Hola a todos! He aquí un nuevo capítulo en que he dejado sangre, sudor y lágrimas, y eso es porque cuando salió el capítulo de Backwarder apareció un dato que hizo que reescribiera casi todo el capítulo. Este iba a ser el seis, PERO YA NO IMPORTA! Estoy muy orgullosa de esto y sin más qué decir aparte de créditos a Thomas Astruc y compañía… COMENZAMOS!

….

Capítulo 7.

Harceleur.

La campana del instituto sonó dando por finalizadas las clases. Marinette estaba hablando con Juliet y Ondine y las tres chicas rieron sobre algo que comentaban. Adrien observaba embobado a Marinette que parecía tener un aura brillante rosada a su alrededor, algo que había notado antes alrededor de ella pero que ahora veía como un aura mística que delataba su cándida presencia. Volvió a suspirar profundo.

-Marinette es tan bonita.

-¿Y apenas le prestas atención?- preguntó Nino que ya estaba listo para irse.- Creo que el que ella ya no estuviese en el grupo hizo bien.

-Oh, Nino, no lo digas así.- le reprochó Adrien.- Suena como si te alegraras que Marinette ya no estuviera con nosotros.

-Lo siento, me refiero a que te fijas en ella ahora que ya no está detrás de ti, no me siento feliz de que Marinette ya no nos hable tanto como antes.

-Si solo te sentases a comer con nosotros más seguido, te aseguro que ella te hablaría más.

-¿Y arriesgarme a que Alya me arranque la cabeza? Ni de broma. ¿Has vistos a las chicas últimamente? Parecen un equipo asesino ninja cada vez que escuchan de Marinette.- Adrien rodó los ojos, aunque era cierto que las chicas del salón parecían mucho más irascibles cuando se trataba de Marinette, hablando mal de ella cuando Lila se quejaba, se hacía la víctima o mandaba indirectas sutiles.

-Como sea...- Adrien vio al grupo de chicas de su salón pasar muy cerca de Marinette y estas ni le dirigieron la mirada en una clara señal de desprecio.- Lila aún sigue metiendo cizaña...- murmuró para sí y Nino sin escucharle le dio una palmada en el hombro.

-Bueno, galán. Te deseo suerte. Marinette es una chica linda.

-Gracias Nino.- se despidió de su amigo y Adrien tomó aire e hinchó el pecho decidido a invitar a Marinette a salir. Plagg se asomó un poco en la chaqueta.

-¡Miau! Conozco esa mirada. ¿Vas a invitarla a tomar algo, galán?

-Por supuesto. Quiero que Marinette se enamore de mis dos personalidades. Tanto como Adrien y Chat Noir.

-Ya quiero ver esto. Siendo que como Adrien la has mandado a la zona de amigos más veces que Hawk Moth ha mandado akumas y como Chat Noir la has rechazado frente a sus padres, será entretenido verte en acción.- rió y Adrien molesto escondió a Plagg que le volvía a recordar sus errores. Y al kwami no le faltaba razón, pero quería que Marinette le quisiera, que no se pusiera nerviosa con él como Adrien y que Chat Noir tenga de nuevo su favor.

Cuando al fin sus amigas la despidieron en la entrada, Adrien la llamó.

-Marinette.- ella se giró y Adrien disfrutó de ver el movimiento de sus coletas al moverse, eran tan linda...

-Ho-Hola Adrien. ¿Cómo estás?

-Bien. ¿Te…Te fue bien en clases?

-¡Sí! Claro, todo... todo muy tranquilo.

-Apuesto que sin Lila, ni Chloe debe ser el paraíso.

-La verdad es que sí. Incluso Aurore es una buena chica. Escuché que Chloe ha estado de mal humor...

-Ni lo digas. No le gustó que alguien más fuese la heroína abeja. Incluso ha dicho que hará una liga Anti-Chat Noir.

-Oh, cielos.- ella ocultó su rostro entre sus manos.

-Sí.- Adrien ocultaba lo divertido de la situación, si Chloe supiera que él era Chat Noir seguro gritaría hasta escucharse al espacio.- Ojala no haga nada drástico como que el alcalde expulse a Chat Noir de Paris.

-¡No lo haría! Ladybug no lo permitiría.- dijo con tanta resolución que lo conmovió.

-Marinette, quería decirte algo, bueno, no decirte sino que... verás…- ¿desde cuándo los ojos de Marinette lo ponían tan nervioso? Tan azules, limpios, brillantes… ¿estaba hablando de sus ojojs o de sus dientes? Aunque tenía también una sonrisa de ensueño…

-¿Adrien?- Adrien dio un respingo, ¿se había quedado atontado?

-Eh, sí. ¿Qué decías?

-Eras tu quien quería decirme algo.

-¿Yo? Oh, claro. Verás quería saber si...- una melodía rompe el momento, era la misma que Luka había hecho para Marinette y venia del teléfono de esta.

-Disculpa, Adrien.

-No pasa nada...- se maldijo por no ser más rápido.

-¿Diga?

-Hola, Marimanette. ¿Cómo estás?

-Luka. Bien ¿y tú?- Adrien dio un respingo al escuchar el nombre del chico.

-Perfectamente. Justo iba a pasar por la panadería. Quería saber si gustabas ir a una cafetería cercana.

-Claro, ¿dónde estás?- Adrien intentó estirarse lo más discreto posible pero no podía escuchar nada, odiaba no tener sus orejas de gato.

-Ya cerca, creo que ya estoy llegando. Y ahora… gírate.- Marinette dio un respingo al escuchar a Luka detrás de ella.

-¡Luka!- hasta Adrien se impresionó, no lo había escuchado venir.

-Siento haberte asustado. Hola Adrien.

-Hola, Luka. Juleka se fue hace un momento.

-Lo sé. Vine a ver a Marinette.- Adrien se tensó.

-¿De veras?

-Claro. Vine a invitarla a tomar algo, si gustas puedes venir.

-Me...

-¡Adrien!- Adrien cerró la boca al ver a Kagami con su bolso con el equipo de esgrima.- ¿Qué haces aquí? Las clases de esgrima comenzaran pronto.

-Eh, claro. Las clases de esgrima.- la joven entrecerró sus ojos ignorando la compañía de Adrien.

-Te espero adentro. No tardes.- Kagami entró con la barbilla en alto.

-Parece que estás ocupado.- dijo Luka sin malicia alguna.- Bueno, será a la próxima, Adrien.

-Por supuesto, para la próxima.- se sintió un tonto de repetir lo mismo y hasta Plagg se palmeó la frente.

-Nos vemos Adrien.- se despidió Marinette y Adrien suspiró.

-Te la roban, chico.- se burló Plagg y Adrien gruñó a lo bajo.

-Ni una palabra...- Plagg solo se rió a lo bajo de Adrien, aquello lo volvería loco. Y no se equivocó.

En clase de esgrima Adrien no paraba de mover su pie ansioso e impaciente para tomar su turno y acabar con eso. Pero en su mente se imaginaba tantos escenarios como pequeñas caricaturas, como Luka y Marinette de la mano, Luka y Marinette comiendo helado, Luka y Marinette bebiendo de una misma malteada con dos pajillas, Luka declarándose y los dos corriendo a una iglesia a casarse...

-¡Adrien!- el grito de Kagami lo hizo regresar a la realidad.

-¿Qué? Lo siento Kagami. ¿Me decías algo?

-¿Qué te pasa? Estas demasiado distraído.

