Hola cabezas de balón feliz martes ,lamento tardar tanto en actualizar recién me he levantado con todo el estrés de mis exámenes! Aquí comienzan los capítulos AxH que me inspiré tanto escribiéndolos porque son de mis parejas favoritas en los cartoons
Un beso a todos disfruten!
El plan
Después de aquella confesión en casa de Phoebe, Arnold tenía todo claro, se estaba enamorando de Helga G Pataki, y ni él mismo se daba cuenta, y pensó en aquella vez que salvaron el vecindario nuevamente, las palabras de Helga rondaban en su cabeza constantemente "¿Acabas de decir que me amas?" "¡Que!¿Estás sordo?" "Que otra mujer te acosa de día y noche y hace altares en los armarios"
Me gustaría ver alguno de tus altares Helga, se dijo a si mismo mientras sonreía y es que su cabeza infantil nunca se había dado cuenta que había ignorado totalmente las muestras de "atención" que tenía Helga hacia él disfrazadas de bullying
—Bien Phoebe creo que si de alguna manera logro trazar un camino a pie del lugar donde se halla Helga en su subconsciente hasta el vecindario puedo hacerla regresar a casa, eso significa…
—¡Que va a despertar! —dijo Phoebe completando la oración de Arnold
—Exactamente—dijo Arnold sonriendo
—Bien creo que si vamos a la biblioteca podemos encontrar una guía de calles y fácilmente trazar un camino de regreso
Aunque el plan sonara descabellado, a la oriental le brillaban los ojos de solo tener la posibilidad de encontrar a su mejor amiga y tenía que intentarlo de alguna manera
Salieron de la casa de Phoebe hacia la biblioteca municipal
—Viejo ¿A qué hora iras a la fiesta de Rhonda? Estoy llamando a Phoebe desde hace horas y no responde
Y es que con tanto alboroto Arnold había olvidado totalmente que era viernes por la tarde y claro, había olvidado por completo que iría con Gerald al a fiesta de Rhonda
—No podré ir Gerald, lo sé, no no es eso es que… bien viejo, nos vemos
—¿Qué pasó? —preguntó Phoebe
—Nada, es sólo que olvidé la fiesta de Rhonda…
—Oh dios Gerald debe haberme llamado mil veces, nunca respondí si iría con él.. debe estar enfadado
—Algo así pero ya se le pasará, sigamos buscando ese mapa de calles
Arnold y Phoebe seguían buscando el mapa de calles por la biblioteca pero se daban con puros mapas de otras ciudades, todas menos Hillwood
—Vamos debe estar por acá
—Que tal si buscamos en esa computadora, el buscador debe tener los mapas de Hillwood y sus alrededores así podremos dar con el paradero de Helga
—buena idea
—Y Phoebe…
—Dime Arnold
—¿Por qué Helga se perdería en el centro de la ciudad?¿Por qué no en otro lugar? Digo hemos estado en tantos lugares de Hillwood
—¿Ella te dijo que había estado ahí cuando era niña verdad?
—Ajám—asintió con la cabeza
—Quizá su mente se quedó en un lugar donde había pasado un momento de felicidad, y por eso fue a parar allí
—No lo había pensado así…
Arnold corrió hacia la computadora principal, a buscar cada mapa posible de Hillwood y dio con unos planos actuales del centro, con la esperanza de poder usarlos para encontrar a su querida Helga
—¿Los tienes?
—Sí Phoebe, solo los tengo que imprimir
—Oigan niños, ya estamos a punto de cerrar son las 7:30— una voz desde las sombras gritó, era el cuidador y sin pensarlo ya estaba anocheciendo en Hillwood
Arnold y Phoebe imprimieron las hojas y salieron lo más rápido de la biblioteca que solo los esperaba a ellos para poder salir, sin contar que alguien los vio de lejos
—Rhonda la fiesta está grandiosa, hay mucha gente aquí— Nadine tenia una lista de invitados en sus manos, vio que dos de los invitados habían faltado— sólo faltaron Arnold y Phoebe
—Oh Phoebe me dijo que no podría venir iba a visitar a Helga después de clase, esa pobre chica cree que su amiga aún va a poder despertar ¡Es patética!
Rhonda W. Loyd podía ser muy cruel a veces, al ver el lado frío de las cosas, por supuesto su popularidad había crecido en el nuevo año y su crueldad igual
—¿Phoebe? — interrumpió sid quien estaba en la mesa de ponche — la acabo de ver cuando iba camino acá, estaba con Arnold y se estaban riendo mucho
—¿Arnold? — Dijo sorprendido Gerald quien escuchó sin querer el nombre de la chica que le gustaba—¿Mi amigo?
—Oh Gerald lo siento, creo que Phoebe nos ha mentido a todos, se ha ido con Arnold a pasear y usan la excusa de Helga para faltar, ¡patético! —Añadió Rhonda mientras miraba con desaire a Gerald
Gerald se enfadó en ese momento ¿Su amigo? ¿con la chica que le gustaba? ¿traición? Arnold no sería capaz de eso pensó, pero la manera en la que Sid contaba la anécdota de hace unos minutos lo hacía dudar, como cuando dudó de la bolsa de dinero, quizá Sid solo estaba exagerando
—De ninguna manera, Arnold es amigo de Gerald, su mejor amigo no podría hacer algo así— Decía Stinky uniéndose a la conversación —Además que ¿Arnold no seguía enamorado de Lila?
—No lo sé pero esos dos osaron perderse mi fiesta definitivamente no los invitaré a la siguiente—dijo Rhonda sirviendo un poco de ponche con desaire
—Oh miren quien está aquí—dijo Sid—Gerald amigo, me parece horrible lo que ha hecho Arnold mira..
