IV (Saga Dorada) ¿Amar o seducir?
By: YuukoMidna
Recordar siempre: Que el Anime de Saint Seiya no me pertenece. Es obra del Señor Masami Kurumada (車田正美) y colegas.
Estas historias están basadas en lo sucedido a lo largo del anime, en el volumen de Lost Canvas y el reciente SS Omega Ω. Algunas cosas cambiarán, yo solo me baso en los personajes y en algunos hechos. Pero mi historia será muy diferente a lo que realmente ocurrió, me concentro más en la vida diaria de los Caballeros que en las batallas.
¡Disfruten su lectura!
CAPÍTULO 6
=La verdad y sus consecuencias=
Después de hablar con Shaina por la mañana, no la había vuelto a ver en todo el día. La Amazona había optado por tomar la habitación de él, puesto que la puerta estaba intacta y se había encerrado con llave. Milo estaba en la sala, sentado en el sofá individual con la mirada pérdida. Al menos había podido vestirse antes de ser excluido de su propia alcoba. Sus piernas no dejaban de saltar de nerviosismo, estaba esperando que un tornado arrasador llamado Máscara de la Muerte, entrara haciendo añicos la puerta principal para enviarlo personalmente al Yomotsu. Para su suerte, al parecer lo sucedido no había pasado del despacho de Shion y el Octavo Templo, pero eso no hacia más que aletargar su próximo funeral. Si es que quedaba un cuerpo que velar.
-¡Despierta!- Milo interrumpió sus pensamientos y miró con pánico hacia la entrada. Soltó el aire que estaba conteniendo cuando vio a Kanon en la entrada cerrando la puerta tras de si. El Dorado de Escorpión frunció el ceño molesto, ese idiota le había sacado un buen susto. Por un momento sintió que ya había llegado su verdugo.
-¿Acaso, no sabes tocar?- Kanon encogió los hombros.
-Lo hice, pero no me respondiste-
-Eso no te da derecho a entrar a mi Templo sin ser invitado- El Gemelo elevó una ceja.
-¿Por qué estás molesto?-
-¡No lo estoy!-
-¡Sí tú lo dices!- Kanon se acercó a Milo y tomó asiento frente a él en el sofá más largo. Lo observó un rato estudiando su expresión. El Escorpión hizo una mueca de fastidio.
-¡¿Acaso me salió otra cabeza?! ¡¿Por qué demonios me ves tanto?!- Para su sorpresa el Ex Dragón Marino soltó una carcajada.
-¡Sí qué estás de mal humor!-
-Si solo has venido a burlarte, será mejor que te largues antes de que te use como tiro al blanco- Kanon dejó de reírse pero aún lo miraba con humor. Todavía recordaba la vez que lo había llenado de agujeros en aquella Guerra Santa, alegando que era un enemigo peligroso, no quería repetir esa desagradable experiencia. Se recargó en el respaldo y miró alrededor de la estancia.
-¿Y Shaina? ¿Ya regreso al Recinto de las Amazonas?- Milo no contestó, pero Kanon pudo darse cuenta de que su amigo se había puesto muy tenso ante la mención de la Amazona. Elevó una ceja azulada con curiosidad -¿Pasó algo?-
-¿Pasar? ¡¿A qué te refieres, no entiendo tu pregunta?!- La plática estaba tornándose muy incómoda. Las imágenes de la noche anterior vinieron a su mente torturando su conciencia. Ni siquiera recordaba haber disfrutado del acto, o haberse tomado tiempo para detenidamente ver y palpar con sus manos las curvas de aquel hermoso y frágil cuerpo bajo el suyo. Esa mujer estaría en sus pensamientos día y noche…"Ninguna tortura impuesta en el tártaro podría ser peor que esto" Pensó fríamente el dueño del Templo.
-¿Te volviste a pelear con ella eh? Por tu humor, debo suponer que fue ella quien salió vencedora. ¡Como siempre!- El Ex Marina no pudo evitar decir aquello con un tono de burla.
-¡¿De verdad quieres probar tu suerte Kanon?!- Ya era bastante tener que soportar toda aquella situación, para que el muy idiota de Kanon viniera a divertirse a sus expensas. El Gemelo se encogió de hombros.
