Hinata observó el camino, tratandose de concentrarse en la canción de Ed Sheeran que se reproducia en la radio, incomoda, sintiendo la mirada de Naruto sobre ella.
-Concentrate en el camino-le dijo entre dientes.
-A-ah claro!-Naruto rió nerviosamente, rascandose la cabeza. -Es que eres tan bonita que me es dificil concentrarme.
Hinata rodó los ojos. Su esposo era un playboy.
-Lo que digas...-suspiró.
Bolt que iba en el asiento de atrás se quito el cinturón y se acercó a ambos., observandolos con el ceño fruncido.
-¿Por qué papá y mamá estan peleados?-les preguntó con la voz rota.
Eso hizo que el corazón de Naruto y Hinata se les encogiera.
Hinata se quito el cinturón y se giró hacia el pequeño, colocando su mano sobre su cabeza.
-No estamos peleados bebé.
-Por supuesto que no! Mamá y papá nunca pelearian porque se aman-dijo Naruto.
-Bueno, al menos si estoy segura de que mamá ama a papá-dijo Hinata con sarcasmo, ganandose una mirada molesta de Naruto.
Ese gesto no paso desapercibido por Bolt, a quién se le comenzaron a humedecer los ojos.
Hinata quizo golpearse por ser tan inmadura.
-¿Ves lo que haces Hinata?-le reclamó Naruto-No es necesario que Bolt sepa cuanto me odias, al menos trata de guardartelo para ti misma.
-¿Mamá odia a papá?
Hinata suspiró.
Ninguno de los dos paraban de meter la pata.
-No pequeño, mamá ama a papá y papá a mamá.
-¿De verdad?-preguntó, limpiandose las lagrimas de sus ojos, notoriamente aliviado.
-¡S-si! Solo mira cuanto mamá ama a papá...-
Entonces Hinata aprovechó que se detuvieron en un semaforo para tomar a Naruto de las mejillas y besarlo sonoramente, ganándose así un grito de disgusto del pequeño.
-¿Ahora si bebé?-le preguntó Hinata entre risas, viendo con gracia como su hijo hacia una mueca de disgusto.
-¡No se amen tanto! Eww!-se tapó los ojos.
Naruto aprovechó que Hinata reía para tomarla del rostro y besarla nuevamente. Hinata, disgutada, colocó sus manos sobre su pecho e intentó separarse pues todavia no lo perdonaba, solo lo habia besado para tranquilizar a Bolt.
Naruto rió contra sus labios, liberandola cuando el auto que venía atrás comenzó a sonar su bocina. Ese minuto se le hizo eterno a ella y al mismo Bolt, que veía todo por el rabillo del ojos, disgustado
Hinata no le dijo nada, solo lo vio con reprobación, para evitar decir algo mas que hiciese llorar a su hijo.
Naruto no paró de reir en todo el camino, y Hinata se le unió, incapaz de no contagiarse de la risa escandalosa de su esposo.
.
Llegó a la habitación y de inmediato comenzó a arreglar las maletas bajo la mirada atenta de Naruto, quién la observaba recostado sobre la cama, sosteniendo su cabeza con su mano.
Ya habían llegado a casa quizás hacia unos cinco minutos.
-¿Asi que me amas, eh?-le preguntó con malicia-Eso le dijiste a Bolt.
-Realmente no lo sé...-sonrió con diversión-No te diré que si porque no quiero darte falsas esperanzas.
-Mienteme si es necesario, solo un hombre que realmente quiere ser feliz con su esposa-al final de decirlo, le sonrió ampliamente, mostrando todos sus dientes
Hinata rió, pensando en lo ridiculo que sonaba eso de los labios de Naruto y más con esa expresión infantil en su rostro, de inocencia falsa.
-¿Hombre? Eres todo menos un hombre-terminó de sacar la ropa sucia y ordenar sus cosas, guardando las maletas al fondo del closet, pensando en que pasaría una eternidad para volver a usarlas. -No puedes serle fiel a tu esposa, corres donde tus padres cuando tienes problemas, le das comida chatarra a tu hijo de cinco años, tu voz es un poco mas aguda que la de un hombre promedio, y te crees coqueto, pero todos piensan que solo eres un poco afeminado.
