Hola a todos :D

¬w¬ bueno como el titulo lo dice soy mala seguiré molestando a Tsuna muajajaja xD ahora que la familia está ya no la tendrá tan fácil para volver a tomar a Kyoya, o tal vez si? Bueno quien sabe xD en fin eso lo verán con el tiempo jojo :P

KHR no es mío, solo tomo prestados a sus sexys personajes.


Capítulo 7: De mal en peor

Había tardado 3 horas en volver a acomodar su oficina y el resto de la tarde y la noche en hacer un odiado papeleo el cual se incrementó gracias a su linda pelinegra y Mukuro… de hecho con tanto trabajo Hayato, por órdenes de Reborn, no le dejo salir de la oficina hasta que terminara…

Miro a ver el reloj con pesadez eran las 3:30am… se estiro y se colocó de pie para ir a su habitación a dormir, en eso una idea le alegro la madrugada: Kyoya le incremento su papeleo lo que significaba que se había ganado un castigo y si tenía suerte podría repetir lo de la noche anterior, bueno ese plan…

Al llegar a su habitación, noto que ella estaba profundamente dormida y la luz de la mesita de noche estaba prendida, por lo que rápidamente se fue a cambiarse de ropas, ahora con algo más cómodo se encamino hacia la cama pero en eso noto que debajo de la lámpara había una nota que decía: Tú duermes en el sofá, herbívoro.

Al leer la nota sintió un tic en su ojo… a no… eso sí que no, se dijo mentalmente por lo que estaba dispuesto a dormir en su cama pero al levantar las sabanas para poder acostarse noto que su lado de la cama estaba llena de agujas y entre esas agujas había un pequeño espacio donde dormía un pequeño canario amarillo… eso era jugar sucio pensó, pero si no podía dormir en la cama, dormiría sobre su bella acompañante pero en eso noto que sobre el pecho de ella estaba durmiendo el pequeño puerco espín.

Maldijo al animalito porque estaba ocupando su lugar, por un momento se lo pensó: solo debía pincharse un poco, tomar al animal ese, mandarlo a volar y dormir sobre ella muy cómodo… pero sabía que cualquier movimiento brusco despertaría a Kyoya y podría golpearle con sus tonfas y estaba tan cansado que dudaba ganarle esa vez, por lo que dejo escapar un suspiro pesado y se fue a dormir en el sofá, pero mañana se aseguraría de que no ocurriera lo mismo. Y con ese pensamiento callo dormido debido al cansancio y la fatiga.

Kyoya por su parte sonrió de lado al ver que había ganado esa pequeña batalla por esa noche al notar que el herbívoro se fue a dormir en el sofá, supuso que fue un buen regalo el que le hizo la gemela de la piña al darle esa sugerencia ya que ella veía que esos trucos usaba su hermana cuando no quería a su esposo cerca, por lo que apretando un boto desaparecieron las agujas del otro lado de la cama y se acomodó mejor para seguir durmiendo.

Eran las 10:00am y como siempre seguía atorado en su oficina por el maldito papeleo, entonces repentinamente empezaron a tocar la puerta, por la cual entraba Kyoya la cual se veía ligeramente sonrojada, entonces noto sus ropas: tenia puesto un traje de sirvienta muy provocador con la falda muy corta y un gran escote por delante… no sabía si moverse o quedarse en su sitio, entonces noto que la pelinegra avanzaba hacia el a paso lento y luego se sentaba sobre sus piernas mientras pegaba su pecho con el suyo, ante eso Tsuna trago duro.

- Ky… kyoya… - se atrevió a hablar tratando de controlarse… dios lo estaba tentado y estaba jugando sucio, esa posición solo lo invita a tomarla ahí mismo más porque ella seguía pegando sus su cuerpo contra el suyo.

- Tu eres mío, así que no debes dejar que nadie te toque – le amenazo colocándole una de sus tonfas en su cuello.

- … - Tsuna se sonrojo ligeramente, pero en eso entendió el porqué de esa actitud entonces si estaba celosa por lo que paso el día anterior con Mukuro haciéndole sonreír de lado mientras que con sus manos rodeaba la cintura de ella – tranquila Kyoya tu eres a la única que deseo en mi vida – dijo mientras buscaba besarla.