-¡Bueno! Sólo venía a decirte que Camus regresa mañana y según lo que escuche no viene solo…- Milo recuperó un poco el ánimo, al menos el malagradecido de su amigo regresaba. Tenía que hablar con alguien sobre todo este problema o de lo contrario se volvería loco. Kanon se despidió y le hizo otros comentarios, pero Milo apenas y lo escucho cuando salió del Piso Residencial y lo dejó de nuevo solo en la habitación. Se levantó de su asiento, dispuesto a ir a su habitación para preparar su discurso de "Bienvenida" para su amigo. Fue entonces cuando se paró en seco frente a la puerta del dormitorio. Había olvidado que la Amazona estaba recluída en ese cuarto. Maldijo por lo bajo y se giró para salir del Templo, necesitaba pensar y estando cerca de ella jamás podría hacerlo. Tal vez ya era tiempo de hacer un poco de entrenamiento.
…...
Shaina miraba las olas del mar y las aves que volaban cerca de la orilla. Hacia un día muy bonito y el sol brillaba en lo alto del cielo. El mar se veía tan precioso y tenía varias tonalidades de azul. Seco una lagrima antes de que cayera por su mejilla y se mordió los labios, parpadeando varias veces para evitar que se acumularan más agua en sus ojos. Estaba tan sumida en sus pensamientos, que no se percató del hombre que estaba detrás de ella, observando cada uno de sus movimientos.
La Amazona suspiro con pesar, preguntándose porque tenía que existir el amor ¿Acaso no podría desaparecerlo? ¿Arrancárselo para no volver a sentir nada parecido? "El amor es maravilloso" "Mueve fronteras" "Abre caminos" "Salva vidas" ¡Si cómo no! ¿Acaso se les olvido decir que también las destruye? ¿Quién carajo había inventado un sentimiento tan doloroso, que solo traía tristeza y penas?...Tal vez no todos estaban destinados a sentirlo, ella era la clara prueba de eso… Torció la boca y otra lágrima broto de su ojo, pero fue detenida en el trayecto por la caricia de un dedo ajeno. Shaina se giró exaltada y se encontró con el rostro de Mü.
-¡¿Mü?! ¿Qué haces aquí?- Se sorbió la nariz mientras limpiaba su rostro con el dorso de la mano. El Caballero sonrió y tomo asiento al lado de ella frente a la ventana.
-Discúlpame por no anunciarme ¿Cómo te encuentras?- Shaina lo observo con los ojos entrecerrados, sin entender su pregunta y con actitud desconfiada.
-Bien… ¿Qué estás haciendo aquí?- De verdad la había tomado por sorpresa. No encontraba el motivo de su presencia -¿Pasa algo? ¿El patriarca te envió?- El Dorado seguía sonriendo para fastidio de la chica. De pronto se acercó a ella y le toco el hombro, Shaina frunció el ceño molesta –¡¿Podrías dejar de hacerte el misterioso de una puta vez?!-
-¿Te duele?- Aplico un poco de energía y la tensión de su hombro desapareció. Shaina abrió la boca para protestar, pero volvió a cerrarla cuando el hombre paso una mano por su cuello y volvió a aplicar energía, haciendo que los pequeños cardenales de la zona, desaparecieran -¿Son todos?- Los ojos de Shaina se abrieron sorprendidos, entendiendo el porqué de esa inesperada visita. Negó con la cabeza y se puso de pie. Mü la imito pero la mujer levanto una mano amenazadora, manteniendo la distancia.
-¿Cómo...?- El Lemuriano suspiro y encogió los hombros. Shaina apretó la mandíbula y sintió que se le formaba un nudo en la garganta -¿Quién más lo sabe?- Mü negó con la cabeza. Shaina recorrió la habitación con la mirada, deseaba con todas sus fuerzas que la tierra se partiera en dos y se la tragase completa –Vete, por favor-
-Shaina…-
-Quiero estar sola- El Dorado la observo unos segundos. Asintió con la cabeza y sonrió con tristeza.
-Shaina si necesitas algo…-
-¡Solo vete!- Cerro los ojos con fuerza. Cuando volvió a abrirlos Mü ya se había ido. Se pasó ambas manos por el cabello y volvió a sentarse frente a la ventana. No quería ver a nadie, ni saber nada. En esos momentos solo estaban el extenso mar y ella. Recostó la cabeza en el marco de la ventana mientras se volvía a perder en sus pensamientos.
