Disclaimer: Ni Naruto ni los personajes de este manga/anime son míos, estos le pertenecen al fabuloso Masashi Kishimoto. Pero esta historia, si es mía.

El súper ñoño

Al llegar a casa, me di cuenta que había tratado muy mal a Sasuke, después de todas las cosas que había hecho por mí.

Me sentí tan mal por eso, que decidí llamar a su casa…

-¿Hola?-me contesto una voz femenina, me imaginé que era su madre.

-Hola, ¿se encuentra Sasuke?-me senté en la alfombra de mi cuarto.

-No, ¿quién lo busca?-me pregunto amablemente.

-Sakura, Haruno Sakura, soy una amiga de la preparatoria.

-Vaya, creo que ese cambio si le beneficio a mi hijo, jamás le había llamado una mujer a la casa. Ahora lo hacen muy frecuentemente-dijo la Señora mientras se reía levemente.

-Si, creo que sí. ¿Sabe a qué horas llegará?

-No, pero no creo que tarde mucho. Si quieres puedes llamar más tarde.

-Gracias Señora Uchiha. Adiós.

Colgué el teléfono. Bueno, ahora solo tenía que esperar unas horas para poder volver a marcar. Tenía que disculparme con Sasuke a como diera lugar.

*

*

Fui a un parque para poder distraerme. En mi cabeza aun rondaban demasiadas preguntas ¿habré exagerado? ¿Nunca me querrá? Todos esos temas, me estaban volviendo ¡loco!

No supe ni cuanto tiempo estuve ahí, pero creo que fue mucho, porque ya empezaba a anochecer. Me paré de la banca en la que estaba. Sabía perfectamente que llegando a casa tendría un muy fuerte regaño por parte de todos.

Durante el camino me la pasé viendo para todos lados y distrayéndome, ya nada me concentraba, de un momento a otro mi celular empezó a sonar y pude ver que la llamada era de mi queridísimo hermano Itachi.

-¿Idiota dónde estas?-me pregunto irritado.

-Caminando, necesitaba pensar-dije muy tranquilo.

-Oh, el niño necesitaba pensar, en ese caso ¡AVISA! Que no vez que estamos muy preocupados, si te vas a tardar más del tiempo necesario, llama a casa, no te cuesta nada hacer eso.

-Ok-le mencione.

-¿Ok? Sólo ok. No tienes remedio Sasuke, no vuelvo a dejar que te vengas sólo a casa ¿entendiste?

-Itachi, deja de tratarme como a un niño chiquito, ya tengo diecisiete años, supera tu lado paternal, porque ni papá hace eso.

-Sabes, dejare de gastar mi tiempo por estar hablando contigo. Sólo apúrate, que mi mamá está muy angustiada.

-Si, si como digas.

Corte la llamada, a veces Itachi podía llegar a ser demasiado sobre protector.

Camine unos quine minutos más hasta que por fin llegue a mi casa. No quería entrar. Estaba claro, apenas tuviera un pie en casa y una avalancha de regaños caería sobre mí.

Abrí la puerta lentamente para hacer el menos ruido posible, para así poder lograr pasar desapercibido.

-Al fin llegas-si, nunca me salen las cosas como las planeo.

-Itachi, no me vayas a sermonear… por favor-dije sin ánimos.

-¿Qué te ocurre?-me sorprendió, ¿tan notoria era mi tristeza?

-Nada-le conteste cortante, estaba seguro que si le llegaba a decir cualquier cosa, Itachi no pararía su bombardeo de preguntas hacia mí.

-Te conozco lo suficiente Sasuke como para poder darme cuenta de que algo no está bien contigo-su cara me detonaba… ¿preocupación? ¿Itachi estaba preocupado por mí?

-Te he dicho que no me ocurre nada, sólo déjame en paz.

-Sasuke, dime-en el mejor momento mi mamá apareció.