-E-Es que yo... no me siento bien del estómago, Creo que algo que comí me hizo mal. Con permiso.- Adrien se fue corriendo pero Kagami entrecerró sus ojos viéndole partir.

Adrien había pasado por Plagg a los casilleros interrumpido su siesta y luego fue al baño.

-Caray, ¿cuál es la urgencia?

-Plagg, necesito ver que están haciendo Marinette y Luka.

-Oh, cielos. Te mueres de celos, chico.- sonrió amplio el kwami.- Pero usar tus poderes para espiar a tu chica no me parece bien. Mi azuquita me mataría si se enterase que te permito hacer esto.

-Un trozo extra durante lo que resta de la semana.

-¡Hecho!- un brillo verde se vio por la ventana del baño y luego Chat Noir salió velozmente de ahí.

Marinette y Luka estaban en un café al aire libre. Chat los encontró charlando y Marinette riendo.

-Y luego de eso Juleka se puso como loca. Pero te lo juro, nunca pensé que el cabello de Juleka terminara así. Era la primera vez que hacia mechas tan largas.

-Es tierno. Aunque eso explica porque hubo un tiempo en que la vi con el cabello recogido en una trenza, le quedaba bien.- Luka le sonrió a Marinette.

-¿Cómo van las cosas en tu escuela?

-Bueno, los de mi nuevo grupo son geniales. Me ayudan mucho y son muy buenos conmigo.

-¿Y de tu antigua clase?- Luka vio a Marinette bajar los hombros.

-No muy bien. No me hablan, me ignoran o hablan de mí a mis espaldas. Pero también los ignoro aunque es triste... Después de todo lo que he pasado con ellos, aún siento cierta tristeza y nostalgia. Es increíble que la cosas terminasen así.- Luka se veía muy apenado.

-Lamento mucho la actitud de mi hermana. La verdad es que no conocía esa faceta suya.

-No importa. Al menos no estoy sola, tengo nuevos amigos y Adrien está conmigo, me apoya mucho.

-Es bueno saberlo. Y recuerda que yo también estoy de tu lado, pase lo que pase...- dijo tomando su mano y ganándose un sonrojo de parte de Marinette.

-Gracias, Luka.

Chat gruñó desde su posición. Y quizás fue algo infantil pero un poste que sostenía las luces decorativas del lugar se destruyó y las luces de adorno cayeron alrededor de los comensales y algunas mesas, separando con ello las manos de Luka y Marinette.

-Qué raro...- dijo Luka mirando alrededor. Los dueños del café se estaban disculpando con sus clientes recogiendo las luces. Marinette miró alrededor y casi podía jurar que por un segundo, creyó ver algo parecido a la cola de Chat Noir por encima de ellos...

Adrien salió del baño caminando para dejar a Plagg en los casilleros.

-Come y descansa Plagg.

-Por supuesto que lo haré. Mira que usar el Cataclysm para eso.

-No me regañes por favor.- Plagg sonrió al tener su queso.

-Bueno, pero deberías controlarte. Sino esa chiquilla pensará que algo raro te pasa si te pones tan territorial como un gato.- Adrien hizo un mohín y negó con la cabeza.

-Tienes razón, solo que verla con Luka…

-Ya, te entiendo. Solo que la próxima vez no seas tan obvio.- Adrien sonrió y casi cerró la puerta del casillero.

-Te veo luego.- Adrien cerró el casillero antes de seguir escuchando a su kwami. Y apenas salió se topó con una molesta Kagami.

-¿Dónde estabas?

-Pues... después de ir al baño no me sentía bien así que... fui a tomar algo de aire.

-¿En serio? ¿Por qué será que no te creo?

-Eh, bueno, yo…

-¡Adrien!~- al girarse vieron a Lila que estaba a un par de pasos de ellos y Kagami sintió la tensión en Adrien.

-Lila, ¿qué haces aquí?

-Te he estado buscando para hablar.

-Lo siento, pero estoy en clases de esgrima. Será otra ocasión.- Kagami vio sorprendida a Adrien, nunca creyó que el chico amable se negase a hablar con una chica.

-Es importante, Adrien. Sabes que quiero estar bien contigo. Somos amigos, ¿no?- Adrien no contestó, no quería decir nada grosero y mucho menos frente a Kagami.

-Lo siento, vuelvo a clase. Vamos, Kagami.- Adrien se adelantó y Lila se acercó a Kagami con una gran sonrisa en su rostro.

-¿Tu eres Kagami Tsurugi? He escuchado mucho de ti.

-Gracias. Y tú eres...

-Lila Rossi. Amiga de Adrien o bueno... lo era. Hemos tenido problemas por culpa de alguien.- dijo bajando la mirada con expresión dolida.

-¿En serio? ¿Quién?

-Se llama Marinette. Ella le ha hablado muy mal de mí. No tengo idea porque me odia pero Adrien piensa tan mal de mí ahora... He intentado arreglar nuestra amistad pero parece inútil.- Kagami observó a Lila y frunció el ceño.

-Eso es horrible y poco honorable. Pero, ¿por qué me dices esto?- preguntó arqueando una ceja.

-Oh, siento si te molesté. Pero sabes, si eres amiga de Adrien ¿podrías ayudarme? Adrien ya no habla conmigo pero hablaba mucho de ti teniéndote en muy alta estima.

-¿En serio?- preguntó evitando sonrojarse. Lila asintió.

-Claro, no dejaba de hablar de ti y lo buena que eres. Me gustaría poder hablar con Adrien a solas y arreglar todo, es lo único que quiero.- Kagami no dijo nada pero Lila se veía tan triste y lo que decía de Marinette, bien que la chica no era santa de su devoción pero saber que le hizo esas cosas...

Cuando regresó al entrenamiento, se sentó a lado de Adrien.

-¿Todo bien?- preguntó el rubio y Kagami asintió.

-Sí. Todo bien. Oye, ¿te gustaría ir a mi casa?- esa invitación lo tomó por sorpresa.

-¿A tu casa?

-Sí. Para practicar. Y mi madre y abuelo me han insistido mucho en que quieren que les visites, principalmente mi abuelo que aún no te conoce.

-Claro. ¿Crees que pueda invitar a más amigos?

-No veo el problema, yo también invitaré a alguien.

-Entonces todo arreglado.- contestó Adrien formando un plan infalible en su cabeza...

Marinette caminaba de regreso con Luka, a su hogar, riendo y hablando cuando recibe un mensaje.

-Es de Adrien.

-¿Qué dice?

-Me está invitando a ir con él mañana a... ¡¿la casa de Kagami?!- exclamó incrédula y Luka arqueó la ceja.

-¿Todo bien?

-E-Es que Kagami es... la reina del hielo. Siempre es muy fría y directa y no le caigo muy bien...- respondió con un ligero puchero.

-Puedes negarte.

-No puedo. Si Adrien necesita... apoyo, de nuevo. Como amiga debo ayudarle. Pero no sabía que iba de nuevo tras de ella...- dijo con tristeza y Luka vio de reojo el mensaje.

-Ahí dice que puedes llevar a un amigo si gustas. Con gusto iré contigo.

-¿En serio lo harás?- le preguntó viéndole con grandes ojos.

-Claro. Para mi será todo un placer, además las amigas de mi hermana van a ir mañana al barco y hace tiempo parecen más un aquelarre de brujas dando muy malas vibras.- Marinette rió. Luka era sumamente encantador y aunque hablaba de sus ex amigas ella se abstuvo de defenderlas como otras veces.

