Uniendo a mi Familia.

8 Meses

Londres – Inglaterra (POV Tanya)

-¡corre, Tanya….corre! –la voz de Riley sonaba de algún lugar, mis ojos estaba borroso por la sangre que caí de mi cabeza el dolor era insoportable.

-¡RILEY!- grite desesperada, todo estaba oscuro y la lluvia no ayudaba, escuche como la puerta se movía con brusquedad ¿Cómo coño llegue allí? -¡AUXILIO! – la puerta se cayó dejándome ver al maldito de él, mi peor pesadilla y también la de….

- ¡TANYA! – la dulce voz de Edward me hizo levantarme asustada, me mejilla se sentía humedad, los ojos verdes de Edward me miro con miedo y a la vez con curiosidad, suspire su brazos se colocaron en mi cuerpo mientras sollozaba lentamente - ¿te encuentras bien? – me pregunto preocupado, sabía que era por el bebe. No por mi por el bebe, no por mi por el bebe…

¿Cómo es que un hombre como el cuidaba un hijo de el? ¿Acaso es un idiota o un completo ángel?

Lo segundo estaría mejor, Edward era lindo y tierno conmigo en otra época lo hubiera disfrutado pero ahora no, me gustaba su atención no lo voy a negar pero yo veo como llorar, como sufre por la pérdida de la cuatro ojos de Bella, sabía que ellos terminaría digo yo lo haría si mi novio besara a cualquier mujer, y me lamentaba haberlo hecho, sabía que Edward me odiaba pero una parte de el – la de padre y hombre que amaba a los niños- le había ganado un poco la batalla.

Mi pequeña bebita, este era el mejor plan, yo no podía ofrecerle mucho, pero sabía que amor de mi parte no le faltaría nada, pero aun así no puedo estar con ella, no de la forma que esa bebe quisiera, eso hizo que mis lagrimas saliera como río.

- más o menos…-susurre, el me abrazo los brazos de Edward eran calidos para nada fríos.

- tienes que calmarte le hará mal al bebe….- suspire, Edward nunca me va querer como amiga, le había quitado muchas cosas entre una de ella la felicidad de Bella.

- no te preocupes….- le susurre, estuvimos un rato así hasta que me quede rendida en su brazos.

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Estaba caminando por la casa, era algo frústrate estar sentada todo el maldito tiempo, por dios ni que estuviera enferma, el celular sonó y lo andaba buscando.

Irina

Suspire mi hermana, si es que le puedo decir así, todo el mundo pensaba que éramos prima pero bueno no puedo hacer nada por cambiar eso.

- ¡Hola, primita! – me susurro con hipocresía barata

- ¿Qué quieres? – le dije sentándome en un de los sillones

- solo te llamaba para saludarte….- me dijo sabia que era mentira – y para decirte lo bueno que es Riley en la cama…- escuche una beso de fondo.

¿Riley esta vivo? ¿Pero como?

-¿Qué? – dije sorprendida, nerviosa y enojada, esa noche el no pudo salir vivió esa noche no…

- si, digamos que tiene una polla….- cerré mis ojos mi prima estaba loca – y todo eso, y lo hace… puff…. – cada palabra que decía era unas malditas dagas a corazón, ¿Por qué simplemente no se callaba? – y espero que me proponga matrimonio…. ¿por cierto como te va con tu Cullen? – dijo mientras se reía, le colgué.

El maldito de Riley no me pudo haber hecho esto, el plan era perfecto aquella noche matarlos y luego huir junto, Bree se quedaría con la herencia de su padre, como el tanto quería desde el nacimiento de esa pequeña niña, pero el plan tenia una falla el no contaba con que hubiera mas de uno que quisiera matarnos por hacer aquello, ¡maldición! El no estaba vivo yo vi como lo mataba, yo vi como paso todo… yo vi como lo enterraba, yo lo vi….

Yo vi como su sangre corría por el pequeño ventanal, como aquellos hombre disparaba como si fuera un muñeco si sentimientos, yo había visto eso ojos grises como me miraba con una disculpa en su ojos, antes de cerrarlos yo lo había visto.

Escapar de allí mientras decía su últimas palabras, había salvando mi vida… nuestra vida, el estaba muerto, me negaba a pensar de que el estaba vivo, me lo hubiera dicho me hubiera buscando.

