Me demoré un poco para escribir este cap y (para variar) me costó mucho escribirlo... es ke lo terminaba, lo laía y lo borraba porque no me gustaba como quedaba...No me gusta publicar cualquier cosa... prefiero demorarme un poco y hacer algo de mejor calidad... porke, está buena la calidad de esta historia o no? Díganme... para así seguir mejorando, me falta mucho para escribir como quisiera .
A mis reviews:
Rosely: Ah que es muy triste? Y lamentablemente seguirán sufriendo durante un buen rato... todo sea por un final en el que puedan ser felices... o no?
Alisse: Me alegro de que te haya gustado el capi! Pff... es ke a Harry le ha entrado duda y a lo mejor después de digna a mostrarlo, pero ahora realmente está más preocupado de otras cosas... está un poco confundido! Jajaja.. te dio risa Ron? Sabes? escribí muchas veces ese capi.. pero esa parte nunca varió! Deja un review, si? Besos!
Manzanita Roja: Wuapa! me halagas mucho! jeje.. pero me encanta Ojalá esto te siga gustando! Ginevra.. a que es genial, eh? Ahora comenzará a plantearse ciertos cambios.. quien sabe que hará al final! si es ke es impredecible hasta para mi! Jeje... Ron y Hermione tienen una historia media rara que se me ocurrió de pronto... me encantan esos dos! no puedo esperar yo misma a que se junten! Ah! te cuento? jeje... me he leido ya el Misterio del Príncipe! jeje (la verdad es ke lo compré y me lo terminé al otro día XD), me gustó mucho! el amor flotaba en el aire y Lord Kakadura se llevó todos mis aplausos! XD Ya niña.. me estoy alargando demasiado! Como dices tú... dewa matta! (espero ansiosamente tu review! jeje.. me encantan!)
Lil Granger: Jeje... este capi es más largo! me he esforzado un pokito más para que no lo encontraras tan corto! Ya verás que hay un par de chispas amorosas que se prenden... si estos chicos están destinados los unos a los otros... es lo que más me gusta de todo! XD Me dejas un review, si? Besos!
Piby Weasley: Pues tus cabos se están atando bien! Jeje... ya verás cuando y como, no te impacientes... esto tiene que ir con calma porque o sinose nos acaba el fic y no quiero que eso pase todavía XD La señora Weasley es genial... lo único que puedo decirte es que ahora les han llegado porque están acercándose a los que realmente son... antes de que se encontraran no tenían identidad... no eran ellos mismo! (si se los había mandado años atrás, pero nunca llegaron a destino porque recién ahora están recuperando su esencia...). Ginevra sigue reaccionando... aunque de una manera distinta... se está planteando algunas cosas... Ya! Te cuento demasiado! Besos! Déjame un review, si?
Herms Weasley: Amiga! Sabes? quería hablar contigo para ivitarte al evento del lanzamiento del libro seis... bueno, será para otra, no? Por fin va a llegar la respuesta a tu pregunta sobre Ginny... al menos una parte o una pista de ella... Falta un poco para saber que perdieron la memoria... pero ya llegará el momento... primero deben ocurrir algunaz otras cositas por ahí XD Bueno... ojalá te guste el capi y que actualices luego tu historia! ke estoy esperando! . Besos!
Disclaimer: Si, si... no os estáis hartos de leer que esto no es mío? Todo el mundo lo sabe!así que no lo digo más.
Comentarios: Bueno... les cuento... en este capi Ron y Herms se darán cuenta de que extrañamente la vida se empeña en juntarlos y separarlos... Todo y flash back incluido. Veremos que ocurre con Ginevra.. quien comienza a meditar... y descubriremos algo más sobre ella, además de su temor al sufrimiento. Algo muy importante. Harry por su parte tiene miedo de sus propios sentimientos... Ginevra o Ginny? Un destello de magia! Pero aún más destellos de amor... Los dejo con mi historia:
CAPÍTULO 7
Desierto y Oasis
«Te he perdido mil veces.