-Muchas gracias, Luka. Eres tan gentil…

Llegó el otro día y Kagami tuvo que parpadear un par de veces para ver que Adrien no venía solo. Sino que Marinette y el mismo chico con el que estaba en aquel día de patinaje estaba con ella. Intentó no poner su peor cara.

-Ahora veo a lo que te referías a invitar a más amigos.

-Sí, bueno, la última vez nos divertimos mucho.- contestó Adrien rascándose detrás de la nuca.

-Ho-Hola Kagami.- saludó Marinette nerviosa.

-Marinette.- Marinette casi podía sentir el frío ártico.

-C-Creo que no he presentado a Luka como debería. La última vez ni siquiera se hablaron.

-Porque cada quien estaba en su respectiva cita. Pero es mejor tarde que nunca. Mi nombre es Kagami Tsurugi.

-Luka Couffaine.- se tomaron de las manos y Luka se sorprendió de su fuerza.

-Vaya. Tienes una mano fuerte. Marinette me dijo que eras esgrimista.

-Gracias. Si gustan pasar, tengo otro invitado que llegó justo antes que ustedes.

Al cruzar las rejas de la mansión, parecía como si se hubiesen trasladado a otro país. Había arboles de cerezo, un estanque con peces koi y bambú. La mansión estilo europeo parecía quedar en segundo plano. Adrien se acercó un poco a Marinette.

-Veo que invitaste a Luka. ¿Y qué paso con tus otros amigos?

-Oh, bueno, tenían planes para ir a la piscina, se suponía que íbamos a ir, digo, pero tu invitación fue primero así qué….

-Oh, cielos. Lamento haber cambiado tus planes de último minuto.

-No pasa nada. Como dije tú me invitaste primero y-y-y me gusta mucho contigo estar, digo, estar contigo.

-A mí también me gusta mucho estar contigo.- los dos estaban un poco sonrojados, pero al abrir la puerta de la mansión, ambos quedaron pálidos.

-Hola, Adrien.

-/¿Lila?/- preguntaron a la vez y la italiana se echó a los brazos de Adrien.

-Oh, Adrien. Me alegra tanto que vinieras. Hola Marinette, me da mucho gusto verte también.

-¿Qué haces aquí?- preguntó Marinette molesta y Lila le sonrió.

-Fui invitada. Kagami me invitó.

-¿Kagami?- Adrien miró a su amiga, desconcertado pero Kagami se cruzó de brazos.

-Me dijo que era amiga tuya. Por eso la invité así como invitaste a tus amigos.- recalcó lo último un poco molesta.

-Auch.- se le salió a Luka y Kagami le miró severa.

-¿Que fue eso?

-Lo siento. No me fue nada. Tienes una bonita casa.

-Les mostraré la casa en estos momentos y por favor, no toquen nada.- dijo con claro énfasis en la última oración y mirando a Marinette severa. Esta tragó duro.- Síganme...

Al avanzar Luka le susurró a Marinette.

-Esa chica Lila, ¿no es aquella que dijo sobre empujarte?

-La misma. No sé qué hace aquí.

-Algo me dice que no es por aprender cultura japonesa.- dijo viendo como la morena se pegaba lo más posible a Adrien que parecía demasiado incómodo.

El lugar casi parecía un museo y Marinette mantuvo sus manos juntas para que Kagami se convenciera que no iba a tocar nada, aunque Luka y Adrien se quedaron por un momento admirando una espada con grabado de dragón.

-/Genial/.- dijeron Luka y Adrien a la vez.

Lila parecía la menos interesada en el silencioso recorrido. Y solo le dio una mirada burlona a Marinette cuando se afianzó más del brazo de Adrien. Marinette rechinó los dientes pero se obligó a calmarse.

-Este es el dojo de mi familia.- dijo Kagami abriendo la puerta corrediza y vieron sorprendidos como una espada cortaba de un tajo varios gruesos troncos de madera. La persona con la espada era ya un hombre mayor, vestido con ropas tradiciones y cabello largo y suelto que con toda la solemnidad guardó la peligrosa espada. Era como ver a un samurái de verdad.- Abuelo.- el hombre mayor se giró a ver a los invitados.

-Kagami...- este se acercó pero tropezó con uno de los troncos cortados y Marinette y Adrien fueron los primeros en reaccionar impidiendo que cayera aunque solo hubiese trastabillado.

-¿Esta bien?- preguntó Adrien y el hombre les sonrió.

-Son muy amables. ¿Amigos tuyos, Kagami?

-La mayoría.- contestó mirando a Marinette y a Luka.

-Disculpen a mi nieta. Es brutalmente honesta cuando no debe hacerlo.- Kagami no se inmutó y el hombre mayor vio a Adrien.

-Tú debes de ser Adrien, ¿no es verdad? Mi nieta habla mucho de ti y tu habilidad en esgrima.

-Eh, sí. Un placer señor.

-Un muchacho correcto, Kagami no deja de decir, Adrien esto, Adrien lo otro, a veces parece un disco rayado.- Kagami tosió para llamar la atención a su abuelo y que no se notase el claro sonrojo que aparecía en su rostro.

-Les estaba mostrando la casa abuelo. No sabía que estabas usando el dojo.

-Ya he terminado.- dijo con gesto despreocupado y Marinette pensó que ese hombre era mucho más agradable que su nieta.- ¿Van a ocupar el dojo?- Kagami pareció pensarlo un poco.

-Un duelo no estaría de más.- a Adrien le fue imposible negarse ante la mirada de su amiga.

-Claro, ¿por qué no?- Kagami sonrió a Adrien y Marinette miró preocupada a este.

Pronto Kagami y Adrien estaban frente a frente con el equipo de esgrima. Los demás estaban sentados en el suelo aunque Lila hizo una mueca al hacerlo revisando el piso por alguna mota de polvo, cosa que Marinette vio con malos ojos.

-Muy bien. Yo seré el juez a menos que deseen que alguien más lo sea.- propuso el mayor y Kagami negó de inmediato.

-No veo inconveniente. Prefiero que seas tú. Hay ALGUNOS que no tienen la mejor vista o juicio.- soltó mirando de forma severa a Marinette que se encogió en su sitio y Lila sonrió al notar el desprecio que Kagami le tenía.

-Bien. Entonces, listos...- los dos se pusieron en posición.- ¡Comiencen!

Kagami fue feroz contra Adrien que defendió y atacó con igual fuerza. Marinette y Luka estaban impresionados por la pelea.

-Wow, Adrien es muy bueno.- dijo Luka y Marinette asintió.

-Es obvio que con Kagami como compañera de prácticas ha mejorado bastante.

-Obviamente.- soltó Lila con arrogancia.- Mi Adrien es alguien impresionante.

-Tu Adrien... Claro, Lila. Como digas.- dijo Marinette restándole importancia y haciendo que Lila quisiera fulminarla con la mirada. Al final los dos contendientes se tocaron con la espada y el mayor anunció al ganador.

-¡Fue empate!- los dos chicos se dieron la mano.

-Buena pelea Kagami.

-Nada mal, Adrien.- unos aplausos se escucharon en la entrada y al girar vieron a una hermosa mujer que tenía una espada de madera apoyada en su pierna y de gafas oscuras.

-Muy impresionante Adrien, mantienes un buen ritmo en combate.- Adrien sonrió nervioso.

-G-Gracias madame Tsurugi.

-Madre, no sabía que llegarías tan temprano.