-¡Sasuke! Al fin llegaste me tenías tan preocupada-se acercó a mi y me dio un muy fuerte abrazoy después pasó a besar mi mejilla-Pasemos a la mesa, la cena ya esta servida.

Me aleje de Itachi, no quería que siguiera cuestionándome. Tomé asiento en el mismo lugar de siempre. Pude ver como papá salía de su estudio y se dirigía a la mesa para cenar junto con nosotros, algo que no hace muy seguido, por cuestiones de trabajo.

-¿Y cómo esta la empresa cariño?-pude notar que mi papá se sorprendía por la pregunta de mi madre y a la vez se puso incómodo.

-Pues… en problemas. Necesito viajar a Estados Unidos lo antes posible, pero por el momento tengo que cerrar unos negocios aquí.

-¿Y eso por qué se vuelve problemático para ti?-esta vez fue Itachi el que habló.

-Si no viajo a Estados Unidos mañana, perderemos una gran oportunidad en el mercado Americano. Pero el problema es que no puedo en estos momentos viajar, porque la empresa esta cerrando varios contratos aquí, y necesito estar presente en todos ellos.

-¿Y porqué no mandas a Minato? El es uno de tus mejores socios aparte de ser tu mejor amigo-le dijo mi madre.

-Eso habíamos pensado, pero… Los trabajadores de allá, quieren que solo alguien con el apellido Uchiha cierre el trato.

Vi su rostro, estaba frustrado y muy preocupado. En ese momento una loca idea paso por mi mente…

-Iré yo-pude ver como todos los presentes en esa mesa volteaban a verme asombrados.

-¿Estás loco?-me grito Itachi-Tu debes de quedarte aquí, con tus amigos, en ese caso, voy yo.

-No, quiero hacer esto, nadie me esta obligando.

-Sasuke, debes tomar en cuenta, que si tú te vas ahora, no podrás regresar hasta dentro de unos cinco años-me dijo mi padre calmado.

¡Cinco años! Eso no me lo imaginaba, pero no me interesaba. Necesitaba olvidar mi patética vida y olvidarla a ella.

-Está bien, con este cambio puedo mejorar tanto académicamente y laboralmente como personalmente.

-Sasuke-me llamó Itachi-estas cometiendo un grave error-lo vi, se notaba muy preocupado, pero ¿qué? ¿Qué quería que hiciera? Después de lo que viví hoy, ya no me quedaban ganas de seguir aquí.

-Itachi, nunca me había sentido tan seguro como ahora. No te preocupes por mí, podré manejar esto.

-Bueno hijo, en ese caso, mañana viajarás a Estados Unidos y empezarás una vida allá. Me encargaré de comprarte un departamento y un carro, para que puedas movilizarte en ese país. Además de que te inscribiré en una de las mejores escuelas para que puedas terminar tus estudios.

-Si, como digas-mire a mi madre, me veía como si jamás me volviera a ver en toda su vida. Pude notar como unas lágrimas salían de sus ojos, no quería hacerla llorar, menos a ella que tanto amor me había dado en toda mi vida, y que era la mujer más importante para mí.

Me paré y me acerque a ella y la abracé fuertemente. Empecé a hablarle en su oído.

-Mamá, no te preocupes volveré. Además de que vendré a visitarte, esta es mi promesa hacia ti.

-Lo sé Sasuke, lo que pasa es que nunca imagine que te iba a tener tan lejos de mi lado-me dijo mientras quitaba las pequeñas lágrimas de sus ojos.

-Mamá...-tomé su cara entre mi manos y le di un besa en la frente.

-Sasuke, debes ir a preparar tu maleta, mañana te irás por la tarde.

-Si papá.

Salí de ahí, subí a mi habitación y empecé a hacer lo que mi padre me pidió.

Inicie poniendo en ella mi ropa. Después puse mis lociones y cosas para el aspecto físico y por ultimo puse lo sentimental.