Te he amado otras mil diez.
Te he odiado por cada vez que te he amado,
Pero jamás he podido separarme de ti.
Cuando mis vidas se acaben,
y haya olvidado todo lo que una vez fuimos…
Sólo mira mis ojos,
Susurra despacio mi nombre…
Y estaré una vez más junto a ti»
Para Hermione- Ronald Weasley
—Ginevra!—exclamó Hermione, preocupada, al ver pasar a la chica hecha un rayo hacia la tienda. No estaba completamente segura, pero habría jurado ver que la mujer estaba llorando.
Y… eso era algo preocupante, ya que no la había visto demostrar ningún tipo de expresión humana desde que estuvieran ahí, ya desde hacía varios días. Bueno… si había visto expresiones que demostraran que era una persona… pero habían sido momentos en que no estaba dentro de sí misma, momentos de los que la misma Ginevra no se acordaba.
Corrió hacia ella antes de que pudiera introducirse en la tienda y la tomó por el brazo, obligándola a volverse. Ron miraba a las dos chicas con preocupación, ya que por la expresión asesina de Ginevra, se podía decir que Hermione corría un riesgo casi mortal. Podía adivinar que a Ginevra no le gustaba nada que la vieran de ese modo… tan débil…
Tan vulnerable.
—Qué te ocurre!—preguntó Hermione, preocupada, al ver el rostro de la chica surcado por las lágrimas. Pudo notar como el cuerpo de Ginevra aún se estremecía al soltar leves sollozos y no se le escapó el hecho de que su pelo pareciera un poco más rojo que hacía unas horas. Cómo es que podía cambiarle de esa manera? Eso no era normal… parecía casi… casi…
Casi mágico.
—Suéltame!—chilló Ginevra, soltándose de la mano de Hermione con furia—. Deja de entrometerte en mis asuntos! No hacéis nada más que arruinarme la vida tú y tus estúpidos amigos!
Hermione abrió mucho los ojos, entre sorprendida y enojada.
—Ah, si?—preguntó sarcásticamente, indignada—. Y qué hay de los cuidados que tuvimos contigo cuando quedaste inconsciente por quién sabe qué motivo? Acaso te hemos tratado mal? Acaso… acaso te hemos herido de alguna manera?—a su pesar, Hermione se iba enfadando más con cada palabra que decía—. Pues, no! Tú eres la única en este bosque que no ha hecho más que ofendernos y despreciarnos!
—Entonces échenme de aquí—la desafió Ginevra, intentando no seguir derramando lágrimas y no sollozar ante la opresión inexplicable que sentía desde que había estado discutiendo una vez más con Harry—. Échenme si eso es lo que quieren!
Hermione la observó un segundo, intentando tranquilizarse.
—Pues no—repuso, con expresión altiva—. Porque esa es la clase de cosas que sólo una persona carente de sentimientos haría! No podemos dejarte a la suerte en este bosque, que está lleno de criaturas y además es tan helado! Te podrías morir! Claro… pero tu no lo comprendes, verdad? Porque esa es la clase de cosas que tú harías!
Ginevra retrocedió un paso, intentando mirar a la castaña con odio, pero descubriendo a su pesar que en el fondo, muy en el fondo de ella, le dolía el hecho de que la chica creyera eso de ella… podía ser arisca, podía ser fría… pero nunca haría algo tan… tan… insensible… algo tan…
Algo tan como ella.
Ginevra, incapaz de soportar más emociones aquel día, se volteó y caminó a la tienda.
—Detente!—gritó Hermione, enojada—. No he terminado de hablar contigo!
Ginevra le hizo caso omiso, y ni siquiera se volteó a verla. Ron, preocupado, sintió de pronto que algo, una energía extraña, comenzaba a invadir el claro, algo muy difuso… algo…
Hermione sintió que una furia increíble la invadía sin saber porqué y siguió gritando:
—Detente, maldita sea!—caminó hacia Ginevra con rabia, pero la chica aún no se detenía—. Detente! Para, te digo! Detente! IMPEDIMENTA!
