Disclaimer: Como he repetido muchas veces, los personajes y el mundo son cosa de JKR. Yo simplemente los uso un ratito, pero luego los devuelvo. (Y obviamente no ganó dinero con esto…)
Verde verdad (parte 2)
-¿QUÉ ESTÁS DICIENDO, MALFOY? HARRY NO QUERÍA MORIR. NO ERA UN MALDITO COBARDE COMO TÚ
- Claro que no, Weasley. Pero las cosas no siempre salen como queremos. Deberías saberlo a estas alturas, Harry lo supo.
De hecho lo sabía cuando le suplicaste llorando que no te obligara a matarlo. Pero le habías dado tu palabra de que harías cualquier cosa que el te pidiese, lo que fuera. Y no te quedó mas remedio que empuñar tu varita hacia sus hermosos ojos verdes que en los momentos anteriores a su muerte no brillaban con miedo, sino con amor.
- Harry estaba condenado a muerte desde el día que sobrevivió a la maldición con solo un año, era el séptimo Horcrux. Me pidió que lo matará yo por varias razones: por un lado no quería suicidarse ni le agradaba la idea de pedíroslo a vosotros y él quería salvar al mundo de Voldemort a toda costa, por otro le salió la vena Slytherin y afirmó que no dejaría que ningún mortífago lo matará.-explicaste tratando de disimular la emoción de tu voz al hablar de la valentía de tu amor, de la frialdad con la que preparó su muerte para que vosotros pudierais vivir.
-Tú eres un mortifago, Malfoy
-No lo soy, en realidad, nunca lo fui por propia voluntad. Y no eres nadie a quien tenga que dar explicaciones sobre mi vida. Cuando Harry y yo comenzamos nuestra relación él sabia perfectamente que yo llevaba la marca y nunca, jamás dudó de mi lealtad a la Orden así que no veo ninguna razón para que dudes tú, cuando el tuvo millones de motivos para hacerlo.
No puedes evitar recordar las miradas de fe y alivio cuando Harry te veía entrar en vuestra mugrosa cabaña a las 4 de la mañana, sin hacer ninguna pregunta. Porque te conocía y no dudaba de ti.
-Ahora lo logro entender- afirmó la señora Weasley llorando- por eso estaba en tan buen estado y por eso estaba en un lugar que podríamos encontrar fácilmente ¿no?
-No iba a dejarle allí, no podía hacerlo. Merlin sabe lo que esos animales le hubieran hecho a mi Harry.
Lo has dicho, quizás no era el momento pero tenías que dejarlo claro. Harry era tuyo, Harry sigue siendo tuyo.
Antes de que empiecen a lanzarte sobre ti, echas en el pensadero un bote lleno de pensamientos cuidadosamente escogidos por Harry. Algunos de su vida muggle, escenas felices y otras amargas con sus amigos pero sobretodo escenas vuestras, escenas de felicidad, de tardes de verano en el lago, de noches sin fin en la sala de los Menesteres, de Navidades verdes, de risas en vuestra vieja cabaña, de miedo en cualquier habitación de hostal muggle en medio de la guerra, de muerte en aquella última noche. En definitiva, de vosotros. De lo que fuisteis, sois y sin duda, seguiréis siendo.
Con ese último pensamiento, abandonas la habitación.
