Aquiiiiiii! New Chapter YES!

Perdón por tardar tanto, no me creo que me llevara todo un mes, ni hablar... odio los estudios, más cuando no me aprueban, bobo sistema, en fin no más quejas de mi parte, los dejo con el cap, intentaré no tardar tanto con el siguiente y también con las actualizaciones de mis otros fics.

Los quiero!


Twilight: el tren se retraso! Debería haber estado aquí hace 7 minutos!

Levita con su magia un reloj de péndulo para confirmar su oración. Antes de arrojarlo a la distancia, rompiendo un par de cosas de camino…

Rainbow: Relájate Twi. Es solo un pequeño retraso.

Intenta confortarle la pony multi color. El intento falla y en su lugar tiene el rostro de su amiga princesa pegado al suyo haciendo más énfasis en su creciente histeria.

Twilight: No lo entiendes Rainbow Dash! Si el tren no llega dentro de los siguientes 2 minutos y medio tendremos que cancelar el paseo por la avenida camino al castillo para tener la primera impresión de la ciudad. Pero si la cancelamos entonces habrá que extender el recorrido por Canterlot lo que significaría reducir el tiempo en otras partes! Hay que ver el jardín real y hacer las compras para la celebración de esta noche, por no mencionar dejar un espacio libre para descansar y la merienda! La merienda Rainbow Dash! Dulce Celestia! Por que tu día no tiene mas horas?!

Cuando la princesa morada se separó de la Pegaso y gritó su pregunta al cielo, esta aprovechó para apartarse y arrastrar a la pony fiestera delante, como para tener algo entre si misma y su amiga alicornio.

Ponkoe: Twi-Twi bobita! Si el dia tuviera más horas entonces la noche tendría menos! Y si la noche tuviera menos horas la princesa Luna se volvería a hacer malvada y querría volver a conquistar el mundo! Y no podría ir a la fiesta de esta tarde! Por eso el día no tiene más horas. Porque la princesa Celestia no quiere que su hermana se pierda la fiesta!

La respuesta deja un poco atontadas y divertidas a todas, exceptuando a la princesa primeriza que seguía preocupada mirando un reloj de la estación.

Sunset mira hacia la distancia y ve la imagen que todas querían ver.

Sunset: bueno, creo que no se la perderá, porque allá veo el tren.

Sin apartar la vista del horizonte desde donde ve la silueta del gran transporte acercarse lento pero constante siente a su amiga princesa abrazarla mientras que también mira en la misma dirección.

Twilight: si! Está aquí! No tendremos que cambiar el horario!

Sunset: eso hubiera sido terrible Twilight.

Twilight: lo se! Gracias gran faust! GRACIAS!

Mientras la princesa morada sonríe agradecida a alguna entidad desconocida, su gemela del espejo la mira con una ceja levantada.

Twily: cielos, la princesa es algo exagerada.

Sun que está flotando por el lugar escucha el comentario y ríe.

Sun: si, para nada como tú pequeña Twicornio.

Twily: "Twicornio"?

El tren llega al a estación, cortando la interrogante, y por mandato animado, y algo exigente de la princesa de la amistad, todas suben. Sunset es la última, y Cadence se le acerca sonriente.

Cadence: me gustó verte de nuevo Sunset.

Sunset: igual a mí Cadence. Gracias por tu hospitalidad.

Hace una pequeña reverencia como agradecimiento.

Cadence: je je no hace falta que hagas eso. Vuelve a visitarme si tienes la oportunidad.

Sunset: bueno, volveré aquí, al menos por Twily. Sobre mí, bueno, ya veremos.

Cadence sonríe amigablemente, Sunset da su propia sonrisa y sirve de despedida antes que ingrese al tren.

Solo un minuto después el transporte emprende nueva marcha y se va alejando de la estación, y pronto estará fuera del imperio. Mientras la princesa del amor regresa rumbo a su castillo.

~Dream~

El tren en marcha, cada pony en su lugar discutían sus propios asuntos.

Sunset está centrada en sus propios pensamientos. Con la cabeza apoyada en su casco obsrva por la ventana el panorama sin realmente mirar a nada.

En su cabeza solo ve recuerdos, recuerdos de su alegre infancia. Junto a Celestia. Recuerdos de sus estudios juntas, y luego…

Suspira, cierra los ojos intentando borrar esas imágenes.

Sun: el pasado aún duele, Little Sis?

Sunset: wah!

Grita espantada. Tan centrada en sus recuerdos que no notó el momento que su, "hermana" se sentó a su lado. Ve a Sun mirarla con una sonrisa casi cómplice mientras se sienta en una pose muy humana, teniendo su lomo contra el respaldo, sus patas traseras cruzadas y las delanteras tras la cabeza.

Sun: cuéntale a tu Big Sister tus problemas.

Sunset parece dudarlo por un momento. Hablar de este tema siempre le era difícil. Pero… Sun siempre parecía ser una buena opción para hablar.

Sun: bien, que preocupa tu cabecita?

Sunset: … solo lo normal. No todos los días vuelvo a ver a la pony que es casi una madre, a quien fallé y odié durante tanto tiempo…

Sun: hey! No te aflijas así. No eres la única a la que un alborotamiento de hormonas hace pelear con su madre. Recuerdo cuando le pedí a la mía un auto y me dijo que no, me enfadé tanto que escapé con nuestro mejor corcel y me inscribí en las carreras de caballos. Me dije que ganaría dinero para comprarme mi auto yo misma.

Tal historia hace a la pony original negar con la cabeza divertida.