Templo de Leo…
-¡¿Aioria?!-
-¿Hmmm?- La joven Amazona se acercó al Dorado con expresión preocupada.
-¿Sabes dónde esta Shaina?- Aioria levantó la vista de su avioncito escala y la miró sorprendido.
-¿Me preguntas a mí? Tú deberías saberlo, eres su amiga-
-No la he visto desde hace días. Cuando la asignaron a la Casa de Escorpión- El León encogió los hombros despreocupado.
-¡Bueno! Ahí esta tu respuesta, Shaina esta en el Octavo Templo-
-¡Pero…acabo de ver a Milo entrenando en el Coliseo!- Aioria elevó una ceja curioso.
-¿Y?- Marín bufó de fastidio.
-Pues que Shaina ya no debería estar en Templo de Escorpión. Sí Milo es capaz de levantarse e ir a entrenar, quiere decir que no ocupa que Shaina este encerrada en ese maldito lugar- El Dorado frunció el ceño.
-¿Por qué estas tan alterada? Shaina es una Amazona, sabe cuidarse bien sola. De seguro esta en el Recinto y…-
-¡No!- Aioria se sobresaltó y parpadeó perplejo.
-¡Por Athena…Marín! ¡¿Qué te pasa?!- La Amazona jugó con sus dedos nerviosa.
-Lo siento Aioria…es que…no tengo un buen presentimiento- El Dorado se levantó y abrazó a su novia.
-¡Tranquila Pichoncita! ¿Por qué no vas al Templo de Milo? Seguro Shaina aún está empacando sus cosas- Marín asintió con la cabeza y Aioria le dio un beso en la frente antes de que la joven saliera del Piso Residencial.
Templo de Virgo…
-…-
-¿Shaka?-
-…- Mü soltó un largo suspiro y observó a su amigo. El pobre estaba sentado sobre su Flor de Loto con rostro sereno…pero Mü sabía perfectamente que se estaba muriendo por dentro de culpabilidad.
-Shaka, no fue tu culpa alguien te jugó una broma. No lo hiciste con intenciones-
-¡De verdad Mü…! No quiero hablar del asunto-
-Creí que no le dabas importancia a este tipo de banalidades- El aura de Shaka se turbó.
-¿Acaso intentas hacerme sentir mejor?-
-Lo siento Shaka, pero no tienes por qué castigarte por algo que no fue tu culpa-
-¡Pero todo lo que hice estando…!-
-¡Borracho!- Se apresuró a decir Aldebarán. Shaka ahogó un gemido de ofensa.
-¡Inconsciente!- Dijo el rubio para defenderse.
-Pues yo te vi bastante consciente cuando le hacías miradas extrañas a Saga- Shaka se llevó una mano al pecho ofendido. El grandulón no podía ser más directo, pero estaba en su naturaleza. Nunca se iba por la tangente y era demasiado inocentón para saber que su falta de tacto siempre metía en dilemas a sus compañeros y amigos. Mü se mordió los labios para no reír y le hizo señas al Toro para que ya no dijera nada. Aldebarán se encogió de hombros con un puchero.
-¡Shaka ya déjate de cosas, esto es una tontería…! Para serte honesto no creo que Saga se diera cuenta, estaba concentrado en cerciorarse de que tu cuerpo no reaccionara de forma negativa por nunca haber ingerido alcohol- El rubio se removió incómodo sobre su Flor de Loto.
-¡Estas cosas no deberían pasarle al Hijo de Buda!-
-Te quejas demasiado, eso no es propio del Hijo de Buda- Aldebarán volvió a recibir una mirada de reproche por parte de Mü. Bufó con fastidio, no le gustaba que le prohibieran decir lo que pensada.
-¡Tengo dolor de cabeza!- Admitió Shaka con pesar. Mü sonrió y se dirigió a la cocina para prepararle un Té de Jazmín SIN ALCOHOL.
-Eso mi buen amigo, se llama ¡RESACA!- Aldebarán sonrió bonachón y Shaka sintió como su blanco rostro ardía de vergüenza y se ponía colorado.
Templo de Escorpión…
Shaina estaba sentada en el ventanal que daba hacia la playa. El viento de la mañana soplaba sus cabellos con la brisa marina. Miró el oleaje y deseó poder hundir sus pies en la arena blanca. Tal vez ya era hora de salir de ese lugar…Aunque por alguna razón su cuerpo parecía querer quedarse justo donde estaba.