Se sorprendió de notar que ella lo aceptaba sin oponerse, por lo que mientras ambos estaban en el beso sus manos empezaron a bajar el cierre de la ropa de ella y ahora podía tocar la piel desnuda de su amada, estas caricias hacían que ella empezara a dejar escapar algunos gemidos entre el beso, al separase notaba la mirada de lujuria en ella por lo que aprovechando ese momento empezó a besarle el cuello y bajar poco a poco para disfrutar los pechos de ella provocando que más gemidos escaparan de sus labios.

Ya no lo resistía por lo que ahora quería pasar al siguiente nivel y rápidamente saco su miembro y le saco la ropa interior a su compañera, ya estaba listo para tomarla otra vez…

- Herbívoro, herbívoro… - escucho que alguien decía, se enojó un poco pero no dejaría que eso lo distrajera ya que Kyoya estaba muy cooperativa, por lo que en una estocada rápida introdujo su miembro dentro de ella haciéndola gemir muy fuerte, espero su señal para poder empezar a moverse y así empezar con el suave vaivén el cual fue aumentando de ritmo, en eso busco capturar nuevamente sus labios mientras la empujaba hacia abajo con sus manos en las caderas de ella para penetraba más profundo… - herbívoro, herbívoro … - le volvieron a hablar y ahora sintió una punzada de dolor en sus labios…

Ahora Tsuna abrió los ojos asustados, noto que estaba dándole un beso al puerco espín y que el canario estaba parado sobre su frente… había sido un sueño… un glorioso sueño y esos animales se habían atrevido a despertarlo.

- Herbívoro, ¿qué le haces a Roll? – escucho que le preguntaban, al girarse noto que Kyoya lo miraba algo asustada, por su apariencia recién salía del baño y ahora llevaba una blusa de manga larga roja con un pantalón negro y botas negras.

- ... – Al notar la mirada de ella miro a ver de nuevo al puerco espín el cual se notaba asustado y sonrojado – ¡ahhhhh! – grito el castaño cayéndose del sofá y golpeándose en el proceso.

- Herbívoro, herbívoro – se burló el canario mientras se posaba sobre el respaldo del sofá y Roll buscaba girarse ya que había quedado boca arriba por los movimientos del castaño.

- Auch... – se quejó sobándose su cabeza, en eso miro el reloj, 6:45 am… en serio tenía tan mala suerte, solo había dormido 3 horas…

- ¿Estas bien? – escucho que le preguntaba Kyoya de forma preocupada, ante eso el castaño sonrió y al mirar a verle noto para su tristeza que ella le hablaba a su mascota, en serio se maldijo en ese momento: ¿que acaso él no contaba?

Por lo que se paró algo enojado y se dirigió a bañarse, tardo un par de minutos y al salir noto que su pelinegra estaba sentada en el sofá dándole de comer a sus mascotas… diablos como odiaba a esos animales acaparadores de amor… en eso recordó que no había castigado a la chica por aumentarle su papeleo.

- Kyoya hoy me acompañaras a mi oficina – le ordeno mientras se encaminaba a la salida sin mirarla a ver.

Nuevamente el reloj marcaba las 10:00 am, no era como su sueño pero al menos de vez en cuando se distraía mirando de reojo a Kyoya, la cual se había sentado en el gran sofá que tenía en el despacho y le estaba ayudando a revisar su papeleo. Al menos no era como su sueño pero podía avanzar más rápido con su trabajo y tenía una buena compañía, el silencio del lugar era agradable y lo más importante eran solamente ellos, ya que los demás seguían descansando de sus misiones y Hayato estaba cumpliendo algunos recados que le había pedido, hasta para su buena suerte su padrino no había ido a fastidiarle y por lo visto Mukuro estaba entretenida con Chrome, así que se podía sentir un gran momento de paz en la mansión.

- Kyoya, que te parece si tomamos un descanso – le propuso mientras se levantan y se estiraba un poco, a lo cual la chica le dio un si silencioso mientras igual se ponía de pie.