Sun: al final me divertí mucho cabalgando, decidí que ya no quería el auto, pero quería al caballo. Ella volvió a decirme que no y para desquitarme, robé su vestido de fiesta y esa noche fui a bailar a la ciudad, al volver a casa, el castigo que me esperó si que dolió.

Sunset solo puede reírse de las palabras de su "gemela".

Sunset: lo estás inventando.

Sun: si no me crees ve a preguntarle a mamá.

La frase es dicha con una sonrisa casi burlona, que es inmediatamente borrada al segundo que nota lo que dijo…

Al girarse, ve que la sonrisa de su "hermanita" también se borró…

Se miran una a la otra, hasta que Sunset baja la cabeza y lleva sus ojos al suelo. No se ve triste, solo… pensativa…

Sun: … hey, todo bien Little Sis?

La pregunta era tonta, pero no estaba segura qué más decir.

Sunset: … si… dime, cómo es ella? Tu madre, quiero decir.

Sun: mmh, es una mujer bastante dulce. Siempre está llena de risas, y tiene un corazón bondadoso, aunque tiene un carácter que no se deja intimidar. Dispuesta a hacer lo correcto, ayudar, y siempre que hay problemas se queda con los amigos o familia. Además es muy directa, habla con la verdad, sin dar rodeos ni endulzar la situación.

Sunset: suena a una mujer sorprendente.

Sun: lo es, aunque, vivir como su hija no es fácil. Pero, al final siempre me apoya y, siempre me da lo que necesito, sea un caramelo, o un buen golpe je je je.

Sunset: ja ja, me pregunto, como habrá sido la mía.

Sun: hey, no te pongas así, me hace sentir mal porque pienso que es mi culpa.

Sunset: lo siento. Creo que simplemente… nunca me he preguntado mucho por mis padres.

Sun: te entiendo. Oye! La próxima vez que nos veamos, voy a presentarte a mamá. Después de todo, es como si fuera tuya también.

Sunset: Je, no creo que funcione así.

Sun: Claro que si! Eres yo yo soy tú, somos hermanas y ella nuestra madre. Claro! Como no pensé en eso antes? Mala Sun! Eres mala hermana mayor!

Sunset vuelve a reír. Estar con su auto titulada, "hermana", siempre la hacia feliz.

Sun: La próxima vez que vayamos ambas a nuestro mundo la conocerás. Te caerá bien.

Sunset: Bueno, gracias Sun.

No estaba convencida con la idea. Aunque no es que tuviese algo en contra de ella. Pero sabía que no serviría intentar debatir con su "hermana".

Sunset: Por cierto, como se llama?

Sun: Mamá? Oh su nombre es Meg-

Pinkie: YA LLEGAMOS!

Grito apareciendo entre ambas la pony rosa, causando a cada una un pequeño infarto.

Aunque su grito es cierto, el tren ya se había detenido en la estación de Canterlot.

Los ponys dentro empezaban a descender del tren, nuestro grupo no tarda en hacer lo mismo.

Tan pronto miró hacia la distancia, una vista de la ciudad, Sunset quedo casi pasmada.

Sunset: … Canterlot…

El resto del grupo la mira un tanto preocupadas, algunas, curiosas.

Sunset: … había olvidado, lo grande que era este lugar.

Es su única respuesta, luego voltea para encontrar las miradas de todas.

La princesa Twilight es la primera en acercarse y le habla con suavidad.

Twilight: Se que antes hice, mucho escandalo con eso del horario, je je lo siento. Pero, si quieres, ir primero a otro sitio, no voy a apresurarte. Aunque… bueno, en verdad tendremos que ir, tarde o temprano.

Sunset sonríe, aunque su mirada se nota algo dolida.

Sunset: Lo se… bueno… vamos.

Empieza a caminar, el resto del grupo se apresuran para alcanzarlas.

~Dream~

El paseo por Canterlot fue bastante corto, o al menos así lo sintió Sunset.

Pasaron por algunas tiendas, plazas, Pinkie compró una donas en Donas Joe. Rarity señaló algunas tiendas de moda, y se permitió mirar un poco los escaparates para ver los diseños nuevos. Aunque fueron ambas Twilight quienes verdaderamente disfrutaron el paseo, siendo que la de alas mostró algunos lugares de interés a su doble, mostrándole la dirección a algunos museos, bibliotecas, incluso un observatorio de estrellas.

Sunset no evita sonreír al ver a su amiga tan animada. En verdad, Twilight parecía estarse divirtiendo mucho, viendo esta pequeña parte de Equestria.

Antes de darse cuenta ya estaban frente al castillo. Sunset mira hacia el mismo, casi se siente a si misma dar un paso atrás. El gran y majestuoso castillo, mirando hacia arriba desde su posición, se sentía… imponente… y, casi amenazante…

Casi siente sus patas moverse y empezar a correr, pero antes de poder hacerlo siente un, palmeo? En su costado.

Al girarse solo ve a su "hermana" sonreírle y darle un guiño. Fue ella quien le dio con su ala un pequeño golpe a modo de animo. También la princesa Twilight se acerca y le sonríe, casi una invitación para que entre.

Sonríe a ambas, da una respiración profunda más, y camina, seguida de cerca de todas.

~Dream~

La pony de lentes estaba, maravillada con la belleza interna del castillo, mas de una vez se vio quedándose atrás del grupo, consecuencia de quedarse parada mirando algo particularmente llamativo.

Sunset por el contrario, no prestaba atención a nada. Sus patas se movian de forma meramente mecánica, su cabeza gacha, su mirada baja, no necesitaba ver su camino, casi por instinto, camina por los pasillos sabiendo de sobra por donde ir. Siendo así ella la mas adelantada, casi dando la imagen de ser ella, quien guía al grupo.