Ron, Ginevra y ella misma abrieron mucho los ojos al escuchar esa simple palabra.
No supo porqué esas palabras salieron de su boca… no supo porqué levantó su mano como si estuviera empuñando algo al decirlo… sólo supo que de pronto preció perder cualquier fuerza que tuviera y cayó pesadamente al suelo, alcanzando a ver que, sin saber porque, Ginevra se detenía de golpe, como si repentinamente la hubieran congelado mientras caminaba.
Esas palabras habían hecho que Ginevra no pudiera moverse.
O
Ron observó con la boca abierta de incredulidad lo que había ocurrido.
Impedimenta?
Por qué esa palabra le sonaba tanto? Dónde la había escuchado?
Por qué Ginevra no podía moverse?
Ron intentó hacer algo, pero su cabeza era un hervidero de preguntas y imágenes difusas que cruzaban su cabeza sin poder verlas bien siquiera. Miró confundido a su alrededor y se dio cuenta de que Hermione estaba tendida en el suelo, haciendo que su cerebro reaccionara. Se levantó de un salto y corrió hacia ella, percatándose de que Ginevra de pronto recuperaba la movilidad de su cuerpo, pero se quedaba simplemente de pie, observando a Hermione entre sorprendida y conmocionada.
Se agachó al lado de la castaña, para quedar a su altura y la miró preocupado.
—Hermione, estás bien?—preguntó, inquieto.
Hermione levantó la cabeza para poder mirarlo a los ojos y asintió levemente.
—Si, estoy bien, gracias…—susurró, débilmente.
Súbitamente, al percatarse de lo que habían dicho, los chicos se observaron con los ojos muy abiertos, como si de repente comprendieran algo.
«Estás bien?»
«Si, estoy bien, gracias…»
Un hospital… unas palabras… un encuentro casual… un nombre…
FLASH BACK
Alguien gritaba un nombre…
La cabeza le daba vueltas vertiginosas y no podía dejar de escuchar esos gritos insistentes… esos gritos que sentía que le desgarraban todos sus pensamientos, que impedían que pudiera pensar en otra cosa…
Intentó abrir los ojos… pero tenía miedo de hacerlo. Qué ocurría? Qué estaba pasando?
De pronto, se dio cuenta de que estaba recostado en algo mullido y sintió un aroma que no distinguía. Movió un poco sus manos a su alrededor y se percató de que se encontraba en algo como una cama, pero no sabía donde podía…
Dónde se encontraba?
Esa pregunta golpeó tan fuertemente su conciencia que sus ojos se abrieron de golpe, intentando encontrar una respuesta para su mente atribulada. Miró su entorno y se percató de que estaba oscuro, probablemente sería más de medianoche. Durante unos segundos parpadeo rápidamente para acostumbrar sus ojos a la oscuridad y reconoció la sala de un hospital.
Pero… por qué estaba ahí?
No recordaba haber tenido algún accidente…
No recordaba haber estado ahí antes…
Frunció el ceño, mirando el cielo a través de la ventana que se encontraba cerca de él. Se levantó de esa camilla en la que estaba, quitándose algunas mangueras y cosas extrañas que tenía y fue hacia ella, sintiendo una extraña atracción.
Al pararse junto a la ventana y sentir el frío aire por una pequeña rendija que había sido dejada abierta para que circulara aire, sintió que sus pensamientos se clarificaban un poco. Entonces, al mirar hacia el firmamento y observar una de las estrellas que lo adornaban, escuchó una voz en su cabeza que decía un nombre.
Ron Weasley…
Al escuchar ese nombre supo de inmediato, por una misteriosa razón, que era suyo. Cerró la ventana y se observó a si mismo en el reflejo, pero había algo extraño en su imagen. Algo que no le cuadraba… algo… algo andaba mal…
Por qué esos ojos confusos que veía no los reconocía?