Tome esa foto entre mis manos, era de las fotos más importantes para mí, ahí se encontraba Naruto a mi lado vestido de un conejo y yo vestido de una zebra por el festival que hubo en nuestro Kinder. Comencé a reírme. Aun podía recordar esos vestuarios y ese día…

-Hola-me habló un hombre.

-Hola-le conteste, se hagacho para quedar a mi altura.

-¿Disculpa conoces a Naruto?-me pregunto un hombre rubio-negué con la cabeza- Mi nombre es Minato y soy su padre. Naruto es un niño rubio de ojos azules, y viene vestido de conejito-me dijo

-Oh, creo que ya se quien es, es un niño que nunca deja de hablar en la clase. Si, lo vi en la mesa del rammen gratis.

-Debí de imaginarlo, bueno, nos vemos hijo.

Pude ver como se alejaba ese señor. Empecé a buscar entre la multitud a mis padres. Tarde mucho en poder encontrarlos.

-Sasuke, ¡aquí estamos!-me grito Itachi.

Me acerqué corriendo a donde ellos estaban.

-Hijo te quiero presentar a un gran amigo, el es Minato Namikaze.

-Oh, hola de nuevo señor, pero papá yo ya lo conocía.

-¿Enserio Sasuke? ¿De dónde?-me pregunto mi mamá muy curiosa por la situación.

-Mikoto, lo que pasa es que le pregunte si conocía a mi hijo, Naruto, es que no lo encontraba y el me brindo información, pero jamás imagine que sería su hijo. Debí deducirlo... el cabello de su padre y los ojos de su madre.

-Pero bueno Minato, no nos presentaras a tu hijo-interrumpio papá.

-Cierto, ¡Naruto!-pude ver como el rubiecillo de ojos azules se acercaba corriendo.

-¿Qué pasa papá?-dijo agitado por la corrida que hizo momentos antes.

-Te quiero presentar a mi mejor amigo y a toda su familia. El es Fugaku Uchiha, su esposa-dijo señalando a mi madre-Mikoto y sus dos hijos-dijo señalando a Itachi y a mí-Sasuke e Itachi.

-Oh mucho gusto. Mmm bueno papá ¿puedo volver a ir a la mesa de ramen gratis?-dijo mientras se rascaba su cabeza nerviosamente.

-Si Naruto.

-Genial.

Vi como ese niño salía corriendo de allí, gritando puras locuras.

-Sacó ese interés por el ramen de esta Kushina.

-¿Y en dónde se encuentra ella?-pregunto mi madre.

-Hace dos años que murió, Naruto aun era muy pequeño, tenía 3 años cuando eso paso.

-Itachi, Sasuke ¿por qué no van y acompañan a este Naruto?

-Si mamá.

Itachi tomo mi brazo y me sacó de ahí. Caminamos un poco hasta que llegamos con Naruto.

-Hey ¿qequen?-nos preguntó con su boca llena de fideos.

-No gracias-le dije.

-Bueno yo los dejo, iré a conocer su Kinder.

Itachi me dejo con él. De un momento a otro me jaló y me empezó a llevar por todos lados. Jugamos el subí y baja, a las resbaladillas, los columpios, el pasamanos. Ese había sido el día más divertido en toda mi niñez, había hecho un amigo, había encontrado a mi mejor amigo.

Desde ese entonces Naruto se cambio de casa en la primera oportunidad que tuvieron y se volvieron nuestros vecinos, nuestra amistad se había vuelto muy estrecha y cálida.

Seguí guardando mis cosas, hasta que alguien toco la puerta.

-Adelante-Itachi entró en mi habitación-Si vienes a sermonear-

-Te extrañare-me sonrió después de lo que dijo-Se que no tome tu decisión muy bien al principio, pero se que estarás bien, ya no me necesitas.

-Gracias-no podía negarlo, Itachi era el mejor hermano que me pudieron haber dado.

-Te deseo la mejor de las suertes hermanito, y no podrás deshacerte de mí tan fácil, iré a visitarte.

-Hmp, te estaré esperando.

