N/A: no me creo que actualizase tan pronto (no, ya sé que pronto no es, pero comparado con la otra vez…) xD y además el cap es largo, ¡bendita inspiración!
Para los que están esperando por mi One- Shoot, creo que tendrá que esperar hasta el fin de semana, aunque espero poder daros una sopresilla y subirlo antes :3 pero bueno, ya tengo el principio escrito, ahora solo espero que me vengan algunas ideas más para terminarlo.
1-KML-1: lo sé T-T créeme si te digo que en vacaciones soy muy vaga. Me alegra que te gustara :3 tenía un poquitín de miedo por la pequeña ración de drama, pero veo que os ha agradado. Gracias por el review.
maca: me alegra que te gustara tanto :3 gracias por el review.
josefina: jaja, no sería capaz de hacerles algo así. Gracias por tu review.
Nancy: ya veo, qué contenta estoy de volver a actualizar y ver todos los reviews. Respondiendo a tu pregunta, Sam tiene unos tres meses, ya lo explico en el cap ;) Veo que no soy la única que extrañaba las locuras de Marissa xD Gracias por el review.
Ni ICarly ni Sam and Cat me pertenecen.
Capítulo 7:
Marissa
- Narra Freddie-
Hoy Sam cumple las doce semanas; dentro de dos semanas ya empezará el segundo trimestre. Y yo estoy increíblemente feliz por ello.
Hace tres semanas que tuvo la amenaza de aborto y, por suerte, no ha vuelto a sufrir ningún sangrado ni ningún otro alarmante síntoma; y es un tremendo alivio saber que todo marcha bien.
Sammy estaba, desde entonces en reposo absoluto, pero estos días ya empieza a hacer vida normal, aunque sin esfuerzos, ayudando en todo lo que puede a Cat cuidando a los niños.
La mayor parte de los críos ya se han enterado de la condición de mi rubia (y no, no ha sido porque ella se lo ha dicho, no le hace ni pizca de gracia la idea…) ya que su barriga ya se nota lo suficiente (cosa que tampoco le hace ninguna gracia).
Incluso Dice, el muchacho de pelo rizado que es muy amigo de las chicas, y el luchador, lo supieron hace solo tres semanas, gracias a que el primero reparó en la pequeña tripita de Sam e hizo una pequeña broma al respecto, que provocó que Cat soltase lo del embarazo, que a su vez, hizo que la ojiazul les lanzase una mirada asesina a ambos, acompañada de un par de amenazas.
Yo empecé las clases la semana pasada, en mi nueva universidad de aquí, en Los Ángeles. El horario es perfecto, ya que me deja las tardes libres, que disfruto pasando en compañía de Sam.
En resumen: estas tres semanas han sido bastante tranquilas y relajadas, y espero que esto se prolongue todo lo posible, ya que Sam necesita descansar y…
Mi teléfono empieza a sonar, interrumpiendo mis pensamientos. Alargo mi mano para cogerlo y casi me da un ataque cuando veo el "MAMÁ" en mayúsculas iluminado en la pantalla del aparato.
¡¿Cuántas veces la había llamado desde que estoy en Los Ángeles?! No más de dos… Ay Dios, me va a matar. ¡Y ni le he contado lo de Sam! Genial, genial…
- ¿Mamá?
- ¡Freddie, hijo, cuanto me alegra oír tu voz!- dice alegremente mi mamá desde el otro lado de la línea.
- Mamá, sí, yo también me alegro de hablar contigo… Escucha, siento no haberte llamado estos últimos meses, pero he estado muy liado y…
- Ah, no importa hijo… En realidad, te llamaba para decirte que… ¡Estoy en Los Ángeles!
- ¡¿Qué?!
- ¡Así es! ¡He venido a visitar a mi pequeñín!- dice en tono meloso.
- Mamá, creo que no ha sido buena idea, hay algo que yo no te he contado, yo…- en ese momento, se abre la puerta, mostrando a mi compañera de piso, con una bandeja de pollo frito en la mano y la otra sobre su recientemente abultada barriga-. Emmm… tengo que colgar, en quince minutos te recojo en el aeropuerto.
- Oye, ¿no crees que mi tripa está enorme? Ya sé que apenas tengo tres meses, pero, ¡madre mía, me da la impresión de que estoy a punto de reventar…! Por cierto, ¿con quién hablabas?
Ese comentario me hubiese parecido muy tierno y me hubiese sacado una sonrisa de no ser por lo tremendamente estresado que estoy en estos momentos.