¡Maldita vida me llevaba yo!

Las dos personas más importante y murieron delante de mí, mi nana que era como mi abuela murió cuando yo tenía doces años, mis padres nunca le prestaron atención y murió por su culpa de una enfermedad muy rara, nunca supe de que se trataba… aunque muchas veces le obligue a mis padres decirme…. mas nunca me contaron nada. Y ahora Riley el amor de mi vida y el que sería mi futuro esposo.

- ¡Tanya! ¿Te encuentras bien? – la voz asustada de Rosalie se escucho en la habitación ella de una vez me abrazo fuertemente

- ¡No! – le susurre con lagrimas - lo recordé…. El esta… yo…. Necesito….- pero las palabras salía sin sentidos, Rosalie me abrazo muy fuerte, durante todo este tiempo, Rosalie y yo teníamos una amistad muy rara, ella estaba enojada conmigo por lo ocurrido en el funeral, pero mi egoísmo no vio mas allá de las cosas.

- ¡Ya tranquila, todo estará bien..! – me susurro mientras me aguataba, Los Cullen y Los Hale era unos Ángeles, sabia que todos me odiaba pero necesitaba mas tiempo, para que quisiera a mi bebita.

Rosalie busco un poco de agua para mi, mientras esperaba que me calmara, sabia que no podía deprimirme mucho porque podía complicar mi estado, digamos que he tenido varios aborto, pero el ultimo el que fue en Forks, había sido el peor de todos, estuve apunto de perderlo todo, mi única y poca esperaza era esa niña.

Cuando me calme Rosalie se disculpo y entro a su habitación, no la culpaba, sabia que estaba dolida, ella había perdido a su bebe y todo por culpa del maldito de Royce, aun lo recordaba…

Royce, James y Riley iba hablando sobre cosas sin sentido Royce no estaba muy contento de que Rosalie su linda rubiecita estuviera esperando un bebe del bastardo de los Swann, para Royce lo mas importante no era que ella estuviera embarazada, si no que estuviera en buena forma.

Estábamos en unos de los restaurante mas despejando de los poco que había en Forks, baje del auto por obligación, no había querido estar allí…

- esto es lo que haremos… - el susurro de James se hizo lejano, como el viento en medio invierno.

- ¿Tanya quieres un poco de torta de chocolate? – me pregunto Jasper mientras me mostraba el plato blanco con una gran rebanada de chocolate, no me había dado cuenta de cuando llegaron le dedique una sonrisa mientras el se acercaba y me lo dejaba encima de mis piernas.

- Gracias, Jasper…- me dedico una sonrisa antes de perderse en la cocina, la risa cantarina de Alice me hizo recordar a los pajarito que se escuchaba en el cuento de la "Cenicienta" o "Blancanieves" , agarro con la cucharita pequeña un poco de pastel, mientras veía, un poco de Tv, Jersey Shore se puso en la pantalla, mientras me perdía en los recuerdos…

- Riley….- mi vos salio nerviosas y asustadiza, los ojos grises de mi novio me miraron de la misma forma – no creo que sea bueno, ¿sabes lo que esta haciendo Royce es matar a una criatura que no tiene la culpa de nada? – le susurre entre dientes, mientras caminábamos a varios paso detrás de el.

- ¿Qué quieres que haga? – me pregunto con los mismo sentimiento y en la misma forma – si lo evito me mata, y si no lo hago igualito me mata, Tanya amor no puedo ayudar…- lo miro con preocupación

- me cae mal pero tampoco para matarlos, Riley solo no la empujes…- le susurre acercándome, sus ojos grises se mezclaron con los míos azules – hazlo por mi, hazlo por Bree es su mejor amiga…. ¡Por favor..! – le susurre nerviosas, amaba a Riley sabia que el hacia cosas mala, pero nunca había matado a nadie y esta seria la primera ves, solo tenia que empujar a Rosalie y esta caería del segundo piso de aquel restaurante.

- esta bien, amor... no la empujare… pero no te prometo que ella salga bien del todo….- lo mire con la duda.

