CAPITULO 7
Los días dentro del colegio transcurrieron de manera diferente para cada habitante del castillo, estaba un chico pelirrojo que ya no quería estar cerca de la chica castaña por la que llego a sentir algo y más torpe aun porque seguía queriéndola como siempre; estaba un hombre que había sobrevivido a la muerte y se preocupaba por su futuro, si él era capaz de ser libre totalmente, si podía descubrir a su salvadora con la que por varias semanas ya llevaba una conversación familiar por lechuzas y cada una de esas lechuzas era completamente diferente, pero también se lamentaba porque en su cabeza y en sus sueños aparecían dos personas diferentes, su salvadora y esa castaña que se sonrojaba como una tierna mujer con una gran pureza y con una gran belleza; pero también estaba una chica castaña que lamentaba haber terminado la amistad con esa persona que conocía de años y por otro lado el sentimiento tan profundo que sentía por un profesor el cual ni siquiera se percataba de su presencia y que deseaba no querer ya que le dolía en el alma su rechazo.
Había transcurrido un mes desde la liberación de Severus, y para él se acercaba el día tan temido en el cual debía recibir la visita de alguien para que informara al ministerio como estaba su comportamiento, se lamentaba por él, desconocía quien sería quien fuera a entrevistarlo y si ese alguien se atrevía a hacer una pregunta inapropiada lo pagaría muy caro, estaba seguro que en su juicio habían mencionado el nombre de su supervisor pero estaba tan sumido en la humillación que prácticamente quedo sordo durante todo el juicio hasta que llegó el momento en que Hermione hablo y viéndola tan imponente le hacía sonreír sin razón alguna, sin duda era una mujer muy especial.
Paso todo el día tratando de recordar quien era su supervisor pero sinceramente no lo recordaba decidió dejar de romperse la cabeza con los recuerdos y decidió esperar en su despacho en las mazmorras hasta que esa persona apareciera.
Dando las ocho en punto se escuchó un golpe tímido en su puerta, Severus se levantó y respiro hondo sin duda sería una noche larga y pesada para él.
Su sorpresa fue inmensa cuando abrió la puerta y vio a Hermione parada tímida y sonrojada mirándolo intensamente y él se sentía tímido como si ella pudiera penetrar su coraza y bastante sonrojado por la belleza de esa mujer, no supo cuánto tiempo la estuvo admirando hasta que reunió su cordura y sin quitar el asombro en su voz le pregunto a la chica:
-. Señorita Granger, ¿Qué hace aquí? -.
Hermione sonrió, al parecer su profesor había olvidado su reunión mensual o no recordaba que a ella se la impusieron con un gusto para ella; pero ese simple gesto le basto a Severus para terminar de bajar la guardia ante ese ángel que le sonreía.
-. Disculpe Profesor, pero fui la encargada a su supervisión por parte del Ministerio -.
Severus se quería dar golpes en la pared, era obvio siendo ella la que lo defendió, y eso en algún sentido le agradaba bastante así que se limitó a asentir educadamente y haciéndole una indicación la invito a pasar.
La habitación de estar, era muy cálida, un sillón amplio y una chimenea con una caldera que olía a te, ella aspiro profundo y se sintió tan relajada ese sin duda era un lugar muy acogedor; Severus la observo en su espalda y noto como a ella le gustaba esa instancia y le gusto el olor a te en la chimenea y al sentir que se relajaba en esa habitación a él también le pareció muy agradable.
Severus reacciono, no podía distraerse mucho, esa chica lo hipnotizaba, así que su comporto como todo un caballero.
-. Tome asiento señorita Granger -.
Se lo dijo indicándole el sillón y ella se dirigió hacia allá mientras Severus se sentó en un pequeño sillón para una persona que estaba próximo al otro sillón, quedando así prácticamente frente a Hermione, después hizo aparecer unas tazas y una tetera de té caliente, Hermione lo veía completamente perdida, sus actos y delicadeza le mostraban al caballero que llevaba por dentro.