Se detiene frente a unas grandes puertas abiertas, que llevan a una enorme sala.

Aquella entrada, casi parece la boca de un gigantesco monstruo a ojos de Sunset.

Un par de guardias vigilan aquella entrada, pero viendo que se trata de la mas joven princesa, y las amigas de esta no hacen intento por detenerlas.

Sunset sigue mirando hacia el suelo, por lo que su amiga alicornio le da una pequeña caricia a su mejilla. Eso sirve de animo suficiente, para que de los pasos finales, y entre a aquel gran salón.

Su respiración se acelera, su boca se seca y su cuerpo casi se congela.

Ahí al frente, sentada en su dorado trono, llena de gracia, magnificencia, su sola presencia ostenta belleza, poder, sabiduría. La imagen al frente es, digna representación de un dios, una diosa.

La gobernante de Equestria, la diosa del sol, la Princesa Celestia.

Sunset siente su corazón golpear en su propia garganta. Ahí estaba, luego de tantos años que ya no podía ni contarlos. La pony que le dio todo, que sirvió como la madre que nunca pudo tener, la pony mas importante que alguna vez tuvo en su vida. … y a la que traicionó y abandonó en un inmaduro capricho adolescente…

El rostro de Celestia es sereno, serio, casi… frío. Sus ojos rosados van directo y sin pena hacia la pony ámbar al frente del grupo.

Cual si fuese una roca, Sunset se sintió golpeada por la vergüenza y la angustia, su cabeza casi tocaba el suelo de tan inclinada que estaba. Sus ojos también bajaron, incapaz de seguir viendo a su antes mentora.

Sintió un casco acariciando su lomo, era Sun otra vez, acariciándola, y suavemente empujándola hacia adelante.

Sunset empezó a caminar, solo oía sus propios pasos, muestra de que las demás optaron por quedarse atrás.

Celestia por su propio lado, al verla acercándose, se levantó de su troto. A paso firme, lento, descendió los escalones de su trono.

Ambas se detuvieron al mismo tiempo, quedando frente a la otra, a los pies del trono.

Sunset no se atrevía a levantar la mirada, su cuerpo cansado, la obligó a sentarse, y el miedo la hizo bajar las orejas, y envolver su cola en sus cascos.

Celestia permanece de pie, en completo silencio, ni su rostro ni sus ojos muestran ninguna emoción.

El silencio de ambas crea un ambiente demasiado tenso, casi podría cortarse con un cuchillo.

De hecho, Pinkie toma uno y empieza a, cortar… el aire… y se siente y se escucha algo invisible caer al suelo. Esto en otras circunstancias le hubiera hecho gracia, pero en esta ocasión solo la preocupa. Sentimiento compartido por todas las ponys.

La unicornio morada mira desde detrás del grupo a su amiga nativa, y muerde su labio haciendo un esfuerzo por no correr hasta ella.

Luego de lo que se sintió una vida entera, Sunset resiste el fuerte deseo de lanzarse a llorar, muerde su lengua para que esta no se trabe, y alza la cabeza lo suficiente, para que sus ojos puedan subir y hacer frente a los de Celestia.

Sunset: … Princesa, Celestia…

Habla en la voz más calmada que puede, mirando al rostro impasible de la pony mas alta.

No hay una respuesta, ni reacción de parte Celestia.

Sunset cierra los ojos con fuerza, temerosa por la falta de respuesta. Y luego, casi como si se rindiera a una lucha, que no sabía que estaba teniendo, todo su cuerpo se relaja, su miedo desaparece, y levanta por completo su cabeza, aunque aún no se permite mirar a la princesa.

Sunset: Princesa, soy yo. Sunset Shimmer. Quien una vez, fue tu estudiante.

Celestia sigue sin hablar, pero se ve un sutil cambio en su expresión, casi como si se suavisara.

Sunset: Hace años… caí presa de mi propia ambición. Hice cosas horribles, creí que era digna de tenerlo todo, y renuncie a tus enseñanzas, y tus cuidados…

Su voz se corta. Su memoria parece querer castigarla, dándole visiones vivas de todo aquello.

Sunset: … y ahora. Vuelvo al que una vez fue mi hogar… para poder… decirte… cuanto lo siento…

Sin poder resistir las lágrimas que quieren salir, estas caen por las mejillas de Sunset y hasta el suelo

Sunset: lamento haberte fallado… lamento… haberte dicho todas esas cosas yo… lo siento.

Apretando los ojos y los dientes intenta resistirse a sus lágrimas. No hay más que pueda decir.

Pasan unos segundos, aún no hay respuesta de la princesa. Eso solo la hace asustarse más.

Hasta que en un momento, siente algo suave, bajo su mentón, abre los ojos, y ve esas suaves y relucientes plumas blancas, que la hacen levantar la vista. Encontrándose de nuevo con el rostro de Celestia.

La princesa se había sentado, estando aún frente a ella, y con su ala la sostiene suavemente permitiéndose verse a los ojos.

El gesto carente de emoción, se había suavizado, mostrando algo, que Sunset no lograba descifrar del todo.

Los ojos rosados de Celestia miran a los esmeraldas de Sunset, los cuales, aún brillan por las lágrimas recientes, y se muestran confusos por las acciones de la princesa.

De pronto, los ojos de Celestia empiezan a temblar un poco. Sunset siente una muy suave caricia a su mentón cuando la princesa retira su ala. El ceño firme de Celestia se curva, dibujando un sonrisa, una pequeña, pero sincera.

Celestia: … te he extrañado mucho, Sunset.

… el tiempo pareció detenerse, creándose así un marco digno de apreciar.

