Disclaimer: Card Captor Sakura no me pertenece.

Así que no me demanden (sólo obtendrán 10 clips, 20 pesos y una goma de mascar usada)

Sinopsis: Un demonio cínico y egoísta con poderes sobrenaturales que piensa que los humanos son inferiores.

Una amazona que orgullosa detesta a los hombres y que nunca ha conocido a uno.

Cada uno siguiendo sus propias reglas, buscando sus propios ideales, sus propias metas...

Tratando de evitar una temida profecía.

¿Qué pasa cuando mezclas a una amazona y a un demonio?

Es como mezclar agua y aceite.

"Rojo Amatista"

Capítulo 7

"Persecución"

(Mansión Li)

Un extraño sentimiento de Dejá Vu inundó a nuestro ya conocido demonio al sentir la ahora latente y purpúrea presencia de la fémina amatista.

¿Acaso ya la había conocido antes?

Sacudió su cabeza con vehemencia.

Numerosos pensamientos se inundaban en el misterio de su inconsciencia.

Ése era el precio a pagar por contener dentro de un solo cuerpo el poder de 3 personalidades distintas.

Aunque, pensó con una sonrisa de satisfacción, ya se había desecho de aquel mago de ojos índigos que siempre lo molestaba con sus patéticas lecturas sobre la moral y su horror ante el asesinato.

-Cobarde-murmuró con desagrado mientras recordaba con un dejo de hastío la incómoda presencia del antiguo propietario del cuerpo de Eriol Hiirazagua.

Todavía recordaba como aquel maguito había destruido con bastante facilidad a su antes tercera personalidad…

Y, aunque el índigo había creído que había por fin logrado deshacerse de aquella personalidad que era regida por un muy sediento vampiro, nuestro ya muy bien conocido demonio había aprovechado las circunstancias… y había hecho posesión de todos los poderes que antes habían sido poseídos por aquel ser de la noche.

Gracias a esto, le había sido posible deshacerse de aquel maguito de pacotilla que presumía ser la reencarnación de un gran hechicero que se decía tenía poderes milenarios: …un tal Clow Reed.

Una mueca de satisfacción y presunción adornó sus masculinas facciones ante el prospecto de saberse poseedor de tal victoria debido a que muchos habían fracasado al intentar tal hazaña: El haber podido deshacer del mago más poderoso del mundo.

Aunque la realidad era que, en otras circunstancias, le hubiera sido casi imposible deshacerse de un personaje tan poderoso como era la reencarnación de Clow Reed pero, al haber aprovechado la magnífica oportunidad que se le había presentado, que consistía en haber hecho posesión de los poderes de 2 seres milenarios, había podido poner la balanza del destino y poder a su favor ya que, lo que antes habían sido sus debilidades, a su parecer, ahora eran bastante bien compensadas con sus nuevos poderes vampirescos.

Pero, lo que él no sabía, era que al haber poseído aquellos míticos poderes que no pertenecían a su Naturaleza, en vez de haber erradicado sus debilidades como él pensaba había sucedido, estos poderes simplemente habían acentuado el poder de sus instintos animales, quienes residían en un estado de aparente inactividad dentro de su ser… aquel "youki" como era llamado, y que era quien regía su ser simplemente con el más primitivo de los instintos: el instinto animal.

Al principio, él había podido contener aquellos impulsos, hasta el punto de haberse podido dar el lujo de olvidarse de su existencia por algún tiempo, pero estos, cual vicios liberados de su mítica caja de Pandora, se habían dado a conocer hacía escasos minutos, denotando su existencia cuando aquellos extraños pensamientos de apareamiento habían inundado su inconsciente y, ahora que había decidido liberar los dormidos poderes del hechicero, sus primitivos instintos volvieron con mayor ímpetu, destruyendo aquella caja mental donde habían sido enterrados sin la más mínima consideración, llevándose consigo los últimos rastros de raciocinio que todavía habitaban en aquel ser.

Ahora ya no era ni vampiro ni hechicero.

Se había convertido en un demonio doblegado finalmente por su youki, un demonio que ya no pensaba más con la cabeza, si no simplemente reaccionaba como un animal salvaje ante las circunstancias que se le presentaban.

Fieros e irracionales ojos color granate chocaron con los violáceos ojos de Tomoyo, quien estaba totalmente confundida.