-¡Shaina!- La Amazona de Cobra se sobresaltó y llevó una mano al pecho. En el marco de la puerta estaba su amiga con las manos en las caderas. A diferencia de las demás Amazonas, Marín no estaba obligada a llevar máscara, puesto que su relación con Aioria ya era formal. ¿Qué diablos? Primero Mü y ahora Marín ¿Pretendían matarla de un paro cardiaco?
-¡Por todos los Dioses del Olimpo, Marín! ¡¿No sabes tocar?!- La Amazona del Águila ignoró los reproches de su amiga y se acercó a ella con el ceño fruncido.
-Shaina ¡¿Se puede saber que estas haciendo aquí?!- La peliverde parpadeó confundida -¡¿Y porqué no llevas tu máscara?!- Shaina se puso tiesa y Marín la vio turbarse.
-El Patriarca me mando aquí ¿Y cómo entraste?- Preguntó viendo la puerta. Ella recordaba haber puesto el cerrojo.
-¡¿A la habitación de Milo?!- Shaina se sorprendió ante la pregunta. Echó una mirada a su alrededor, era verdad, estaba en la habitación del Escorpión ¿Cómo lo pudo haber olvidado?
-Me la cedió- Marín la observó con el ceño fruncido. Quería descifrar que era lo que escondía su amiga, pero parecía un muro de hielo sin forma.
-Shaina ¿Por qué me mientes? ¿Qué me estas ocultando?-
-¡Ay Marín! Por todos los Dioses ¿De qué diablos hablas? Estas paranoica- Trató de levantarse pero la Amazona de cabellos cobre se lo impidió.
-Shaina, no soy estúpida…Milo esta en el Coliseo entrenando con los demás ¿Qué se supone que haces aquí si él se encuentra más que bien? ¡¿Por qué estas en SU habitación y sin TU máscara?!- La Cobra le dirigió una mirada de reproche.
-¿Me estas acusando de algo?- Marín suavizo su semblante y su mirada se tornó preocupada.
-Sólo me preocupo por ti. Sé que no estás bien Shaina, te conozco perfectamente. Eres como una hermana para mi… ¿No confías en mi?-
-¡Estoy bien!-
-¡No es cierto! Te conozco-
-¡Ya basta Marín! Me estas poniendo los nervios de punta ¿A qué has venido?- Shaina se levantó y fue hasta la cómoda para sacar un suéter de los cajones. Marín la siguió con la mirada y se sorprendió cuando la peliverde se puso el suéter de Milo.
-¿Estás usando la ropa de Milo?- Shaina estiró los brazos. La prenda le quedaba muy grande.
-Pues sí, tengo frío y yo no traje ropa abrigadora- Marín parpadeó incrédula y frunció el ceño. Definitivamente algo no anda bien.
-Ya es hora de que vuelvas al Recinto conmigo -
-¡No!-
-¿No?- Lo ojos de Marín se agrandaron ¿Acaso había oído mal? ¿Shaina quería quedarse en el Templo de Escorpio? –¿Estás de broma? ¿Cómo es eso de que no vienes?-
-¡No, no puedo irme!-
-¡¿Qué no…?! Pero si acabo de ver a Milo en el Coliseo. ¿No estabas deseosa por salir de aquí?-
-…-Shaina desvió la mirada sin responder.
-¡Ya esta!- La Amazona tomó a su amiga de los hombros y la obligó a sentarse en la cama -¿Qué diablos pasó? Y pobre de ti sino me dices de una vez por todas a que se debe tu estúpida actitud- Shaina sintió que su corazón se agitaba. Miró a su amiga sin pestañear tratando de tranquilizar su respiración.
-Ya no soy virgen- El silencio que siguió a esa respuesta fue tan incómodo que Shaina se removió nerviosa en la colcha. Marín estaba perpleja y en estado de shock. Movía la boca pero ningún sonido salía de ella. La Amazona de Cobra se desesperó y dio un fuerte manotazo en la cama –¡Di algo por Zeus!-
-Shaina yo…-
-¡No digas que lo sientes! Porque te juro que jamás te vuelvo a dirigir la palabra- Marín se mordió el labio y apretó las manos de su amiga. En su rostro se notaba la preocupación y eso hizo que Shaina se sintiera miserable.