-. Dígame, como será esto -. La distrajo de sus pensamientos mientras él servía el té en pequeñas tazas.
Hermione se incorporó, se sentó mejorando su postura, tosió aclarando su garganta y comenzó mientras le daba las gracias por la taza que le ofrecía Severus.
-. Vera, esta disposición es para que usted me cuente en el término de una hora, lo que ha realizado a lo largo de este mes, y junto con testimonios veré si lo que dice es verdad -.
Severus frunció el ceño. Hermione volvió a sonreír, presentía que se disgustó un poco, pero Severus al verla sonreír volvió su conducta impasible.
Hermione continúo.
-. Pero puesto que convivimos en el mismo hogar, no será necesaria tanta formalidad, solo dígame como se ha sentido y yo reuniré los testimonios de su conducta con los maestros -.
Severus la miraba impasible y eso hacía que Hermione se sonrojara ya que ella no sabía cómo reaccionar ya que las expresiones de su profesor no decían mucho, pero a Severus le encantaba verla sonrojada y verla como desviaba la mirada al fuego, eso le hizo sonreír sarcásticamente.
-. Está bien y ¿Que quiere saber? -.
Severus apoyo la espalda en el sofá y cruzo los brazos en el pecho, mirándola sarcásticamente, estaba empezando a descubrir cómo hacerla sonrojar ya que Hermione lo volteo a ver y al mirarlo a los ojos se volvió a sonrojar.
-. Me gustaría saber, como se ha sentido después de su juicio -. Se incorporó y mientras sacaba una libreta y una pluma como la que usaba Rita Skeeter, lo miro con unos con brillo como ansiosos de saber, Severus se perdió en ellos, pero al momento de darse cuenta de lo que hacía, carraspeo y se incorporó poniendo sus codos sobre las rodillas.
-. ¿Cómo me he sentido? Diferente es la respuesta, nunca pensé terminar aquí, vivo sin saber cómo, sin saber ¿Quién me encontró? y me salvo y ¿Por qué lo hizo? -. Severus guardo un largo silencio para él, sin despegar la mirada del suelo, y sin levantar la mirada continúo. -. Usted no sabe, lo que es seguir ordenes la mitad de su vida y cuando consigue paz después de tanta carga negativa hacia mí haciendo frente a todos mis errores, salgo vivo, y con personas que me vigilan y sumido nuevamente en esta existencia que ya no quería seguir -.
Severus hablaba pero en cada palabra que decía descargaba frustración, odio y tristeza haciendo que sus fuerzas se acumularan y cuando termino de decir todo aquello, bajo los hombros completamente relajado y levanto la mirada hasta posarla en esos ojos castaños que lo miraban con distintas emociones.
Severus frunció el ceño y vio que Hermione no hablaba, solo lo miraba pero no sabía cómo, con lastima no, con orgullo con empatía, no entendía pero cuando la iba a amonestar de quedarse callada ella comenzó a hablar sin despegarle la mirada.
-. ¿Usted cree que no valía o no vale nada? Es decir al ser sometido a órdenes de dos distintas personas, haciendo cosas contra su voluntad y manchando su alma sin encontrar reparación más que solo ayudar, al dejarse morir sin luchar por tratar de llevar una mejor vida -.
Hermione al igual que Severus comenzó a acumular toda la ira que le salía al escuchar esas palabras provenientes de él, como si fuera un hombre que no se tenía cariño ni respeto alguno hacia su persona.
Hermione continúo:
-. No se ha puesto a pensar que si alguien lo salvo, y quería que se aferrara a la vida, era porque quería que enmendara sus errores y cambiara ese futuro tan triste y levantar la mirada y siguiera adelante, buscando su propia felicidad -.