-Ouch. Antes decías que era adorable-parecía solo haber escuchado esa parte.
Ella, cansada, se acostó sobre la cama. Observando el techo.
Naruto la observó en silencio por unos momentos antes de hablar nuevamente:
-¿Realmente no me perdonas?-le preguntó, inseguro.
Hinata suspiró. Nunca había tenido otra opción más que perdonarlo. Era realmente cansado estar en malos términos. No tenía las energías suficientes como para ser odiosa con él por mucho tiempo. No estaba en su ADN.
Así que tomó una decisión.
-Ya te he perdonado...trataré de ignorar todo lo que paso...de nuevo-cerró sus ojos, cansada.
-¿En serio?-le preguntó, notoriamente emocionado.
Hinata asintió.
-No tengo otra opción.
-¡Me haces el hombre más feliz del mundo!-exclamó Naruto, totalmente feliz de verse perdonado nuevamente. -¡Te prometó que no volveré a tomar! ¡Te lo juró!
Podría ser que ni la misma Hinata se creyese que no volvería a meter la pata. Pero esta vez Naruto estaba decidido a no equivocarse. Estaba listo para cambiar. Debía cambiar, no podía seguir hiriendola.
Su madre se lo dijo. Todos.
Era momento de que madurará y valorará las cosas que tenía enfrente.
-Prometo no volverte a decepcionar-le dijo mientras la envolvía entre sus brazos y sentía como ella envolvía su torso con sus cálidos brazos.-Te amo Hinata.
Un pequeño atisbo de tristeza cruzó por esos hermosos ojos perla.
-¿De verdad? ¿me amas?
Le dolía que dudase de sus palabras, pero no la culpaba.
Debía de estar loco para haber permitido que otras mujeres lo era única. La única mujer que con un simple abrazo podía deshacerlo.
Tomó a Hinata por los hombros y se colocó encima de ella.
Hinata al verse en esa posición se sonrojó de pies a cabeza.
-Esta noche no pararé de hacerte el amor hasta que finalmente me creas.
La forma en que lo anunció sin tapujos la dejo sin aliento, mas cuando él se inclinó y tomó posesión de su boca.
Cuando consiguió pensar con más claridad, Hinata colocó sus manos sobre su pecho para que la dejase hablar.
-N-no he tomado las pildoras-le dijo con pesar, llena de deseo pero sabiendo lo que implicaría no usar protección. Aunque ahora que lo recordaba la última vez tampoco habían usado.
Naruto sonrió.
-¿Sabes? Bolt quiere un hermanito. A mi no me molestaría uno más, ¿Que dices? ¿Hacemos un bebé?-le cerró un ojo.
Hinata lo pensó y aunque honestamente tener otro hijo fuera lo menos conveniente para ellos, no pudo evitar sentirse con ganas de tener otro bebé. Amaba a los niños.
Solo pensar en tener una niña la hacia sentir llena de dicha.
Quizas un embarazo fuera lo que hiciese falta para acercarla mas a Naruto. Quizas eso seria lo que haria falta para reavivar su matrimonio.
No lo pensó más. Colocó una mano tras el cuello de Naruto y lo acercó a su rostro para besarlo sin impetú. Dandole su respuesta.
Naruto sonrió entre sus labios, adelantandose a todo preambulo e introduciendo su mano dentro de la blusa de Hinata para recorrer lacivamente su mano por sus pechos y abdomen.
Naruto se deleitó con los sonidos de placer que comenzaron a salir de la boca de su esposa.
Le quitó la blusa y no titubeó en besar su vientre, provocando que ella comenzará a reír.
-¡Sa-sabes que me da cosquillas!-trato de detenerlo, empujandolo y cambiando de posiciones, ahora estando ella sentada sobre él.
-Lo sé, por eso lo hago-le cerró un ojo, haciendo que ella enrojeciera aun mas.
-Eres cruel.
-Cruel eres tú. Y ¿Quieres ser la dominante esta vez?-alzó ambas cejas, señalando el hecho de que ella lo tenia acorralado.