-¿Fue Milo?- Shaina rodó los ojos con impaciencia y Marín se percató de lo absurda que había sonado su pregunta –Perdón… Creí que lo odiabas ¿Qué fue lo que cambio?- Como respuesta la peliverde volteó la mirada a otro lado para que no viera su expresión. Marín supo de inmediato lo que había pasado. Frunció el ceño y sintió que la ira la inundaba –¡Por Athena! ¡¿Shaina cómo pudiste dejar que esto pasara?! ¡¿Por qué no pediste ayuda?! Eres una Amazona, sé que nuestra fuerza no se compara a la de un Caballero Dorado pero…-
-No necesito que me regañes Marín…en efecto soy una Amazona. No voy a rebajarme a pedir ayuda cuando estoy en problemas. Esto fue en error y ya… perdí una batalla pero no la guerra-
-Pues yo diría que perdiste más que una batalla- Shaina le dirigió una mirada de reproche.
-¡No tienes derecho a juzgarme!-
-No me malinterpretes Shaina. Yo jamás te juzgaría…pero tienes que entender que tu estúpido orgullo no sirve de nada cuando llevas las de perder-
-¡Ya Marín! No me estas ayudando- La Plateada de Águila sabía perfectamente que no tenía caso reprocharle algo tan delicado.
-¿Y que vas a hacer? No puedes quedarte aquí por siempre. No creo que él….-
-¡Milo quiere que me case con él!- Esa respuesta tomó por sorpresa a la de cabellos cobre.
-¿Te lo pidió?-
-¡Más bien me lo informó!- Marín volvió a fruncir el ceño.
-¡Está loco! No vas a casarte con el para limpiar su conciencia- Shaina no respondió. No tenía cabeza para pensar en nada. Sin previo aviso, la Amazona del Águila fue a buscar su maleta y empezó a meter todas las pertenencias de Shaina en ella.
-¿Qué estas haciendo? No puedo irme-
-¡Claro que puedes! Y lo harás, no voy a permitir que ese desgraciado se aproveche de la situación-
-¡Marín…!-
-¡Nada de Marín, levántate y vámonos! O te juro que te llevare a rastras- Shaina frunció el ceño ofendida.
-¡No soy una niña!-
-¡Pues no te comportes como tal! Yo sé que todavía estas…confundida y lo más probable es que tengas un montón de sentimientos encontrados. Sé que hemos tenido nuestras diferencias en el pasado pero eres mi me mejor amiga, y aunque no te guste tienes que entender que voy a cuidar de ti cuando sea necesario- Sin esperar una respuesta sacó a su amiga del Templo y se dirigieron al Recinto de las Amazonas.
Coliseo de Entrenamiento…
-¡Mirad quien ha decidido acompañarnos el día de hoy!-Shura sonrió cuando Milo entró al Coliseo estirando los brazos. Máscara elevó una ceja y sonrió macabro. Afrodita miró a su amigo divertido.
-¡La Bella Durmiente ha sido despertada de su letargo!- Se mofó Aioros causando risas entre sus compañeros. Milo frunció el ceño, tal vez no sería tan buena idea entrenar después de todo.
-¡¿Quién ha sido el Príncipe Encantador?!-
-¡O amazona!- Kanon codeó al Dorado de Sagitario y más risas se escucharon entre los Dorados.
-¡Ya basta muchachos!- Dohko, como buen adulto salió al rescate –Dejen a la Princesa en paz- Otra ronda de risas hizo que el Escorpión pusiera un semblante sombrío. Dohko sonrió y le pasó un brazo por los hombros –¡Tranquilo hombre sólo es una broma! Ya te extrañábamos por aquí- Milo soltó un bufido.
-¡Si, como no!-
-¿Cómo te sientes?-
-¡Con ganas de golpear a alguien!-
-¡Bueno! Llegas en buen momento, estábamos viendo quien comenzaría con la ronda de peleas- Dohko iba a formar parejas cuando Máscara se levantó de las gradas con una sonrisa sardónica y bajó los escalones tronándose los nudillos.
-¡Será un placer partirte la cara en el primer encuentro!- Milo sintió que su cuerpo se tensaba, al parecer Máscara no sabía nada de lo ocurrido…pero eso no quitaba el hecho de que sería comida para cerberos en el inframundo, si llegara a enterarse -¿Qué pasa Princesa? ¿Me tienes miedo?-
-¡Te vas a arrepentir de haberte ofrecido cabrón!- Lo apuntó Milo con el dedo. Máscara sonrió de lado y los demás se prepararon para observar la pelea.
