Disclaimer: Harry Potter pertenece a J.K. Rowling y asociados. El Señor de los Anillos a J. R. R. Tolkien.

Dedicado a Julia Martín y Ángela Camarillo.

NoTaS:

-Parseltongue: La lengua de las serpientes

La Tierra Media

¤ § ¤ § ¤ § ¤

By Lucy Nikoláievich Derzhavin

¤ § ¤ § ¤ § ¤

Séptimo Capítulo: Issä & Gïlen. ¿Matrimonio?

(I)

Un travieso rayito de luz se filtró por la ventana, dándole de llano en la cara. Arrugó la nariz antes de taparse la cara con una de las tantas almohadas que tenía, pero lastimosamente, ese no era el plan que tenía Dyan a esas horas. Así pues, se lanzó sobre la cama de su adorable amo y aulló.

Léithen se revolvió entre las sábanas intentando volver a dormir; sin embargo, Dyan aulló con más fuerza haciendo que sacará su enmarañada cabeza. Miró a su loba con ojos somnolientos detrás de todos los mechones que le tapaban el rostro.

-'¿Qué pasa?'- preguntó al aire. Se incorporó en la cama, dejando escapar un esplendoroso y descarado bostezó mientras se estiraba.

-'Julie esta muy inquieta, amo'- Larissa salió de entre las sábanas, su siseo apenas fue escuchado por Léithen.

-'Hmmm'- Miró con curiosidad como Julie miraba suspicaz y recelosa a su alrededor antes de posar sus ojos amatista en su amito. Pió alegre y le mandó una ráfaga de viento que lo tiró prácticamente de la cama antes de que pudiera hacer nada con la excepción de abrir los ojos como platos antes del suceso. Harry bufó ante la manía que comenzaba a tomar su "mascota" durante las mañanas: tirarlo de la cama parecía divertir al ave en sobremanera. Se levantó tambaleándose y cuando dio el primero paso, se escuchó un crack seguido, momentáneamente, de otro.

Dyan se acercó hasta el baúl y ladró, como queriéndole indicar a Léithen que de ahí provenía el sonido. Tambaleándose, aún atontado por la caída, se dirigió al baúl y lo abrió. Esculcó entre sus cosas hasta dar con los huevos. Los sacó, con cuidado los dejó en la cama. Larissa se acercó, arrastrándose lentamente por entre el barbullo de sábanas.

-'El huevo negro, amo'- le dijo a Léithen mientras tocaba con la punta de su lengua la fría superficie del huevo negro brillante.-'Ahora ya sabes por que Julie estaba tan recelosa y suspicaz… uno de sus hermanos estaba por nacer'- Léithen solo la miró sin decir nada antes de volverse al baúl y sacar la carta de Dumbledore y el manual de los fénix's.

-'Aquí dice que el fénix que esta por nacer será uno de agua ¡Genial! Cuando salga de viaje no tendré que cargar con tantos botes de agua'- Larissa solo lo miró incrédula antes de sentir como algo se posaba sobre su cabeza. Solo alcanzó a ver las garras de Julie cerca de sus ojos.

-'!Amo¡¡AMO!!'- siseó histérica provocando que Léithen despegara su vista del libro. El medio elfo levanto una ceja.

-'Julie, bájate de la cabeza de Larissa; recuerda que tienes prohibido comértela'- le dijo Léithen de forma distraída al fénix mientras ésta pululaba en desacuerdo. Larissa la fulmino con la mirada. Otro crack se volvió a escuchar. Una ligera y diminuta fisura apareció en el huevo.

Unos golpes en la puerta le hicieron suspirar de manera pesada. Se paró del piso –en donde se había sentado para rebuscar más a gusto- y se encamino a la puerta vestido solamente con los bóxer –los cuales por cierto ya le quedaban un poco apretados y pequeños- Giró el pomo y abrió la boca para decir algo, pensando que eran Elladan o Elrohir, quienes venían a levantarlo para ir a entrenar arquería.

¡Y sorpresa!

Issä le miraba con los ojos abiertos de par en par y mirándolo descaradamente de abajo a arriba y viceversa. Ladeó un poco su cabeza y dijo.

-'¡Por Ilúvatar¡¡Qué trasero, Léithen!!'- Cabe decir que el joven mago no se esperaba semejante comentario –aunque después de lo que había escuchado de Arwen acerca de Issä, no debería de sorprenderlo- y se sonrojo de manera brutal.

-'I-Issä… n-no esperaba ver-verte ta-an temparno'- tartamudeo Léithen ante la mirada depredadora de la elfa.