Antes de que Hinata se alejara de él por el bochorno, se reincorporó, quedando cara a cara con ella, a un suspiró de tocarse sus narices.-Eres muy sexy, pero también adorable-recorrió sus muslos con sus manos. -Me gusta ver ambos lados. Me encaaantas!
Como si no fuese posible ella enrojeció aun mas.
Naruto rió.
-No te enojes princesa-se inclinó y le dio un beso fugaz en los labios.
.
Hinata le pasó la sal a Naruto, quién se encontraba muy concentrado preparando huevos revueltos mientras cantaba una canción que se reproducia en la radio.
Ella vestía una camiseta de él que le llegaba hasta el muslo por lo pequeña que era. Dicha vista le era agradable a Naruto, amaba verla usar su ropa.
-Cena servida!- colocó un plato frente a Hinata con entusiasmo.
-Gracias-tomó un bocado y lo vio a los ojos, perdiendose en ellos. Realmente no tenía remedio, tal y como Sakura decía, debería de comenzar a tener amor propio y no permitir caer en los encantos de un hombre. Pero era inutil, Naruto era encantador por donde lo viese, su sonrisa volvia sus piernas como gelatina.
Él la observo, también en silencio. Ya eran las 8 pm y Bolt dormia, solo se escuchaba cada cierto tiempo autos cruzar la carretera y un par de ladridos de caninos.
-Te amo...-él le dijo nuevamente, tomando su mano sobre la mesa y entrelazando sus dedos con delicadeza.-No permitamos que nada nunca nos separe-sonaba melancolico.
Hinata sonrio sutilmente.
-Eso dependera de ti...-suspiró-Tienes que comenzar a ser más sincero conmigo. A partir de ahora...no hagas cosas a mis espaldas...
Naruto se sintió culpable, no podían comenzar desde cero si no le contaba toda la verdad. Pero temía...temía que Hinata no le perdonará eso...
Tomó aire, sintiendo que le faltaba al solo pensarlo.
Pero la culpa era mas grande, mas cuando la tenia de frente, sonriendole, abriendole su corazon y dandole otra oportunidad a un bueno para nada como él.
Tragó saliva.
¿Podría hacerlo?
-Hinata...-casi no podía encontrar su voz.
-Si?...-lo insitó curiosa al notarlo repentinamente nervioso.
-Yo...
Un par de golpes a la puerta los hizo saltar en sus asientos, mas por lo fuertes que se escuchaban.
Hinata se llevo las manos a la boca.
-¿Un ladrón?-dijo en voz baja, llena de miedo.
Naruto se levanto de inmediato, activando su modo protector.
-Ve a la habitación con Bolt, yo me...-no pudo terminar de hablar porque nuevamente golpearon la puerta, pero esta vez dicha persona se anunció:
-¡Habré la puerta Naruto!-ambos reconocieron esa voz.
-¿Sasuke?-ambos se preguntaron.
-¿Le habra pasado algo?-se cuestiono en voz alta naruto mientras caminaba hacia la puerta.
No habia terminado de girar el pestillo para cuando Sasuke empujó la puerta y le acesto un golpe a la cara.
Hinata gritó de la impresión.
-¡Mereces morir!-le escupió, con rabia, apretando sus puños.
Naruto vio a su amigo a los ojos, quedandose helado al intuir.
Al intuir que él...Él sabía.
-S-sasuke, d-dejame explicarlo...
-No hay nada que explicar!-le iba a asestar otro golpe pero Hinata se colocó en medio, recibiendo el impacto en su mejilla al no darse cuenta a tiempo.
-Hinata!-exclamo Naruto, atrapandola en sus brazos antes de que cayera al suelo y tocando su mejilla, donde había recibido el golpe.
Sasuke quedó en shock, pero no le duro mucho.
-Hinata!, si supieras que es lo que esta pasando me pedirias que lo golpeara!.
-¿Q-que es lo que sucede?-le preguntó con lagrimas en los ojos.
Naruto, en ese momento olvido que merecia ser golpeado por su amigo y se dejo llevar por la rabia de que golpeara a su Hinata, aunque fuese un mero accidente. Entonces se reincoporo y le dio un golpe.
-Esto es por Hinata!-dijo casi sin aire-Te permitire que me golpees cuanto quieras, pero no lo hagas aqui, vamos a...