-¡Esto se pondrá bueno!- Aioros se recargó en las gradas. Mientras la pelea comenzaba. Mü entró al Coliseo seguido de Aldebarán, por fin había hecho que Shaka se quedara dormido. El Lemuriano saludó a sus compañeros y observó la arena, frunció el ceño cuando diviso a Máscara y Milo intercambiando golpes para calentar.
-Espero que Máscara salga vencedor- Susurró el pelilila haciendo que su enorme amigo lo mirara sorprendido.
-¡Mü! ¿Tu tomando partido? Eso no es buena señal- Al verse descubierto el rostro del Carnero se encendió de vergüenza.
-Lo siento Aldebarán, creo que lo de Shaka me puso un poco nervioso- El grandulón elevó una ceja no muy convencido, pero no insistió.
-Ya me contarás después- Aldebarán se cruzó de brazos y miró la pelea con una gran sonrisa. Adoraba ver los entrenamientos. La pelea se veía bastante igual, ambos Caballeros eran rápidos y sus movimientos daban golpes certeros. Milo sonrió con suficiencia, había pensado que esos días recluido en su Templo lo habrían oxidado un poco, pero nada de eso. Los Plateados no tardaron en hacer su aparición, Albiore iba encabezando al grupo seguido de cerca por Misty. Aioros vio al grupo y le hizo una señal a Shura con la cabeza.
-¡Mira quien llega, el grupo de los incomprendidos!- Shura asomó la cabeza y sonrió.
-¡Joder! Ese Misty nunca se despega de Albiore…me pregunto si tendrán algo-
-¡Si te refieres a si son pareja…si lo son!- Shura y Aioros miraron incrédulos al Santo de Piscis.
-¿Y tú cómo sabes?-
-¡Sólo entre ustedes se reconocen! ¿Verdad, Afro?- Se burló Kanon golpeándole el hombro. Para su asombro nadie rió ante su comentario y Afrodita le dirigió una mirada asesina.
-Recuerda que Afro tiene novia estúpido- Le regaño Saga meneando la cabeza. Kanon observó a sus amigos y se cruzó de brazos.
-¡Pero que pesados, solo fue una broma!-
-¡Hey chicos! ¿Cómo va todo?- Todos saludaron al Santo de Cefeo.
-¡Qué tal Albiore! Nada nuevo, aquí viendo como Milo y Máscara intercambian saludos… ¡Vamos chicos, mi abuela peleaba mejor que eso!- Dohko alentó a los que peleaban mientras bajaba de las gradas.
-Ese Milo sí que está bien recuperado…Shaina hizo un buen trabajo- Comentó Babel mirando la pelea.
-¡Hmmm! Debió ser un muy buen trabajo…¡Cómo para pedirle matrimonio!- Dijo el Caballero de Lagarto con indiferencia.
-¡¿Cómo te enteraste?!- Misty parpadeó confundido viendo al Santo de Aries.
-¡Lo dije en broma…!- Todas las miradas taladraron con curiosidad al Carnero.
-¿Mü?- El Carnero se dio cuenta de su error y se apresuró a defenderse.
-¡Yo no sé nada! Fue una simple pregunta, me sorprendió tanto como a ustedes…ya saben que soy muy ingenuo-
-No sabes mentir Mü- Le sonrió Albiore bonachón. Los Caballeros se miraron unos a otros y sin más rodearon al Santo de la Primer Casa Dorada, haciéndole mil preguntas. Aldebarán le cortó la salida por atrás y Mü le dirigió una mirada de reproche.
-¡Traidor!- El grandulón se encogió de hombros con rostro culpable.
-¡Lo siento Mü! Sé que debería detenerlos, pero me pica la curiosidad-
-¡Será mejor que sueltes la sopa si quieres conservar tus preciados cabellos!-
-¡No se atreverían!- Como respuesta Shura preparó su Excalibur.
-¡Ya basta muchachos! No sean tan hostiles- Dohko se acercó al Lemuriano y le puso una mano en el hombro –¡Por favor Mü! No hagas que estos animales reaccionen mal. Dinos por las buenas- Dohko sonrió mostrando unas leves patas de gallo a los lados de sus ojos.