Tsuna estaba feliz, ese día estaba empezando bien ya que Kyoya se veía cómoda con su compañía… pero lamentablemente la suerte del castaño se terminó cuando de forma estrepitosa alguien abrió de golpe la puerta del despacho y se lanzó encima suyo…

- Buaaa Tsuna, ayúdame – se escuchó llorar a la persona que lo había tacleado.

Por su parte Kyoya sentía un ligero tic en su ojo y un aura negra empezaba a formarse a su alrededor: había decidió acatar la petición del herbívoro de ayudarle con su papeleo por que estarían en silencio y al menos lo vigilaría ya que aún no se fiaba de esa piña, aunque esta estuviera casada… y ahora pasaba eso… había entrado a la oficina una rubia y se le había tirado encima… definitivamente mataría al herbívoro e igual no lo dejaría entrar a su habitación.

- Auch… eso dolió – se quejó Tsuna incorporándose un poco y ahora miraba a su atacante: una rubia de ojos color marron, la cual tenía una blusa de tirantes negro y encima una chaqueta café con un poco de piel negra en el cuello, un pantalón de cuero negro y botas negras – ¿Dino? – pregunto desconcertado – ¿qué haces aquí? – dijo asustado.

- Buaa Tsuna ayúdame, él es malo conmigo – dijo entre lágrimas mientras se abraza más del cuerpo del castaño ignorando que el ambiente se ponía más pesado.

- … - Tsuna empezó a notar la ligera sed de sangre que se sentía en el ambiente notando para su horror que cierta pelinegra se veía realmente enojada, por lo que busco hacer que la chica le soltara, después de tardar un rato logro separarla – Dino, ¿qué paso?

- Es que Emma es malo conmigo buaaa- dijo empezando a llorar de nuevo y ahora se abrazó de la pelinegra, a la cual tomo por sorpresa pero ya estaba lista para golpearla por abrazarla.

- Noo… - Tsuna busco separarlas y evitar que Kyoya matara ahí a su amiga rubia.

Tardo un rato en calmar a ambas mujeres: ya que una no para de llorar por alguna razón que desconocía y la otra solo se veía que tenía ganas de matar a la rubia.

- Haber ahora que ya estas más calmada, dime que pasa – hablo algo cansado el castaño, ya que tardo como 30 minutos en calmar a ambas mujeres.

- Es que Emma me prohibió salir a cabalgar con Scuderia – dijo ya de forma calmada.

- Am, bueno pero aun esta Enzo contigo – mirando a ver a la pequeña tortuga que estaba en el sofá, la cual se había puesto a jugar con sus enemigos.

- Pero no es justo, odio que se ponga de controlador – reprocho Dino – además el hecho que esté embarazada no quiere decir que deba encerrarme – opino mientras cruzaba sus brazos y cerraba sus ojos como signo de su enfado.

- … - Tsuna tardo en procesar las palabras de ella – ¡queee! –grito - espera, como que… - pero no logro terminar de hablar ya que una tonfa en su cabeza lo silencio y lo mando a besar el suelo.

- Herbívoro haces mucho ruido – le regaño enojada Kyoya.

- Oye ahora que lo noto, ¿quién eres tú? – pregunto la rubia ahora notando la pelinegra.

- … - Kyoya la miraba de forma extraña, apenas se daba cuenta, cuando hace un momento recién la abrazo y se puso a llorar sobre de ella – Hibari Kyoya.

- Mucho gusto Kyoya – le saludo de forma alegre, obvio que a la pelinegra no le gusto la familiaridad con la que le hablo… suficiente tenía con el herbívoro – yo soy Dino Cavallone, soy la líder de la familia Cavallone y esposa del décimo Simón.

- Hmm…

- Oye ya que Tsuna se durmió me acompañas por unos dulces, ¿siii? – le dijo pero no espero respuesta de la pelinegra ya que la tomo del brazo y la llevo a rastras hacia la cocina, seguidas de sus mascotas.