-'Sí, lo sé'- hizo un ademán para quitarle importancia al asunto.-'Pero es que Elladan me habló de tus mascotas…'- le sonrió de manera tierna.-'¿Me dejas verlas¿Sí¿Sí?'- le miro con los ojitos abiertos y Léithen asintió, derrotado. –'¡Qué bien!'-

Ya en al habitación, el joven pudo apreciar que el huevo había seguido su curso y ahora el polluelo estaba a punto de salir del cascarón. Se acercó a él mientras Larissa miraba con curiosidad como Issä le hacía mimos a Dyan. Y de repente, se escuchó el piar del ave; Issä, al oírlo, dejó a Dyan y se abalanzo a la cama para ver que animalito tenía entre sus manos Léithen.

-'WOW'- exclamó Issä, fascinada-'¡Qué cosita más fea!'- Léithen soltó una carcajada ante el sorpresivo comentario de Issä. –'¿Puedo tocarlo¿Puedo¿Sí?'- Léithen volvió a reír mientras asentía con la cabeza.

-'Es un fénix de agua'- informó el joven mago. Issä asintió, alegre.

-'¿Y cómo se va a llamar?'-

-'Angie'-

(II)

Era un día claro y hermoso. El joven Léithen e Issä se encontraban caminando por entre los árboles que dejaban entre ver las luces solares. Iban por el camino que llevaba al área de entrenamiento, pues el joven mago necesitaba aprender más de lo que ya lo estaba haciendo. Y estando por llegar, un elfo se acercó a la pareja de "jóvenes", diciéndole a Léithen que sus abuelos solicitaban verlo en el círculo del Concilio. El medio-elfo asintió y le dijo a Issä que se adelantará, ya más tarde la alcanzaría.

Léithen andaba con paso regular preguntándose que le tendrían que decir sus abuelos. Tal vez sería algo relacionado con su estancia en la Tierra Media o con su entrenamiento mágico o con su pasado. Un escalofrío recorrió su espalda con está última opción. Realmente esperaba que no le preguntaran por su pasado.

En pocos minutos llegó a un claro donde había unas sillas acomodadas de forma circular; dos de ellas resaltando notablemente por encima de las demás por sus diseños y materiales usados para construirlos. En estas se encontraban sus abuelos, tan majestuosos como siempre con la única diferencia de que sus caras estaban completamente inexpresivas. Le sorprendió ver también a Gïlen, con una mueca victoriosa. Arrugó la nariz con asco antes de entrar por completo al prado. Sentía que pasase lo que pasase no le iba a agradar en lo absoluto.

Una máscara de póker cayó sobre sus andrógenas facciones, una que por los años pasados había estado mejorando.

Entró al prado y tomó asiento en la única silla desocupada –que, por desgracia, estaba al lado de Gïlen-. Su abuela se paró, erguida e imponente.

-'Buenos Días, caballeros. Estamos aquí para discutir el problema que se dio comenzó cuando el señor Niridel pidió la mano de mi nieto, el príncipe Léithen, en matrimonio para su hija, Gïlen'- Hubo varios susurros de protesta y asombro, pero fueron silenciados rápidamente cuando Galadriel levantó una mano, pidiendo silencio.-'Se me fue informada que durante nuestro viaje de regreso a Lothlórien, la señorita Gïlen hizo excesivos intentos por iniciar y mantener una conversación con mi nieto que acabaron en monólogos. Sin embargo, pese a que informe a mi nieto de que se había pedido su mano, durante nuestro último día de regreso, cortó de manera descortés a la señorita Gïlen dado que dicha elfa levantó su ira al mencionar el asunto del compromiso'- varios elfos giraron su cabeza para observar al joven medio-elfo con incredulidad, Gïlen amplio su sonrisa.-'Todos están perfectamente informados que el asunto de un matrimonio entre dos elfos es de suma importancia dado a la natalidad de poca frecuencia que se tiene entre nuestra especie. El asunto es grave y no se ha rotó la primera tradición más importante para nuestra raza desde siempre.'- Léithen vio cómo su abuela tomaba un respiro profundo.-'Bien, quiero escuchar sus opiniones al respecto, pero deben tomar en cuenta que el príncipe Léithen fue criado entre hombres y magos, por lo cual aún no se ha completo todo su entrenamiento en lo que se refiere a su raza'- todos asintieron ante las palabras, cuando terminó de hablar. El seldo istar aprovecho ese momento para acercarse a su abuela y preguntarle sobre todo este asunto.

-'Mi adorada abuela'- comenzó-'¿Serías tan amable de decirme de que va todo esto?'- su voz estaba llena de ira. –

Galadriel le miró con una sonrisa juguetona. –'No te preocupes, todo saldrá bien'- Léithen la miró con suspicacia.-'Todo te será explicado hoy en la noche'-

(IV)

Era una tarde soleada en Paris, Francia. Se estiró, su mente volando a través del océano, recordando la carta que no hace poco su mejor amigo le había enviado donde decía que ya iba a partir y que regresaría después de un año. Sólo esperaba que pasase lo que pasase no cambiara. Le dolería perderlo pues lo consideraba un hermano más dentro de la familia. Sabía que el joven Potter cargaba con el destino del mundo en sus hombros y era por esta razón que Hermione y él le ayudarían en todo lo que pudiesen. Y aunque Hogwarts volvería a recibir alumnos para el ciclo escolar, ellos no regresarían. Tenían una nueva misión.