-La reunión se canceló. ¿Y quiénes son tus otros invitados, Kagami?- preguntó la mujer.

-Ellos son Lila, Luka y Marinette.

-¿Marinette? Ah, ya recuerdo, la chica que dio el fallo en tu contra.- Marinette quiso esconderse bajo una piedra pero Adrien intervino de inmediato.

-Ese día era su primera clase de esgrima. Fue un simple error.- Marinette miró nerviosa a la mujer que tenía la misma aura gélida que su hija.

-L-Le juro que yo no quería... pero creí que Adrien...- se esperaba que le regañaran y hasta Lila sonreía de anticipación. Pero el regaño no vino.

-Al contrario, te agradezco por eso. Después de todo, un poco de humildad no viene a mal cuando se trata de mi hija.- todos se sorprendieron y la mujer giró su cabeza en dirección a su hija.

-Y necesitas mejorar tu defensa Kagami, pude escuchar que tus movimientos aún están faltos de consistencia.- la chica asintió aunque de mala gana.

-Entendido, madre.

-La merienda está lista. Síganme por favor.- dijo la mujer tomando su espada y usarlo como bastón guía, cosa que impresionó a algunas, pero Marinette se había congelado en su sitio y Luka fue quien la guió tomándola de los hombros.

-Vamos, Marinette...

-Sentí que buscó a través de mi alma...

-Y apuesto que vio algo hermoso.- ese comentario la hizo sonrojar y Adrien quiso intervenir pero Lila le sujetó del brazo rezagándoles de los demás.

-Adrien, tenemos que hablar.

-¿Qué quieres, Lila? ¿Por qué has mentido a Kagami de que eras mi amiga?

-Pues porque lo soy. Pero bien podemos ser algo mas.- insinuó moviendo sus pestañas. Adrien molesto se apartó de ella con todo el tacto posible.

-Lo siento, Lila. Pero no puedo ser amigo de alguien que miente y hace mal a otros.

-¡Adrien! No te entiendo...

-Conmigo no funciona eso, Lila.- se cruzó de brazos y luego la vio con lástima.- Dime, ¿qué ganas con mentir? Al final de todo, la verdad siempre sale a luz y terminarás pagando las consecuencias de todas tus mentiras. No me gusta que me mientan. No me gusta la gente como tú.- Lila apretó los dientes y le hizo a un lado empujándole con brusquedad, Adrien retrocedió unos pasos.

-Eres un pobre tonto, Adrien. Te estoy dando la oportunidad de tu vida y te atreves a ofenderme.

-No lo he hecho, intento prevenirte de lo que podría pasarte si sigues así...

-Ya cállate. Te daré oportunidad de reflexionar, Adrien. Y si no, prepárate para las consecuencias porque llegaré hasta el final.- Lila se fue furiosa y Plagg se asomó un poco.

-Esa chica tiene un grave problema...

-Solo espero que esto no empeore las cosas.

-¿Que podría hacer? ¿Volver a akumatizarse por cuarta vez?- Adrien no lo sabía pero esperaba que no fuese así...

El elegante comedor era de estilo occidental. Por un momento creyeron que iban a sentarse en el suelo y comer, cosa que les hubiese gustado a Adrien, Luka y Marinette al estar tan adentrados en un lugar tan tradicional, Lila se sentó sin vacilación alguna.

-¿Hace cuánto practicas esgrima, jovencito?- preguntó el abuelo de Kagami muy interesado.

-Varios años, señor. Mi padre dice que la esgrima es un deporte de disciplina y control.

-Muy cierto.- contestó esta vez la señora Tsurugi.- En realidad en nuestro dojo tenemos un lienzo con aquellas mismas palabras: Disciplina, Control y Centro.

-¿Centro?- preguntó Marinette curiosa y Kagami respondió.

-Quiere decir centrarse en su objetivo y no dudar ni un poco.- de alguna forma, Marinette sintió como si Kagami la hubiese regañado.

-Creo que difiero en esa última.- dijo Luka llamando la atención de algunos.- Dudar es algo que a todo mundo le pasa. El cómo traspasar esa duda es lo importante. No el no dudar.

-Ya veo.- dijo Adrien pensativo.- Seria algo así como si dijeses que el valor es la ausencia de miedo cuando es en realidad el cómo sobreponerse a ese miedo.

-Exacto.- el anciano sonrió complacido.

-Me gusta tu forma de pensar, muchacho. ¿Practicas algún deporte?

-Eh... no, estoy enfocado en la música, señor.

-¿En serio? Porque tienes unas manos dignas de un buen espadachín.

-Padre.

-Abuelo.- las dos mujeres llamaron la atención de este al mismo tiempo que solo alzó los hombros.

-Solo conozco a los amigos de mi nieta. Ya que solo nos habla de Adrien.- Marinette casi se atraganta y tenía una cara de querer gritar que fuese lo que fuese lo que pensara Kagami no podía ser. Adrien solo rió.

-Somos buenos amigos. Y Kagami es una sorprendente rival. Le aprecio mucho como compañera.- Marinette sintió que podía respirar, Kagami desvió la mirada un poco herida sin que nadie lo notara. En cambio Lila, al ver a Marinette y Adrien, una sonrisa maliciosa apareció en su rostro.

-Qué envidia. A mí la esgrima no se me daría. Pero escuche que Marinette hizo las pruebas para entrar al equipo, ¿por qué no entraste, Marinette?

-Eh... bueno, había gente que era mejor que yo y no tenían muchas plazas.- contestó sin saber qué pretendía Lila.

-Es una lástima, seguro que eres muy buena y hubieses quedado de no ser porque la última plaza se ocupó.- eso llamó la atención de Kagami que se giró y vio a Marinette.

-¿No entraste porque yo te quite la plaza?

-¿Qué? N-No, para nada, no fue así. Solo hice las pruebas porque... me interesaba un poco, solo soy una principiante.

-¿Y qué tal si prueban si pudiste haber entrado o no?- sugirió Lila y Kagami se levantó viendo a Marinette.

-Me parece buena idea. Te reto a un duelo.

-¿Q-Qué? Pero yo...- Kagami se inclinó hacia ella amenazante y susurró.

-Y vamos a ver quién es mejor para Adrien.- Marinette se puso pálida pero no pudo responder, hasta que se levantó con igual decisión ante el reto.

-Acepto.

El dojo ya estaba listo y el lienzo, que no habían notado en la primera visita, estaba orgulloso colgado en la pared.

Luka vio como como este tenía ciertos puntos en el lienzo.

-Interesante. ¿Esto es braille?- preguntó muy interesado y la señora Tsurugi asiente estando a lado de Luka.

-Fui de ciega de nacimiento pero eso no me detuvo en lograr mis objetivos. Mi padre mandó a rediseñar el lienzo para que yo recordara los preceptos aprendidos por él y mi abuelo. Es muy importante para mí.

-Es admirable.- por primera vez la señora Tsurugi sonrió.- Es hora de sentarnos, ya va a comenzar el combate.

Marinette tenía un peto, guantes y casco para protegerse. Adrien le daba consejos al ver a Kagami lista y mucho más seria de como cuando pelearon.

-Ten cuidado, Marinette. ¿Recuerdas un poco de lo que aprendiste en esa lección?

-A-Algo...- Adrien verificó que el peto estuviese bien y le dio el casco.

-Te deseo suerte, aunque no creo que Kagami sea tan dura.- le guiñó el ojo y ella asintió embobada con su sonrisa.