Por otra parte, Tsuna se recuperaba del golpe y en eso empezó a sonar su teléfono, suspiro al ver el número…

- Bueno… si ella está aquí… por cierto gracias, ¿cuándo me ibas a decir que ya serás papá? – le dijo con tono burlón – si tranquilo, pediré que la vigilen… por lo visto tú y Byakuran se pusieron de acuerdo… como que porque, también Mukuro está aquí, solo te advierto no pienso a hacer más papeleo si Dino causa algún desastre – le amenazo algo enojado mientras se ponía de pie y seguía sobándose su cabeza – si está bien, tu ve tranquilo a ese viaje mientras Vongola cuidara a Dino – dijo con pesadez para luego terminar la llamada.

Ante eso dejo escapar un suspiro… adiós a su tranquilidad, en eso noto que Dino se había llevado a Kyoya, por lo que salió corriendo de su despacho esperando no encontrar un cadáver de rubia en alguna parte de la casa pero al llegar a la cocina noto para su alivio que su amiga seguía viva y Kyoya solo estaba sentada con los brazos cruzados escuchándola hablar y mirándola comer dulces.

- Kufufu no pensé que fueras de esos Tsunayoshi – hablaron detrás de él.

- ¿De qué hablas Mukuro? – dijo mirándola a ver, notando que estaba en compañía de Chrome.

- No es obvio, estas creando tu harem, como si no fuera suficiente con todas las tipas con las que has andado, ahora robas esposas y asesinas de otros grupos – dijo en tono de burla.

- Ne-san – le regaño Chrome, obteniendo un gesto de burla por parte de la mujer mientras entraba a la cocina para molestar a la pelinegra y a la rubia – perdón Boss, no se tome en serio sus palabras – se disculpó.

- Tranquila se cómo es ella, así que no te preocupes – dijo pero en eso escucho como se rompían varios platos.

- Mejor iré a ver que hace mi hermana – dijo Chrome entrando para calmar un poco la situación.

Tsuna estaba por entrar a ver a las chicas pero fue interrumpido.

- Juudaime aquí esta, venga necesito que revise de forma urgente estos documentos – le dijo Hayato caminando rápido hacia su dirección.

- Si pero… la cocina – dijo angustiado Tsuna escuchando como seguían rompiéndose las cosas.

Pero lamentablemente no logro escaparse de su amigo ya que este lo había tomado y llevado a rastras a su despacho para que vean la nueva pila de documentos que había traído consigo.

Dios le odiaba… ese día que empezó perfecto se estropeo por la llegada de Dino y después el papeleo… dejo escapar un suspiro, al menos ahora podía ir a descansar y en eso recordó que esta noche se vengaría de Kyoya por hacerle dormir en el sofá, al llegar a su cuarto noto que las luces estaban apagadas, por lo que sonrió, rápidamente busco cambiarse de ropas y ahora estaba con una sonrisa en sus labios mientras avanzaba hacia su cama, pero al tocar las sabanas sintió que algo lo mordía por lo que se quejó de dolor.

Por el ruido provocado hizo que la persona que dormía en su cama se despertara y apagara las luces.

- Tsuna, ¿qué haces? – le pregunto Dino medio adormilada.

- ¿Dino?, ¿qué haces en mi cama? – pregunto asustado Tsuna en eso noto que su dedo era presa de la tortuga mascota de la rubia.

- Kyoya dijo que podía dormir en su habitación – contesto feliz.

- ¿Qué?, pero esta… - empezó a quejarse y en eso noto que una tonfa volaba a su dirección, solo que esta la logro esquivar.

- Dejen dormir – les amenazo a ambos asustándolos, por lo que la rubia apago las luces enseguida y se volvió a acostar, dejando a un asustado castaño de pie…

De nuevo se la había hecho… y peor ahora no podría buscar devorarse a su peli negra porque Dino estaba en su cuarto, durmiendo en su cama junto a ella… se maldijo mentalmente mientras tomaba de mala gana una sábana del ropero y se acomodaba en el sofá, notando que en este dormían las mascotas de las chicas.

- Ah no… esta vez no... – dijo enojado y en un rápido movimiento tomo a las mascotas para encerrarlas en su jaula y se acostó a dormir en el sofá, recordándose mentalmente quemañana pediría que le preparen un cuarto a la rubia, definitivamente esta sería la última vez que dormiría en el sofá.