Por qué al mirarse las manos, al tocarse el cabello… sentía extrañamente que no era él? Qué ocurría?
Intentó llamar a alguien para que lo ayudase, pero ningún nombre venía a su cabeza…
Se dio cuenta que de pronto su respiración comenzaba a agitarse y las manos comenzaron a temblarle. Se pasó una mano por el cabello y se quedó de pie, incapaz de decir nada, incapaz de comprender nada. Se había dado cuenta de que no sabía que hacía ahí. Que no sabía quien era, que no sabía donde estaba. Estaría en medio de Australia y estaría en Norteamérica? Qué fecha era?
Qué día de la semana?
Cuántas noches había pasado en aquel lugar?
Qué estaba ocurriendo? Por qué no recordaba…?
Al formular esa pregunta, su cerebro pareció quedar en blanco. La respuesta que se dio a sí mismo fue tan dolorosa y tan horrible que sintió que las fuerzas se le iban y se dio cuenta de que necesitaba salir de ahí… necesitaba escapar… necesitaba saber quien era…
Quién era!
Mareado, se dirigió a la puerta y, mirando hacia ambos lados, se dio cuenta de que no andaba nadie. Salió al pasillo percibiendo como el frío piso le hacía sentir escalofríos y caminó sin saber a donde iba. Todos los pasillos parecían iguales… las puertas eran idénticas, excepto en el número que tenían y todo estaba desierto. Con miedo por lo que le estaba ocurriendo, los ojos se le llenaron de lágrimas que no sabía si realmente le pertenecían o si eran de una persona desconocida para él… no comprendía nada… no podía entender lo que le había ocurrido.
—Ah!
Una exclamación quebró el silenció y le hizo caer. Cayó sobre alguien, amortiguando el golpe con sus manos y abrió los ojos, para ver qué había ocurrido.
Unos ojos familiarmente castaños aparecieron ante él, sorprendiéndolo.
Se levantó de un salto del piso, dándose cuenta de que su corazón daba un brinco al ver a una chica de aproximadamente su edad frente a él, mirándole interrogativamente.
Por qué esos ojos se le hacían tan conocidos?
—Estás bien?—preguntó, susurrando.
La chica le siguió mirando con extrañeza y asintió levemente.
—Si, estoy bien, gracias…—susurró, a modo de respuesta.
Ron le tendió una mano y la chica la tomó de inmediato, incorporándose.
—Soy Hermione—musitó la chica, después de unos momentos en los que se habían mirado sin poder decir nada y en los que sus manos continuaban tomadas, sin darse cuenta. Ese cabello pelirrojo, esos ojos azules… porque le hacían sentir tan bien de pronto? Por qué de repente había olvidado que estaba escapando de ese horrible lugar?
Ron la miró con los ojos muy abiertos, incapaz de comprender porque el nombre «Hermione» le sonaba tan familiar.
—Yo… yo soy Ron—respondió el pelirrojo, sintiendo inexplicables ganas de llorar.
—Ron…—repitió ella, susurrando con extrañeza.
Se quedaron mirando por unos segundos, sin decir nada. Súbitamente Ron se percató de que su mano aún estaba entrelazada con la de la chica, pero no le importó. Se sentía tan bien que no quería soltarla. Le daba la impresión de que si lo hacía, algo horrible sucedería.
Hermione se quedó de piedra al sentir que un inexplicable sollozo se escapaba de sus labios y que una lágrima silenciosa comenzaba a resbalarle por la mejilla. Por qué se sentía tan mal?
Por qué sentía la urgencia de no irse nunca más de aquel lugar, sólo si estaba con la compañía de aquel misterioso chico?
—No llores!—le suplicó Ron, sintiéndose culpable sin saber porque. Observó la expresión angustiada de la chica y se acercó a ella sin pensarlo, abrazándola con fuerza, como aferrándose a ella, como queriéndole decir en un mensaje silencioso e inexplicable que no se marchara, que no se fuera…
Que no se fuera una vez más.