-¡Jamás lo creí de usted Maestro Dohko!-
-¡Ay vamos Mü! ¡Somos humanos, la curiosidad es grande!-
-¡No soy un chismoso!-
-Ya afloja la lengua si no quieres quedarte calvo- Amenazó Kanon recibiendo una mirada de reproche por parte de su hermano.
-¡No diré nada!-
-Tu silencio sólo confirma mis sospechas- Todos los pares de ojos se posaron en Kanon.
-¡¿De qué hablas?!-
-¡Pues…! Por la mañana Milo estaba muy alterado y cuando le pregunte sobre Shaina, debieron ver su reacción…-
-¡¿Quieres decir que algo pasó entre ellos?!-
-¡Puede ser…!- Señalo Kanon con una mano en el mentón.
-¡Ya basta Kanon! Deja de ser tan intrigoso, no te metas en asuntos ajenos- Lo regañó Saga y el Gemelo Menor se encogió de hombros.
-¿Entonces? ¿Es verdad?- Le siguió Aioros igual de sorprendido que todos.
-¡Joder! ¡¿Milo y Shaina?! ¡Tíos, es el fin del mundo!- Shura se golpeó la cabeza y los demás intercambiaron murmullos.
-¡Yo no he dicho nada!- Exclamó Mü ofuscado.
-¡No hace falta hombre, tu silencio habla por tí!-
-¡¿Qué pasa aquí?!- Milo y Máscara pararon la pelea al ver que se armaba un alboroto en las gradas. Los presentes se giraron a los recién llegados y como hombres que son, los manatazos no se hicieron esperar para palmear los hombros de Milo.
-¡He picarón te lo tenías bien escondido!-
-¡Enhorabuena!-
-¡Quién iba a pensarlo!-
-¡¿Cómo lo hiciste?!-
-¡¿Te dijo que sí?!-
-¡Joder! ¡Eres un cabronazo!- Milo se sobó la espalda después de resentir el montón de golpes y Máscara observó la escena como si todos estuvieran locos.
-¡¿Qué les pasa a todos ustedes idiotas?!- Preguntó el Cangrejo con los brazos cruzados. Ahora todos se dirigieron al Dorado de Cáncer.
-¡¿Qué se siente saber que serás quien entregue a la novia?!- Máscara hizo una mueca de horror bastante cómica.
-¡¿Novia?! ¡¿Entregar?! ¡¿Pero que estupideces están diciendo?!-
-¡Si hombre! A falta del padre, el hermano entrega a la novia- Fue entonces cuando Milo entendió todo el asunto y su mirada viajó con rapidez hasta el Santo de Aries. Mü frunció el seño ofuscado.
-¡A mí no me mires! ¡Yo no dije nada!-
-¡Chismoso hijo de…!- Para su momentánea suerte, Máscara aún no se daba por enterado.
-¡¿De qué diablos hablan todos ustedes?! ¡¿Cuál novia?! ¡¿Qué hermana?! ¡¿El padre de quién?! ¡¿Pues quién se murió?!-
-Dirás ¡¿Quién se casa?!- Sonrió con suficiencia Argol de Perseo.
-¡Ay vamos! Máscara deberías estar feliz por Shaina- Dijo Aioros como si fuera lo más obvio del mundo. Afrodita se acercó a Máscara, tenía el presentimiento de que algo iba a salir mal. Máscara observó un momento al Dorado de Sagitario mientras procesaba las palabras. Dirigió su mirada a cada uno de sus compañeros y sus ojos pararon en los del Dorado de Escorpión. Milo le dedicaba una mirada desafiante y fue entonces cuando cayó en la cuenta "Milo y Shaina….La novia, el padre…entregar…se casa" sintió que la ira se acumulaba en su estómago, sus puños se apretaron hasta dejar blancos los nudillos, su rostro se puso tan rojo que parecía un volcán a punto de explotar y sus cejas se juntaron por encima de sus ojos.
-¡Hijo de la gran puta! ¡TE VOY A MATAR!-
Continuará…
¡Bueno! He aquí el capi n_n espero poder subir el siguiente en esta semana ¡wiii!
Las faltas de ortografía y gramática no son intencionales, pero si ven alguna avísenme, se aceptan consejos, sugerencias y críticas mientras no sean destructivas.
¡Mil Gracias por leer el CAPÍTULO 6! Y no olviden dejar sus bellos y preciosos reviews ^^.
YuukoM. (\./)