Hacía escasos instantes había casi podido palpar el poder que había emitido de aquella extraña mezcla de vampiro, demonio y hasta hechicero.

Pero de repente, había podido sentir como aquella increíble explosión de poder desaparecía entre la nada como si nunca hubiera existido haciendo que aquel confuso ser finalmente adquiriera una presencia mágica reconocible…

Una sonrisa de triunfo iluminó sus antes sombrías facciones. ¡Podía leer ahora claramente que se trataba de un demonio que parecía estar siendo dominado por su youki!

Para asegurarse de que su golpe de suerte no era una trampa hecha por el maldito, Tomoyo trató infructuosamente de encontrar algún rastro de las otras 2 presencias que antes habían habitado y compartido el cuerpo de aquel ser despreciable pero, para su satisfacción, no encontró ninguno.

Las apenas perceptibles presencias habían desaparecido para siempre sin dejar rastro alguno.

-Ahora todo será más sencillo- murmuró para sí, mientras veía con creciente desdén aquel ser que, ante sus ojos, era simplemente un demonio más.

Como Amazona, desde su más tierna infancia le habían enseñado como destruir distintas clases de seres míticos como lo eran demonios y vampiros.

Había aprendido a lo largo de los años las debilidades y fortalezas que poseían aquellos seres míticos y sabía todo sobre ellos.

Y, ahora que el problema de tener 3 seres poderosísimos mezclados en un solo cuerpo había sido resuelto al haber desaparecido las características mágicas y vampirescas de aquel enigma que representaba aquel inmundo ser, este ya no presentaba ningún peligro para ella.

Au contraire, para su completa satisfacción, el que debía temer ahora por su vida era aquel ente de ojos color rubí.

Mientras tanto, el demonio centró su granate mirada en su presa de cabellos color azabache que denotaba una cara de completa seguridad y confianza y lo miraba con completo desdén.

Al darse cuenta de esto, un único pensamiento tuvo lugar en su primitivo inconsciente:

La perra había osado humillarlo de nuevo…y pagaría por ello.

Sin embargo, al mismo tiempo, otro instinto tuvo lugar al darse cuenta de la tremenda aura mágica que portaba la perra amatista.

Había encontrado a una potencial compañera… y debía hacerla suya.

Sacudió sus platinados cabellos tratando de poner en orden sus "ideas".

¿Qué era más importante, su orgullo herido, o el encontrar una potencial compañera?

Segundos después, la decisión era tomada.

-Poseer… dominar… aparear- fueron los primitivos pensamientos que cruzaron por aquella rústica mente.

Dio un gruñido de aprobación mientras se relamía los labios.

No iba a desperdiciar esa oportunidad como lo había hecho anteriormente con la joven de ojos esmeralda.

Y, avanzando cautelosamente le enseñó sus colmillos en una especie de sonrisa aterradora a la ahora atemorizada Amazona, quien dio instintivamente un paso hacia atrás al ver como sus rubíes ojos se inyectaban de sangre… haciendo que la pupila se perdiera entre aquellos totalmente rojos ojos, mientras veía al mismo tiempo como sus ebúrneos colmillos crecían de una manera vertiginosa.

-Pero, ¿no que había dejado de ser vampiro?-se preguntó a si misma mientras sacaba largas dagas de la nada y recordaba como había quedado el cuello de Sakura después de haber sido mordida por el desgraciado.

Un estremecedor pensamiento sacudió su cuerpo al darse cuenta de la tenebrosa realidad, haciendo que sus largas dagas cayeran al suelo con un estrepitoso tintineo mientras su cuerpo temblaba de pies a cabeza.

Aquel ser no planeaba matarla.

No, no, no… la muerte hubiera sido preferible a lo que el maldito planeaba hacer:

Aquel desgraciado planeaba aparearse con ella.

Y, con ese ultimo pensamiento en su mente, y con los ojos desorbitados por el miedo y la incertidumbre, huyó por primera vez en su vida, lejos de aquella amenaza que una vez más, no sabía como vencer.

Mientras tanto, nuestro cegado demonio se relamía sus ahora alargados colmillos y se acomodaba en una posición de 4 patas como si nunca hubiera aprendido a utilizar solamente sus dos extremidades inferiores para desplazarse y, dándole a entender a cualquiera, de que se estaba preparando para una gran cacería y, en efecto, una gran cacería tendría lugar en cuestión de minutos.