-¿Lista?- Kagami la sacó de su ensoñación y se puso el casco.

-L-Lista.- el abuelo de nuevo servía como árbitro. Las dos se pusieron en posición.

-¡Comiencen!- Kagami le atacó son piedad, Marinette retrocedió sorprendida cubriendo pero Kagami golpeó con su espada a Marinette en el pecho y ella cayó de sentón al suelo.

-Kagami gana el primer encuentro.

-/¡Marinette!/- Adrien y Luka se habían preocupado pero Marinette se levantó antes de que ellos fuesen a ayudarla. Lila escondió una risa entre dientes y eso molestó a Marinette.

-¿Estás bien?- preguntó el anciano y Marinette asintió.

-Una vez más.- le retó Kagami y Marinette asintió.

De nuevo comenzaron. Esta vez Marinette defendió mejor e incluso lanzó una estocada pero Kagami la esquivó y volvió a tocar en el pecho.

-Punto para Kagami.- Marinette tropezó pero no cayó, estaba dispuesta a quitarse el casco y dejarlo a la paz.

-Esto es ridículo…

-Una más.- dijo Kagami en posición.

-Pero si ya ganaste los combates, no soy una experta espadachina como tú.- contestó Marinette.

-Una más, ¿o es que no puedes pelear por algo que quieres?- Marinette le miró molesta y volvió a ajustarse el casco. El abuelo las miró y dio la señal.

-¡Comiencen!- Kagami fue contra Marinette que esta vez atacó, pero Kagami sin dificultad alguna se quitó su ataque y al darle una estocada, Marinette casi tropieza pero logra esquivarla haciendo que en el movimiento su espada tocara a Kagami.

Adrien se quedó con la boca abierta. Fue un claro punto y Kagami quedó tan estupefacta como él.

-Punto para Marinette.- esas palabras hicieron reaccionar a Kagami que se quitó la espada de Marinette del pecho y fue contra ella sorprendiendo a todos por su agresividad. Marinette esquivaba los ataques, agachándose y haciéndose a un lado, asustada de ver que Kagami de verdad intentaba lastimarla, aquello ya no era un combate.

-¡Kagami!- Adrien quiso intervenir pero Marinette se agachó en el último ataque y la espada de Kagami rasgó el lienzo del dojo.

La señora Tsurugi se quedó sin aliento al escuchar el claro sonido del lienzo romperse y Kagami se detuvo al ver su error. Su madre se levantó y se dirigió hacia el lienzo. La joven se quitó el casco y vio a su madre tomar el lienzo rasgado.

-Madre, lo siento, yo...- la mujer respiró profundo para calmarse y su voz fue dura al responder.

-Un digno espadachín sabe aceptar una derrota, no pierde el control así por un miserable punto perdido ni toma ventaja de aquel que no tiene la preparación adecuada.- Kagami bajó la mirada avergonzada.- Con permiso. Lamento mucho tal espectáculo, jóvenes.- la mujer se fue de allí con el lienzo y cerró la puerta tras de ella. Kagami bajó la mirada avergonzada y Marinette sintió pena por ella…

Hawk Moth sonrió desde su guarida al encontrar a una nueva víctima.

-Un corazón roto por la falta de respeto y cortesía de tu propia sangre, qué triste.- la mariposa blanca se oscureció en su mano y el akuma salió volando a su objetivo...

En sus habitaciones, la señora Tsurugi pasaba sus dedos por el desgarrado lienzo, con una expresión triste. Más de repente algo capta su atención. Su espada se mueve hacia algo que siente que no es bienvenido allí. Mueve su espada con gran agilidad pero el akuma se movió y se posó en lienzo. La mujer movió su espada y al tocar el lienzo, el akuma al fin se fusionó. La marca de la mariposa apareció en el rostro de la mujer cuya expresión era de espanto.

-Harceleur, mi nombre es Hawk Moth.

-No...- la mujer se levantó tomándose la cabeza.- Vete. No voy a ser tu marioneta...

-No te pido que seas mi marioneta, tendrás voluntad para enseñar el código y valores que fueron destruidos frente a ti. ¿No te duele acaso que algo tan valioso fuese destruido?- la mujer peleó por unos segundos pero sus brazos cayeron flojos.- Te daré el poder necesario para corregir sus errores y a cambio solo pido los aretes y anillo y Ladybug y Chat Noir.

-Será un honor, Hawk Moth.- el misma oscuro la cubrió y su sombra podía verse algo moverse a su alrededor...

Los presentes estaban en una habitación tradicional tomando el té con una vista al hermoso jardín de los Tsurugi que incluso tenía un arroyo, estanque y un puente. Adrien puso su mano en el hombro de Kagami que se veía decaída.

-Fue un accidente, Kagami. No fue tu culpa.

-Por supuesto que no. Fue culpa de Marinette.- señaló Lila.- Sino se hubiera agachado no estarías lamentándote.- Adrien le fulminó con la mirada.

-No fue culpa de Marinette.- defendió Luka.- ¿Podría repararlo, señor?

-Se puede reparar. Ese lienzo lleva el precepto o lección que fue aprendido desde mi padre pasando por mí, mi hija y también mi nieta. A Kagami le tocaba poner el suyo pronto.

-Ya no será posible.- contestó cortante Kagami.- Fue… toda mi culpa. Nunca he perdido y que alguien como Marinette me tocara me sacó de quicio. Fui inmadura.

Marinette se sintió un poco ofendida por la forma en como lo dijo pero no se atrevió a pronunciar palabra. El abuelo le dio una taza de té a su nieta y capullo de flor cerrado en el fondo así como la de todos.

-El orgullo no conduce a nada, Kagami. Puedes ser la mejor pero nunca serás una gran espadachina sino aprendes a hacer de lado tu orgullo y mirar a un rival desde tu mismo nivel.- al ver la taza miraron asombrados como la flor empezaba a abrirse poco a poco por el calor del agua.- Así como este capullo de flor te falta abrirte para el mundo y a ti misma. Y cuando llegue el momento y con las personas adecuadas, te abrirás y mostraras una gran persona, estando lista para grandes cosas.

-Que hermoso.- dijo Marinette asombrada ante tal espectáculo, en cambio Lila rodó los ojos.

De repente, algo capta la atención del anciano, este se levanta a la defensiva y las puertas de papel fueron cortadas y cayeron segundos después.

-El orden y la disciplina son esenciales para ser un buen espadachín.- dijo una akuma vestida con un kimono purpura de flores negras que dejaba al descubierto sus hombros, tenía un sombrero que parecía de papel y que cubría sus ojos dejando solo ver sus labios rojos y su piel blanca como maquillaje, su cabello caía suelto bajo este. En su mano había una espada, una espada de papel que en poco se volvió un largo pergamino que se movía alrededor de ella y que tenía varios símbolos en braille

-¿Mamá?- Kagami no podía creer lo que veía y su abuelo impidió que avanzara hacia su madre sujetándola de los hombros.

-Soy Harceleur. Ustedes no saben lo que es disciplina y obediencia, así que les enseñaré el camino del guerrero, sino prepárense para ser mis presas.

-¿Traducción?- preguntó Luka y el abuelo responde.

-Que es mejor correr.- la akuma tocó uno de los símbolos brailles y este brilló en un kanji el papiro se dobló como un origen hasta parecer una grulla.

-¡Ve a por ellos!- el origami emitió un chillido y fue contra ellos.

