*yuri*

Suelo escuchar a muchas personas que dicen que mi relación con Víctor es solo de interés comercial, si debo ser sincero, a simple vista arecería así.

Debo admitir que durante toda mi niñez y pre adolescencia, yo sentía mucha admiración por Víctor, quería lograr hacer todo lo que él podía, patinar con esa gracia y seguridad que yo jamás podría, pero como dije, no era amor, era admiración.

Fui creciendo, logré ir al grand prix, aunque no me fue muy bien, pero finalmente conocí a mi ídolo, la admiración se transformó en una fuerte atracción sobre todo física, pero no era amor, era solo atracción.

Han pasado muchas cosas en este último mes, y ahora mismo, sigo admirándolo, sigo sintiéndome atraído, pero hay una cosa mucho más fuerte que no puedo explicarme que es, pero a esa desbordante sensación, he decidido llamarla amor.

*Víctor*

En mi categoría gané yo, aunque ya a nadie le sorprendía. JJ quedó en segundo lugar y Lee quedó tercero. Eso significa que puedo pedirle matrimonio a Yuri de la manera que quiera, pero debo tener cuidado, porque podría rechazarme, pero encontré la manera perfecta de hacerlo.

Ahora mismo era la rueda de prensa de Yuri, era la primera vez que ganaba el grand prix, por lo que las cámaras fueron directamente hacia él, para evitar conmoción me disfracé y quedé más o menos apartado de todos.

- señor Yuri, ¿Qué hará a partir de ahora?

- no lo he pensado, voy a discutirlo con celestino, y mi familia

- ¿esta fue su última temporada?

- es posible, tengo que pensarlo todavía

- en caso de no continuar ¿estaría dispuesto a ser entrenador de alguien?

- hay tres personas en mi ciudad que aman este deporte y puede que quieran, pero habría que ver todavía.

- ¿volverá a Japón?

- eso creo

Después de varias preguntas más, llegó la que estaba esperando, ¡era mi momento!

- ¿es cierto que Víctor Nikiforov es su destinado y que se casarán pronto? – Yuri se puso muy colorado y no sabía que decir, tartamudeó un poco. Supongo que no quería afirmarlo, pues aún no lo habíamos hablado acerca de qué hacer con los medios, pero a la vez era evidente que algo pasaba entre nosotros

- ¿la marca que lleva es de él?

- ¿desde cuándo lo supo?

- ¡Yuri! – le grité desde una de las sillas que supuestamente era para los periodistas, quitándome la capucha y dejándome ver por todos

"no puede ser" "es Víctor" "seguro que él responde nuestras dudas" "¿qué hace aquí? Debería estar con su grupo" se escuchaban ese tipo de murmullos por todas partes.

- ¡¿Víctor?!

- Yuri – le dije sacando la pequeña cajita y acercándome poco a poco al escenario– ¿te quieres casar conmigo? – la abrí y dejé ver la pequeña y simple argolla. Por mí comprarle un lujoso anillo de diamantes, pero me di cuenta de que mi cerdito es bastante discreto y eso no le gustaría. Todos los periodistas tomaban fotos del momento, estoy casi seguro que esto se estaba transmitiendo en vivo - ¿la respuesta? – le pregunté, ya que se había quedado en shock tras el momento, ahora sí estábamos uno frente al otro.

- s-sí-sí – me dijo tartamudeando, lo abracé en frente de todos, pero no me olvido que mi omega es muy estricto con las muestras de afecto en público, por lo que decido no besarlo.

- ¿Cuándo será el matrimonio?

- no sabemos

- ¿en cuál de los dos países?

- podemos lanzar una moneda

- no seas tonto – me susurró Yuri, estaba avergonzado por todo el show que armé, así que pedí a celestino que diera por finalizada la rueda de prensa.

Ya en la habitación Yuri no se quedaba quieto, caminaba de un lugar a otro, respondiendo a todas las llamadas y mensajes de felicitaciones.

- ¡¿por qué tuviste que hacerlo en una rueda de prensa en vivo?!

- si ganaba mi categoría podía hacerlo a mí manera, pero estoy feliz de que no usaras el premio de la apuesta a tu favor.

- ni hables de eso – me dijo con su carita sonrojada, y ojos algo húmedos, a lo que me asusté

- ¿por qué estás llorando? Si fui demasiado rudo perdóname – dije ya desesperándome

- no estoy trise, fueron muchas emociones en un día, estoy demasiado feliz

Me acerqué y lo abracé cariñosamente, con cuidado, como si con un movimiento en falso fuera a romperse en millones de pedacitos.

- te amo cerdito

- yo… yo ta-también

Lo miré a los ojos una vez más, esos ojos chocolate que me enamoraban, lo besé en su frente, y nos fuimos a dormir. Dormimos abrazados toda la noche, mientras la lluvia empezaba a caer, y el frío a colarse por la ventana, nosotros compartíamos nuestro calor.

Ya no estamos solos, Yuri