Un ruido lejano los sacó a los dos del extraño trance y se separaron, cohibidos.
—Tengo que irme—susurró, Hermione, horrorizada.
Ron sintió las inexplicables ganas de decirle que no se fuera, que se quedara junto a él, pero la voz parecía no salirle. Sentía la inexplicable necesidad de decirle que no sabía quien era, que había despertado hace unos momentos y que no recordaba nada de su vida, que inexplicablemente la necesitaba, que le hacía sentir tan bien, tan contento, tan extraño y feliz a la vez… a pesar de que se hubieran encontrado hace unos segundos siquiera…
La chica se separó de él, retrocediendo como sin querer.
Ron alzó una mano, intentando detenerla, pero antes de que pudiera hacerlo, la chica de los ojos color miel ya se había volteado y corría por un pasillo, en dirección a una puerta que ponía «SALIDA».
Nunca más la volvió a ver.
FLASH END
—Hermione?—preguntó Ron, sintiendo que su cabeza iba a explotar. Había pasado mucho tiempo pensando en esa misteriosa chica… hasta que por causas del tiempo había terminado por olvidarla y enterrarla en un lugar muy recóndito de sus pensamientos… nunca se había parado a pensar… a recordar… a preguntarse…
Hermione se dio cuenta de inmediato de lo que ocurría y creyó que se iba a morir en el momento en que reconoció los ojos azules del pelirrojo que una vez le había abrazado en un hospital, sin siquiera conocerla. Cómo había sido tan idiota? Cómo había sido tan estúpida?
—Por… por qué te fuiste?—preguntó Ron, más dolido de lo que nunca se había sentido—. Ni siquiera … ni siquiera…
—Lo siento—sollozó Hermione—. Lo siento, tanto, Ron!
Ron se quedó frente a ella, olvidando todo lo ocurrido, sin poder pensar en nada más que en ese recuerdo… Cómo habría sido todo si ella se hubiese quedado junto a él en ese momento? Si se hubieran vuelto amigos? Cómo podían ser tantas coincidencias las que los unían? Cómo?
Se miraron a los ojos un segundo y, por un momento, a Ron le pareció ver en los ojos de Hermione la misma angustia que había visto hacía diez años atrás. Esta vez se acercó a ella sin timidez y sin miramientos y la abrazó tal cual lo hiciera años atrás.
No supo si habían estado así un segundo o varios siglos de eterna felicidad, sólo se dio cuenta de que Hermione estaba junto a él una vez más y que nunca se había sentido más feliz en su vida.
Es como si hubiera recuperado de golpe casi toda su vida.
—Sólo te pido…—susurró el chico, separándose un poco de ella para poder mirarla a los ojos—. Sólo te pido que esta vez… que esta vez no me abandones, Hermione.
—Jamás…—musitó Hermione—. Jamás, Ron.
O
Ginevra comprendió que debía salir de ahí en aquel momento. No tenía derecho a presenciar algo tan íntimo, tan bello. No se sentía capaz de hacer más daño, de arruinar más cosas… Se sentía horrible. Era eso lo que se sentía al tener sentimientos? Siempre era así?
Siempre era puro dolor? Siempre eran ganas de llorar?
Dónde estaba la felicidad que proclamaban todos? Dónde?
O era que ella no merecía ser feliz?
Qué estaba mal con ella? Por qué era de esa manera?
Cerró los ojos, intentando recordar…
Qué era lo que había ocurrido aquel año…?
Sería la causa de todo…?
Ginevra sabía que tenía 28 años, por los exámenes médicos que le habían hecho y que le habían determinado esa edad sin error posible.
Y hace diez años había despertado un día cualquiera en medio de un gran campo, en Irlanda.