-¡Corran!- todos obedecieron al abuelo de Kagami que interpuso la mesa en la entrada pero el origami se dobló sobre sí mismo pasando sin problema y yendo tras los jóvenes.

-¡Por aquí!- gritó Kagami señalando un pasillo, Lila miró atrás viendo la grulla que con sus alas cortaba todo a su paso, luego fijó su vista en Marinette que sintió como algo la hizo tropezar, cayendo y llevándose a Kagami con ella.

Las dos chicas apenas tuvieron tiempo de recuperarse de la caída cuando la grulla las acorraló. Una espada detuvo el pico del origami antes de lastimarlas y el señor Tsurugi impuso su fuerza viéndose como un auténtico samurái.

-Corran, rápido.- las dos chicas se levantaron y desaparecieron por otro pasillo.

Harceleur llegó y por medio del sonido escuchó a sus presas irse.

-Solo evitan lo inevitable, las encontraré muy pronto.

Se acercó a la grulla y en la espalda de esta había otro símbolo braille que tocó y se iluminó otro kanji. La grulla desapareció y en su lugar y como si fuera papel triturado en finas líneas, fue contra el hombre que no pudo defenderse ante la ola de papel cortado que lo aprisionó.

-Parece ser que también debes ser disciplinado, padre. Pero no te preocupes que lo haré cuando tenga a Kagami y a sus amigos en mi poder. Eso atraerá a Ladybug y Chat Noir y sabrán lo que es pelear con un digno guerrero.- la marca de la mariposa apareció.

-Muy bien hecho. Esta vez Chat Noir y Ladybug no podrán escapar de tus pliegues, su suerte al fin ha sido doblada y cortada.- se rió el villano y la akuma hizo una mala cara.

-Que pésimo juego de palabras.- Hawk Moth se tensó.

-S-Solo haz lo que debas.- dijo un poco molesto por aquel insulto a sus palabras y cortando la conexión.- Yo no hago juego de palabras, qué tontería…

Adrien, Luka y Lila entraron en una habitación llena de objetos. Tras recuperar el aliento, Adrien se dio cuenta que Marinette ni Kagami estaban allí.

-¿Marinette? ¿Kagami?

-¿Crees que tras la carrera nos separamos?- preguntó Luka.

-Tal vez. Voy a buscarlas.

-¡No, Adrien!- Lila se lanzó a abrazarle.- No me dejes. Tengo mucho miedo...

-Podría ir yo...- sugirió Luka acercándose a la puerta pero Adrien logra zafarse de Lila.

-No. Soy más rápido y admitámoslo, eres más grande que yo, puedo ocultarme fácilmente.- Luka asintió y Adrien abrió la puerta.- Cierren cuando me vaya.

-Cuídate, amigo.- Adrien asintió y salió de allí. Lila hizo una mueca, hubiese preferido que Adrien se quedara, pero el otro chico no era de tan mal ver aunque le parecía vagamente familiar. Pero lo importante era que era amigo de Marinette... Bien, no por mucho.

-Espero que Marinette no haya dejado sola a Kagami. A veces puede ser tan egoísta...

-¿Egoísta?

-Sí. La verdad es que Marinette me da miedo. No nos llevamos bien aunque me gustaría ser su amiga. Pero por alguna razón me odia y no sé por qué...- Luka observó la tristeza en cada rasgo de Lila, sus expresiones, su postura, su voz. Luka con expresión seria habló.

-Eres una excelente actriz. Pero a mí no me puedes engañar.- Lila lo miró con grande ojos.- Conozco a Marinette y sé que ella no es la clase de chica que tú dices que es a sus espaldas. Y las personas que la conocen saben eso.

-No te creas, Marinette no es tan buena. Si supieras como es conmigo, incluso me ha agredido.

-Eso tampoco lo creo.- Luka sonrió confiado.- Puedes engañar a mucha gente, pero todos aquellos a los que has engañado tarde o temprano se darán cuenta de tu verdadero ser. Y verán lo que yo veo, o escucho...

-¿Y según tu qué es?- Luka dio paso hacia ella recortando las distancias, Lila intentó no retroceder sintiéndose un poco intimidada.

-Sabes, tienes una melodía demasiado distorsionada dentro de ti. Debe ser doloroso llevar ese ritmo.

-¿De qué rayos estás hablando?- lo miró como si estuviese loco. Luka solo movió los hombros.

-Tú sabes. Analízate.- Lila gruñó a lo bajo viendo que no podría hacer nada con ese chico. Pero ya encontraría la forma de usarlo contra Marinette, de una forma u otra...

Kagami y Marinette se escondieron en la despensa de la cocina. Las dos intentaban recuperar el aliento.

-Espero que no nos encuentre por aquí.- dijo Marinette más recuperada.

-Mi madre no suele venir por aquí. Esperemos que siga así.- respondió Kagami pero sin ver a Marinette.- Todo esto es mi culpa.

-No digas eso. Hawk Moth es el culpable.

-Pero yo destruí el lienzo de la familia, yo me dejé llevar. No soy una digna guerrera como mi madre y abuelo.- Marinette vio tanta tristeza en Kagami que se sintió un poco identificada con ella.

-¿No escuchaste lo que tu abuelo te dijo? Kagami, aun somos jóvenes y bien cometemos errores, pero vamos creciendo aprendiendo de ellos y el cómo enfrentarlos. Yo también deseo abrirme paso, tengo mis responsabilidades, y llego a meter la pata muchas veces. Pero he aprendido a no darme por vencida y recuperarme de mis errores o de las veces en las que pensé que no podría levantarme.- Kagami vio a Marinette que le sonreía.- Eres una chica genial, valiente, decidida. Veo… porque Adrien te tiene tanto aprecio.- Kagami bajó un momento la mirada avergonzada por su actitud anterior, pero luego sonrió un poco.

-Sabes, digo lo mismo. Veo porque Adrien te estima tanto. Y también puedo constatar que eres una buena persona, no como esa Lila. Ahora está claro.

-Espera, ¿no invitaste a Lila solo por ser "amiga" de Adrien?- preguntó haciendo énfasis en las comillas con sus dedos.

-No. Soy una persona imparcial. Quería conocerlas a ambas antes de saber en quien confiar completamente y tú me has demostrado ser de completa confianza Marinette.

-Gracias, Kagami. Como me gustaría que más personas pensaran como tu.- Kagami sonrió.

-Pero eso no significa que dejaré las cosas tan fáciles con Adrien. Somos rivales por el amor de Adrien.

-¿Q-Qué? Y-Yo no sé de qué... ¿en serio soy tan obvia?- Kagami hubiese reído, pero la situación no era para reírse.

-Digamos que necesitas más autocontrol.- Marinette se cubrió la cara avergonzada y emitiendo un quejido bajo. Pero al tener al vista en el suelo notó una serpiente de papel entrar bajo la puerta.

-¡Ah!- Kagami al verla retrocede y la golpea con un gran frasco con nueces, la serpiente desaparece bajo la puerta y ven como algo corta en pedazos la puerta. La akuma con su espada les sonríe.

-Mal lugar para esconderse chicas, son tan ruidosas. Ahora aprenderán la lección.- Marinette observó alrededor y un tarro grande, se lo lanzó a la akuma que lo cortó y el contenido de este le cayó encima suyo, como mermelada pegajosa. Kagami y Marinette aprovecharon para escapar.

-¿Que le acabo de lanzar?

-Anko, dulce de frijol. Y era el favorito de mi madre.

