Aclaraciones:
Los personajes de Naruto no me pertenecen, son creación de Masashi Kishimoto.
Esta historia es una adaptación del drama coreano "To The Beautiful You" (Con unas cuantas ocurrencias mías)
Universo alterno y OoC en algunos personajes
"Pensamientos"
Flash Back o Sueños
– Dialogo –
Mensajes
– No tienes que consolarme, Anko – la voz de Sasuke resonó por todo el gimnasio, el cual se encontraba vacío después de esa gran conmoción por el fallido salto del Uchiha.
– No tienes que deprimirte, solo es una lesión, para los atletas es común tenerlas… - la pelivioleta trataba de reanimar al chico, pero él se encerraba a sí mismo y no dejaba a nadie entrar, típico de su personalidad.
– No importa si ya no salto, de cualquier modo, se estaba poniendo aburrido… –el chico se pone de pie, para dirigirse de forma silenciosa hacia la salida del lugar.
– ¡Hey, Sasuke Uchiha! – la mujer le grita con enojo por ser ignorada por un mocoso, como ella se refiere a él cuando la saca de sus casillas, por lo que suelta un pesado suspiro y se cruza de brazos, quedándose pensando en cómo ayudar al chico.
– ¡¿Que Naruto hizo que?! – se oyó el fuerte y furioso grito de Sasuke al dar unos pasos fuera del gimnasio – "Este no es mi día…"
– "¿Qué hare? A mala hora Shizune y la Directora Tsunade se tenían que ir, que suerte la mía, nada peor puede pasarme…" – la Hyuga después de salir corriendo del consultorio, termino llegando a uno de los jardines del campus, sí que estaba en serios problemas, además no tenía forma de comunicarse con su padre, ya que ella no era muy fanática de usar celulares, así que nunca se molestó en memorizar números, sería muy difícil localizarlo, por otra parte Neji… No tenía ni la menor idea de donde estuviera.
– Blandito – una simple palabra la saca de sus ansiosos pensamientos, mira en la dirección en que había escuchado la voz para encontrarse con Gaara caminando hacia ella – ¿Cómo te encuentras? Fue un duro golpe
– Bien, solo un poco cansado… – Hinata ve como en los ojos de Gaara la preocupación se disipa y le da un tenue asentimiento, teniendo un semblante más aliviado.
– Debes de ser más cuidadoso, al parecer Sasuke tiene un poco de razón para decirte desordenado Hyuga – el Sabaku se estaba burlando de ella y su torpe forma de ser, hasta que recordó algo en ese momento – Si los accidentes son lo común de hoy
– ¿A qué te refieres? – a la Hyuga le pico la curiosidad por el comentario del pelirrojo, además capaz y alguno tenía que ver con su primo Neji.
– Escuche que Sasuke no hizo bien el salto, debe de ser por su lesión, se rumorea que no está completamente sanada –le explica el pelirrojo a la Hyuga a la vez en que los dos empezaron a caminar en dirección a los dormitorios.
– Oh vaya, no lo sabía… – la ojiperla sintió un poco de lastima por Sasuke, no debe de ser fácil fallar en algo a lo que te has dedicado casi toda tu vida – Nos vemos después Gaara – se despide y se va en dirección a su habitación, pero al llegar encuentra algo peculiar: unas maletas que no le pertenecían y a una persona que no esperaba ver – S-sasuke… ¿Qué ha…? –Y como su la platica con Gaara hubiera sido una señal profética combinada con sus pensamientos de que nada peor podía pasar, el tan mencionado Uchiha estaba en la habitación de Hinata.
–Esta será mi habitación de ahora en adelante – el Uchiha miraba la habitación con mucho interés, la estructura era parecida a la anterior que compartía con Naruto, solo que esta tenia colores más fríos, no olía a ramen instantáneo y estaba más limpia y ordenada – El baka de Naruto, no sé cómo, rompió varias tuberías y la habitación está hecha un asco, así que me transfirieron a este cuarto
– "No puede ser, de verdad que este día no puede empeorar más" – pensaba frustrada la Hyuga, lo peor era que aparte de ser descubierta era que tenía que compartir la habitación, siendo expuesta a que él también la descubra – Entonces, bienvenido a tu nueva habitación… Espero que no te moleste que haya tomado la cama de arriba.
– Da lo mismo – Sasuke simplemente se dirige hacia lo que sería su nuevo espacio personal con todo y maletas, para después comenzar a acomodar sus prendas en sus lugares correspondientes. Durante toda la tarde, el pelinegro estuvo organizando sus cosas y explorando la habitación, hasta que un objeto en particular le llamo la atención – ¿Es tuyo?
– ¿Eh? – Hinata, quien se encontraba en sobre su cama, se asoma desde arriba, viendo que el Uchiha señalaba el teclado electrónico que se encontraba recargado en una de las paredes – Si es mío… Cuando lo use, tratare de no molestarte…
– Te gusta la música… – no fue una pregunta, más bien una afirmación. El pelinegro por su curiosidad, se acerca al aparato, del cual selecciona una pista grabada al azar, para empezar a reproducirse una tonada dulce y tranquila, pero a la vez melancólica y triste.
– Esa pista no está terminada – murmura la ojiperla muy sonrojada porque hayan descubierto su gran admiración por la música y el piano – Es el primero en escucharla…
– No se oye nada mal… – el Uchiha sube la vista hacia la Hyuga, mostrando una tenue sonrisa, una que no reflejaba alegría, sino todo lo contrario – Es… relajante escucharla.
Hinata desde niña había sentido un gran gusto por la música, en especial por el piano; se la podía pasar todo el día tocando suaves y alegres melodías que aprendiera en ese momento. No lo veía como algo ha que dedicarse ya que su futuro ya estaba decidido por solo ser la primogénita de Hiashi Hyuga, pero si solo tal vez no tuviera esa posición… Le hubiera gustado dedicarse a algo que tuviera que ver con la música, ya que últimamente se le estaba dando mucho el componer melodías, no creía ser una experta y tampoco pensaba que eran muy buenas como para mostrarlas, pero las palabras del Uchiha sí que le dieron un poco de esperanza…
– Entonces estas en la habitación de Shiro… – Naruto iba platicando con Sasuke, aunque lo correcto sería decir que el parloteaba y el Uchiha ignoraba. Después del incidente en su anterior habitación, el rubio había recibido un buen golpe en la cara por lo que hizo, por cortesía de su mejor amigo-rival como muestra de su sádica amistad.
– Cuantas veces te lo he dicho y no lo comprendes – Sasuke ya estaba fastidiado y estresado, solo quería tranquilidad, una de las ventajas de compartir la habitación con "Shiro". Según el Uchiha, este no era ruidoso, molesto, hablador ni tenía malos hábitos alimenticios, un poco torpe, pero aun así era el compañero perfecto– Nos vemos dobe… – el empieza a caminar por otra dirección a la del Namikaze. Sus pensamientos eran una revoltura, ya que por el fallido salto, muchas revistas y programas de televisión lo estaban acosando. Iba caminando tan distraído por los alrededores del campus, hasta que se dio cuenta que un lujoso auto color negro se posiciono a uno de sus costados– "¿Qué hace el aquí? No le basta con solo molestar por teléfono" Deja de molestarme – su voz sonó fría y sin sentimiento, un tono especialmente reservado para esa persona.
– Esa no es forma de recibirme… – del auto baja un hombre de traje elegante, su cabello ligeramente largo amarrado en una coleta y su gran parecido a Sasuke, excepto que él tenía una expresión más cálida, lo hacía ver un hombre atractivo y atrayente para cualquier mujer.
Atte. Reagan-chan