Había llegado el momento tan esperado por él:

La persecución para obtener a su compañera había empezado.

Si no la lograba atrapar, que a su parecer era muy improbable, sabría que él no era merecedor de ella pero, si la lograba atrapar antes del amanecer, sería suya.

Enfocando sus rojos ojos en la delgada figura femenina que se perdía entre las sombras, decidió ir a reclamar su "premio".

Y, dando un último gruñido como ultima advertencia para su aterrada presa, con saltos ágiles comparables con el de uno de los grandes felinos del reino animal, dirigió sus pasos tras la amatista que corría con una velocidad vertiginosa, lejos de aquella bestia que la perseguía y que con cada paso que daba, parecía acortar cada vez más la distancia que los separaba…

(Habitación número 111 del hospital de Hokkaido)

Sakura abrió lentamente sus enormes ojos verdes al sentir la acometida del Sol en sus cerrados párpados.

-¿Dónde estoy?-se preguntó somnolientamente al darse cuenta de que no reconocía nada de su alrededor y de que distintos tubos entraban y salían de sus antebrazos, mientras que un extraño aparatito hacía un molesto sonido de bip, bip, bip en la silenciosa habitación que se en encontraba pintada totalmente de blanco.

-Veo que ya has despertado- dijo asustándola una calida y profunda voz que no reconoció.

Inmediatamente su sentido de sobrevivencia se puso en alerta roja haciendo de que hiciera un rápido estudio de sus alrededores en cuestión de segundos.

Sakura entonces agarró fuertemente las sábanas al darse cuenta de que su ropa había sido sustituida por una extraña bata color azul.

-¿Quién es usted?-masculló agresivamente al mismo tiempo que miraba frenéticamente a su alrededor en busca de algún arma con qué defenderse o de alguna salida por la cual pudiera huir y que no hubiera podido detectar anteriormente en su previa inspección.

-Mi nombre es Hien Hiteki, y soy tu doctor.-dijo la extraña voz al darse cuenta de la mirada fría y calculadora que dirigía la esmeralda a sus alrededores...

Al ver la cara de impaciencia de la joven que lo miraba como si de un momento a otro fuera a saltar de la cama y le fuera a sacar la información que quería de una forma bastante dolorosa, sin más preámbulos explicó:

-Ayer a altas horas de la noche, una amiga mía: Ierán Li, vino acompañada de su hijo quien cargaba a una jovencita en brazos.

La jovencita en cuestión se trataba de ti y tuvimos que hacerte un transplante de sangre debido a la enorme cantidad de líquido plasmático que habías perdido.

-¿transplante de sangre?- murmuró la esmeralda escéptica.

-Si, mi niña. –confirmó el doctor- Necesitabas un transplante de sangre mágica para que los efectos de haber sido mordida por un no-muerto desaparecieran.

Afortunadamente el hijo de Ieran, estuvo dispuesto a donar 2 litros de su preciada sangre mágica.

-Pero- murmuró- ¿No se encontraba aquí una joven de ojos amatistas y cabello de un color negro azabache? Ella hubiera sido una mejor opción…

Al ver la cara de confusión del doctor, asumió que no.

Súbitamente, la puerta de la habitación se abrió, dando paso a la imponente figura de Ieran Li, seguida de su hijo, quien portaba una venda en el brazo izquierdo y, por las oscuras ojeras que se encontraban en sus cansados ojos ambarinos, se notaba que no había dormido en toda la noche.

Una extraña sensación de paz inundó su cuerpo al encontrarse con aquellos hermosos ojos ambarinos y ver que estos se iluminaban casi imperceptiblemente al darse cuenta de que su ángel esmeralda por fin había despertado.

Ieran Li aclaró entonces su garganta, dándole a entender al doctor de que su presencia no era necesaria.

Silenciosamente, y con una pequeña sonrisa de alivio, el doctor abandonó la pequeña habitación.

Ieran Li podría bien ser una de sus más queridas amigas pero, como uno de sus amigos, sabía que por su seguridad era mejor alejarse de aquella habitación llena de personas que por previa experiencia, sabía que podrían lanzarle iguales miradas asesinas como le había demostrado la jovencita de fríos ojos esmeralda que, podía deducir, era igual que los otros dos miembros de la familia Li en un aspecto:

Aquellos 3 individuos eran peligrosos.