-Genial, otra razón para que esté molesta con nosotras.- de repente Marinette vio a la serpiente de papel y esta se enredó en sus pies haciéndola caer.

-¡Marinette!- Kagami intentó ayudarla pero aquella cosa era muy fuerte. Miró entonces una armadura con su espada y tomó la espada para cortar aquella cosa pero la serpiente fue más rápida atrapándola del cuello.

-¡Kagami!- Harceleur se acercó quitándose los últimos restos del pegajoso anko.

-Ambas van a pagar por tan grave falta de respeto, ustedes...- la akuma se agachó y algo por encima suyo y golpeó a la serpiente que las soltó. Las dos partes del bastón de Chat Noir volvieron a su dueño y se unieron.

-Deberías ponerle una correa a esa cosa.- Chat Noir se puso frente a ellas y Marinette ayudaba a Kagami.- ¿Estas bien princesa?- Marinette asintió.

-Gracias, Chat Noir.

-Pónganse a salvo. Yo me encargo de ella.

-Cuídate mucho.- las dos se fueron y la akuma tocó tras la cabeza de la serpiente donde otro kanji apareció y regresó a ser el lienzo a su alrededor.

-Te daré una oportunidad de rendirte Chat Noir. Ya que estas en clara desventaja conmigo.

-Suena tentador pero prefiero ir ya a la parte donde le hago comer el polvo, señora.

-Gato descarado.- tocó donde otro kanji se iluminó y este se transformó en una bola gigante con picos. Chat abrió grande los ojos.- ¡Contra el!- aquella cosa comenzó a girar y fue contra Chat Noir...

Marinette llegó donde un almacén y fue su sorpresa de ver a Luka y Lila.

-¡Marinette!- Luka se acercó y al ver a Kagami se ofreció a ayudarla.- ¿Esta bien?

-Lo estará. ¿Dónde esta Adrien?

-Fue a buscar ayuda. Y creo que la encontró.- dijo escuchando los sonidos de la batalla desde donde estaban.

-Voy a buscarlo.

-¡Espera!- Luka tomó su mano.- Voy yo, puede ser peligroso.

-Estaré bien, lo prometo. Tú quédate con Kagami y Lila.- algo renuente, Luka le soltó y sonrió.

-Cuídate.- Marinette asintió y se fue. Lila soltó un bufido.

-No sé para qué se hace la heroina si bien es obvio que se va a ocultar.- Luka la miró serio y Kagami afiló su mirada.

-Te equivocas. Porque esa valentía que tiene es parte de su carácter.- Lila hizo un gesto despectivo con su cabeza.

-Pues no como yo lo he visto.- Luka guió a Kagami a sentarse y ella no renegó la ayuda. Ignorando a Lila que se cruzó de brazos...

Marinette había llegado hasta una sala llena de armaduras, cerrando la puerta tras de sí.

-Tikki, es hora.

-Adelante, solo ten cuidado. Este akuma es peligroso.- Marinette asintió.

-¡Tikki, Transfórmame!- Tikki fue absorbida por los aretes y Ladybug estaba lista.- Hora de ayudar al gatito...

La pelea se había trasladado al patio, donde Chat Noir esquivaba la gran bola de púas gigante destrozando todo a su paso. Harceleur permanecía quieta, escuchando atentamente lo que ocurría.

-Tarde o temprano te alcanzará, es inevitable. Puedo escuchar que ya te estás cansando.

-Purrefiero que sea tarde.- saltó hacia el techo pero grande fue su sorpresa al ver aquella cosa rodar sobre la pared hacia él. El golpe iba a ser inevitable pero Ladybug lanzó su yoyo atrapando a la bola de papel y usando el tronco del árbol del jardín como apoyo.

-¡Chat Noir! ¡Usa Cataclysm!

-Por supuesto. ¡Cataclysm!- la akuma al escucharlo de inmediato alzó su mano, el felino tocó aquello pero un pedazo de papel se desprendió antes de ser consumido. Harceleur tocó el pedazo de papel invocado donde un kanji nuevo se hizo presente y este pedazo brilló y volvió a ser el largo lienzo alrededor

-Ya te había escuchado llegar, Ladybug.

-¡Hey! ¡Eso no es justo!- se quejó Chat Noir escuchando la primera alarma.

-¡Tontos! ¿Se creen que dejaría que destruyesen mi arma? Aún sin verles puedo prever cada uno de sus movimientos.- tocó un kanji y esta se transformó en un enorme shuriken.- ¡A por ellos!- el arma fue primera contra Ladybug que se agachó y rodó en el suelo cuando el árbol a su lado cayó. Chat Noir saltó casi perdiendo la cola en el proceso y cayó a lado de su lady.

-¡Lo tengo!- gritó Ladybug y lanzó su yoyo pero fue repelido por el shuriken y Chat Noir la sujetó y saltó antes de recibir el ataque.

Se llevó a Ladybug hasta el segundo piso donde interpuso su bastón que sirvió como escudo pero que provocó los mandara hacia el interior del lugar en una ventana.

-Al menos la ventana estaba abierta...- se quejó Chat Noir.- ¿Cómo vamos a derrotarla?

-El akuma obviamente está en el pergamino. Pero lo puede regenerar al tocar esos símbolos.

-Braille, se llama braille.

-Debe tener alguna debilidad. Veamos que nos da mi poder. ¡Lucky Charm!- Ladybug lanzó su yoyo arriba y en sus manos cayó un bote de aquella mermelada de anko.- Pero ¿qué debo hacer con…?

-Mal lugar para esconderse chicas, son tan ruidosas.

-Tarde o temprano te alcanzará, es inevitable. Puedo escuchar que ya te estás cansando.

-Ya te había escuchado llegar, Ladybug.

Vio el frasco, una armadura y a Chat Noir. Una gran idea cruzó por su mente.

-¡Por supuesto! ¡Esto es la solución!

-¿Invitarla a la merienda?

-Algo así. Hora de demostrar porque somos tan buen equipo.- Chat Noir sonrió ampliamente.

-Adelante, my lady.

El shuriken regresó a su dueña. Lo tocó y se iluminó un kanji en el centro y volvió a su forma original alrededor de ella.

-No es digno de un guerrero ocultarse.

-¿Quien se oculta?- Chat Noir bajó con el bastón en mano y la akuma sonrió.

-¿Un combate uno a uno? Perfecto.- tocó el lienzo y se volvió a transformar en la espada.

Chat Noir dio un paso al frente pero lo que la akuma no sabía era que detrás de Chat Noir, estaba Ladybug que tenía una espada en una mano y bajo la otra estaba sosteniendo el casco que tenía enredado alrededor la cola de su compañero que le había cedido. Aquello tenía que ser una sincronización perfecta y solo tenían una oportunidad. En el lago del jardín se escuchó una canaleta de bambú golpear una piedra, esa fue la señal. Corrieron juntos, y la akuma se preparó para bloquear el ataque del gato, solo era uno, solo podía escuchar a uno, incluyendo los latidos de su corazón… Saltaron a la vez y la akuma bloqueó el bastón de Chat Noir, pero el salto de Ladybug había sido más largo y puso el casco sobre la cabeza de Harceleur y ajustándola con el cinturón.

-Pero qué… ¡AAAAGH! ¿Qué es esto?- se quejó al escuchar algo pegajoso y desagradable tan cerca de ella y Ladybug cayó al suelo de rodillas.

