Hola, como estan? pueso yo actualizare esta historia, gracias por los review, realmente me suben mucho el animo y es la razon por la que e echo el cap 7, a precio a todos los que siguen o visitan randomente mis historias bueno, espero que lo disfruten, aaah, mi ausencia se debe a el simple echo de que me e desinteresado un poco por escribir, queria aprender a hacer muchas cosas mas este tiempo lel pero e vuelto con una de las cosas que mas me gusta hacer y es secar mis ideas a la luz, bueno sin mas chachara, a leer...
Seguia moviendo su mano, lentamente debajo de la cama, buscando el objeto deseado hasta que por fin dio con el, parecia una forma rectangular pero no del todo, no estaba segura, pues su tacto no era mas que un buen sistema para sacar hipotesis sin visualizar antes el objeto, entonces, decididamente lo tomo y arrastro fuera de la oscuridad.
Ahi estaba, le vio por unos minutos, un par de lentes, si, parecian ser de cristal, que eso no era algo comun, hoy en dia la gente los prefiere de resina, ademas de ser un material mas barato, asi que debian ser personas un poco fuera del estatus de clase media y mas si se atrevian a dejar tal objeto olvidado y en aquel estado, estaban rotos por el cristal derecho, esto sin duda, daba la luz, en la cabeza de Mizuki, que quien quiera que fuera el antiguo dueño de las gafas tenia el suficiente ingreso economico como para comprar con facilidad otras, teniendo en cuenta que un repuesto es muchas veces mas barato que una nueva compra.
Los puso sobre la mesita de noche, No tenia ganas de observarlo mas, ella planeaba hacerlo en otro momento.
Al instante y esque pasaron a lo sumo 5 minutos para que el sonido de una mano llamando a la puerta llegara a sus odios, entonces se levando de la cama y acudio con rapides. Al abrir la puerta, encontro al chico peli-azul, estaba un poco sonrojado, apenado por los dias, el tiempo, incluso, que paso y este no se dignaba a ir a visitarla, bueno, ahora ahi estaba y en un momento oportuno.
Una de las leyes de la vida escritas en un viejo pero viejo libro, hacian referencia a este caso, las cosas no pasan ni antes ni despues, si no cuando deben, cuando deban, pasaran, ni un segundo antes ni un segundo despues. Y ese momento, era optimo.
Llevaba una rosa blanca en la mano derecha, la mirada del chico se clavo en la cama vacia de Kotomi, estaba ordenada a la perfeccion y parecia como si ahi nadie hubiera estado en un largo tiempo. Mizuki, que creia que Tomoya era un buen amigo ahora tenia ese pensamiento distorcionado pero seguia confiando en que Kotomi si tenia a alguien que se preocupara por ella, y quien si no el. Asi que la chica rubia le invito a sentarse en la cama y le platico todo lo que sabia.
Ahora, y despues de exactos 20 minutos, se encontraba con un anonadado Tomoya, quien no sabia lo que le estaba contando pero tenia dos indudables pruebas, los anteojos y la ausencia de Kotomi, probablemente se pudo inventar una historia mas torcida en su cabeza pero confiaba en Mizuki, confiaba ciegamente, ella era una niña sincera y se preocupaba por Kotomi y enrealidad asi era.
Tomo los anteojos y los observo por un largo rato mientras en la habitacion reinaba el silencio, puso sus manos sobre aquel objeto para examinarlo mas detenidamente mientras pensaba en todo lo que pudo hacer para evitarlo, pero la segunda ley de la vida de aquel libro nos dicta en esta parte, que ninguna cosa pudo pasar de forma diferente a lo que paso, nada, si paso asi es porque no tuvo oportunidad de que pasara de otra forma en el gran libro activo del mundo, Si existiera tan solo de forma superflua, se darian cuenta de que ninguna oracion tiene otra opcion en un mundo paralelo mas que la que fue echa ya por el sujeto. Seguian mas pensamientos de esta indole mas Tomoya se encontro con algo inquietante, una cosa sorpresiva, un gravado en la parte inferior del cristal izquierdo, un gravado tan diminuto que tenia que tocarlo varias veces para saber que se trataba de eso y no de una fractura.
Alzo la vista hacia Mizuki
-Mizuki...-Dijo casi en un susurro
Ella la vio con extrañes pero atendio al llamado de su voz
-Que pasa Tomoya?- Aunque tenia tantas cosas mas que decir, simplemente pregunto eso.
El levanto el cristal casi frente a su cara
-Es un gravado- Dijo con voz suave pero subio el tono mas esta vez.
Entonces Mizuki esforzo a mas no poner su vista, y leyo un apellido.
No sabia si habia pasado una semana o un mes, daba igual, parecian siglos los que pasaba encerrada en ese cuadro con cuatro paredes oscuras, le habian quitado la venda, sin enbargo, no se le permitio ver la cara de su agresor, para hacer el cautiverio un poco mas llevadero, sus ojos estaban libres, sin enmbargo no podia ver, estaba tan oscuro que preferia permanecer en la orilla que consideraba mas cercana a la puerta para no toparse con algo de lo que se podia arrepentir, apesar de la oscuridad, esta fue la primer vez que Kotomi penso en algo que no fueran sus estudios, penso en lo asustada que estaba de estar en aquel lugar, penso en que faltaba una parte de su cuerpo, una situacion a la cual no podia adaptarse aun, penso en Tomoya, que todo este tiempo, el fue el unico que estuvo con ella, en la escuela, en su hogar, en el hospital... penso que el la queria mucho y ella le correspondia, penso que tal vez, en una situacion asi, era la primera vez que se daba cuenta de sus sentimientos hacia el...
Bueno, disculparan los errores de ortografia que tenga, se que la historia va muy lento pero creo que la actualizare mas seguido, porfavor Review, consejos, criticas constructivas y principalmente su opinion, la aprecio mucho, Gracias!