Un escalofrío recorrió su espina dorsal, como casi siempre le ocurría a toda persona que había tenido el placer o la desgracia de conocer a alguien entrenado en las más antiguas artes marciales y que regía su vida con los más estrictísimos códigos de honor.

En cuanto el médico abandonó la habitación, los inquisidores ojos de Ieran Li se enfocaron en la Amazona.

-Sakura-dijo Ieran-veo que ya estás mejor.

Ante el ligero asentimiento de cabeza de la fémina en señal afirmativa, los ojos ambarinos se enfocaron en la Amazona mientras un sentimiento de alivio inundaba su ser y, por un momento casi eterno, los 2 pares de ojos se encontraron sin transmitir ningún sentimiento de odio o desdén.

Si no mas bien en un silencioso sentimiento de compresión y alivio.

-Creo entonces que es tiempo de aclarar algunas cosas-interrumpió inconscientemente Ieran, haciendo que el momento desapareciera y los 2 guerreros volvieran a dirigirse frías y calculadoras miradas en un vano intento de olvidar aquellos sentimientos desconocidos para ellos .-para empezar Sakura, nunca me dijiste que eras la actual dueña de las antiguas cartas Clow.

-No pensé que fuera necesario que esa información se supiera-interrumpió cortante Sakura, mientras recordaba el por qué había tenido que revelar su identidad mágica.

-Desafortunadamente pequeña, creo que te equivocas-objetó Ieran, pasando por alto el tono cortante de voz de la esmeralda y sacando a Sakura de sus pensamientos.

-¿Perdón?

-Veo que no sabías de la profecía hija mía-prosiguió inmutable Ieran al ver la cara interrogante de la joven.

-Verás, hace mucho tiempo, el delicado equilibrio mágico que rige los poderes mágicos del bien y el mal en todo el mundo fue alterado.

La única posible solución ante tal desgracia, era el cumplimiento de la profecía, que dictaba que la heredera de las cartas y el heredero del Clan Li tenían que unir sus vidas al mismo tiempo que se debía formar el desconocido Rojo Amatista.

El único problema- prosiguió Ieran- era que la profecía no podía llegar a manos de aquellas personas que buscaban la destrucción y que sólo tenían sed de poder.

Por desgracia, no paso mucho tiempo antes de que un hechicero de mediocre calidad y sediento de poder, al serle ofrecido este junto con el respeto que el había soñado tener durante años, sucumbiera ante la tentación y delatara el plan que había sido creado con ell fin de evitar tener que utilizar la profecía.

Numerosas lágrimas se inundaron entonces en el antes estoico rostro de Ieran Li.

-Y, con esto- prosiguió con voz quebrada la matriarca Li- numerosos hechiceros sacrificaron sus vidas para así asegurar el equilibrio de la magia y asegurar el cumplimiento de la profecía, quien era conocida solamente por un círculo muy cerrado de personas…

-Pero…-se atrevió a interrumpir Sakura- ¿Quién fue este traidor?

-Su nombre es Kyoto Nguyen, el actual jefe del Concilio de Oriente que, como debes saber, tiene su cede aquí en China.

Ante el asombro de Sakura, continuó:

-Aunque esa pobre excusa de hechicero no lo contaría como enemigo… si no más bien diría que su falta de inteligencia y su sed de poder propiciaron el desequilibrio astral al facilitarle al "lado oscuro" las armas para alterar el curso del destino de la magia en el mundo a cambio de un precio que, comparado con las muertes y consecuencias que provocó, es risible.

-Asumo que el precio fue el puesto de ser Jefe del Concilio de Oriente.-finalizó tajante Sakura, mientras una mirada de odio iluminaba sus hermosos ojos.

-Por causa de mentecatos como él – pensó rencorosamente - personas como mi madre están muertas.

-El único problema que hay- interrumpió sus pensamientos Shaoran- es que si no se cumple la profecía, no habrá Concilio que regir.-dijo mirando significativamente a Sakura.

Un sentimiento de incertidumbre se posó en el corazón de la joven Amazona al darse por fin cuenta del por qué su amada tía Sonomi la había mandado en aquella peligrosa misión.

Cerró sus ojos en impotencia mientras silenciosas lágrimas recorrían su rostro.

No tenía otra opción más que aceptar el nuevo destino que se le ofrecía, pese a que este significara tener que arrancar de raíz todas sus creencias y aspiraciones.