-Se que no es algo que yo haga muy a menudo pero-se acerco y me dio un abrazo- Cuídate, y si alguien te molesta sólo dímelo he iré a patearle el trasero.

-No te preocupes, ya se defensa propia.

-Oh es cierto, lo había olvidado. Bueno me voy. Ya no te entretengo más para que puedas terminar con tu maleta-dijo despeinando mi cabello.

-Si, adiós.

Seguí guardando las fotos hasta que vi esa, salíamos en ella Naruto, Sakura y yo… sonrojado. Si, sonrojado por tener a la chica que me gustaba a mi lado, posando para una foto…

-Hey Sakura-chan, hoy es nuestro último día de clases en la secundaria así que tómate una foto con nosotros-me encontraba atrás de Naruto, rojo por la vergüenza.

-Claro chicos. Sólo esperen... ¡Ino!

-¿Qué pasa frentona?-le contesto la rubia Yamanaka.

-Nos tomarías la foto.

-Si, si como quieran.

Tomo la cámara en sus manos y nosotros nos colocamos para la foto. Naruto puso a Sakura en el medio, ya que el conocía mis sentimientos hacia ella. Estaba nervioso, tenerla tan cerca, con ese aroma tan relajante, me hacía temblar de los nervios.

Y por fin salio el flash, ese flash que estaba deseando que saliera desde hace un buen rato, ya que mis nervios no se calmaban por nada del mundo, además de que mi corazón no dejaba de latir tan fuertemente como lo hacía en ese momento.

-Bueno... Adiós Naruto. Adiós Sasuke- y se fue de ahí dejándome en las nubes, por haberla tenido tan cerca.

Tome la foto entre mis manos para romperla, no quería nada de ella, pero había algo dentro de mí que me impedía que lo hiciera, era la única foto que tenía de ella junto conmigo. Ni aunque tuviera la fuerza de mil hombres podría romper esa foto.

Por fin iba a acabar de ver las fotos cuando encontré esa, la de mis amigos de la preparatoria. Salía Matsuri abrazando a Gaara; Shikamaru dormido y a su lado salimos Naruto y yo viendo directo a la cámara.

Si, mis amigos, amigos que extrañaría en todos mis días que viva lejos de aquí.

De un momento a otro mi puerta se abrió dejándome ver a mi padre.

-Sasuke, ya hice la reservación, tu vuelo saldrá a las 6.00 de la tarde así que, si podrás despedirte de tus amigos mañana. Sasuke, se que esto es muy doloroso para tí, y quiero que sepas que no estas obligado a hacerlo.

-Si, lo sé. y no te preocupes, es una decisión que ya tomé y no pienso echarme para atrás con esto.

-En ese caso, te dejo para que descanses.

-Buenas noches papá.

-Buenas noches, Sasuke-salio del cuarto.

Cerré la maleta, por fin había terminado. Ahora, ahora sólo me quedaba pensar en que iba a decirles a ellos, como les diría que ya no estaría aquí, como se lo explicaría a Naruto, mi mejor amigo.

Me tire en mi cama y me deje caer en los brazos de Morfeo.


Fin del Capítulo.

Hola…!!!

Podrán pensar ¿qué le pasa ha esta autora?, ¿esta loca o qué? Y si, creo que estoy un poco tocadita pero, creí que ese cambio haría que el Sasuke arrogante saliera más adecuadamente. Además no tienen porque preocuparse, ya todo lo tengo muy fríamente calculado, y recuerden nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde, y eso lo ira descubriendo nuestra Sakurita más adelante.

Espero que el capítulo haya sido de su agrado y que se merezca un hermoso review cómo los que ustedes saben dejar!

Muchos saludos a mi amiga Rioko y Marcela y a todos los seguidores de mi fic, que se toman un tiempo para leer mi historia, se los agradezco mucho, espero no defraudarlos con este capitulo, y si es así háganmelo saber. PORFAVOR!

Cuídense

Besos

Bye!