¿Cuanto tiempo ha pasado desde la ultima actualización? Bueno no importa, aquí está la actualización, lamento la demora en serio. Sin más los dejo con la lectura, dejen reviews y denle like a mi pagina de facebook (El link se encuentra en mi perfil)

"9 meses" será de 5 capitulos (Contando este) debido a que cada pareja tendrá su momento en la historia. Espero que les guste uwu


08 9 meses (NozoEli)

Nozomi PDV

Por fin mi turno había finalizado, esto de ser astrologo puede ser un poco estresante, pero eso no quita que sea emocionante.

-Gran trabajo el de hoy. –Fue mi despedida hacia mis compañeros de trabajo.

Con mucha calma tomé mis cosas de mi escritorio y me dirigí a la salida silbando en el proceso.

Apresuré un poco mi paso, no podía esperar más por ver a mi esposa. La cual ya debe estar en casa esperando por mí.

Ocho y media de la noche fue la hora exacta que llegué a casa.

-Elicchi, estoy en casa. –Anuncié mi llegada con alegría.

-Nozomi-kun, ven a la sala por favor. –Fue la respuesta de mi esposa.

-¿Uh?, okay. –Dejé de lado mis cosas

Con pasos tranquilos me aproximé al lugar donde se encontraba mi amada esposa.

-¿Qué pasa, Elicchi? –Me senté a un lado de ella.

-Tenemos que hablar. –Agachó su mirada.

-¿Eh?

Eli PDV

¿Cuándo comencé a sentirme de esta extraña manera?

Las nauseas aparecieron de la nada, mi apetito había crecido, mis cambios de humor eran muy cambiantes.

¿Qué rayos me pasaba?

-Pareciera que estás embarazada, Elichika. –Bromeó mi madre.

-¿Qué dices mamá? –Reí apenada.

-Por lo que me has dicho, son síntomas de uno. –Dejó una taza llena de té en frente de mí.

-¿Si?

-Dime, Elichika. –Su sonrisa no me dio un buen presentimiento. -¿Eres sexualmente activa?

-¡¿Cómo me puedes preguntar eso, mamá?! -Mi cara estaba ardiendo.

-Por tu reacción es un definitivo sí. –Sorbió de su taza.

-No deberías juntarte tanto con Nami-san…

-¿Alguien dijo mi nombre? –Solté un pequeño grito.

-N…Nami-san, ¿Qué hace usted por aquí? –Pregunté sorprendida.

-Bueno pasé a saludar. –Se sentó a un lado de mi madre. –Así que, ¿Cuántas veces a la semana lo hacen?

-¡¿Qué?! –Estuve a punto de tirar mi té.

-Calma Elichika, es normal este tipo de charla. –Interfirió mi madre.

-Estoy segura que no lo es… -Murmuré.

-¿Entonces? –Insistió mi suegra.

-C…Cuatro veces… a la semana… -Susurré.

El sofocante silencio inundo la habitación.

-Vaya… –Silbó Nami-san. –No me sorprende, conociendo a mi hijo…

-¿U…Uh? –La miré. -¿A… A caso Nozomi-kun lo ha hecho con alguien más antes de mi? –Pregunté temerosa de la respuesta.

-Eli-chan, de inmediato notas cuando un chico es virgen. –Me sonrojé aun más por esas palabras.

-Nozomi-kun fue algo torpe en nuestra primera vez…

-Ahí tienes la prueba. –Mi madre sonrió. –Regresando al tema principal, ¿Qué hay de tu periodo?, se supone que en este mes era, ¿cierto?

-Llevo una semana de retraso…

-Con todo lo que has dicho, es mejor que realices una prueba de embarazo casera. –Mi madre acarició mi mano, para reconfortarme.

-Te haré el favor de ir a comprarla por ti. –Se colocó de pie Nami-san.

-N…Nami-san, no tiene el porqué hacer eso, no quiero molestarla. –Dije rápidamente.

-No te preocupes Eli-chan, lo estoy haciendo por gusto. No tardaré en regresar, ¿Bien?

Sin más abandonó el hogar.

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-Elichika, ¿Qué tal? –Preguntó mi madre una vez que salí del baño.

-Positivo… -Susurré, mientras lágrimas de felicidad se deslizaban por mis mejillas.

-¡Mi niña será madre! –Mamá me abrazo fuertemente junto a Nami-san. -¿Escuchaste eso Nami-san? ¡Seremos abuelas!

-¡Lo seremos! –Festejó Nami-san.

-¿Quiénes serán abuelas?

Nos tensamos al escuchar la voz de mi padre retumbar por toda la sala.

-Cariño, no los esperábamos tan temprano en casa. –Mi madre fue la primera en salir del reciente shock.

-Terminamos antes de lo esperado, pero eso no responde a mi pregunta. –Se cruzó de brazos mi padre.