- S... Sí… está… está enorme- balbuceo apresuradamente, ignorando la pregunta.
Me lanza una mirada asesina y se cruza de brazos.
- ¡¿Qué demonios estás insinuando?! ¡Te recuerdo que el culpable de que esté gorda eres tú!- me chilla enfadada.
- Nonono, no estás gorda, estás genial- digo rápidamente-. Sam, no hay tiempo para discutir ahora, mi madre está esperándome en el aeropuerto y…
A la ojiazul se la cae el cubo de pollo al suelo y se le abren los ojos como platos.
- ¡ ¿Qué tú madre qué?!
Cojo las llaves de mi coche, la agarro de la mano y tiro de ella hacia la puerta.
- Te lo explicaré de camino al aeropuerto.
- Narra Freddie-
- ¡Freddie, mi niño!- grita emocionada mi madre, dándome un fuerte abrazo.
Sam rueda los ojos.
- Hola, mamá- la saludo con una sonrisilla nerviosa.
Mi madre mira a mi izquierda y sus ojos se encuentran con los de una molesta embarazada.
- Samantha…
- Marissa- gruñe con desagrado.
- Freddie, ¿no me digas que has vuelto a salir con la hija de Satán?- me pregunta, con miedo.
Doy un suspiro mientras que la ojiazul mira rabiosa a mi mamá.
- ¡¿Qué me ha llamado?!- grita, prácticamente abalanzándose sobre mi madre, quien deja escapar un grito ahogado.
¡Dios, últimamente Sam está más irritable que de costumbre!
Yo corro a ponerme en medio de ambas.
- ¡Sam, Sam, tranquila!- agarro a la rubia por los hombros y la mantengo quieta, mientras ella pelea por zafarse de mi agarre-. Y no, mamá, no estamos saliendo.
Mi madre suspira aliviada.
- Gracias a Dios… Por cierto, Samantha, es ¿cosa mía o has cogido unos kilitos?- pregunta, poniendo una sonrisilla inocente.
Oh, Dios mío…
- ¡Ohhh, yo la mato!- truena Sam, revolviéndose entre mis brazos para librarse, mientras que mi madre solo sonríe satisfecha y yo dejo escapar un suspiro.
Este será un laaaargo día.
- Narra Sam -
Freddie decidió que fuéramos a comer a un restaurante los tres juntos, para hablar tranquilamente sobre el "asunto".
Supongo que pensó que, con comida delante, estaría más tranquila.
Se equivocaba.
Miro la hamburguesa que había pedido, luego a la loca… digo… a la señora Benson y de nuevo a la hamburguesa. Ruedo los ojos. Esta mujer ya me ha quitado el hambre.
Me cruzo de brazos y le dirijo una mirada asesina a Freddie, quien juega nervioso con sus manos sin tocar siquiera la comida del plato. Parece que no soy la única a la que la presencia de la Marissa le ha quitado el hambre.
La señora Benson toma unos tragos de su bebida, y luego fija los ojos en Freddie.
- ¿Y qué querías decirme, Freddie?- le pregunta con una sonrisa amable.
El castaño alza la cabeza de golpe y deja de jugar con las manos.
- Yo… Emmm… yo…- empieza a balbucear como un imbécil. Dejo escapar un fuerte resoplido y frunzo del ceño-. Emmm… Mejor que te lo explique Sam- dice, mirándome suplicante. Lo miro con los ojos muy abiertos-, por favor…- me susurra.
Alzo las cejas.
- ¿Estás seguro de que quieres que se lo diga yo?- le pregunto.
Él asiente frenéticamente.
- ¡Me da igual quien lo diga, solo decídmelo de una vez!- gruñe la madre de Freddie, que, al parecer, ya empieza a hartarse.
- Freddie y yo la vamos a hacer abuela- anuncio apresuradamente, al tiempo que me llevo una patata a la boca.
La señora Benson se queda atónita, con los ojos abiertos de par en par.
- ¿Co... Como has dicho?- tartamudea.
- Estoy embarazada… de Freddie- repito, señalando al susodicho-. Sorpresa- mascullo sarcástica, agitando las manos.
Marissa me mira, luego a Freddie, de nuevo a mí y, a continuación, a mi estómago.
- ¿Pero qué…? ¿Cómo? ¿Cuándo? ¡¿Por qué?! ¡¿Estáis saliendo?!- Marissa empieza a ponerse histérica. Y la causante de su histeria soy, en parte, yo.