Ahora sabía el por qué Sonomi se había despedido de ella con lágrimas en los ojos y con aquella apenas perceptible tristeza en su melodiosa voz.

-Ella sabía- murmuró amargamente al recordar la cara de tristeza de Sonomi al despedirse de Tomoyo y de ella. – ella sabía que no nos volveríamos a ver…

Y con esto, estalló en fortísimos sollozos.

Mientras tanto, un torbellino de ideas se revolvía en la mente del joven ambarino mientras veía a su ángel esmeralda romper en llanto.

Durante muchos años él había buscado a la portadora de las Cartas Clow que le habían sido negadas al obtener él los poderes de su padre y, ahora que tenía a su futura esposa frente a si, no sabía que hacer o decir.

Su Naturaleza introvertida y su actitud fría y desdeñosa habían alejado a varias mujeres de su lado, y a él no le había importado en absoluto, dado que él sabía que él no podría jamás amar a ninguna debido a que su destino había sido previamente creado y èl ya no tenía decir para cambiar lo inevitable.

Por esto había enfocado todos sus esfuerzos en entrenar desde su más tierna infancia en las Artes Marciales, tratando de alguna forma de refugiarse en el Arte y tratar de olvidar por un momento aquel sentimiento de impotencia e incertidumbre ante lo desconocido que había embargado su ser desde el primer momento que se había enterado de la existencia de la maldita profecía.

Había preferido crear alrededor de él una gruesa coraza de hielo que evitara que las personas llegaran a su frágil corazón ya que, si sus sentimientos no habían sido tomados en cuenta al haber sido tan descaradamente decidido su destino… ¿Para que tenía caso tenerlos?

Si su esposa jamás lo iba a amar… ¿Para qué acostumbrarse a ser amado?

¿Para qué crearse esa debilidad si sabía que iba a ser su destrucción?

Sakura entonces enfocó sus esmeraldas ojos en los ambarinos de su futuro prometido y, al ver toda la amargura y dolor que estos irradiaban, se dio cuenta de todo el sufrimiento por el que había pasado el joven pese a su corta edad.

Podía darse cuenta de cómo sus aparentemente fuertes escudos emocionales eran frágiles cual láminas de cristal soplado…

Y con sumo pesar se dio cuenta de que él era el vívido y fiel reflejo de lo que ella era.

Era como ver a través de sus ojos ambarinos, lo que reflejaban los suyos esmeraldas.

-¿Acaso estaban condenados al sufrimiento eterno?- se preguntó Sakura amargamente mientras sentía como aquellos desolados ojos dirigían su atención hacia los suyos propios.

Shaoran, al darse cuenta de la silenciosa empatía que le proporcionaba la Amazona, sintió extrañamente un sentimiento de seguridad y comprensión mientras podía casi palpar una ligera esperanza nacer en el incierto horizonte que representaba el futuro de cortas y trágicas vidas.

Mientras tanto, sin que ninguno de los 2 se diera cuenta, por primera vez en sus vidas, un mismo pensamiento embargó sus jóvenes mentes:

Tal vez, con un poco de esfuerzo, el sufrimiento eterno no será nuestro destino.

Y dirigiéndose uno al otro el más mínimo atisbo de lo más parecido a una sonrisa, y que apenas y fue percibido por la matriarca Ieran, los 2 guerreros hicieron el silencioso acuerdo de intentar por todos los medios que su relación funcionara.

No por nada en numerosas ocasiones habían vencido frente a las adversidades en numerosas batallas… y esta no sería la excepción.

(Aeropuerto de Tokio)

Una hermosa joven japonesa bajó del avión con destino a Tokio.

Sus hermosos y exóticos ojos color vino, y su aura de autosuficiencia y superioridad hacían que más de un interesado hombre dirigiera su mirada hacia aquella belleza oriental que parecía gritar como silencioso mensaje: Aléjate de mí, que soy inalcanzable.

Pero, pese a esto, numerosos admiradores se le habían acercado tratando de ganar su favor y ella, satisfecha del impacto que creaba en la población masculina, los rechazaba uno a uno con suma gracia, como si de un deporte se tratase.

Consultó entonces la fémina su reloj.

-Rayos- murmuró- ya son las 7:30pm, ¿Dónde están todos?

Una suave y muy conocida voz interrumpió sus pensamientos.