Sunset solo seguía mirando hacia el rostro apacible, amable, cálido de la princesa, y esta, sin borrar su sonrisa, seguía mirando la expresión dolida, arrepentida, sorprendida de la que fue su estudiante.

Las demás no hicieron nada por interrumpir ese momento, pero más de una empezó a sonreír tras las palabras de Celestia.

La fuerza de Sunset resistió otro par de segundos, pero al final, se quebró, y sintió como todos esos años lejos, finalmente eran liberados, en un llanto sin fin.

Celestia la tomo suavemente con su pata, acercándose ambas, permitiéndole apoyarse contra su pecho, cosa que solo hizo a Sunset llorar con más intensidad, refugiándose en el suave pelaje de la que fue su maestra.

Sunset: lo siento! Lo siento!

Pronuncia entre llantos, queriendo fundirse en la calidez de la princesa. Celestia no hace más que envolverla en su ala, como si fuera esta una manta. Baja la cabeza comenzando así a dar caricias a Sunset, cual madre haría con una hija dolida.

Sunset: lo siento! Lo siento!

Celestia: ya ya, mi pequeño sol. Ya todo está bien.

Aunque su voz suena suave, hay un dejo de tristeza, mezclada con alegría, reflejada también en las pequeñas lágrimas que escapan de la princesa.

Las lágrimas de Celestia, sorprenden y conmueven a las ponys presentes, aunque sus sonrisas dejan ver su alegría por tal escena.

Incluso los guardias en la puerta, logran escuchar toda la situación, aunque hacen esfuerzo por preservar su imagen de guardias, pero se les nota las ganas de llorar conmovidos.

El abrazo de las alicornios se mantuvo por unos minutos, hasta que Sunset, no queriéndolo realmente, se digno a retroceder, limpiarse las lágrimas, y sonreír, aún con cierta pena, a la princesa milenaria.

Sunset: mmh, yo… princesa… um…

Celestia: Sunset. No sabes cuánto me alegra, volvera verte. En verdad te he extrañado mucho mi pequeño sol.

Con ese comentario frota su ocico con el de Sunset en una caricia.

Sunset: je… no recuerdo la última vez que me llamaste así…

Ambas ponys sigue dándose sonrisas y caricias. Sun es la única en el grupo que no se ve afectada emocionalmente, aunque si sonríe por tal escena.

Sun: hey girls! Creo mi little sis necesita un tiempo con su mami. Que tal si buscamos algo divertido que hacer en lo que terminan?

Twilight: bueno, teníamos programada una salida con Sunset incluida pero…

Sigue mirando a la princesa y su amiga.

Twilight: creo que, Sunset puede alcanzarnos luego.

El grupo sonríe, y sin necesidad de hablar se ponen de acuerdo, saliendo así todas fuera de la sala. Twily es la última en salir, dando una última mirada a su amiga, sintiéndose muy feliz por ella.

Luego de un par de caricias más, Sunset nota que sus amigas ya no están.

Sunset: y, las demás…?

Celestia: Twilight las habrá llevado a la ciudad. Recuerdo que me contó sobre como tenía una agenda programada para tu llegada.

Celestia ríe un poco ante el recuerdo y la actitud de su antes estudiante. Sunset también ríe, recordando que ya le habían mencionado eso.

Celestia: ven Sunset, hay cosas de las en verdad que me gustaría charlar. Y creo, que hay un tema particular, que podríamos discutir.

No hay señal de disgusto, o molestia en la voz de Celestia, manteniéndose esta tan apacible y amable como siempre. Aún así sus palabras confunden a Sunset un poco, y aunque parece querer preguntar, es prontamente callada, y respondida, cuando con su casco, Celestia levanta muy suavemente una de sus nuevas alas.

Sunset se mantiene en silencio, insegura sobre que pensar sobre ese tema. Más Celestia solo le sonríe, y la invita a marcharse de la sala del trono, yendo así ambas a un sitio más privado.

~Dream~

Sunset entra detrás de la princesa, su caminar lento y cuidadoso, casi parece asustada. Entran ambas en la recámara personal de la princesa.

Sunse no puede evitar sentirse atacada por varios recuerdos de cuando era una potrilla.

Celestia, ajena a la actitud de Sunset, o quizá prefiriendo no forzarla, se recuesta en un conjunto de cojines del lugar, y con una sonrisa, sin necesidad de hablar, extiende la invitación a su ex estudiante, para que haga lo mismo junto a ella.

Sunset está claramente nerviosa, se nota en su lenguaje corporal. Pero hace lo que la princesa le pide, se recuesta en un cojín cerca de Celestia, aunque parece querer mantener cierta distancia.

~Dream~

Durante poco más de una hora, ambas alicornios estuvieron hablando, nada muy destacable.

Celestia hizo algunas preguntas sobre aquel mundo que para ella era aún un misterio. Aunque más interesada estaba en la propia supervivencia de Sunset en dicho mundo.

Sunset le contó todo, aunque sin mucho lujo del detalle. Sus inicios en ese mundo fueron difíciles, puesto que ella no tenía conocimiento sobre el lugar, la especie, ni la sociedad, tuvo que arreglárselas como pudo y nunca tuvo un momento fácil.

Celestia se mostró en verdad preocupada cuando escuchó aquello.

Por dentro, la princesa milenaria solo podía imaginar a su pequeña pony pasando las situaciones más dañinas, peligrosas y aterradoras que algún pony podría pasar. Se sentía horrible ella misma, pensando que fue ella quien llevó a Sunset a todo aquello.