Pero… por las investigaciones que había hecho y de todos los datos que había logrado juntar, había deducido, sin equivocación posible, que había desaparecido a los diecisiete años, no a los dieciocho. Entonces… había un año de su vida en el que había estado en algún lugar… algo había ocurrido en el transcurso de tiempo entre sus diecisiete y dieciocho años…
Había un vacío inexplicable en su vida.
Cada vez que intentaba recordar y forzaba su mente, sólo recordaba un resplandor azul y dolor. Sentía que había sufrido horriblemente… que había sentido mucho temor… y que clamaba por un nombre, pero no alcanzaba a recordar cual era… sólo percibía que lo repetía una y otra vez, incesantemente, vanamente, en un intento de que la salvaran del infierno que estaba viviendo.
Durante un año alguien la había escondido en algún lugar y la había hecho sufrir como a nadie, la había hecho padecer cosas terribles.
Eso era lo único que sabía.
Sería por eso que no podía ser feliz?
Sería por eso que era tan fría, tan insensible…
Era una persona mala?
Tal vez.
Sin embargo…
A pesar de que se lo negara a si misma, sabía que algo dentro de ella clamaba por no ser así… clamaba por sonreír una vez más, por dar un abrazo fuerte a alguien, por sentirse querida… Por sentirse amada…
Por qué no lo intentaba?
Perdería algo si lo hacía?
Si… sabía que perdería… si sufría una decepción más ya no habría ninguna esperanza para ella, lo sentía así. Sabía que si lo intentaba y fracasaba iba a sufrir padecimientos terribles, iba a sentirse peor que en todos esos años de absoluta soledad, iba a querer morir de dolor… No se sentía capaz de soportar eso.
Sabía que no era fuerte, sabía que se derrumbaría si algo salía mal.
Se recostó, deprimida, en medio de un lugar con césped, intentando no pensar en nada… intentando no pensar en lo feliz que sería su vida si pudiera tener el valor de cambiar, de mostrarse tal cual era… intentando no pensar en todo lo que había sufrido durante diez años, intentando no pensar en los ojos de Harry, que se le aparecían a cada instante, a cada momento, como si quisieran decirle algo…
Reprocharle… pedirle…?
No sabía con exactitud…
Sólo quería mirar el cielo y perderse en su celeste firmamento… sólo quería volar… ser una nube y vagar en el aire, incesantemente… danzar junto al viento… ser un alma errante perdida en el tiempo, donde nada importara… donde sólo hubiera paz…
Sólo quería soñar una vez más con aquel castillo que siempre veía por las noches, incesantemente… en donde se sentía protegida, acogida, querida… sólo quería percibir la sensación que la embargaba cada vez que lo veía… cada vez que podía sentir la presencia de alguien que la amaba… de alguien que haría lo que fuera por ella… de alguien que lloraba por no estar con ella… alguien que la necesitaba…
Sería tan bello poder ir siquiera una vez a ese lugar y perderse en él para siempre… vivir en un mundo de sueños, donde todo podía ser como ella quería… donde nadie la trataría mal, donde nadie la haría sufrir, donde ella no causaría el dolor y la ira de nadie… donde nada malo pudiera ocurrir…
Su mente vagó durante unos instantes hasta llegar al momento en que Hermione le gritó esa inusual palabra… su cuerpo se había paralizado por completo… y una sensación tan extraña le había recorrido… una sensación familiar, pero que le había abandonado cuando había recuperado la movilidad de su cuerpo.
La misma sensación que sentía cuando iba a ese castillo, junto a la compañía de esa persona.
Suspiró.
Relajó sus facciones y su rostro adquirió una expresión suave, tranquila.
Podría algún día disfrutar de algo tan simple como una amistad? Podría percibir aunque fuera por una vez la sensación extraña de un suave beso?
Su rostro se contrajo. Una lágrima salió de sus ojos y cayó en el verde césped.
La respuesta fue dolorosa.
No.