-Bienvenida a casa, Srita Meling Li

-¡¡¡Wei!-gritó emocionada al ver la cara familiar del mayordomo de la mansión Li-¿Dónde está mi prometido?

-El se encuentra por el momento ocupado señorita Li, pero espero que se encuentre esperándola en la mansión cuando lleguemos allá.-respondió el mayordomo, haciendo que los arrogantes ojos de la fémina se iluminaran ante la perspectiva de poder ver nuevamente a su prometido Shaoran Li.

Y con esto, tomó la pesada maleta que cargaba con trabajos la hermosa joven japonesa, mientras esta lo seguía .

-Muy pronto nos volveremos a ver amor mío, y esta vez serás mío para siempre. –murmuró en un susurro amenazante mientras recordaba la patética profecía que había evitado que su más grande sueño se hiciera realidad.

-Aunque, si esa tonta no se aparece en 2 meses-pensó- la patética profecía no tendrá lugar… y eso significará que Shaoran será finalmente mío.

Una enorme sonrisa de placer iluminó sus facciones y, con estos felices pensamientos fijos en su mente, subió al auto que la esperaba a la salida del aeropuerto y que pronto la llevaría al tan esperado encuentro con su amado.

(Bosque Kirawato, a las afueras de la mansión Li, 4 horas después)

Una respiración agitada se alcanzaba a oír en la espesura del bosque Kirawato, el cual se encontraba a unos 5 minutos de la mansión Li.

La propietaria de aquella respiración errática y que denostaba los signos inequívocos de un cansancio total dirigió sus aterrados ojos amatista a su alrededor.

Llevaba más de 3 horas huyendo de aquel animal que la perseguía in descanso y sus piernas ya no aguantaban dar un paso más después de semejante maratón que había hecho.

Con temblorosas manos secó el sudor que se había acumulado en su ebúrnea frente mientras trataba infructuosamente de localizar a su perseguidor.

Hacía escasos minutos que había perdido todo rastro de su presencia mágica después de haberle lanzado una ataque de ki directo al corazón y había vuelto a emprender la huída sin esperar a ver los resultados de tan tremendo ataque.

Muy dentro de sí, sabía que todos los ataques que le había lanzado a aquel ser inhumano; desde dardos venenosos, dagas afiladas y katanas mortíferas acompañadas de numerosos hechizos que le habían sido enseñados eran infructuosos.

Aquel youkai (demonio) no solo deseaba matar a lo loco como la mayoría de los de su clase habían querido hacer cuando estaban dominados por su youki, si no que a diferencia de los demás, este youkai tenía un objetivo en específico, lo cual hacía que sus poderes sobrenaturales se enfocaran en algo y el no pudiera ser fácilmente distraído y destruido por algún hechizo u arma que se le fuera lanzada.

Pero aún así, Tomoyo había insistido y había atacado a aquel ser con todo lo que tenía, viendo con creciente desesperación como cada ataque era fácilmente evadido o destruido por aquel monstruo.

Lo único que le había restado hacer… había sido correr, forzando a sus piernas a trabajar sin descanso durante más de 3 horas seguidas.

Obteniendo unos músculos totalmente adoloridos e incapaces de seguir con aquella carrera enfermiza que parecía solo alargar momentáneamente lo inevitable.

Con un seco sonido, parecido al de un árbol al caer al suelo, Tomoyo se desplomó.

Haciendo un último acopio de fuerzas trató de gatear o al menos arrastrarse, en un último intento de poner la mayor distancia posible entre ella y su depredador.

Aunque al parecer, su fútil intento iba a ser bastante difícil de realizar, dado que no sabía donde se encontraba el individuo de ojos color carmesí.

-Podría estar en cualquier maldita parte- murmuró en ira- podría estar justo frente a mi y estarse riéndose de su gran hazaña.

Súbitamente, un escalofrío tenebroso cubrió su cuerpo, haciendo que los delgados cabellos de su nuca se pararan en miedo mientras un aliento caliente rozaba su blanco cuello.

Tomoyo se quedó helada mientras sentía como aquella criatura la olfateaba como buscando algo…

Tomoyo entonces, en un último intento de escape, le propinó una patada al estómago mientras trataba de arrastrarse lejos de él con las últimas fuerzas que le quedaban y que era simplemente la adrenalina que, impulsada por el miedo y las emociones fuertes, había sacado fuerzas literalmente de la nada.