De repente, alguien gritó de forma frustrada. Volvió su cabeza y vio a Ginny jalándose los cabellos de forma exasperada mientras le lanzaba dagas visuales a la hermana menor de Fleur, Gabrielle.

-'Pego Ginny, ese colog es hoguible…'- Ron Weasley sonrío ante la escena.

Las señoras Weasley y Delacour estaban ayudando a Fleur con los últimos toques que se le darían al vestido. Hermione se probaba diferentes vestidos para la boda siendo ayudada repentinamente por algún comentario que Fleur hacía desde donde estaba. Y su adorada hermana y Gabrielle discutían sobre los colores que le acomodaban a la joven pelirroja. Fuera del local estaban Bill y Charlie hablando animadamente.

-'Ron'- la voz de Hermione llegó hasta sus oídos. El pelirrojo la miró alucinado: Granger tenía un vestido rojo strapless que dejaba toda su espalda al descubierto, al llegar a la cadera caía de forma sencilla y un poco holgada hasta finalmente terminar poco antes del tobillo. En su cuello había una mascada negra, acomodada elegantemente. –'¿Qué tal?'- se dio una vuelta, sonriéndole.

El Gryffindor abrió la boca sin que ningún sonido saliera de su boca hasta después de unos segundos.-'Hum… muy bien, 'Mione'- con esto, la castaña se dio media vuelta y entro, nuevamente, al vestidor.

Ron miro por el escaparate y vio a parejas y familias al completo divertirse y pasear. Sonrío para si mismo. La misión sería llevada a cabo por proteger a su familia y a la persona que más amaba.

Por que para eso había nacido: ayudar a Harry Potter en esta guerra por salvar su tesoro.

(V)

Pasó las hojas del libro con lentitud. Sus ojos recorriendo los textos en busca de lo que le había tocado. Estaba sentada en una butaca antigua y valiosa con las piernas cruzadas sobre el asiento. Su cabello le caía libremente a los costados de su cara, vestía una blusa que parecía quedarle dos tallas más grandes y un short diminuto. Sus ojos azules brillaron por un momento al ver la palabra que estaba buscando; se apresuró a escribir el párrafo en el pergamino que tenía delante de ella.

El fantasma de una sonrisa apareció en sus labios. Tenía la ligera impresión de que habían descubierto el siguiente objetivo.

(VI)

Se talló la frente y se recogió el pelo en una coleta baja, preguntándose una vez más, por que esto tenía que sucederle a él, precisamente. El maldito Concilio había anulado su compromiso con Gïlen, pero a cambio le habían dicho que tenía que escoger otra prometida y varios de ellos habían propuesto a sus hijas. No tenía ni idea de cómo iba a salir de esta. Su abuela ya le había explicado de qué iban todas estas tradiciones. Debido a la baja natalidad de nacimientos que se tenía, cada vez que se efectuaba un compromiso, no se podía romper a no ser, claro, que se llevara ante el Concilio. Sonrío ligeramente cuando recordó la cara de Gïlen al escuchar la decisión de los más grandes. Sin embargo se borró de inmediato a las elfas que le habían presentado. Había unas que, incluso, superaban a Gïlen en cuanto a nulidad de masa encefálica. Se pasó una mano por la cara. No tenía ni idea de cómo iba a salir de esta. Una oleada de ira se apoderó de él.

-'¡Hey¡Léithen!'- Giró su cabeza para ver a Issä. Le sonrío de manera amarga.-'¿Qué pasa?'- Issä lo miraba preocupado.

-'¡Nada!'- exclamó enojado, levantándose del pasto.-'Sólo que gracias a su majestad Gïlen ahora estoy metido entre decidir si me corto las venas o me comprometo con una completa desconocida'- Pateo un árbol cerca.

Issä lo miraba completamente desconcertada. ¿Compromiso? Pobre. Lo compadecía y más encima tener que casarse con una de esas aprovechadas, agregándole el hecho de que todavía era un niño.

-'Me gustaría ayudarte pero no se que hacer, Léithen'- Issä se apartó uno de sus mechones de la cara con un suspiro, desviando la vista. Sabía por experiencia que se sentía estar comprometida con alguien en contra la voluntad de uno mismo. Su mirada se entristeció al recordar como había conseguido romper el enlace con ayuda de una de sus amigas al hacerse pasar por lesbiana. Sonrío divertida al recordar la cara de todos cuando las descubrieron "disque haciendo cosas indebidas". Dah, el rechazó de toda la población élfica en aquellos tiempos valió la pena por su libertad.