Severus la miro expectante, no podía creer que ella le estuviera gritando y cada palabra que le decía le dolía inmensamente, tenía razón debía buscar su propia felicidad, pero todo ese tiempo siempre alejo a todos y ahora nadie lo apreciaba lo suficiente como para empezar de nuevo, la miro con tristeza y le dijo más calmado:
-. Usted cree que es tan fácil, todo este tiempo fingiendo y alejando a todo a mí alrededor para no causarle daño, y ahora ese error lo pago con su indiferencia, con su frio rechazo-.
Volvió a agachar la mirada como tratando de ocultar su dolor.
Hermione no pudo verlo así, se levantó de su lugar y se hinco delante de él, que seguía sentado en su sillón y ella tímidamente poso sus manos en sus rodillas y el asombrado por ese acto levanto la mirada sin dejar de verla.
-. Usted, ha arriesgado mucho, ha tratado de protegernos y proteger a todo ser a su alrededor, si es cierto cometió errores, si es cierto costara trabajo salir de esa atmosfera de rechazo, pero veo en usted un deseo de seguir adelante y de querer cambiar su pasado, No se limite usted tiene mucho y no todos lo ignoran muchos lo admiramos, tómeme como ejemplo, yo lo considero un hombre valiente inteligente y audaz, vale mucho más de lo que quiere ver -.
Severus, la miraba y veía sinceridad en su mirada y en esos ojos tiernos en esas mejillas sonrojadas y en su belleza que destilaba por cada poro de su piel, realmente era una mujer muy hermosa, y sin duda una muy inteligente, y aquellas palabras le bastaron para sentirse vivo en verdad, y no vivo desde que sobrevivió a Nagini.
No supieron cuánto tiempo duro ese pequeño contacto de sus miradas, ella hincada frente a él tocándolo de las rodillas y el con los brazos en los descansa brazos del pequeño sillón y ese contacto irrompible de sus miradas, pudieron pasar minutos tratando de descifrarse pero nada dura para siempre y ambos al percatarse de todo, de la conversación que acababan de mantener, del contacto de su miradas y sobre todo en la posición que se encontraban rompieron su burbuja de fantasía y ambos se pusieron de pie, no queriendo verse a los ojos, por tal momento que acababan de vivir.
Severus fue el primero en hablar:
-. Creo que es tarde Señorita Granger el tiempo se alargó demasiado, será mejor que vuelva a su torre -.
Hermione aun no lo miraba y empezó a recoger sus cosas.
-. Cierto profesor, lamento haberle quitado mucho tiempo, y gracias por la audiencia espero la próxima -. Paso a su lado sin verle a los ojos y cuando se encamino a la puerta y giro el pomo de la misma, el Profesor hablo:
-. ¿Señorita Granger? -. Hermione giro sobre sus talones y ahora si lo vio a los ojos, él sonrió levemente. -. No me ha quitado el tiempo en lo absoluto, gracias, realmente me la pase muy bien en su compañía, espero la siguiente audiencia -.
Hermione imito su sonrisa, realmente era un gran avance para los dos, sobre todo para él y esa sonrisa a Hermione le parecía tan linda y sencilla que quería disponerse a hacerlo sonreír más seguido.
Hermione asintió, y girándose a abrir la puerta despareció por la entrada dejando a un Severus sonriente y muy confundido por lo que acababa de pasar.
Severus, la vio salir y al oír en su totalidad la puerta cerrada respiro, no sabía que le causaba esa mujer pero quería tenerla cerca de él más seguido.
Hermione salió del despacho y se recargo en la pared de al lado y respiro, se sentía tan presionada cuando entro esperando no recibir ningún cometario hiriente de su profesor, pero al verlo tan vulnerable quiso darle fuerzas, como él siempre se las había dado pero de una manera completamente diferente; ese contacto con él, esa conversación y esa cercanía la hacían sentir tan protegida tan segura de ser capaz de cualquier cosa con solo esa mirada y sintió la gran necesidad de poder seguir teniendo más platicas seguidas con él, y si el destino así lo quería se lo cumpliría.