No puedo evitar sonreír satisfecha.
- Tranquilícese, por supuesto que no estamos saliendo, eso sería un poco estúpido… Llevamos prometidos desde hace un mes.
- ¡Sam!- dice en tono de regaño el castaño, mientras que Marissa escupe el agua que estaba bebiendo.
Yo solo empiezo a reírme como una loca.
Freddie da un suspiro y empieza a explicarle a su madre.
- Narra Freddie-
- Mamá, tranquila, no estamos prometidos ni vamos a casarnos. Lo que ocurrió fue que Sam y yo fuimos a una fiesta y… bueno… be…bebimos demasiado y… pues… hicimos… ya sabes… eso…- le explico, inseguro.
Mi madre me mira, luego a Sam y a mí de nuevo. A continuación, suspira y se pasa una mano por la frente.
- Freddie, ¡eso fue muy irresponsable! ¿Cómo pu…?
- Oiga, loc… señora Benson… No fue solo culpa de Freddie. Vale, sí, se nos fue un poco de las manos pero…
- ¿Un poco?- le reprocha mi madre.
Sam gruñe.
- ¡Se nos fue de las manos, sí! Nos pasamos de la raya, no estuvo bien, ni estamos juntos ni bla bla bla… ¿Cree que no sabemos eso de sobra? ¿Cree que nos parece correcto lo que hicimos esa noche? No sé Freddie, pero yo pienso en ello a cada minuto que pasa. Y me siento culpable. Así que… No. No necesito que usted me lo diga.
Le doy las gracias a Sam con la mirada por ser la valiente y explicarle todo lo que yo no pude a mi madre.
Ella solo me mira fugazmente antes de fijar los ojos en su hamburguesa, sonreír y empezar a devorarla con ahínco.
Mi mamá suspira.
- Supongo que tienes razón, Sam, yo…
- ¡Oh por Dios!- chilla Sam con los ojos abiertos de par en par.
- ¿Estás bien?- le pregunto, preocupado, tomándola de la mano.
- Ha… ha dicho que tengo ra…razón- tartamudea la rubia, señalando a mi madre-. Y… ¡me ha llamado Sam!
Mi madre rueda los ojos, mientras que yo río por lo bajo.
Sam miró el reloj de su muñeca. Y casi se le saltan los ojos.
- ¡Mierda! ¡Son las seis! ¡Yo tenía que estar a las seis menos cuarto en casa para ayudar a Cat! ¡Tengo que irme!- exclama a apresuradamente la rubia. Acto seguido, se levanta, agarra su bolso y sale corriendo, al tiempo que se despide-: ¡Hasta después, Freddie! ¡Y adiós, loca Benson!
Mi madre resopla con resignación, mientras niega con la cabeza. Me parece ver una fugaz sonrisa en sus labios.
- Esta chica… Nunca cambiará- masculla.
Sonrío.
- ¿Te sigue gustando, cierto?
Casi me atraganto con un trozo de sándwich.
- ¿Freddie?
Mierda. ¿Cómo pudo saberlo?
- Hijo, se te nota a kilómetros.
¿Ah, sí? ¡Pues espero que Sam no lo haya notado!
- ¿Qué? ¿Pero qué dices?- bien, Fredward, la próxima vez evita sonreír, así tal vez ser vea creíble.
- Hijito, te conozco bien. Ya sabes que ni pizca de gracia me hace que tú y ese demonio salgáis, pero, si ella te hace feliz… ¿Quién soy yo para interponerme?- dice ella, sonriendo.
- Mamá… yo… bueno… es… complicado- sonrío tristemente.
- Ella tampoco lo ha superado. Se le ve. Esa forma de defenderte, esas sonrisas, la manera en que te mira… La tienes loquita.
- ¡Mamá! ¡No necesito que hagas de casamentera! Además, ¿Qué sabrás tú?
- Oh, Fredward, tampoco de pases. Sé mucho más de lo que tú te crees. Yo también tuve vuestra edad, y también estuve enamorada.
- Ya, pues te equivocas.
- Oh, ya lo que tú quieras… Mi vuelo sale en media hora, creo que es hora de que me vaya. No creo que a tu futura novia le haga gracia que me quede en su apartamento.
- ¡Mamá!
N/A: espero que os gustara :3 para los que echaban de menos a loca de Marissa, no os preocupéis, va a aparecer más veces, solo dadme tiempo.
Espero tener pronto el One-Shoot.
Espero actualizar pronto, tal vez el próximo miércoles.
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