Su mal sentir se fue apagando, con forme Sunset dejaba de lado esa parte de su vida, llegando al momento que entró en la escuela. Aunque la pony ambar se muestra completamente abrumada, teniendo que revivir los recuerdos de sus días como tirana.

Por esa razón se saltó la mayor parte de esa época, prefiriendo centrarse en lo ocurrido después de que conociera a Twilight.

Por un momento debatieron entre ambas el tema sobre las sirenas, y como estas, con ayuda inintencionada de Sunset… habían logrado poner en peligro ese mundo. Claro que habían sido detenidas, pero Sunset no podía evitar pensar en el peligro que podría haber, si hubiese alguna otra criatura de Equestria, corriendo por ese mundo.

Celestia pudo entender, y hasta compartir esa preocupación, dándose una orden mental, de comprobar las antiguas acciones de Starwirl en un futuro cercano.

Celestia: y esta Twilight, es como la que conozco?

Sunset: pues, si, pero… no, es como… es Twilight, pero… es, es difícil de explicar.

Celestia ríe un poco.

Celestia: voy a asumir entonces, que es como con Sun y tú.

Sunset: um, tú, conoces a Sun…?

Celestia: creiste que no iba a darme cuenta de una pony idéntica a ti dando vueltas por ahí? Twilight misma me comentó sobre ella en su tiempo, y eventualmente quise conocerla.

Sunset: je, claro. Eso es lógico…

Celestia: debo reconocer, se sintió extraño tener cerca a un pony tan parecida a ti. Pero pronto me di cuenta, que pese ser similares, tú y ella eran muy diferentes.

Sunset: de-de verdad..?

Celestia: de verdad. Aunque, si que es apasionada, y devota a lo que cree, muy similar a ti.

La pony ámbar gira un poco la cabeza, el rojo en sus mejillas refleja su vergüenza.

Sunset: … hablamos mucho de mí. Pero… princesa Celestia… qué has hecho desde que me fui?

Celestia: yo? Bueno, debes saber Sunset, siendo una princesa la mayor parte del tiempo atiendo necesidades de los ponys. Buscando hacer una mejor sociedad en Equestria.

Sunset: eso lo se, aunque, bueno, tomaste a otra pony como estudiante luego de que me fuera.

Celestia: son celos lo que escucho?

Su voz tiene cierto tono de burla, aunque también de preocupación.

Sunset: n-no! Solo… bueno…

Un caricia de Celestia la hace callar.

Celestia: tomé a Twilight como estudiante, si, pero eso de ninguna forma, significa que alguna vez me haya olvidado de ti Sunset.

Los ojos esmeraldas miran preocupados, pero ansiosos a la princesa milenaria.

Celestia: siempre tuve fe de que un día regresarías, y podríamos volver a ser como cuando eras pequeña. Nunca dude de la bondad en ti Sunset.

Lo ojos esmeraldas van hacia el suelo y casi dejan salir nuevas lágrimas. No hay respuesta. Unas caricias de Celestia son respondidas al instante.

Celestia: Y veo que esa bondad ha florecido. Sunset, has logrado lo que tanto te habías propuesto, sabía, que podrías.

Confusa, Sunset miro a su antes maestra, dándose cuenta que con su mirada, señala a las alas que ahora adornan su lomo.

Sunset: Eh?! Que?! N-No! Estas cosas… son solo un efecto del portal, espejo. Sabemos que siempre hace cosas raras, no son, nada importante.

Sonrie con timidez y pena, moviendo y restando importancia a esas alas.

Celestia: Mm, lo son? Estás segura?

Sunset: P-Por supuesto! Después de todo, era unicornio cuando me fui. Por que de pronto me saldrían alas así de la nada? Es solo una cosa del portal.

Celestia: Yo creo que es algo más.

La voz y sonrisa de Celestia siguen tan calmas como siempre. Sunset no puede sino mirarla extrañada.

Celestia: Es cierto, que te fuiste siendo una unicornio, pero luego de todo lo vivido, has aprendido mucho, sobre la amistad, y sobre ti misma. Esas alas son prueba, de tu crecimiento, Sunset.

Sunset: no, no yo…

Un toque a la puerta interrumpe la conversación. Celestia mira a la entrada con cierta duda. Se pone de pie y se encamina, abriendo la puerta con su magia.

Sunset se apresura en ponerse de pie, y quedarse detrás, dejando distancia.

Al otro lado de la puerta aparece una yegua, madura aunque sin rastro de vejez. Pelaje amarronado y melena negro ceniza. Un par de gafas adornando su mirada, un tanto temerosa. En su costado se nota su cutie mark, lo que parece un documento, firmado con una pluma blanca, entintada.

Celestia: Señora Ink Wink. Qué es lo que sucede?

Ink Wink: Princesa, lamento mucho intervenirla en sus aposentos, pero es que…

La yegua estaba claramente temerosa, presumiblemente por el hecho de "intervernir" a Celestia, aunque la princesa no muestra seña de molestia, y solo mira a la yegua con interés.

Sunset no interviene, solo se queda a un lado, sin hablar ni llamar la atención, mirando de lejos la conversación.

Ink Wink: lo-lo siento. El dignatarios de Hoofscu llegaron y, han pedido verla.

Celestia: están aquí? Creí que la reunión estaba programada para la siguiente semana.

Ink Wink: S-Si es así…

Ink Wink muestra una serie de papeles junto a ella en el suelo y revisa lo escrito.

Ink Wink: habíamos quedado en que se reunirían en una semana más, pero, ellos han decidido venir antes. Intenté decirles que usted ya había programado no tener deberes políticos hoy, pero ellos no quisieron escuchar y… y demandan verla.

Celestia no puede evitar tomar una pequeña bocanada de aire y soltarla en un suspiro.