Mientras tanto, el demonio, lejos de sentirse enojado, se sentía deleitado ante la fiereza de su futura hembra.

Mientras más resistencia ponía la pequeña perra amatista, más satisfecho se sentía el ser de ojos escarlatas ya que esa resistencia demostraba el poder que poseía la aparentemente frágil mujer y sentía como su deseo por poseerla se intensificaba.

Dando una ultimo gruñido de satisfacción, el demonio se dirigió lentamente hacia los frágiles arbustos que servían de escondite a su presa y, destruyéndolos sin mayor esfuerzo, encontró por fin a su premio.

E, inclinándose con una lentitud que, si hubiera sido palpable hubiera sido dolorosamente desesperante, el demonio comenzó a lamer aquel frágil cuello de color como el más fino de los marfiles, rozando suavemente sus alargados colmillos contra la frágil y delicada piel. Sintiendo el tenue latido del corazón de la amatista y oliendo el hipnotizante aroma que emitía su futura compañera mezclado con un poco de sudor lo que hizo que sus instintos le exigieran que se aparease con su hembra elegida.

Y, sin más miramientos, encajó sus enormes colmillos es el cuello de la Amazona mientras esta daba un grito ahogado de intenso dolor y una luz cegadora cubría los 2 cuerpos uniéndolos para siempre:

El rojo Amatista había por fin sido creado…

(Concilio de Oriente)

-No, por favor… no más- masculló la encorvada forma ensangrentada de algo que parecía, alguna vez había sido un anciano, y que ahora más parecía un bulto que temblaba en terror y que estaba apenas constituido por sangre, huesos y harapos…

Tal era el estado al que había sido reducido Kyoto Nguyen después de que sus Amos se hubieran enterado de la torpeza que había realizado el antes orgullosos Jefe del Concilio de Oriente al haber quemado el único escrito que contenía la temida profecía y que hacía escasos días había sido encontrada por Kyoto, antes de ser quemada en aquel accidente que no había dejado más que cenizas de lo que antes había sido uno de los documentos más importantes de la historia de la Magia en el mundo.

Ya de nada le servían al pobre Kyoto el status que había recibido a cambio de sus servicios de delator. Ahora sabía que todo lo que había recibido a cambio de su traición había sido una simple ilusión creada por sus ahora torturadores para obtener lo que ellos querían y, ahora que él ya no poseía nada de su interés, estos había decidido "quitarlo del camino".

Un tremendo golpe en las costillas, seguido de un estruendoso acceso de tos, que dio como resultado que el pobre anciano escupiera una vez más sangre por la boca, hizo que sus tormentores sonrieran en sádico placer.

-¿Ahora dónde está tu poder, tu grandeza Kyoto?- preguntaban burlándose de él- ¿Dónde están tus fieles y poderosos miembros del Concilio de Oriente?

Ante esto, Kyoto trató de enfocar su nublada vista en el cuarto que antes había servido como sala de juntas del Concilio de Oriente, tratando de encontrar a alguno de sus compañeros de Concilio.

Tan rápido como pudo enfocar su nebulosa mirada a su alrededor, cerró los ojos tratando de sacar aquella imagen tan tenebrosa de su mente:

Ahí, diseminados en el piso, cual muñecos de trapo descuartizados, se encontraban los que antes habían sido los honorables miembros de su Concilio de Oriente.

Un ahogado sollozo escapó por su garganta.

¿Qué rayos he hecho?- se preguntó desesperanzado mientras aquella imagen de sus colegas desmembrados y tirados en el duro suelo como si fueran simples perros volvía con más ímpetu a su anciana mente.

Por su culpa todos sus amigos y miembros del Concilio estaban muertos…

-Nada hubiera pasado sino hubiera sido por mi maldita sed de poder-masculló entre accesos de tos mientras veía como aquel líquido carmesí escapaba por su boca, manchando la irreconocible alfombra persa.

-Tsss Tsss- dijo una tétrica voz- ¿Con que ahora nos arrepentimos no Kyotito?- finalizó con una sádica sonrisa.

-Sss…iii..- alcanzó a responder el pobre Kyoto.

-Jajajaja, ¡Qué gracioso eres Kyotito!

Pero no te apures querido mío… pronto, muy pronto estarás con tus amiguitos.