Potter la volteó a mirar con una mirada pensativa para después sonreír como un maniático…

Cuando Issä lo miro, supo que estaba en problemas…

… y de los grandes.

Oh sí. MUY grandes. Issä vio el brillo demente en los ojos de Harry y supo que lo que venía no le iba a gustar.

Mierda.

(VII)

Gïlen iba caminando muy segura de sí misma al claro donde se celebraba el Concilio. Su padre le había dicho que el joven Léithen había rechazado a todas las candidatas a ser sus consortes y lo más seguro era que ella terminara siendo su esposa. Se imagino a si misma, rigiendo Lothlórien y con todo el mundo alabándola a ella y a su belleza. Al entrar al claro, observó que todos los miembros estaban ahí con sus respectivas hijas y que al lado de Lady Galadriel estaban los gemelos, Arwen e Issä. Frunció el ceño al ver l rubia "elfa" ahí pero rápidamente fue sustituido por una sonrisa al ver al joven mago y se agrando cuando esté le sonrío, sin notar la mirada divertida que tenía.

Lord Celebron se levantó de su asiento y todos guardaron silencio.-'Bien. Ahora que todos estamos reunidos, he de anunciar que mi nieto ha tomado pretendiente y que deseo se respete esa decisión pues es su vida y, por lo tanto, son sus decisiones'- Gïlen y su padre compartieron una mirada llena de ambición y arrogancia. –'Su prometida es la joven Issä'- seguida a esta declaración fue el silencio antes de que todos se levantaran diciendo que la "elfa" no era adecuada para le joven y que debería tomar a una de sus hijas. Lord Celebron levantó una mano y ordeno silencio pero antes de que digiera algo, Léithen hablo.

-'Señores y jovencitas'- todo el mundo lo estaba viendo. Sus ojos estaban de un verde irisciente a causa de la furia que crecía dentro de él. –'Es MI decisión y espero que la respeten. Por un lado, es a la elfa con la que más he convivido y me he dado cuenta que es la única que no aspira a riquezas o títulos nobiliarios a comparación de otras.' –Aquí le dirige una mirada a Gïlen- 'Y es agradable…'- antes de que pudiese controlar, Gïlen se levantó y lo interrumpió.

-'¡¡Pero es una híbrida demoniaca!!'- Inmediatamente, todo el concilio se levantó gritando que Issä era un demonio y alguien no digan de él. Lo único que Harry hizo fue levantar una ceja y mirar en el dirección en donde estaba Issä. La rubia había desviado la mirada y Arwen la miraba preocupada mientras los gemelos parecían a punto de matar a alguien. Volvió su vista y sonrío de manera fría y cínica. Todos se callaron al ver su expresión y se sorprendieron cuando comenzó a reírse de tal forma que ha todos se les heló la sangre.

-'¿Dicen que Issä no es digna de mí?'- pregunto en voz alta-'¿Dicen que es asesina a sangre fría y desalmada?'- su sonrisa cínica se acrecentó. –'Bueno, si ella no es digna nadie es digna. Dejen que les diga por que'- comenzó a pasearse entre las jóvenes.-'La joven Nimblê es demasiado sumisa y parece no tener voluntad, eso es aburrido'- dicha joven se sonrojo y bajo la mirada.-'Aparte de exasperante, pero ¡oh! Esperen, Kirie, Orenai y Leikö, lo son aún más, hablan y hablan y nunca dicen nada aunque no superan a Gïlen, quien se lleva el premio a la mejor persona vacía cerebral existencial del año. ¡Felicidades!'- Gilen apretó sus manos, roja por la ira y la humillación.-'Las únicas que parecen cumplir con los requisitos son Mikhal e Issä, pero como a la primera no la conozco, me inclino por la segunda'- el pequeño discurso que había dado había dejado a muchos con la palabra en la boca. Con esto, Léithen se volvió y observó a Issä, quien lo miraba de forma agradecida aunque por la mirada de él, supo que no se iba a librar del interrogatorio de tercer grado al que la sometería.

-'Ahora ¿Alguna duda?'- pregunto el ojiverde a la multitud, quienes negaron con la cabeza. –'Bien'- dicho esto, camino hacia donde Issä, la tomo de la mano y se retiró.

(VIII)

"Do not look back and grieve over the past, for it gone; and do not be troubled about the future, for it has yet to come. Live in the present, and make it so beautiful that it will be worth remembering," By Ida Scott Taylor

"No mires atrás y te lamentes por el pasado, por que ya ha sido; y no te preocupes por el pasado, que aun esta por venir. Vive en el presente, y hazlo tan hermoso que sea digno de recordar" Por Ida Scout Taylor.