Ink Wink: me enviaron a buscarla, pero, si quiere, puedo decirles que está ocupada y que… los atenderá otro día…

La pobre yegua agachó la cabeza así como las orejas y la cola, como esperando algún regañoo algo similar. Por supuesto esto no llegó, Celestia simplemente le respondió con voz serena.

Celestia: no será necesario. Señora Ink Wink, haga el favor de llevarlos a la sala de reuniones, y dígale que los atenderé en unos minutos.

Ink Wink: s-s-si, por supuesto princesa.

La yegua hace una reverencia y se marcha presurosa, se regresa al darse cuenta que dejó en el suelo sus documentos, los toma en su boca con igual prisa, y vuelve a marcharse.

Celestia vuelve a suspirar, pone una mirada pesada en su rostro volteando a ver a su visita.

Celestia: Sunset, lo siento. Unos representantes de una tierra lejana han venido para que discutamos un asunto político. Se supone que llegarían en una semana pero…

Sunset. Oh, lo entiendo. El deber de una princesa nunca termina.

Celestia: siento mucho que esto acorte nuestra plática. Intentaré terminar el asunto rápido.

Sunset: está bien. Haz lo que debes hacer. No quiero que lago pase a Equestria por mi culpa, de nuevo… um, saldré a ver si encuentro a Twilight y las otras.

Celestia: bien, ve y diviértete. Te veré pronto otra vez, si?

Sunset pasa al lado de Celestia para marcharse, siendo despedida por una caricia a su melena y lomo mientras sale.

Sunset: claro! Um… nos vemos pronto, uh, adiós.

Es una despedida algo torpe, pero ambas sonríen, y Sunset se va alejando por el pasillo. Celestia la ve hasta casi perderla de vista, y cerrando la puerta de su habitación tras de sí, camina hacia la dirección contraria.

~Dream~

Aunque dijo, que buscaría a sus amigas, lo cierto es que Sunset optó por ir al jardín real.

Se sentía en la necesidad de quedarse un momento sola, para pensar un poco.

Hasta ahora, esta visita a Equestria era todo lo que podría soñar. Siempre le encantaba ver a su amiga, la Twilight de Equestria, y desde hace años había querido conocer a las amigas de esta. Además estaba Cadence, a quien no había visto desde que dejó Equestria, y Starlight, le recordaba mucho a sí misma de hace unos años atrás.

Y Celestia, Celestia, su maestra, la había perdonado… se sintió tan bien, sentir cerca a quien fue como una madre para ella

Tantas emociones, la verdad, era un poco cansado, se recostó en la hierba dejando su cabeza entre sus patas delanteras, y cerro los ojos. Un muy suave suspiro mas, y se relajó

~Dream~

Entre tanto, el grupo de ponys había hecho un recorrido rápido alrededor de Canterlot.

Actualmente, la pony de lentes es guiada al interior de un lugar, particularmente especial.

Sus ojos morado se abren y destellan cual estrellas al ver el interior, tantos estantes, todos y cada uno, lleno de libros. Tamaños colores grosores, tantos libros diferentes.

Twily: Por, mi, irreal, dios… esto es, tan… tan…

Rainbow: y aquí vamos…

Twily: HERMOSO! Oh! OH~! Son tantos… libros… libros de otro mundo! Oh mi…! Tanto, que puedo leer, aprender, conocer, oh, oh! por qué no vine antes?! Tengo que-

Empieza a respirar agitada.

Twily: tengo que tomarme un momento-PERO QUE DIGO?! No puedo hacer eso! Debo empezar a leer, ALGO!

Sin siquiera mirar a las demás empieza a correr por los libreros y se pueden distinguir varios libros salir casi volando en auras rosadas detrás de ella.

Twilight: cielos, ninguna había visto a una pony tan emocionada por una biblioteca.

Todas sus amigas la miran con sorpresa, luego se ven entre ellas, y después ríen en conjunto.

Rainbow: nosotras si, créenos.

La princesa no parece entender lo que dicen.

Rainbow: y no es que no sea divertido verte a ti, y, a ti, en la biblioteca, pero… creo que nosotras iremos de compras.

Pinkie: SI! Y yo iré al castillo para preparar el gran gran salón para la fiesta de hoy! Lo bueno es que traje mi maxicañón de fiestas!

De algún lugar, hace aparecer una versión, muy, muy grande, de su famoso cañón.

Twilight: pero que hay de ella?

Apunta a su doble que está constantemente sacando y colocando libros en una estantería. Parece que trata de decidir cual tomar.

Rainbow: tú puedes encargarte de ella, después de todo, eres tú. Las veremos de vuelta en el castillo para el almuerzo.

Hay una despedida leve de parte de todas. Twilight piensa un momento pero tras otra mirada a su gemela, decide mejor ir a ayudarla.

Twily por su lado parece tener problemas al querer leer varios libros, al mismo tiempo.

Twilight: sabes, esto es un poco avanzado en magia, pero, tengo un hechizo que quizás te interese.

Ambas Twilights se miran un momento.

~Dream~

Sunset abre los ojos, se los frota para aclarar su vista, y ve que está en su cama, en su departamento. Tal visión la hace levantarse presurosa y quedarse sentada en su cama.

Sunset: que? Mi departamento…?

Al mirarse se ve de nuevo en su cuerpo humano, mira a sus manos y mueve sus dedos. Curiosamente, estaba vestida con su ropa habitual.

Sunset: … fue un sueño…?

Sin tener una respuesta su atención la gana la alarma de su reloj en su mesa junto a su cama.