-B…Bueno… -Desvió su mirada.

-¿Cómo les fue querido? –Nami-san se acercó a su esposo Akira, quien veía todo con confusión.

-Perfecto, no tuvimos ningún inconveniente. –Sonrió. -¿Qué está pasando?

-Lo sabrás en un momento, solo prepárate en agarrar a Erick-san.

-¿Eh? ¿Está bien? –Respondió inseguro.

-V…Veras papá… -El me miraba sin despegar la vista alguna vez de mí. –He tenido ciertos síntomas en estos días. –Jugué con lo que estaba atrás de mi espalda.

-Todo menos eso Elichika, ¡Todo menos eso! –Exclamó desesperado.

-¡Papá!

-¡Dime que no es lo que estoy pensando!

-Solo escúchame.

-Lala lala no te escucho tengo orejas de pescado lala lala. –Se cubrió sus orejas.

-Parece que tu padre ha llegado a su límite. –Rió divertida mi madre.

-Sí, ha llegado, pero tengo que decírselo. –Suspiré.

-Tal vez si actúas como su niña mimada te escuche. –Recomendó.

-¿Tú crees? –Miré a mi padre que seguía aun tarareando aquello.

-No perderás nada con intentarlo.

-Bien lo haré… -Me acerqué a mi padre, jalé suavemente la manga de su camisa. –Papi…

-¿E…Elichika?

-¿Podrías escucharme, por favor? –Hice mi mejor puchero.

-Por supuesto, todo por ti. –Eso fue muy rápido.

-Papi, yo hice cosas malas… -El calor a mi rostro llegó de nuevo. –Gracias a eso serás abuelito.

-¡Elichika! –De un momento a otro me abrazó fuertemente. -¡Haré que ese bastardo pague por lo que hizo!

-Pero papi, yo amo a Nozomi-kun… ¿No te importa mi felicidad? –Fingí lágrimas.

-E…Eh…

-En verdad eres malo…

Creo que lo estoy manipulando más de la cuenta, aunque está dando un resultado positivo, ¿verdad?

-Papi no quiere mi felicidad… -Oculté mi rostro entre mis manos.

-Claro que la quiero. –Acarició mi cabeza.

-Mentira, maltratas demasiado a Nozomi-kun, el no merece tanta maldad papi. –Sollocé.

-¿Creerías en mis palabras si dejo de maltratar a mi yerno? –Gruñó por vencido.

-Creeré en todo lo que diga mi papi si deja de hacerlo.

-Bien, prometo no maltratar más a mi yerno. –Suspiró.

-¡Gracias papi eres el mejor! –Lo envolví en mis brazos.

-Sí, si…

Ignoré los aplausos de los demás que estaban ahí.

-Elichika es hora de que vayas a casa y le digas a tu querido esposo las buenas noticias. –Mamá me brindó una de sus sonrisas brillantes.

-¡Sí!

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Nozomi PDV

Un frio sudor recorrió mi espalda al escuchar esas palabras salir de su boca. Comúnmente "tenemos que hablar" es algo malo, muy malo.

¿Hice algo mal acaso?

-Nozomi-kun, borra esa preocupación de tu cara. –Elicchi pellizco mi mejilla. –No es nada malo.

-¿En serio…?

-Muy en serio. –Aseguró.

-Entonces, ¿Qué es? –Tomé sus manos entre las mías.

-¿R…Recuerdas las cosas pervertidas que hemos estado haciendo? –Un lindo sonrojo adornó sus suaves mejillas.

-Como olvidarlas. –Sonreí con picardía.

-Nozomi-kun esto es serio. –Regañó.

-Lo sé, continua.

Elicchi en vez de responder, sacó una cajita larga de su chaqueta y la extendió hacia mí.

-¿Qué es? –Pregunté al tener la cajita en mis manos.

-Si no lo abres no lo sabrás. –Sonrió con ternura.

Abrí la dichosa cajita y lo que me encontré dentro de ella me dejó sin palabras.

-Sorpresa…

-¿E…Estás embarazada…? –Me giré rápidamente.

-Sí, serás papá Nozomi-kun… –La atraje hacia mí y la abracé como si no hubiera un mañana.

Las lágrimas de felicidad no se hicieron esperar.

-Me has hecho el hombre más feliz del mundo. –Reí sin dejar de llorar. –Tendremos una familia Elicchi, ¡La tendremos!

-¡Si, Si…!

Una nueva etapa a nuestras vidas pronto llegará y con ello nuevas memorias se crearán junto a mi futuro hijo o hija y mi adorable esposa Elicchi.

-Te amo, Elicchi.

-Yo también te amo, no sabes cuánto Nozomi-kun.

Pronto, pronto…

Te sostendré en mis brazos y diré:

"Hola pequeño soy tu papá…"

Solo tengo que esperar para conocerte bebé.

~CONTINUARÁ~