- mientras no sea tu el responsable, todo esta bien…-el se acerco y me agarro de la cintura, su brazos era calidos y las corrientes estaba allí, las mariposas y los fuegos artificiales también cada beso era único y cada caricias me quemaba.

- ¡Te amo…! – el susurro de su labios y el brillo de ello….

- …- la risa de Alice y Jasper hicieron que los mirara, se estaba riendo de una cosas que estaba pasado en el canal, por lo que mis ojos puede entender (si, mis ojos ¿algún problema?) Sookie se había caído junto con Deana.

- ¿ya llego Edward? – les pregunte mientras dejaba el platico en la mesas, Alice me miro y me dedico una sonrisa antes de señala las escaleras.

- ¡Gracias! – le susurre camine hasta las escaleras cuando me volteé los vi darse un corto beso, era tan intimo y tan hermosos que dolía.

Subí las escaleras con cuidado, se escuchaba una pequeña música de piano a Edward le gustaba escuchar música clásica por una extraña razón a mi bebe también le gustaba.

-Edward puedo pasar…- susurre después de unos toque, escuche ruido atrás de ella y la puerta se abrió con un Edward despeinado, sin camisas y en pantalones largo.

- claro pasa…- me dejo el camino libre y camine directamente a la cama, Edward tenia varios libros en el suelo, y algunas fotos entre ella yo embarazadas, algunas de Bella y otras de los ecogramas.

- ¿Qué haces? – le pregunte curiosas, Edward me había enseñado cosas básica ya que yo también iba estudiar medicina.

- tengo que hacer un trabajo para una actividad en clases tengo que hablar sobre las personas importante en mi vida….- susurro mientras borraba algo de una hoja- pero no se que escribir…

Le dedique una sonrisa, Edward era una persona muy especial y no lo voy a negar demasiado guapo para ser verdad, Edward me había dicho que estaba casado con Bella cosa que nunca supe, pensé que solo había arruinado un noviazgo mas no solo arruine eso sino que también arruine una futura familia.

- no te preocupes llegara pronto tu inspiración…. – el me miro y me dedico una sonrisa – mientras que tal si hablamos sobre los nombres….- le susurre emocionada era algo que quería hablar con el desde que se esta haciendo cargo de mi bebe.

- ¿nombres? – pregunto confundido, lo mire asintiendo como tonta.

- si nombres, los bebe tiene nombres, así que nuestro bebe tendrá un nombre….- le dije emocionada, mientras me acomodaba entre su suaves almohadas- estaba pensando que si era niña podría llamarse Esme como tu mama o Carme como mi mama, Samantha, Carolina, Charlotte, Daniela, Casandra, Marisol, Mariana, Marina, Andrea, Sara, Cristal o… - digo mirándolo a darme cuenta que solo estaba hablando yo sola.

- o Reneesme, tal vez Mackenzie, puede que Mary o Marie, Roxana, Vanessa, Gabriella o…- se cayo le dedique una sonrisa.

- o Isabella…- el me miro y se encogió de hombro – me gusta Isabella pero no creo que se buena idea, no por mi si no por ti… - le susurre el me miro asintió.

- ¿te gusta Reneesme? – lo pensé un momento era un nombre raro y costaba pronunciar

- me gusta, aunque es raro… ¿de donde lo sacaste? – le dije mientras colocaba mis manos en mi pancita.

- a Bella y a mi nos gustaba mucho jugar a los trabalenguas también a crear nuevas palabras es la unión de los nombre de mis madre y su mama… - me dijo colocándose una camisa.

- bien en el caso de que sea hombre su nombre será Riley…- le susurre sin ninguna pizca de hacer tratos para cambiar el nombre.

- ¿como su padre? – me pregunto yo asistí y el me dedico una sonrisa- entonces esta perfecto para, tendremos que decirle a la enana ¿aun no entiendo porque no quieres saber el sexo del bebe? – me pregunto recogiendo su cosas.

- solo me gusta la sorpresa…- le susurre mientras le dedicaba una canción.

¿Quién iba a decir que terminaría en la cama de Edward Cullen hablando sobre bebes?

pues creo nadie…


Disclaimer: Los personajes no me pertenecen le pertenece a S. Meyer yo y la historia no es mía es de una amiga llamada Marisol yo solo la subo y corrijo algunos errores ¿vale?