—Párala Sid, ya conozco lo exagerado que eres—Dijo Gerald y pasó al otro lado de la fiesta donde estaba Harold comiendo en la mesa de bocaditos
Quizá Harold no era la mejor compañía pero al menos se distraería de los chismes, miraba la hora 9:30 y estaba aburrido "Esta será una noche larga" dijo para sí mismo
Arnold y Phoebe estaban en la casa de huéspedes revisando las guías de calles
—Hay un programa en internet, en realidad es un juego se llama "Build a neighborhood" y quizá podamos utilizarlo para poner las calles que has visto y trazar un camino hacia Helga, no sé si funcione igual que una guía de calles pero al menos será más fácil de memorizar— dijo Phoebe moviendo el ratón de la computadora intentando dar con el buscador
—Descárgalo Phoebe, es una computadora vieja pero seguro que funciona—dijo Arnold quien estaba tumbado en el sofá revisando las guías e intentando recordar el lugar exacto con el que soñó con Helga
A medida que pasaba el tiempo, Arnold marcaba con un círculo rojo los lugares que había visto en el sueño y que caminos llevaban al vecindario mientras Phoebe quien estaba muy cansada descargaba el programa en la computadora
Fue cuestión de tiempo para que los niños cayeran dormidos, Phoebe encima de la mesa de Arnold y el rubio en su sofá con las hojas cayendo sobre la cara.
Y fue cuando volvió a verla
—¿Helga?
Le dio una sonrisa diferente a las veces anteriores, quizá la misma sonrisa que tenía para Ruth o Lila, o una totalmente distinta, una sonrisa cálida y unos ojos perdidos viéndola, lo que provocó que la niña se sonrojara
—¿Arnold?¿Por qué me estás viendo así? — Le dijo Helga
Estaban en un lugar distinto, Había una tienda de comics y un parque al parecer unos metros más atrás de donde se hallaba inicialmente, pues se alcanzaba a ver el cine y la gran cartelera iluminada desde atrás.
—Yo.. —el rubio de sonrojo levemente—He… te he estado extrañando
—¿eh?¿a mí? —se señaló a si misma, nerviosamente
Sí, Arnold la había visto nerviosa muchas veces pero nunca le había tomado interés, ahora que sabía que ella era la autora de libros rosas y una poeta empedernida la miraba a través de otros ojos, quizá ahora miraba a la real Helga y no a la pantalla que ella solía proyecta.
—Sí, digo es extraño pero… me alegra verte—sin decir más el rubio le dio un abrazo que hizo que ella se estremeciera y darse una bofetada como siempre lo hace
—¡Eh quítate cabeza de balón no es como si fuese a morir!¡Solo quiero salir de aquí!
Arnold sonrió, pues le parecía divertido ahora todo el asunto de los sobrenombres ¡Como no se había dado cuenta!
—Bueno creo que deberías saber que estás yendo por el camino equivocado— dijo Arnold sonriendo
—¿Eh? Y que ahora sabes cómo salir de este embrollo o que Sherlock
—Pues, sé que hay una dulcería más alla y un cine, y si seguimos para el este podemos llegar al vecindario
— ¿Y qué hay del otro lado? —dijo una Helga confundida
—Las afueras de Hillwood Helga
—Ah—lo miró confundida—Ya lo sabía cabeza de balón estaba jugando
—Lo que tú digas Helga— intentó tomarla del brazo pero Helga soltaba su agarre por momentos
Comenzaron a caminar entre las calles desoladas, era una mañana fría y el ambiente parecía otoñal, los niños caminaban callados, hasta que cierto rubio rompió el hielo
—¿Hace algo de frío verdad? — Dijo abrazándose a sí mismo al sentir el viento soplar sobre su cuerpo
—¡Bah! Aguanta cabeza de balón, pensé que la niña del grupo era…—por un momento Helga diría que Harold es un cobarde pero se había olvidado su nombre— oh por dios… no recuerdo como se llama
Arnold pensó que quizá la mente de Helga estaba jugándole una mala pasada, vio algunas de las hojas de otoño caer sobre sus zapatos, y busco cambiar de tema
—Mira esas hojas de otoño..
—Que tienen cabeza de balón
—Verte un día de otoño, con las hojas cayendo sobre tu ropa y tu rubia cabellera, oh amado mío es un tormento tener que admirarte de lejos y tenerte tan cerca a la vez
Arnold recitó uno de los poemas del libro rosa, Helga paró en seco al escuchar una de sus creaciones de la boca de su amado, sus ojos se abrieron al instante
—¿por…por…qué recitas poesía Ar…Arn..Arnold? —Dijo atónita
—No sé— sonrió hacia ella— es sólo que… es uno de mis poemas favoritos de mi poeta favorita
Lo sabe, oh por dios lo sabe ¿Cómo lo supo? Disimula Helga! Se dijo a si misma
—Oh, poemas vaya forma de perder el tiempo ¿Quién escribiría toda esa basura sentimental? —Dijo rudamente
Arnold se dio por vencido por esa vez y dejó el tema ahí, pero le divertía ver como Helga trataba de ocultar lo inevitable y ese rubor en sus mejillas que se formaba cada que se ponía nerviosa
Despertó por una llamada telefónica con el rostro de Helga ruborizado en su mente
—¿Gerald?¡Que hora es!
Fin del capítulo
Espero no haberlos aburrido, al ver la entrevista con Craig de como Gerald interrumpe el beso en TJM quería darle una pequeña antesala interrumpiendo el sueño de Arnold cuando ya comienza a tomar control sobre Helga
Los leo el domingo! Como dije antes en estos capítulos habrá mas AxH
Orangefuzz