Sunset: oh diablos! Llegaré tarde a clase! Luego me cuestiono lo que pasó!

Toma unos libros asentados en su mesa de la sala y sale del departamento.

Afuera ve un día soleado, aunque la calle parece totalmente vacía, más no presta atención. En pocos minutos llega a la escuela, y al cruzar la puerta, ingresa en un gran salón del castillo de Canterlot.

Camina hasta el centro y se detiene un momento para ver alrededor. Ya no tiene sus libros consigo pero no parece notarlo, centrando en su lugar la atención en los distintos vitrales que hay en el lugar.

Sunset: … esperen… desperté en mi departamento, pero, yo vivía con mamá, y la escuela no está tan cerca, además, yo ya me gradué, y esta, ni siquiera es la escuela. … qué está pasando?

Su pregunta queda sin respuesta, y en su lugar, llegan más, pues pronto ve un vitral empezar a brillar con un destello azul.

Al acercarse distingue mejor, la imagen de un círculo, cuya mitad lleva un sol, y la otra mitad una luna. A su alrededor se ve la imagen de ambas hermanas reales que representan estos elementos. Es la imagen de la hermana de oscuro pelaje lo que desprende aquel brillo.

Como si no fuera suficiente sorpresa, aquella imagen se desprende del vitral, y comienza a moverse por el aire, creciendo en tamaño, y volviéndose casi tridimensional.

Pese a estar sorprendida, Sunset no hace gran reacción ante lo que ve. Quizás por ya haber vivido tantas cosas, o porque aquella visión le causa más maravilla que sorpresa o miedo.

Tras cabalgar en el aire, la imagen de la pony gana un tamaño casi igual al de Sunset, y desciende hasta posarse en frente de ella.

Imagen: Sunset Shimmer, por fin nos conocemos.

Ahora si se sorprende al escuchar una voz venir desde esa imagen, que ahora es real, y más aún, sabe su nombre.

Los ojos de aquella pony se cierran, y pronto el brillo de su cuerpo se vuelve más intenso. Sunset debe cubrirse un poco debido a esa luz.

Como si de un cristal se tratase, el color azul de la imagen empieza a quebrarse en trozos tan pequeños que la brilla se los lleva y desaparecen. Un nuevo cuerpo empieza a emerger, al apaciguarse la luz, dejan ver ahora a una pony de un pelaje tan oscuro como la noche, su cola y su melena parecen ser un trozo de cielo estrellado, con estrellas reluciendo. Una bellas alas extendidas, un largo cuerno en su frente, su Cutie Mark misma refleja la imagen de una luna en pleno cielo negro. Su sonrisa, y sus ojos, muestran un gesto de simpatía, pero rectitud, sabiduría, y experiencia. Una mirada muy similar, a la que Sunset conocía de Celestia.

Pony: Dicen que la primera impresión es importante, así que traté de hacerla impresionante.

Ríe de su propio comentario. Los ojos de Sunset se fijan en esos ojos celestinos, antes de mirar detenidamente a esta pony, tardando solo unos segundos, en llegar a una conclusión.

Sunset: Princesa, Luna?

La alicornio de oscuro pelaje aumenta levemente su sonrisa.

Luna: Sunset Shimmer, es un gusto poder conocerte por fin.

Sunset: … sabe mi nombre…

Luna: por supuesto que si, mi hermana me ha contado todo acerca de ti.

Sunset no puede evitar dar un trago duro.

Sunset: T-Todo…?

Luna: hasta el último detalle. Desde como llegaste hasta ella, hasta la forma que se separaron.

Sunset solo puede cruzar los brazos y mirar en otra dirección con pesar.

Luna: y también me ha dicho el como has superado esos sentimientos dañinos, y te has convertido en una mejor pony.

Sunset: … bueno, no creo que lo diría así.

No hay respuesta de la princesa de la noche, pero cuando Sunset lleva sus ojos a ella la ve sonriendo.

Sunset: Princesa Luna-… hey, espere, cómo es que estoy aquí? Lo último que recuerdo es haber estado en el jardín.

Luna: lo estás, puedes verlo tú misma.

Un movimiento muy leve en la cabeza de la princesa, parece señalar hacia la ventana en el otro extremo de la sala. Sunset va curiosa hasta esta, y como si la distancia no tuviera importancia, pronto pudo ver a través de esa ventana.

Lo que vio fuera era indescriptible, era como una vacío fuera de la realidad. Una manta de luces y suaves sombras donde no se distinguía nada físico, o corpóreo.

Excepto por una, "fisura", en un punto imposible de distinguir como lejano o cercano, se ve una apertura que muestra a Sunset, en su cuerpo de pony, plácidamente dormida en el jardín del castillo.

Sunset: … soy yo…?

Cómo buscando respuesta voltea a la princesa nocturna, quien no habla, pero nmantiene su sonrisa.

Sunset: … soy yo! Pero entonces, es que, estoy… estoy dormida? … esto es un sueño?!

Exclama en una pregunta, aunque más parece estarlo confirmando.

Luna: yo, soy la princesa de la noche!

Anuncia Luna con cierto orgullo en su voz.

Luna: y como tal, es mi deber velar por la seguridad de los ponys, y protegerlos en ese mundo donde las peores miedos pueden existir. Los sueños.

Sunset: wow. Yo, no sabía que hacía eso, eso es… es asombroso! Digo, sé que usted y Celestia son, como Diosas ponys pero, wow.

Luna solo puede reír ante esas palabras.

Sunset: bueno, eso explica algunas cosas, pero, qué hacemos, o que hago aquí?

Luna: he esperado mucho para poder conocerte Sunset. A decir verdad, tanto tú como yo estamos ahora mismo, disfrutando de un apacible sueño.