Y dicho esto, el inequívoco sonido de un gatillo, seguido de un estruendoso disparo, fue lo último que alcanzó a escuchar Kyoto Nguyen mientras sus enormes ojos color café sin vida alguna, veían su asesino en una expresión de completo terror y un denso olor a pólvora inundaba la habitación.

Kyoto Nguyen había muerto.

Nota de la Autora:

Hola! Mil pero mil perdones por el retraso!

Pero bueno, creo que se merecen una explicación decente… o al menos un intento de una…

Para empezar, mi musa en un acto de completo despecho decidió abandonarme a mi pobre suerte, haciendo que cayera en un enorme lapso de falta de inspiración…

Luego, salí de viaje a EUA a visitar a mi abue por 2 semanas… y como que donde vivía ella no había ni una sola computadora… fue deprimente.

Finalmente vino el regreso a clases… y a mi escuela que es una explotadora de menores y que roba la mayor parte de mi vida… (de 7:30 am a 6pm soy su esclava…y agréguenle la tarea y que ahora voy los sábados también a la escuela)

También he tenido unos cuantos problemitas en el ámbito personal…así que parecía que el destino estaba en mi contra… pero bueno…al menos terminé este capítulo!

Gracias especiales para:

Yoko: gracias por las felicitaciones…. Y mil perdones de nuevo por la espera…pero la vdd es bastante difícil!jejejeje tratare de actualizar mas pronto! Espero saber de ti pronto Bye! Carla

Celina Sosa: Lol!1 Al parecer haces siempre un muy buen resumen de lo que tratará el capitulo de cada fic ;)… espero q este capi no t decepcione! Y que sigas dejando tus reviews! Bye Carla

Chouri: MMMmm..tanta risa es un poco desconcertante… jajajaja pero bueno, mil gracias por tu review y ojalá nos vemaos pronto! Bye Carla

Yas: Si mi memoria no me falla, eres uno de mis nuevos lectores..y eso me hace muy feliz!

Gracias por leer mi fic!espero q t siga gustando y saber d ti pronto…bye!carla

Mia T: Creo qu tu también eres de mis nuevas lectoras y eso me hace sentir super bien! Espero saber de ti pronto y q mi fic no t defraude!y q me des tus comentarios!bye!

Dark Sora: Hola nena! Jajaja espero por fin saber pronto de tu fic! Espero verte pronto Bye!

Sailor Alluminem Siren: LOL! Sorry por todo el tiempo que me he tardado… pero bueno, espero que tu curiosidad ya este satisfecha..o al menos un poco mas…jejejeje espero verte pronto bye! Carla

Saturno: MMmmm…creo q la espera fue igual o mayor… mil sorrys peke y espero q ahora si hayas visto mas E/T aunque no hay sakura de blanco aún jejejeje pero bueno…ojala nos vemaos pronto bye!

Tomoyo: (sonrojada) gracias por decir que escribo bonito! Jajajaja y la vdd mil perdones por no actualizar pronto..pero para mi es bastante difícil…pero trato de hacerlo lo mas pronto posible…espero verte pronto bye!

Saiko Katsuka: q bueno q t haya gustado hasa el momento mi fic…y, aunque no me hayas mandado un review antes…el q lo hayas hecho ahora es lo q cuenta ne?espero saber de ti pronto Bye!

Shiosan: tmbn perdon por ni actualizar y…creo q tu pregunta ya la respondía al principio de este capitulo… espero verte pronto…bye carla

Bueno...

Todos ustedes que están leyendo este fic...

Por fas R & R

¡¡¡Permítanme saber de ustedes!

Bye

Carnatla

AVISO A TODOS MIS ADORADOS REVIEWERS QUE HAN LLEGADO HASTA ESTE CAPI Y NO SE HAN MUERTO DE ABURRIMIENTO:

ESTOY BUSCANDO UNO O VARIOS BETA READER(S) QUE SEA(N) PACIENTE(S) Y ESTÉ(N) DISPUESTO (S)A CONTRIBUIR CON IDEAS PARA MI PEQUEÑO BEBÉ: ROJO AMATISTA.

SI ESTÁN INTERESADOS, FAVOR DE ESPECIFICARLO EN ALGÚN REVIEW O AVISARME DIRECTAMENTE A MI CORREO: ANTEMANO MUCHAS GRACIAS:

Carnatla