-Solo un pequeño dulce. ¡Chat!- lanzó la espada a Chat Noir que la tomó y cortó el lienzo a la mitad. Esta vez la akuma aunque tanteara no podía escuchar nada y no se podía quitar el casco. Y así la mariposa oscura salió de este para intentar huir.

-No es honorable huir después de una derrota.- dijo Chat Noir y Ladybug que abrió su yoyo.

-Ya no harás más maldades pequeño akuma.- lo hizo girar y lo lanzó.- ¡Yo te libero del mal! ¡Te tengo!- exclamó al atrapó al akuma y luego lo dejó ir.- Adiós pequeña mariposa. ¡Miraculous Ladybug!- lanzó frasco al aire y todo volvió a la normalidad, incluso Kagami se sentía mucho mejor después del ataque, el lienzo reconstruído y la señora Tsurugi regresó a la normalidad.

-¿Qué fue lo que pasó?

-/¡Bien hecho!/- celebraron los héroes ante otra victoria.

Hawk Moth apretó su bastón, molesto por otra derrota.

-Algún día, me voy a hacer del poder de los miraculous y quienes probaran el sabor de la deshonra serán ustedes, Ladybug y Chat Noir.- la ventana se cerró dejando la habitación a oscuras...

Ladybug escuchó el sonido de sus aretes próxima a destransformarse.

-Nos vemos Chat.

-Hasta la purroxima, mi lady.

Los dos partieron saltando por el techo en direcciones contrarias, pero Chat Noir con su agilidad innata entró a una habitación muy cerca de donde Ladybug había desaparecido. Su transformación terminó y antes de que Plagg se quejara le dio su queso y el kwami entró a la chaqueta. Cuando Adrien abrió la puerta, vio un brillo rosado debajo de la puerta de a lado y en poco salió Marinette que se topó con él.

-¡Adrien!- exclamó por el susto.

-Marinette, me alegra que estés bien. No sabía que estabas aquí tan cerca.

-S-Sí, bueno, nos separamos y cuando el akuma atacó, Chat Noir me salvó y-y me oculté aquí.

-Chat Noir es genial, ¿no crees? Creo que le voy a agradecer en persona por protegerte.

-S-Sí, es un gran héroe.

-¿Vamos con los demás?- dijo ofreciéndole la mano y Marinette sorprendida alzó la suya hasta tomar la de Adrien.

-Vamos...- cuando llegaron al jardín la señora Tsurugi estaba con el señor Tsurugi y en poco llegaron Kagami, Lila y Luka.

-Marinette.- Luka se acercó aliviado.- Me alegro que estés bien. Ambos. ¿No les paso nada?

-N-No, estamos bien Luka.- contestó enternecida por la preocupación de Luka y Lila vio con malos ojos como Adrien la tomaba de la mano.

Kagami se acercó a su madre e hizo una reverencia con el lienzo reparado en mano.

-Lo siento, madre. Todo fue mi culpa. Acepto cualquier reprimenda que creas conveniente por mi falta de sensatez.- su madre pareció sorprendida pero el anciano le sonrió. La señora Tsurugi tomó las manos de su hija para tomar el lienzo pero luego le soltó y le abrazó.

Kagami se sorprendió tanto que no pudo corresponder y luego su madre le soltó.

-Acepto tus disculpas. Y yo debo disculparme también. He sido demasiado estricta pero se debe a que deseaba que fueses una mejor persona que yo fui y no cometieras mis mismos errores.- Kagami abrió grande los ojos y sin importarle el público, esta vez sí abrazó a su madre que correspondió gustosa al abrazo.

-Te promete ser mejor persona cada día, madre.- su madre asintió y así estuvieron un largo rato abrazadas….

Rato después, todos se estaban despidiendo y Lila vio con ceño fruncido como Marinette estaba cerca de Adrien. Vio a Kagami acercarse y cambió su expresión a una de vergüenza.

-Muchas gracias por invitarme. Aunque no haya podido arreglar las cosas con Adrien.

-¿No me digas?

-Siento mucho mi actitud de hace rato. No fue correcto hablar así, fui grosera. Pero me divertí mucho.

-No te preocupes.

-Sabes, me da pena pedirte esto pero quisiera saber si podrías ayudarme con Adrien. Estoy segura que a ti te escuchará.

-Podría hacerlo ya que es mi amigo.- Lila sonrió triunfante.- Pero no lo haré.- ahora Lila la miraba incrédula.

-¿P-Por qué?

-¿Te crees que te invite para que estuvieras con Adrien? No. Lo hice para saber la clase de persona que eres. Y me di cuenta de tu doble cara apenas entraste. Y por supuesto, aunque Marinette no sea de mi agrado, también me di cuenta de la zancadilla que le diste a Marinette cuando escapábamos.- Kagami la miró amenazante y se acercó a susurrarle al oído.- Ten mucho cuidado, Lila, pisas terreno peligroso y si vuelves a provocar algo así no me contendré en mostrarte las habilidades de mi familia.- la italiana se puso pálida ante la amenaza y Kagami dio un paso hacia atrás.- Espero que tengas un buen día.- Lila se recobró de aquel susto y exhaló un bufido ofuscada yéndose primero de allí subiendo al auto de su familia que le esperaba.

Marinette estaba exhausta y solo quería regresar a casa.

-Estoy muerta...

-Marinette, te acompaño a tu casa.- se ofreció Luka y Adrien se adelantó.

-Yo también puedo llevarte a tu casa, Marinette.

-¿Eh? Ah... Bueno es que...- veía a ambos chicos a punto de un colapso.

-Yo la llevo.- dijo Kagami que sonrió a Marinette salvándola de tremenda situación.- Después de todo quiero tener el honor de llevar a quien me salvó.- se acercó y tomó a Marinette del brazo para guiarla a la limosina roja de su familia.- Tu puedes llevar a Luka, Adrien.

-/Ah.../- los dos chicos balbucearon a la vez viendo como Kagami se llevaba a Marinette dejando a Adrien y a Luka con la palabra en la boca.

-Gracias…- susurró Marinette y Kagami respondió.

-Eso no significa que no vaya tras Adrien. Somos rivales, recuérdalo.

-L-Lo sé.- Kagami asintió y subieron al auto, dejando a los chicos solos hasta que llegara Gorila.

Mientras su abuelo colgaba de nuevo el lienzo donde miraba con orgullo el lienzo, pasando su mano por el espacio en blanco que tenía, sabiendo que más pronto de lo esperado, Kagami pondría una palabra en aquel lugar junto al de su madre.

…..

Y… espero que les haya gustado! Esta vez como los reviews fueron de lo mismo voy a proceder solo a agradecerles por ello. Gracias y si, tienen razón, la actitud de Alya fue reprochable y lo que falta… espero que no lleguen a odiarla por mi culpa. Lila seguirá con las suyas y Chloe aún tiene mucho por aprender. Se agradecen los quesos por parte de Plagg ya que en estos momentos no puede hablar y masticar al mismo tiempo.

Tikki: No lo creas, él puede.

¿En serio? O.o

Tikki: Siglos de práctica. Y no se atraganta.

Breezy: Awww, gracias a quienes nos echan de menos, nadie puede ser tan fabulosos como nosotros.

Sain: Y agradecemos su apoyo, pero no se preocupen que quizás nos veamos más pronto de lo esperado.

Plagg: Ho, gue dortura…

¡Plagg! Como sea, gracias a todos, dejen review, uno por persona por favor XD, nada de tomatazos, y sin más qué decir… UN ABRAZO! UN GUSTAZO! Y HASTA LA SIGUIENTE!