O
Se dejó caer en un pequeño claro rodeado de césped. Una pequeña cascada caía a su lado y llenaba sus pensamientos, tranquilizándole, calmando un poco sus emociones. Se sentía horrible. Sentía como si le oprimieran fuertemente algo en su interior. No recordaba haberse sentido tan mal en mucho tiempo… al menos desde…
Al menos desde que no pensaba tanto en su misterioso pasado.
Sabía que había sido un idiota, sabía que había tratado de una manera terrible a Ginevra… pero es que la rabia le había cegado… el dolor le había nublado los pensamientos de una manera extraña… No sabía porque, pero la ironía, el sarcasmo y la frialdad de Ginevra le hacían daño, le herían de una forma que nunca hubiera creído posible.
Le dolían realmente mucho.
Al menos desde el día en que se había desmayado, cuando la llevaba hacia el campamento entre sus brazos, en el momento en que había parecido tan vulnerable, tan profundamente triste, en el momento en que su cara no estaba dirigiéndole una mirada de desprecio, sino de necesidad. Por qué desde ese día no podía dejar de pensar en ella? Por qué colmaba sus pensamientos?
Todo era tan confuso.
Todo era tan extraño…
A veces podía ver el rostro de Ginevra riendo en un lugar parecido a aquel… a veces podía verla abrazándolo tiernamente, a veces podía ver, en pensamientos que no sabía si eran sueños o ilusiones de la realidad, como ella tomaba su mano… como le miraba de una forma tan especial…
Por qué veía esas imágenes?
Por qué al verlas se sentía tan feliz de pronto?
Qué ocurría con ella? Por qué le importaba tanto lo que hacía, lo que decía, lo que pensaba…? Por qué le gustaría que no fuera tan fría con él? Por qué le gustaría que dejara que él se acercase, aunque fuera un poco, para intentar reparar el daño que le habían hecho?
Por qué…?
Por qué, a veces, en sueños oía su voz, clamando por su nombre una y otra vez, incesantemente? Por qué al despertar cada noche después de esas pesadillas encontraba una vez más su mano entrelazada a la de ella?
—Ginny…—susurró, sin querer.
Abrió mucho los ojos.
Qué había dicho…?
Ginny?
Por qué ese nombre le sonaba tanto? Por qué en ese instante le latía tan rápida y dolorosamente el corazón?
Ginny?
Ginny?
Por qué esa palabra llenaba sus pensamientos?
Por qué al pronunciar ese nombre… la cara de Ginevra aparecía en su mente?
Por qué sentía… que… al pronunciar ese nombre… todo podría ser mejor… todo podría cambiar…?
Cerró los ojos una vez más, dejándose llevar por los sonidos que lo envolvían.
Tenía tanto miedo de sentir algo así… de admitir…
Tanto miedo de que lo separaran una vez más de las personas a quienes había aprendido a querer…
Tenía tanto miedo de amar…
De amar…
A Ginevra…
Oh! Les gustó el capi? Pues si es así o si lo encontraron malo, pueden dejarme su opinión en GO!
Please... que necesito deREVIEWS! para vivir...
XD
Les tengo que avisar que hoy, lunes seis de marzo, a ocurrido lo horrible, lo espantoso! He entrado al cole... ¬¬... Así que probablemente se me hará un poco más difícil subir capis... pero no os preocupéis! ke dejaré todo mi tiempo libre para continuar la historia! incluso descuidaré mis estudios y repetiré de curso con tal de subir un cap!
(Mi madre lee esto y les juro que me mata... XD)
Bueno.. en fin... soy una niña de 15 años que depende del permiso de su madre para estar en el compu y de los profes que me mandan deberes...
Sin embargo jamás dejaré de escribir! Pongo a Dios por testigo!
Ya.. mejor me voy... el colegio me hace mal... hace que escriba puras ranciedades!
Morgan Quid...
o Quid Morgan...
Hermana de Diggory Quid...
Amiga del único fan de Cosmos ...
Hermana adoptiva de Herms Weasley...
Huérfana de Nacimiento.