Sasuke rió, limpiandose una pequeña gota de sangre que salia de sus labios.
-No Naruto. No soy como tus padres, yo no le mentire a Hinata.
Hinata dejó de llorar y lo vio con temor.
-No dejare que siga cegada.
-¿Que es lo que sucede?- ella cuestiono, sumamente confundida y temerosz de lo que podría ser.
-Sucede que esta rata a la que llamas marido...
-Sasuke, por favor!-le imploró Naruto, llorando. Eso solo hizo que Hinata se sintiera mas ansiosa. ¿Que era aquello que no queria que supiera que lo tenia temblando de miedo?
-Debo saber Naruto...-le pidió ella, mordiendose el labio. Naruto la vio con los ojos llorosos, negando con la cabeza y rompiendose a llorar como nunca lo había visto, vencido.
El momento habia llegado, pensó. Hinata se alejaría de él por siempre.
Hinata tragó saliva y se dirigió a Sasuke.
-Dime...-le imploró.
Sasuke se sintió mal, no encontrando su voz. A él mis dolia le decía decir aquello. Aunque no lo desmostrase, estaba devastado, sumamente herido.
-De todas las mujeres que pudo tener...Por Dios Hinata-la voz se le escuchaba apretada, como tratando de evitar que se rompiese a toda costa. -Sakura y Naruto...e-ellos...-le tembló la voz y Hinata notó que no estaba seguro de terminar aquella oración.
Pero no era necesario. No le fue dificil suponer de que se trataba. Lo supo al verlo a los ojos.
¿Que mas podría ser?
No, no quería creerlo, negó con la cabeza y se llevo la mano a su cien, incredula, Sasuke vio su gesto y asintió, como confirmandole sus mayores miedos.
-No...d-debe ser una broma...-el aire se le escapo y pensó que hiperventilaria.
Naruto sintió pena y asco. Listo. Hinata lo sabía. Era peor que en sus pesadillas. Se sentía mil veces peor.
Se acercó a ella, desesperado. Pero ella solo miraba el suela, sumida en sus pensamientos. Totalmente en shock, sin moverse.
-Hinata-la tomó de los hombros y tuvo que agitarla un par de veces para que pudiese captar su atención y lo viese a los ojos.
-S-Sakura?...Mi amiga?-logró balbucear viendolo con una expresión que jamás esperó, era como si ella estuviese tratando de reconocer quién era. Totalmente incredula, decepcionada.
-E-eso no significo nada!-gritó con la voz rota-F-fue un error, solo era yo siendo estúpido!
-¿C-comó...p-p-po-porqué?!-le cuestionó con los ojos llenos de lagrimas y la voz tan rota que Naruto deseo matarse así mismo.
-Y-yo...-sus pies le fallaron y cayó al suelo, de rodillas- N-no lo sé...-tomó aire por la boca, sintiendo que se ahogaría por tanta opresión en su pecho. -Y-yo...en esos momentos...-vio el suelo fijamente, con los ojos vacíos, destrozado-...Yo...t-tomé...no era yo mismo...no estaba en mis sentidos...e-en esos momentos s-solo pensé en...pensé...
-Que pensaste?-le cuestionó ella con voz aguda, rogandole una explicación que tuviese sentido.
Pero sabía que no había justificanción alguna.
-Estupidamente pensé...pensé en satisfacer mi sueño frustrado de la secundaria...-no se atrevió a verla, sentía asco de si mismo. Escondió su rostro entre sus manos, llorando como un niño pequeño, balbuceando "lo siento" una y otra vez.
Para Hinata el tiempo se detuvo y sintió que todos sus sentidos se apagaron. No escuchaba nada, y veía borroso, sentía que la cabeza le explotaría.
Esas palabras se repetían una y otra vez en su mente...
"Sueño frustrado de la secundaria?"
Rió, asustando a Naruto e inclusive a Sasuke.
Rió porque le recordó a algo que Toneri le había dicho el día anterior:
"Es justo para ambos. Tú te vengas de tu esposo, encima te diviertes y yo cumplo mi sueño frustrado de la secundaria"
Rió porque no quería seguir llorando.