Sunset se gira una vez más, viendo por la ventana, hacia la imagen de sí misma dormida.

Luna: como princesa de la noche puedo saber que ponys se encuentran durmiendo y cuales necesitan ayuda, para superar los más fieros desafíos en sus vidas. Cuando me di cuenta, que estabas tan cerca y que habías caído dormida, no pude resistirme a querer ponerme en contacto contigo. Espero me disculpes si eso te causa algún problema.

Sunset: que? No, no! De ningún modo. Entonces, tú me hiciste despertarme en mi departamento?

Luna: quise calmar tu mente, mostrándote algo conocido, y de ahí te guié suavemente a fin de poder encontrarnos en este reino etéreo.

Sunset: wow, y, es por eso también que me hiciste verme con este cuerpo? Puedo entenderlo, despertar como pony en medio de mi departamento, hubiese sido confuso.

En lugar de responder, Luna cambia su sonrisa a un gesto serio.

Luna: No fui yo quien te dio ese cuerpo, Sunset Shimmer.

Sunset: Ah no?

Luna: En este reino, cada pony puede verse de la forma en que lo desee. No existen leyes ni limitaciones en el reino de los sueños, por eso tú puedes ser lo que desees ser.

Sunset mira hacia la princesa por un momento, luego, con una sonrisa parece pensar algo, acto siguiente, su cuerpo empieza a brillar.

Luna no presenta reacción, pero si observa lo que ocurre.

Al apaciguarse la luz Sunset es un copia exacta de la contraparte humana de la princesa presente. A excepción de sus ojos, que siguen mostrando el color habitual de la chica, y un curioso agregado, de una capa oscura.

Sunset: Soy la Sub Directora Luna!

Exclama, intentando imitar la voz de su ex directiva.

Sunset: Soy intimidante y fría. Prefiero ser temida que amada. Y me gustan las sombras, porque me hacen ver como Batman.

Por alguna razón al decir eso toma la capa y se cubre la mitad de la cara con ella.

Sunset: Mi palabra es la ley! Los estudiantes no pueden estacionarse en los lugares de los maestros!

Luna: Hmm, estos "lugares para maestros" suenan como una posición realmente poderosa.

Sunset: Controlo la escuela con puño de hierro, y un día ascenderé hasta dominar el sistema educativo con puño de hierro!

Luna lo intenta, pero le es un poco difícil no reír ante tal actuación.

Sunset por su parte, al verla solo puede acercársele y, "amenazarla" con el puño.

Sunset: Y tú! Obedece al puño!

Eso es todo, la princesa de la noche deja salir sus risas, que inmediatamente son compartidas por su falsa doble.

Luna: puedo ver porque mi hermana y Twilight te aprecian tanto. Eres simpática, Sunset Shimmer.

Sunset: ja ja ja! Lo bueno es que mi tía Luna no está aquí, si me viera me daría tremendo regaño je je.

Luna: tu "tía" Luna mh?

Sunset: eh? O si, je… curiosa historia. Luego de, muchas cosas, la Celestia de aquel mundo, terminó siendo mi madre, y bueno, eso hizo a la otra Luna, mi tía. … es un poco extraño si uno lo piensa.

Luna: no me parece tan extraño.

Con un suave destello en su cuerno, deshace la imagen de su doble volviendo a Sunset a su propio aspecto.

Luna: Esto ha sido entretenido, pero creo que es tiempo para que despiertes.

Sunset: pero solo hemos hablado unos minutos.

Luna: este mundo no sigue las normas del tiempo. Un momento aquí, pueden ser horas en el mundo físico. Pero descuida, nos encontraremos muy pronto.

Un fuerte destello de su cuerno cubre toda la sala, Sunset debe cubrirse debido a eso.

~Dream~

Sun: arriba arriba, wake and shine little sis.

Al abrir sus ojos, Sunset pudo ver a su "gemela" mirarla con una sonrisa divertida.

Sunset: Sun…? Mm donde estoy?

Sun: te quedaste dormida en el jardín. je, je je.

Sunset: qué es tan gracioso.

Sun: nada, solo, tenías una cara divertida mientras dormías.

Sunset: mm tuve un sueño, bueno, creo que no fue, un sueño…

Sun: adivinaré, tuvo que ver con Lunalu.

Sunset: "Lunalu"?

Sun: así le digo a la princesa de los sueños. Es simpática. Jm jm…

Sunset: mmh si. Supongo que si.

Sun: jm, vamos es hora de comer, pff y luego hay que prepararnos para, pfff, la fiesta.

Sunset: ya en serio de que te ríes tanto?

Sun cubre su boca y siente sus ojos querer soltar lágrimas por la risa.

Sun: pff nada. JA JA JA JA JA!

Sunset: qué?!

Sun se obliga a callarse y niega con la cabeza. Mientras mira el rostro de su "hermana", adornado con un par de lentes, bigote y barba, artísticamente pintados con marcador negro.

Sun: no es nada, solo, me hace feliz tenerte aquí hermanita. Abrázame!

Demanda y envuelve a su llamada "hermanita" en un fuerte abrazo. Sunset pierde el aliento un momento, más pronto lo recupera, y aunque confusa, no se resiste a devolver el gesto.

Quedan así unos segundos hasta que la, "hermana mayor" rompe el abrazo.

Sun: bueno let's go, no se tú pero tengo mucha hambre.

Sunset: de acuerdo, vamos.

La alicornio empieza a caminar rumbo al castillo, la pegaso necesita un minuto para omitir una risa final, y para esconder correctamente el marcador entre sus plumas. Luego de eso la sigue.