dos DK aquí! – gritó Kiryu tan fuerte como pudo para que su compañero pudiera oírle, pero al parecer Drachen le ignoró pues el aleteo se hacía cada vez más fuerte.

- Will – dijo Arturo y el chico de ojos negros asintió, ambos DK sacaron dos armas de fuego y empezaron a disparar al cielo cubierto de nubes sin descanso.

- ¡AGGGHH! – todos vieron como algo cayó del cielo a unos metros de donde se encontraban y fueron directamente a ver, encontrando a Drachen con una de las alas rotas y atravesada por aquellas balas especiales mata-dragón.

- Te imaginaba mayor – dijo con disgusto Arturo – sólo eres una cría – el cazador observaba como su presa se ponía de pie lentamente y movía el ala rota, reacomodando los huesos para que se soldaran bien en cuanto su curación avanzada empezara.

Drachen observaba con odio a aquel rubio hombre, sus ojos dorados de reptil le miraban fijamente como si quisiera ver a través de su alma. Se puso en de pie bien y echó ligeramente la cabeza hacia atrás mientras tomaba aire para luego soplar una ráfaga de fuego dirigida al cazador, quien la esquivó por poco.

- Veremos de lo que eres capaz, cría de dragón – espetó el humano cazador mientras sacaba una espada de hoja negra y se ponía en posición de combate. Drachen rugió furiosamente mientras una larga cola negra de reptil llena de espinas golpeaba fuertemente el suelo.

- "Por favor Drachen, no mueras" – pensó el último Kiryu angustiado mientras observaba a ambos combatientes junto a los vampiros y cazadores.


Próximo Capítulo: ¡El Dragon Killer Y La Caída Del Dragón!

¡Espérenlo!