Era lo mismo, pensó. ¿Acaso el primer amor era inolvidable?
Entonces todas aquellas inseguridades que en su adolescencia vivió volvieron con mayor fuerza, como nunca antes. Jamás pensó que volvería a competir con Sakura por el corazón de Naruto. Hacía unos segundos aquello solo era un capítulo cerrado de su vida.
Vaya estúpida fue. Era evidente que Sakura siempre sería la mujer que Naruto nunca pudo tener. El amor al que tuvo que renunciar.
Pero, vaya...al final cumplió con su capricho, se la había llevado a la cama.
Le dolía, como nada nunca antes vivido.
Esto ya no era una simple revolcada con una mujer de la que ni siquiera recordaría su nombre. Esto era más allá...habían sentimientos de por medio.
Sentía como si fuese la primera vez que la engañara. Las otras veces su cuerpo la traicionó, pero está vez...la había engañado de corazón.
Se atrevió a verlo a los ojos...viéndolo como un extraño, no reconocía a la persona que más amaba en este mundo.
Antes había pensado que era la única con la que él había dormido por amor. Ahora ya no era así.
¿Cuales era los verdaderos sentimientos que tenía por ella?
Le dolía demasiado...tanto que deseaba morir. El aire se le escapaba de los pulmones y sentía todo su cuerpo helado, muerto...
Ae dio un golpe mental.
Bloquearia sus sentimientos.
No quería sentir nada. No quería llorar.
Pensaría con la cabeza fría. No más aquella Hinata que se desborda de sentimientos.
-Voy a salir un rato.
-Hinata por favor-le imploró entre lagrimas, tomándola del brazo.
Hinata se giró hacia él y le sonrió, ante la incredulidad de Sasuke y el mismo Naruto.
-No llores cariño, no te pediré el divorcio, lo prometo-Extendió su mano para acariciarle la mejilla. -Solo saldré un momento, volveré, lo prometo.
Se escuchó la risa de Sasuke tras de ellos.
-¿Qué? ¿Lo perdonarás?-le preguntó entre incrédulo y molesto.
-Si, ¿No lo he hecho siempre? Es solo otro error, no lo volverá a hacer, estoy segura de ello- le sonrió, y antes de que él pudiese encontrar su voz y decir algo, salió del apartamento.
Una vez afuera, Hinata solo observó la oscuridad de la noche y pensó.
Pensó.
Quizás por horas, o minutos, no sabría decirlo.
Vaya, pensó, Naruto ni siquiera se molestó en seguirla, probablemente cantando victoria.
Eso solo le dio la respuesta que necesitaba. Lo haría.
A diablo todo. Lo haría.
Decidió que esta vez no lloraría. No permitiría que la hiriera.
Si él se divertía...¿Porqué ella no podía?
Tomó su celular, buscando entre sus contactos ese nombre.
Según recordaba él le había dado su número, ¿Quién diría que ella sería quién le contactaría primero?
Le escribió un simple mensaje. No importaba si no llegaba, encontraría a alguien más, o eso esperaba.
-¿Que haces a estas horas de la noche? ¡Pescarás un resfriado!-le cuestionó Kiba al salir de su apartamento, escandalizado, tratando de esconder el cigarrillo que tenía en la mano, probablemente sintiéndose pillado. Hinata ya le había dicho que no le gustaba que fumara en el balcón. Pero bueno, Hinata pensó que estaba destinada a que todos los hombres hicieron oídos sordos a ella.
-Saldré.
Observó como la acompañante de Kiba, la persona más chismosa del edificio, Tayuya la miraba con curiosidad, probablemente ya esperando contárselo a todo el vecindario.
-¿A estás horas?-Kiba observó su reloj, alzando una ceja al notar que eran las 9 pm.
Hinata sonrió.
-Si. Es justo la hora perfecta.
Su amigo frunció el ceño.
-¿La hora perfecta para comprar pañales?
Ella decidió darse a explicar bien, observando con deleite como Tayuya temblaba de la emoción ante un buen chisme.
Perfecto, pensó.
-Te equivocas. La hora perfecta para dormir con otro hombre-le cerró un ojo y ahora se dirigió a Tayuya-Por favor, no le digan a Naruto.
